Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
5 diciembre 2013 4 05 /12 /diciembre /2013 00:00

Quizá los dirigentes de Izquierda Unida Federal hayan tomado esta decisión sin calibrar demasiado su encaje y sus consecuencias, y por supuesto, con la mejor intención, pero creo que han vuelto a meter la pata. Nos estamos refiriendo a la decisión de participar, junto a PP, PSOE, CIU y PNV en la renovación del máximo órgano de gobierno de los jueces, el Consejo General de Poder Judicial (CGPJ). En última instancia, como vamos a explicar a continuación, pensamos que mediante decisiones de este tipo lo único que se consigue es dar alas a un Partido Popular cada vez más acosado en todos los frentes (popular, judicial, mediático y político). Tenemos que partir para comprenderlo, de la reciente reforma del mes de junio pasado de la Ley Orgáncia del CGPJ, llevada a cabo por el Ministro Gallardón.

 

Tal como nos explica Raúl Camargo, tras dicha reforma se permite renovar a los miembros elegidos por una de las cámaras (Congreso y Senado) con independencia de lo que pase en la otra. Antes tenían que renovarse los veinte miembros del CGPJ a la vez, diez por el Congreso y diez por el Senado, por mayoría de 3/5 en cada cámara. Si no había acuerdo en una de ellas, no se renovaba ninguno. Con la nueva Ley, el PP, que tiene mayoría de 3/5 en el Senado, podría haber renovado a los diez de esta Cámara sin pacto alguno. Sin duda, este ha sido un factor de presión extra para someter al PSOE y al resto, bajo amenaza de nombrar a los diez del Senado sin acuerdo y tener mayoría aplastante en el Consejo. Mediante esta operación, el PP va a ir consiguiendo poner al frente de todas las altas instancias judiciales a jueces claramente proclives a su línea ideológica, justo cuando está más acosado por los diversos casos de corrupción que le acechan (Gürtel, Bárcenas, recursos interpuestos ante algunas leyes, etc.).

 

Que el PSOE y la derecha nacionalista hayan decidido sumarse al acuerdo, era cosa totalmente previsible. Los nacionalistas (CIU, PNV) porque está en su misma "estrategia de acuerdos de Estado" clásica, y el PSOE porque también está acosado por grandes temas de corrupción (ERE andaluces, por ejemplo), y porque al fin y al cabo, bajo los cimientos del bipartidismo aún reinante, es mejor repartirse los trozos de la tarta entre las dos grandes fuerzas políticas. El PSOE estaba muy interesado en meter a IU en el pacto, para no quedarse solo con el PP en este negocio y acentuar así su desgaste, y le ofreció uno de los que le tocaba por la parte de los ocho miembros elegidos que no deben ser jueces. IU no aceptó al principio, pero una llamada de Gallardón a Lara, desbloqueó la situación e IU firmó el pacto de renovación, incorporando a una secretaria judicial, Concepción Sáez Rodríguez, de la plataforma "Otro derecho penal es posible”, con la ingenua intención y el falaz mensaje de introducir un poco más de "pluralismo" en el órgano de gobierno de los jueces.

 

Como decíamos, el único ganador con todas estas estrategias va a ser el Partido Popular, que a partir de ahora va a controlar de forma mayoritaria casi todas las instancias del Poder Judicial, y así poder despachar a gusto todos los casos de corrupción que le acechan. Justo en el mejor momento para su acorralamiento político y judicial, el PP sale reforzado con este acuerdo, proporcionándosele un balón de oxígeno que le garantice la impunidad en los diferentes procesos que tiene abiertos. Que el PSOE participe en este juego trucado e intencionado, no es ninguna novedad, ya que siempre lo ha hecho. Pero que lo haga Izquierda Unida, sólo puede entenderse como un error garrafal, un error de bulto que contribuye a su desprestigio y dificulta su credibilidad, justo en un momento donde las encuestas le son muy favorables.

 

Y es que como ocurre en otros frentes (su participación junto al PSOE-A en el Gobierno de la Junta de Andalucía), Izquierda Unida no acaba de ser coherente en algunos de sus planteamientos. No acaba de ver claro que la participación y el sumarse en la entrada a las Instituciones, lejos de contribuir a ganar poder e influencia, sólo sirve para desacreditar su ideario, para introducir una tremenda contradicción entre lo que pregona en su programa, y lo que después lleva a cabo. En este caso, avalar este juego de reparto del poder judicial, con los agravantes que hemos comentado, sólo sirve para reforzar el bipartidismo, y para dar a los ciudadanos una incoherente imagen de complicidad con las Instituciones del sistema, aquél que afirma querer combatir. Lo que se debería haber hecho es denunciar todo este proceso, impugnarlo ante el Tribunal Constitucional, e instar a la movilización social en su contra.

Compartir este post

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo

Comentarios

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías