Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
20 marzo 2015 5 20 /03 /marzo /2015 00:00

“Estados Unidos, que ha estado detrás de todo el infortunio ucraniano, aparece como el más interesado en proveer armas a Kiev. Si hubiera guerra, sería el único ganador inmediato. De entrada, se descalabraría la economía europea, lo que beneficiaría grandemente (como ya pasó en las dos guerras mundiales) a la economía estadounidense. Política y militarmente, EE.UU. llevaría al límite su control sobre la UE, que pasaría a ser, aún más, neocolonia del decadente imperio”

(Augusto Zamora)

 

 

 

 

Y ahora, cuando se ha cumplido hace pocos días un año de la llamada “Revolución de Maidán”, Washington y la OTAN intentan hacer olvidar que la crisis de Ucrania se inició con una revuelta apoyada por ellos, que sus protegidos incumplieron los primeros acuerdos de Kiev entre gobierno y oposición, que el actual poder ucraniano surge de un Golpe de Estado, que los acuerdos de Ginebra fueron incumplidos por el gobierno golpista, que pretendía desarmar a los rebeldes del Este y del sur del país, pero no a los extremistas del Maidán, ni a los grupos neofascistas que los apoyaron. El Gobierno de Obama, que alentó la revuelta contra el Gobierno de Yanukovich, no tiene el menor pudor ahora en acusar a Moscú de estar detrás de las protestas de quienes no aceptan al gobierno golpista. Al momento de escribir este artículo, estamos bajo los efectos del último acuerdo de paz de Minsk, que sigue sin cumplirse. Veremos donde llega todo esto.

 

Como estamos desvelando en esta serie de artículos, con tal de perpetuar su estado de guerra permanente, el gobierno norteamericano es el primero del mundo acumulando patrañas, inundando de embustes, y recurriendo al engaño y a la ficción alarmista. Aclaremos por tanto el panorama, y no sucumbamos, como pasa en otros conflictos internacionales, a la presión manipulada de los medios dominantes. En Ucrania tenemos un gobierno ilegítimo apoyado por la OTAN, al que se le han rebelado dos regiones autónomas, regiones que tienen una mayoría de habitantes rusos. Estas regiones no son independentistas, sino que lo que han solicitado es la incorporación a Rusia, como en su día solicitó y consiguió Crimea. Pero en este caso, Rusia no ha incorporado a esas regiones, lo que ha dado lugar a una (casi) guerra civil. La revuelta del Donbass debe ser entendida en clave no sólo de cultura e identidad rusa en la zona, sino fundamentalmente de la memoria antifascista en esas partes del territorio de la República de Ucrania respecto al pasado de la Segunda Guerra Mundial y al presente que la población de esas regiones ve resucitar de dicho pasado. La cuestión no es que sean federalistas, independentistas, o partidarios de la anexión a Rusia, sino que se trata de comunidades que se sienten amenazadas por el nuevo gobierno golpista de Kiev, y constatan en forma de agresión virulenta dichas amenazas. Y esas amenazas y agresiones contra los habitantes del Este ucraniano se llevan a cabo con dinero, logística de países de la OTAN y contratistas y mercenarios norteamericanos.

 

Y para desacreditar al gobierno de Putin, no dudan en verter a la opinión pública todo tipo de manipulaciones y falsedades. Acusaron a Rusia de haber derribado un avión de pasajeros que aparentemente derribó el gobierno fascista de Ucrania. Acusan a Rusia de vender armas a uno de los bandos en conflicto, cuando es Estados Unidos quien lo hace con el gobierno ilegítimo ucraniano. Acusan a Rusia de entrar en territorio ucraniano, cuando es Ucrania la que ha entrado en territorio ruso y lo ha bombardeado. Ponen sanciones económicas a Rusia por su alineación en el conflicto, aunque en realidad los más perjudicados por las mismas son los países europeos, que han visto disminuir sus exportaciones de forma masiva. Y todo ello, como siempre, tiene explicaciones basadas en la geopolítica, y el control sobre los recursos naturales, que ya hemos aplicado a otros conflictos. En el fondo, los cambios estructurales en la economía global, y el desplazamiento del centro de la misma a Asia han precipitado este intento desesperado de los políticos estadounidenses para mantener su control del poder instigando una guerra a las puertas de Europa.

 

Persiguen de esta forma una Europa debilitada, la desintegración de Rusia y someter al continente euroasiático entero. Digámoslo sin tapujos. Estados Unidos quiere, con este nuevo frente, comenzar una guerra caótica en Europa, enredar a toda Europa en ella, devaluar el capital europeo, cancelar su deuda pública, bajo cuya carga Estados Unidos está ya derrumbándose, cancelar lo que le deben a Europa y a Rusia, someter nuestro espacio económico a sus intereses, y establecer su poderío y su control sobre los recursos naturales del gigante continente euroasiático. Este es el auténtico pretexto de la guerra en Ucrania. Piensan en los mismos términos de las luchas geopolíticas clásicas del siglo XIX, consistente en lanzar a unas naciones contra otras, enredarlas en conflictos y lanzar una guerra mundial. Y en este caso, han elegido a Rusia como víctima de esta política, mientras que el pueblo ucraniano resulta el chivo expiatorio y la carne de cañón para esta nueva conflagración. Ya el politólogo estadounidense Zbigniew Brzezinski afirmaba que Rusia no podía ser una superpotencia sin Ucrania, y que por tanto, enfrentar a Rusia con Ucrania beneficiaría a los Estados Unidos y a Occidente.

 

Y lo cierto es que durante los últimos veinte años, los norteamericanos han estado preparando al nazismo ucraniano para enfrentarlo a Rusia. Y la Unión Europea ayudaba también en otro frente crucial, como era el supuesto acuerdo de integración que iba a firmarse con el gobierno de Yanukovich, pero que al final ha firmado el nuevo Presidente Petro Poroshenko. ¿Y en qué consiste este acuerdo? Pues básicamente en la transformación de Ucrania en una colonia,  ya que al firmar el Acuerdo de Asociación, Ucrania (como le ha ocurrido al resto de Estados miembro de la UE) pierde su soberanía, y transfiere a Bruselas el control de su comercio, aduanas, regulaciones financieras, técnicas y contrataciones. En el fondo, la Unión Europea ha sido instrumentalizada para conseguir uno de los fines que se pretendía en el deseado enfrentamiento ruso con Ucrania. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo

Comentarios

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías