Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
16 septiembre 2015 3 16 /09 /septiembre /2015 23:00

La mayor discriminación se da en el propio régimen monárquico, donde existe el privilegio de la sangre y la discriminación por razón de herencia en el acceso a la Jefatura del Estado y por el disfrute de privilegios perpetuos, que solo la familia real mantiene. La monarquía está muy alejada de los principios de igualdad ante la ley y de igualdad de oportunidades. El acceso a la Jefatura del Estado, como a cualquier otro órgano de representación, no puede tener carácter hereditario, sino sometido a la libre y democrática concurrencia ciudadana. No cabe la persona del rey inviolable y no sujeta a responsabilidad. Cuando finalice el Proceso Constituyente que se propone, tendrá que abandonar el trono

Víctor Arrogante

Concluimos aquí, con esta entrega número 35, la serie de artículos que hemos dedicado a la Tercera República. La concluimos cuando estamos en una verdadera encrucijada histórica en nuestro país. Dentro de poco se van a producir dos citas electorales importantísimas, una a nivel catalán y otra a nivel de todo el Estado. El próximo 27 de septiembre están convocadas las Elecciones al Parlamento de Catalunya, pero no se trata de unas elecciones autonómicas al uso. Los promotores de la lista unitaria (CDC-ERC, y algunas organizaciones sociales) por la independencia han querido darle, y así lo están transmitiendo a la ciudadanía, un carácter plebiscitiario, en el sentido de que apoyar a su lista es apoyar dedididamente la independencia. El resto de listas se sitúan en el plano de la negación a la misma (bloque "constitucionalista", donde se encuentran PSC-PP-C'S-UDC), y por fin, tenemos el auténtico bloque federalista, mediante la candidatura "Catalunya sí que es pot", como coalición de PODEM-ICV-EUiA-EQUO, las fuerzas que defienden el "derecho a decidir" (eufemismo del derecho a la autodeterminación) y apuestan por la inserción del territorio catalán en una futura República Federal Española. 

 

Por tanto, sólo la candidatura federalista plantea, si gana por mayoría, la convocatoria de un Proceso Constituyente para que el pueblo decida el posterior encaje de Catalunya dentro del Estado Español. Nosotros apostamos por la opción federalista, pero por supuesto, y como hemos venido afirmando en toda esta serie de artículos, mediante una República (una República Catalana, si gana la opción independentista) que reconozca (entre otras muchísimas cosas, que hemos ido desgranando en esta ya larga serie de artículos que hoy finalizamos) el derecho de autodeterminación de todos los pueblos que puedan constituir el Estado Español. En resumidas cuentas, una República y un Estado Federal, con una nueva Constitución, creada y debatida desde abajo, desde la participación ciudadana y de todos sus movimientos sociales, para alcanzar la Tercera República que queremos. La  otra cita electoral de la que hablábamos al principio se producirá a finales del presente año, y será también de extraordinaria importancia, porque se tratará de unas Elecciones Generales. Y en este contexto, es donde el pueblo puede también incidir, con su voto, en repudiar completamente el deficiente sistema democrático que sufrimos, y apostar decididamente por la convocatoria de un nuevo Proceso Constitiyente que nos conduzca a la Tercera República. 

 

A lo largo de esta serie de artículos, hemos pretendido exponer, con la mayor claridad posible, todos los déficits democráticos que sufrimos, y las alternativas que se pueden ir adoptando. Pero el marco superior donde todos estos avances han de ir desarrollándose debe ser la República, no puede seguir siendo la Monarquía, porque entonces estaríamos construyendo la casa desde el tejado. La casa debe ser construida desde sus cimientos, y los cimientos de la auténtica democracia deben residir en la Tercera República que queremos. La República como un modelo alternativo al actual, con su contenido específico. La República como un modelo democrático completo y avanzado, en constante perfeccionamiento. La República como sustrato social para una comunidad política más justa y avanzada. La República, en fin, como el prototipo de sociedad libre y democrática. Pero como sabemos, las clases dominantes están echando toda la carne en el asador para que esta situación sea inalcanzable, y sus posibles intentos sean abortados, cooptados o chantajeados. Siempre ha ocurrido así. Es un hecho al que debemos enfrentarnos con calma, pero con plena determinación. 

 

La prueba evidente de ello la tenemos en Catalunya, donde como decíamos más arriba, el bloque "constitucionalista", el que pretende que nada cambie, el que pretende continuar con la misma correlación de fuerzas, el que pretende que nos sigan gobernando los mismos poderes fácticos, está poniendo en práctica todas las tácticas y estrategias posibles para impedir a los catalanes que puedan expresarse libremente. Porque saben que si lo hacen, pueden echar abajo su chiringuito de poder, pueden cuestionar el sistema, pueden comenzar un movimiento de liberación de las clases populares, que acabe, al menos, con el replanteamiento del sistema actual. Así que ellos no lo pueden permitir. Lanzan ridículas soflamas sobre la "unidad de España" de los tiempos franquistas, y otras lindezas por el estilo, para llamar a la "concordia" y a la "convivencia" según las "reglas de juego democráticas" de la Constitución de 1978, porque saben perfectamente que dichas reglas de juego les favorecen, porque están pensadas para perpetuar su poder. Así que en esas estamos. 

 

Finalizamos con las palabras de José López, autor que ha escrito hasta la saciedad sobre la necesidad de la República y el necesario camino para su consecución: "La República no debe ser sólo la negación de la Monarquía, sino que debe ser un modelo alternativo perfectamente definido. Es necesario dar a conocer el concepto de República antes de que se instaure para (al ser una alternativa de poder institucional conocida) garantizar su porvenir como forma democrática del Estado. Es necesario que deje de ser algo bueno por conocer frente a lo malo conocido. Hay que evitar que la República llegue de modo imprevisto y se instale en un Estado de precariedad. El objetivo fundamental es evitar los errores del pasado que provocaron los fracasos de la Primera y Segunda Repúblicas en España. En definitiva es imprescindible sentar las bases teóricas antes de su puesta en práctica". Justamente ese ha sido el objetivo de la presente serie de artículos. Nos despedimos aquí, esperando que muy pronto sus postulados puedan hacerse realidad, rememorando las palabras del universal poeta andaluz Antonio Machado: "Con las primeras hojas de los chopos y las últimas flores de los almendros, la primavera traía a la República de la mano". ¡Salud y República!

Compartir este post

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo

Comentarios

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías