Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
5 diciembre 2018 3 05 /12 /diciembre /2018 00:00
Viñeta: Yoemnis Del Toro

Viñeta: Yoemnis Del Toro

La idea de que unos pocos miles de pobres de a pie van a invadir el país más poderoso del mundo es simplemente una broma de mal gusto. Como de mal gusto es que algunos mexicanos del otro lado adopten este discurso xenófobo que ellos mismos sufren, consolidando la ley del gallinero

Jorge Majfud

El caso más actual y flagrante de migración no deseada, para la cual además se interponen muchos inconvenientes, es el caso centroamericano. En general, toda América Latina es el patio trasero de los Estados Unidos, contra el cual dirige todas sus políticas injerencistas y saqueadoras. Pero de entre toda América Latina, el caso centroamericano constituye el núcleo más duro. Los países y ciudades de dichas latitudes están consideradas las más peligrosas del mundo (Honduras, El Salvador, Guatemala...). Huyendo precisamente de dichas sociedades, varios grupos de miles de personas en sucesivas oleadas se han organizado desde hace varios meses para marchar caminando desde sus países de origen hasta la frontera sur de Estados Unidos. El viaje está siendo un calvario, y lo peor se da cuando llegan a la frontera de México con el sur estadounidense fronterizo. Cristóbal León Campos, del Colectivo Disyuntivas, en este magnífico artículo para el digital Rebelion, nos hace un buen retrato de esta corriente migratoria, que vamos a seguir a continuación. A veces ateridos de frío, a veces empapados en sudor, siempre cansados, pero también siempre ilusionados, esta corriente humana se alza en movimiento. Una ruta de varios miles de kilómetros los separan de su destino final, el que ellos creen "su sueño americano". León Campos relata: "Pies descalzos, espíritu desnudo, caminan, no poseen más que la esperanza, un anhelo, el mismo que ha alimentado a millones durante décadas a realizar el viaje, la travesía, el ideal del "sueño americano", no importa el peligro ni la distancia, de todos los puntos se congregan, la Caravana se convierte en colectivo, unen la voluntad individual, los vecinos a su paso alimentan y visten sus cuerpos, la solidaridad se extiende, pero su espíritu sigue desnudo, a nadie buscan engañar, han solicitado visas humanitarias, quieren llegar a los Estados Unidos para conseguir algún empleo y poder sobrevivir, rehacer sus vidas o apoyar desde la lejanía a sus familiares que se arraigan a la tierra originaria". 

 

Todos ellos son pobres, son los "nadies" (en célebre expresión de Galeano), son los desposeídos, son los machacados, son los que sufren los riesgos, el peligro, la devaluación de la vida, la hostilidad constante, el impulso de sobrevivir. La vida ha dejado de tener sentido en sus territorios. Sufren desde hace tiempo la pobreza severa, la marginación, la violencia, la falta de democracia, la imposición de la salvaje ley capitalista. Padecen desde hace décadas la imposición de los gobiernos títere de turno, pues cuando han conseguido alzar a un Presidente digno, los Estados Unidos, la omnipresente potencia, lo ha desalojado del poder por la fuerza, instaurando de nuevo gobiernos obedientes a sus designios. Ocurrió con Manuel Zelaya en Honduras, con Fernando Lugo en Paraguay, y con muchos otros. El imperialismo no deja de acosarlos, de explotarlos y de saquearlos. El avance constante de la pobreza en Centroamérica es resultado de la intervención directa de la Casa Blanca en los asuntos de cada país, con la ayuda de las élites económicas locales. Sus movimientos sociales son atacados, hostigados, perseguidos, sus líderes son asesinados (como la hondureña Berta Cáceres, por poner el caso más significativo), la impunidad sale victoriosa, y los de siempre vuelven a imponer sus oscuros y destructivos planes. Así, bajo este deprimente ambiente, surgió casi espontáneamente la Caravana Migrante. Inició su camino en San Pedro Sula (Honduras), por unos cientos de personas, y al poco tiempo ya se habían sumado miles a la iniciativa. La Caravana ha ido nutriéndose de migrantes a su paso por cada país centroamericano, con el propósito de encontrar una alternativa digna a sus vidas. Mujeres, hombres, ancianos, ancianas, niños y niñas, personas con discapacidad, embarazadas...la Caravana es símbolo de la propia diversidad humana que es atacada y que necesita sobrevivir. Y desde que se conoció públicamente la noticia, la Administración Trump, con su propio presidente a la cabeza, la ha ido torpedeando con insultos y amenazas, que ellos y ellas han ignorado. 

 

Mensajes prepotentes y racistas eran emitidos continuamente, pero la Caravana no se ha amilanado ante nada. Ha continuado su camino hacia su meta final. Han escuchado toda una retahíla de mensajes de descalificación, de perversos insultos, criminalizándolos y hostigando a los Gobiernos por donde pasaban. Trump llegó a proferir amenazas de sanciones a los países de paso si no detenían la Caravana. Todas las fronteras han intentado detener a los migrantes con medidas represivas, pero no han podido impedir su marcha. Por fin, la Caravana entró a tierras mexicanas, sin importar la presencia de policías y militares. Y ahí siguen. Han llegado a la frontera sur entre Tijuana y San Diego, donde un enorme muro vigilado constantemente les impide el paso a la "tierra prometida". Pero nada los detendrá, nada los separará de su objetivo. México ha ofrecido (el nuevo Gobierno de Andrés Manuel López Obrador) la posibilidad de integración a los que lo han solicitado, para quedarse allí e intentar encontrar un empleo decente. En sus tierras estas personas han sido despojadas de todo, han pasado por condiciones extremas, por la violencia promovida por los propios Estados y por las amenazas del crimen organizado. Su situación era de permanente vulnerabilidad, por eso no le tienen miedo a nada. Nada puede ser peor que lo que ya han vivido. Sus derechos humanos han sido pisoteados, sus familias y sus casas destruidas, o simplemente, no pueden ganarse la vida de forma honesta sin ser amenazados o violentados. Por fin, entre el 19 de octubre y el 2 de diciembre, entre 13.000 y 17.000 personas entraron en México. Llegaron exhaustos, en sucesivas oleadas, algunos decidieron acabar su camino, mientras otros continuaban con su decisión de arribar a suelo estadounidense. La pesadilla aún no había acabado. 

 

Fueron recibidos con gases lacrimógenos, balas de goma y violencia estatal. Muchos aceptaron la oferta del gobierno mexicano para solicitar asilo allí, y se quedaron en Tapachula (Chiapas). Tal como cuenta este artículo de Eliana Gilet para el medio lavaca.org, en primer lugar, el Instituto Nacional de Migración los tuvo presos en un espacio llamado Feria Mesoamericana durante dos semanas, hasta que los desalojó sin previo aviso ni alternativas, esperando el tiempo que dure el trámite de sus solicitudes para permanecer legalmente en México. Son alrededor de unas 2.000 personas. Otro pequeño grupo fueron deportados. La gente de los pueblos por los que pasan durante su travesía les dan agua, comida y ropa para que puedan resistir mejor. México se ha convertido también en una potencia deportadora: entre 2016 y mediados de 2017 deportó a 60.000 niños y niñas al triángulo norte de Centroamérica. Desde 2015 México supera a Estados Unidos en número de deportaciones año tras año, personas que sólo han pasado el filtro de una entrevista. Este hecho no sucedía desde 1971. Pero esta no es una crisis humanitaria que se haya gestado durante estas últimas semanas o meses, sino que es "el resultado de las dictaduras impuestas desde hace décadas en la región centroamericana, es la consecuencia del asalto de bandas criminales oligárquicas a los gobiernos centroamericanos. El genocidio migrante que se vive en México viene como resultado de todo un plan orquestado por quienes quieren desangrar a los pueblos, sea cual sea su procedencia", asegura la escritora y poetisa guatemalteca (afincada en Estados Unidos) Ilka Oliva Corado, y ella lo sabe por experiencia propia, ya que también es migrante. Ilka nos define a la perfección las consecuencias de la emigración: "Cuando emigramos, emigra la vida, la creatividad, la inteligencia, emigra la alegría, la familia, la sociedad, las tradiciones, la cultura, la memoria, emigra nuestra raíz que se desperdiga desamparada en la intemperie del olvido". Fantástica definición donde las haya. Gracias Ilka, por tu sensibilidad!

 

En sus países de origen está la pesadilla. No quieren volver. Cuando la vida no alcanza ni para la supervivencia, las personas se movilizan. Estos éxodos se han repetido miles de veces a lo largo de la Historia de la Humanidad, y continuarán ocurriendo mientras haya desposeídos, maltratados, explotados. Y como explica Jesús González Pazos en este artículo para el medio Alainet, a millones de personas en Honduras, El Salvador y Guatemala se les ha robado este derecho primigenio. El sistema dominante garantiza este derecho sólo a las minorías enriquecidas, que cada día son a su vez más minoría porque la brecha de la desigualdad se ensancha y profundiza continuamente, arrojando a más y más personas al territorio de las mayorías empobrecidas, mientras aumentan las riquezas de las primeras. Al sistema no le importan estas personas. Hablamos de seres humanos que intentan sobrevivir con menos de 2 dólares al día, si es que a eso se le puede llamar sobrevivir. Entonces, la Caravana de Migrantes centroamericanos tiene una evidente carga y significado político. Representan la sociedad en marcha en un mundo que ya no proporciona las mínimas opciones para una vida digna en el territorio que les vio nacer. Precisamente por eso, la decisión de abandonarlo tiene que ser muy dolorosa, pero a la vez imprescindible, inevitable. Molesta para los poderosos, pero necesaria para ellos. La autoorganización popular por la vida se abre paso, hace camino al andar (como diría nuestro insigne poeta Manuel Machado), y es la expresión misma de la desesperación de los pueblos buscando alternativas. En sus países de origen, potentes corporaciones transnacionales norteamericanas y europeas explotan hasta el agotamiento bosques, ríos, campos, y hasta las entrañas de la tierra. Destrozan los recursos naturales de muchos pueblos indígenas, saquean sus múltiples riquezas para seguir alimentando las tecnologías de ese "mundo desarrollado", y explotan hasta la extenuación a los nativos centroamericanos. Todo ello se adereza con la acción criminal de los cómplices Gobiernos centroamericanos, y la impunidad de las bandas, mafias y pandillas criminales, todo un cóctel explosivo que marca un límite vital que mucha gente ya ha alcanzado. Inseguridad, desempleo, pobreza, exclusión, marginalidad, amenazas, impunidad, miseria...estas son las experiencias de la gente que pide paso a marchas forzadas. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post
Repost0

Comentarios

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías