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21 septiembre 2014 7 21 /09 /septiembre /2014 23:00

"Me gustaría que Merkel entendiese que la austeridad empeora el comportamiento de la economía. Aumenta el nivel de desempleo, disminuye los salarios y crea más desigualdad. No existe ningún ejemplo de una gran economía que haya vuelto a crecer gracias a la austeridad"

(Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía y ex Economista Jefe del Banco Mundial)

 

 

 

 

 

 

 

capitalismo401.jpgComo ya hemos comentado en los últimos artículos, las recetas neoliberales del FMI y del BM ya se aplicaron anteriormente en otros muchos países, siempre con las criminales consecuencias que nosotros ahora estamos sufriendo en nuestras propias carnes. En las décadas de 1980 y 1990 la desigualdad se incrementó en casi todos los países de Latinoamérica. De hecho, todos los países afectados (excepto Uruguay) vieron durante esas dos décadas cómo el 10% de las personas más ricas aumentaron su participación en la renta nacional, mientras que la participación del 40% más pobre se estancaba o disminuía. Se estima que la mitad del aumento de la pobreza según los ingresos en ese período se debió a una redistribución a favor de los más ricos. La recuperación de las tasas de crecimiento y el descenso de la inflación que se iniciaron en la década de 1990 no mejoraron la distribución de los ingresos. En 2000, la desigualdad alcanzó un máximo histórico en América Latina. Si bien es cierto que desde entonces la desigualdad se ha reducido ligeramente en algunos países, ha sido sobre todo gracias a las políticas concertadas por los gobiernos y no al modelo económico de ajustes y austeridad impuesto anteriormente. No obstante, el nivel de desigualdad en América Latina sigue siendo mayor que antes de los años 80.

 

capitalismo402.jpgY todo ello ocurre, como siempre, por la dictadura del capital, aplicada en este caso a escala global, transnacional. Organizaciones como la Trilateral, el Club Bildelberg o los Gxx son buena muestra de ello. ¿Por qué los 8 países más industrializados del mundo se reúnen de vez en cuando para hablar de economía? ¿Por qué se organizan foros mundiales de alabanza y oda al capitalismo, como el Foro de Davos? ¿Qué sentido tienen las cumbres del G8 si en la economía no tienen cierto peso ciertas decisiones tomadas por ciertas personas? De hecho, la finalidad de estas reuniones es analizar el estado de la política y las economías internacionales e intentar aunar posiciones respecto a las decisiones que se toman en torno al sistema económico y político mundial. Es decir, unos pocos países, los más poderosos, toman decisiones por su cuenta que afectan al funcionamiento de la sociedad en todo el planeta. A pesar de la relevancia de estas cumbres, las discusiones del G8 no son abiertas. No existe transcripción de las mismas y los documentos preparatorios, aún siendo elaborados por funcionarios públicos de los países miembros, son generalmente también secretos y muy raramente salen a la luz pública. Los únicos documentos totalmente públicos son las declaraciones finales. De los cinco miembros permanentes (con derecho a veto) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, cuatro son miembros del G8, y en el marco del BM y del FMI los países del G8 acumulan más del 44% de los votos.

 

capitalismo403.jpgEn las negociaciones en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC), los países del G8 también acostumbran a funcionar como un bloque formado por la Unión Europea, Japón, Estados Unidos y Canadá. ¿Y aún hay quien se cree que no existen ciertos poderes fácticos que controlan el mundo? Al G8 no entra cualquiera. No es, una vez más, un organismo democrático. Es la aplicación de la ley del más fuerte a escala global. Los poderosos deciden sobre cuestiones que nos afectan a todos sin que nosotros podamos decir o hacer nada. Sólo podemos patalear, protestar en la calle, organizar movilizaciones. Eso sí, por supuesto, bajo el riesgo de sufrir cargas policiales y de ser presentados ante los medios de comunicación de masas, ante el resto de nuestros conciudadanos, como unos "violentos", o unos "radicales", o el mejor de todos, como unos "antisistema". Estaría bien si nos explicaran, como estamos haciendo aquí nosotros, en qué consiste este "sistema", para poder tener elementos de juicio y de moral suficientes como para entender si hay que estar con el "sistema" o en contra de él. Y el sistema no es más que un gran monstruo decidido a sacrificarlo todo ante la insaciabilidad capitalista. Si tuviéramos que ofrecer una imagen real y clara de lo que decimos, quizá esa imagen pudiera plasmarse en la de la gran empresa transnacional, la gran corporación empresarial, con sedes repartidas por todas partes del mundo, y cuyos intereses están repartidos entre un montón de directivos y accionistas sin escrúpulos, a los que les trae al pairo todo lo que estamos contando aquí, y sólo les interesa, a toda costa, ampliar su capital.

 

capitalismo404.jpgEn diciembre de 2013, Iñaki Berazaluce pergeñó un artículo para Público titulado "Diez corporaciones del mundo real que parecen salidas de la mente de un supervillano", con la colaboración de Intermon Oxfam e información de Econmatters, Salon, El Pais, Forbes, Hang the Bankers, Público, Independent, Yorokobu, The Punch y Corp. Research. Expone sucintamente, como su nombre indica, diez de las más poderosas empresas mundiales, con sus luces (su aparente actividad) y sus sombras (su auténtica actividad, y peor aún, las repercusiones de su actividad), y vale la pena traer aquí algunos pasajes de lo que allí se indica. Se nos habla de Wall Mart, dedicada a la gran distribución, porque gran parte de sus 2,2 millones de trabajadores por todo el mundo sobreviven en los umbrales de la pobreza, con sueldos de menos de 6 euros/hora, mientras su presidente gana más en una hora que cualquiera de sus trabajadores/as en un año. Se nos habla de Nestlé, dedicada a la alimentación, cosmética y demás, cuya tropelía fundamental es acaparar el agua a las comunidades de medio mundo, y cuyo Presidente ha declarado hace pocos días que el agua es un producto que debería ser privatizado. Por lo visto, la multinacional suiza se apropia cada día de 1,1 millones de litros de agua de un acuífero canadiense (incluso durante las sequías) por los que abona la cifra de 3,71 dólares, y los revende (una vez embotellada y etiquetada) por dos millones de dólares, obteniendo un espectacular margen de beneficio del 53 millones por ciento, según recientes cálculos.

 

capitalismo405.jpgOtra empresa citada es Pescanova, objeto de algunos escándalos últimamente. Empresa dedicada a la pesca, es una de las que más destrozos causa en el medio ambiente, así como también figura en el ránking de las que más abusa de sus trabajadores. La pesquera española es propietaria de la mayor flota mundial, y entre las muchas denuncias acumuladas (y no sólo contables) están la de causar daños medioambientales irreparables en los manglares de Nicaragua para la cría del langostino, o en los bancos de Chile, con redes de arrastre. Se cita también a la electrónica japonesa Mitsubishi, una de cuyas tropelías consiste en congelar atunes para revenderlos tras su extinción. Es decir, ante la alerta de extinción de la especie, la multinacional Mitsubishi está pescando miles de toneladas de atún azul en aguas europeas y ultracongelándolas a -60 ºC para revenderlas dentro de varios años, como si fueran recién pescadas, y una vez la escasez haya disparado el precio por las nubes. Una estrategia parecida, pero esta vez con el chocolate, ejecuta la empresa de inversión Armajaro Holdings, cuyos especuladores directivos compran miles de toneladas de cacao para subir su precio dentro de un tiempo, cuando este producto haya pasado a ser un lujo.

 

capitalismo406.jpgOtras empresas de la macabra lista, como la Correction Corporation of América, se dedican al "negocio" de conseguir clientes para llenar sus cárceles, como si se privatizaran (ya lo están en Estados Unidos) las Instituciones penitenciarias. La empresa cotiza en bolsa y su interés no es obviamente la reinserción social de sus presos, sino más bien su reincidencia, dada su naturaleza y su razón de ser. La empresa contrata incluso con los diferentes Estados donde está implantada una garantía del 90% de ocupación de sus celdas, de modo que si la población reclusa disminuye (simplemente porque se cometan menos delitos), la Administración está obligada a indemnizar a esta empresa. ¿Perverso, verdad? Pues no es ciencia-ficción. Otra empresa citada en la lista es la minera Rio Tinto, famosa también por su trabajo esclavo. La empresa fue fundada, como muchas otras en su época, en el siglo XIX por un grupo inglés para explotar las minas de cobre en Andalucía, y hoy está expandida mediante filiales por todo el mundo, así como también por todo el mundo está documentado su historial de abusos contra el medio ambiente y contra los derechos humanos de sus trabajadores.

 

capitalismo407.jpgPor último, se cita también a la famosa multinacional de semillas para alimentación Monsanto, cuya tropelía fundamental es acaparar el negocio a nivel internacional, incluso prohibiendo a los agricultores que replanten las semillas. Sobre ella, reproduzco las palabras textuales del autor del artículo: "Si un guionista tratara de plasmar maldad más abyecta en una empresa, probablemente le faltara imaginación para llegar a los niveles de perversión de Monsanto, la empresa de supervillanos que no tiene empacho en reconocer que quiere controlar la alimentación mundial". Ahí es nada. Monsanto ha sido incluso nombrada la empresa más malvada del mundo, por encima incluso de Mc Donald's, pues lleva décadas acumulando méritos para ello: a ella se deben el agente naranja, el DDT o la hormona del crecimiento de las vacas, todas ellas con graves consecuencias para la salud de los consumidores. Su actual línea más rentable es la de los herbicidas, que según los ecologistas, puede quedar en los alimentos causando una amplia gama de enfermedades, tales como la diabetes, el cáncer, el parkinson o la depresión. Asímismo, es líder mundial en la producción de alimentos transgénicos, con la cantidad de inconvenientes que están demostrados transmiten a la cadena alimentaria. Bien, estas son algunas monstruosas "perlas" de las empresas, y dichas empresas son la bandera del capitalismo internacional, del capital globalizado. Dejo la reflexión a los lectores sobre hasta qué punto podemos dejar que la Humanidad continúe por este rumbo. Continuaremos en siguientes entregas.

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Published by Rafael Silva - en Política
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