Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
11 octubre 2016 2 11 /10 /octubre /2016 23:00
Viñeta: ENEKO

Viñeta: ENEKO

Y lo que nos cuentan [los medios de comunicación] suele ser casi siempre la historia de los otros, no la nuestra. Y si estamos ocupados en vivir la historia de los demás no tenemos tiempo de preocuparnos de la vida propia. Pues si nos ocupásemos de ella y descubriéramos cómo la determinan otros, no nos quedaríamos de brazos cruzados e intentaríamos cambiarla a mejor

Vicente Romano ("La intoxicación lingüística")

Continuando con las construcciones mediáticas y su influencia en el pensamiento dominante, vamos a comenzar esta nueva entrega de la serie trayendo a colación un perfecto ejemplo de ello. Es de rabiosa actualidad, está perfectamente relatado en este artículo de Antonio Maestre para el medio La Marea, y plantea el falso dilema de las (posibles) terceras Elecciones Generales en Navidad. En efecto, como nos recuerda el autor, el mensaje que muchos medios (de la gran prensa dominante) trasladaron recientemente en sus portadas no buscaba informar, ni contar la realidad, ni exponer las alternativas, sino simplemente construirla adecuándola a sus propios intereses privados y económicos. En efecto, casi todas las portadas traían más o menos el mismo titular: La Razón decía "Investidura el 30 de agosto o terceras elecciones en Navidad", y El Mundo decía "Rajoy será presidente en septiembre o habrá elecciones el día de Navidad". Muchos otros ejemplos se pueden encontrar buceando en Internet sobre las portadas alrededor de esas fechas. Desde ya podemos afirmar sin ambages que ambas portadas eran falsas, mentiras sin posible lugar a la interpretación. Como muy bien nos recuerda el autor del artículo, en lógica se denomina "Falacia del falso dilema" a la consideración deliberada de dos únicas alternativas sin conceder espacio a otras. Es decir, se excluyen intencionadamente otras posibilidades con el fin de presionar, de inducir a nuestra mente a contemplar sólo las dos opciones expuestas. 

 

Para el caso que  nos ocupa, el interés está bien claro: ambos medios difunden la propaganda que favorece al Partido Popular enmascarando una opción ideológica como si fuera pura información. Porque la verdad es que había muchas más posibilidades: la investidura podría ser más tarde, podría ser otro el candidato, terceros partidos podrían negociar y favorecer un gobierno alternativo, y todo ello con hasta dos meses de plazo, según está previsto en la Constitución. ¿Por qué se hurta entonces esta información a los ciudadanos? Porque el objetivo que los grandes medios buscan no es informar, ni contar la realidad, sino construirla en función de sus propios intereses. Es algo tan simple (pero tan terrible a la vez) como que las grandes empresas que están detrás de estos medios están interesadas en que la investidura del Presidente en funciones se realice cuanto antes, y como medida de presión, lanzan el órdago de la fecha de navidad para las terceras elecciones. De esta forma (y es un simple ejemplo de entre miles que podemos poner), la desinformación que estos medios están trasladando busca construir una realidad paralela que no se ajusta a los hechos ni a la verdad, porque en realidad esa "falacia del falso dilema" que se planteaba contra el PSOE lo que buscaba era influir en la ciudadanía para que se uniera en la presión contra el ya ex Secretario General, con las miras puestas en favorecer un determinado gobierno que proyecte unas políticas determinadas, que son precisamente las que estos medios defienden. 

 

Podemos situar el foco fuera de nuestras fronteras, y continuaremos viendo el mismo tratamiento falaz y engañoso de la realidad. Por ejemplo, el brillante periodista y escritor Pascual Serrano afirma en este artículo, sobre la colocación del altavoz mediático en Venezuela, lo siguiente: "Están siendo portada las colas para conseguir leche en Venezuela en medios que nunca contaron que Cuba lleva años suministrándola gratis a los niños de menos de nueve años. Esos medios españoles que no informaron de que la empresa Coca-Cola España incumplió la sentencia de la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo que declaraba nulo el despido de 1.250 trabajadores y le obligaba a readmitirlos, llevan a sus portadas que Coca-Cola Venezuela no tiene azúcar para fabricar refresco. La expulsión por el gobierno de Marruecos de cinco abogados españoles por solidarizarse con los presos saharauis pasó por nuestros medios sin pena ni gloria, mientras que los políticos españoles pueden dar ruedas de prensa con los familiares de presos venezolanos condenados por delitos de incendio intencional, instigación pública, daños a la propiedad pública y asociación para delinquir. En algún caso culpables, según sentencia judicial, de instigar manifestaciones y acciones violentas que se saldaron con la muerte de 43 personas y cientos de heridos". Y concluye Serrano: "En realidad, lo que se está haciendo es utilizar el periodismo, la información y la agenda noticiosa al servicio de una causa política y partidista: combatir a cualquier opción que pueda haber tenido relación con el gobierno venezolano y estigmatizar un proceso político que puede cometer el sacrilegio de demostrar que hay una alternativa al salvaje neoliberalismo imperante". 

 

El poder de los medios de comunicación es inmenso, y como se emplean bien a fondo en el objetivo citado por Pascual Serrano, pues el resultado es evidente: no hay más que hablar con personas en la calle, en el bar, en el centro de trabajo, de estudio, en el gimnasio, en la tienda, o donde sea, para comprobar hasta qué punto reproducen los discursos y razonamientos del pensamiento dominante, difundido por estos medios. Augusto Zamora nos expone otros ejemplos en su artículo "Sobre la libertad de información y otros mitos", que reproducimos a continuación. Recientemente, un importante grupo mediático prohíbe a sus periodistas asistir a los programas de televisión de una conocida cadena, y además, despide a otro periodista de una radio que pertenece a dicho grupo, sólo por informar que familiares del Consejero Delegado de ese grupo aparecían en los "Papeles de Panamá", a lo que se había referido también la cadena de televisión... Como expone Zamora, hechos como estos nos hacen recordar una realidad tan evidente como inexplicable, pero recurrentemente olvidada, y es que todos los medios de comunicación tienen dueño, con excepción de los medios de propiedad pública, cuyo "dueño" es el partido político de turno en el poder. Son empresas y funcionan como empresas, es decir, no tienen una función social, sino que deben generar beneficios a sus dueños y servir a los intereses de esos mismos dueños o de quiénes los representan. Mantienen la falsa idea de que existe libertad de expresión, pero sólo es la libertad de expresión de ellos, de estos dueños de los grandes medios (y de sus socios, accionistas, colaboradores, cómplices o contratantes de publicidad), que no la libertad de expresión del común de la ciudadanía. 

 

De más rabiosa actualidad todavía tenemos el caso del derrocamiento (en realidad un auténtico Golpe de Estado interno, es decir, de la propia organización) del (ya ex) Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez. Durante los días anteriores a dicha operación, los editoriales del diario El País (Grupo PRISA) eran absolutamente demoledores contra él, llamándole "insensato sin escrúpulos", y asegurando que quería hundir al partido. Tan descarada llegó a ser la cosa, que los periodistas tuvieron una reunión con el Director, Antonio Caño, para expresarle su disconformidad con el tratamiento de la información que estaban haciendo. El Director los despachó rápidamente, poco menos que diciéndole que quién mandaba era él, y que en el periódico se escribía lo que él ordenaba. Ni qué decir tiene que al Consejo Editorial de El País pertenece Felipe González, y se ha incluido recientemente al también ex Secretario General Alfredo Pérez Rubalcaba. Como puede comprobarse, todas las piezas encajan. Los periodistas de los grandes medios son hoy día empleados/as que tienen que cumplir las órdenes de los dueños del medio de comunicación que les contrata y paga, ya sean de radio, prensa, televisión, portal de Internet, agencias de noticias, o de cualquier otro formato o plataforma. Como personas que reciben un salario, tienen la obligación (so pena de ser ninguneados o despedidos) de ajustarse a la polìtica de la empresa (en este caso a su línea editorial). De tal forma que, cuando se lee una noticia, un análisis o un comentario, debemos tener en cuenta los verdaderos intereses de quién está detrás de ella. Augusto Zamora es así de rotundo: "Sólo es posible entender el modelo de prensa existente en un país si se conoce quiénes son los dueños de los medios de comunicación y a qué intereses responden". Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Psicología
Comenta este artículo

Comentarios

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías