Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
28 octubre 2020 3 28 /10 /octubre /2020 00:00

No, además, no se trata de decisiones, sino de opciones reales, de circunstancias, se trata de que cuando te penetran más de 30 hombres por día no tienes deseo ni placer, porque quedas anulada. Por eso es que las mujeres que están en prostitución se alcoholizan y drogan, porque necesitan salir de sus cuerpos, porque es sano salir de ese cuerpo mientras está siendo violado. El hombre no paga por sexo, paga por poder, paga para limpiar la culpa después de saber que ha violado. El pago por sexo limpia la consciencia

Alika Kinan (activista contra la explotación sexual)

En el artículo anterior, primero de esta serie, iniciamos nuestro recorrido por los fundamentos históricos y sociales de la prostitución, y hoy día la estamos centrando (siguiendo este artículo de Rosa Cobo) en el mismo corazón del capitalismo. En efecto, el desarrollo del capitalismo global a partir de los años 70 del pasado siglo cambia el rostro de la prostitución, y la convierte en parte fundamental de la industria del ocio y del entretenimiento, normalizando su consumo entre el sexo masculino. A partir de esa época, la industria del sexo se ha ido globalizando con la ayuda de las redes de información, pero también, y sobre todo, con la participación de redes criminales. Antes de la aparición de dichas redes, es decir, hace más o menos unas tres décadas, la prostitución se limitaba a la existencia de un conjunto de burdeles, que albergaban a un grupo de mujeres, la mayoría autóctonas, que ejercían la prostitución con encargadas y jefas locales que gestionaban esos pequeños negocios. Existían entonces muchos clubes de alterne pequeños. Solían ser lugares íntimos, casi familiares. Ahora quedan cada vez menos, y los que quedan han sufrido una transformación radical, tanto en la forma como en la manera de funcionar. Y así, los pequeños clubes, en su mayoría, están desapareciendo, porque están siendo sustituidos por los megalocales de striptease con show-girls y chicas exhibiéndose en números de baile con la mínima ropa posible. Son grandes edificios con un montón de habitaciones, que a veces incluso funcionan bajo una licencia de hotel. Los pequeños locales de antaño, donde tantas mujeres ejercían de manera más o menos discreta una forma de prostitución light, porque no solamente no estaban obligadas a acostarse con los clientes, sino que además podían ganar mucho dinero sin necesidad de ello, son ya cosa del pasado. Como concluye Rosa Cobo: "En esa antigua forma de prostitución no existían apenas mujeres migrantes, ni tráfico de mujeres para la explotación sexual ni circuitos criminales. En otros términos, ese viejo canon de la prostitución correspondía al capitalismo previo al neoliberalismo, y por ello mismo, su dimensión más relevante era la patriarcal".

 

En los tiempos actuales, funcionamos bajo otro canon de prostitución. Un nuevo canon que solo puede ser explicado, según Cobo, bajo el marco de tres sistemas de dominio: el patriarcal, el neoliberal y el racial/cultural. Hoy día, varones de todas las clases sociales acceden sexualmente a los cuerpos de mujeres pobres, migrantes y pertenecientes a culturas, razas y regiones del mundo que nuestro Occidente etnocéntrico ha conceptualizado como inferiores. Y así, mujeres de la Europa del Este, africanas, latinoamericanas..., llenan los megalocales de alterne, traídas desde sus países de origen mediante organizadas redes de extorsión, que las engañan con cualquier pretexto (normalmente la promesa de buenos trabajos) para, una vez en destino, prostituirlas de forma brutal, bajo la amenaza directa (a ellas mismas) e indirecta (a sus familias en origen). Este es el típico rostro que ofrece la prostitución en los países con altas tasas de bienestar social. En aquellos países con niveles significativos de pobreza puede variar el componente cultural o racial en el consumo interno de sexo, pero permanece invariable la explotación sexual de las mujeres por varones de todos los estratos sociales. Varones de sus propios países, de regiones próximas o de países occidentales, acuden a comprar sexo barato de mujeres que necesitan recursos para sobrevivir. Y como explica Rosa Cobo, si bien la marca de clase ha estado presente en el modelo de prostitución anterior a la globalización capitalista, en esta época de creciente mercantilización del cuerpo de las mujeres, la pobreza y la extrema pobreza de las mismas, es decir, la jerarquía de clase, ha adquirido una dimensión que no tenía en el pasado. El modelo actual es, pues, más perverso que el anterior, pues a la dimensión patriarcal del anterior modelo se le ha sumado hoy día el tremendo componente de clase social y racial-cultural, unido a la presencia de poderosas redes criminales que tratan su "mercancía" (los cuerpos de las mujeres) de una forma brutal y despiadada. La prostitución, así entendida, se ha convertido en uno de los "negocios" más lucrativos del mundo, rivalizando en volumen con el tráfico de drogas o de armas. Enormes redes criminales extienden sus tentáculos por todo el mundo, respondiendo a patrones de funcionamiento extremadamente crueles y aberrantes. 

 

El fenómeno del llamado "turismo sexual" también es relativamente reciente, y se ha contextualizado a raíz del nuevo modelo ya descrito. Retomo de nuevo las palabras de Rosa Cobo: "La globalización económica ha hecho posible que la prostitución se convierta en un lugar de intersección entre el norte y el sur, pues el sur exporta mujeres para consumo sexual de los varones del norte. Y los hombres del norte viajan a países del sur a comprar sexo y ejercer el derecho patriarcal que les autoriza a usar sexualmente a las mujeres en el marco de la prostitución. Esta industria conecta el norte rico y el sur endeudado. Y además, contribuye a crear una nueva afiliación entre los varones del norte y los del sur. Con más o menos recursos, los varones occidentales comparten con los del resto del mundo la posibilidad de usar sexualmente a las mujeres que el capitalismo neoliberal y los distintos patriarcados han situado en esos lugares acotados para satisfacer el deseo masculino. Incluso en algunos países en los que la prostitución ha sido legalizada, los demandantes no solo creen tener el derecho a usar sexualmente a las mujeres prostituidas, sino que tienen consagrado por ley ese derecho. La cartografía global de la prostitución muestra a varones de los países centrales cruzar regiones e incluso continentes para acceder a cuerpos de mujeres y niñas de otras razas y culturas que solo tienen su cuerpo para sobrevivir. Son migraciones puntuales de los demandantes de prostitución para comprar sexo barato, racializado, y muchas veces, infantil". Como vemos, la lógica del capitalismo, la lógica patriarcal y la lógica de clase se funden en el fenómeno de la prostitución. Como hemos explicado en otros artículos de este Blog, la globalización desactiva las fronteras para el capital y las mercancías. Y la mercancía sobre la que está edificada la prostitución y la industria del sexo en general, es decir los cuerpos de las mujeres, no puede permanecer dentro de los límites regionales o del Estado-nación de que se trate. Necesita ser expandida para cubrir una demanda que se internacionaliza. Sobre todo, porque esa "mercancía" escasea en las sociedades del bienestar, mientras que hay mucha disponible en los países con altas tasas de pobreza. 

 

Entonces, la globalización aplicada a la industria del sexo exige que los cuerpos de las mujeres, para que estén disponibles en cualquier momento y lugar, puedan ser deslocalizados de sus países de origen, y ser trasladados a países en los que la demanda no se cubre. Es exactamente a esto a lo que se dedican las mafias del sexo. Y así, bajo esta forma brutal de "neocolonialismo sexual", el tráfico, el turismo sexual y el negocio de las esposas que se compran por correo han asegurado que la severa desigualdad de las mujeres pueda ser transferida más allá de las fronteras nacionales, de tal manera que las mujeres de los países pobres puedan ser compradas con fines sexuales por hombres de los países ricos. La prostitución actual es, pues, el máximo exponente de la deslocalización neoliberal, pues las mujeres son trasladadas de los países con altos niveles de pobreza a los países con más bienestar social para que los varones demandantes de todas las clases sociales accedan sexualmente a los cuerpos de esas mujeres. Y se trata de un negocio extremadamente lucrativo, pues los cuerpos de las mujeres prostituidas se convierten en una mercancía muy codiciada por los traficantes y proxenetas, porque proporciona altos beneficios con bajos costes (las mujeres normalmente se encuentran en régimen de internamiento en los burdeles, e incluso han de abonar tasas por las habitaciones que ocupan). Esta forma de funcionamiento del capitalismo, consistente en la deslocalización de la producción menos cualificada a países con pocos derechos laborales y altas tasas de pobreza, se ha extendido también, por tanto, a las mujeres prostituidas. Sin embargo, esta deslocalización de mujeres para la industria del sexo posee elementos propios y característicos que la convierten en una auténtica expulsión: son mujeres expulsadas de su condición de ciudadanía, de sus contextos culturales, de sus entornos familiares y de sus proyectos de vida. Una vez captadas por las redes de trata, son expulsadas de sus espacios físicos y emocionales, y cuando llegan a los destinos proyectados, y comprueban la penosa vida a que son sometidas, ya son seres distintos, se han convertido en seres sin historia; nadie las conoce aquí y tienen que negar lo que son allí, en su país de origen. "Por el camino aprendieron a ocultar su historia, y en muchas ocasiones su lengua, como condición de posibilidad para adoptar la nueva identidad que se le ofrece, la de mujer prostituida", en palabras de Rosa Cobo.  

 

Sin embargo, aún con toda esta problemática, aún con toda esta aberrante crudeza, aún con toda esta humillante y destructiva realidad, el imaginario colectivo, resultante en buena medida de las lógicas y estructuras de poder capitalistas y patriarcales, ofrece una imagen de la prostitución como un acto libre para ellas y un acto de consumo para ellos. Nada más alejado de la realidad. Esta descripción es una cruel y descabellada caricatura del fenómeno de la prostitución, que solo puede ser argumentada por los propios agentes que la sostienen, o por perfectos ignorantes en el asunto. Dicho de otra forma, las élites dominantes intentan que la prostitución sea vista como un contrato libre entre dos partes, que están igualmente interesadas en firmarlo. Los motivos para presentarla de esta forma son evidentes: la prostitución es una industria esencial para la economía capitalista en su vertiente globalizada y neoliberal, pero más en concreto para la economía criminal, para los Estados que ven en este fenómeno una fuente de ingresos públicos, pero también para las propias instituciones internacionales que sostienen y alientan la globalización capitalista, tales como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional, que ven en lo que han conceptualizado como "industria del entretenimiento y del ocio" unos ingresos que pueden garantizar la devolución de la deuda pública de los países, así como el crecimiento económico de los mismos. Bajo esta involución ética del capitalismo transnacional, execrables negocios como el de la industria del sexo proporcionan ingentes niveles de crecimiento del Producto Interior Bruto, y consagran así el suicida planteamiento civilizatorio donde nos han conducido los manidos conceptos de "progreso" y "desarrollo". Hemos viajado de esta forma al propio corazón del capitalismo, donde contemplamos su negritud, pues las nuevas esclavitudes del siglo XXI, expresadas en la trata y explotación sexual de millones de mujeres y niñas, constituyen uno de sus máximos exponentes. En definitiva, capitalismo global y prostitución son dos fenómenos sociales que han crecido y avanzado al mismo tiempo, de tal forma que a medida que se han globalizado las políticas económicas neoliberales, ha aumentado la industria del sexo, y hoy día ofrece cifras de auténtico vértigo y repulsión. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post

Repost0

Comentarios

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías