Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
16 noviembre 2018 5 16 /11 /noviembre /2018 00:00
Fuente Viñeta: https://circulorentabasicaestatal.wordpress.com/

Fuente Viñeta: https://circulorentabasicaestatal.wordpress.com/

En la consulta helvética, la propuesta de que el Estado garantice de por vida a cada persona un ingreso neto de 2.500 francos suizos para los adultos y de 625 francos suizos por niño fue rechazada por una amplia mayoría. Lo cual no es de extrañar: en Suiza, país de expertos chocolateros, con una tasa de paro del 4% y un salario medio en torno a 4.000 €, un ingreso garantizado para todo el mundo habría sido una delikatessen añadida al elevado nivel de vida de sus habitantes. No una imperiosa necesidad como en el caso de España

Cive Pérez (escritor y miembro del Observatorio de Renta Básica de Ciudadanía de ATTAC Madrid)

La Renta Básica Universal rompería poderosamente con esta dinámica de lo que hemos denominado en anteriores entregas "gestión neoliberal de la pobreza", limitada a "insertar" laboralmente a los pobres, mediante absurdos itinerarios formativos, cursos de capacitación, míseras y condicionadas prestaciones, etc. Y rompería con ello simplemente porque los pobres no tendrían que demostrar a ninguna Administración Pública que lo son, simplemente porque no los habría. La RBU bien implementada aseguraría que nadie está por debajo de unos mínimos ingresos vitales que garanticen una vida digna. Pero además de ello, rompería con los problemas derivados de la "condicionalidad", que acarrea que los perceptores de prestaciones tengan que informar a la Administración sobre asuntos tan íntimos y privados como dónde viven, con quién, dónde están empadronados, si viajan o no, si salen del país o no, si se casan, se divorcian o les toca la lotería. Porque la RBU asegura que no van a existir pobres en nuestra sociedad. Punto final. Al no existir pobres, nadie tiene que demostrar nada. Sus ingresos podrán aumentar por cualesquiera otras actividades, pero ello sólo trascenderá a la Administración a la hora de confeccionar la Declaración de Renta, que le obligará a tributar según sus ingresos. Al ser incondicional, la RBU se establece "ex-ante", como un derecho de ciudadanía, que garantiza la existencia material de todas las personas residentes en el país o comunidad de que se trate. En palabras de Daniel Raventós, uno de nuestros mayores expertos en el tema: "El carácter incondicional de la Renta Básica supone otorgar un poder de negociación que implica aumentar la libertad efectiva para la inmensa mayoría de la población no rica. Una característica muy apreciada por sus defensores republicanos". Desde la izquierda transformadora creemos en un modelo de sociedad en donde la existencia material garantizada (garantía de la verdadera libertad) abarque a toda la población. 

 

O dicho de otra forma, si se prefiere, la libertad (según la concepción republicana a la que nos adscribimos) consiste en no verse obligado a tener que pedir permiso a nadie para vivir, para existir socialmente. La libertad no puede ser arbitrariamente interferida por nadie. Entonces, el pobre no puede ser libre para la concepción republicana. Éste es el fundamento político y social para una medida como la Renta Básica Universal. Y así, una RBU de una cantidad al menos igual a lo que en cada momento se considere como el umbral de pobreza es la mejor forma, en las sociedades contemporáneas, de garantizar la existencia material al conjunto de la población, de acuerdo con el ideario del republicanismo democrático. La autonomía de las personas, su independencia, la existencia material garantizada que confiere una medida como la RBU es condición indispensable para el ejercicio de esa libertad. Universalizar unos ingresos mínimos garantizados debe ser entendido en el sentido de garantizar a toda la población la existencia material. El republicanismo democrático se haya fuertemente comprometido con la causa de la independencia socioeconómica de todas las personas que forman la comunidad (pueblo, país, nación, Estado...). Su objetivo principal es la garantía de que toda la ciudadanía sea independiente tanto de la caridad (pública o privada) como de la posible arbitrariedad de los llamados "empleadores", empresarios o dueños de los medios de producción. La RBU por tanto no es una medida anticapitalista en el sentido en que cambie los propietarios de los medios de producción, pero sí lo es en el sentido de que garantiza que no existan individuos que se vean obligados a vender su fuerza de trabajo para poder sobrevivir. Y en tanto en cuanto fortalece a los individuos en su libertad material, permite emanciparlos de sus posibles fuentes de dominación, eliminando gran número de circunstancias sociales que inciden en la precariedad, la pobreza, la miseria y la exclusión social. Todos estos motivos se pueden resumir en uno: la dependencia de otros para poder sobrevivir. La RBU rompe con esta dependencia, y en este sentido libera a los individuos de ella. 

 

Pero dejo de nuevo que lo explique mejor Daniel Raventós en uno de los pasajes de su referido artículo: "¿Cuáles son las esferas de libertad (republicana) que una RB podría abrir? Sólo la independencia material que se lograría a través de una RB daría a las mujeres mayores posibilidades reales para liberarse de no ser dominadas. La independencia económica que se alcanza con una RB puede actuar como una suerte de "contra-poder" doméstico capaz de modificar las relaciones de dominación y subordinación entre sexos e incrementar el poder de negociación de las mujeres en el hogar, especialmente el de aquéllas que dependen de sus compañeros o que perciben rentas muy bajas provenientes de empleos discontinuos o a tiempo parcial. Sólo la independencia material que se lograría a través de una RB permitiría a los jóvenes elegir rechazar un salario bajo o un empleo precario. Sólo la independencia material que se lograría a través de una RB permitiría a la persona sin empleo optar por cierto trabajo no remunerado que pudiera aportar beneficios a la sociedad y, así, evitar el estigma social que conlleva el estar percibiendo el subsidio de desempleo --cuando lo hay--. Sólo la independencia material que se lograría a través de una RB permitiría a un trabajador asalariado elegir entre un abanico más amplio de empleos. La independencia material, pues, incrementa la libertad, lo que sugiere que una RB lo suficientemente generosa, al universalizar un grado de independencia significativo, ensancharía el espacio para el goce de relaciones sociales en un contexto de ausencia de dominación". La RBU, por tanto, permitiría acabar con situaciones de explotación y dominación (que son esencia del capitalismo), y en este sentido sí resulta una medida anticapitalista. La población trabajadora en general adquiriría mediante la RBU una mayor capacidad de negociación y de resistencia frente a las agresiones del capital. Es evidente que la seguridad en torno a los ingresos lograda a través de una RBU permitiría que los trabajadores y trabajadoras no se vieran forzadas a aceptar cualquier tipo de oferta laboral. 

 

También se acabaría con el llamado "efecto disciplinador" del desempleo, con la función de ese "ejército de reserva" (en expresión de Marx) que los empleadores mantienen para reforzar sus posturas negociadoras. Es lógico pensar que a mayor vulnerabilidad ante las posibilidades de perder el puesto de trabajo, mayor es la disposición a aceptar el empeoramiento en las condiciones laborales. Este efecto se viene observando aún más si cabe tras las últimas (contra)reformas laborales de los últimos años. Se instala así en la población la máxima (falaz) de un empleo malo es mejor que no tener ninguno, lo que refuerza las posiciones de los empresarios. Pues bien, mediante la implementación de una medida como la RBU este efecto disciplinador quedaría enormemente debilitado, cuando no cortado de raíz, ya que muchos trabajadores y trabajadoras se sentirían mucho más protegidas y amparadas que ahora a la hora de negarse a aceptar condiciones de trabajo humillantes, explotadoras, precarias o semiesclavas, cual es la tendencia actual. Pero todavía existen más ventajas: la seguridad en los recursos económicos capacitaría a los individuos, primero, para rechazar de forma convincente y efectiva situaciones aberrantes, lo que implicaría un descenso de los niveles de dominación y de aplastante hegemonía del actor empresarial, y segundo, para planificar y llevar a la práctica diversas formas de organización del trabajo alternativas, lo que a la postre se traduciría en mayores grados de autorrealización. Y a su vez, todo ello redundaría en un descenso poderoso en la arquitectura de la desigualdad. Porque en efecto (digámoslo con claridad), la RBU no impide que sigan existiendo los ricos (para ello necesitamos además otras medidas políticas y sociales que ya hemos expuesto en entregas y bloques temáticos anteriores de esta serie), pero sí impide que sigan existiendo los pobres. 

 

Y esta es la principal razón que el modelo capitalista tiene en contra de la Renta Básica Universal. Al capitalismo le interesa que sigan existiendo pobres, porque ello incide positivamente en la permanencia de las relaciones de dominación a diferentes niveles y en diferentes contextos a los que hemos aludido, además de preservar la hegemonía empresarial. Al capitalismo le interesa que continúe existiendo esa bolsa de desempleo más o menos ingente, porque es una forma muy poderosa de controlar a la clase trabajadora. Es gracias a que estas situaciones se han mantenido y potenciado en el tiempo como el capitalismo se ha visto reforzado en sus postulados, y la inmensa mayoría social ha asumido como naturales sus perversos postulados, así como su concepto del trabajo humano. La Renta Básica Universal rompe estos postulados, los pone en entredicho, los quiebra. Y por eso la RBU es una medida tan controvertida para tanta gente, y tan demonizada por la clase empresarial, que son los principales agentes catalizadores y transmisores del capitalismo. La RBU es justa, posible y necesaria. Pero sin embargo, la reticencia social hacia ella es inmensa, y ello es así no porque sea una medida difícil de implementar o complicada de financiar, sino porque no sólo es una medida económica, no es sólo una decisión socioeconómica como otra cualquiera, sino que pone en cuestión gran parte de las concepciones filosóficas y morales del capitalismo. Detrás de una medida como la RBU se encuentra un profundo debate sobre el trabajo y las actividades humanas que el capitalismo quiere prohibir, porque no le interesa. Detrás de la RBU existe el debate de la justicia social, de la libertad de las personas y de la existencia material garantizada, aspectos que representan grandes amenazas para el modelo capitalista, tan globalizado y extendido como está hoy día. Por todo ello la RBU se ridiculiza, se demoniza, se alegan imposibilidades de financiación, e incluso se alegan debates morales sobre el fomento de los individuos ociosos en la sociedad. Todo ello para extender un velo de negatividad sobre esta medida, un velo de ignorancia, un perverso velo que oculta la tremenda revolución a muchos niveles que esta medida supondría. Precisamente por todo esto la tratamos aquí, para intentar poner nuestro granito de arena desarmando los argumentos de los contrarios a la RB (tanto a la derecha como a la izquierda), y situando esta medida no como la panacea de nada, pero sí como la solución a muchos problemas de nuestra sociedad. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post
Repost0

Comentarios

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías