Overblog Seguir este blog
Administration Create my blog
10 febrero 2017 5 10 /02 /febrero /2017 00:00
Fotografía: http://hilodirecto.com.mx/

Fotografía: http://hilodirecto.com.mx/

En realidad, la austeridad funciona muy bien para lo que ha sido diseñada: transferir riqueza de abajo a arriba

Susan George (Presidenta de Honor de ATTAC)

Las consecuencias de la aplicación de estas perversas medidas de austeridad no sólo nos están llevando a la pobreza masiva y están disparando las desigualdades, sino que además perdurarán incluso mucho después de haber finalizado su período de aplicación. Desnivelar la desigualdad se puede provocar durante una legislatura, o un lustro, pero la vuelta a niveles previos, incluso mejorarlos, no se consigue tan rápidamente. El Instituto de Estudios Fiscales prevé que, por ejemplo, los niveles de pobreza en Reino Unido (país que no está en la Eurozona, pero que también se adscribió a las políticas de austeridad, incluso de forma más entusiasta que el resto de Europa) habrán aumentado entre 2,5 y 5 puntos porcentuales en 2020; es decir, aproximadamente 2,7 millones de personas más vivirán en la pobreza. Si las medidas de austeridad continúan aplicándose, para el año 2025, entre 15 y 25 millones más de ciudadanos/as europeos/as podrían verse sumidos/as en la pobreza, esto es, aproximadamente la población conjunta de Austria y los Países Bajos. En el mejor de los casos, los países más afectados por la austeridad se convertirán en los más desiguales del mundo occidental, y en el peor, se encontrarán entre los más desiguales de todo el mundo. Y las consecuencias, como fácilmente puede preverse, serán extremadamente nefastas. 

 

No será fácil, por tanto, si continuamos por este camino, que la población adulta de las generaciones actuales alcance los niveles de prosperidad que vivieron sus padres. Los  mercados laborales perderán su razón de ser a medida que las élites aumenten su participación en los ingresos. Cada vez más, los trabajadores lucharán por encontrar un empleo donde les paguen lo suficiente (o donde les contraten suficientes horas) como para salir de la pobreza. El elevado nivel de paro (sobre todo juvenil y de larga duración) excluirá a generaciones enteras, a las cuales el estallido de la crisis y su excusa capitalista, simplemente, les habrá destrozado la vida. Al fallar los mecanismos de protección y de justicia social de toda sociedad democrática que se precie, las clases populares y más vulnerables dependerán cada vez de los sistemas y organizaciones caritativas. Los servicios públicos se volverán cada vez más inaccesibles, perderán su universalidad y no se garantizará una mínima cohesión social. Gran parte de estos efectos los estamos padeciendo ya hoy día. Los recortes en los servicios públicos ocasionarán la pérdida de millones de puestos de trabajo. La reducción de presupuestos de sanidad y educación perpetuará la pobreza, ya que sólo quienes dispongan de mayores recursos económicos podrán permitirse acceder a ellos. Oxfam Intermón calcula que podría llevar entre 10 y 25 años recuperar los niveles de pobreza y desigualdad que existían en Europa antes de 2008. El panorama es, pues, ciertamente preocupante. 

 

La aplicación de estas medidas de austeridad, y sus efectos y consecuencias, están sentando las bases de sociedades profundamente desiguales. La retórica de las élites dominantes que las aplican nunca van a reconocer esto (enseguida vamos a recoger sus principales falaces argumentos), y continuarán adornando sus discursos con indecentes eufemismos, basados en una profunda tergiversación de la realidad social, que siempre intentarán ocultar. Las medidas de austeridad perpetuarán el poder y la riqueza de una élite minoritaria, y despojarán a millones de personas de sus oportunidades de futuro, y de su derecho a una vida digna. Pues bien, para exponer los argumentos típicos (auténticas patrañas, como vamos a ir desmontando) que las clases dominantes (y los más ignorantes de las clases dominadas) emiten en torno a este modelo que genera esta creciente desigualdad extrema, vamos a basarnos a continuación en un fantástico artículo escrito por Luis Molina Temboury, miembro de Economistas Frente a la Crisis, y publicado en su misma web oficial. Luis Molina distingue y rebate hasta un total de 39 argumentos (es decir, 39 falacias), y las agrupa en cuatro grandes bloques, a saber: A) las que se refieren al cuestionamiento o minimización de la desigualdad, B) las que llevan a cabo una exaltación de los ricos y una legitimación de su riqueza, demonizando a los pobres (para una exposición más profunda sobre los ricos y su poder remito a los lectores al primer bloque temático de esta serie de artículos, desde la entrega octava en adelante), C) las que se refieren a la justificación del capitalismo en relación a la economía, y D) las que abogan por el argumento de la "libertad" para justificar las desigualdades. Vamos a ir exponiéndolas a continuación. 

 

Tenemos en primer lugar la excusa que Luis Molina enuncia bajo la frase "¡Qué manía con la desigualdad! Tenemos otros muchos problemas en el mundo". Intenta desviar el foco de atención, correr un tupido velo sobre el problema, e incurren en dos falacias: minimizar las graves cifras de la desigualdad (cada vez más aberrantes, como nos señalan las ONG's que estudian el problema), y aislar el problema de la desigualdad, sin darse cuenta de que la desigualdad no finaliza en ella misma, sino que es origen y causa de esos otros "muchos problemas del mundo": la pobreza, el terrorismo, la miseria, las hambrunas, la falta de medicamentos, las injusticias, etc. Se intenta quitar hierro al hecho de que la desigualdad hoy día es extrema, exagerada, brutal, irracional y perversa. Y todo ello porque, como decimos, sólo el 0,004% de la población mundial controla las decisiones económicas del mundo. Visto así, sí parece un problema grave, ¿verdad? Otra excusa suele enunciarse bajo la forma "Otros datos muestran que la desigualdad no es tan exagerada". Eso es porque se compara a escala mundial, donde los países ricos tienen mayor riqueza absoluta y los países pobres mayor población, pero no hay país del mundo que se libre de la extrema desigualdad, ni siquiera los países nórdicos, con fama de ser los más avanzados del mundo. También se argumenta que "El reparto del patrimonio a nadie le importa si se dispone de rentas suficientes". Otra falacia más, ya que el hecho de que todos tuviéramos un nivel de rentas holgado (algo que no ocurre, por cierto, en nuestro país) no garantiza un modelo de sociedad cohesionada ni viable. La desigualdad patrimonial (las diferencias en cuanto a lo que se posee, no en cuanto a lo que se gana) tiene problemas asociados más allá del hambre y la pobreza, porque llega un momento en que las exageradas posesiones patrimoniales también van en detrimento del disfrute por todos de la riqueza pública nacional. 

 

Otro típico argumento de los justificadores de la desigualdad es el que dice: "La desigualdad no es un problema. Lo es la pobreza". Para empezar, a los que lo dicen les debe también importar la pobreza un pimiento en adobo. No se dan cuenta de que pobreza y riqueza, tal como explicábamos en las primeras entregas de esta serie, son dos caras de una misma moneda, la desigualdad, y que la una no se puede explicar sin la otra. Evidentemente, si no hubiese con quién compararse no existirían pobres ni ricos, pero también es evidente que la miseria y la desgracia de muchos es el efecto de la ambición ilimitada (y no controlada por el sistema) de unos pocos. Una variante de este argumento es el que podría enunciarse así: "Aunque la pobreza fuese consecuencia de la desigualdad, la pobreza es el problema urgente y prioritario que debemos abordar". Luis Molina contraargumenta aquí del siguiente modo: "Cuando las desigualdades son extremas y crecientes, ocuparse de las persistentes necesidades de abajo ignorando lo que ocurre por arriba es un esfuerzo estéril (...). Evitar la absorción patológica de la riqueza es imprescindible para prevenir la extensión de la pobreza". Así es, exactamente, ya que precisamente existen perentorias y básicas necesidades en los de abajo porque existen incontroladas ambiciones en los de arriba. Tenemos una prueba evidente ahora mismo: mientras el Gobierno rescatará con más de 5.000 millones de euros a unas cuantas desaprensivas empresas que se empeñaron en construir hace algunos años una serie de autopistas de peaje, en el Congreso de los Diputados, los grupos parlamentarios de PP y CIUDADANOS acaban de votar en contra de la aprobación de una Renta Mínima Vital para personas en paro sin prestaciones, argumentando, precisamente, que "no hay dinero". Estos son los criterios de nuestros lamentables políticos, fieles servidores de los de arriba. Continuaremos en siguientes entregas.

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo
9 febrero 2017 4 09 /02 /febrero /2017 00:00
Plataforma política de la Coordinación Europea por la salida del euro, de la Unión Europea y la OTAN

Consideramos que existe una "esencia" de esta "construcción" europea que se asienta sobre los valores y los intereses de las clases dominantes occidentales: europeísmo, atlantismo, capitalismo, autoritarismo. Tal sistema no puede cambiar esencialmente, no se puede mejorar desde dentro. La Unión Europea es, de hecho, un sistema sofisticado que busca construir una civilización mediante el mercado. La Unión Europea es un monstruoso sistema de dominación y alienación de los pueblos del cual es necesario emanciparse. Hay que desmontarlo y construir algo radicalmente nuevo: la cooperación de los pueblos de Europa y de las dos orillas del Mediterráneo

Fragmento de la Declaración

Nos hacemos eco, en el presente artículo, de la reciente declaración de la Plataforma Política de la Coordinación Europea por la salida del euro, de la Unión Europea y de la OTAN, cuyas principales organizaciones firmantes aparecen al final de la misma. Suscribimos totalmente la declaración, que reproducimos al completo a continuación, exhortando a su máxima difusión para el conocimiento de la inmensa mayoría social:

 

Varias organizaciones políticas progresistas de los países de la Unión Europea han adoptado la siguiente plataforma política a favor de la salida del euro, de la Unión Europea (UE) y la OTAN. 

 

Los firmantes, miembros de la coordinación europea, tienen por objetivo organizar un frente internacional a escala europea. Trabajan con el propósito de agrupar a todas las fuerzas progresistas y democráticas que defienden los intereses de las clases trabajadoras y populares, por la salida de la OTAN, de la Unión Europea y el euro, por la soberanía nacional de los pueblos, por la democracia y el pleno empleo. 

 

Plataforma política 

 

La austeridad impuesta por doquier a los pueblos 

 

En todos los países de la Unión Europea, y particularmente en la zona del euro, se aplican sin tregua violentas políticas antisociales y antidemocráticas por la Unión Europea y los gobiernos que forman parte de la misma, ello implica: la disminución masiva de los gastos públicos sociales, devaluación salarial a través del bloqueo y recorte de los salarios, reducción de las cotizaciones sociales de los empresarios, subvenciones a las grandes empresas con el supuesto de crear puestos de trabajo, privatizaciones, desmantelamiento de los servicios públicos y la seguridad social, financiarización de la economía y los presupuestos públicos. El resultado es una aceleración exponencial del desempleo masivo y la precariedad, con la única finalidad de perpetuar un sistema que garantiza los beneficios de las oligarquías especuladoras en detrimento de la gran mayoría, poniendo en peligro la supervivencia del planeta.

 

Las causas

 

El origen de esta situación se encuentra en las políticas neoliberales de la Unión Europea, completamente blindadas por el Tratado de Lisboa. Este último se basa en todos los dogmas neoliberales que han demostrado su carácter nocivo para los intereses de las de las clases trabajadoras, populares y medias. En la zona euro, se agravan los desequilibrios entre los países. El euro es un arma de destrucción masiva contra el empleo y contra la soberanía popular. La moneda única sirve exclusivamente para proteger la rentabilidad de los capitales y facilitar el endeudamiento de las economías de los países llamados "periféricos" manteniendo de forma permanente una elevada tasa de desempleo. 

 

La «naturaleza» de la Unión europea 

 

Consideramos que existe una "esencia" de esta "construcción" europea que se asienta sobre los valores y los intereses de las clases dominantes occidentales: europeísmo, atlantismo, capitalismo, autoritarismo. Tal sistema no puede cambiar esencialmente, no se puede mejorar desde dentro. La Unión Europea es, de hecho, un sistema sofisticado que busca construir una civilización mediante el mercado. La Unión Europea es un monstruoso sistema de dominación y alienación de los pueblos del cual es necesario emanciparse. Hay que desmontarlo y construir algo radicalmente nuevo: la cooperación de los pueblos de Europa y de las dos orillas del Mediterráneo. 

 

La disolución de la soberanía de los pueblos 

 

La Unión Europea es una piedra angular del orden neoliberal mundial, con sus gigantescas compañías transnacionales y sus instituciones supranacionales (OMC, FMI, Banco Mundial, OTAN, UE, OCDE).

 

Este sistema posee una característica principal: la acción sistemática y sostenida para disolver la soberanía de los pueblos en el ámbito de las naciones. Esta es, en efecto, la mejor manera de permitir el desarrollo sin límites de la dominación del gran capital como demuestran los diversos tratados, como el CETA y el TAFTA. Destruir la soberanía de las naciones es la condición indispensable para las clases dominantes para que sea imposible el rechazo de las "reformas" neoliberales. 

 

La liquidación de las naciones y la democracia   

 

No puede haber soberanía popular sin soberanía económica y nacional. Históricamente las naciones constituyen el marco dentro del cual las clases trabajadoras y populares lucharon por sus derechos políticos y sociales, y en donde el pueblo ejerce su soberanía política. La consecuencia de la desaparición de la nación es la eliminación de la democracia. Es suprimir la capacidad de acción de los pueblos para decidir su futuro.

 

El apoyo de la Unión Europea al régimen fascista de Kiev y la violenta campaña anti-rusa demuestran el alineamiento del sistema de Bruselas con la OTAN y el imperialismo americano. 

 

La gran mayoría de la "izquierda" política y sindical, como de la derecha, han escogido la globalización neoliberal 

 

Los años de ejercicio del poder por los partidos socialistas, laboristas o socialdemócratas, en alternancia con la derecha, en varios países de la Unión Europea, nos permiten efectuar un balance abrumador ejemplificado por los casos de Grecia, España, Portugal, Francia, Reino Unido ... Estos partidos son ahora abiertamente neoliberales, incluso ya no fingen querer defender a las clases populares. Preparan el terreno para gobiernos de gran coalición en Alemania (un gobierno que reúne a izquierda y derecha, una dictadura parlamentaria), como la Unión Europea lo ha intentado poner en marcha en Grecia, España, Portugal o en Italia.

 

Si la brecha entre las clases dominantes y las clases trabajadoras se agranda de año en año, la que separa la izquierda y la derecha se vuelve cada vez más borrosa. 

 

Contra toda idea chovinista y fascista de la nación

 

Nada esencial separa la "izquierda" política y sindical de la derecha en muchos países. Estos partidos y organizaciones han creado el contexto político que construye y amplifica la progresión de la extrema derecha portadora de una definición esencialmente etno-cultural de la nación. Todos los partidos que han abandonado el concepto de nación y de soberanía popular han destruido las condiciones de la existencia de la política y la democracia. Hacen el juego a la extrema derecha xenófoba, chauvinista y hostil a los sindicatos y a todas las organizaciones que representan colectivamente los intereses de las clases populares.

 

Lejos de ser anti-sistema, como pretende, la extrema derecha es un agente indirecto al servicio del sistema y las clases dominantes. 

 

Soberanía nacional y popular y visión internacionalista 

 

Al contrario de la izquierda pasada al campo neoliberal y de la extrema derecha nauseabunda -agente objetivo de las clases dominantes que se han apropiado de un discurso que había pertenecido a la izquierda-, nosotros queremos reconstruir un pensamiento, una práctica y un programa favorable a los intereses de las clases trabajadoras, populares y de las clases medias, en cada país de la Unión Europea, respetuosos de su soberanía y articulando una visión internacionalista fundada sobre el equilibrio de los intercambios y la cooperación.

 

El corazón de nuestra estrategia es reivindicar y asumir la necesidad de la soberanía popular y nacional para cada país donde los pueblos y ciudadanías tienen los medios jurídicos e institucionales para decidir y poner en práctica lo que estiman que se corresponde con el interés general. 

 

Los elementos clave de este proyecto emancipador son: 

 

- La salida de las instituciones supranacionales que mantienen el orden neoliberal mundial: la OTAN, FMI, Banco Mundial, la OMC, la UE y el euro.

 

- La eliminación rápida y completa del paro y la precariedad.

 

- Planes de reindustrialización y nacionalización de los sectores estratégicos de la industria y los servicios.

 

- El desmantelamiento de los mercados financieros en el ámbito de las naciones.

 

- La anulación y el repudio de la deuda pública.

 

- Medidas proteccionistas nacionales en el marco universalista de la Carta de La Habana de 1948.

 

- Una transformación ecológica del modo de producción.

 

Llamamos a este proyecto des-globalización. 

 

El Brexit ha abierto una brecha en el sistema euro-liberal 

 

Después del "No" francés y holandés en 2005, el "No" irlandés en 2008, el pueblo griego dijo "No" en julio de 2015 ... Pero la voluntad de estos pueblos ha sido violada.

 

El 23 de de junio de 2016, con la victoria del Brexit, los británicos han dejado claro su elección de salir de la UE. Esta victoria es un golpe al sistema de la UE.

 

La derrota sufrida por las oligarquías europeístas en el referéndum del 4 de diciembre de 2016 en Italia también es importante. En defensa de su constitución republicana, el 60% de los ciudadanos y ciudadanas italianos, principalmente los jóvenes y los trabajadores, han dicho No a las políticas de austeridad neoliberales, No un régimen presidencial, No todo nuevo abandono de soberanía.

 

Ciertamente, por ahora, las fuerzas políticas que podrían contribuir a forzar un retroceso de las políticas neoliberales son todavía insuficientes.

 

No obstante, las condiciones están creadas para que una evolución de la correlación de fuerzas culmine en cambios importantes, situación imposible dentro de la Unión Europea.

 

Las clases dominadas de cada país de la UE pueden aprovechar esta nueva situación política para fortalecer la lucha para restaurar su soberanía nacional y popular y desmantelar la UE. Condiciones indispensables para salir de la austeridad y recuperar el poder para definir las políticas de justicia social y de cooperación internacional, para y por los pueblos. 

 

Las organizaciones firmantes de esta plataforma se comprometen a tomar iniciativas en sus respectivos países para generar las condiciones de la creación de un frente internacional y llevar a cabo iniciativas comunes y coordinadas.
 

 

Firmantes: 

 

Partido de la desglobalización (Pardem) – Francia

 

Plataforma por la salida del euro – España

 

Socialismo 21 – España

 

Programma 101 – Movimento di Liberazione Popolare - Italia

 

Personenkomitee Euroexit gegen Sozialabbau - Austria

 

EPAM - Grecia ( con mención particular sobre l a OTAN) 

EPAM (Grecia): "La salida de la OTAN no es parte de los requisitos actuales del EPAM. A pesar de las discusiones sobre la necesidad de desmantelar la OTAN, que ya han tenido lugar dentro del politburó, por el momento, nada ha sido adoptada explícitamente a nivel de los objetivos inmediatos del partido. La salida de la UE y la zona del euro es una prioridad para el rescate griego en lo inmediato, el tema de la OTAN será considerado por el partido en un segundo tiempo".

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo
8 febrero 2017 3 08 /02 /febrero /2017 00:00
Hacia la superación del franquismo (IX)

Han pasado más de 80 años de la Guerra Civil y España sigue en paz. Los dueños del país continúan en su puesto porque el exterminio ideológico, del que el asunto de los bebés robados es sólo una rama más, fue todo un éxito

Luis Pla y Miguel Hernández (autores del documental "Ladrones de vidas")

¿Cuáles son los argumentos que usan los que se niegan a investigar, o bien menosprecian el fenómeno del robo de bebés en nuestro país? Pues los mismos de siempre, los que estamos hartos de escuchar: que es un asunto del pasado (que no merece la pena remover), que es cierto que pudo haber algún casi aislado pero de ningún modo con la envergadura que se dice, que es un hecho que sólo afectó a prostitutas y madres solteras, que fue mejor para los niños y niñas afectadas porque acabaron en familias "normales", que en algún caso se hubiera abortado dada la precariedad vital de sus progenitores, que los que ahora remueven estos asuntos buscan dinero, subvenciones o notoriedad pública...Como vemos, todo un catálogo de estupideces e indecencias que no cabe ni siquiera rebatir, porque demuestran la catadura moral de quien las argumenta. Frente a todos estos criminales argumentos, el robo de bebés sí ha sido reconocido como un delito de lesa humanidad por Naciones Unidas y el Derecho Internacional, lo cual ampara a estas víctimas, si la justicia española los ignora (como de hecho así ocurre), a llegar hasta las más altas instancias internacionales. Recientemente se constituyó la Federación X-24, que agrupa a la casi totalidad de organizaciones de víctimas del robo de niños en el Estado Español. También existe la asociación "Todos los Niños Robados son También mis Niños". Y es importante destacar (por eso lo estamos exponiendo en esta serie de artículos) que este terrible fenómeno está absolutamente ligado a la recuperación de la Memoria Histórica, pues se encuentra adscrito totalmente (tanto en la forma como en el fondo) a los crímenes del franquismo. 

 

Como venimos contando, entre desaparecidos, exiliados, torturados, asesinados, o robados, las cifras de la guerra civil y de la posterior dictadura son atronadoras. Franco quedará en la Historia como uno de los dictadores más crueles y represivos que hayan existido en la Europa Occidental del siglo XX (según el Profesor Malefakis, Catedrático de la Universidad de Columbia, en Nueva York, y experto en fascismo europeo, por cada asesinato que cometió Mussolini, el régimen dictador del General Franco asesinó a 10.000). El periodista Enric Llopis nos hace un resumido recuento en el artículo donde presenta el reciente libro de Juan Carlos Colomer y Ricard Camil titulado "La Guerra Civil: una síntesis a ocho décadas de su comienzo". De dicho artículo destacamos lo siguiente: "La represión de los golpistas durante la guerra se saldó con una cifra de muertos que oscila entre 100.000 y 200.000; a ello se agregan un mínimo de 10.000 víctimas civiles por los bombardeos aéreos y de artillería (si se considera la represión en sentido extenso). El período más duro --"exterminador", califican los autores-- se concentró entre 1939 y 1945. Si se atiende al medio millón de exiliados, 350.000 nunca retornaron a España; 260.000 prisioneros durante la contienda (civiles y militares), robo de niños en las cárceles, represión laboral, 200.000 funcionarios depurados (25% de expulsiones definitivas en el cuerpo de maestros)...". Como decimos, las cifras resultan absolutamente escalofriantes. 

 

¿Y cuáles son los argumentos en los que se basan los seguidores y encubridores del franquismo para ocultar y restarle importancia a su acción genocida? Pues básicamente la referencia a la Ley de Amnistía de 1977, la prescripción de los delitos cometidos, y la absurda y engañosa idea de "olvidar y cerrar heridas" (o de "no reabrirlas", que para el caso es lo mismo). La amnistía de crímenes políticos puesta en marcha durante la Transición debería haber tenido como objetivo la excarcelación de las personas que el franquismo encarceló por el simple hecho de pensar diferente. Sin embargo, fue usada (en su momento haremos una referencia más extensa) para amnistiar a los culpables de crímenes contra la humanidad, algo indignante para cualquier país democrático. Bajo el mantra de "pasar página" se hizo eso exactamente: borrón y cuenta nueva, aquí no ha pasado nada, a otra cosa. Y de un día para otro, todos los gerifaltes de la dictadura, incluidos los ministros franquistas, se volvieron "demócratas de toda la vida". Pero los crímenes contra la humanidad no prescriben nunca, mal que les pese a los seguidores de Franco todavía vivos, y a sus nuevas generaciones. En nuestro caso, como venimos explicando, se trata de crímenes masivos ejecutados por motivos ideológicos, siguiendo un macabro plan de exterminio de los rojos, republicanos, antifascistas, socialistas, anarquistas o comunistas, esos que formaban lo que el dictador solía denominar "el contubernio judeo-masónico". ¿Alguien legitimaría ese argumento de "olvidar y cerrar heridas" en 1945 con el fin de evitar los famosos juicios de Nüremberg? Es un argumento repugnante, insostenible e indecente, propio de los criminales franquistas que aún continúan defendiendo la figura del dictador como un "estadista". 

 

Por ello, la superación completa y absoluta del franquismo no se producirá hasta que todas las fuerzas políticas no emitan un reconocimiento oficial condenando el franquismo sin fisuras, hasta que no se produzca la retirada de todos los símbolos franquistas de las instituciones públicas, hasta que no se procese a todos los dirigentes aún vivos de la dictadura, hasta que no se conceda por parte del Estado la justicia, verdad y reparación debida a todas las víctimas y sus familiares, y hasta que no sea superado el aún latente franquismo sociológico que pervive en nuestra alienante sociedad, que en pleno siglo XXI, sigue alabando a dictadores genocidas. La trampa fundamental que nos ponen los defensores del franquismo (o simplemente los que disculpan aquélla cruel dictadura) es la equidistancia. La equidistancia consiste en un argumento falaz, difícil de detectar, que apelando al reparto equitativo de culpas y responsabilidades, intenta cubrir con un baño de cierta legitimidad ciertos hechos deleznables. Y en base a esa equidistancia, se nos vienen contando y difundiendo muchos bulos que es preciso denunciar: por ejemplo, la Guerra Civil no fue una "guerra de bandos", sino una guerra provocada por unos militares que se sublevaron mediante las armas contra un gobierno democrático y legítimo elegido por el pueblo. O por ejemplo, la típica falacia que consiste en proclamar que "ambos bandos cometieron muchos crímenes", que no sólo nos induce de nuevo a pensar en los "bandos enfrentados", sino que se coloca en equidistancia entre los crímenes cometidos por los que se levantaron en armas, y los crímenes en defensa propia de la República que tuvieron que organizar aquéllos que querían defenderla. 

 

Por su parte, la persecución a la Iglesia es otro mito que se atribuye a la República, que lo único que hizo fue contribuir a una difusión del pensamiento y de la sociedad laica. Pero claro, la Iglesia entendió que dicha política atentaba claramente contra sus intereses, y de ahí su clara alineación con los militares golpistas. Pero el hecho es que muchos curas de la época, rompieron el secreto de confesión, tanto en la guerra como en la posguerra, denunciando a republicanos y disidentes del franquismo, después de que éstos mismos o sus mujeres se confesaran con su párroco local. Pero el hecho contrastado es que la Segunda República Española nunca fue comunista (pueden consultarse su Constitución y sus Leyes para comprobarlo), por muchos que se empeñen los franquistas en decir lo contrario, que argumentan que Franco "salvó a España del comunismo". Es momento, pues, de desterrar todos los mitos, engaños, bulos y falacias que se han vertido sobre la República, sobre la Guerra Civil, sobre el franquismo, sobre la dictadura y sobre la Transición, si queremos llegar algún día a la superación completa del fascismo en nuestro país. Es una necesidad democrática, una obligación histórica, y una poderosa razón moral de decencia que tenemos con las próximas generaciones. Sólo la superación real y auténtica del franquismo nos conducirá a la garantía de no repetición de un régimen genocida y dictatorial como el franquista. ¡Fuera monumentos franquistas, fuera encubridores del franquismo, fuera símbolos religiosos de las instituciones públicas! Nuestra madurez democrática se alcanzará, entre otras cosas, cuando seamos capaces de alcanzar dichos listones. Continuaremos en siguientes entregas.

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo
7 febrero 2017 2 07 /02 /febrero /2017 00:00
¡Pobrecitos bancos!

Hace pocos días, ante la explosión de declaraciones en torno a la problemática de las cláusulas suelo hipotecarias, la Consejera Delegada de Bankinter (institución que dicho sea de paso ha obtenido unos beneficios superiores en un 30% durante 2016 con respecto al año anterior), María Dolores Dancausa, afirmaba sin despeinarse cosas como ésta: "Está proliferando esa idea de que los banqueros somos como los de Mary Poppins, los avaros que le estamos sacando el dinero a la gente. No creo en esa banca, sino en la que financia sueños de la gente cuando quiere comprarse una casa o crear una empresa". ¡Pobrecitos bancos! Ellos, inocentes, limpios de toda culpa, que lo único que querían hacer era financiar nuestros sueños, y hay que ver lo mal que los estamos valorando. Ellos, incapaces de quedarse con el dinero de sus clientes...ellos, espejo de toda la decencia...Pobrecitos, se han sentido como los malos de la película, como esos  villanos de Mary Poppins, como ese Banco Universal de la película "Erre que erre" de Paco Martínez Soria. La verdad es que, tener que leer o escuchar estas cosas, después de haber transcurrido casi una década de crisis ("Y lo que te rondaré, morena", como dice nuestro refranero), y haber contemplado todas las barbaridades, estafas, abusos, y crueldades de la banca, clama al cielo. Según Dancausa, "la banca ha pagado con creces sus errores, y ahora trata de hacer las cosas bien". Claro, debemos ser nosotros, los clientes, "consumidores" y "usuarios", que somos muy mal pensados, y muy rencorosos. 

 

Descarga el problema original en la clase política, que se puso al frente de las antiguas Cajas de Ahorros, en vez de a profesionales, cuando todos sabemos que el proceso de "bancarización" (en realidad, destrucción) de las Cajas, mediante fusiones frías o calientes, durante la segunda legislatura del ex Presidente  Zapatero, no fue más que una maniobra para que los grandes bancos privados se hicieran con el botín de las Cajas, anulando por completo su obra social, su cercanía con los clientes y su distinta orientación del negocio. La Consejera Delegada se refirió a los tres focos de preocupación para el sector, tales como el "regocijo" general que están produciendo las últimas resoluciones judiciales que van en contra de la banca, la proliferación de los negocios de reclamaciones, y el peligro que corre el mantenimiento de la seguridad jurídica. Incluso tuvo la indecencia de poner el foco de atención sobre los abogados que representan a sus clientes en estas reclamaciones contra los bancos, porque asegura que muchas veces "se mezclan los casos de personas que realmente merecen ser reparados con otros casos en los que se estimula sin ningún tipo de escrúpulo que personas formadas y alfabetizadas se declaren ignorantes y analfabetas". Parece ser que ahora los cursos de "alfabetización" también incluyen el estudio de los productos tóxicos de la banca. En esta misma línea se expresaba el Presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, poniendo como ejemplo de la mala fe de su clientela, el hecho de que "...¡Hasta algún notario nos ha reclamado la cláusula suelo!" (en realidad, él se expresaba en catalán). Como si los notarios no tuvieran igual derecho que cualquier otro cliente. Quizá se olvidan de que el Tribunal Europeo ha condenado la mala fe de la banca, no de sus clientes. María Dolores Dancausa insistió en que "se está queriendo transmitir la idea de que la banca es perversa por naturaleza". 

 

Incluso llegó a afirmar, en el colmo de la desfachatez, que "la banca podría quedarse sin estímulos para vender productos y servicios por temor a que sean reclamados". Y hasta se preguntaba: "¿Quién va a ser el valiente que se va a dedicar a ese loable y lícito negocio que es ayudar a la gente a cumplir ese sueño de su vida que es comprar una casa y poderla financiar?". Quizá habría que aclararle a esta señora que su actividad no es ningún loable ni lícito negocio, porque ni siquiera debería ser un negocio, ya que el disfrute de una vivienda es, simplemente, un derecho humano. Exactamente un Derecho Humano Fundamental, y no un objeto de mercancía. Bien, llegado este momento, sería conveniente recordarle  algunas cosas a esta señora, que tan bien representa los intereses de su sector empresarial. Para comenzar, y como nos recuerda la PAH, esta sentencia que anula las cláusulas suelo es la octava que el Tribunal Europeo ha dictado cuestionando la normativa hipotecaria española. No es algo de lo que cuatro espabilados quieran aprovecharse, sino que es una lucha que lleva mucha gente adelante, desde hace mucho tiempo, para que salga a la luz pública toda la mierda que la banca comercializa. Han tenido además la suerte de que esté gobernando la triple alianza neoliberal (PP + PSOE + C's), que se encarga muy bien de proteger los intereses de la banca, ya que el Decreto aprobado recientemente no es más que otro conjunto de consideraciones que ayudan al sector financiero a hacer frente a sus tropelías, tal como muy bien explican Eduardo Garzón y Gonzalo Boyé en este artículo para el medio eldiario.es

 

Básicamente, el Decreto aprobado por estas fuerzas políticas no obliga a nada a la banca, simplemente pone encima de la mesa (al igual que en ocasiones anteriores) una especie de protocolo de "buenas prácticas", que deja al libre albedrío de la banca casi todas sus decisiones. No en vano, los Gobiernos españoles han transferido, durante ocho años, más de 350.000 millones de euros de ayudas públicas, incluyendo inyecciones de capital y avales, además de otro tipo de ayudas y rescates, para mantener a flote a estos indecentes banqueros, muchos de ellos condenados ya en sentencia firme por haberse autoconcedido (el colmo de la desvergüenza) indemnizaciones millonarias mientras la entidad caía y era rescatada mediante fondos públicos, es decir, de todos los ciudadanos. Una banca que continúa con sus malas prácticas, desahuciando a las familias, aumentando sus comisiones de forma descarada, practicando ERE hasta de miles de empleados, cerrando sucursales, y manteniendo delegaciones en paraísos fiscales. La banca privada, hoy día, junto con las grandes empresas, conforman los grandes agentes del capitalismo transnacional. Los datos son realmente impresionantes. Los seis principales bancos españoles ganaron 8.000 millones de euros durante el primer semestre de 2015, un 48% por encima de los beneficios registrados en el mismo período de 2014. Son las mismas entidades financieras que después cierran sucursales y anuncian ERE, dejando en el desempleo a miles de personas. Unos bancos que además (en el contexto europeo) disponen de barra libre con el BCE, pero que a su vez cobran elevados intereses por comprar bonos de deuda pública al Estado, garantizando un suculento negocio. Como vemos, la banca nunca pierde. 

 

Y si extrapolamos datos y prácticas a nivel internacional, el asunto adquiere ya matices realmente dramáticos. Las 28 instituciones financieras de importancia sistémica a nivel mundial manejan unos 50 billones de dólares, contra un PIB mundial de unos 75 billones. Si seguimos a este ritmo, llegará un momento en que el dinero controlado por la banca supere al conjunto de la riqueza generada mundialmente, es decir, por el conjunto de todos los países del globo. Si hacemos un promedio, cada una de ellas dispone de 1,8 billones de dólares, una cantidad superior, por ejemplo, al PIB de un país gigante como Brasil (1,5 billones). Y bajo las nuevas condiciones del capitalismo globalizado y financiarizado, la forma principal de apropiación de riqueza ya no reside en la producción o el comercio de ciertos bienes o servicios, sino en la especulación con finanzas. Un genotipo económico diseñado para enriquecer de forma escandalosa, desmesurada e irracional a unos pocos, mientras se condena a la inmensa mayoría a la pobreza más absoluta. Esta gran "hidra" o complejo mundial bancario está interconectado, y maneja el mercado cambiario, las tasas de interés, crean los productos tóxicos por los cuales luego pagan los Estados (o sea, el conjunto de sus ciudadanos/as), e influyen en las decisiones sobre los diseños de las políticas económicas que se adoptan, modelando las relaciones de poder a su antojo. En resumidas cuentas, estas peligrosas instituciones financieras dictan las políticas no sólo del mundo de las finanzas, sino también de nuestras democracias parlamentarias.

 

La gran banca privada está además detrás del negocio del armamento, de los paraísos fiscales, del blanqueo del dinero procedente de los más aberrantes "negocios", y posee un repertorio de prácticas indeseables tan largo, que relatarlo al completo nos exigiría unos cuantos artículos mas. La banca y sus think tanks neoliberales, con sus ejércitos de periodistas y economistas a su servicio, están detrás de todos los informes que intentan convencernos de la "insostenibilidad" de nuestros servicios públicos, de nuestro sistema de pensiones, etc. Y ante todo este escandaloso escenario, resulta que la Consejera Delegada de Bankinter, viene a que nos compadezcamos de ellos, de estas empresas, a decirnos que no son tan malos, que ellos lo que quieren es "financiar nuestros sueños". Son declaraciones donde brilla con luz propia el más descarado cinismo y la desvergüenza más absoluta. La banca es perversa, sí, señora Dancausa, pero nadie le obliga a ello. No se hagan ustedes las víctimas. Para dejar de serlo, basta con revertir toda la pléyade de abusos, malas prácticas, productos tóxicos, estafas, y mil variadas prácticas más que llevan ejecutando durante décadas (en realidad, durante siglos). En sus manos está cambiar su naturaleza perversa, y reorientar su "negocio" hacia un negocio ético, humano, sostenible, respetuoso con el medio ambiente, productivo y controlado, en vez de ser el criminal negocio que ahora representan. 

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo
6 febrero 2017 1 06 /02 /febrero /2017 00:00
Viñeta: Josetxo Ezcurra

Viñeta: Josetxo Ezcurra

¡Qué cómodo! desde luego: gracias a los medios ya no hay en Oriente Medio un conflicto entre clases sociales a propósito de las injusticias entre ricos y pobres, ya no hay colonialismo israelí violando el derecho internacional, ya no hay injerencia imperial norteamericana permanente con toda clase de puñaladas traperas…No, ya sólo hay una guerra entre varias religiones con buenos y malos. Y los buenos siempre somos “nosotros”, claro

Michel Collon

Como estamos analizando desde los últimos artículos (dentro de este primer gran bloque temático dedicado al terrorismo internacional), las motivaciones de los ataques, conflictos, intervenciones y atentados terroristas obedecen a un sustrato común. Un sustrato que se basa en los diferentes intereses cruzados, en los afanes imperialistas de las grandes potencias occidentales, y en la continuación capitalista del gran complejo militar-industrial. Pero todo ello, como decimos, se disfraza bajo otros falaces discursos. Justo después de los atentados del 13 de noviembre en Francia, Caroline Fourest declaraba lo siguiente: "El Estado Islámico no nos ataca por lo que hacemos, sino por lo que somos. Un país libre, laico y con ganas de vivir bien". Toda esta hipocresía es la que hay que atacar. Tenemos muchos más ejemplos. Algunos los hemos expuesto en entregas anteriores. Por ejemplo, unos días después de los atentados del 11S a las Torres Gemelas de Nueva York, el entonces Presidente estadounidense George W. Bush declaraba ante el Congreso: "¿Por qué nos odian? Ellos odian lo que ven dentro de esta sala: un gobierno democráticamente elegido. Sus jefes son elegidos: ellos odian nuestras libertades: nuestra libertad de religión, nuestra libertad de expresión, nuestro derecho a votar, a reunirnos y a expresar nuestros desacuerdos (...) Estos terroristas matan no sólo para poner fin a unas vidas, también para perturbar y acabar con un modo de vida". 

 

Un argumento muy utilizado, pero absolutamente falso e instrumentalizado. Insisten en la idea de que nosotros (Occidente), con USA a la cabeza, representamos el mundo libre y avanzado, el mundo democrático, de los derechos y las libertades, frente a la regresión que representan ellos. No es así. Lo que Occidente representa son únicamente los valores e intereses capitalistas, y el capitalismo no tiene amigos ni enemigos. Sólo intereses. La prueba la tenemos, ya lo hemos comentado, en el claro caso de Arabia Saudí: un Estado totalitario, abominable, represor, y que financia el terrorismo, pero con el que este "civilizado" Occidente mantiene estupendas relaciones de amistad. Grégoire Lalieu, en el artículo de referencia, lo expresa en los siguientes términos: "Los atentados, se realicen en Nueva York o en París, opondrían simplemente el Bien y el Mal. De un lado, nosotros, los gentiles Occidentales, libres, laicos y amantes de la vida. Del otro, ellos, los malvados islamistas, animados por un odio ciego. Encontramos aquí la retórica propia al Choque de Civilizaciones, a menudo atribuido a Samuel Huntington, pero desarrollada mucho antes por el historiador Bernard Lewis". Pero a nuestro juicio, la teoría del Choque de Civilizaciones no se basa en los hechos concretos, sino en los valores y prejuicios. Esta teoría se interesa en desarrollar una imagen del Islam aislada del tiempo y del espacio. Presentada como un bloque monolítico, la religión musulmana portaría en su interior los gérmenes del terrorismo, al igual que los republicanos españoles eran portadores del "gen marxista", a tenor de las fanáticas y delirantes observaciones del Doctor Vallejo-Nájera. 

 

Lo más inteligente, pensamos, es no dar crédito a las diversas teorías que puedan estigmatizar a los seres humanos (independientemente de sus creencias, religiones, razas, etc.) en unos bloques determinados. Lo único que persiguen es adscribir de forma simple y reduccionista en bloques a los actores interesados. La senda del pacifismo no puede aceptar de ningún modo estas teorías. La opción pacifista es una opción tolerante, abierta, que no estigmatiza a ninguna persona, colectivo, religión, raza, etc. Los únicos condicionantes que se aceptan son los que obedezcan a los hechos empíricos que puedan observarse, a las reacciones y a los intereses encontrados. Porque en última instancia, la senda pacifista se esfuerza en erradicar todas las intolerancias, todos los prejuicios, para que las personas, los países y los colectivos puedan entenderse entre sí mediante el acuerdo y la cooperación, sin recurrir jamás a la violencia. Por tanto, cualquier teoría determinista o prejuiciosa contra cualquier colectivo humano ha de ser desechada. No cabe en la doctrina pacifista. Porque en caso contrario, continuaremos cada vez más en la actual deriva belicista, intolerante, agresiva y neofascista que asola a gran parte de la humanidad. Hoy día, presentando como telón de fondo la "terrible amenaza" de la supuesta islamización de nuestras sociedades occidentales, las opciones y fuerzas políticas neofascistas están ganando cada vez más terreno. En la Unión Europea gran cantidad de países poseen ya en el repertorio electoral fuerzas políticas de este tipo, que evidentemente representan un azote a la democracia, y una regresión en los derechos humanos. Y por su parte, en USA ya lo está comenzando a implantar Donald Trump. Esta deriva es tremendamente peligrosa. Hemos de detenerla como sea. 

 

Naturalmente, esta explosiva mezcla de racismo, nacionalismo, neofascismo e intolerancia (unido también normalmente a valores y creencias machistas y xenófobas) es agitada por la extrema derecha. Agitando los mantras del "control de las fronteras" no hacen sino extender la xenofobia y el fundamentalismo racista por toda la población que se deja embaucar por sus falaces y peligrosos discursos. Existe incluso un trasfondo de "conservar la pureza" de la población, que deja entrever un discurso supremacista que creíamos absolutamente superado. Haciendo llamamientos absurdos a nuestras "libertades democráticas" legitiman estas prácticas para defendernos de esta "invasión de los bárbaros". Pero...¿quiénes son los bárbaros en realidad? Bárbaro e ignorante es aquél que concede crédito a cualquier discurso que anteponga trabas para el entendimiento entre los seres humanos. Ningún país del mundo posee una población absolutamente "pura" desde el punto de vista racial. Las comunidades y colectivos humanos se han ido formando, a lo largo de los siglos, mediante la mezcla de culturas, de razas y de costumbres. Cualquier intento de alarmar a la población mediante el mensaje "invasor" del extranjero sólo obedece en el fondo a objetivos neofascistas. Hemos de destapar todos estos intentos de manipulación intelectual, de alienación de las mentes, de mensajes baratos y falaces, que intentan desviar el foco de atención de lo realmente importante. Y lo realmente importante, volvemos a repetirlo, es la garantía (en cualquier país, bajo cualquier religión, para cualquier cultura) total y absoluta del respeto a todos los derechos humanos. Porque cuando estos derechos humanos comienzan a no ser respetados, se forma el principal caldo de cultivo para la violencia, los conflictos, las guerras, los atentados, el terrorismo. 

 

Vamos a explicarlo tomando las palabras del gran investigador y escritor francés Roland De Bodt: "Salvo raras excepciones, relacionadas con un aislamiento completo, ninguna forma cultural es simple; ellas están siempre compuestas por elementos heteróclitos (...) La cultura francesa cristaliza no solamente a partir de las aportaciones culturales de las tradiciones griegas, celtas y latinas, sino además --y de forma significativa y activa-- de los aportes culturales de las tradiciones judías, persas, eslavas, turcas, africanas, árabes y bereberes, etc. (...) Prácticamente ninguna expresión cultural "original" es, hablando con propiedad, una forma de cultura "original", todas las culturas humanas son formas y expresiones construidas, es decir: necesariamente híbridas,  cruzadas, estratificadas, prestadas, modificadas, apropiadas, mestizas...". Ahí queda dicho con absoluta claridad y rotundidad. Ocurre en todas las culturas, ocurre en todas las civilizaciones, en todos los países. Luego por tanto, dejemos de dar crédito a los engañosos y absurdos cantos de sirena de los mesías y liberadores de las razas y de los países. Precisamente ellos son los culpables de que la senda del pacifismo sea un sendero tan complicado de seguir. Esa teoría del choque de civilizaciones acepta como postulado una visión determinista de las poblaciones, en el sentido de que la pertenencia a una determinada religión predetermina, unilateralmente, para los creyentes en ella, todas las convicciones morales, civiles y políticas, todos los actos, todas las decisiones que puedan adoptar. Valoración que lógicamente se sitúa en el más completo absurdo. Continuaremos en siguientes entregas.

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo
3 febrero 2017 5 03 /02 /febrero /2017 00:00
Arquitectura de la Desigualdad (23)

La política establecida no combate la pobreza pero, en cambio, combate a los pobres

Manuel Kellner

Otro puntal donde se basa la creciente desigualdad es el que reside (como otra consecuencia más de las mal llamadas políticas de "austeridad", y todas sus "reformas estructurales" derivadas) en el fenómeno de la precariedad laboral. La precariedad, hoy día, ha dejado de ser una situación pasajera, puntual o coyuntural, para convertirse en una situación endémica y estructural. La precariedad vital no es "un" modo de vida temporal para un determinado sector de la población (normalmente, jóvenes), sino "el" modo de vida normal para ellos. Además, se ha extendido también a los trabajadores y trabajadoras menos jóvenes, incluso a los pensionistas, a través de las sucesivas reformas de las pensiones y del mercado laboral llevadas a cabo bajo el pretexto de la crisis. En la actualidad, la precariedad se extiende cada vez a más sectores y a más segmentos de edad, un fenómeno que se conoce como "pobreza activa" o pobreza en la población ocupada. Es cada vez más habitual que los únicos empleos que se generan no ofrezcan a los/as trabajadores/as demasiada seguridad, y en muchos casos, se les contrata por menos horas de las que se necesitan. La precariedad laboral lleva aparejada bajadas de salarios, disponibilidad imprevisible, y baja protección social. Estamos en la era de los "trabajadores pobres", donde poseer un trabajo no garantiza salir de la pobreza.

 

Pero como los precios sí aumentan aunque los salarios no lo hagan, ello se traduce en una constante pérdida de poder adquisitivo. Las facturas de servicios básicos, la comida, el transporte, todo ello se vuelve cada vez más una insoportable carga. Algunas familias lo han expresado muy gráficamente: "O comemos, o pagamos". Las medidas austeritarias están debilitando los mecanismos que aseguran una mínima cohesión social. Y está demostrado que la desigualdad conlleva graves consecuencias socioeconómicas. Se sabe que unos niveles de desigualdad elevados inciden en un crecimiento de la delincuencia, en un empeoramiento de la salud, incluso en un empeoramiento de los resultados académicos. Y todo ello actúa como un efecto de retroalimentación, ya que la población con mayores ingresos suele ejercer una enorme influencia sobre los responsables políticos de la toma de decisiones, quienes, presionados por aquéllos en espiral creciente, adoptan políticas que favorecen una distribución menos equitativa de la riqueza. Además, las personas con ingresos muy elevados tienen más posibilidades de contar con los medios necesarios para aumentar dichos ingresos, mediante inversiones, información privilegiada y activos financieros. Por tanto, la creciente desigualdad actúa como un acicate para que ésta continúe disparándose, y perpetúe los incrementos de la pobreza, ya que los cambios en la distribución de los ingresos, aunque sean relativamente pequeños, pueden tener una repercusión enorme sobre los niveles de pobreza. 

 

Pero el impacto de las perversas políticas de austeridad también proyecta peligrosos efectos colaterales fuera de los países donde se aplican. Por ejemplo, la austeridad en la Unión Europea también está acarreando graves consecuencias para el mundo en desarrollo. Muchos países europeos (España incluida) han decidido recortar también en los fondos para la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) en sus planes de austeridad. Según Oxfam, aunque en 2012 la UE seguía siendo el mayor donante mundial de ayuda, con una contribución de 70.700 millones de dólares (lo que representa la mitad de la AOD mundial), esta cifra supone un descenso en relación a años anteriores. Los 15 Estados de la UE que forman parte del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) aportaron 63.800 millones de dólares en 2012, lo cual supone una caída del 7,3% respecto a 2011. Así pues, no resulta sorprendente que muchos Estados miembro se hayan desviado del cumplimiento de sus objetivos de ayuda al desarrollo, expresada como porcentaje sobre la Renta Nacional Bruta (RNB). De esta forma, podemos concluir que un escenario de mayor desigualdad nacional, también contribuye a un escenario de mayor desigualdad internacional. Pero lo peor de todo ello es que todas estas políticas no son nuevas. No se trata de ningún experimento, mediante el cual los gurús de la economía neoliberal estén poniendo en práctica unas medidas para examinar su resultado. Son medidas ya formuladas desde el famoso Consenso de Washington, y puestas en práctica con resultado absolutamente caótico en América Latina en décadas anteriores. 

 

En efecto, los países de América Latina, el Este Asiático y el África subsahariana sufrieron graves crisis financieras, económicas y de divisas durante las décadas de 1980 y 1990. Igual que ahora a nosotros, el FMI y el Banco Mundial (BM) aplicaron la misma receta: medidas de austeridad, y planes de ajuste estructurales, en virtud de los cuales los países recibieron ayuda financiera del FMI y del BM con la condición de adoptar una serie de políticas económicas que incluían el recorte del gasto público, la nacionalización de la deuda privada (es decir, la socialización de las pérdidas), la reducción de los salarios del sector público, la descentralización de la negociación colectiva, y un modelo que gestión de deuda que primaba el pago a los acreedores de la banca comercial sobre la recuperación social y económica. Como vemos, se trata de medidas calcadas a las que nos llevan imponiendo desde la UE durante los últimos años. Los defensores de estas políticas asumían que esas reformas estructurales generarían rápidamente un aumento de la inversión y el crecimiento, lo cual incrementaría a su vez el empleo y los salarios. ¿Se cumplieron sus previsiones? No. Muy al contrario, las deudas públicas se desbocaron, la precaridad laboral se instaló en las familias, y las desigualdades sociales se acrecentaron a marchas forzadas. En realidad, los mandatos condicionales de estos organismos internacionales son únicamente trampas económicas para tener sujetos a los países, en plena dependencia de sus dictados neoliberales. 

 

Por tanto, las experiencias de América Latina, el Este Asiático y el África subsahariana demuestra que las políticas de ajuste estructural no sólo no fueron eficaces para poner fin a la crisis, sino que a largo plazo influyeron negativamente en la pobreza y en la desigualdad. De hecho, los niveles de pobreza y bienestar retrocedieron veinte años, y cientos de millones de personas pagaron el elevado coste de las políticas de ajuste. Ahora lo llevan a cabo con nosotros, y con el resto de países de la UE. También quieren llevarlo a cabo en Ucrania, y en las pocas colonias que van quedando de los países europeos y de Estados Unidos. El fracaso de dichas políticas no les desanima para llevarlas a cabo, sino para continuar intentándolo. Sólo desde el dogma económico más fanático o desde el deseo consciente de provocar los efectos perversos que hemos relatado, se entiende la aplicación entusiasta de estas medidas, como hace el Gobierno español del PP. Y no sólo eso, sino que además si algún país plantea mínimamente (como hizo en su momento el primer Gobierno de Syriza en Grecia) el desvío de dichos planes y medidas económicas, las instituciones y organismos internacionales del orden mundial capitalista se echan encima de ellos, en una suerte de chantaje, sabotaje y furibundo ataque a sus gobernantes. ¿No les parece a los lectores y lectoras que más que una leal conveniencia de aplicar tales medidas por el bien de dichos países, lo que existe a nivel internacional es un complot de la globalización neoliberal en imponerlos a sangre y fuego? Continuaremos en siguientes entregas.

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo
2 febrero 2017 4 02 /02 /febrero /2017 00:00

Documental de 79.30 min. creado por los autores sobre la tragedia del Tarajal

Adjuntamos arriba el fantástico vídeo, cuya aparición ha sido recogida en el servidor Nodo50 de información alternativa, sobre el documental que desenmascara las mentiras vertidas por el Gobierno en la tragedia que se cobró la vida de 15 personas, 15 migrantes que venían a nuestra tierra para intentar mejorar su penosa vida. Rogamos encarecidamente su masiva difusión, y reproducimos a continuación el texto publicado en dicho medio: 

 

El 6 de febrero de 2014 unas 200 personas intentan entrar a la ciudad de Ceuta a nado, por el espigón Tarajal. La Guardia Civil activó el “máximo nivel de alerta” y se movilizaron varias unidades, incluido el grupo antidisturbios, y una de las patrulleras. Pero no se avisó a Salvamento Marítimo ni a Cruz Roja.

 

Cuando el grupo de migrantes se introdujo en el agua, la Guardia Civil ya estaba preparada con material antidisturbios: escopetas, escudos, cascos y botes de humo.

 

Fallecieron 15 personas. La Guardia Civil no atendió a los heridos y los devolvió en caliente a la policía marroquí. El Gobierno y el ministro de Interior de entonces, Jorge Fernández Díaz, dieron versiones contradictorias en las siguientes horas.

 

Diversas organizaciones sociales se personaron en la causa penal para exigir una investigación exhaustiva, depurar responsabilidades y garantizar que hechos como estos no se repitan.

 

A pesar de todas la evidencias y las mentiras oficiales, el 15 de octubre de 2015, la titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Ceuta, María del Carmen Serván, ordenó el archivo provisional de la causa contra los 16 miembros de la Guardia Civil imputados. Pero esta semana, la Audiencia de Ceuta ordenó la reapertura del caso, una nueva oportunidad para acabar con la impunidad en la frontera Sur.

 

Ahora, cuando se cumplen tres años de aquellos hechos el documental “Tarajal: Desmontando la impunidad de la frontera Sur”, un trabajo de Xavier Artigas y Xapo Ortega producido por Metromuster y Observatori DESC, bajo licencia Creative Commons, desmonta la versión del Gobierno sobre la muerte de 15 migrantes subsaharianos en febrero de 2014.

 

Los autores pretenden que el documental, que se ha estrenado en la televisión pública catalana, se convierta en viral y sea visionado por el mayor número de personas a través de las redes sociales.

 

El estreno no puede llegar en un momento más oportuno, ya que esta semana, la Audiencia de Ceuta ordenó la reapertura del caso, archivado en 2015 sin atribuir ninguna responsabilidad a los 16 guardias civiles imputados por un delito de homicidio y lesiones imprudentes. Tampoco se depuraron responsabilidades políticas, pese a las contradictorias versiones que ofrecieron en un primer momento la Guardia Civil, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz y la Delegación del Gobierno en Ceuta.

 

Hemos rescatado voces de ese documental, un collage sonoro que ilustra el certero trabajo de investigación del documental que desmonta las mentiras del Gobierno, presidido por Mariano Rajoy.

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo
1 febrero 2017 3 01 /02 /febrero /2017 00:00
Fuente Viñeta: http://www.ecorepublicano.es/

Fuente Viñeta: http://www.ecorepublicano.es/

Somos la nación del Valle de los Caídos, de las calles y estatuas dedicadas a asesinos, de “periodistas” y políticos que defienden públicamente a un maldito dictador

Carlos Hernández (periodista e investigador)

Como ya hemos expuesto en entregas anteriores, el robo de bebés fue, en realidad, una manifestación más del exterminio ideológico al que la dictadura sometió a la población. Se ha pretendido desvincular estos terribles hechos del trasfondo de la Memoria Histórica, pero no lo van a conseguir. Porque en efecto, la Guerra Civil no acabó el 1 de abril de 1939, cuando una siniestra voz en Radio Nacional de España anunciaba: "Cautivo y desarmado el Ejército Rojo....La Guerra ha terminado". Serrano Suñer lo afirmaba un año después: "La guerra continúa". Esa era la tremenda realidad. No era una frase retórica. La represión fue mucho más allá de lo imprescindible para cambiar el régimen político, porque de lo que se trataba era de "hacer limpieza" en cada ciudad y en cada pueblo, para que no quedara ni rastro de ese "gen marxista", y de esta forma, la clase dominante, la que se había visto amenazada por la Segunda República, se asegurara unas décadas de tranquilidad. Y lo consiguieron. Lo consiguieron mediante la instauración de un régimen atroz y despiadado, de un régimen criminal que sobrepasó incluso a la muerte física del dictador, tal como hace pocos días hemos recordado en el 40 Aniversario de la matanza de los abogados laboralistas de Atocha, en 1977, dos años después de muerto Franco. Tomamos pie en el artículo que para el medio La Marea redactaron Luis Pla y Miguel Hernández, con ocasión de la publicación del documental sobre el robo de bebés en la Comunidad Valenciana. 

 

Ya nos hemos referido a uno de los personajes más siniestros del franquismo (todavía tendremos que hablar de algunos más durante esta serie), como fue el Doctor Antonio Vallejo-Nájera. Se trataba de un médico militar que se interesó por la psiquiatría durante su estancia en Alemania en los años previos al nazismo. En 1938 envió un telegrama a Franco solicitando autorización para crear el Gabinete de Investigaciones Psicológicas. Se proponía investigar a hombres y mujeres capturados durante el avance de las tropas sublevadas. En sus investigaciones, fue incluso asesorado por agentes de la Gestapo. Las conclusiones de sus "investigaciones" fueron que los "marxistas" (en su jerga, incluía a todos los que se opusieron al Golpe de Estado, ya fueran socialistas, republicanos, anarquistas o comunistas) eran inferiores mental, moral y culturalmente. Según él, la "raza española" había degenerado durante los últimos siglos debido a las maquinaciones de los judíos falsamente convertidos al cristianismo, y la difusión de las ideas librepensadoras, enciclopedistas, masonas y democratizantes. Estaba convencido de la necesidad de librar la cruzada para "liberar a la raza hispana" cultivando la religiosidad y el patriotismo, y para ello era necesario separar a los rojos de sus hijos e hijas para evitar la transmisión del "gen marxista". Los lectores y lectoras podrán estar alucinando como yo lo estoy a medida que lo expongo, pero les aseguro que no exageramos ni un ápice. No estamos hablando de una persona a la que se le hubiese ido la cabeza, muy al contrario. Estamos hablando de todo un "profesional" de la medicina, pero absolutamente sometido a un ideal perverso y macabro. Es absolutamente increíble hasta dónde puede llegar la perversión humana cuando se entrega a un ideal aberrante. 

 

Y como decíamos, todo este fue el trasfondo que legitimó las terribles prácticas del robo de bebés. El nuevo Estado había de dotarse de una legislación que amparara la desaparición de los hijos e hijas de los perdedores de la guerra. La patria potestad pasaría al Estado, y se les podía cambiar el nombre y los apellidos. De esta forma, además, se dificultaría la posible búsqueda posterior por parte de sus progenitores. Esos niños y niñas fueron educados en centros religiosos, incluso muchos de ellos acabaron convertidos en sacerdotes y monjas. Por tanto, no bastaba con asesinar, torturar, exiliar, o encarcelar a los enemigos políticos. Había también que impedir que se tuviera que luchar contra las siguientes generaciones, para lo cual, también había que exterminar (ideológicamente) a sus hijos/as. Había que secuestrarlos y reeducarlos en el sentido diametralmente opuesto desde un punto de vista político y religioso, a como iban a serlo por sus familias. Pero todo ello tampoco fue suficiente. Había incluso que perseguirlos en el extranjero para retornarlos a la "madre patria" y educarlos "como Dios manda". Y en ese sentido, la Falange creó un Servicio Exterior para localizar, seguir y capturar a los hijos de nacionalidad española en todos los países de Europa y del norte de África donde habían llegado los nazis, y también en las repúblicas americanas. Pero como también hemos indicado en anteriores entregas, a medida que avanzaban los años de la dictadura, esa motivación ideológica se trocó en suculento negocio. 

 

Y así, una vez creadas las tramas oportunas, y amparados en la impunidad que les proporcionaba el Estado fascista, esta perversa práctica se difundió y generalizó, estallando en miles de casos a través de varias décadas. Los "compradores" no se limitaban a pagar los gastos del parto, sino que también desembolsaban grandes sumas de dinero a unas tramas intermedias (las auténticas organizadoras del cotarro) que estaban integradas por monjas, ginecólogos, abogados,  notarios, sacerdotes, celadores, incluso taxistas. Las sumas de dinero entregadas, que variaban según los casos y a lo largo de los años, pero que venían a coincidir más o menos (según los autores del documental referido) con el precio de un piso de la época, desmienten el supuesto móvil "caritativo" de estas asignaciones. Sin embargo, nunca se trató de una mera transacción mafiosa, pues el régimen se aseguraba muy bien a quién le entregaban los infantes. Debía tratarse de una familia adicta al régimen, con buenas posibilidades económicas, y con garantías de que iba a ofrecer a ese niño o niña una educación política y religiosa en consonancia con los valores nacional-católicos. De esta forma, el pensamiento dominante (grabado a sangre y fuego durante la dictadura) se aseguraba también para las próximas generaciones. Y como decimos, el desmontaje de estas tramas mafiosas no finalizó a la muerte del dictador, pues durante la Transición (de la que también hablaremos largo y tendido en su momento) no se llevó a cabo la necesaria depuración del aparato del régimen, ni de sus estructuras de decisión y de poder. De esta forma, la impunidad continuó durante algunos años más. 

 

Luis Pla y Miguel Hernández dan en el clavo cuando afirman: "Este exterminio ideológico, complementario al genocidio físico realizado durante toda la dictadura franquista, ayuda a explicar cómo se constituye la sociedad española en la actualidad y puede contribuir a que se entienda por qué tiene rasgos tan diferentes a otros países vecinos". En efecto, esta es la explicación, este es el verdadero fondo de la cuestión para poder explicar, aún bien entrado el siglo XXI, cómo es posible que padezcamos un buen grado de "franquismo sociológico" en una alienante sociedad. Fueron décadas de brutal represión, de lavado de cerebro, de difusión de un aberrante nacional-catolicismo (con su carga de machismo, homofobia, etc.), de anulación de las posibilidades de pensar libremente, de no aceptar otras premisas sociales, económicas y políticas, que las consecuencias llegan hasta nuestros días. Porque entonces...¿cómo explicar que después de 42 años de la muerte del tirano, aún suframos una Administración que pone trabas a la investigación, que defiende a los franquistas, que no cumple la Ley de Memoria Histórica, que cierra los archivos, que impide a las víctimas acceder al legítimo derecho a la verdad, a la justicia y a la reparación? La única explicación es concluir que los tentáculos del franquismo llegan hasta nuestros días, laten en la actualidad, continúan vivos, y siguen protegidos y amparados por un régimen que aunque ya no es totalitario, está al servicio de los mismos agentes del poder que auparon el golpe militar: la Iglesia, la aristocracia, los terratenientes, los militares, la banca, los grandes empresarios, el gran capital. Y a la cabeza de todos ellos, el Rey. Porque el Rey representa y defiende a todos esos estamentos. El Rey no representa al pueblo, representa las clases dominantes, justamente las enemigas de la República. Por eso se defienden entre sí. Continuaremos en siguientes entregas.

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo
31 enero 2017 2 31 /01 /enero /2017 00:00
Fotografía: http://www.republica.com/

Fotografía: http://www.republica.com/

Las solicitudes de los Parlamentos vasco y navarro, de la práctica totalidad de representantes políticos del País Vasco Norte; las recomendaciones internacionales de las Naciones Unidas; del Consejo de Europa; las condenas por alejamiento de presos en Estados europeos por parte del TEDH, no han hecho variar esa cruel política de alejamiento y dispersión que afecta a los reos y a sus familias. Las medidas aplicadas a los presos y presas de (y del todo es) ETA han sido siempre extremas y realizadas desde una aplicación excepcional o arbitraria de la legislación ordinaria, pero si antes solo eran comprensibles desde un punto de vista del derecho penal/penitenciario del enemigo, ahora en este nuevo tiempo, es evidente que solo se entienden desde la vendetta

Jon Iñarritu

Para visitar a mi hijo preso en Algeciras, yo, mi nuera y mi nieta de tres años nos vemos obligados a realizar 2 200 Km. entre ida y vuelta, en un autobús que sale de Bilbao el viernes a las 18:30h y regresa el domingo a las 9 de la mañana. Autobús en el que viajamos los familiares y amigos y amigas de los presos y presas encarceladas en Sevilla, Puerto de Santa María y Algeciras. Es solo un pequeño ejemplo de la situación de los presos vascos y sus familiares

Jon Fano (padre de Unai Fano)

Como resulta que a cualquier país donde se vote cada x años se le tiende a llamar "democrático", como si la democracia consistiera sólo en eso, aquí estamos en este Estado Español, donde no sólo se continúa practicando la tortura, sino donde además existe una gran cantidad de presos y presas políticas, la mayoría vascos y vascas, que sufren (ellos/as y sus familias) una constante vulneración a los derechos humanos más básicos y elementales. Pero centremos el tema. Tras el cese definitivo de la violencia armada de ETA en 2011 (algo que el PP jamás pensó que ocurriera, de hecho aún lo continúa poniendo en duda), lo lógico hubiera sido, como ha ocurrido en casos anteriores para otros países, desactivar la legislación penitenciaria que se aplicaba a los presos etarras, y comenzar una paulatina normalización de dicha legislación, encaminada a contribuir a un escenario de paz. Pues en vez de eso, a día de hoy, la situación de los presos y presas enfermas, el alejamiento con respecto a las cárceles de su comunidad, y las medidas de excepción puestas en marcha, vislumbran un escenario absolutamente anormal, despótico e incomprensible. La única conclusión que se nos ocurre es que el Estado está aplicando, a través del perverso régimen penitenciario, una estrategia de clara venganza hacia dicho colectivo. 

 

El Gobierno del PP continúa haciendo caso omiso a los preceptos legales, que instan a evitar el desarraigo social de los penados, desoye constantemente las recomendaciones de instituciones y organismos internacionales, que aconsejan una política penitenciaria más acorde con el respeto a los derechos humanos, y sigue instalado en el relato de la rendición, y en la imposición de unas condiciones que, en el contexto actual, resultan claramente absurdas. Bajo el mantra de la "disolución" de ETA (disolución que ya es un hecho de facto), de la entrega de las armas (entrega que ha sido más de una vez boicoteada), de la manifestación del arrepentimiento y de la petición de perdón a las víctimas, lo que se esconde es una imposición por la fuerza del relato del Partido Popular, y de las asociaciones de víctimas más reaccionarias. Se trata de preceptos y condiciones que no se contemplan en ninguna ley, mientras lo que sí se contempla es la reorganización y el acercamiento de presos a las cárceles de su comunidad, o más próximas a ella, para que las visitas de sus familiares y amigos no representen un calvario, que es exactamente lo que lleva ocurriendo durante años. Detrás de todo ello lo que se esconde es una clara discriminación hacia los presos y presas políticas vascas, con respecto a otros tipos de penados. Podemos poner muchos ejemplos al respecto. El rasero siempre ha sido diferente. A los condenados por el terrorismo de Estado, como los GAL, o por intentonas golpistas, como los Guardias Civiles del 23F, o por los asesinos del crimen de los abogados de Atocha (del cual se acaban de cumplir 40 años), o a los condenados por torturas, se les indultó y/o cumplieron penas mínimas. 

 

No hablemos ya de los torturadores y altos cargos franquistas todavía vivos, que están absolutamente blindados por el Gobierno del PP, que ejecutan una férrea protección frente a cualquier intento de procesamiento, como estamos viendo con las solicitudes que la jueza María Servini de Cubría envía al Gobierno español con relación a la querella presentada en Argentina contra los crímenes del franquismo. Está claro que las medidas que el Gobierno aplica con los presos y presas vascas responden a una excepcionalidad sólo aplicable a ellos, lo cual redunda en una clara injusticia, en una cruel discriminación, y en una nueva vulneración de los derechos humanos. Una excepcionalidad basada en el interés por poner palos en las ruedas a cualquier intento de avanzar en el proceso de paz, y en la normalización del conflicto vasco, tal como lo exige la inmensa mayoría de la ciudadanía vasca, en diversas manifestaciones masivas celebradas recientemente (la última de ellas en Bilbo, el pasado día 12 de enero). Al Gobierno y al PP sólo le importa la lógica de los vencedores y vencidos, la cruel escenificación de la "derrota" de ETA, y para ello, no dudan en imponer injustos condicionantes, y en obstaculizar todo lo que pueden cualquier atisbo de avance en el proceso de paz. 

 

Un proceso de paz que el mismo pueblo vasco ha manifestado en multitud de ocasiones, y al que infinidad de colectivos de la sociedad civil se han unido de diferentes formas. Por ejemplo, un total de 225 juristas, que han reclamado la derogación de la Ley Orgánica 7/2003, por entender que supone una anomalía jurídica. Esta política penitenciaria de dispersión fue iniciada hace más de 25 años, y hoy día subsisten casi 400 presos repartidos por cárceles dispersas por todo el territorio del Estado Español. Las cifras concretas de número de presos y situación de las cárceles las ofrece un sobrecogedor artículo del padre del preso vasco Unai Fano, que relata la tremenda situación a la que se ven sometidos cada vez que quieren visitar a su hijo. Hasta en Portugal y en Suiza existen cárceles que alojan a presos vascos. Los riesgos de visitar a estas personas por parte de sus familiares y amigos conllevan elevado coste económico, cansancio físico y riesgo de accidentes, a los que hay que unir la imposibilidad de ser visitados por un amplio número de padres y madres de avanzada edad, así como por personas con discapacidad. En la actualidad hay 10 presos gravemente enfermos, alguno de ellos en situación terminal, a los que tanto el Estado Español como el Francés les niegan siquiera la libertad atenuada para ser debidamente atendidos. Ninguna democracia que se precie debería consentir tanta crueldad. 

 

Las visitas normales permitidas son de 40 minutos de duración, y se realizan a través de un locutorio blindado con un cristal que no permite el contacto físico con el preso o presa. Y tanto las celdas como los locutorios están intervenidos (se graba todo lo que se habla), limitando de esta forma gravemente el derecho a la intimidad y a la libertad de poder comunicarse con plenitud. Por otra parte, los cacheos y la toma de huellas tanto a la entrada como a la salida someten a los visitantes a una situación inaceptable. Y por si fuera poco, tampoco está permitido dejar ningún tipo de alimento al preso/a, que pueda paliar las penurias alimenticias que padecen. A todo ello hemos de unir los traslados de unas prisiones a otras, la incomunicación y los aislamientos, que buscan denigrar aún más la dignidad de estos presos y presas. Aún así, los casos más sangrantes lo protagonizan las presas con hijos o hijas. Hasta los 3 años pueden tenerlos/as con ellas en las cárceles, pero a partir de esa edad los separan, y se multiplican las dificultades para estos menores, que sufren las consecuencias del rencor de esta absurda e inhumana política. Las mujeres en esta situación son víctimas por triple partida, pues se atenta contra los derechos como ciudadana, como mujer y como madre encarcelada. Y la guinda del pastel se lleva a cabo cuando estas personas cumplen sus condenas, y salen por fin a la calle. Entonces llegan las inhabilitaciones, las multas y la denegación de subsidios. Mientras a cualquier otro preso o presa común se le reconoce un subsidio de inserción de 426 euros mensuales durante 18 meses, a los presos vascos se les niega este derecho, a pesar de que el Tribunal Constitucional declaró en su momento la inconstitucionalidad y nulidad de tal denegación. 

 

Como nos señala el senador de EH Bildu Jon Iñarritu en este artículo, ya en el Pacto de Ajuria Enea de 1988 se recoge por todos los partidos firmantes la aplicación de la medida de excarcelación de los presos de ETA cuando se produjera el fin de su actividad armada. Aquéllos que no tuvieran delitos de sangre serían indultados, y aquéllos que hubieran participado en atentados mortales serían enviados al exilio durante unos años. Como vemos, nada de lo allí especificado se está cumpliendo. Pero no sólo eso, sino que además se ejercen otras crueles medidas con respecto a los presos vascos, tales, como la no computación de las penas cumplidas en cárceles francesas (desoyendo la Decisión Marco Europea sobre el cómputo de penas cumplidas en otros Estados), y la no consideración de la situación de los presos y presas con enfermedades graves e incurables, por razones humanitarias. La política de alejamiento afecta al 95% de los presos etarras, contraviniendo la reiterada jurisprudencia del TEDH, y de la propia Constitución Española, esa con la que tanto se llenan la boca. La situación de excepcionalidad que viven los presos vascos en el Estado Español debe clamar a la conciencia de todo demócrata. Porque en todos los países donde han tenido lugar conflictos armados, y posteriormente se ha alcanzado un cese definitivo de la violencia, se ha dado cierto nivel de consenso entre las Instituciones, la sociedad civil y terceros actores de la comunidad internacional, a modo de mediadores para garantizar el proceso. Acaba de suceder por ejemplo en Colombia, proceso que recogimos en este artículo

 

Han transcurrido ya cinco años desde que las únicas violencias políticas organizadas visibles son las de los Estados o sus distintas Administraciones. Unos Estados que no desean la paz, que en vez de contribuir a ella, sabotean continuamente todo intento de reconciliación, de justicia y de pacificación del conflicto. Tribunales de excepción, leyes anti-terroristas, incomunicación, dispersión...todo ello debe desaparecer de nuestro ordenamiento jurídico. Para cualquier buen observador que se precie, será fácil deducir que para el Partido Popular y para un buen sector de nuestra sociedad, se echan de menos los años de la lucha armada de ETA, para seguir legitimando su régimen represor, para seguir contando con el enemigo interno, y para seguir, como efecto colateral, justificando su visión única y excluyente de una España que no se dan cuenta que pertenece al pasado. Ellos añoran la situación anterior, porque quisieran poder seguir utilizando la violencia terrorista como arma arrojadiza y argumento "de Estado" en beneficio político. La política penitenciaria del Estado Español es vergonzante, violenta y revanchista, impropia de todo país democrático que asegure respetar los Derechos Humanos. Cualquier Estado que no evolucione desde sus altas esferas de poder a tenor de la propia evolución de sus condicionantes económicos, políticos y sociales, estará condenado al fracaso. 

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo
30 enero 2017 1 30 /01 /enero /2017 00:00
Viñeta: ENEKO

Viñeta: ENEKO

La fabricación del miedo funciona a pleno rendimiento con sus dos consecuencias lógicas: primero, el público renuncia a una explicación racional en provecho de reacciones emocionales y, segundo, aparece una demanda de seguridad aunque sea a cambio de un atentado contra las libertades fundamentales. Más allá de los blancos actuales, la lógica seguritaria es la que impera más hondamente en nuestra sociedad. Las apuestas del petróleo, del gas y los desafíos geoestratégicos desparecen totalmente del debate y sólo dan cabida a la urgencia de un consenso ‘anti bárbaros’

Saïd Bouamama

En 1996, James Baker, el entonces Secretario de Estado norteamericano, declaró: "No existe país musulmán más integrista que Arabia Saudí (...) y sin embargo ese país es a la vez un amigo y un país importante para Estados Unidos (...) Sólo tenemos que combatir el integrismo en la medida exacta en que lo exijan nuestros intereses nacionales". Este cinismo, esta desfachatez y otras muchas por el estilo no hacen sino confirmar todo cuanto estamos exponiendo aquí. Y el panorama europeo, no tan agresivo como el estadounidense, tampoco le ha ido a la zaga. Desde hace siglos, los imperios de Europa han estado asesinando, torturando, violando y mutilando a millones de personas en todos los continentes del mundo. Todos estos horrores han estado ocurriendo hasta el pasado siglo XX, y aún continúan en pleno siglo XXI. Nuestra escalada imperial, lógicamente ya muy debilitada, aún continúa, pero todavía tenemos el descaro de argumentar, cuando sufrimos atentados en nuestras propias carnes, que están atentando contra "nuestros valores de libertad y democracia". El terrorismo occidental tiene a sus espaldas una larga historia de siglos, de genocidios, de invasiones coloniales, de sometimiento de pueblos. No podemos ser tan hipócritas de creernos los amos del mundo libre y civilizado, cuando tenemos en nuestro pasado unas credenciales tan aberrantes. 

 

Pero nuestros indecentes gobernantes actuales se ocupan y preocupan de que nada de ello resida en nuestras conciencias occidentales. Las masas de europeos y norteamericanos prefieren no saber nada sobre el pasado y el presente, sobre las causas y los motivos que crean los bloques geopolíticos actuales. Nos han lavado el cerebro para que nos creamos que gobernamos el mundo porque somos los mejores, porque somos libres, brillantes, inteligentes y trabajadores. Tremenda falacia. Ocultan que durante siglos nuestros países han saqueado y aterrorizado al resto del mundo, que también quería ser "libre" como nosotros. Las élites están empeñadas en que las clases populares y trabajadoras conozcan lo menos posible sobre todos estos asuntos, para poder domesticar mejor nuestras mentes, y colarnos cualquier pretexto absurdo para que legitimemos las nuevas guerras que emprenden. Las cruzadas occidentales mediante las cuales han instalado el terror durante siglos en muchos países y continentes, jamás serán mostradas en los medios de comunicación dominantes, más que en algún documental perdido, emitido a una hora intempestiva. En cambio, el terror de los "otros" es mostrado continuamente, sin paliativos, sin censuras, con toda su crudeza. De ahí que la actual "Guerra contra el terrorismo internacional", vendida a bombo y platillo para mayor lavado de las conciencias occidentales, sea sólo una nueva tapadera para continuar asegurando la implantación por la fuerza de nuestros intereses a escala mundial. 

 

Es una guerra que nunca se espera ganar, porque entonces, si se ganara definitivamente, tendría que haber paz mundial, tendría que haber desarme, tendrían que reducirse los presupuestos militares, y abolirse los bloques militares, y nada de eso interesa a nuestras grandes potencias occidentales. Y nosotros, los pueblos de estas grandes potencias, seguimos asumiendo sus burdos relatos. Nos seguimos creyendo a pies juntillas la infantil y reduccionista leyenda de los "buenos" y los "malos". Seguimos participando de su farsa. En palabras de Andre Vitchek tomadas del artículo de referencia: "La paz significaría que Occidente mirara a su propio pasado. Significaría pensar en la justicia y la reordenación de la totalidad de las estructuras de poder del planeta. Y eso no se puede permitir". Así que, con toda solemnidad y cinismo, Occidente se autoproclama como campeón mundial de los derechos humanos y de la libertad. Sigue aterrorizando al mundo, saqueándolo, expoliándolo, controlando sus recursos naturales, pero a la vez es aceptado como el líder supremo, como un gendarme global, como la única parte fiable del mundo. Y mientras, continúa demonizando a los inmigrantes, a los refugiados y a los "terroristas yihadistas", porque cuanto más amenazadores sean estos agentes externos, más hermoso, plácido y tranquilo parecerá Occidente. A este mensaje contribuyen cientos de medios de comunicación del sistema, que hacen continuamente de altavoz acrítico de sus políticas, y que han desarrollado un potentísimo aparato de propaganda durante siglos. 

 

Basado en su dogma fundamentalista cristiano, se pone en marcha todo un lenguaje preciso, y se desarrolla todo un imaginario colectivo, una especie de "mitología", mediante la cual los "otros" terroristas representan "el mal", son peores que el mismo diablo, mientras nuestros gobernantes y nuestros pueblos, nuestro sistema de libertades, que representan "el bien", han de luchar y acabar con este terrible  monstruo. Si el lector o lectora ha leído o escuchado algún discurso completo de los gobernantes estadounidenses, apreciará que no exageramos ni un ápice. Estados Unidos y sus aliados se presentan al mundo como la civilización, la gloria, ese país imprescindible, elegido por Dios para implantar y vigilar el bien en la Tierra. Un mensaje absolutamente ridículo e irracional, propio únicamente de mentes fanáticas. Nunca van a reconocer que sus prácticas colonialistas e imperialistas son las verdaderas amenazas, que los verdaderos peligros son el complejo militar-industrial, y la guerra por apoderarse de unos recursos naturales y energéticos para controlar al resto del mundo, e impedir que se levanten nuevas opciones y formas de gobernar y de convivir más justas, sociales y redistributivas. Rompamos ese falaz discurso. No exageramos cuando afirmamos que nos va la vida en ello. "¿Habrá que ser ciego y sordo", se pregunta Grégoire Lalieu en este artículo para el medio Investig'Action, "para no entender que la violencia que ha azotado a Bruselas y a París está relacionada con la violencia que azota a Medio Oriente desde hace más de un siglo?". Dejo la reflexión a mis lectores/as. 

 

Y explica a continuación: "Mientras nuestros aviones bombardeaban aldeas perdidas en lejanas serranías, mientras miles de niños y niñas, al parecer diferentes de los nuestros, se morían por culpa de inicuas sanciones, mientras los muertos caídos bajo nuestras balas sólo iban desfilando discretamente, entre dos reportajes sobre el iPhone, la guerra de verdad no existía realmente para nosotros. Pero hoy día resulta difícil no ver la sangre. E imposible no estar oyendo los alaridos". En efecto, cuando son nuestros vecinos, nuestros compatriotas los que caen, entonces sí nos incumbe la guerra, entonces la sentimos de verdad. Si matanzas como esas y multiplicadas por cinco ocurren diariamente, pero a miles de kilómetros de distancia, entonces no nos importan. Si nuestros gobiernos están implicados directa o indirectamente, no nos interesa, a menos que algunos de los nuestros, de los buenos, resulten salpicados de sangre. Entonces estallamos y proclamamos solemnemente que estamos "ante una guerra". Nuestro cinismo no tiene límites. Somos nosotros los que hemos creado esta situación. Son nuestros países los últimos responsables de esas guerras que vienen viviendo millones de inocentes desde hace tantos años, mientras nosotros nos quedamos dormidos viendo el telediario que nos lo cuenta. El terrorismo no surge de la nada. No se crea por generación espontánea ni por ciencia infusa. El terrorismo es el fruto de nuestros errores, de nuestros egoísmos, de nuestras perversas políticas, llevadas a cabo por doquier, a diestro y siniestro. Hasta la mismísima Hillary Clinton confesaba públicamente en 2009: "Nosotros somos quienes hemos creado Al Qaeda". Con absoluta frialdad. Con absoluta indiferencia. Después de dicha afirmación, no se le cayó la cara de vergüenza. No fue repudiada como lideresa política internacional. Su discurso no fue criticado. El mundo occidental no sufrió ninguna alarma. Y así seguimos. Continuaremos en siguientes entregas. 

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías