Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
12 marzo 2016 6 12 /03 /marzo /2016 00:00

Escribo desde Málaga, mi ciudad, que está protagonizando estos días, desgraciadamente, una ola de insolidaridad intolerable frente al conflicto de los trabajadores de LIMASA, la empresa pública de limpieza de la ciudad. De hecho, de entre todas las personas que han sido entrevistadas públicamente para los diversos medios de comunicación sobre este asunto, tan sólo he escuchado a una que ha declarado abiertamente: "Defiendo a los trabajadores". El resto de declaraciones han ido en la lamentable línea de siempre: "Esto es una vergüenza", "Esto es una indecencia", "Esto es un chantaje de los trabajadores", "La ciudad está hecha un asco", "Esto es intolerable con la Semana Santa en puertas", "Los comerciantes estamos hartos de soportar la basura a la puerta de nuestros locales", "Los malagueños no nos merecemos esto", "El olor se mete en mi casa", "El hedor de las calles es insoportable", y un largo etcétera de manifestaciones en este mismo sentido. El pensamiento dominante puede anotarse, de nuevo, un tanto a su favor: ha conseguido que deje de existir no sólo la conciencia de clase trabajadora, sino también que, ante conflictos laborales, el resto de la ciudadanía se manifieste en contra de los derechos de los trabajadores. 

 

Podría objetarse a ello que el servicio que realizan los empleados de LIMASA es un servicio público fundamental, como es la recogida diaria de la basura de las calles, pero precisamente por ello nos deberíamos preguntar: ¿No tienen entonces derecho a la huelga estos trabajadores? ¿No deberíamos apoyar sin fisuras su lucha y su causa, en vez de argumentar que bastante tienen con lo que tienen? ¿No deberíamos alinearnos en su defensa, pensando que también es nuestra lucha? Lo hemos hecho con los mineros, con los trabajadores de Panrico, con los bomberos forestales (BRIF) contratados por TRAGSA, con los trabajadores de la fábrica de Coca-Cola de Fuenlabrada, con los falsos autónomos de las subcontratas de Telefónica-Movistar, lo estamos haciendo todos los días con miles de conflictos laborales que se dan en nuestro país...¿entonces qué es lo que ocurre? ¿Quizás que cuando las consecuencias de la huelga nos afectan directamente como ciudadanos ya dejamos de alinearnos con la defensa de dichos trabajadores? Claro, parece que no es lo mismo adherirse a la lucha de los trabajadores autónomos subcontratados de Movistar, que no nos afecta para nada, que adherirnos a la huelga de unos trabajadores que nos están dejando nuestros portales llenos de bolsas de basura...Pero precisamente en situaciones como ésta es donde se ve realmente de qué pasta está hecha la ciudadanía, y hasta qué punto estamos perdiendo el norte de la solidaridad laboral.

 

El conflicto de la huelga de los trabajadores malagueños de LIMASA viene de lejos. Hace unos dos años, el Ayuntamiento de la ciudad (gobernado desde hace casi dos décadas por Francisco de la Torre, del PP, ahora en coalición con CIUDADANOS) prometió a estos trabajadores varias cosas, incumplidas hasta ahora. Por ejemplo, que iban a recuperar una de las pagas que se les había expropiado dentro de dos años (es decir, en 2016), o que si accedían a rebajarse su sueldo (un sueldo normal y corriente, establecido por Convenio), el Ayuntamiento reforzaría las plantillas con personal procedente de subcontratas. Nada de ello se ha cumplido por parte del Ayuntamiento, y los trabajadores ya están hartos. La huelga estalló hace diez días, es apoyada por la práctica totalidad de los trabajadores, se están cumpliendo los servicios mínimos, y después de varias jornadas negociadoras, el conflicto, lejos de solucionarse, se ha enconado aún más, aunque según últimas noticias, parece haber un principio de preacuerdo. No obstante y al momento de escribir este artículo, la huelga no se ha desconvocado, lo que ha provocado ya la quema de varios contenedores, algunas personas detenidas por la policía, y varias protestas ciudadanas a la puerta del Ayuntamiento, donde incluso se han llegado a las manos. 

 

En vista de ello y desde hace dos días, el Ayuntamiento ha procedido, ante la alarma de falta de salubridad, a la contratación de una empresa externa para que se encargue de la recogida de la basura hasta nuevo aviso, lo que ha provocado las lógicas protestas de los trabajadores de LIMASA. De entrada, es una decisión ilegal e ilegítima, pues no se puede contratar a una empresa para realizar los servicios que lleva a cabo otra empresa en situación de huelga. Pero más allá de ello, lo que se genera es una situación de absoluta indefensión de los trabajadores, pues se diluye la propia utilidad de la huelga laboral como herramienta de presión, de defensa y de reivindicación de los mismos (lo cual es un derecho constitucional), y deja de realizar su función principal, que no es otra que ser un instrumento de fuerza de la clase trabajadora ante los abusos de la patronal. Para más inri, parece ser que la empresa contratada para tales funciones es propiedad de un familiar de una concejala del consistorio malagueño, lo cual cierra el círculo de la contratación odiosa e ilegítima. En el fondo, tenemos el mismo planteamiento de siempre, que se resume en los intentos de una Administración Pública de ningunear a los trabajadores, y de externalizar unos servicios públicos fundamentales,  para poder precarizar mejor las condiciones de trabajo. 

 

Y ante ello, el conjunto de la ciudadanía malagueña, que debiera haberse levantado en defensa de los trabajadores de LIMASA, está teniendo un comportamiento completamente despreciable, alineándose con los intereses de sus comerciantes, y proclamando escandalosas soflamas como que los trabajadores de LIMASA "son unos privilegiados", o directamente "unos vagos que no quieren trabajar". Se les está incluso comparando con el resto de trabajadores precarios de empresas privadas, por lo visto para que se solidaricen con ellos, y entiendan que no pueden "abusar de sus privilegios". Absolutamente intolerable. Se está dando la falsa imagen de que los trabajadores de LIMASA son unos desalmados, frente a un Ayuntamiento consciente, negociador y preocupado por sus intereses. Pero ante todo ello, pregunto a los lectores: ¿conocen algún conflicto laboral donde los trabajadores alegremente vayan a la huelga sin razón? O si quieren, preguntémoslo a la inversa: ¿conocen algún conflicto laboral donde la empresa lleve la razón y los trabajadores sean unos insensatos? Creo que no se ha dado todavía en la historia de la humanidad. En fin, la lucha sigue, y sigue siendo, como siempre, no sólo la lucha de LIMASA, sino la lucha de toda la clase trabajadora, y ante ella, ningún trabajador/a ni ciudadano/a en general deberíamos ser insensibles. ¡POR LOS DERECHOS DE LOS TRABAJADORES DE LIMASA! ¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!

Compartir este post
Repost0

Comentarios

Josan 03/22/2016 15:20

Esto no se ha explicado en TV, se limitaron a decir que seguian en huelga por que les faltaba la cesta de navidad y el cobro de lo estado en huelga.

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías