Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
4 noviembre 2015 3 04 /11 /noviembre /2015 00:00

La pluralidad ideológica es aún más falsa. Presentan polémicas y debates que no son reales porque siempre son mantenidos dentro de coordenadas que no afectan lo esencial. El lector, o la audiencia, cree estar asistiendo a una discusión que muestra pluralidad y riqueza de opiniones cuando en verdad está siendo engañado con una discusión que se mantiene en un espectro ideológico y un escenario muy limitado

Manuel E. Yepe

Bien, hasta aquí hemos expuesto cómo el capitalismo, haciendo uso de los múltiples mecanismos de que dispone, de los medios y estrategias a su alcance, nos impone sus modos y sus formas de pensar y de actuar. Unas formas y un estilo de vida, así como unos valores imperantes, que son aceptados socialmente como "la normalidad", denostando todo aquéllo que se salga de este marco ideológico. El pensamiento dominante nos somete de esta forma a los límites de su irracionalidad (en expresión de un texto fundamental de Antonio José Gil Padilla, que recomiendo a mis lectores). El frente de actuación para conseguir emanciparse de este pensamiento dominante, de esta alienante influencia, es, como no podía ser de otra manera, un pensamiento alternativo. Un pensamiento alternativo que se podrá difundir, para las próximas generaciones, desde la propia escuela pública, cuando nuestra escuela pública llegue a poseer la relevencia que siempre debió tener. Porque la escuela es el auténtico foro donde los estudiantes deben aprender a pensar, a enfrentarse al mundo, a cuestionarlo, a comprenderlo, a analizarlo, y también a transformarlo. 

 

Pero...¿qué pasa con las actuales generaciones? ¿Qué hacemos con los adultos actuales, del mundo de hoy, total o parcialmente alienados por el sistema, que piensan y actúan bajo sus dogmas y paradigmas? Pues como ya avanzamos en la última entrega, en esta segunda parte de esta serie de artículos, vamos a reflexionar y a exponer nuestros puntos de vista para intentar ser útiles en esta tarea, y ofrecer a los lectores algunas pautas interesantes para poder enfrentarse a la tremenda influencia del pensamiento dominante. En su obra "Manual de Resistencia Anticapitalista" (otra obra de referencia, de la que vamos a tomar algunas reflexiones), José López afirma lo siguiente: "Evidentemente, el capitalismo, cualquier sistema social, no puede ser combatido por ninguna persona por sí sola. Se necesita una lucha organizada, colectiva, sindical y política. Pero cada individuo puede, al margen de lo anterior, contribuir particularmente al cambio aportando su granito de arena. Es más, la revolución social está abocada al fracaso si no se ve acompañada de la revolución individual. No es posible transformar la sociedad en su conjunto si los individuos no aprendemos también a pensar y a comportarnos de otra manera. La revolución colectiva, social, se nutre y a su vez posibilita la revolución individual, de cada individuo. (...) El sistema hace al individuo, y a su vez, el individuo hace al sistema".

 

Y continúa: "Hay una relación dialéctica, dinámica, mutua, entre el individuo y la sociedad. Sin esperar a que la gente salga a la calle a levantar barricadas, cada uno de nosotros tenemos ciertas posibilidades de pensar y de comportarnos de otra manera en nuestra vida cotidiana. Cada uno de nosotros tenemos parte de responsabilidad en el funcionamiento de la sociedad. Si aspiramos a ser libres debemos empezar por asumir nuestra parte de responsabilidad, debemos empezar por explotar el limitado margen de libertad que tenemos. Podemos practicar una revolución a pequeña escala, en nuestros particulares ámbitos locales. Podemos, como individuos, protegernos frente al sistema, minimizar su influencia sobre nosotros. Si aspiramos a una sociedad más libre, más responsable, debemos empezar por practicar, cada uno de nosotros, sin esperar a que otros lo hagan o no, sin esperar a que otros nos tutelen, la libertad que tanto perseguimos. Debemos empezar por estirar al máximo las pocas posibilidades que nos brinda el sistema para ejercer nuestra soberanía personal".

 

Y en efecto, este concepto de rebelión o "revolución individual" que nos presenta José López es tremendamente interesante, y podemos sacarle mucho partido, aunque como nos advierte, también es un ejercicio muy difícil, que nos requerirá grandes dosis de paciencia, inteligencia y valentía. No existe ningún manual que podamos comprar o bajarnos de Internet, al estilo de los famosos "manuales de autoayuda", que muchos psicólogos han explotado últimamente, así que sólo podemos establecer una serie de pautas genéricas que nos ayuden en esta titánica tarea. Existe para ello una primera pregunta mágica, esencial, fundamental, originaria, principal: ¿POR QUÉ? Observemos que coincide con la pregunta fundamental que se hacen los niños, cuando van descubriendo el mundo que les rodea, y todas las cosas les llaman poderosamente la atención, y entonces se preguntan: ¿por qué? Su mente, aún vacía de convencionalismos sociales, de pensamiento dominante, de reglas de reflexión, no acierta a comprender la causa de muchos fenómenos que ocurren a su alrededor, y entonces se preguntan: ¿por qué? Preguntarnos el porqué de las cosas, de (casi) todas las cosas, nos llevará, en principio, a un estado de duda, que pondrá en crisis y en debate muchos de los principios que damos por sentados, que establecemos sin más, sin cuestionar realmente su validez. 

 

Pongamos un simple ejemplo para que se entienda: ¿Alguien nos ha explicado alguna vez, de una forma entendible y completa, bien fundamentada y justificada, por qué debemos reducir nuestro déficit público hasta el 3% del PIB? Es algo que se acepta como una verdad absoluta, como un deber inexcusable, sin embargo, nadie nos ha explicado realmente porqué hay que reducirlo hasta esa cifra exactamente, y porqué hay que hacerlo en determinado plazo de tiempo. Quizás no encontremos respuestas (al menos, en un estadío inicial) para nuestros "porqués", en cuyo caso, la inmensa mayoría de las veces, será porque no existe tal respuesta. Para nuestro ejemplo, quizá la pregunta inicial nos lleve a cuestionarnos más preguntas, como por ejemplo: ¿Por qué hay que reducir el déficit público, sin más? ¿Y por qué hay que reducirlo ahora? ¿Y por qué hay que reducirlo bajo los plazos que nos imponen? Y otras tantas. Como decimos, el principio de la duda es bueno en sí mismo (es el que nos recomendaron los primeros filósofos de la Historia), y debe ser cultivado sin miedo. Este es un primer paso de obligada referencia para un cambio en nuestra actitud mental ante el sistema: dudar de sus reglas, de sus normas, ponerlas en cuestión, no aceptarlas como un dogma absoluto, preguntarse a quién/quiénes les puede interesar que esa norma exista, etc. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Psicología
Comenta este artículo

Comentarios

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías