Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
23 diciembre 2016 5 23 /12 /diciembre /2016 00:00
Arquitectura de la Desigualdad (XVII)

Y yo pregunto a los políticos, a los economistas, y a los moralistas, el número de individuos que es forzoso condenar a la miseria, al trabajo desproporcionado, a la desmovilización, a la orfandad, a la ignorancia crapulosa, a la desgracia invencible, a la penuria absoluta, para producir un rico

Almeida Garret (escritor portugués del siglo XIX)

Bien, una vez analizado el panorama nacional de la desigualdad en el artículo anterior, vamos a extrapolarlo al panorama internacional, con ayuda de este estupendo artículo de Teguayco Pinto para el eldiario.es, que vamos a seguir a continuación. El artículo realiza un resumen basándose en un reciente Informe titulado "Afrontar el reto de las desigualdades y trazar vías hacia un mundo justo", que fue presentado en la Real Academia Sueca de Ciencias Sociales. Como dato inicial, diremos que España y Estados Unidos son los dos países en los que más aumentó la desigualdad durante la crisis, según la UNESCO, lo cual es claramente indicativo de su arquitectura social, según el referido informe para el cual han contribuido más de 100 científicos sociales. Los autores apuntan a la pérdida de puestos de trabajo, la temporalidad laboral y las mal llamadas políticas de "austeridad" como algunas de las causas de este aumento. A nivel internacional, el informe destaca una ligera mejora de la desigualdad global, pero advierte de que esta mejoría se apoya en un aumento de la desigualdad interna, es decir, la registrada dentro de cada país. La desigualdad global se mide habitualmente a través del Coeficiente de Gini, cuya escala está entre 0 (sin desigualdad) y 1 (máxima desigualdad). En Europa este índice oscila entre 0,25 y 0,30, aunque en España alcanzó en 2012 un valor de 0,36, sólo por detrás de Grecia (0,37) e Israel (0,43). En Estados Unidos este coeficiente alcanza un valor de 0,41, mientras que los países más desiguales se sitúan ligeramente por encima de 0,60, como en Sudáfrica. 

 

El crecimiento de las desigualdades internas ha sido especialmente marcado en los países más ricos, y el informe señala el período de crisis actual como especialmente perjudicial, debido principalmente a una combinación de pérdida de empleos y aumento de las desigualdades salariales. En el caso español, pasamos de un Indice Gini de 0,31 en 2002 a 0,36 en 2012, lo que supone un aumento de casi un 14%. Según el informe, el 90% del incremento de la desigualdad en nuestro país está causado por el paro y los bajos salarios durante el período entre 2006 y 2010. Los autores del informe son especialmente críticos con los recortes y las políticas de austeridad llevadas a cabo en la Unión Europea, de los que aseguran que "no sólo perjudican el empleo y la inversión, sino que afectan a los pobres de manera desproporcionada, a través de reducciones de salarios y pensiones, y mediante recortes en sanidad pública, educación y gasto social". Es justamente lo que nos llevan recomendando otros organismos internacionales como el FMI o el BM, por lo cual, la conclusión está clara: estos organismos trabajan a nivel global para los intereses del gran capital transnacional, y sus objetivos son ahondar y perpetuar la desigualdad a nivel planetario. Tambien hacen referencia los autores al aumento de los contratos de trabajo temporal, los cuales "se han convertido en una característica distintiva de los mercados de trabajo en el sur de Europa, los países andinos y partes de Asia", y que "suponen pérdidas salariales significativas para los trabajadores individuales". En este sentido, el informe de referencia vuelve a destacar el caso de España, "donde más de una cuarta parte de la fuerza de trabajo tiene contratos temporales". 

 

A pesar de todas estas evidencias, datos y conclusiones, nuestro nefasto, infame y cínico Gobierno sigue sosteniendo que sus reformas "están funcionando". Según los miembros del Comité Científico Consultivo encargado de supervisar el informe, entre los que destaca el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz,  las medidas de liberalización económica adoptadas desde la década de los años 80 del siglo pasado "han provocado un aumento de la desigualdad y una distribución poco equitativa de los beneficios del crecimiento". Además, señalan cómo a partir de la década de 1990 comenzó a producirse un estancamiento de los salarios de la clase media en los países desarrollados, lo que unido al imparable aumento de las ganancias del 1% de la población correspondiente a las personas más ricas y al predominio creciente de las rentas del capital financiero sobre los ingresos y rentas del trabajo, han contribuido a concentrar la riqueza en manos de una élite social muy reducida y poderosa. Es justo lo que llevamos sosteniendo desde la primera entrega de esta serie. Pero continuemos repasando el panorama internacional. El Indice Gini Global se sitúa por encima de 0,70, aunque los resultados del informe muestran una disminución en las últimas décadas de entre un 3% y un 4%, lo cual se debe en gran parte al rápido crecimiento económico en China y en la India, o al crecimiento, más moderado, de varios países de América Latina. Sin embargo, esta reducción parece haberse apoyado, como decíamos más arriba, en el incremento de las desigualdades internas de los respectivos países, algo que se conoce como la "paradoja de la desigualdad". 

 

Es especialmente destacable el caso de China, cuyo Coeficiente Gini aumentó en 11 puntos durante el período 1985-2008, aunque disminuyó alrededor de dos puntos en los siguientes seis años. Los autores del informe también mencionan a los países del antiguo bloque soviético, que durante los últimos años han sufrido un aumento importante de la desigualdad y destacan el caso de Rusia, cuyo Indice Gini aumentó más de 20 puntos tras la caída de la Unión Soviética, y que aún hoy se mantiene en valores superiores a 0,41. Con respecto a los países latinoamericanos, el informe indica que la mayoría de ellos registraron una reducción de la desigualdad durante la pasada década, y destaca los casos de Brasil y Argentina, cuyos índices Gini disminuyeron alrededor de 12 puntos (es decir, durante las políticas progresistas del ex Presidente Lula y Dilma Rousseff en Brasil y de Néstor y Cristina Kirchner en Argentina). Entre los factores que han contribuido a la reducción de las desigualdades sociales en América Latina, los investigadores destacan el aumento de los salarios mínimos, la introducción de progresivas reformas fiscales, y la consolidación de las pensiones públicas. Justo el camino contrario al que ahora lleva Europa, y al que los actuales Gobiernos de Macri en Argentina y de Temer en Brasil están ejecutando, que de nuevo, vuelven a ser gobiernos serviles hacia el gran capital. En otro informe publicado en las mismas fechas por la Conferencia de Comercio y Desarrollo de la ONU, se hace referencia a la desigualdad y se critica la creencia en la "hipereficiencia de los mercados autorregulados", a los que acusa de haber ignorado cómo el crecimiento económico estaba siendo alimentado por una "adicción malsana a las apuestas de alto riesgo entre los agentes del mercado financiero", lo que terminó provocando un aumento de la desigualdad "a niveles no vistos desde la década de 1920". 

 

Este informe resalta el hecho de que pese a que los mercados financieros fueron el detonante último de la crisis, "éstos no fueron reformados", lo que sigue afectando a los niveles de deuda y desigualdad. Además, critican que la mayor parte de las ganancias de los últimos años hayan dado como resultado el aumento de los beneficios empresariales, "mientras que la mayor parte del ajuste ha caído sobre los países deudores y las familias trabajadoras, cuyos salarios, empleos y bienestar social están bajo la presión constante de las medidas de austeridad". Finalmente, el informe sobre desigualdad hace un llamamiento sobre el riesgo que corren los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a nivel mundial, si no se hace mayor hincapié en las políticas redistributivas. Estos objetivos fueron aprobados en septiembre del pasado año, como un proyecto global para terminar con la pobreza, hacer frente a las terribles desigualdades globales (tanto internas como entre países y continentes), y abordar el gravísimo problema del cambio climático en el curso de los próximos 15 años. Ardua tarea, diríamos incluso imposible, si se insiste en los patrones actuales de crecimiento y distribución de la riqueza. Según se advierte en el informe, "son muy pocos los países que efectúan inversiones en la realización de trabajos de investigación sobre las repercusiones a largo plazo que tiene la desigualdad en sus economías, sociedades y comunidades", concluyendo que "si esto no se resuelve urgentemente, la meta transversal de que nadie se quede atrás de aquí a 2030, proclamada en los ODS, será un mero eslógan sin sentido alguno". Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo

Comentarios

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías