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1 julio 2015 3 01 /07 /julio /2015 23:00

El poder ha aprendido que la mejor defensa es un buen ataque, que hay que hacer la “guerra ideológica preventiva continua” para evitar que la “semilla germine”. Ha conseguido imponerse y no va a dejar de esforzarse por mantenerse en dicha hegemonía

José López

Hemos tenido noticia de una reciente entrevista en Onda Cero al Presidente del BBVA, Francisco González, algunos de cuyos aspectos generales vamos a comentar a continuación. Bien, de entrada, la primera en la frente. Preguntado al respecto, el Presidente del segundo banco del país afirma lo siguiente: "Yo no tengo ideología". ¡No me lo puedo creer! ¿De verdad que usted no tiene ideología, señor González? ¿De veras? ¿Estará usted de broma, no? Vamos a demostrar que no es cierto, vamos a desenmascarar al Presidente del BBVA, que o bien es más inculto de lo que puede parecer a simple vista (lo cual no creemos), o bien su afirmación forma parte de una estudiada estrategia. Así que, adelante, porque sólo hay que continuar destacando y analizando algunos pasajes de dicha entrevista, para revelar la auténtica ideología de este prepotente personaje.

 

De entrada, estamos hablando del Presidente del segundo gran banco privado del país en extensión y en volumen de negocio, que cobra 3,7 millones de euros anuales de retribución por su sueldo fijo, más 1,7 millones por bonus que se entregan en acciones (aún así, no es el directivo mejor pagado de nuestro país, hay otros que lo superan). En 2014 percibió un salario total de 5,4 millones de euros, lo que supuso un 5,3% más con respecto al año anterior (no creemos que ningún empleado de su banco cobrara ese porcentaje de subida de sueldo con respecto al año anterior). Bien, después de esto, tenemos que hablar de su profesión, es decir, este señor (de alguna forma tenemos que llamarlo) es banquero. Es decir, pertenece al grupo de las criminales empresas de este país que tienen entre sus prácticas favoritas el deshauciar a las personas cuando no pueden pagar sus hipotecas (la mayoría, por haber perdido su empleo, gracias a una política económica que el Presidente del BBVA apoya), el estafar sistemáticamente a sus clientes, y en definitiva, desarrollar un negocio abusivo y criminal contra la sociedad. Pese a no tener ideología, destacó en la entrevista referida la importancia de tener, después de las próximas Elecciones Generales, un "gobierno estable, serio y transparente", ya que considera que "si se hacen bien las cosas, en la próxima legislatura podemos tener cuatro años espectaculares". No sabemos para quiénes pueden ser espectaculares los próximos cuatro años, porque el Presidente del BBVA no lo dijo, pero está claro (si continuamos atendiendo al resto de sus respuestas) que si se refiere a la continuidad de las actuales políticas, serán espectaculares para la gente de su calaña. 

 

Para no tener ideología, sí parece que el Presidente del BBVA tiene muy claro qué significa en política "hacer bien las cosas", que debe consistir básicamente en hacer lo que a su banco (y a él personalmente) le convenga. Bien, parece que ya vamos desenmascarando un poquito la forma de pensar del señor González. Y en completa coherencia con lo anterior, afirmó que "los programas populistas destruyen puestos de trabajo y riqueza para los ciudadanos", y si unimos a esta afirmación el hecho (por él mismo reconocido) de que el único líder político con el que no se ha reunido es Pablo Iglesias, Secretario General de PODEMOS, pues, como dice la adivinanza, "blanco y en botella". Es decir, para el Presidente del BBVA los programas políticos populistas son los de PODEMOS, que él claramente rechaza, porque afirma que sólo van a crear pobreza y destrucción de puestos de trabajo. Si unimos a esta afirmación el hecho de que, más adelante en la misma entrevista sostuvo que una gran parte de los capitales se irían del país si ganaba esta formación política, y resulta que él dirige una gran empresa que mueve capitales, de nuevo, "blanco y en botella". La conclusión está clara: no es que el Presidente del BBVA nos esté diciendo que no le gustan los programas (que él llama) populistas, sino que lo que nos está diciendo es que, si dichos programas triunfan en las próximas Elecciones, los piensa chantajear, los piensa destruir, piensa impedir que desarrollen sus medidas y su programa de gobierno. Así de claro. 

 

Muy ilustrativo para alguien "sin ideología", como el Presidente del BBVA. A todo esto, tuvo el descaro y la inmensa contradicción de afirmar que no se atrevía a opinar del programa electoral de PODEMOS "porque no lo conozco", y no descartó una posible reunión con Pablo Iglesias, a quien dice que, llegada la ocasión, "le explicaría cómo se crean puestos de trabajo", aunque más bien lo que podría enseñarle es cómo se destruyen, que es lo que vienen haciendo los grandes empresarios desde la última Reforma Laboral del PP, que apoyaron bastante. Pero lo mejor con respecto a este tema fue cuando sentenció que "no se pueden prometer tonterías que luego no se pueden cumplir". Creo que es la sentencia definitiva, que demuestra el verdadero calado del personaje. Bajo el más absoluto desprecio, tilda de "tonterías" un conjunto de medidas y propuestas que han sido elaboradas no sólo por auténticos expertos en Ciencia Política, politólogos de reconocida experiencia internacional como Juan Carlos Monedero, o Carlos Fernández Liria, sino también por un conjunto de personas procedentes de todos los ámbitos de la sociedad civil, como lo demuestra la procedencia profesional de una gran mayoría de candidatos de PODEMOS a estas últimas Elecciones Autonómicas y Municipales. Este absoluto desprecio a las propuestas de la formación de Pablo Iglesias retrata perfectamente el perfil humano de quien lo sostiene, aún sin conocerlas. 

 

Pero claro, con total lógica y coherencia, cuando el Presidente del BBVA es preguntado por el líder de CIUDADANOS, Albert Rivera, el discurso cambia completamente, mostrando para él su aprecio personal, "porque siempre ha creído en la unidad de España y tiene más experiencia de lo que la gente cree". Obsérvese hasta qué punto se le ve el plumero al Presidente del BBVA, y se demuestra claramente lo que desde la izquierda transformadora siempre hemos sostenido, y que no es otra cosa que el hecho de que la formación política de Albert Rivera ha sido auspiciada, empujada y aupada por la gran banca, los grandes empresarios y el IBEX-35, como un recambio al sistema actual, haciendo ver que algo cambia en las formas, para que nada cambie en el fondo. Bien, pues con todo este arsenal de opiniones "sin ideología", parece que ya estamos en condiciones de concluir y exponer la auténtica ideología de este personaje, que se basa en el más cruel, salvaje e inhumano capitalismo como sistema económico, y por ende y extensión, en el fascismo social y neoliberal en el que éste se basa. Lo que no puede reconocernos el Presidente del BBVA, porque eso sería demasiado descarado, y hay que mantener las formas, es que es él (y su empresa) los que representan el verdadero poder en nuestra sociedad, y que es él (y el resto de banqueros y grandes empresarios como él) los que ordenan a los políticos qué clase de política hay que hacer. Es falso que no tenga ideología, la tiene y bien desarrollada. 

 

Después de todo, tuvo tamaña hipocresía y desfachatez de concluir la entrevista afirmando que "los empresarios hagan su trabajo, y los políticos hagan el suyo", en un alarde de puro cinismo. Pero claro, es fácil poseer esa prepotencia, es fácil pensar así desde la elevada y privilegiada tarima desde la que el Presidente del BBVA observa el mundo cada día, por lo cual, para que entendiera a los que no profesamos su indecente y perversa "ideología", debería pasar por la experiencia de que nacionalizaran su banco, y tuviera que jubilarse (ya debe corrresponderle por edad) con una pensión, digamos, de 600 euros, que es la pensión media de los jubilados griegos, ésos a los que él se permitió criticar también durante su entrevista en Onda Cero. Una vez en esta situación, deberían quedarse en paro sus hijos, tras lo cual deberían ser deshauciados, para que se vieran obligados a convivir con él. Obsérvese que no le estoy deseando al Presidente del BBVA nada que no le esté ocurriendo ya a cientos de miles de ciudadanos en este país. Además, desgraciadamente, debería tener sus ahorros de toda su vida de banquero invertido en participaciones preferentes, por lo cual, cuando intentara retirarlos, se debería encontrar con la terrible situación de haber sido estafado. Entonces, a lo mejor, bajo esta situación personal y familiar, a tan años luz de distancia de la que ahora disfruta, el Presidente del BBVA cambiara de "ideología". 

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30 junio 2015 2 30 /06 /junio /2015 23:00

Los Estados Unidos sólo consideran democracias a aquéllos que sirven a sus intereses

Lilia Solano, activista colombiana por los derechos humanos

Existen antecedentes probados de que los Estados Unidos han desarrollado, apoyado y financiado la formación de grupos de mercenarios (por lo cual la Corte Internacional de Justicia condenó a USA en 1986), y contrata frecuentemente los servicios de empresas privadas de mercenarios para la ejecución de acciones ilegales violatorias de los derechos humanos, en todas partes del mundo. Una de las empresas más conocidas es la Black-Water, que ha sido acusada de asesinar a cientos de miles de ciudadanos iraquíes. Así las cosas, es público y notorio, para cualquier persona que no se deje manipular fácilmente por los medios de comunicación convencionales, que la CIA ha ratificado que su país fue el creador del grupo terrorista Daesh (el mal llamado "Estado Islámico"), formado por mercenarios de distintas nacionalidades que practicaban el Islam, junto a ciudadanos europeos. Tal documento, recientemente desclasificado, se fundamentó en pruebas materiales, vídeos y confesiones de altos funcionarios estadounidenses que demuestran todo el proceso de captación, entrenamiento, financiación y logística proporcionado por la CIA a dicho grupo terrorista. Parece ser que el objetivo inicial (aunque ahora se les haya ido de las manos) era derrocar al Presidente sirio Bashar Al-Assad e impedir la unificación en Irak, así como neutralizar la fuerza chiita en la zona.

USA: Estado de guerra permanente (XXVII)

Y si resulta que ahora, después de haberse publicado algunos vídeos que muestran las acciones terroristas de ISIS nos escandalizamos y nos rasgamos las vestiduras (lo cual está muy bien, porque prueba que aún seguimos siendo seres sensibles), hay que denunciar, de nuevo, los terribles métodos de tortura que los Estados Unidos han aplicado a sus detenidos y prisioneros, algunos sin más fundamento que una leve sospecha. Entre dichas prácticas se encuentran: la hidratación rectal, ahogamientos, privación del sueño, posiciones humillantes, aplicación de descargas eléctricas (incluyendo las partes íntimas), violaciones, sodomización, desgarre de uñas, entre otros muchos tormentos. A la vista de todo lo cual, pareciera que no hemos avanzado mucho como Humanidad desde los tiempos de la Sagrada Inquisición. Porque, al igual que entonces, muchos torturados han alegado haber sido obligados a firmar confesiones para poder detener las torturas, al igual que tuvieron que hacer en la época de los Reyes Católicos muchos "infieles" a los que la Iglesia quería convertir a su fe. Pero no terminan aquí las aberraciones practicadas por los Estados Unidos, vamos a seguir comentándolas en subsiguientes artículos, porque el catálogo es inmenso, terrible, escalofriante, demencial, y entonces, comprenderemos mejor la macabra idiosincracia norteamericana.

Estados Unidos ha reconocido poseer y utilizar centros clandestinos de detención y secuestro, repartidos por casi toda la geografía mundial, utilizados durante los variados conflictos que protagoniza. Los más abyectos horrores son empleados aquí contra la población secuestrada o reclusa. Quizá la más conocida a nivel mundial sea la Cárcel de Guantánamo, que a pesar de los llamamientos internacionales y de las promesas del Presidente Obama, aún no ha sido cerrada. En dichos centros de detenciones ilegales se continúan practicando los métodos de tortura ya descritos, y que iremos ampliando y documentando, y es la razón fundamental por la que USA se niega a firmar ciertos convenios y tratados internacionales, porque saben perfectamente que su rúbrica les obligaría a cambiar radicalmente sus políticas salvajes y aberrantes. Por ejemplo, no han firmado la Convención Internacional para la protección de las personas contra las desapariciones forzosas, ya que hacer desaparecer personas es práctica común y habitual para los Estados Unidos. En este brillante artículo de Lalia Tajeldine, que estamos siguiendo para esta exposición, se afirma que, de acuerdo al Informe publicado por el Parlamento Europeo en 2007, referente a las cárceles secretas y la utilización del espacio aéreo europeo por parte de la CIA, se indica que solamente ese año habían operado 1.245 vuelos para transportar a "sospechosos de terrorismo" a través de esos territorios.

USA: Estado de guerra permanente (XXVII)

Y como siempre, nuestra cómplice y servil Unión Europea, calla y ríe las gracias de los Secretarios de Estado norteamericanos que nos visitan, en un alarde de cinismo propio de países abyectos y corruptos. Como tantas veces hemos indicado, es lamentable constatar cómo la Unión Europea, desde su propia constitución, jamás ha denifido una política propia de defensa y seguridad, ni una política exterior separada e independientemente del coloso norteamericano, más bien al contrario, representamos un incondicional apoyo para las demenciales afrentas que USA se empeña en mantener en todas partes del mundo. Lo estamos comprobando actualmente con el conflicto en Ucrania, al cual ya le hemos dedicado nuestra atención en artículos anteriores. De acuerdo con la organización "Open Society Justice Iniciative" (OSJI), los países que han albergado cárceles secretas de Estados Unidos son Pakistán, Afganistán, Irak, Egipto, Jordania, Polonia, Lituania y Rumanía. Mientras que Irlanda, Francia, Alemania, España, Países Bajos, Canadá, Reino Unido, Portugal, Hungría, Islandia y Chipre han permitido el uso de su espacio aéreo para estos menesteres, sus respectivos aeropuertos, y colaboran en las operaciones de entrega de dichos "sospechosos" para que sean secuestrados y torturados.

Otra moderna tecnología que USA está empleando recientemente para sus criminales objetivos son los denominados "drones", es decir, artefactos voladores no tripulados, rápidos y ligeros, que pueden ser utilizados para diversas operaciones de incursión y ataque. Las ventajas son múltiples, ya que necesitan menor envergadura, no corren el riesgo de causar bajas de sus propios pilotos (ya que éstos no existen), y pueden ser utilizados para tareas nocturnas y diurnas de exploración y reconocimiento. Pero como siempre, la maldad de los halcones norteamericanos ha conducido a que mediante los drones se haya asesinado, herido y mutilado a multitud de víctimas civiles. Actualmente no existe una regulación internacionalmente reconocida sobre el uso de drones, y por ello, y de manera genérica, se aplica la normativa sobre tráfico aéreo. Estos drones son empleados por USA para atacar a supuestos terroristas sobre la base de la normativa denominada "Autorización para el uso militar de la fuerza" (AUMF). Hasta la fecha, que sepamos, los drones han sido utilizados de forma ilimitada por Estados Unidos en diversos países, como Irak y Afganistán, pero también en Yemen, Pakistán, Somalia o Libia, entre otros. Ante estos hechos, las Naciones Unidas, a través de su Consejo de Derechos Humanos, adoptaron en marzo de 2014 una resolución que condena expresamente el uso de drones armados en el contexto de la llamada "guerra contra el terrorismo". Por ejemplo, según el Gobierno pakistaní, desde el año 2004, los drones estadounidenses han realizado 350 ataques en diferentes regiones del país, ocasionando 3.500 muertes, entre ellos centenares de civiles inocentes, incluyendo mujeres y niños. Continuaremos en siguientes entregas.

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29 junio 2015 1 29 /06 /junio /2015 23:00

Los monopolios trasnacionales son, en lo privado, más poderosos que los Estados, pero no pueden prescindir de ellos, pues les son necesarios para legitimar modelos económicos, controlar la fuerza de trabajo, dominar las reacciones sociales, como vehículos de las instituciones internacionales y como instrumento de defensa entre fracciones imperialistas

Miren Etxezarreta

Basándonos en un Documento-Informe de OMAL (Observatorio de Multinacionales de América Latina), redactado a partir de varias fuentes, vamos a incidir en las indeseables prácticas de una empresa irresponsable, concretamente una de las joyas de la Corona, como es REPSOL. En nuestra serie de artículos sobre el Capitalismo, así como en otros artículos independientes, ya pusimos el foco de atención sobre las peligrosas prácticas que llevaban a cabo estos grandes monstruos empresariales, así como alertábamos sobre el tremendo poder que podían ejercer sobre Gobiernos y Estados. De hecho, unos días antes de la celebración de las recientes Elecciones Autonómicas y Municipales, el Presidente de REPSOL, Antonio Brufau, preguntado sobre la posibilidad de que gobernaran los partidos emergentes, sentenció: "En ese caso, tendremos que sentarnos con ellos a explicarlés cómo funcionan las cosas". En efecto, tal grado de prepotencia sólo puede ser explicado desde la cima de una de las empresas más dañinas formadas al amparo del capitalismo neocolonial y extractivista. 

 

Son numerosas las denuncias públicas que ponen en entredicho la responsabilidad de la compañía, y aumentan su deuda ambiental. Varias organizaciones y movimientos sociales han denunciado y sacado a la luz estos impactos, estas prácticas y estos peligros, que resumimos a continuación:

 

1.- Privatizaciones y adquisiciones irregulares. Por ejemplo con la petrolera argentina YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), en la que se rebajaron sus reservas para reducir el precio de la acción. También de Andina (en Bolivia), cuya adquisición resultó gratuita para REPSOL.

 

2.- Política de sobreprecios. REPSOL ha sido reiteradamente denunciada por beneficiarse de prácticas de monopolio para aplicar una política de sobreprecio en los combustibles, en países como Argentina y Perú. 

 

3.- Pasivos ambientales: contaminación y deterioro ecológicos. REPSOL posee un abultado historial de responsabilidad en la generación de pasivos ambientales en forma de vertidos: Tarragona, Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Perú y Colombia. También se han denunciado episodios de contaminación atmosférica en sus refinerías: Tarragona, Cartagena, Muskiz, o Luján de Cuyo (Argentina).

 

4.- Daños a la salud pública. En Argentina, diversas comunidades indígenas (indios mapuches) llevaron, con éxito, a la Corte Interamericana de Derechos Humanos el caso de la contaminación de aguas en la Loma de la Lata. Pero impactos similares se han producido también en Perú, Ecuador y Tarragona, al menos. 

 

5.- Invasión territorial. REPSOL tiene presencia en numerosos territorios indígenas sin consultas previas adecuadas en Bolivia, Argentina, Perú, Ecuador y Colombia. La industrialización de los campos petroleros, imprime una huella imborrable en los territorios indígenas, deteriorando la calidad de vida, los recursos naturales, la paz y la propia cultura de los pueblos. 

 

6.- Amenaza a los pueblos en aislamiento voluntario. Varios bloques de REPSOL afectan a diversos territorios de pueblos en aislamiento voluntario, amenazando sus derechos y su supervivencia. 

 

7.- Intervenciones en áreas protegidas: destrucción de la biodiversidad. Entre muchas otras, REPSOL lleva a cabo prospecciones en multitud de áreas protegidas del planeta, tales como la Reserva de la Biosfera Norpatagónica, la Reserva Lamsar Laguna Llancanelo (Argentina), el Parque Nacional Amboró, el Parque Nacional Aguaragüe, el Parque Nacional Madidi, el Parque Nacional Sama, la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquia, la Reserva de la Biosfera Pilón Lajas (Bolivia), el Área de Amortiguación del Parque Nacional Otishi, la Reserva Comunal Ashaninka, R.C. Matsiguenga (Perú), el Parque Nacional del Yasuní (Ecuador), o el Parque Nacional Sierra Nevada del Cocuy (Colombia).

 

8.- Atropellos y violaciones de los Derechos Humanos. La multinacional petrolera está involucrada en multitud de conflictos bélicos de Bolivia, Colombia, Perú, además de Irak, Argelia, Egipto, Nigeria, Kazajstán, Guinea Ecuatorial y Sierra Leona, países donde regímenes anti-democráticos, autoritarios y opresores fortalecen su poder en base a las regalías del petróleo, y a los cuales REPSOL apoya.También ha sido involucrada en diversos episodios de represión policial-militar a sus poblaciones, para evitar las protestas sociales derivadas de su actividad. 

 

9.- La apuesta por los recursos "no convencionales". REPSOL presume de ser pionera en el desarrollo de recursos no convencionales, como las contaminantes arenas bituminosas, o el petróleo y gas de esquisto, relacionados con la técnica de la fractura hidráulica o fracking. Pero como sabemos, estas técnicas tienen impactos ambientales mucho mayores que los del petróleo convencional, incluidos los posibles riesgos sísmicos, ya demostrados. 

 

10.- Asumiendo riesgos tecnológicos. REPSOL apuesta por la perforación de pozos en aguas profundas, a pesar de existir serias dificultades técnicas, que se traducen en riesgos reales de vertidos. Estas técnicas son llevadas a cabo, entre otros lugares, en Brasil, Colombia, Canarias (donde recientemente se han desestimado), o las costas de Tarragona. 

 

11.- Cambio climático. Está demostrado que la combustión de petróleo es el principal emisor de gases de efecto invernadero, responsables del deterioro de la capa de ozono, y de los mayores efectos del cambio climático. Con una producción diaria (según datos de 2011) de 298.791 barriles diarios, esto supone una emisión de 132.663 toneladas diarias de CO2. Además de contaminar, participa en grupos de lobby que bloquean las iniciativas de reducción de emisiones a nivel global.

 

12.- Consolidando un modelo energético petrodependiente. REPSOL promueve modelos de producción y consumo en la sociedad, así como estilos de vida energívoros para perpetuar su negocio, por ejemplo dando publicidad y mecenazgo a deportes como las carreras de motos, o la Fórmula 1.

 

13.- Sin beneficios para la sociedad. REPSOL es un perfecto ejemplo de empresa transnacional evasora de impuestos. Concretamente, cuenta con 13 filiales instaladas en paraísos fiscales. Además, REPSOL no crea empleos, sino que más bien al contrario, los ha estado destruyendo, mientras los sueldos y complementos de sus directivos son exhorbitantes. A través de mecanismos de clientelismo, soborno y puertas giratorias (prácticas generalizadas en todas las grandes empresas), instrumentaliza el poder político para evitar el pago de impuestos, e impedir la implantación de políticas que permitan migrar hacia otros modelos energéticos basados en fuentes de energía limpias, renovables, baratas y seguras. 

 

14.- No es una empresa española. Contra lo que pudiera parecer, y aunque lo afirmen los voceros del capitalismo y de la derecha política y mediática de nuestro país, REPSOL no es técnicamente una empresa española. Simplemente tiene su sede en el Estado Español, lo cual es distinto. La mayoría de su producción, de sus sedes y de su accionariado están radicados en el exterior. 

 

15.- Retribuciones millonarias para sus directivos. El Presidente de la compañía, Antonio Brufau, se embolsó en 2011 la friolera cifra de 7 millones de euros, y el consejo directivo 16,3 millones (frente a los 11 millones de 2010). Por su parte, la alta dirección de la petrolera, formada por 10 ejecutivos, recibió 18 millones de euros, lo que significa un 44% más que en 2010. 

 

Bien, a tenor de todo lo revelado en el presente artículo, nos conformaríamos con que, si se vuelven a dar en el futuro hechos similares a la expropiación de YPF por parte del Gobierno argentino, la inmensa mayoría social sea consciente de lo que ocurre, y no se ponga del lado de una "empresa española", sino de los intereses públicos de países y gobiernos. En definitiva, REPSOL es una peligrosa transnacional, que contribuye al enriquecimiento de un conjunto de personajes, como consecuencia de una política criminal, destructora y saqueadora del medio ambiente y de los recursos naturales del planeta, de pueblos y naciones, contribuyendo a la explotación laboral de sus trabajadores y al empobrecimiento de las poblaciones saqueadas. REPSOL es una empresa paradigmática del capitalismo, a la que no le importa ningún otro criterio ni consecuencia, más que la continuación de un modelo de negocio suicida y decadente.

 

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28 junio 2015 7 28 /06 /junio /2015 23:00

Nadie tiene derecho a lo superfluo, mientras todos no tengan lo esencial

Ignacio Ellacuría

Y bajo esta política, hemos de hacer mención también a una característica de la RB que no hemos mencionado hasta ahora, pero que nos parece sumamente importante: la RB no puede ser embargable, es decir, no puede estar sujeta a bloqueos ni apropiaciones por parte de entidades financieras ni institucionales, debidas a cualquier causa, que puedan provocar que el ciudadano/a pierda temporal o defintivamente la asignación de la RB. La prestación monetaria de la RB, dada la función social que cumple, y los límites sobre los que está pensada, debe representar siempre una cantidad inembargable, intocable y protegida, de asignación asegurada, independientemente de que la persona en cuestión pueda estar inmersa en cualquier proceso de reclamación de deudas de cualquier tipo, o bien de exigencia de responsabilidades de tipo civil o penal. Es lógico, ya que si asignamos la RB a una persona, con posibilidad de poder embargarla bajo determinadas circunstancias, estaremos volviendo a dejar a dicha persona bajo el umbral de la pobreza. 

 

Bien, llegados a este punto, vamos a deshacer algunas confusiones y entuertos. Algunos artículos atrás habíamos advertido ya sobre la posibilidad de que nos encontraríamos con todo tipo de partidarios y detractores de la RB, incluso economistas, autores, pensadores o fuerzas políticas que sostienen otros contenidos, otras financiaciones y otros complementos para la RB. Vamos a poner definitivamente un poco de orden en este caos, para potenciar y aclarar la idea de RB que nosotros estamos proponiendo, el concepto que tenemos en mente, que es aquél cuya financiación ya ha quedado explicada en artículos anteriores, y que es el mismo modelo que defiende la escuela catalana del Profesor Daniel Raventós. Insistimos en esta idea porque continuamente vemos en coloquios, en tertulias, en debates, en programas de televisión, a personas que dicen defender la RB, pero bajo una óptica muy diferente, o que aún defendiéndola, no están de acuerdo con otros principios complementarios a ella. Dichos planteamientos no son los que defendemos desde la izquierda transformadora, y por tanto, nos enfrentamos también a la propuesta reduccionista que ha efectuado PODEMOS en sus recientes programas electorales. Pero vayamos por partes. 

 

Concretando y ordenando los posibles enfoques, nos parecen que deben evitarse, fundamentalmente, dos tipos principales de confusiones. El primer tipo de enredo viene provocado por el hecho de que bajo diferentes denominaciones, diversos autores han querido referirse a lo mismo. El segundo tipo de confusión viene dado precisamente por lo contrario, es decir, por el hecho de que bajo la misma denominación se han querido expresar a menudo conceptos muy diferentes. Todas estas confusiones, mitos, manipulaciones, contrapropuestas, etc., vienen apoyadas porque en los libros y artículos que han tratado el asunto, y desde principios de los años 90 (la Red Renta Básica tiene más de 15 años de historia), nos encontramos diversas maneras de referirse a la misma propuesta, pero variando nombres, matices, financiaciones, enfoques, apoyos y complementos, etc., y sobre todo, considerando o no las tres características que definen nuestra idea de la RB, y que tantas veces hemos comentado: universalidad, individualidad e incondicionalidad. Y de esta forma, se ha hablado, entre otras muchas variantes, de subsidio universal garantizado, dividendo social, renta de ciudadanía, ingreso garantizado, renta mínima de inserción, y un largo etcétera. Ello provoca ciertamente tal confusión entre la ciudadanía, que posiblemente existan tantas ideas de la RB como personas conozcan alguna variante de la propuesta. 

 

Frente a todos estos enfoques cruzados, equívocos, confusiones, o interpretaciones sesgadas o erróneas, vamos a volver a definir la RB según nuestra propuesta: la RB es un ingreso fijo y permanente, sustituto de cualquier otra prestación o subsidio temporal (aunque puede ser revisado según cambien los estándares que definen los niveles de pobreza de una sociedad), pagado por el Estado a cada miembro de pleno derecho de la sociedad (sólo se tiene en cuenta la residencia), tanto para mayores como para menores de edad, incluso si la persona no desea trabajar ocasional o permanentemente de forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre, o dicho de otra forma, independientemente de cuáles puedan ser sus posibles fuentes de renta, y sin importar con quién conviva, ni cualesquiera otras condiciones o circunstancias de carácter personal o social. Pero la segunda parte también es igualmente importante: la RB viene soportada y apoyada por una reforma fiscal, que provoca que se efectúe una redistribución de la renta y de la riqueza, de tal forma que no sólo sirve para financiar la propia RB, sino también para que los pobres salgan ganando, y los ricos salgan perdiendo. 

 

Históricamente, la idea inicial de la RB surge en el contexto europeo desde 1983, donde Philip Van Parijs y otros profesores de la Universidad Católica de Lovaina comenzaron a interesarse muy seriamente por la RB. Tres años más tarde se organizó una reunión internacional en Lovaina, a la que asistieron, entre otros muchos investigadores, Guy Standing, y que provocó el nacimiento de la iniciativa BIEN (del inglés Basic Income European Network, a la cual pertenece nuestra Red Renta Básica). Desde aquél 1986, el BIEN ha organizado una conferencia internacional cada dos años, y en diferentes lugares, logrando además que algunos Premios Nobel de Economía, tales como James Tobin (precursor de la Tasa Tobin como impuesto a las transacciones financieras) o Herbert Simon, hayan mostrado su interés por la propuesta de la RB. Actualmente, el debate académico, mediático, político y social sobre la RB es profuso y abundante. No existe la menor duda de que la RB es una propuesta social que recorre Europa de forma cada vez más acelerada. Pero ello también ha provocado, lógicamente, que se hayan enconado y tergiversado los debates, que se haya introducido mucho ruido en torno a la propuesta más o menos purista de la RB, y que haya habido proliferación de argumentos demagógicos en contra de la propuesta. Para una mayor referencia sobre la reciente historia de la RB, tanto en nuestro contexto nacional, como europeo e internacional, véase este dossier. Continuaremos en siguientes entregas.

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26 junio 2015 5 26 /06 /junio /2015 23:00

Las democracias sistémicas son férreas dictaduras del capital imperialista y subalterno que se renuevan cada cierto tiempo en mercados y circos electorales grotescos o refinados en función de sus intereses

Camilo Valqui

La polìtica española se va pareciendo, cada vez más, a la norteamericana. Y como casi siempre ocurre, importamos lo peor de cada caso. En efecto, el pasado domingo, en un acto con mucho bombo y pompa, de impactante escenografía y protocolo, tuvo lugar la proclamación de Pedro Sánchez, el Secretario General del PSOE, como candidato a la Presidencia del Gobierno. Después de unas primarias inexistentes (por lo visto debido a la ausencia de avales del resto de candidatos), Pedro Sánchez fue elevado a la cúspide entre vítores, aplausos, música, grandes eslóganes, banderas gigantes y retóricos discursos. Como decimos, todo un espectáculo muy a la americana, donde no faltó ni siquiera la presencia de la esposa del candidato, a la que seguramente, dentro de poco, tendremos que llamar también "Primera Dama", como en Estados Unidos. Se trata de convertir la política en un decadente escaparate, donde todo vale para presentar la función más glamurosa. En esta ocasión la esposa del candidato Pedro Sánchez sólo salió a saludar, pero es previsible que, de continuar la tendencia, se le otorgue un papel más relevante, por ejemplo pronunciando un discurso intimista (que a nadie debería interesar), desvelando aspectos, sentimientos y reacciones pertenecientes a la más estricta intimidad.

La proclamación de Pedro Sánchez

Faltaron confetis, banderolas, actuaciones en directo de grupos musicales y solistas apoyando al candidato, suelta de globos, y terceros discursos de personajes públicos, pero tanto el fondo como la forma, se van pareciendo al más puro espectáculo electoral estadounidense. Y al igual que allí, lo que vivió el PSOE el pasado domingo fue un mero acto de consolidación del candidato, de proyección pública, de reconocimiento de su propio partido, en definitiva, un acto de propaganda y de publicidad de ese concepto-espectáculo en que se está convirtiendo la política. Entre toda la simbología del acto de proclamación de Pedro Sánchez, destacó quizás la enorme bandera de España que se colocó durante un buen rato detrás de la figura del candidato, la bandera como símbolo de un "patriotismo cívico" (según las propias palabras de Pedro Sánchez), pero lo cierto es que los ciudadanos necesitamos menos banderas y más democracia, menos patriotismo y más rendición de cuentas, menos propaganda y más cohesión social, menos apelación a los sentimientos como nación y más dedicación a la solución de los problemas de la gente.

Necesitamos menos banderitas y más soberanía, pero soberanía auténtica, de verdad, soberanía entendida como nuestra capacidad de retomar el control de nuestras decisiones, de nuestra política, de nuestra economía, necesitamos menos sentimiento patriótico y más cumplimiento de los programas electorales, menos autobombo y más fidelidad en la defensa de los intereses de la clase trabajadora, menos propaganda y más defensa de nuestros derechos y de nuestras libertades, menos renovación de partido y de candidatos, y más lucha contra la corrupción, contra la austeridad, y contra la dictadura del capital. En el acto estaban presentes la plana mayor, todos los grandes dirigentes, pasados y actuales, del PSOE, incluyendo a Zapatero y a Rubalcaba (pero no a Felipe González, que quizá decidió no asistir después del ridículo protagonizado en su reciente visita a Venezuela). Y como siempre, y a tenor de la escenografía y de la naturaleza del acto, ya descritos, se recurrió, más que nunca, a discursos huecos y vacíos, de retórica inconsistente, de palabras grandilocuentes, pero despojadas de toda coherencia. Porque, por ejemplo, se aludió a que el PSOE protagonizará el "cambio valiente" (¿?), y desde la ciudadanía, nos preguntamos si el cambio va a ser igual de valiente que el protagonizó José Luis Rodríguez Zapatero, que se bajó los pantalones en cuanto se lo ordenó Angela Merkel, dando un vuelco de timón neoliberal, implantando medidas de recortes sociales a mansalva, y acordando con el PP la reforma del artículo 135 de la Constitución, del que ahora Pedro Sánchez reniega, en un claro alarde de falsedad.

La proclamación de Pedro Sánchez

Pero la retórica grandilocuente no quedó ahí, pues Pedro Sánchez, en otro momento de su aclamado discurso, sentenció además que iba a "erradicar el paro y la corrupción". ¡Ahí es nada! ¡Ni siquiera los va a disminuir, sino que los va a erradicar! ¿De verdad que sí, señor Sánchez? ¿En serio que usted va a conseguir eso? ¿Y lo va a conseguir renunciando al pasado de su partido, o muy en coherencia y orgullo con él? Porque parece ser que ambas cosas son completamente incompatibles. ¿Va a erradicar la corrupción el partido que ha tenido que hacer dimitir a dos de sus más históricos dirigentes, por su complicidad en el caso de corrupción de los ERE de Andalucía? ¿Y el caso EDU de los cursos de formación fraudulentos? No es que nos guste regodearnos ni sacar los trapos sucios de nadie, pero es importante ser coherentes con lo que se dice y lo que se hace. ¿En serio que va a erradicar la corrupción un partido que es una de las patas del bipartidismo histórico, que representa la más rancia expresión del régimen surgido de la incumplida Constitución de 1978? ¿Un partido que apoya al gran capital, que ha recortado derechos a los trabajadores, que apoya el TTIP en el Parlamento Europeo (donde se alía la mayoría de las ocasiones con el Partido Popular Europeo, dicho sea de paso), que apoya el fracking, el pago de la deuda, y que llama "populistas" a los nuevos partidos que emergen del movimiento del 15-M?

¿De verdad se cree el PSOE que puede erradicarse el paro ridiculizando propuestas como la Renta Básica, el Trabajo Garantizado, la auditoría de la deuda, la creación de un sistema de banca pública, y otras tantas? ¿Cree Pedro Sánchez que pueden erradicarse el paro y la corrupción desde sus lineamientos con el establishment, la pertenencia a la OTAN, la aceptación del euro, o la convergencia con los Tratados neoliberales de la Unión Europea? ¿Cree el PSOE de Pedro Sánchez que son compatibles estos objetivos con la garantía de la defensa de los derechos humanos, con el abandono de la austeridad y los recortes, con la potenciación del sector público, con el desmontaje de la corrupción y con la reactivación de las políticas sociales? Si la respuesta a todas estas preguntas es sí, es evidente que o son bastante ingenuos, o pretenden continuar engañándonos, pretenden continuar mintiendo y utilizando a la clase trabajadora para conseguir sus verdaderos objetivos. Es mucho más probable lo segundo, porque se les ve el plumero muy fácilmente. Por ejemplo, Pedro Sánchez admitió, el día después del acto de proclamación, que "a los socialistas no les ha gustado esta primera semana de Manuela Carmena al frente del Ayuntamiento de Madrid", en una entrevista para Telecinco, recogida por Europa Press. Declaró además no sentirse identificado con la portavoz municipal, Rita Maestre, objeto de un claro y visceral ataque en las redes sociales, por parte de la derecha política, social y mediática de este país. Con aseveraciones como éstas, de nuevo, ya sabemos de qué pie cojea el "candidato" del PSOE. Nada nuevo bajo el sol.

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25 junio 2015 4 25 /06 /junio /2015 23:00

La precariedad no es fruto del azar ni de un accidente natural, sino de unas políticas perfectamente planificadas. Con la vida precaria se nos roba el sentido de la existencia; supone la mercantilización del mundo, la inseguridad permanente y el miedo estructural

Manolo Monereo

La cuestión del euro ha sido expulsada cobardemente de la campaña electoral. Sin embargo, hoy es más necesario que nunca recuperar la soberanía económica

Pedro Montes

 

SOBERANÍA Y DEMOCRACIA

 

Nos dirijimos al conjunto de las fuerzas comprometidas con el cambio, y a todos los ciudadanos que sufren descarnadamente la crisis económica. La única salida válida es la recuperación de la soberanía económica. Necesitamos una moneda propia para mejor competir y un Banco Central propio para mejor manejar la política fiscal. Cualquier intento de aplicar las enseñanzas keynesianas requiere olvidarse transitoriamente de los problemas del déficit público, hasta reactivar con la demanda los recursos productivos, generar rentas e impulsar la recaudación impositiva, combatiendo además seriamente el fraude fiscal. Más neoliberalismo representa agravar la catástrofe social del país. Conviene recordar que se sigue negociando el acuerdo conocido como TTIP entre la UE y los Estados Unidos con toda impunidad y secretismo. Un tratado que destruye la capacidad de regulación de los estados en aspectos esenciales de las condiciones de vida de toda la población --laborales, sanitarias, ecológicas, culturales-- y reduce la soberanía de éstos al punto de equipararlos con las multinacionales en cuanto a poder de negociación. La salida del euro evitaría tener que compartir ese acuerdo que traicioneramente se está gestando a espaldas de los pueblos. 

 

A la derecha política y a los poderes económicos no les tiembla el pulso para proseguir con sus objetivos de implantar un mundo sin derechos y una democracia ficticia que nos aboca a la barbarie. La defensa y construcción de la democracia política es inseparable de la soberanía popular sobre la economía. El necesario Proceso Constituyente que garantice los derechos políticos y sociales de la ciudadanía, solo podrá culminar exitosamente con la recuperación de los instrumentos económicos que hacen efectiva dicha soberanía. Siendo tantos los valores en juego y tan diferentes las concepciones de lo que es una sociedad civilizada, todas las fuerzas que consideran inevitable abrir un Proceso Constituyente, y todas las víctimas del desorden actual deben unirse y exigir una confluencia para ofrecer una salida a la desolación existente y a la falta de esperanza en la que nos ha instalado el capitalismo en esta fase destructiva de su historia. 

 

Las reivindicaciones, las propuestas, los objetivos están en la mente de todas las conciencias, y sin descanso, hay que seguir sosteniéndolas y luchando por ellas. Sólo así avanzaremos colectivamente y haremos ver a las direcciones políticas de todos los partidos, sindicatos, movimientos, etc., que la recuperación de la soberanía popular es necesaria e irremediable. Nuestro objetivo final es liberar a los pueblos del yugo impuesto por las oligarquías dominantes en la UE y poder así, fuera de la trampa del euro, construir una alternativa económica, social y política que nos aleje de la barbarie. Para ello, os invitamos a la tarea de organizar en el Estado Español durante 2015 un "Encuentro", en el que deberán participar voces autorizadas de otros países que mantienen idénticos objetivos y para cuya preparación se constituirá un Grupo Promotor. Ante el fracaso y los desastres causados por el actual proyecto neoliberal europeo, los pueblos sojuzgados de la UE deben emprender otras soluciones basadas en la recuperación de la soberanía popular, la solidaridad, la cooperación y la fraternidad. 

 

Hasta aquí el Manifiesto, que puede encontrarse en su totalidad en la página https://salirdeleuro.wordpress.com, desde la cual además puede firmarse, consultar la lista de los actuales firmantes, así como otros artículos de referencia. 

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24 junio 2015 3 24 /06 /junio /2015 23:00

La autodenominada democracia “formal”, que sólo tiene de “real” la imposición de la Monarquía, es tan injusta, por mucho que ella misma se vista de legalidad, como cualquier otro sistema que mantenga la polarización del poder y la desigualdad en la sociedad (llámese monarquía, teocracia, república bananera, democracia orgánica o dictadura). Por ello, en la cruda realidad no ven más remedio que apelar al argumento del “menos malo de los sistemas políticos"

Patricia Sverlo, pseudónimo de Rebeca Quintans

Estamos realizando, en estos últimos artículos, un repaso a cómo deberían enfocarse los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado (incluyendo a las Fuerzas Armadas) bajo el contexto de la Tercera República que queremos, y ya habíamos expuesto las líneas fundamentales del debate referente al carácter anacrónico de la defensa frente a unas posibles amenazas que ya han dejado de existir, mientras nos acucian nuevas amenazas de muy distinto signo. Ésta es la seguridad que hay que cultivar, y todo lo demás vendrá como un añadido natural. Hemos también de conceder mayor relieve a las políticas de cooperación, luchando contra el obsoleto paradigma de seguridad centrado únicamente en el punto de vista militar, así como de protección de las fronteras nacionales frente a ataques externos, incluso la defensa ante el fenómeno de la inmigración. Hoy día esos planteamientos no tienen sentido, y además son excluyentes y contradictorios con un pleno desarrollo y cooperación entre los pueblos. 

 

En definitiva, en dicho nuevo concepto de Seguridad Humana (ya enunciado en artículos anteriores), las amenazas que sufrimos, lejos de poder ser defendidas por ningún Ejército, son de los siguientes tipos: Económicas (desempleo, precariedad, reducciones salariales, no poseer recursos para poder vivir dignamente...), Alimentarias (no disponer de alimentos, ausencia de soberanía alimentaria, dependencia de multinacionales y de importaciones...), Sanitarias (propagación de epidemias, deterioro constante de la protección y de los sistemas sanitarios...), Personales (violencia física, represión política, violencia de género, maltrato y trata de mujeres y niñas, explotación infantil, discriminación étnica...), Comunitarias (deterioro del tejido cívico, ausencia de contrapoder ciudadano, falta de responsabilidad ciudadana, imposibilidad de participación, cultivo al individualismo, valores centrados en lo económico, conflictos étnicos o religiosos...), Medioambientales (deterioro de los sistemas locales y mundiales, agotamiento de los recursos naturales, deriva agotadora del extractivismo, desastres provocados por la contaminación, efectos del cambio climático...), o Políticas (respeto a los Derechos Humanos, falta de garantía de protección de los derechos y libertades públicas básicas, auténticas garantías democráticas...). 

 

Como podemos apreciar, estos son los auténticos y graves problemas que sufrimos en nuestras modernas sociedades, agravados además en el contexto internacional por el imperialismo y el capitalismo globalizado, que nos conducen a un mundo cada vez más injusto, y por tanto, inseguro. Y éstas son las auténticas amenazas de las que hay que defenderse y protegerse. Por tanto, desde la izquierda transformadora, entendemos que el nuevo contexto republicano al que debemos migrar debe garantizar a la población la seguridad frente a estas amenazas, y de ahí se deduce la revolución a la que hay que someter a los actuales Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Las Fuerzas Armadas, además, adolecen de más problemas aún, derivados de una falta de actualización en sus normas internas, y de la ausencia de un funcionamiento y una dinámica más democrática y renovadora. Hace ya más de 20 años que poseemos unas Fuerzas Armadas profesionales, y que nuestros jóvenes ya no han de hacer el servicio militar obligatoriamente, como ocurría a los jóvenes de mi generación. En teoría, desde que el Ministerio de Defensa es dirigido por un civil, y desde que nuestros Ejércitos participan en escenarios internacionales, bajo diferentes misiones de carácter humanitario, y bajo el auspicio de las fuerzas internacionales, pareciera que disponemos de unas Fuerzas Armadas democráticas, modernas y renovadas. 

 

No obstante, esto no es cierto. En su interior, las normativas, los procedimientos, los reglamentos, la disciplina y la justicia militar no se han renovado, y aunque no parece que podamos albergar hoy día a personajes golpistas, sí es patente y notorio que se funciona, en el seno de las Fuerzas Armadas, bajo ópticas, premisas y comportamientos aún muy anclados en el pasado. Y lo demuestran recientes casos como el de la (ya ex) Comandante Zaida Cantera, víctima de acoso sexual y laboral por parte de un superior, o el del Teniente Segura, expulsado también del Ejército por sus libros y declaraciones públicas, acusando al entorno militar de numerosos casos de oscurantismo, corrupción, tráfico de influencias y falta de transparencia. Ambos casos, que han sido quizá los más mediáticos, junto a otros muchos no tan conocidos, nos muestran perfectamente hasta qué punto el funcionamiento interno de las Fuerzas Armadas ha de cambiar. Han de ser renovados el concepto de la disciplina y de la justicia militar, y debe promoverse un profundo cambio de actitudes y de pensamientos en la cúpula militar, así como entre los oficiales, los suboficiales y la tropa en general. En el ámbito político, han surgido recientemente nuevos colectivos procedentes de militares en la reserva, que están intentando aportar frescura ideológica, y enfrentarse a los clásicos postulados que tradicionalmente se les asignan a las Fuerzas Armadas. Entre ellos, destaca por su gran actividad el Colectivo Anemoi, formados a principios de 2014, aglutinando quizá el grupo más activo de Militares por la Tercera República. Básicamente, ponen en cuestión la obediencia de las Fuerzas Armadas al Rey, porque piensan que únicamente es aceptable que la Jefatura de las mismas sea ostentada por quien haya sido elegido democráticamente. 

 

Independientemente de todo ello, pensamos que la Tercera República, bajo unas premisas constitucionales que rechacen de todo punto la guerra como instrumento de solución de cualquier conflicto, debe fomentar mucho más en la ciudadanía algunos conceptos que están hoy día poco difundidos, como puedan ser la Objeción Fiscal Militar, o el fomento de una mayor transparencia en los presupuestos de Defensa. No parece razonable (máxime en una época de crisis profunda como la que atravesamos) que los presupuestos militares, de armamento y de Defensa, lejos de verse afectados por los recortes de otras partidas presupuestarias (de carácter social), hayan sido aumentados, y gocen del mayor oscurantismo de cara al conocimiento de los mismos por parte de la opinión pública. Y gran parte de lo que hemos contado también puede aplicarse para el resto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (fuerzas policiales y afines), a cualquier ámbito estatal, que deben en primer lugar desmilitarizarse (aquéllas que conserven aún un carácter u organización militar), también deben volver al ámbito público (ya que también se está potenciando su privatización), y evolucionar hacia fuerzas y cuerpos más protectores de los derechos fundamentales y de las libertades básicas de la ciudadanía, en vez de constituirse en fuerzas defensoras del Estado. El Estado es la maquinaria del poder, de las élites que nos gobiernan, y que se alejan cada vez más del pueblo, y de las clases trabajadoras, como está sucediendo actualmente. En este sentido, los Cuerpos de Seguridad no pueden convertirse en sus cómplices, sino que se deben siempre a la defensa de la integridad física de las personas, y a la protección de sus derechos, así como a la garantía de libre ejercicio de sus libertades básicas y fundamentales. Continuaremos en siguientes entregas.

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23 junio 2015 2 23 /06 /junio /2015 23:00

La participación es una dinámica mediante la cual los ciudadanos se involucran en forma consciente y voluntaria en todos los procesos que les afectan directa o indirectamente. La participación es el camino para la conformación de la ciudadanía. Al ejercer plenamente su ciudadanía, la gente recupera el verdadero significado de la democracia, tal como la definió Abraham Lincoln: "gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo". En ese sentido, la participación se convierte en una herramienta para derrotar la exclusión política y en una forma de crear un poder "contrahegemónico" capaz de sobrepasar y subvertir las formas tradicionales de las instituciones políticas representativas

Andrés H.

En muchos artículos de este Blog hemos mencionado que una característica fundamental que la nueva hornada de políticos procedentes de la ciudadanía (presentados a las Elecciones desde las Candidaturas de Unidad Popular) deberían cumplir se refería a los modos y formas de gobernar. Y lo resumíamos bajo el lema de "GOBERNAR OBEDECIENDO". Quizá sea la máxima más perfecta para reflejar la necesaria presencia de la democracia popular, directa y participativa, en los entes locales y autonómicos, incluso para los representantes del Congreso y el Senado. La plataforma Barcelona en Comú, presidida por Ada Colau, nueva y flamante alcaldesa de la ciudad condal, redactó en su momento un "Código de Ética Política" que todos sus cargos electos deberían cumplir, y que vamos a comentar y a resumir a continuación. 

 

Bien, la pregunta inicial debería ser: ¿A quiénes hay que obedecer? Y la respuesta parece estar bien clara: a los gobernados, esto es, al pueblo, a la sociedad civil, al tejido ciudadano. Debe tratarse de un continuo proceso de retroalimentación, donde las decisiones de los gobernantes no sólo sean coherentes con el programa electoral en cuestión bajo el que se presentaron a los comicios, sino que, sobre todo para las decisiones importantes para el conjunto de la ciudadanía, ésta sea consultada en todo momento, y sus decisiones populares sean vinculantes para los representantes públicos. Los políticos han de gobernar para el conjunto de la ciudadanía, poniendo las Instituciones a su servicio, rescatándolas para la gente, y desde ese punto de vista, existen ya muchos actores que representan segmentos muy variados del tejido de la sociedad civil, que deberían ser consultados: los sindicatos (sobre todo los auténticos sindicatos de clase, como el SAT, ELA, CO.Bas, CGT...), la PAH, las Mareas Ciudadanas (sanidad, educación, etc.), las asociaciones vecinales, las asociaciones profesionales y sectoriales (mujeres, parados, mayores, enfermos, etc.), las Marchas y Campamentos de la Dignidad, y muy especialmente, los colectivos afectados por ERE masivos de sus respectivas empresas (Coca-Cola, Telefónica, etc.). 

 

Hay que gobernar en continua actitud de representación de los más débiles, de los que tienen menos voz, de los colectivos más maltratados, y en última instancia, hay que gobernar obedeciendo al pueblo en toda su dimensión humana y social, o si se quiere, la propia sociedad civil organizada, potenciando el ejercicio (democrático y exigente) del derecho a constituir una ciudadanía responsable. En este sentido, necesitamos desarrollar mecanismos eficaces de transparencia en la financiación y rendición de cuentas, democráticos y populares, y con espacios reales de participación y decisión de la ciudadanía en los asuntos públicos. Necesitamos también acabar con los privilegios de los que, durante muchos años, ha disfrutado buena parte de la clase política, y que han provocado graves sentimientos de desafección ciudadana con respecto a la noble actividad política. Si tuviéramos que resumir en una la principal misión de nuestros representantes públicos, quizá ésta fuera la defensa de la aplicación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en los diferentes ámbitos de nuestra sociedad. 

 

Comenzando por las primeras reuniones de toma de contacto con otras fuerzas políticas y sociales, que deben hacerse públicas (incluso filmadas en directo para todas las personas interesadas en seguirlas), la transparencia nos lleva a publicar las diferentes agendas de nuestros representantes, para hacer visible con quiénes se reúnen y los temas que tratan. Se deben hacer públicas sus fechas, los colectivos implicados, los demás actores que intervengan, y el orden del día propuesto. Se deben facilitar todos los ingresos, bienes y rendimientos patrimoniales de todos nuestros cargos públicos, así como los posibles conflictos de intereses en diferentes sectores profesionales de donde provengan nuestros representantes. Hay que hacer públicos también los criterios de contratación de los posibles cargos de libre designación, intentando minimizar el número de éstos. Y por supuesto, todos los cargos políticos han de rendir cuentas de sus actuaciones ante la ciudadanía, mediante instrumentos presenciales y virtuales, en formatos open data, asamblearios, democráticos y abiertos a todo el público, y en los diferentes ámbitos de la Administración Pública afectados por su gestión. 

 

Hay que instalar mecanismos de democracia revocatoria para todos nuestros cargos electos, a cualquier nivel de la Administración, bien por su mala gestión, o bien por el incumplimiento flagrante del programa electoral. Las justificaciones ante dichos incumplimientos (aunque es la ciudadanía la que debe decidirlo) no deben estar permitidas, pues la única salida digna ante dicha situación es la dimisión del cargo público en cuestión. Para que todo ello sea posible, se deben establecer mecanismos de garantía, auditoría y evaluación de la gestión de los cargos públicos, y la ciudadanía tendrá el derecho y el deber de participar activamente en el control y seguimiento de la labor de nuestros representantes políticos. Asímismo, debemos erradicar el fenómeno de las puertas giratorias, auténtico cáncer de nuestra democracia, consistente en el traspaso de personal procedente de empresas privadas a la Admnistración Pública y viceversa, para hacer prevalecer los espúreos y ocultos intereses privados sobre los intereses del conjunto de la ciudadanía. Quizá el mejor modo posible para ello sea ampliar los plazos mínimos obligatorios de inhibición entre el ejercicio de cargos públicos y privados. Se deben definir, asímismo, cauces de participación directa de la ciudadanía que sean vehículos de su representación, y permitan elevar las quejas, protestas, iniciativas, proyectos y necesidades que les afecten.

 

La financiación de las candidaturas políticas (sean éstas partidos, coaliciones, movimientos, o cualquier mezcla o fusión de ellas) también es un asunto importante. El dopaje económico de los partidos ha sido quizá la mayor causa de corrupción política de los últimos tiempos, por lo que, lo más recomendable, es no adquirir deudas con cualesquiera instituciones financieras (salvando quizá las procedentes de la banca ética), sino hacerlo a través de procesos de financiación popular (crowfunding) o mediante entidades procedentes de la economía social y solidaria. De este modo, las candidaturas políticas no serán nunca rehenes de la banca privada, quedando liberadas de la posibilidad de tener que incorporar sus peticiones, objetivos y deseos. Hay que poner topes a las donaciones privadas (para no coartar la independencia política de la candidatura), limitar drásticamente los gastos de campañas electorales, fomentar el micromecenazgo finalista (esto es, destinado a propuestas y acciones concretas), y desligar la actividad política de las candidaturas de posibles fundaciones o entidades jurídicas afines (que imposibiliten financiarse con recursos o mecanismos poco transparentes).

 

También son interesantes las formas, los usos y costumbres de hacer política, de tal modo que se erradiquen ciertas prácticas, cuando menos, indeseables, de la actividad política cotidiana: se debe renunciar a todo tipo de dádivas, reconocimientos, regalos y privilegios que se les puedan ofrecer a los cargos públicos, y que puedan significar cualquier trato de favor. No se deben acumular retribuciones públicas, ni cobrar dietas o remuneraciones extra por asistencia a reuniones. Se deben establecer topes a los sueldos y retribuciones públicas, del orden de un máximo de hasta tres veces el SMI (Salario Mínimo Interprofesional), limitando el mandato de cualquier cargo político a dos legislaturas consecutivas, comprometiéndose a renunciar al cargo ante cualquier imputación por parte de la judicatura por delitos relacionados con la corrupción política, por delitos contra los derechos humanos o contra las personas trabajadoras. Para los lectores interesados en explorar el tema más a fondo, remito a la lectura de la serie de artículos "Objetivo: Democracia", donde hicimos un recorrido por las características que, a nuestro juicio, debemos alcanzar para conseguir tal objetivo. 

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22 junio 2015 1 22 /06 /junio /2015 23:00

Rajoy y su gobierno, sus empresarios y cómplices amigos, quieren a la ciudadanía sierva, a los trabajadores esclavos, a los jóvenes rehenes ignorantes, a los enfermos y jubilados muertos vivientes, y a todos en silencio

Víctor Arrogante

Pues rompamos el silencio. El pueblo se constituye en jurado en la causa contra sus gobernantes. Y el veredicto es: culpables. Son culpables al haber traicionado nuestra confianza, al haber pisoteado nuestra dignidad, al haber degradado nuestra vida. Son culpables de vender la soberanía nacional, sometiéndola a la voluntad de Instituciones supranacionales, como las de la Unión Europea, que sacrifican el bienestar de las poblaciones de sus Estados miembro, en pro de una agresiva política de redistribución de rentas en favor de las grandes empresas, las grandes fortunas y la banca privada. Esta agresiva política neoliberal también se extiende al ámbito intercontinental, y se expresa en el apoyo al Tratado de Libre Comercio e Inversiones (TTIP), para establecer un acuerdo transnacional secreto de comercio entre empresas europeas y estadounidenses, que estará por encima de todas las regulaciones y normativas estatales y parlamentarias, en beneficio de las corporaciones. 

 

Son culpables de hacer capitular al Estado Social, de burlar la Constitución, de la mercantilización de las relaciones sociales, de alimentar un darwinismo social despiadado que selecciona a los más corruptos y poderosos en detrimento de los más débiles: parados, pensionistas, enfermos, jóvenes, trabajadores precarios, mujeres, inmigrantes, y así todos los colectivos más desfavorecidos. Son culpables de arrastrarnos a un paisaje aterrador caracterizado por una pérdida de valores, una precariedad galopante, tremendas desigualdades sociales, obscena corrupción pública, y un dramático aumento de la pobreza. Son culpables de precarizar todos los ámbitos de la vida de la población: el ámbito doméstico (suicidios, violencia de género), el ámbito familiar (reagrupaciones indeseadas, cargas familiares a costa de las paupérrimas pensiones de los mayores), el ámbito laboral (economía sumergida, paro, exclusión, precariedad, pobreza, basura laboral). Son culpables de que existan los trabajadores pobres, por trabajar sin llegar a disfrutar de los suficientes recursos para vivir con dignidad. 

 

Son culpables de criminalizar a los que protestan, a los que se manifiestan ante las múltiples injusticias que se disfrazan de leyes, son culpables de degenerar la educación y la cultura hasta límites inimaginables, con poderosas leyes de adoctrinamiento y represión, que son instrumentos para la transmisión de sus incívicos y detestables valores. Son culpables de mentir con absoluto descaro, de protagonizar episodios de absoluta desvergüenza, de saquear los recursos públicos, de burlar la voluntad de la ciudadanía, de instalar perversos sistemas de favorecimiento para las clases más pudientes, mientras recortan, degradan y precarizan todos los resortes que pueden proporcionar dignidad a la vida de millones de personas. Son culpables de dejar a los más débiles de la sociedad abandonados a su suerte, de gobernar con absoluto desprecio en pro de una cruel e inhumana sociedad. 

 

Son culpables de los recortes de derechos políticos, laborales, culturales y sociales, de los recortes en democracia, en libertades, en derechos fundamentales, de la capacidad instalada para el cuestionamiento del sistema, de la aberrante y alienante influencia del oscuro pensamiento dominante. Son culpables de haber instalado un marco de relaciones laborales corrupto y explotador, donde la figura del falso autónomo es una de las prácticas más recurrentes y sangrantes en lo que a precariedad laboral se refiere. Bajo esta figura, totalmente legal, aunque éticamente aberrante, la persona trabaja para la empresa como empleado, en el sentido de que su actividad depende de la que la empresa quiera proporcionarle, pero se le obliga a darse de alta como autónomo, quedando socialmente reconocido como un "emprendedor", cuando en realidad se le obliga a autoexplotarse. A efectos prácticos, es una persona que trabaja por cuenta ajena para una empresa, a efectos legales es un trabajador o "empresario" autónomo. ¿Qué consiguen de esta forma? Los derechos laborales de las personas que trabajan como falsos autónomos no son los mismos que tienen quienes están contratados directamente por la empresa. El falso autónomo no se acoge a Convenios Colectivos, no tiene derecho a vacaciones, días de asuntos propios o Seguridad Social en casos de desgracia sobrevenida. Además, en caso de ser despedido no tendría derecho a finiquito, indemnización por despido, ni posterior prestación por desempleo. De todo ello son culpables. 

 

Son culpables de amamantar a los corruptos, de abanderar las injustas y terribles políticas de austeridad, mientras derrochan a manos llenas en festines de gobiernos locales o autonómicos, y hacen correr ríos de comisiones ilegales entre los negocios de sus amigos grandes empresarios. Son culpables de desmantelar los servicios públicos, de privatizar los derechos fundamentales, propugnando que el Estado no preste servicios sociales, ni pague pensiones, ni otorgue subsidios, ni universalice educación ni sanidad, porque, según ellos, no son sostenibles. Son culpables de degenerar los valores colectivos de la sociedad, de fomentar la competitividad y el egoísmo, las desigualdades, las injusticias sociales, la precariedad sistémica y multifacética, y en definitiva, son culpables de la instalación de un modelo de sociedad insolidario, desigual, injusto, carente de valores, suicida y destructor de nuestros recursos naturales, y de nuestro planeta. Son culpables de dejarnos esta sociedad con este tufo nacionalcatólico, con estos medios de comunicación completamente alienantes, al servicio de los poderosos, y son culpables de adorar un patriotismo de pandereta, que valora más la bandera y el himno nacional, que el hecho de que la población sufra el paro, los deshaucios, la pobreza, la miseria, la frustración, la exclusión, el exterminio...El veredicto es que son culpables de todo ello. Y el pueblo mismo ejecutará la sentencia: perderán sus despóticas mayorías absolutas, y no volverán a gobernar jamás esta nación. Sea. 

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21 junio 2015 7 21 /06 /junio /2015 23:00

Los obstáculos a la RB son políticos, como políticos fueron (o son, dependiendo del lugar) los obstáculos al sufragio universal, las vacaciones pagadas, el derecho de huelga, el aborto libre o el matrimonio del mismo sexo

Daniel Raventós, Jordi Arcarons y Lluis Torrens

Sería por tanto una muy buena conquista de la clase obrera para esta entrada del siglo XXI, consolidando una tendencia hacia una sociedad más justa e igualitaria. Recordemos antes de continuar que, aunque en la propuesta de estos autores que hemos detallado en anteriores artículos no se contempla, lo ideal es que la RB fuese acompañada de un conjunto adicional de medidas (además de la propia reforma fiscal implícita en la medida, así como la supresión del resto de subsidios inferiores a su cuantía, lo que ya hemos comentado), que perfilaran una sociedad más justa desde el punto de vista humano, social y económico. Tales medidas podrían conducir a la reducción de la economía sumergida (en nuestro país, al menos en 10 puntos para situarnos en la media de la UE-15), aumentar el Impuesto de Sociedades (bajando el tope sobre la cantidad de beneficios por los cuales se tributa), instaurar el Impuesto sobre las Transacciones Financieras (variante de la conocida como Tasa Tobin, cuyo ideal sería instalarla a nivel europeo), recuperar el Impuesto sobre la Riqueza y el Patrimonio (para que se recaudara aún más desde las grandes fortunas), restricciones al Sistema de Módulos del IRPF, desmontaje de las SICAV (Sociedades de Inversión de Capital Variable, un auténtico paraíso fiscal en casa), y prohibición de las operaciones en corto sobre la deuda pública (para impedir claras operaciones de tipo especulativo). 

 

Conjuntamente con todas estas medidas, la reforma fiscal asocidada a la RB, y la RB propiamente dicha, contribuiría a una nueva sociedad cuyo paradigma fundamental puede ser enunciado como que "no vamos a permitir que una parte importante de la ciudadanía dependa del permiso de otros para poder vivir". Esto es, migrar a un modelo de sociedad donde la existencia material garantizada de todas las personas ya no se ponga en cuestión. Y ello porque lo consideramos un pilar fundamental, una base primigenia, un sostén básico donde se asiente el socialismo del siglo XXI. Sin garantizar la existencia material de todas las personas, no podremos garantizar que alcanzamos una sociedad justa de individuos libres, no sometidos al chantaje y la dominación del capital. Desde la izquierda, estamos convencidos de que sin dicho instrumento elemental de ciudadanía, quedarían en papel mojado (como de hecho ocurre actualmente en nuestra sociedad) el resto de las libertades y de los derechos formales reconocidos en la Constitución. Porque, como nos dejó dicho Carlos Marx: "El hombre que no dispone de más propiedad que su fuerza de trabajo ha de ser, de forma necesaria, en cualquier estado social y de civilización, esclavo de otros hombres, de aquéllos que se han adueñado de las condiciones materiales de trabajo. Y no podrá trabajar ni, por lo tanto, vivir, si no es con su permiso".

 

Y como tal derecho de ciudadanía, la RB no puede depender de cualesquiera otras circunstancias, como la nacionalidad (se aplicaría también a los residentes), el sexo, la edad, el nivel de pobreza, con quién se convive, si existen o no discapacidades, si se trabaja "remuneradamente" o no, el nivel de rentas de cualquier procedencia, y un largo etcétera. Como cualquier otro derecho de ciudadanía (como el derecho al sufragio, por ejemplo) ha de ser universal. Pero todo ello (volvemos a insistir, porque es quizá el equívoco fundamental) inserto en la propia reformulación fiscal implícita en la medida de la RB, sin la cual, en efecto, la RB quedaría como una medida completamente inútil. Es decir, la RB no proporciona sólo la cantidad económica a las personas, sino que modela otro tipo de sociedad, donde se da una transferencia desde las rentas más altas hacia las más bajas, modulando los niveles alarmantes de desigualdad que el desaforado capitalismo actual nos impone. Y como también hemos indicado en anteriores artículos, la RB fomentaría otros tipos de actividades y ocupaciones que la actual sociedad nos restringe, tales como el trabajo voluntario, el trabajo a tiempo parcial, la autoocupación, las empresas de propiedad cooperativa, así como el fomento de actividades lúdicas y deportivas. 

 

Se tendería entonces, poco a poco, hacia una mayor y mejor división y especialización del trabajo, así como hacia mayores niveles de libertad a la hora de enfocar y planificar nuestras actividades productivas, de acuerdo con las propias disposiciones, tiempo libre, capacitaciones, intereses, vocaciones, proyectos y ambiciones personales. De acuerdo, en definitiva, a la propia decisión personal e intransferible en torno a cómo queremos autorrealizarnos. Fuerza negociadora, aumento de la productividad, reparto del trabajo, caja de resistencia frente a situaciones indeseadas, regulación de la extensión de la jornada laboral, capacidad de desarrollar proyectos individuales o colectivos, emancipación juvenil, formas de gestión del tiempo y del ocio, etc., se verían también reforzados con la RB, en una sociedad más orientada al trabajo entendido en su plena dimensión humana, en vez de como una mera herramienta de dominación capitalista, como lo es en la actualidad. En palabras de Daniel Raventós: "En este sentido, la garantía incondicional de una Renta Básica, que es la garantía de la seguridad económica para "decir que no", permitiría el tránsito de un esquema de derechos formalmente garantizados a otro que bascule alrededor de la noción de libertad real y que, con ella, garantice que los derechos formales devengan reales para todos los individuos, sin distinción alguna, y actúe como muro de contención con respecto a cualquier forma de dominación que se pueda dar en el seno de la sociedad civil. Y esto, desde una óptica política, no es poca cosa: se trata de que todos los individuos --toda la sociedad civil-- sean realmente libres". Continuaremos en siguientes entregas.

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