Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
4 febrero 2019 1 04 /02 /febrero /2019 00:00
Viñeta: Juanjo Mata

Viñeta: Juanjo Mata

A lo largo de la historia de la vida en la tierra ha habido cinco grandes extinciones masivas, la más reciente hace 65 millones de años, cuando el impacto de un asteroide se llevó por delante al género sauro en un brevísimo lapso de tiempo, junto a otras especies, marcando, así, la conclusión del Cretácico. Ahora, la pregunta es si el Homo sapiens liderará la Sexta Extinción sin la ayuda de cuerpos extraños venidos del espacio exterior

Josep Emili Arias

Hasta tal punto de ignorancia y estupidez llega el capitalismo actual, que pretende de forma arrogante ignorar los límites físicos impuestos por la naturaleza, proponiendo como "receta para la recuperación" de la crisis originada en 2007 un "más de lo mismo", es decir, un regreso a las pautas de crecimiento existentes anteriormente, lo que implica mayor producción de bienes, servicios y productos a gran escala, con más derroche de materias primas y energía, para que se continúe consumiendo, y se "reactive" la economía en su conjunto. Craso error, que significa no haber entendido nada sobre lo que está ocurriendo a nivel ecológico y energético. Y efectivamente, el capitalismo no va a desaparecer en esta crisis (sobre todo porque ahí están los principales voceros para su salvaguarda), por la sencilla razón de que, por lo menos hasta el momento, no se dibuja en el horizonte ningún sistema alternativo con implantación y desarrollo como para hacerle sombra. Es precisamente el reto que tenemos desde abajo, desde el conjunto de la ciudadanía, que ha ir creando las bases y redes de interacción y apoyo populares, para ir cultivando otros modos de producir y de consumir, así como un nuevo imaginario colectivo que abandone los valores capitalistas, y comience a albergar otros valores. Pero esto no significa en modo alguno que el capitalismo vaya a continuar funcionando de forma armónica, como antes, porque como estamos explicando, debe afrontar límites auténticamente infranqueables. Los principales de dichos límites los enumeramos a continuación, basándonos de nuevo en el ensayo de Renán Vega Cantor: 

 

1.- El límite energético, relacionado con el agotamiento del petróleo, el gas y el carbón y cuando no emerge a la vista una alternativa real a esos combustibles fósiles, lo cual indica que la sociedad del automóvil y de las ciudades iluminadas no tiene perspectivas de mantenerse en el largo plazo, aunque de seguro se va extender en los próximos años, con lo cual estaremos sumidos con plena certeza, para usar una metáfora del mismo medio automovilístico, en un coche de alto cilindraje pero sin combustible para andar.

 

2.- El límite científico y tecnológico, que en la práctica supone reconocer el carácter restringido y relativo de cualquier solución basada en los desarrollos de la ciencia y la tecnología como panacea que va a solucionar cualquiera de los problemas creados por la sociedad capitalista, los cuales incluso, en muchos casos, son causados y agravados por los mismos inventos tecnológicos o los descubrimientos científicos, lo que se ejemplifica con el caso del automóvil, considerado hoy, con toda razón, como uno de los peores inventos de todos los tiempos. Abandonemos, por tanto, ese "tecnoutopismo" que nos lleva a creer de forma fanática en que la tecnología va a venir a salvarnos del colapso. 

 

3.- El límite ambiental, que resulta del hecho comprobado que los recursos naturales se encuentran en un momento crítico, en razón del ritmo desenfrenado de explotación a que han sido sometidos en los últimos decenios, junto con la extinción de miles de especies, y aunque esto último no parece preocupar al capitalismo, éste si debe enfrentar la perspectiva poco halagadora de mantener unos irracionales ritmos de producción y consumo que no pueden ser satisfechos ante la disminución real de los recursos materiales que posibilitan la producción. 

 

4.- El límite demográfico, como producto del crecimiento de la población, que se apiña en grandes urbes de miseria, y cuya mayoría soporta deplorables condiciones de vida –mientras recibe mensajes ideológicos y propagandísticos de que las cosas van a mejorar para los exitosos y triunfadores– y que deben luchar por participar en el reparto de un pedazo de la tarta, cada vez más concentrada en pocas manos, hace que tarde o temprano el capitalismo busque la reducción de población y para eso, como está demostrado hasta la saciedad, empezará por eliminar a los más pobres, como se ejemplifica hoy con las epidemias, hambrunas, guerras y otros mecanismos maltusianos de control demográfico.

 

5.- Los límites sociales y laborales, porque con la crisis se acentúan las diferencias de clases, la explotación y diversas formas de opresión que, de seguro, originarán resistencias, rebeliones, revoluciones y estallidos sociales, los cuales no sabremos decir dónde nos conducirán, pero sí podemos decir que estarán presentes ante la confluencia de todas las crisis señaladas en esta exposición.

 

Por tanto, límites energéticos, sociales, laborales, demográficos, científicos y tecnológicos harán imposible continuar por la senda capitalista, que evidentemente, deja de tener sentido si ya no responde a su máxima, que es el crecimiento constante de la producción, del consumo y del beneficio. Por tanto, el concepto de Crisis Civilizatoria, que aglutina y viene definida por todos los límites anteriores, ya no define la puesta en cuestión de algún punto del sistema-mundo actual, sino de todos ellos a la vez, asistiendo a un deterioro incontrolable de las condiciones naturales y sociales de la producción, motivado por la deriva suicida del propio capitalismo, aunque eso no impida que a muy corto plazo algunas fracciones del capital alcancen ganancias extraordinarias, como resultado del acaparamiento, la especulación o la inversión en actividades relacionadas con la propia crisis, tales como la compra de empresas petroleras o de automoción. El capitalismo aprovechará para su beneficio todos los resquicios posibles, aunque ello suponga debilitar aún más la suficiencia del sistema. Pero como estamos describiendo, este carácter integral y universal de la crisis civilizatoria plantea la urgencia de un cambio revolucionario para sustituir al capitalismo, si es que la humanidad pretende tener un futuro sobre la faz de la Tierra. Esto exige la construcción paulatina de otra civilización distinta, que recobre los valores de la justicia, la igualdad, el valor de uso, la solidaridad, la empatía, el cooperativismo, la fraternidad, así como otro tipo de relaciones con la naturaleza, rompiendo con el culto al consumo, al lucro, a la mercancía, al beneficio y al dinero. Esto supone, en primer lugar, reconocer los límites anteriormente señalados: naturales, materiales, energéticos, económicos, tecnológicos, sociales que vuelven imposible un crecimiento ilimitado, rechazando por tanto la idea de la incontenible acumulación de capital. Mientras el ser humano no asuma el fin de esta cultura industrial capitalista, no hay nada que hacer. El colapso ya se encargará de estamparnos en nuestras narices dichos límites, si nosotros no somos capaces de comprenderlos por nosotros mismos. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post
Repost0

Comentarios

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías