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18 noviembre 2016 5 18 /11 /noviembre /2016 00:00
Fuente Viñeta: http://guillermiadas.blogia.com/

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Los disparates de los ricos pasan en este mundo por sabios proverbios

John K. Galbraith

Otra típica manifestación de los ricos y su tremendo poder, esta vez disfrazado en su cara más amable, se expresa en la idea de las "fundaciones", que son una especie de organizaciones que crean los ricos y todas sus tropas para mostrar su filantropía y generosidad con la sociedad, al mismo tiempo que se niegan firmemente y ponen todos sus empeños para impedir la justicia de salarios más equitativos y continuados proyectos y reformas de justicia social. Actualmente, colaboran con diversas ONG's, patrocinan diversos fondos de ayuda al desarrollo, o donan determinadas cantidades a obras sociales, como los llamados Bancos de Alimentos. Pero mientras hacen todo esto, son partidarios de las reformas laborales más agresivas, del desmantelamiento del Estado del Bienestar, y de la privatización de empresas y servicios públicos. Ahí es donde se les ve claramente el plumero, y enseñan sus más flagrantes contradicciones. Los ricos son una peligrosa plaga de nuestro perverso mundo neoliberal muy dañina para la supervivencia de la propia especie. Han creado su mundo, donde reinan (fíjense en el flamante Presidente electo de los Estados Unidos, un millonario cuyo imperio proviene de la herencia de su padre), controlan y deciden por el resto para detrimento del conjunto de la sociedad. Poseen gran influencia mientras denigran a la Humanidad, reciben premios y honores mientras destruyen naciones enteras, son admirados como ídolos mientras no respetan los más elementales derechos humanos, favorecen crímenes, planifican robos de cuello blanco, especulan continuamente para acumular más y más riqueza, riqueza que se retroalimenta en poder. 

 

En épocas y siglos pasados, desde el nacimiento del capitalismo, muchos ricos eran más cautelosos, pero su nivel de impunidad ha crecido con el salvaje neoliberalismo que padecemos, y los ricos se han vuelto prácticamente intocables. Dominan los medios de comunicación, la mayor parte de los mercados, la producción y comercialización de alimentos, semillas, medicamentos, fondos de pensiones, de seguros, instituciones financieras, incluso el mundo de la cultura. Constituyen toda una plutocracia al servicio del gran capital, que nos tiene al resto de rehenes. Y en cuanto a su poder, los ricos en general poseen proyecciones en los cuerpos de decisión de Gobiernos y grandes corporaciones, y algunos de ellos suelen estar presentes en las reuniones de los clubes internacionales más secretos y poderosos. De tal manera que hoy día, políticas laborales, sociales y culturales toman consejo de los grandes magnates, y por supuesto, las políticas económicas y fiscales casi son ejecutadas al dictado de los más poderosos. Podríamos poner miles de ejemplos que así lo demuestran. Detrás de prácticamente todas las decisiones políticas y económicas que toman los gabinetes gubernamentales, están las orientaciones de los grandes banqueros, de los grandes dueños y accionistas de grandes empresas, es decir, de los más ricos. Se sabe, por ejemplo, que en Estados Unidos, Citibank presentó una lista de nombres de la que salió una gran parte del gabinete de Barack Obama. Igual proyecta hacer Donald Trump, para cuyo Gobierno ya suenan nombres de ex banqueros o ex petroleros de la élite empresarial norteamericana. Y en nuestro país, desde la Transición (por no remontarnos a los tiempos de la dictadura franquista), los planes del Gobierno se ajustan a los designios de la élite social, que es la que detenta realmente el poder. 

 

Para demostrarlo, vamos a basarnos en un fantástico artículo aparecido recientemente en el medio "Contexto y Acción", titulado "El Gobierno en la sombra del Ibex-35", escrito por el sociólogo Rubén Juste, y apoyado por una infografía de José Luis Marín. Recomiendo a mis lectores y lectoras el artículo al completo, ya que no tiene desperdicio. La entradilla de dicho artículo ya nos pone en situación: "Una minoría selecta de los 417 consejeros de las principales corporaciones conforma el poder real: sus empresas empiezan a pesar más que el Estado, y a asumir paulatinamente sus competencias". Peligroso, ¿verdad? Cita el caso del empresario y ex político Juan Miguel Villar Mir (que ha triplicado su fortuna durante la crisis), que antes de las elecciones del 26J advirtió claramente: "Lo importante de verdad es que no se nos dé la presencia de Podemos, porque eso desajustaría la economía". Parece ser que los políticos a su servicio así lo han planificado. Las empresas del IBEX-35 configuran un entramado empresarial de gran poder cuya capitalización alcanza el 50% del PIB (más de 500.000 millones de euros), y que están dirigidas por 417 consejeros. Estas personas controlan e influyen en empresas que operan en todos los sectores: banca, telecomunicaciones, educación, salud, alimentación, transporte, energía, etc. Conforman una especie de Estado paralelo y privado, o semiprivado, con un apellido común: Sociedad Anónima. Entre ellos, destaca una selecta minoría que se sienta en varios Consejos de Administración, y que además puede presumir de poseer una relación privilegiada con el Estado. Se trata de un mundo eminentemente machista, que no conoce el significado (en cualquiera de sus acepciones) del término igualdad. Desde sus privilegiadas poltronas despliegan sus influencias, su radio de acción y sus perversos designios sobre la evolución de las políticas que se han de proyectar para el resto de la sociedad. 

 

Por el contrario, en el otro extremo, los movimientos sociales y las clases populares y trabajadoras no poseen apenas peso en la toma de decisiones al más alto nivel. El gran filósofo y lingüista norteamericano Noam Chomsky, una de las personalidades con mayor prestigio mundial, lo ha expresado en los siguientes términos, en su último libro titulado "¿Quién domina el mundo?": "La gran mayoría de la población, en el extremo bajo de la escala de ingresos/riqueza, se halla, de hecho, excluida del sistema político, y sus opiniones y posturas son pasadas por alto por sus representantes formales, mientras que un pequeño sector en la cima posee una influencia arrolladora". Como puede apreciarse, las tremendas desigualdades sociales provienen fundamentalmente de esta injusta sociedad proyectada para favorecerlas, para incrementarlas y para perpetuarlas. Una sociedad que funciona bajo una arquitectura pensada y diseñada por y para las élites, en claro beneficio hacia ellas, y en claro perjuicio hacia los más desfavorecidos. Podríamos poner mil ejemplos distintos para demostrar lo que decimos, desde las cifras del paro y la reducción de prestaciones por desempleo, hasta el crecimiento de las cifras que albergan las SICAV (instrumento fiscal pensado para que las grandes fortunas tributen a un ridículo 1%), o bien, fijándonos simplemente en las políticas salariales. El reciente Informe de Intermón Oxfam titulado "Bajan los salarios, crece la desigualdad" (actualizado a Noviembre de 2016) constata la profunda brecha de la sociedad española. Mientras en 2006 el 10% más rico de la población disfrutaba de una renta diez veces superior a la del 10% más pobre, en 2015 la diferencia fue de 15 veces. Pero mucho mayor aún es la barrera que separa a los altos directivos del IBEX-35 con respecto a sus empleados: ganan una cantidad 96 veces superior. 

 

Continuando con las opiniones de Noam Chomsky, él cree que "la globalización neoliberal está para asegurar que las élites están protegidas, pero no la clase trabajadora, a la que terminan bajando los salarios". Pero fuera de retóricas, veamos los datos concretos que avalan las palabras del gran sabio norteamericano. Según el referido estudio de Intermón Oxfam, dado a conocer por el medio Eco Republicano, basándose en una información del Canal Cuatro, los salarios han caído más entre quienes menos cobran, es decir, los más pobres son los que más pagan las consecuencias de la crisis. En efecto, y según dicho Informe, quienes cobran menos de 960 euros al mes han visto cómo su salario ha menguado un 28%, es decir, los más pobres han perdido aproximadamente un tercio de su salario antes de la crisis. En cuanto a los salarios medios, quienes cobran hasta 1.770 euros al mes, han visto cómo su salario se ha reducido en un 18%, es decir, han perdido aproximadamente un quinto de su salario inicial. Y por último, en cuanto a los salarios altos, quienes ganan más de 5.628 euros al mes, han visto cómo su salario se incrementaba en un 3%. La conclusión está bien clara, y no querer entenderla es enfrentarse a la más objetiva realidad: la crisis no es igual para todos, ni todos hemos hecho el mismo esfuerzo, ni estamos todos en el mismo barco (o si lo estamos, vamos en distintos niveles), ni estas cifras son cosa de cuatro espabilados, como quieren hacernos pensar desde la derecha: la crisis (desencadenada por los desmanes de la banca, pero producida en el fondo por las propias contradicciones del capitalismo) es una clara estafa de los ricos hacia los pobres, una oportunidad para aprovecharla en beneficio del capital. Continuaremos en siguientes entregas.

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17 noviembre 2016 4 17 /11 /noviembre /2016 00:00
Viñeta: Kike Estrada

Viñeta: Kike Estrada

Aunque sea cierto que mi cerebro es de mi propiedad, el funcionamiento social de la mente no depende de su propietario sino del contexto en el que se forma la mente, de los flujos mediáticos, de los impulsos estéticos, de las exigencias que la infosfera impone de muchas maneras. Es falsa la idea de que la mente es individual. Cuanto más tupida sea la red de interacciones comunicativas y tecnológicas entre las diversas mentes y las diversas máquinas de elaboración mental, más tiende la mente individual a ser simple articulación de la mente global

Franco Berardi ("La fábrica de la infelicidad")

Porque como en entregas anteriores hemos afirmado, nuestra mente está sujeta a miles de mensajes, desde que nacemos, que van modelando nuestro comportamiento individual y social, y marcando los cánones sobre lo que está bien o mal, sobre las mentiras y las verdades, sobre lo correcto y lo incorrecto, sobre la normalidad y lo que  no lo es. Pero también se nos inculca lo que es importante y lo que no, los valores fundamentales por los que funcionamos en nuestro mundo (conjunto de interacciones que delimitan los límites de nuestra sociedad), y nuestras posibles reacciones,  basadas en dichas experiencias. Y en todo ello, como venimos contando, los medios de comunicación desarrollan una labor fundamental. El adormecimiento de las conciencias, los raseros que conceden atención a los fenómenos, y una estricta gama de valoraciones, están dictados por nuestro juicio, por nuestro "sentido común", con la inestimable ayuda de los medios de comunicación. De ahí que sea tan interesante averiguar cómo se configuran dichos medios, quiénes están detrás de ellos, qué intereses poseen, a qué sectores sirven con sus informaciones, y hasta qué punto se alejan de lo que debiera ser el paradigma en una sociedad democrática, que no es otro que una información veraz, y auténticamente pluralista. 

 

En este sentido, voy a rescatar unos comentarios de Olga Rodríguez, quien en un reciente artículo para eldiario.es, sobre la problemática de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), reflexionaba en los siguientes términos: "Cuando se celebran debates políticos entre los candidatos a la Presidencia del Gobierno suele haber más de 400 periodistas acreditados. Si 400 periodistas se apostaran con cierta frecuencia a las puertas de un CIE la sociedad conocería las violaciones de derechos que en ellos se perpetran, y es probable que finalmente las autoridades permitieran a la prensa grabar dentro de esos centros hasta ahora vetados para las cámaras. Si 400 periodistas acudieran con asiduidad a las puertas de un desahucio, se habrían evitado muchas más expulsiones. Si 400 periodistas dieran visibilidad cotidiana a las personas con trabajos precarios, a las desempleadas, a las víctimas de maltrato de género o a las que cada vez trabajan más por menos, tendríamos debates públicos más útiles y menos cortinas de humo creadas para inocular miedo y para que creamos que la estabilidad está íntimamente ligada al recorte de nuestros derechos y libertades". Olga explica, como acabamos de ver, y con esa maestría que le caracteriza, la importancia de situar el "foco mediático" en los problemas realmente interesantes, en los que de verdad preocupan a la gente, en los auténticos problemas graves de nuestra sociedad, en las tremendas injusticias y desigualdades, como patrón e indicador social de hacia dónde se tienen que mover las informaciones, en vez de a donde le interesen a los dueños de los medios de comunicación, que lógicamente verán el mundo desde un prisma muy diferente. 

 

Y hablando precisamente de los dueños de los medios de comunicación, y como un breve repaso didáctico, vamos a seguir algunos artículos del medio "El Salmón Contracorriente", uno de los medios alternativos más interesantes en la actualidad, para que nos ilustren sobre ello. El primero de ellos lo firma Julio Fernández, y se titula "¿Quién controla y financia los medios de comunicación que nos informan?". El autor comienza asegurando algo muy cierto: "Saber de dónde viene la información debería ser tan imporante como la información en sí misma, ya de que de este modo el receptor de la información podría en muchos casos estimar la intención, o los intereses que puede haber detrás de todos esos datos proporcionados". Sin embargo, la información sobre la propiedad de los medios no suele ser algo transparente, y de hecho, sólo existen dos países en Europa que tienen la obligación de proporcionar dicha información a la sociedad, según sus respectivas legislaciones, que son Austria y Croacia. Todos los demás países de nuestro entorno no poseen esa obligación legal, por lo cual averiguar quiénes son los actores que se encuentran detrás de lo que leemos, vemos y escuchamos en cada medio, es un arduo y tedioso trabajo de investigación. Pues bien, las cifras manejadas por este autor ponen de manifiesto que son cuatro los holdings de comunicación que a nivel mundial controlan el 96% del total del negocio mediático, y paradójicamente, esos cuatro holdings multinacionales, están dirigidos por lobbies judíos. Veamos los datos concretos. 

 

En efecto, estos cuatro conglomerados empresariales son Walt Disney, Time Warner Inc., Viacom/CBS (controlados por la familia de banqueros judíos Rosthchild), y 21st Century Fox, con su subsidiaria News Corporation liderada hasta el año 2012 por el magnate Rupert Murdoch, después de que dejara la empresa por las escuchas a grandes personalidades a través de su medio sensacionalista "News of the World". La 21st Century Fox está dirigida por lobbies sionistas y el sector bancario (JP Morgan, Elliot Associates L.P., Invesco Ltd., Waddell & Reed Finnancial Inc. y Deustche Bank AG). Todos esos medios de comunicación engloban en sus estructuras empresariales todo tipo de canales de televisión, radio, publicaciones, revistas, etc. De hecho, sobre el poder de dichos lobbies judíos en la información que se mueve en Estados Unidos, es famosa la frase que pronunció la portavoz israelí, Tzipora Menache: "Ustedes saben muy bien, y los estúpidos americanos saben igualmente bien, que nosotros controlamos su gobierno, independientemente de quién se sienta en la Casa Blanca. Ustedes ven, yo sé esto y ustedes lo saben que ningún presidente americano puede estar en una posición de desafiarnos aún cuando nosotros hacemos lo inconcebible. ¿Qué pueden ellos hacernos a nosotros? Nosotros controlamos el congreso, nosotros controlamos los medios de comunicación, nosotros controlamos el espectáculo, y nosotros controlamos todo en América. En América usted puede criticar a Dios, pero usted no puede criticar a Israel". Absolutamente impresionante. No son necesarias más palabras. Espero que mis lectores/as se explicarán muchas cosas (aunque sigan siendo injustificables) después de saber esta información. 

 

Siguiendo de nuevo a Julio Fernández, existen en el mundo otros muchos casos curiosos, y que no dejan de ser paradigmáticos para comprender las dinámicas e intereses que se encuentran detrás del sector de la información internacional. Un caso igualmente típico es aquél donde encontramos a empresas que, perteneciendo a sectores no relacionados con los medios de comunicación, entran en el negocio a través de la adquisición de terceras empresas de dicho sector, participando en su accionariado con más o menos poder. Si a esto le añadimos que las empresas propietarias sean de sectores, digamos, controvertidos, la cosa ya tiene cierto interés. Un ejemplo muy claro de ello es el de los grupos armamentísticos franceses, concretamente de las empresas Lagardère o Dassault Aviation, las empresas de armamento más grandes del país, teniendo en cuenta además que Francia es el cuarto país exportador de armas del mundo, detrás de Estados Unidos, Rusia y China. Pues bien, paradójicamente, dichas empresas controlan dos de los periódicos más importantes del país, como son Le Monde y Le Figaro. Tremendamente curioso, ¿no es cierto? Teniendo esta información, y leyendo ciertos editoriales de dichos medios, es más fácil comprender ciertos mensajes y los intereses que se sitúan detrás de ellos. En la siguiente entrega daremos un pequeño repaso al sector de medios de comunicación español, con sus diferentes e intrincadas relaciones de propiedad y participación de sus empresas. 

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16 noviembre 2016 3 16 /11 /noviembre /2016 00:00
Hay que estar en las Instituciones y en las calles

Si queremos convertirnos en CONTRAPODER, la respuesta pacífica ciudadana al desatino sólo puede venir desde la Unidad de acción. Teniendo claro que para que ésta sea efectiva debe combinarse la presencia Institucional con la Movilización Social

Mesa Estatal del Frente Cívico "Somos Mayoría"

2017 necesitará políticos dispuestos a trasladar los escaños a las calles, para sentarse cara a cara con los problemas sociales. Para marcar debate

Olga Rodríguez

Ahora es el momento y tenemos derecho a tomar las calles para denunciar lo que es una maniobra de la oligarquía para conservar el poder, lo que no es más que un golpe para poder seguir recortando nuestros derechos, para poder seguir vendiendo nuestra soberanía nacional y pisando nuestra dignidad como pueblo trabajador. Ante una democracia secuestrada tomar las calles en señal de protesta no solo es legítimo sino además necesario. El parlamento hoy está aún más lejos del pueblo al que debe representar

André Abeledo Fernández

El desafío que tiene ante sí Unidos Podemos es, por tanto, enorme. Le corresponde ejercer de oposición desde el parlamento y, a la vez, contribuir a la apertura del nuevo ciclo de protestas que parece anunciarse. Tareas ambas en absoluto incompatibles y que deberían articularse no solo en términos reactivos sino también proactivos; o sea, acompañados de propuestas

Jaime Pastor

Después de la rendición del Susanato ante el Gobierno del Partido Popular, es evidente que la fuerza política de oposición será claramente Unidos Podemos. Pero la pregunta que debemos hacernos sería la siguiente: ¿debemos ser sólo fuerza política de la oposición, esto es, en el Congreso de los Diputados? La derecha política, social y mediática siempre intenta llevarnos a su terreno, introducirnos en su juego, que aceptemos sus reglas, su lenguaje y sus procedimientos. No podemos caer en ese juego. Hasta Mariano Rajoy, en su discurso de investidura del jueves 27 de octubre, dejó caer algo así como que si los manifestantes de Rodea el Congreso se sentían o no representados por la fuerza política de Pablo Iglesias. Para entenderlo mejor, hagamos primero un poco de historia. El relato es bien sencillo. Durante la segunda legislatura de Zapatero se levantó el Movimiento 15-M como expresión popular por el descontento general hacia las políticas practicadas por el bipartidismo, pero enseguida, dichas fuerzas políticas retaron a los representantes de dicho movimiento social a presentarse a las elecciones. Dicho reto sólo era una pura fachada, porque desde que se materializó la convocatoria popular en expresión política con el surgimiento de Podemos, la oligarquía, el bipartidismo y las élites económicas y sociales que forman esa casta que nos gobierna, no han hecho más que poner palos en las ruedas, intentar desprestigiar a la formación morada, y lanzar todo su ejército de medios de comunicación a su acoso y derribo. 

 

Pero no contentos con ello, y ante la creciente representación parlamentaria de Unidos Podemos en prácticamente todas las Instituciones (Ayuntamientos del cambio, Comunidades Autónomas en co-gobierno con otras formaciones, representación en el Congreso y en el Senado, etc.), el bipartidismo (ahora expresado mediante la triple alianza PP-PSOE-C's) y los poderes fácticos situados tras ellos, intentan ahora alejar la representación política de Unidos Podemos de su representación popular, argumentando poco menos que es una contradicción que estén en el Parlamento y en la calle, que han de elegir entre uno u otro, porque estar en ambos es una contradicción. Y así, ante la pasada convocatoria de la Coordinadora 25S a manifestarse durante la misma tarde de la investidura de Rajoy, y ante las declaraciones de los líderes de Unidos Podemos de apoyar dicha manifestación, la Vicepresidenta Sáenz de Santamaría dijo que "era como criticarse a ellos mismos", y Albert Rivera manifestó: "Nos pagan para trabajar dentro del Congreso, no para estar fuera protestando". Por su parte, Celia Villalobos (PP) dijo a Unidos Podemos que no se puede estar en el Parlamento y en la calle al mismo tiempo. El mensaje de la derecha pretende de nuevo confundirnos y llevarnos a su terreno. Pretenden que dejemos de estar en las calles, pretenden que dejemos de representar a aquéllos que nos han votado, tal como hacen ellos. Jamás un partido político que desee representar a la gente puede olvidarse de la movilización popular y ciudadana. 

 

Y así, engañosamente, se pretende que nos convirtamos, al igual que ellos, en políticos que no representan más que a los grandes poderes económicos, que los sostienen y los financian, con la condición de que se alejen de la calle, de que se olviden de las promesas electorales, de que renuncien a representar a aquéllos que les votaron. Jamás un partido de izquierdas que se precie de serlo puede caer en dicha estrategia. Porque curiosamente, aquéllos que postulan dicha forma de entender la política, son los mismos partidos a los que no les preocupa nada estar presente en el Parlamento y en los grupos financieros, en los Consejos de Administración, en todo tipo de lobbies representativos de los intereses de la gran empresa, o en cualquier otro tipo de actividad que consideren oportuno. Pero se olvidan de que el Movimiento 15-M es un contrapoder, al igual que los movimientos sociales, o cualquier otra organización producto de la sociedad civil organizada, y que lucha porque se atiendan sus demandas ciudadanas. Y así, asociaciones de vecinos, AMPAS, ONG's, agrupaciones de colectivos, asociaciones de mayores, de jóvenes, de mujeres, de dependientes, colectivos profesionales, etc., todos tienen derecho a ser escuchados, y no sólo los representantes de los grandes agentes económicos. Y eso es justo lo que ha de hacer Unidos Podemos si desea de verdad continuar siendo una alternativa real de gobierno. En resumidas cuentas, se debe plantear la batalla tanto desde dentro de las Instituciones, como desde fuera de las mismas. 

 

La unidad electoral, de esta forma, debe complementarse con la unidad de acción, con la unidad en la lucha, con la unidad social. De forma pacífica pero contundente, con firmeza y con determinación, y con plena coherencia entre demandas y actuaciones, la izquierda debe estar presente en las calles y en las Instituciones. Desde los lugares de trabajo, en las juntas vecinales, en los colegios y en la Universidad, en los mercados y en los polígonos industriales. La fuerza de la oposición se construye así, con ideas, con valentía, con coherencia y con representación en todas las facetas de la vida social. Debemos, por tanto, ser fuerza política de oposición, en el Congreso, pero debemos configurarnos como una fuerza política de Gobierno. Y eso pasa por no defraudar no sólo en las Instituciones donde Unidos Podemos tenga presencia, sino también en la calle. Debemos estar en el Congreso, pero también en las plazas, calles y avenidas de nuestras ciudades. Debemos estar en el Senado, pero también en los pequeños pueblos y en sus comarcas. Debemos estar en las Comisiones de trabajo de las Cortes, pero también en los centros de trabajo, en las huelgas, en las movilizaciones y en las mareas ciudadanas. En resumen, debemos hablar en las más altas tribunas, pero también en los foros más humildes. Sólo siendo un auténtico movimiento político y social, sin defraudar un ápice las aspiraciones de las clases populares y trabajadoras, sólo siendo absoluta y escrupulosamente coherentes entre nuestras acciones, proclamas y actitudes, será posible convertirnos en fuerza real de Gobierno de este país. Y cuando lo consigamos, aún tendremos que seguir estando en las Instituciones, pero también en las calles, asegurando la plena coherencia de las políticas puestas en marcha. 

 

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15 noviembre 2016 2 15 /11 /noviembre /2016 00:00
Fuente Viñeta: http://www.ecorepublicano.es

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Si Allende viviera y gobernara hoy y tomara las medidas que tomó con la Unidad Popular, sería también acusado de dictador

Pablo Sepúlveda Allende, nieto de Salvador Allende

A los 42 años de su terrible asesinato, nos hacemos eco en esta ocasión de un reciente artículo aparecido en el medio latinoamericano TeleSur, que con motivo de los 46 años de la llegada al poder en Chile de Salvador Allende, su mejor gobernante por excelencia, recoge lo principal de su aportación a la nación como programa de gobierno. El artículo de referencia, cuyo contenido íntegro vamos a reproducir a continuación, no obstante, no recoge todo lo que significó el Gobierno del Presidente Allende, ni tampoco los ataques a los que estuvo sometido. Allende procedió a la nacionalización de las industrias del cobre, del hierro, o del salitre. En su primer año de Gobierno, nacionalizó 91 industrias básicas de la nación. Hasta un 80% del parque industrial del país llegó a ser controlado por el Estado. Su Reforma Agraria prohibió expresamente la posesión de más de 80 hectáreas de tierra por persona. Procedió a una serie de reformas educativas, sanitarias y sociales, hizo llegar la enseñanza pública para los niños y niñas indígenas chilenos, y construyó un centro de salud por cada 40.000 habitantes.

 

En política internacional, durante el breve mandato de Allende, Chile se desembarazó del radio de influencia norteamericana, mientras Estados Unidos (como ahora mismo ocurre con Venezuela) proyectaba operaciones encubiertas de la CIA para el derrocamiento de su Gobierno. Estados Unidos financió a la oposición al Presidente Allende, fomentó paros, huelgas y acciones violentas para justificar una insurección, planificó una guerra económica, fomentó el desabastecimiento de productos básicos para la población chilena, y finalmente, diseñó y proyectó el asesinato del Presidente Salvador Allende, y apoyó en su lugar la instauración de la sangrienta dictadura del General Pinochet. Dejo las conclusiones de todo este relato a mis lectores y lectoras. Reproducimos a continuación el contenido del artículo de referencia:

 

En Julio de 1971 el gobierno de Allende, con el apoyo unánime del parlamento chileno, nacionaliza por completo la minería del cobre. Esta acción se convertiría en el mayor éxito económico de toda la historia chilena.

 

El 3 de noviembre de 1970, Salvador Allende asumió la Presidencia de la República de Chile, luego que el Congreso Pleno lo ratificara el 24 de octubre de ese mismo año. En el Congreso Nacional fue investido con la banda presidencial, alrededor de las 11 de la mañana.

 
Al día siguiente, fue ovacionado por una multitud en el Estadio Nacional, donde se celebraba la asunción al poder por parte del pueblo.
 
Allende logró el mayor éxito económico y social de la historia chilena, conozca su legado a continuación:
 
Reforma Agraria
 
Salvador Allende fue quien profundizó el proceso de reforma agraria del antiguo gobierno, utilizando los instrumentos legales para expropiar todos los latifundios y traspasarlos a la administración estatal, cooperativas agrícolas o asentamientos campesinos. Entre 1971 y 1973 se expropiaron 4.400 predios agrícolas, cuatro veces más que el gobierno anterior, otorgando poder a más de 200.000 campesinos. El viejo orden latifundista que había prevalecido por más de 400 años había llegado a su fin.
 
Allende presentó un proyecto de ley indígena, el primero en su tipo elaborado por las propias comunidades de base. Allende lo tomó en sus manos y dijo: “Lo hago mío y lo voy a presentar al Parlamento”.
 
Allende ordenó trasladar el Ministerio de Agricultura a Temuco, para que se aplicara la ley de reforma agraria en todos los predios expropiados y si había tierra que había sido usurpada a las comunidades se les devolvieran antes de proceder a su redistribución. Se logró recuperar alrededor de 150.000 hectáreas de tierras por la vía de la reforma agraria que no estaban destinadas a los mapuche.
 
La recuperación de la Industria del Cobre
 
El primer paso del gobierno de Salvador Allende hacia la independencia económica con el exterior fue la nacionalización del cobre, constituyendo así el “sueldo de Chile”. El proceso se realizó mediante reforma constitucional aprobada unánimemente por el Congreso Nacional con la ley del 16 de julio de 1971, que fijaba la expropiación de los derechos de las empresas Anaconda Company y Kennecott Copper Corporation, así como las minas de Chuquicamata, El Salvador y El Teniente.
 
El pago y procedimiento de indemnizaciones a las corporaciones ocasionaron conflictos en las relaciones con Estados Unidos, puesto que contravenía el acuerdo establecido en el mandato de Frei, según el cual el Estado chileno adquiriría progresivamente el porcentaje restante de las acciones de la gran minería del cobre y mientras tanto, y por un período de once años, ésta debería permanecer bajo la administración de las empresas norteamericanas.
 
La nacionalización del cobre es considerado el mayor éxito económico de la historia chilena, obra del Presidente Allende, gracias a esta política soberana todos los gobiernos, incluso la dictadura que le siguió pudieron contar con los recursos que jamás hubieran tenido si Allende no hubiera nacionalizado este mineral.
 
Nacionalización del cobre tocó intereses estadounidenses
 
El Gobierno anterior a Allende, encabezado por el demócrata cristiano Eduardo Frei, comenzó con un proceso denominado chilenización del cobre, pero en realidad lo que hizo fue comprar más del 50 por ciento de las minas de este mineral estratégico, pagándolas a precios muy superiores a su costo real.
 
Logró estabilizar tal desfalco con sólo la nacionalización de todos los yacimientos de cobre explotados por las filiales de compañías estadounidenses, tales como: Anaconda y Kennecott.
 
Allende decidió no otorgar indemnización a estas empresas mineras norteamericanas, debido a que las dos compañías habían ganado en 15 años una ganancia excesiva de 80 mil millones de dólares explotando el cobre chileno.
 
Pronto, esta decisión de Allende tocaría los intereses norteamericanos y aceleraría un plan fraguado en Washington a finales de 1969, cuando tres generales del Pentágono cenaron con cuatro militares chilenos en una casa clandestina y buscaron cómo frenarlo.
 
Allí, el entonces agregado aéreo de la misión militar de Chile en Estados Unidos, el coronel Gerardo López Angulo y el Director de la escuela de Aviación Militar de Chile, general Toro Mazote, no sólo degustaban exóticos platos, sino que hablaban de las elecciones presidenciales de septiembre de 1970 y de cómo podrían tumbar a Allende si este resultara electo Presidente.
 
Mientras uno de los camaradas del ejército presente en la cena preguntó a modo de juego qué pasaría si el izquierdista Allende gana; el general Toro Mazote respondió: “Tomaremos el palacio Moneda en media hora, aunque tengamos que incendiarlo”. Y en efecto, así pasó cuatro años después.
 
Las reformas de Allende provocaron el Golpe
 
Las reformas provocaron una oposición que se desarrollaba tanto al interior del país como en el ámbito internacional, en particular EE.UU., que utilizó todos los recursos disponibles para poner fin el gobierno allendista.
 
El imperio norteamericano promovió y financió a la oposición chilena que, a su vez, impulsaba acciones de desestabilización como paros de transporte y huelgas generales. En el informe “Actividades de la CIA en Chile”, se puede leer: “La CIA también suministró ayuda a grupos militantes de extrema derecha para debilitar al Presidente y generar una atmósfera de tensión”.
 
Un agudo clima de polarización en el país suramericano y los desequilibrios económicos presentes fueron la excusa para que las fuerzas armadas chilenas, bajo el comando de Augusto Pinochet, se alzaran en un violento golpe de Estado, tres años después de iniciar la administración de Allende.
 
El mandatario se mantuvo en su cargo hasta el 11 de septiembre de 1973, día en que falleció en el Palacio de la Moneda. El fin de su Gobierno significó la instauración de una de las dictaduras más crueles de América Latina y que duró más de 16 años.
 
La justa distribución de la riqueza
 
La Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) llevó a cabo la estatización, que contemplaba la adquisición de las acciones y la intervención de bancos e instituciones financieras, bajo la tutela del Banco Central, de la propia Corfo y de la Dirección de Presupuesto, organismos que destinaron su atención a los programas del área social.
 
– El Banco del Estado trabajó en los créditos agropecuarios.
 
– El gobierno de Salvador Allende para finales del año 1971, controlaba el 95 por ciento de las colocaciones y de los depósitos bancarios.
 
Resultados positivos en su Gobierno:
 
– El producto bruto aumentó en 8,6 por ciento.
 
– La inflación se redujo de 34,9 por ciento en 1970 a 22,1 por ciento.
 
– La reforma agraria había expropiado alrededor de 10 millones de hectáreas, lo cual se traduce a casi la mitad de toda la tierra agrícola del país.
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14 noviembre 2016 1 14 /11 /noviembre /2016 00:00
Imagen: www.pijamasurf.com

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A la luz de los últimos casos registrados en Francia y Estados Unidos, el terrorismo es cada vez más local y cada vez menos importado, sus causas anidan más en las sociedades nacionales que en los invasores venidos de afuera, lo que fortalece la sensación de amenaza permanente, la aterrorizante percepción de convivir con el peligro que tan rápidamente está corroyendo a las buenas conciencias occidentales

José Natanson

Vamos a ocuparnos de Arabia Saudía en breve, un actor al que ya nos hemos referido de pasada en varias de las entregas anteriores, dentro de esta serie de artículos (en éste su primer bloque, dedicado al terrorismo internacional), pero antes vamos a volver a remarcar el peligroso perfil belicista norteamericano, el aparato de guerra más potente del planeta, tanto en vocación como en medios. Al momento de escribir este artículo aún no sabemos quién será el próximo inquilino de la Casa Blanca, pero tenemos claro que sea quien sea, la política belicista norteamericana, por desgracia, no cambiará. Nos vamos a basar en un reciente artículo del gran periodista y cineasta australiano John Pilger (en traducción para el medio Rebelion.org), cuya revisión completa recomiendo a mis lectores y lectoras. Los potentísimos medios de propaganda estadounidense llevan adormeciendo y alienando a la población durante décadas, por lo cual el nivel de "aceptación" del carácter belicista de su gobierno está allí bastante asumido. Esa falsa, ingenua y manipulada leyenda de los "buenos" y de los "malos" lleva calando en la sociedad norteamericana (y por extensión, en las sociedades occidentales) durante mucho tiempo, inoculando en las mentes de la ciudadanía el germen de las invasiones "justificadas" a los regímenes que ellos consideran contrarios a sus intereses. 

 

John Pilger clarifica su ejemplo en los siguientes términos: "Este doble estándar básico, es la quintaesencia de la propaganda. Me refiero, por supuesto, al sitio de Mosul por las fuerzas del gobierno de Irak, respaldados por los Estados Unidos y Gran Bretaña y al asedio de Alepo efectuado por las fuerzas del gobierno de Siria, apoyados por Rusia. Un asedio es bueno; el otro es malo". Los medios de comunicación amplifican permanentemente esta propaganda, y por lo tanto, también contribuyen en alto grado a la extensión de las conciencias que "justifican" las invasiones, las guerras, los conflictos, los atentados y las intervenciones estadounidenses en suelo extranjero. Si los medios hicieran bien su trabajo, de forma veraz e independiente, la maquinaria de guerra, seguramente, no habría ejecutado sus planes en un montón de situaciones que nos vienen a la memoria. Seguramente, hoy día, cientos de miles de personas seguirían con vida, buen número de infraestructuras no estarían destruidas, no existiría el ISIS, ni estarían bajo asedio Alepo o Mosul. Pero tampoco se habrían producido los devastadores atentados de Madrid o de Londres, ni habría cientos de miles de refugiados a los que conceder asilo, que abandonan sus hogares a la aventura de tener que emigrar a zonas más tranquilas. Tal como WikiLeaks ha revelado, sólo cuando el líder sirio Bashar Al-Assad rechazó en 2009 la construcción de un oleoducto que atravesara su país desde Qatar a Europa, comenzó la terrible guerra civil Siria. No queremos con esto defender la perversa labor de los dictadores orientales, que no respetan los derechos humanos, sino denunciar que el camino belicista de los Estados Unidos y el seguidismo de sus aliados occidentales tampoco es el camino. 

 

A partir de ese momento, fue la CIA la última responsable de planificar la destrucción de Siria mediante los fanáticos yihadistas (también financiados por Arabia Saudí), que son los mismos fanáticos que ocupan actualmente Mosul y el este de Alepo y que mantienen a su población como rehenes. Pero desgraciadamente, ningún gran medio de comunicación occidental nos contará estas noticias. Estos mensajes y estas verdades serán silenciadas, porque van en contra de los intereses de los Estados Unidos, y por extensión, de todos sus países aliados. Y por su parte, la mayor nación cliente de Occidente, la medieval Arabia Saudí, de la cual nos ocuparemos más a fondo próximamente, y a la cual los estadounidenses y los británicos venden anualmente miles de millones de dólares en armamento, en la actualidad está bombardeando y destruyendo salvajemente Yemen, un pequeño país tan pobre que, en el mejor de los casos, la mitad de sus niños están desnutridos. El documento pdf que ofrecemos como referencia da buena cuenta de la terrible situación yemení. La guerra en Yemen no ofrece el mismo altavoz mediático, pero se trata de una guerra tan violenta, destructiva y aniquiladora como la de Siria, o aún peor. Los saudíes, en connivencia con Occidente, lanzan diariamente bombardeos contra los pobladores de pobres aldeas, contra bodas, contra funerales, contra colegios, contra hospitales, contra población indefensa ya de por sí pobre y desnutrida, dejando dantescos paisajes de absoluta devastación. Es una aniquilación cruel y espantosa a la que nuestro "mundo occidental", nuestras sociedades "libres y civilizadas" no le prestan la más mínima atención. 

 

En el año 2011, Libia, uno de los Estados más modernos del África musulmana, fue destruido bajo el falso pretexto de que Muammar El Gadaffi (presentado como un dictador, cuando había sido recibido por todos los Jefes de Estado y de Gobierno occidentales, presentándolo siempre como un útil amigo de Occidente) estaba a punto de cometer un genocidio contra su propio pueblo. Fue otra gran mentira, otra operación encubierta basada en el auge de lo que se dio en llamar las "primaveras árabes", comenzadas en Túnez, y seguidas en Egipto y otros países. La intervención norteamericana no se hizo esperar, y aprovecharon la ocasión para conspirar contra los "dictadores" de dichos países, alentando a la "revolución democrática", gran falacia promovida por los medios, ya que Estados Unidos es el primer gran país enemigo de la democracia. De hecho, Gran Bretaña, Estados Unidos, en colaboración con nuestra indecente Unión Europea (conjunto de países sin política exterior común, vergonzante seguidista de la política belicista norteamericana), querían "un cambio de régimen" en Libia, el mayor productor de petróleo de toda África. Así que fue asesinado por un comando de fanáticos comandados por Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Se cuenta que Hillary Clinton broméo con la muerte de Gadaffi. De acuerdo con sus propios registros, la OTAN lanzó un total de 9.700 vuelos de ataque contra Libia, de los cuales más de un tercio estaban dirigidos contra objetivos civiles. Estos bombardeos incluyeron misiles con ovijas de uranio. La destrucción fue completa, absoluta, terrorífica. Como consecuencia de esta "intervención", Sirte se ha convertido en la capital de ISIS en Libia. 

 

¿Y qué decir de Ucrania? Hoy día gobernada dictatorialmente por un empresario amigo de Washington, bajo el control de unos agitadores fascistas, con el Partido Comunista de Ucrania ilegalizado, y bajo las "políticas de austeridad" del FMI. Su situación es mucho más caótica que antes de su "revolución". Sin embargo, nuestros medios de comunicación occidentales nos presentan a Rusia como el gran instigador y responsable del conflicto, cuando fue orquestado directamente por Estados Unidos, con la vergonzosa complicidad de esta Unión Europea (sobre todo de Alemania), y de la OTAN. La intimidación militar de la OTAN hacia Moscú no es noticia, sino todo lo contrario. Se nos presenta a Vladimir Putin y a su gobierno con unas ansias perversas de "recuperar su hegemonía", cuando es Washington la que amenaza constantemente a Rusia mediante un hostigamiento continuo y cada vez más cercano de las fuerzas militares de la OTAN desde los países bálticos. Como vemos, no hay descanso para los que hacen sonar los tambores de guerra. Los que incitan a la guerra contra Rusia desde el diario The Washington Post, son los mismos periodistas que publicaron la mentira de que Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva. Y podríamos seguir con más ejemplos. La lista sería ciertamente interminable. Washington está detrás del derrocamiento del Presidente Zelaya, de Honduras, en 2009, del hostigamiento económico hacia el Presidente Maduro en Venezuela, del proceso político contra Dilma Rousseff en Brasil, etc., etc., etc. ¿Por qué su población no es consciente de ello? John Pilger relata que en 1946, el fiscal del Tribunal de Nüremberg dijo de los medios alemanes: "Antes de cada agresión importante, iniciaron una calculada campaña de prensa para debilitar a sus víctimas y para preparar el puebo aleman psicológicamente para el ataque con un sistema de propaganda, donde la prensa diaria y la radio eran las armas más importantes". ¿Les suena de algo? Continuaremos en siguientes entregas.

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11 noviembre 2016 5 11 /11 /noviembre /2016 00:00
Arquitectura de la Desigualdad (XI)

¿Quieren saber que es desigualdad? Que sólo 62 personas (los pasajeros de un autobús) posean la misma riqueza que la mitad de la población mundial, que son 3.700 millones de personas. (…) Hace cinco años esos súper-ricos eran 388 personas. Pero cada vez son menos, poseen más riqueza y tienen más poder, mucho más poder

Xavier Caño Tamayo

Como ya avanzábamos en el artículo anterior de la serie, y se ha podido constatar la pasada semana simplemente viendo los informativos de cualquier cadena de televisión, el indecente ránking de ricos se presenta en diversas revistas y publicaciones especializadas, expuestos como celebridades y disfrazados de generosos, pero en dichas revistas no nos cuentan su vida, no nos explican las razones de sus inmensas fortunas, no exploran sus lazos de poder, no investigan su historia, sino que nos los presentan como genios salidos de la nada, héroes intocables convertidos en referentes de la Humanidad salvaje capitalista, y por tanto, imposibles de criticar. Estos ricos son apoyados y recibidos en audiencias por gobernantes mundiales, por clubes internacionales, por asociaciones "de prestigio". Son "personalidades" de prácticamente todos los lugares del mundo (incluso de los países más pobres, porque también hay ricos en la India, o en Haití), donde quizá los más novedosos son los magnates rusos y chinos. Los muy ricos chinos, que pasan de 200 (como nos informan Mario y Nora Fernández en su artículo de referencia), hicieron sus fortunas de la forma más clásica, esto es, explotando simplemente a los trabajadores de su país y especulando luego con las fortunas logradas. Son ricos de nuevo cuño, surgidos durante el auge del capitalismo de Estado chino de las últimas décadas (espero que ya no queden "espabilados" que se crean que China es un país comunista). Por su parte, los magnates rusos, que no llegan a los 100, representan casos de riqueza aún más agresivos, ya que acumularon sus fortunas violentamente, de la noche a la mañana, de un día para otro, saqueando y robando directamente los bienes del Estado surgido después del derrumbe de la Unión Soviética (la llamada Federación Rusa), a finales de los años 80. 

 

Pensamos, por tanto, eximiendo a las debidas excepciones que toda regla posee, que nadie se hace exageradamente rico sin ejercer un determinado nivel de criminalidad. Detrás de toda empresa, sea un gran supermercado, un banco, una compañía de seguros, una fábrica, una mina, una inmobiliaria, o cualquier otro modelo de negocio, se esconde una pirámide directiva antidemocrática, donde las decisiones las toman los más ricos aún cuando figuren como simples (o grandes) accionistas. Y evidentemente, la historia está llena de casos, los accionistas minoritarios serán quienes absorban las pérdidas de la empresa cuando las haya, ya que los más ricos abandonarán la misma a tiempo, llevándose todas las ganancias. Durante los últimos meses, varios casos sonados han salido a la palestra de los noticieros e informativos diarios. Detrás de las grandes estafas, de los cierres inesperados, de las fusiones relámpago, del abandono de los trabajadores, y de mil fechorías más, siempre estarán los más ricos (internos o externos) de la compañía. Pero los ricos también saben que han de mantener lo más intacta posible su buena imagen ante la sociedad, su cara más amable, su vertiente positiva y social, ninguno/a de ellos/as quiere llegar a viejo/a con su gran fortuna, pero con fama de ladrón o de asesino, de persona vil o despiadada, ninguno quiere fomentar una imagen de crueldad o de insensibilidad social. Y para ello, al igual que los indecentes gobernantes, dedican buena parte de sus recursos a "labrarse" esa buena imagen, esa imagen respetable. El queso está podrido en todas partes del mundo, y ellos quieren comerse un buen queso, pero sin que se note que lo han hecho mediante trampas, crímenes y delitos. 

 

Han de asegurarse por todos los medios de tapar lo mejor posible todas sus conductas antisociales que les aseguraron sus tremendas fortunas, y han de cultivar sus facetas más afables, simpáticas, humanas, solidarias y colaborativas. Para ello, buena parte de su ejército (toda la pléyade de empleados y colaboradores que les bailan el agua y viven a su costa) se dedican a usar la publicidad y la manipulación para "fabricarse" una imagen social de benefactores y generosos. Así, la primera generación de toda fortuna tiene siempre mucho que ocultar, de ahí que su preocupación sea no sólo agrandar sus beneficios, sino también incrementar su nivel de influencia social y política, porque ello, además de incrementar su riqueza, también corrompe la administración de los bienes comunes y del Estado, y a los servidores públicos a todos los niveles, y con ello los ricos van creando redes clientelares que aseguran su total impunidad. La justicia y las responsabilidades no se les aplican a los ricos como al resto de los mortales, la corrupción aumenta a su alrededor, y se facilita el parasitismo que manipula las leyes y los privilegios a su antojo. La segunda generación de los ricos ya tiena más fácil la tarea, porque ya se entra en un círculo vicioso, donde las sinergias ya están establecidas, y además se genera el mensaje social de que, al haber heredado la riqueza, no se les puede responsabilizar de cómo se generó. Por tanto, las segundas generaciones de los ricos, y las siguientes, ya se ven como más saneadas. Esto suele ocurrir mucho, por ejemplo, en las muchas generaciones de aristócratas (condes, marqueses, etc.) que existen en el mundo, de los cuales nuestro país también es una potencia

 

Y así, los logros de la primera generación facilitan el continuo proceso de enriquecimiento de la segunda. La preocupación por alcanzar niveles de influencia social les ha otorgado cierto poder a sus antepasados (que ellos heredan simplemente por "derechos de sangre", como los Reyes), que las siguientes generaciones usan para continuar corrompiendo a sus círculos, y enriqueciéndose aún de forma más parasitaria que sus antepasados. El Estado en sus diferentes niveles les otorga todas las facilidades posibles, y les protege incluso del pago de impuestos, a veces tan bajos que son absolutamente ridículos. Ello ocurre no sólo con los personajes ricos, sino también con las organizaciones poderosas que viven a la sombra del Estado, como en nuestro país la propia Iglesia Católica. Una sociedad justa no debería nunca prohibir la iniciativa privada (jamás lo hemos dicho), pero sí tratar a los ricos como proporcionalmente se trata a los pobres, lo cual implicaría, entre otras muchas cosas, hacerlos pagar (por justicia hacia la sociedad en la que viven) proporcionalmente a su riqueza, y no permitir que existan ricos con un patrimonio, riqueza o terrenos inmensos, mientras la sociedad permite que existan pobres de solemnidad. De esta forma, iríamos cambiando esta arquitectura social proyectada hacia la desigualdad, por una arquitectura social más justa, más humana, más equitativa, más eficiente y más racional. Y de esa forma, dejaría de haber pobres de solemnidad, porque también dejaría de haber ricos de espanto. La sociedad sería más digna, porque lo serían todos sus miembros, aunque unos tuvieran más que otros, pero no en unos niveles tan exagerados e indecentes como los que se permiten hoy día. 

 

Pero lejos de este escenario, mientras los pobres son machacados por las Instituciones (para que te concedan un subsidio tienes que demostrarle a la Administración poco menos que estás en la indigencia), a los ricos, el Estado les asegura subsidios para sus empresas, facilidades en sus gestiones, subvenciones a la Seguridad Social, rebajas en sus impuestos, ayudas públicas para mantenimiento de su patrimonio, descuentos en sus declaraciones de bienes, contratos con sobornos (lo que en Estados Unidos es un ejercicio legal), el acceso a las infraestructuras y servicios públicos de forma gratuita, etc. Además, el Estado, en su deriva neoliberal, les ha asegurado a los ricos la adquisición de empresas públicas, grandes joyas estatales, a precios de ganga, y gracias a la constante desregulación y mercantilización de bienes, productos y servicios, se les garantiza un mercado cada vez más grande para el saqueo y el expolio. Quizá el robo más obsceno de la Historia sea el de esta última crisis, surgida en 2007, con el rescate financiero a los grandes bancos mediante fondos públicos, simplemente porque "eran demasiado grandes para caer". Y como alguien dijo, si esto es así, quizá es porque "eran demasiado grandes para existir". Es un robo absolutamente indecente perpetrado por los más ricos, que han manipulado la intervención pública (ésa que tanto critican cuando sus empresas van viento en popa) a su favor, socializando las pérdidas de sus empresas, es decir, repartiendo sus deudas entre toda la sociedad, entre los trabajadores que nada tenían que ver con sus tropelías, para endeudar al país y poder continuar con sus imperios, y con sus riquezas. Y todo ello, bajo una absoluta impunidad social y jurídica. Prácticamente, ningún gran banquero ha ido a prisión. Continuaremos en siguientes entregas.

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10 noviembre 2016 4 10 /11 /noviembre /2016 00:00
Contra los Tratados de Libre Comercio (35)

El TPP recoge y amplifica a intensidades no conocidas la globalización bajo los términos neoliberales

Paul Walder

Ya en enero de 2015, el Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ese lobby de los paraísos fiscales, sentenció sin despeinarse: "No puede haber elección democrática contra los tratados europeos", y efectivamente, se está cumpliendo a rajatabla. Y en efecto, el establisment europeo ha conseguido, después de varias semanas de valiente bloqueo por parte de la región belga de Valonia, doblar el brazo a Bélgica, y avanzar hacia la firma del CETA. La noticia es un auténtico jarro de agua fría. No obstante, aún no está todo perdido. Pablo Elorduy lo explicaba hace varios días en este artículo para su medio, Diagonal, que tomamos como referencia para contar lo que ha ocurrido. Charles Michel, Primer Ministro belga, anunció a mediodía del pasado 27 de octubre que su Gobierno levantaba el veto al tratado de inversiones entre la Unión Europea y Canadá (CETA), por lo cual el ultimátum de los mecanismos de gobernanza de la UE había conseguido su objetivo, rubricándose el tratado el mismo día 30 de octubre. La entrada en vigor será inmediata, aunque provisional, pues aún debe ser ratificado por todos los Estados miembro, y por el Parlamento Europeo. No habrá elección democrática contra los tratados, según Juncker. Es una guerra a la democracia, es un chantaje a la soberanía popular, es la imposición fascista del neoliberalismo. 

 

Durante el pasado verano, la Comisión Europea había maniobrado para que el tratado, considerado mixto (es decir, que tiene que ser ratificado en cada uno de los 38 parlamentos nacionales y regionales), pudiera entrar en vigor de forma provisional antes de esa ratificación múltiple, con lo cual quedaba allanado el camino para que el CETA pudiera comenzar a andar con el voto de los Gobiernos actuales (incluido el de Rajoy, uno de los más entusiastas con el tratado, que además también maniobró durante el verano para la ratificación exprés del CETA sin consultar ni al Congreso, ni al Senado ni a las Comunidades Autónomas, en un ejercicio de claro autoritarismo y desprecio a la soberanía nacional, esa que tanto invocan cuando les amenaza el independentismo catalán). El plan hubiera seguido su curso de no haber sido por la valiente y decidida negativa del Parlamento de Valonia, que se negó hasta en cinco ocasiones, manifestando sobre todo discrepancias con el sistema de los tribunales privados de arbitraje entre las compañías multinacionales y los Estados. Parecía así que el trabajo de 18 meses anteriores se iba al carajo, e incluso las autoridades canadienses (concretamente, la Ministra canadiense de Comercio) abandonaron la sede de la Comisión con una profunda decepción. El grupo de la izquierda en el Parlamento Europeo (GUE/GNL) protestó enérgicamente a través de su portavoz Marina Albiol, y el activista Tom Kucharz, de Ecologistas en Acción, declaró que "las presiones y los chantajes feroces de la Unión Europea, de la patronal y de los gobiernos europeos como el alemán y el francés han surtido efecto", y comparó la situación con el golpe a Grecia para la firma del tercer memorándum de entendimiento con la Troika, que ha puesto prácticamente todos los recursos del país en manos de empresas privadas. 

 

Según este activista medioambiental, a la presión de la propia Comisión Europea, se ha unido una presión inaceptable del Gobierno belga, de corte derechista y ultraliberal, hacia sus gobiernos regionales, como el de Valonia, amenazando con los recortes en subvenciones u otras consecuencias políticas y económicas. Como vemos, la historia se vuelve a repetir, por desgracia. Esta indecente y antidemocrática Europa sólo entiende de presiones y chantajes cuando se trata de acallar toda voz que salga en contra del despiadado neoliberalismo global que pretende imponerse. Pero como decimos, los llamamientos a la presión y a las movilizaciones ciudadanas son más importantes que nunca, porque las élites no han ganado todavía, ya que queda todo un largo camino hasta su aprobación final. Deberá ser la protesta popular la que tumbe estos aberrantes tratados, porque la práctica totalidad de las Instituciones europeas, así como los Gobiernos de sus Estados miembro, son de carácter claramente neoliberal, y estarán a favor de su aprobación definitiva. Por su parte, en el Parlamento Europeo, la mayoría de conservadores, socialdemócratas y liberales tampoco planteará una gran oposición al tratado, por lo cual también es casi segura su aprobación. Sólo la fuerza de la ciudadanía en la calle, en los centros de trabajo, de las ONG's, de los movimientos sociales y de las plataformas del tejido civil podrán enfrentarse a la aprobación final de estos monstruos que consagran la primacía de las multinacionales sobre los derechos laborales, sanitarios, económicos, culturales y medioambientales. 

 

A nivel de los Estados miembro, tan sólo se encuentran a día de hoy pequeñas resistencias en Austria, Rumanía y Alemania, pero no lo suficientemente fuertes como para poder tumbar el tratado. Y en nuestro país, el Gobierno (por esas fechas aún en funciones) del Partido Popular autorizaba el 14 de octubre la firma del CETA, en un ambiente de total opacidad y falta de transparencia, sin apenas haber debatido sobre ello en el Congreso (a pesar de estar plenamente operativo), un día antes de que una veintena de ciudades españolas saliesen a la calle a protestar, y a sabiendas de que varios de nuestros Parlamentos autonómicos (entre ellos Extremadura, País Valenciano, Baleares o Cataluña) se habían opuesto al mismo. Tampoco tuvo en cuenta, como es su estilo, las manifestaciones de las grandes ciudades como Madrid o Barcelona, que se habían declarado "Ciudades Libres de TTIP y CETA". Nada de ello impidió la decidida acción de nuestro perverso gobierno en pro del tratado comercial con Canadá. La lucha, por tanto, ha de continuar. No podemos rendirnos. El domingo 30 de octubre fue un día triste para la democracia europea, para la democracia mundial. La alegría de los líderes reunidos en Bruselas a tal efecto lo confirma. "'¡Lo conseguimos!", dijo la Ministra de Comercio de Canadá, Chrystia Freeland, a punto de saltar de alegría entre las sonrisas de los líderes presentes. Era la escenificación de la victoria ante los sindicatos, los movimientos sociales, las organizaciones ecologistas y las ONG's que velan por los derechos humanos frente al poderío transnacional de las empresas, y también sobre Valonia, esa "pequeña aldea gala del siglo XXI que puso contra las cuerdas al mismísimo Jean-Claude Juncker", en palabras de Adoración Guamán y otros autores en este artículo para el medio Contexto y Acción

 

Porque como decimos, las presiones sobre Valonia, esa pequeña región que alberga sólo el 1% de la población de la UE, han sido inmensas. Incluso el Presidente del Europarlamento llegó a presionar al Presidente del gobierno valón para que se rindiera a las presiones de la Comisión. Por supuesto, los grandes medios de comunicación también han presionado lo suyo, intentado sacarle los colores al gobierno valón por su declive económico, justificando así la necesaria apertura a las inversiones extranjeras que se promueven con el CETA. Pero Valonia no se rendía. Su resistencia representaba el esfuerzo de miles de activistas que llevan años de campañas contrarias a los tratados, y que veían en la pequeña región belga un bastión de su resistencia. Pero en fin, esperemos que a la hora de la ratificación definitiva, las Instituciones europeas se encuentren con otros "valones" repartidos por toda la geografía del viejo continente, que pongan en cuestión y se enfrenten decididamente a la aprobación del mismo. Si finalmente el CETA descarrila por esta vía, lo cual es bastante probable, finalizará la aplicación provisional del mismo, aunque no sabemos durante cuánto tiempo más estaría activo. Por tanto, tenemos aún en nuestra mano la posibilidad de muerte definitiva del CETA, lo cual a su vez pondría en peligro el resto de tratados comerciales negociados por la UE. Por otra parte, el Tribunal de Justicia de la UE tendrá que dictaminar la compatibilidad del mecanismo de ISDS (Tribunales de arbitraje inversor-Estado) con los propios Tratados de funcionamiento de la UE. Por tanto, aún hay esperanzas. Sigamos en la lucha. No nos rindamos. Continuaremos en siguientes entregas.

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9 noviembre 2016 3 09 /11 /noviembre /2016 00:00
Montaje Viñeta: http://www.ecorepublicano.es

Montaje Viñeta: http://www.ecorepublicano.es

Lo primero que quiero decirle al señor Ansón es que me gustaría responderle a través del mismo medio de comunicación que él ha utilizado, porque seguro que mi respuesta llegaría a muchos más lectores y lectoras. Pero desgraciadamente, esos grandes altavoces mediáticos sólo están disponibles para personajes como el señor Ansón. El resto, los que discrepamos, los que vemos la sociedad y el mundo de otro modo, nos tenemos que conformar con publicar nuestras ideas en blogs personales, o en medios de comunicación alternativos. Pues bien, el caso es que el señor Luis María Ansón, miembro de la Real Academia de la Lengua, y ex Director de ABC y de La Razón, dos de los diarios más reaccionarios del catálogo español de medios, ha escrito recientemente un artículo en el diario El Mundo, titulado "El caudillaje de Iglesias", donde destila una serie de opiniones, actitudes y pensamientos que vamos a intentar rebatir. El escrito comienza retomando la frase con la que Pablo Iglesias contestó a la Presidenta del Congreso, Ana Pastor, cuando éste le reprobó los comentarios que había hecho "contra el honor de los diputados de esta Cámara". Pero en realidad, Iglesias sólo había trasladado a la tribuna lo que los jueces han escrito varias veces en distintos autos, que no es más que calificar al Partido Popular de "organización criminal" diseñada para delinquir, una organización que, además, se presenta a las elecciones, representando a los poderes fácticos que, desgraciadamente, aún nos gobiernan. 

 

Si viviéramos en un país democrático y con dos dedos de vergüenza, el debate no serían los comentarios de Pablo Iglesias sobre los "potenciales delincuentes" que se sientan en nuestro Parlamento, ya que ese debate habría quedado zanjado con la ilegalización del PP. Pero el señor Ansón, lejos de arguir esta posibilidad, se dedica a comparar a Pablo Iglesias, por la referida frase, con Hitler, con Mussolini, con Franco, con Fidel Castro o con Hugo Chávez. De entrada, tiene gracia que el señor Ansón se refiera a Franco en el grupo de los dictadores, cuando su Diario ABC, del que él fue director durante muchos años, es el medio de comunicación franquista por excelencia que tenemos en nuestro país. Pero independientemente de eso, mete en el mismo saco a los referidos dictadores, que masacraron a su pueblo y lo hicieron involucionar en derechos y libertades de forma brutal, con los libertadores Fidel Castro y Hugo Chávez, auténticos líderes de sus pueblos, amados por sus respectivas sociedades, por haberlos liberado del yugo imperialista y capitalista. No sé para Pablo Iglesias, pero para mí sería un honor que me compararan con Chávez o con Castro. Y a continuación, después de la despreciable comparación que hemos referido, el señor Ansón asegura que "Pablo Iglesias lo tiene bien claro: no cree en la democracia pluralista de las naciones europeas ni en la soberanía nacional tal como ellas la entienden". Y se queda tan fresco. ¿Pero de qué democracia pluralista habla usted, señor Ansón? ¿Habla usted quizá de nuestra democracia pluralista, donde los dinosaurios en la sombra del PSOE desbancan a todo un Secretario General, simplemente porque éste quería explorar la posibilidad de un Gobierno alternativo? Pues yo no veo el pluralismo por ninguna parte. Si nuestra democracia fuese pluralista, pesarían más los más de 15 millones de votos contrarios al PP, que los casi 8 millones de votantes que le dieron su confianza a Rajoy. El señor Ansón tiene por tanto una idea muy extraña del "pluralismo". 

 

¿De qué soberanía nacional me habla usted, señor Ansón? ¿Quizá de la nuestra, cuando tenemos a los halcones de la Comisión Europea al acecho de que exista un nuevo Gobierno, para lanzarse sobre él a exigirle los nuevos recortes que nos imponen? Yo no veo la soberanía nacional por ninguna parte. Quizá el señor Ansón entiende que la pertenencia a un "selecto club" de países europeos consagrados al más despótico y descarnado neoliberalismo, a costa de empobrecer a la mayoría social, sin posibilidad de planteamiento alternativo posible, es soberanía nacional. Igual el señor Ansón conoce alguna "acepción" de los términos "soberanía nacional" que los demás desconocemos, dada su condición de académico de la lengua. Pero el señor Ansón vuelve a la carga inmediatamente: "Está [se sigue refiriendo al líder de Podemos] contra el sistema y se mofa de la Constitución española, la que en 1978 selló la concordia y la conciliación entre los españoles...", no sigo porque me parece que estoy en un discurso de las Cortes de finales de los 70. Y han pasado casi 50 años, pero parece que el señor Ansón no se haya enterado. ¿Quiénes se mofan de la Constitución Española, señor Ansón? ¿Está usted seguro de que no es el PP, el PSOE y sus adláteres los que no se mofan de ella? El propio régimen surgido de esa misma Constitución del 78, señor Ansón, es el que se mofa de ella, es el que la viola y la ignora permanentemente, es el que no respeta ni la Constitución ni las Leyes, es el que es antisistema por excelencia. Podríamos ponerle al señor Ansón miles de ejemplos. Basten unos cuantos: sobre la Constitución, no se respetan los derechos a un trabajo digno, ni a una vivienda, por no citar otros. Sobre las leyes, no se respeta la Ley de Memoria Histórica, ni la de Violencia de Género, ni la Ley de Dependencia, que son sistemáticamente despojadas de su carga presupuestaria, lo cual es sinónimo de incumplirlas. 

 

Y continúa: "Pablo Iglesias (...) sabe muy bien lo que quiere: derrumbar el edificio de la Transición, construido con tanto esfuerzo y tanta generosidad...". ¡Cuánta perspicacia, señor Ansón! ¿Cómo se ha dado cuenta? ¿Ha llegado usted solito a esa conclusión? ¿No le han tenido que ayudar? ¡Bravo! Pues sí, está usted en lo cierto. Queremos derribar ese edificio de la Transición, mal que les pese a muchos como usted. Afortunadamente, cada día que pasa somos más los que queremos derribarlo. Y no sólo porque sean personas jóvenes que ni siquiera pudieron votar en 1978, sino porque nos hemos ido dando cuenta con el paso del tiempo de que ese edificio era una trampa, y sólo pretendía disfrazar el régimen fascista anterior de régimen democrático, pero sin cambiar un ápice los cimientos que lo mantenían en pie. Es el edificio de la apariencia democrática, pensado para que sigan gobernando los mismos, los herederos de la dictadura, los grandes poderes económicos, las grandes empresas que también sostuvieron el franquismo, la misma Iglesia Católica, los Ejércitos machistas, violentos y retrógrados que aún poseemos. No nos gusta ese edificio, señor Ansón. Por eso queremos derribarlo. Y derribarlo implica recuperar eso que usted asegura que tenemos (pero que no tenemos): la soberanía nacional, la capacidad autónoma de decisión, para que se manifieste a través de un proceso constituyente que ponga patas arriba todos los cimientos de ese perverso edificio. Y téngalo claro, señor Ansón: sólo es cuestión de tiempo que lo consigamos. 

 

Y más tarde, sentencia el señor Ansón: "Lo que librará a España de la embestida podemita es, como en Grecia, la Europa unida del euro, la libertad y los derechos humanos". Aquí es donde el señor Ansón lanza su órdago, su auténtico órdago, pues se escuda en que "...Europa es el refugio que puede resolver el desmoronamiento de un régimen que padece la mediocridad de la clase política española...", cuestión en la que se contradice flagrantemente, pues justamente la porción más mediocre, podrida y corrupta de esa clase política española, representada por esa triple alianza (PP-PSOE-C's) es la que defiende a capa y espada el dogal de esa "Europa unida del euro", tal como el señor Ansón la llama. Por tanto, señor Ansón, no sólo es que Europa no vaya a representar ninguna solución, sino que es el problema de fondo que hay que resolver, pues es el escollo final y definitivo, el escollo supranacional, que nos impide proceder a un cambio de políticas económicas, para garantizar de verdad la dignidad y la libertad de nuestra patria y de nuestra gente. Esa Europa del euro, como usted la llama, es la última responsable de que hayamos alcanzado una sociedad con tal grado de podredumbre, de insolidaridad, de precariedad y de crueldad hacia nuestros semejantes. Porque precisamente, es una Europa opuesta a la libertad y a los derechos humanos, justo lo contrario de lo que el señor Ansón afirma. Y muchos esperamos como agua de mayo que esa "embestida podemita", como usted la tilda, sea capaz de enfrentarse a los designios de esta Unión Europea con determinación y valentía (justo lo que no hizo Grecia, y así les va), rebelándose contra el cruel dictado de sus Instituciones, y desobedeciendo sus antidemocráticos mandatos. 

 

Por último, viene lo mejor del artículo del señor Ansón, que es cuando el tono del mismo se vuelve como el de un matón de barrio, adquiere un matiz amenazante, y afirma: "Me aseguran que el CNI dispone de un arsenal de irregularidades y vergüenzas del líder podemita. Sería mejor no tener que exhibirlas y que Pablo Iglesias, con la Cruz de Borgoña a cuestas, se mese la coleta, embride su ego desbocado y se integre en el sistema que gobierna a los países todos de la Europa unida". Esto ya no tiene desperdicio. La verdad es que no lo esperaba del señor Ansón, siempre tan prudente y comedido en sus declaraciones públicas. Por otra parte, no es la primera vez que los líderes de Unidos Podemos son objeto de las males artes periodísticas, a las cuales se acaba de unir el señor Ansón, vinculando sus nombres a supuestos "Informes policiales" que comprometen su honorabilidad. Pero en fin, yo tenía al señor Ansón en un rango un poquito más elevado que a los Eduardo Inda y compañía, pero veo que me equivocaba. De casta le viene al galgo, y el especímen manipulador disfrazado de periodista del régimen está mucho más extendido de lo que parece. Pero como digo, no es la primera vez que se elaboran dichos (falsos) Informes, y el hecho es que en cuanto se han llevado ante las oportunas instancias judiciales, el poder judicial los ha desechado, dejando en el más profundo de los ridículos a los que abogaban por ellos. Quizá el más conocido para la opinión pública sea el Informe elaborado por la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía, con el aval de nuestro reprobado e indecente Ministro del Interior (aquél que conspiraba desde su poltrona para acosar y derribar a sus adversarios políticos independentistas), sobre la supuesta financiación irregular de Podemos (Informe PISA).

 

Hasta en cinco ocasiones los jueces han desestimado los intentos de derribar a la formación de Pablo Iglesias mediante montajes periodísticos disfrazados de informes policiales, así que la estrategia ya no es nueva. Está por ver cuáles serán las sucias y cobardes estrategias que usará la gente como el señor Ansón a partir de ahora. Pero como la amenaza habla de que el señor Iglesias, para no ser "descubierto en sus vergüenzas", ha de "integrarse en el sistema", yo le preguntaría al señor Ansón: ¿A qué sistema se tiene que integrar Pablo Iglesias, señor Ansón? ¿Al sistema de los recortes sociales, de los abusos de la banca, de los desahucios, de la corrupción a granel, de la información basura de sus medios de comunicación dominantes, de la privatización de empresas y servicios públicos, de la precariedad laboral, de la pobreza y de la miseria para los trabajadores, desempleados, pensionistas y jóvenes? ¿Dónde hay que integrarse, señor Ansón? ¿En el sistema de las desigualdades sociales, de las reformas laborales, de las leyes represoras para la ciudadanía, de las reformas educativas elitistas y adoctrinadoras, en el sistema belicista y seguidista de los Estados Unidos de América? ¿A qué sistema hay que integrarse, al de las reformas fiscales para que los ricos sigan ganando cada vez más, al del desmantelamiento de las empresas públicas, al del emprendimiento desaforado, al de la vuelta al ladrillo, al boom del pelotazo y de las inmobiliarias, a las construcciones faraónicas, al del acoso a la cultura, al de la energías contaminantes, al de los tratados de libre comercio, al de la destrucción del planeta? Si ese es el sistema en el que hay que integrarse, señor Ansón, se lo dejo todo para usted solito, mejor dicho, para usted y los suyos, los de su calaña, los que llevan conduciendo al país durante décadas por estos derroteros. 

 

 

 

 

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8 noviembre 2016 2 08 /11 /noviembre /2016 00:00
Pedro Sánchez no ha aprendido la lección

Así que, probablemente, asistiremos en los próximos meses a una catarsis del PSOE, a una supuesta y, una vez más, falsa renovación del partido para seguir engañando a muchos votantes. Yo sospecho que nos están vendiendo la idea de que una parte de ese partido puede volver a sus orígenes socialistas, de que el “socialismo” español encarnado por el PSOE aún tiene salvación. Habrá que estar muy alerta e intentar desenmascarar a ese partido, auténtico maestro en el arte de engañar a la ciudadanía. Hay demasiados ejemplos prácticos, recientes y no tan recientes, que imposibilitan confiar en esa formación política

José López

A Pedro Sánchez se le ha quebrado la voz anunciando que deja su escaño de diputado. Es la penúltima quiebra de quien lleva demasiado tiempo haciendo vieja política y chocando contra la marcha de los tiempos. Digo la penúltima porque en el PSOE cuando ejecutan ejecutan de verdad. Y la gestora, me temo, aún no ha dicho la última palabra sobre Sánchez. Como un animal herido, el PSOE va teniendo maneras de mafioso. Y no perdonan. Y encima dicen “no es nada personal”. Quizá esa ha sido la razón de su voz cortada y rota

Juan Carlos Monedero

Si Pedro Sánchez hubiese sido tan valiente como ayer habría un gobierno progresista en España

Pablo Iglesias

Como nuestro sabio refranero español tiene muy buenos recursos, a lo que vamos a contar a continuación bien pudiera aplicarse ese refrán que dice: "¡A buenas horas, mangas verdes!". Después de los últimos acontecimientos ocurridos en torno a la figura del ex Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, y a tenor de sus declaraciones, tanto en Twitter como en su comparencia ante los medios de comunicación, parece no haber aprendido la lección. O padece de un estado de ingenuidad supina, o de exagerada valoración de sí mismo, dadas las declaraciones de intenciones que ha manifestado. En efecto, después de su "sacrificio" como Secretario General del partido, por parte de los barones y baronesas felipistas que aún mantienen el control, Pedro Sánchez envió el siguiente mensaje a través de su cuenta de Twitter: "Pronto llegará el momento en que la militancia recupere y reconstruya su PSOE. Un PSOE autónomo, alejado del PP, donde la base decida. Fuerza". No era solamente una declaración de ánimo, puesto que sus intenciones quedaban expresadas, siquiera fuese veladamente. Mantuvo el silencio de nuevo durante varios días, hasta que decidió en la misma mañana del día en que fue investido Rajoy, entregar su acta de diputado, no prestándose al juego de tener que votar en contra de su partido ni de sus votantes. 

 

Al día siguiente estrenaba una web propia, como primer paso en el camino de la materialización de lo que había expresado en Twitter pocos días antes. Declaró en rueda de prensa que tenía la intención de recorrer de nuevo España, para reunirse con la militancia de base del PSOE, aquélla que "no había sido escuchada". Demasiado tarde. Pero las auténticas y verdaderas declaraciones de Pedro Sánchez, las que han causado un auténtico terremoto en su organización, llegaron justo al día siguiente de la investidura de Rajoy. El periodista Jordi Évole le había citado para una entrevista en su programa "Salvados", y Pedro Sánchez no decepcionó. Se nota que había estado reflexionando profundamente durante días, y aprovechó la ocasión que le proporcionaba Évole y la Sexta para romper su silencio, y despacharse a gusto. Confirmó en persona, de viva voz, todos los postulados que desde la izquierda veníamos sosteniendo, a saber: dijo que se había equivocado con Podemos (asegurando que entonces no sabía lo que era), que los poderes financieros, los medios de comunicación y la oligarquía habían presionado para tener un Gobierno conservador (mencionó a César Alierta, de Telefónica, y al diario El País), y que en el futuro, el PSOE va a tener que entenderse con los independentistas, así como con la fuerza política de Pablo Iglesias. También dijo que piensa que España es una nación de naciones. Enseguida, los barones y viejos "socialistas" le saltaron a la yugular. El más gráfico fue el aragonés Javier Lambán, que le recomendó "retirarse con dignidad, no estorbar, ni insultarse a sí mismo con entrevistas como esa". Saltaron absolutamente todas las alarmas no sólo en el PSOE, sino en el resto de las fuerzas políticas, porque lo que estaba declarando Pedro Sánchez era, en efecto, muy gordo. 

 

Renegó de Felipe González y de Susana Díaz, a la que retó a presentarse a las primarias de su partido para la Secretaría General en el próximo Congreso. Así que, con la entrevista referida, pensamos que el ex Secretario General ha firmado definitivamente su sentencia de muerte en el PSOE. Porque aunque declaró sentirse con "ganas, voluntad y fuerza" para volver a recuperar el partido, y contar para ello con la militancia de base, creemos que ya es demasiado tarde para esa "recuperación" del PSOE. Sánchez tuvo su momento, pero su historial fue erróneo, queriendo contentar a todos, para no contentar a nadie. Pedro Sánchez hubiera quedado mucho mejor si en primera instancia se hubiera enfrentado a los poderosos barones y dinosaurios de su partido, en vez de dejar que ellos le dictaran el rumbo. Queda demostrado que teníamos razón los que sosteníamos que al PSOE no le dejarían nunca pactar con Podemos. De entrada, lo que constatan sus declaraciones ante Jordi Évole es que el golpe oligárquico ha existido, y que por tanto, teníamos razón todos los que hemos apoyado la manifestación de la Coordinadora 25S celebrada durante la votación de investidura de Rajoy, denunciando a la mafia que ha encumbrado de nuevo en el poder al partido más corrupto de Europa. Ni es verdad que Rajoy ganara las elecciones, ni es verdad que no existieran otras alternativas. Las había, pero fueron abruptamente bloqueadas. La "Operación Abstención" fue lanzada desde las élites, y Rajoy sólo tuvo que esperar tranquilamente durante unos cuantos meses a que por fin fuera alcanzada. 

 

Y a Pedro Sánchez, lo único que se nos ocurre decirle (suponiendo que fuera sincero ante Évole) es: "¡Bienvenido a la izquierda, Pedro!". Pero llegas demasiado tarde, nos has hecho mucho daño. Como muy bien afirma Juan Carlos Monedero: "A veces uno se rompe porque se ha dado cuenta demasiado tarde de que le ha faltado valor". Pues eso, valor y coraje es lo que le faltó a Pedro Sánchez. No estamos queriendo decir que su acercamiento a Podemos hubiera tenido éxito, pero al menos, hubiera quedado como un líder digno y valiente, saliendo voluntariamente por la puerta grande, en vez de ser dimitido, defenestrado y ninguneado por una infame Gestora proyectada para entregar el poder a Rajoy. Por eso decimos que Pedro Sánchez no ha aprendido la lección. Aún mantiene en su interior, si le concedemos sinceridad a sus palabras, la llama viva de un PSOE de izquierdas, sin darse cuenta de que el núcleo auténticamente dirigente del PSOE lo impedirá. La Gestora y el golpe interno provocado lo han demostrado con creces. Pedro Sánchez, y toda la militancia de base que lo apoye, deben comprender de una vez por todas que no es posible refundar el PSOE, al igual que no es posible hacer girar la política de las Instituciones europeas. Son organizaciones pensadas para cumplir su papel, y por tanto, no son reformables. Están en manos de las auténticas manos que "mecen la cuna", la cuna de un perverso sistema neoliberal que no se dejará atacar tan fácilmente, y abortará cualquier intento de democratización o de giro de sus políticas hacia la izquierda. Finalizo con las sabias palabras de Monedero:  "Ahora falta no que nadie invente falsas reconstrucciones de un partido moribundo ideológicamente, sino que los socialistas de corazón encuentren un nuevo espacio y abran el debate con lo emergente. Y en la sede de Ferraz, colgará boca abajo el retrato de Pedro Sánchez como aviso para navegantes". 

 

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7 noviembre 2016 1 07 /11 /noviembre /2016 00:00
Por la senda del Pacifismo (23)

La guerra, el aparato militar, sus prolongaciones industriales y financieras, sus articulaciones mafiosas, constituyen actualmente el núcleo central de las élites dominantes de los Estados Unidos que conforman un conglomerado de redes muy concentradas volcadas mayoritariamente a prácticas parasitarias. Parasitismo, imperialismo y militarismo son conceptos decisivos cuando tratamos de describir el comportamiento del Imperio. Estos rasgos del amo explican a su vez la dinámica de sus socios-vasallos (Alemania, Francia, Japón, etc.)

Jorge Bernstein

Actualmente, y hablando de terrorismo internacional, tal como señala Luis Gonzalo Segura en este artículo para el medio Publico, el primer reto que tenemos es acabar con el Estado Islámico (EI, ISIS...). Pero el problema de esta operación es que en realidad no existe voluntad política de hacerlo, pues terminar con esta facción terrorista implicaría enormes pérdidas para la industria armamentística, las petroleras, distintas empresas, los bancos y los gobernantes, que obtienen enormes beneficios con su existencia, además de la extensión de la cultura de la guerra, lo cual les provee la legitimación para adoptar medidas de recortes de libertades públicas y derechos fundamentales. Gonzalo Segura se expresa en los siguientes términos: "Terminar con el EI es relativamente sencillo, aunque tendríamos que asumir un coste elevado de víctimas. Una primera operación de bloqueo económico de seis meses a un año de duración que debilite considerablemente su estructura financiera y le impida pagar a los mercenarios reduciría el número de éstos y el apoyo entre la población. Una segunda fase militar, si fuera necesaria, terminaría con los terroristas con una operación terrestre que no excedería los seis meses". Bien, ¿por qué no se lleva a cabo, pues? Pues por las razones que venimos argumentando desde anteriores entregas, no sólo los aspectos económicos que relataba Gonzalo Segura, sino también los aspectos e intereses geoestratégicos que las diversas potencias tienen en juego. 

 

Si fuera posible lanzar la operación militar para acabar con el Estado Islámico, ésta tampoco sería el punto final para acabar con la tremenda inestabilidad de la región, pues ya hemos explicado en anteriores artículos de esta serie, que este polvorín es generado desde situaciones de tremenda inestabilidad política, económica y social, lo cual constituye el principal caldo de cultivo para el fundamentalismo religioso que les lleva a la radicalización yihadista. Por tanto, una segunda fase debiera constituir un verdadero Plan de Desarrollo Regional, algo de lo que nunca se habla porque tampoco existe verdadera voluntad de establecer. Ni siquiera somos capaces como comunidad internacional de llevar estos planes a los países más pobres del mundo, después de catástrofes naturales (terremotos, inundaciones, etc.), mucho menos a zonas de guerra donde se cruzan diversos intereses en conflicto. Pero como decimos, una operación militar, de no poder evitarse, no es nunca el objetivo final, sino una parte muy pequeña de un plan mucho mayor para instaurar una paz estable y duradera en regiones en conflicto. Un auténtico Plan de Desarrollo Regional (PDR) supondría mucho dinero y esfuerzo, pero es el único instrumento que garantizaría la estabilidad, y sería capaz de desarrollar la región afectada a medio plazo. Este PDR, junto con un Plan de Integración en determinadas áreas de Europa que ofrezca un verdadero futuro a las comunidades marginadas, hoy día víctimas de proclamas y ataques fascistas, sería la única forma de reducir los ataques terroristas en nuestro suelo, tanto a corto, como a medio y largo plazo. 

 

Y como argumenta Luis Gonzalo Segura, nadie habla de estos planes de desarrollo ni de integración, porque nuestros gobernantes (presionados por el complejo militar-industrial y sus grandes empresas) prefieren emplear billones de euros en la industria armamentística (nuestro país ya es la séptima potencia del mundo en fabricación y exportación de armas), que en un plan de desarrollo que generaría Estados soberanos, que reclamarían a su vez la explotación propia de sus recursos, algo que no está en la agenda de las grandes potencias. Ello haría disminuir también el tráfico de armas, los diversos intereses de los poderosos implicados, y dejaría de servir como cortina de humo para nuestros gobernantes, usadas para desviar la atención de los asuntos importantes. Para todos ellos, es mucho mejor que las guerras continúen, aunque todo ello nos explote después en nuestras propias narices, generando inocentes víctimas tanto en los países locales afectados, como en los países remotos del "civilizado occidente". En vez de parar las guerras y establecer verdaderos planes de desarrollo, sin intervenciones militares, es mejor para nuestros gobernantes que se cree este falso relato de los enfrentamientos entre religiones y civilizaciones, del fanatismo terrorista, de los dos bandos del bien y del mal, de la guerra mundial contra el terrorismo, y de las medidas que implementan fruto de las nefastas consecuencias que generan. Observemos también cómo ningún medio de comunicación convencional pone el dedo en la llaga, pues también son marionetas y armas de difusión del pensamiento dominante, en manos de las mismas élites que generan las guerras. 

 

No caigamos por tanto en el burdo y engañoso juego de pensar en las guerras y actos terroristas como "guerras culturales", de religiones y civilizaciones, sino como continuación y difusión de caminos alternativos para la extensión del capitalismo, para su canalización por vías diferentes, que garantizan la obtención de beneficios para todos los actores implicados. Hagamos frente a la realidad, y concluyamos que todo esto es un gran negocio, una gran partida donde cada uno tiene sus propios intereses, y que por tanto, a nadie le interesa que venga alguien a "detener" el juego. Tomando de nuevo las palabras de Gonzalo Segura: "...los responsables están tan cerca de nosotros que les votamos y les hacemos reverencias, y cada atentando de la supuesta guerra cultural supone una subida de las acciones de la industria armamentística en la bolsa". Y nuestro país, como no podía ser menos, va también escalando puestos para desarrollar un rol militar destacado en el mundo, como asegura Jordi Calvo en esta entrevista de Enric Llopis para el medio Rebelion. Tanto es así que Calvo asegura que entre 2004 y 2014, España ha multiplicado por diez sus exportaciones de armamento. Además, en 2014 el 16% de las armas exportadas por el Estado Español se dirigieron a Oriente Medio, que como sabemos, es actualmente el gran polvorín del mundo, con las guerras de Yemen, Siria e Irak. Estos complejos industrial-militares son en su gran mayoría occidentales (de las 100 principales empresas de armamento del mundo, 69 son occidentales), y el volumen de ventas de este complejo asciende a 400.000 millones de dólares.

 

Está claro que para mantener este enorme potencial, se necesita un gran volumen de consumo bélico, lo cual contribuye también a mantener enormes ejércitos, y a sufragar las carreras armamentistas de las grandes potencias. Se forman entonces grandes lobbies formados por militares, la industria bélica y los diferentes gobiernos, pasando de un lado a otro gracias a las famosas "puertas giratorias". La práctica habitual de nuestros gobiernos occidentales es bien conocida: ante las grandes decisiones tomadas en los "gabinetes de crisis" después de las graves tragedias, o los atentados terroristas, en dichas mesas de toma de decisiones no están las organizaciones pacifistas, ni los movimientos sociales alternativos. Valga como inciso: cuando se habla de la creación de empleo, tampoco están las organizaciones de desempleados. Pues bien, ¿quiénes están entonces? Están la cúpula militar del país en cuestión (España en nuestro caso), los altos representantes del Ministerio de Defensa, el Ministro del ramo, y algunos altos cargos relacionados. Sigamos el razonamiento: teniendo en cuenta que gran parte de estas personas proceden de la industria militar...¿qué tipo de decisiones es de esperar que tomarán? ¿Organizarán cónclaves de paz? ¿Intentarán detener los conflictos por vías pacíficas? Más bien no: ordenarán bombardeos, respuestas agresivas, colaboración con terceros países belicistas, y como mucho, de forma hipócrita y retórica, declararán solemnemente que apoyan tal o cual resolución de Naciones Unidas para fortalecer la paz, u ordenar alguna tregua. Mientras, las zonas en conflicto, seguirán desangrándose. Continuaremos en siguientes entregas.

 

 

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