Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
16 abril 2015 4 16 /04 /abril /2015 23:00

Ningún país puede considerarse avanzado y democrático si no tiene en cuenta las necesidades de la mitad de su población que cumple la tarea más importante: reproducir a todos los seres humanos

Lidia Falcón

Esencia de un Programa Feminista (III)

Desde el ámbito institucional de los Ayuntamientos y demás Corporaciones Locales, también se puede luchar en muchos otros frentes, tales como la vivienda. Aunque el Poder Judicial no desglosa por sexos la cifra de cerca de 235.000 personas que fueron deshauciadas entre los años 2011 y 2014, la percepción es que las mujeres mayores y las nacionales o inmigrantes solas con hijos/as se han llevado la peor parte. Por ello es imprescindible convertir el parque de viviendas hipotecadas de primera residencia en parque público de alquiler social, y fomentar una oferta plural de vivienda, con modelos variados que se adecúen a necesidades diferentes y cambiantes, con atención especial a las familias monoparentales y a la emancipación de los jóvenes. Por su parte, los modelos de urbanismo y de gestión de lo público también han de adaptarse. Ya es hora de ordenar y reconvertir las ciudades para los peatones, en su mayoría mujeres, mezclar los usos urbanos, apoyando la diversificación de actividad en todo el territorio y evitando la existencia de áreas segregadas por sexos, edades y clases, fomentar los espacios públicos como foros de relación grupales e interpersonales, recuperando las plazas públicas en su clásica función de reunión, compartición y discusión ciudadana.

Hemos de reforzar el sentimiento de vecindad, contribuyendo también a potenciar los comercios locales, los productos de proximidad, potenciando y revitalizando la interacción social más cercana. Hay que mejorar el sentimiento de seguridad manteniendo los espacios públicos transitados y cuidados, accesibles, iluminados y abiertos. Debemos recuperar el poder de lo público para la gente, expropiando a las empresas el uso mercantilista y propagandístico que actualmente poseen muchos espacios públicos. Y si realmente se pretende la conciliación de la vida laboral y familiar de las mujeres, es imprescindible crear servicios públicos de proximidad y centros polivalentes. Aquí podemos referirnos a la creación y mantenimiento de jardines de infancia públicos para niños y niñas de 0 a 3 años, que puedan dar servicio tanto a las madres que trabajen fuera de casa como las que se dediquen al trabajo doméstico. También podemos referirnos a residencias de personas mayores, geriátricos y centros de día distribuidos por las diferentes barriadas de las ciudades.

Esencia de un Programa Feminista (III)

El siguiente ámbito donde nuestro Programa Feminista ha de manifestarse es el ámbito de las Comunidades Autónomas. Hemos de denunciar que los gobiernos autonómicos han recortado notablemente los presupuestos destinados a cubrir las necesidades de las mujeres, que son las más desatendidas, y las destinatarias mayoritarias de dichos recortes. Vamos a ir desglosando por diferentes apartados el conjunto de las políticas que se pueden ir aplicando de forma transversal en este programa feminista. Comenzaremos por lo relativo al derecho a la salud y a la sanidad pública. En primer lugar hay que evaluar, con la participación de las asociaciones de mujeres, el impacto en la sociedad de tener un gasto sanitario público inferior a la media europea (5,8% del PIB nacional frente al 7,2% europeo), y en consecuencia, proceder a aumentar el gasto destinado a esta partida. Hay que desarrollar programas de atención al impacto en la salud física y psíquica de las mujeres en lo relativo a la asignación del ciudado de dependientes y personas enfermas, la contaminación ambiental, la violencia machista, la especial vulnerabilidad de las mujeres discapacitadas, inmigrantes, rurales y ancianas, incluidas los comportamientos institucionalizados (por ejemplo, el incremento injustificado de la cirugía estética y la tiranía en la imposición de los patrones de moda y belleza).

Hay que desarrollar programas para la detección precoz del cáncer de mama y ginecológico con cobertura universal al 100% en el ámbito de la sanidad pública. Hay que proporcionar acceso, para todas las mujeres, incluidas las jóvenes e inmigrantes, a todos los métodos anticonceptivos: preservativos, diafragma, DIUS y anticonceptivos de última generación, así como la plena disposición de la píldora de emergencia en todos los centros de atención primaria y urgencias médicas. Hay que desarrollar programas de atención al embarazo, parto y puerperio conforme a los principios de la OMS (2001) y los derechos de la embarazada y el bebé recogidos en la Conferencia de Fortaleza (Brasil) de 1985. Garantizar el acceso igualitario de mujeres lesbianas y solas a los tratamientos de fertilidad e inseminación artificial en la sanidad pública. Reducir las cesáreas y los partos inducidos. Adecuar la preparación al parto a los horarios de las mujeres trabajadoras. Detectar, atender y denunciar la violencia contra la mujer durante el embarazo y el puerperio, así como universalizar el permiso (pagado) de maternidad de 16 semanas (Convenio 183 OIT).

Hay que garantizar igualmente la cobertura por la sanidad pública (hospitales, centros de especialidades, dispositivos de cirugía menor ambulatoria y aborto farmacológico) de la interrupción voluntaria del embarazo. Hay que evaluar los programas de atención a la menopausia, la terapia hormonal sustitutoria y los nuevos fármacos anti-osteoporosis con los criterios de la Agencia Nacional del Medicamento. Hay que proceder a una moratoria de la vacuna del papiloma virus humano. Atender, desde las necesidades de la mujer, el aumento del hipotiroidismo, las enfermedades autoinmunes, los trastornos musculoesqueléticos, la fatiga crónica, la fibromialgia, las anemias y la violencia sexual. Hay que poner en marcha medidas de prevención de la discapacidad asociada al envejecimiento, mediante la proliferación de centros de dia, centros deportivos y piscinas accesibles a la población con menores recursos económicos. Hay que potenciar el personal de enfermería y medicina de atención primaria con un ratio de 1.200-1.500 personas por profesional y al menos 10 minutos por usuario/a. Y en cuanto a la violencia machista, hay que reforzar la estructura orientada al distrito para coordinar el apoyo sanitario y social a las mujeres víctimas de esta lacra, así como el reforzamiento de los servicios de salud mental para mujeres. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo

Comentarios

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías