Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
26 marzo 2017 7 26 /03 /marzo /2017 23:00
Fuente: http://sp.depositphotos.com/

Fuente: http://sp.depositphotos.com/

¿Cuantos jóvenes que hubiesen encontrado su lugar en la sociedad y con un buen futuro por delante en un mundo en paz desearían atarse un cinturón de explosivos en su cintura?

Grégoire Lalieu

Además de la propia desolación, destrucción, odio y violencia generados, las guerras, los conflictos armados y el terrorismo desestabilizan las zonas en contienda, y como hemos explicado en anteriores artículos, causan un caos político, social y económico de proporciones gigantescas, sumiendo a la población en episodios violentos de pillaje, y provocando tensiones e inquietudes que se mantienen durante años. Las rebeliones populares van asolando los territorios, y si a todo ello le unimos los episodios de ocupación extranjera en las zonas recién salidas de los conflictos, la situación ya se vuelve absolutamente insostenible. Los actuales conflictos en Siria, Irak, Afganistán, Ucrania, Libia, Zimbaue, trastornan las condiciones de vida de sus gentes, y generan enormes y continuados éxodos de población, que de forma incontrolada se convierten a su vez en caldo de cultivo para las mafias que trafican con personas. Como puede apreciarse, el panorama surgido de las guerras es absolutamente desolador. Pero a todo ello, y siguiendo el artículo de Bruno Guigue traducido para el medio español Rebelion.org por Susana Merino, hemos de unirle una guinda muy especial, una guinda desastrosa, criminal e indecente que los países de la comunidad internacional permiten con absoluto descaro y vergüenza, como son las hambrunas. 

 

En efecto, la inseguridad alimentaria crónica que sufren determinados países (República Democrática del Congo, República Centroafricana, Burundi, Mali, Níger, etc.) no es casual, ni una maldición divina, sino la consecuencia directa de las guerras tribales, del terrorismo y de las "intervenciones" militares extranjeras. El caos y el desorden que los asola es en primera instancia de naturaleza geopolítica, pero deviene pronto en una crisis humanitaria y alimentaria, debido a las condiciones de la propia región. Porque tales resultados, lejos de ser una fatalidad, obedecen a una serie de causas endógenas y exógenas perfectamente identificables y evitables. En palabras de Bruno Guigue: "Las hambrunas no caen sobre los condenados de la tierra como un rayo. Son el arma de los poderosos para aplastar a los débiles". Y poco parecen importarles a los países "desarrollados" que estas terribles hambrunas se lleven por delante a generaciones enteras, ya que el silencio, la indiferencia y la inacción son las respuestas que nuestros "civilizados" países les dan a estos otros países sumidos en el más profundo caos humanitario. Los niños escuálidos del Yemen, por ejemplo, no figuran en los titulares de los grandes medios informativos, ni están entre las preferencias de nuestras "Ayudas al Desarrollo". Hemos llegado a tal grado de insensibilidad polìtica y social que únicamente gracias al trabajo voluntario y altruista de algunas ONG's que ayudan sobre el terreno, se ven paliadas de forma ínfima estas deficiencias alimentarias coyunturales. 

 

Según datos del Programa Mundial de Alimentos, aproximadamente unos 20 millones de personas corren el riesgo de morir de hambre en cuatro países durante los próximos seis meses: Yemen, Nigeria, Sudán del Sur y Somalia. Pero como estamos explicando, la principal causa de esa inseguridad alimentaria es de naturaleza política, concretamente de falta de voluntad política de los países que pueden evitarlo. Porque cuando no ha sido directamente provocada por el caos generador del subdesarrollo o la interrupción de los suministros, la intervención militar extranjera ha echado leña al fuego. Nuestros "civilizados países occidentales", en cuanto ven algún peligro que ponga en un brete su posible hegemonía sobre el control de los recursos naturales de dichos países, o en cuanto tienen noticia de alguna evolución política y social de carácter liberadora y revolucionaria en dichos países oprimidos, castigados y subdesarrollados, "intervienen" al rescate de la "democracia" y de los "derechos humanos". La hipocresía se nota a la legua. Bien poco pueden importarles los derechos humanos, cuando condenan inexorablemente a niños, jóvenes y mayores a las más desesperantes hambrunas durante años. Las guerras civiles y el terrorismo arruinan las infraestructuras estatales, destruyen los servicios básicos, aniquilan los bienes comunes, banalizan la violencia endémica y provocan el éxodo masivo de la población hacia rutas donde las mafias que trafican con personas controlan la situación, generando aún más sufrimiento si cabe. 

 

En el Yemen, los bombardeos saudíes han generado desde marzo de 2015 un desastre humanitario sin precedentes. La ONU se alarma ante esta situación, pero fue una resolución de su Consejo de Seguridad la que autorizó la intervención militar extranjera. El grado de cinismo y de hipocresía de la comunidad internacional no tiene límites. El cierre del aeropuerto de Sanaa y el embargo decretado han privado a la población de los medicamentos necesarios. Las reservas de trigo disminuyen. Los bancos extranjeros rechazan realizar operaciones con los bancos locales. Catorce millones de personas, el 80% de la población, tiene necesidad de ayuda alimentaria, de ellos unos dos millones de forma urgente y desesperada. Unos 400.000 niños sufren desnutrición severa. Y ante este panorama, las potencias occidentales siguen participando de ese crimen masivo proporcionando más armas a Arabia Saudí, que es quien ordena los continuos bombardeos sobre Yemen. Por su parte, en Nigeria millones de personas se hacinan en los campos de refugiados huyendo de la violencia del grupo terrorista Boko Haram. Estas poblaciones, que son totalmente dependientes de la ayuda humanitaria, sobreviven en chozas con techos de uralita, soportando temperaturas de 50ºC, con un solo acceso al agua, con cocinas comunes y una comida por día. Y es que después de la vergonzosa destrucción de Libia por parte de las fuerzas de la OTAN, el África subsahariana se ha convertido en el territorio preferido por los yihadistas para cometer sus tropelías. 

 

En Sudán del Sur, otro de los países en hambruna, sumido en un conflicto que parece eternizarse, la proclamación de la independencia en 2011 desembocó en una guerra civil en la que dos bandos rivales se disputan el control de las riquezas energéticas. Todo este caos es fruto de la estrategia estadounidense, que estuvo armando durante más de 20 años a una guerrilla secesionista. Sudán del Sur es hoy día un territorio devastado y en ruinas, donde desde diciembre de 2013 han muerto varias decenas de miles de personas, 2,5 millones han huido de sus hogares, y cerca de 5 millones se encuentran en situación de hambruna, según la ONU. Y para finalizar este breve repaso por las zonas devastadas con mayor situación de inseguridad alimentaria, diremos que en Somalia, un Estado fallido y fraccionado en una decena de grupos políticos rivales, la vulnerabilidad de su agricultura refleja el estado de subdesarrollo del país. Los avatares climáticos amenazan con la proximidad de un nuevo desastre alimentario. En 2011, la terrible hambruna que siguió a la sequía provocó 260.000 muertos. Y todo ello se debe al sangriento reinado de los señores de la guerra locales, a las intervenciones militares extranjeras (Estados Unidos, Kenia, Etiopía), a la creciente descomposición política, y a la creciente influencia de la organización radical islámica Al-Shaab. Somalia ostenta el indignante y triste honor de poseer el índice de desarrollo humano más bajo del planeta. Como dijo Julio Anguita: "Malditas sean las guerras y quienes las apoyan". Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo

Comentarios

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías