Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
27 abril 2015 1 27 /04 /abril /2015 23:00

En el anterior artículo, el primero de esta breve serie, ya introdujimos los tres sujetos de derecho sobre los que entendemos que debe basarse toda esencia de programa político que se precie enfocado desde la izquierda, y profundizamos un poco en el primero de ellos, que son las personas, es decir, los Derechos Humanos. Vamos a continuar ahora con el segundo sujeto de los sujetos de derecho:

 

2.- Derechos de los Pueblos. Los pueblos forman, históricamente, la unidad humana y el colectivo antropológico y social por excelencia, porque los pueblos hacen referencia al conjunto de personas, de individuos, que forman durante la Historia, debido a la confluencia de una serie de factores (que ahora comentaremos), una peculiar evolución de la Humanidad. Y en los pueblos radica y descansa el hecho único y diferencial, que se puede manifestar de distintas formas, en el arte, en el pensamiento, en los patrones éticos y estéticos, morales y religiosos, en la interpretación propia de determinados acontecimientos, en resumidas cuentas, en una filosofía propia del ser y del sentir, en última instancia, del existir. Es evidente que los pueblos y sus culturas, las diferentes civilizaciones que nos habitaron y habitan en la actualidad, demarcan y delimitan un conjunto de características peculiares que hay que respetar, manifestadas en una idiosincrasia y un carácter propios. Los pueblos representan pues la propia esencia de la evolución humana, más allá de otras organizaciones políticas de índole superior, o de diferentes formas de gobierno. 

 

Los pueblos, como mínimo común múltiplo de la expresión colectiva de sus individuos, forman y delimitan, mejor que ningún otro concepto político o sociológico, una colectividad común de personas que comparten una historia, una cultura y un destino comunes, que lo hacen distinto a los demás pueblos. Y todo ello no se da por casualidad, sino porque confluyen históricamente en su configuración un conjunto de factores, elementos y características espacio-temporales que lo determinan, tales como el paisaje, la climatología, las costumbres, el folklore, la gastronomía, y todo el patrimonio cultural y artístico que le son propios. Luego, por tanto, los pueblos han de constituir, por sí mismos, sujetos de derechos, y reconocérseles, en primer lugar, el derecho a regir su propio destino, esto es, a su autodeterminación. La libertad de libre federación o unión con otros pueblos vecinos, no puede en ningún caso coartar el libre y fundamental derecho de todos los pueblos a su autodeterminación, y a que sus ciudadanos elijan libremente su destino. 

 

Y en este sentido, los pueblos de todo el mundo sufren actualmente los efectos del agravamiento de toda una profunda crisis del capitalismo, en la que sus agentes (bancos, empresas transnacionales, conglomerados mediáticos, instituciones y organismos internacionales), buscan potenciar sus beneficios a costa de una política intervencionista y neocolonialista, con la complicidad de sus propios gobiernos neoliberales. Guerras, ocupaciones militares, intervenciones geoestratégicas, tratados neoliberales de libre comercio, y fanáticas políticas de austeridad, se traducen en paquetes económicos y en acuerdos, tratados y convenciones que privatizan los bienes comunes y los recursos naturales de dichos pueblos, impidiéndoles ejercer su soberanía sobre los mismos. Las instancias supranacionales impiden los derechos democráticos de la ciudadanía, secuestrando su autodeterminación como pueblos y comunidades del mundo. 

 

Estas políticas neoliberales afectan con igual intensidad tando a los pueblos del norte como a los del sur, aumentando las migraciones en masa, los desplazamientos forzados, los éxodos de población, las peticiones de asilo, los desalojos, el endeudamiento, y las desigualdades sociales. Además, nos imponen la "economía verde", como falsa solución a la crisis ambiental y alimentaria, que no sólo agrava el problema, sino que resulta en la mercantilización, privatización y financiarización de la vida humana y de la naturaleza. Desde la izquierda transformadora, pensamos que los pueblos no son los responsables de esta crisis sistémica y multifacética, y por lo tanto, no deben pagar sus consecuencias. Por ello, sin perder de vista la clásica lucha de clases, hoy más vigente que nunca, debemos desarrollar una estrategia de lucha implacable contra el capitalismo, contra las empresas transnacionales y el sistema financiero, y los organismos internacionales que los sostienen, porque son los principales agentes transmisores y continuadores del sistema capitalista, que lo legitiman y lo perpetúan, privatizando los servicios públicos y los bienes comunes., promoviendo las guerras, violando los derechos de los pueblos y saqueando sus recursos naturales. 

 

Asímismo, debemos luchar también contra la deuda ilegítima y odiosa que estos agentes crean en contra de la libertad y los derechos de los pueblos, que hoy día es el instrumento global de dominación y sometimiento, de represión, de control, de hundimiento y de asfixia económica y financiera de los pueblos. Rechazamos los tratados de libre comercio que imponen los Estados y los lobbies de las empresas transnacionales, y luchamos por construir una integración de otro tipo, que sitúe los pueblos en el centro de la misma, basada en la solidaridad internacional entre todos los pueblos, y en la libertad de circulación para todos los seres humanos. Asímismo, debemos luchar decididamente por la paz y contra la guerra, el colonialismo, las ocupaciones y la militarización de nuestros territorios. Hay que denunciar el falso discurso imperialista que dice defender los derechos humanos y luchar contra los integrismos, que muchas veces justifica las intervenciones militares. En este sentido, hay que denunciar la instalación de bases militares extranjeras utilizadas para fomentar conflictos bélicos y territoriales, controlar y saquear los recursos naturales, promover dictaduras en diversas partes del mundo e impedir la soberanía y autodeterminación de los pueblos. Finalizaremos en la tercera y última entrega, hablando sobre los derechos del tercer sujeto, la naturaleza. 

Compartir este post

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo

Comentarios

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías