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22 abril 2015 3 22 /04 /abril /2015 23:00

Hoy se viven los tiempos del capitalismo transnacional, expoliador, despótico, depredador, genocida, cínico, terrorista y decadente

Camilo Valqui

Contra los Tratados de Libre Comercio (V)

Pero si la propia Comisión Europea reconoce todos estos peligros y desventajas que traerá el TTIP, ¿cómo es posible que continúe en las negociaciones? Pues porque los países más desarrollados, que poseen un tejido industrial potente y de alto valor añadido, muy competitivo y completamente consolidado, recomiendan al resto la apertura de fronteras comerciales precisamente porque saben que la victoria comercial de sus empresas está asegurada. Y por ello, aún estando demostrado (en el pasado) que los países más atrasados industrial y económicamente no pueden desarrollar nuevas industrias sin contar con la intervención estatal (para lo cual se recomienda la protección arancelaria), los Tratados de Libre Comercio ignoran estas situaciones, porque lo único que buscan es la expansión del poderío multinacional de sus empresas. El libre mercado por tanto será desigual, ya que cuando varios países abren sus fronteras para crear un mercado común de bienes y servicios, se da un fenómeno de competencia hacia la baja o carrera hacia el fondo en el que se desploman los estándares laborales, los medioambientales, e incluso los democráticos. Y eso es justamente lo que supondrá la aprobación del TTIP.

Y aunque la retórica oficial de la Comisión Europea habla de "armonización de la regulación", está claro que se trata en realidad de un proceso en el que los raseros se van a establecer a la baja. Expresado en términos matemáticos, se trataría de definir una especie de "mínimo denominador común" en el que converger este resultado de la armonización, por lo cual está claro que la convergencia resultará en el nivel más laxo de regulación. Así las cosas, el primer gran caballo de batalla que se librará, y que traerá fatales consecuencias, serán los derechos laborales de los trabajadores/as. Porque hemos de aclarar que la regulación laboral europea es bastante más exigente que la estadounidense. De hecho, USA se ha negado a ratificar Convenios de la OIT (Organización Internacional del Trabajo, organismo dependiente de la ONU encargado de velar en todo el mundo por la consecución de unas condiciones de trabajo dignas), incluyendo aquéllos que se refieren a la libertad de asociación y a las prácticas sindicales. De hecho, la mayoría de las grandes empresas transnacionales estadounidenses no permiten la presencia de sindicatos entre sus plantillas, e imponen unas condiciones de trabajo realmente indignantes a sus trabajadores/as.

Contra los Tratados de Libre Comercio (V)

Su legislación (denominada irónicamente "derecho al trabajo") es en realidad una legislación despótica y regresiva, pensada contra la negociación colectiva y el sindicalismo, que ha modelado en EE.UU. un sistema de competencia a la baja en materia de derechos laborales, incluso entre los propios Estados de USA. Todos compiten por atraer mayor volumen de inversión extrajera, por la vía de reducir, aún más, las condiciones laborales, es decir, devaluando la propia fuerza de trabajo. Por tanto, no es difícil deducir que una convergencia con la regulación del sistema laboral estadounidense es perfectamente compatible con la cruzada que la Comisión Europea lleva practicando contra los salarios y el resto de condiciones laborales de los trabajadores/as europeos/as. En este sentido, el TTIP es un instrumento que podría servir como una especie de catalizador del acercamiento entre las normas laborales europeas a los estándares norteamericanos. No es descabellado pensar que, en un escenario de incremento de la competencia, y en el que opera una tendencia de carrera hacia el fondo, el trabajo se va precarizando cada vez más y se disipan las posibilidades de alcanzar puestos de trabajo dignos, estables y con derechos.

Por otra parte, en un escenario internacional reforzado, las empresas tenderán hacia su internacionalización, adquiriendo un respaldo y un poderío que les permitirá sin temores su deslocalización hacia las regiones donde se den menores salarios y costes laborales, de tal forma que la amenaza se volverá, si cabe, aún más terrible. El TTIP constituirá un marco que otorgará garantías de extensión y generalización de las condiciones laborales indignas, amparadas por un contexto y una regulación transcontinental que garantizará la libertad de las empresas para imponerlas. Esa amenaza, junto con la del desempleo, presionará a la baja todos los estándares, y contribuirá a la progresiva instalación del miedo en la clase trabajadora, que competirá en un escenario salvaje y desregulado. En última instancia, el paisaje que contempla el TTIP nos llevaría a definir una situación de empleos y salarios de mínima subsistencia, todo un paraíso para la clase empresarial más despótica y despiadada. Nos esperaría una nueva ola de reformas laborales extremas, completamente agresivas hacia el mundo laboral.

Pero los desmanes y fechorías no terminarían con las reformas laborales, sino que también las habría fiscales, financieras, etc. Actualmente, como sabemos, las grandes empresas ya tienen a su disposición mecanismos "legales" para eludir el mayor volumen de impuestos posible. Los aranceles repercuten al consumidor final de los bienes y/o servicios. La eliminación de dichos aranceles supone una merma para los ingresos públicos de los Estados, que podrían destinarse para compensar el impacto ecológico de la actividad económica o los costes sociales de las deslocalizaciones empresariales. Y evidentemente, el TTIP no va a incidir en el sentido de disminuir la presencia transnacional de paraísos fiscales o territorios de bajos impuestos, sino que, como aliados de los grandes agentes del capitalismo transnacional, la gran banca privada y las grandes empresas tendrán aún más poder y presencia en dichos territorios considerados paraísos fiscales, evadiendo divisas, eludiendo el pago de sus obligaciones tributarias, engordando sus beneficios, y dejando las arcas públicas de los respectivos Estados en pañales, en su mínima expresión, contribuyendo al ideal neoliberal de una reducción del tamaño del sector público, a costa de unas políticas agresivas para la inmensa mayoría social. Continuaremos en siguientes entregas.

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21 abril 2015 2 21 /04 /abril /2015 23:00

El poder se expresa con metáforas. Y cuando consigue que las aceptemos, la ideología penetra en nosotros por la puerta de atrás, como algo natural, de un modo inmediato y sin reflexión

Jorge Armesto

La influencia del pensamiento dominante se manifiesta, como estamos contando, en todas las fases de nuestra vida. En el anterior artículo de esta serie lo explicábamos para la época de la niñez, y por supuesto, continúa en la adolescencia y la juventud. La educación descarga sobre la cabeza del estudiante una gran cantidad de datos inconexos, se supone que cuanta más información acumule logrará un mayor conocimiento de la realidad. De esta forma, se consume un tiempo considerable en memorizar hechos, fórmulas, fechas, datos, pero no se dispone de tiempo para ejercitar el pensamiento, el razonamiento y la reflexión, y la información sin la teoría correspondiente puede significar un obstáculo de igual forma que lo es la propia carencia de información. 

 

Primero fue la Iglesia, en otro momento histórico el Estado, actualmente puede ser lo que se denomina "opinión pública", pero siempre existió una autoridad que nos exhorta al conformismo. Erich Fromm fue contundente al respecto: "Nos hemos transformado en autómatas que viven bajo la ilusión de ser individuos dotados de libre albedrío". Y remataba indicando que el hombre moderno: "Piensa, siente y quiere lo que él cree que los demás suponen que él debe pensar, sentir y querer. Y en este proceso pierde su propio yo, que debería constituir el fundamento de toda seguridad genuina del individuo libre". En la pérdida de identidad se hace más necesario el conformismo, pues solamente se puede sentir seguro cuando se llenan las expectativas de los demás, si no logramos ese resultado nos sentiremos temerosos ante la posibilidad de terminar aislados. Al esforzarnos por no ser diferentes, necesariamente deberemos silenciar nuestras propias dudas y convicciones, pero al alto precio de no estar vivos desde el punto de vista mental y emocional. 

 

Y no estar plenamente vivos significa que debemos buscar algo que reemplace a la actividad espontánea y creativa, por lo tanto intentaremos realizar cosas que nos brinden una excitación que no podemos encontrar por otros medios, la sociedad nos ofrece a tal efecto bebidas, drogas (legales o ilegales), espectáculos masivos, deportes, o ser espectadores de vidas supuestamente apasionantes como las que tienen los famosos, de los que estamos pendientes hasta de sus actos más intrascendentes. El poder conoce todas estas circunstancias, y por eso nos inunda de telebasura, para distraer y embrutecer aún más nuestros pensamientos, sentimientos, emociones y reflexiones. Aún cuando la anterior parece ser la única opción, existe otra alternativa, el hombre puede ser libre sin por eso estar sólo, ser crítico sin por ello dudar de todo, independiente sin aislarse del resto, pero a esta libertad debe acceder reafirmando su propia personalidad, siendo él mismo, es decir, mediante lo que Fromm denominaba "personalidad total del hombre", que es la expresión activa de todas las potencialidades emocionales e intelectuales. 

 

Esa actividad espontánea es el ejercicio de la propia y libre voluntad, que sólo es posible experimentar si no se reprimen partes esenciales de nuestra personalidad, y tenemos algunos ejemplos sociales muy significativos. Por ejemplo, los artistas suelen representar la máxima expresión de dicha actividad espontánea, y los niños/as son otro buen ejemplo, aunque muchas veces la educación se esfuerza por hacerles perder esa espontaneidad. De esta forma, tenemos la radiografía de una sociedad alienada y alienante, por efecto de la manipulación del pensamiento dominante. En la sociedad capitalista moderna, aquéllas personas que son presentadas como arquetipos para la admiración y emulación, no son precisamente quiénes más se destacan por sus cualidades espirituales, porque lo que el público busca son sensaciones de satisfacción sustitutas, son estrellas de cine o deportistas que pueden llevar a cabo un tren de vida al que la mayoría de las personas difícilmente pueden acceder, y no nos referimos exclusivamente al poder económico, sino que de alguna manera viven una vida, según nos muestran las revistas de la farándula, plagada de emociones de las que carecen el resto de los mortales.

 

De ahí que las telenovelas constituyan un género televisivo de mucha aceptación popular, pues normalmente presentan vidas humanas donde los telespectadores proyectan imaginariamente las suyas, ante la impotencia de tener que vivir una vida absurda, vacía, monótona y aburrida. Y aunque el hombre pueda tener más tiempo libre, el ocio moderno no tiene por finalidad desarrollar las facultades humanas. La televisión representa en muchos casos un sustituto de la vida activa, un medio para "vivir por transferencia", un medio que nos permite vivir imaginariamente vidas ajenas, donde proyectar nuestros anhelos y nuestras frustraciones. En tanto los juegos de azar nos proporcionan las emociones de las que carece nuestra vida, nos limitamos a esperar que un golpe de suerte nos enriquezca para siempre, y nos permita dejar de ir a un trabajo tedioso. Continuaremos en siguientes entregas.

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20 abril 2015 1 20 /04 /abril /2015 23:00

El sistema capitalista o globalización durante su desarrollo ha contribuido al establecimiento en el hombre de una conciencia inferior sustentada en el individualismo, competencia, poder, egoísmo, guerra, destrucción de la naturaleza, hedonismo, consumismo, etc., que ha degradado la dignidad humana y destruido su hábitat

Camilo Valqui

Prólogo: A raíz del estudio y comparación de diferentes propuestas, medidas y programas políticos expresados desde la izquierda, tanto local como internacional, de los diferentes Manifiestos lanzados desde las diferentes organizaciones sociales y políticas de distinto ámbito, y desde los foros altermundistas, tenemos cada vez más claro que la evolución de los programas de la izquierda, procedentes del marxismo clásico y del socialismo, y expresados hoy fundamentalmente bajo el denominado "nuevo Socialismo del siglo XXI", debe centrarse, expresarse, girar y tener como raíz a los diferentes sujetos de derecho que desde la izquierda reconocemos. Las ideas clásicas del comunismo, del marxismo y del socialismo, han de ampliarse y renovarse, adaptándose a los nuevos postulados, sensibles al reconocimiento de los nuevos sujetos de derechos, que son básicamente los seres humanos, los pueblos donde se reúnen y residen, y la naturaleza y los ecosistemas, como entorno natural donde habitan.

 

Por tanto, vamos teniendo cada vez más claro que todo programa político que se precie, expresado desde la izquierda, debe recoger, en mayor o menor medida, los tres sujetos de derecho anteriormente citados, como expresión de la esencia y el mensaje de que otro mundo, respetuoso con dichos elementos, es posible. Todo ello es el resultado de la confluencia de las (relativamente) recientes tendencias del ecologismo, el pacifismo, los movimientos animalistas y feministas, que han de formar un todo indivisible, y que han de recorrer transversalmente todas las medidas y propuestas expresadas en dicho programa. Por supuesto, todo ello después tendrá su plasmación concreta en el contexto sociocultural del país en cuestión donde se proponga, que deberá venir expresado en primer lugar en una Constitución que recoja los principios generales de respeto a todos estos sujetos de derecho, y después, en toda una serie de legislación ulterior, donde se desarrollen dichas ideas, preceptos y medidas. En resumidas cuentas, los tres sujetos de derecho que deben respetarse serán los siguientes:

 

1.- Derechos Humanos. El propio ser humano, en toda su extensión, deberá expresarse como sujeto de derecho, definiendo un nuevo concepto de ciudadanía, recogido en un documento, que plasmará una versión concreta de los documentos que ya han recogido otras muchas organizaciones mundiales que velan por ellos, tales como la ONU, UNESCO, ACNUR, OIT, OMS, UNICEF, PNUMA, Cruz Roja Internacional, Amnistía Internacional, Greenpeace, etc. Deberá hecerse eco de los Derechos Humanos Fundamentales y de las Libertades Básicas, y aquí podríamos estar hablando del derecho a la subsistencia (incluyendo el derecho a una renta básica), el derecho a la educación y a la sanidad públicas, universales y gratuitas, el derecho al trabajo digno y estable, el derecho a la vivienda, el derecho a la igualdad y la no discriminación, el derecho de acceso a la cultura y a la información, el derecho a la justicia, el derecho a la muerte digna, el derecho a la paz, o los derechos y libertades de reunión, de opinión, de asociación y de manifestación. En este sentido, cobran especial importancia los derechos de la infancia, de niños y niñas, así como los derechos de los colectivos más vulnerables de la sociedad, tales como enfermos, migrantes, personas mayores, etc.

 

A ellos hay que unir los derechos y deberes provenientes de los diversos modos de participación política y social, que deben garantizar un contexto de democracia plena. En resumidas cuentas, los derechos humanos deben garantizar la ausencia de todas las formas de discriminación y de opresión de las personas, ejercidas por cualquier intento de imponer cualquier sistema político o económico que intente secuestrar, arrebatar o mercantilizar dichos derechos, como ocurre actualmente con las agresivas políticas neoliberales, depredadoras de todos los derechos humanos. Atención especial merecen las mujeres, ya que la violencia hacia ellas se ejerce con regularidad por el sistema patriarcal, que relega a las mujeres a sus clásicos roles, y las criminaliza cuando intentan participar activamente en las luchas sociales. Hay que luchar contra la violencia económica, doméstica y sexual que se ejerce sobre ellas, cuando son consideradas como objetos o mercancías, y es violada la soberanía sobre sus propios cuerpos. Debemos erradicar el ultraje que supone el tráfico de mujeres, niñas y niños. Igualmente, debemos luchar contra la homofobia y todas sus formas de manifestación, así como defender la autodeterminación de género.

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19 abril 2015 7 19 /04 /abril /2015 23:00

La Humanidad sólo podrá garantizar su supervivencia como especie cuando logre que la inmensa mayoría de los seres humanos alcancen un mínimo grado de bienestar material y espiritual

José López

Marxismo, Socialismo y Capitalismo en el Siglo XXI (69)

Y las medidas sobre Trabajo Garantizado (TG) y Renta Básica (RB) que estamos exponiendo en estos artículos ayudarían en gran medida a la consecución de estos objetivos. Vamos a continuar con la discusión sobre la medida del TG, basándonos en una completísima exposición que sobre tal medida realizó el economista Eduardo Garzón, cuyo artículo tomamos como referencia. Mediante el TG se conseguiría reforzar las actividades económicas y sociales que hoy día son insuficientes (educación y sanidad pública, actividades culturales, deportivas, generación de energías renovables, etc.), crear nuevas actividades (sobre todo ecológicas, tales como el desarrollo de los servicios de reutilización y reparación de materiales y productos, optimización del rendimiento energético de edificios, etc.), y también remunerar, visibilizar y dignificar el trabajo de cuidados domésticos y otros trabajos hoy día voluntarios repartiendo esas actividades de forma solidaria entre la comunidad, en beneficio de todos. La cifra de puestos de trabajo que se podrían crear no es baladí, tenemos el ejemplo de la Encuesta de Empleo del Tiempo del Instituto Nacional de Estadística (INE) del año 2010, que señala que sólo para el cuidado de niños/as se dedicaron en ese año una cantidad de horas equivalentes a más de un millón y medio de puestos de trabajo, o en el cuidado de adultos dependientes la cantidad equivalente a casi 375.000 puestos de trabajo.

Las medidas son posibles, social y financieramente. Sólo necesitamos la voluntad política de querer implementarlas, pero mientras el paradigma del emprendimiento personal o de la explotación laboral que llevan a cabo las grandes empresas sean los dominantes, no se le prestará atención a estas medidas. Para el caso del TG, el Estado sería el agente financiador, pero los puestos de trabajo necesarios serían proyectados y diseñados por los Ayuntamientos y por las Comunidades Autónomas, en participación con la sociedad civil, siempre respetando ciertas directrices para que las actividades llevadas a cabo redunden en beneficio de la sociedad y de la naturaleza. No pretendemos rentabilidad privada, únicamente rentabilidad social. Pero justamente, quizá sea este objetivo el que no es compartido por los poderes dominantes. Pero si nos fijamos atentamente, los beneficios del TG son innumerables: se alcanzaría (casi) el pleno empleo, se dignificaría la vida de las personas, se satisfarían multitud de necesidades sociales reales, se producirían mayor cantidad de bienes y servicios, se generaría más renta y por tanto más riqueza, se mejoraría el cuidado del medio ambiente, creando actividades más sostenibles, reducción de la desigualdad, y aumento de la cohesión social.

Marxismo, Socialismo y Capitalismo en el Siglo XXI (69)

El Estado no tendría que soportar tanta economía sumergida, puesto que muchas actividades ocultas y que no se benefician de los derechos laborales ni de la protección social, serían abandonadas, al existir una mejor alternativa para canalizar dichas actividades en un marco de mayor estabilidad y regulación. Disminuirían también la precariedad, la pobreza y la exclusión social, y todos los problemas sociales derivados de su terrible existencia, tal como estamos soportando hoy día. También aumentaría la recaudación tributaria del Estado, tanto por la vía de la disminución de la economía sumergida como por el incremento en el número de trabajadores/as y del consumo derivado del mismo. Está claro, atendiendo a todo lo indicado, que la recuperación de la economía sería real, y llegaría a todas las personas, a toda la población, sobre todo a los más vulnerables y necesitados, que es lo que los buenos gobiernos deben hacer. Pero aún tenemos más efectos colaterales beneficiosos: aumentaría también el fondo de reserva de la Seguridad Social, con lo cual se ahuyentaría el fantasma de la sostenibilidad de las pensiones, tan terrible como falso. Y por supuesto, el Estado también se vería aliviado en el coste de las prestaciones por desempleo y en la cuantía del resto de las ayudas públicas, que ya no serían necesarias en un panorama de mayor estabilidad laboral.

Pero no acaban aquí las ventajas. Otra de ellas es la continua y permanente formación de los trabajadores/as, ya que los participantes de cualquier programa de TG mantienen y/o actualizan y desarrollan sus conocimientos, aptitudes y habilidades (a diferencia de lo que ocurre cuando cunde el desánimo de la situación de desempleo), lo que permitiría incrementar la productividad de los propios trabajadores/as, y mantenerse preparados para acceder a puestos más cualificados y/o de mayor remuneración. Cuando los empresarios del sector privado necesiten contratar a nuevos trabajadores, podrán acudir a los participantes de cualquier programa de TG, pero también podrá ocurrir el proceso contrario, esto es, que los participantes en programas de TG provengan de las diversas empresas privadas donde podrían trabajar anteriormente. De esta forma, también asignaremos su auténtico sentido a los Servicios Públicos de Empleo, hoy día bastante denostados, por haber sido transferidas sus funciones a empresas privadas de colocación. Por otra parte, que el TG sea auspiciado y fomentado desde el ámbito público tiene también ventajas añadidas, como reducir la discriminación racial, sexual y de cualquier otro tipo, a diferencia de lo que ocurre en el ámbito privado, donde resulta más complicado supervisar dichos comportamientos.

Marxismo, Socialismo y Capitalismo en el Siglo XXI (69)

Sobre los temas relativos al coste de la implementación (progresiva) de la medida, su posible financiación y las estimaciones de coste en relación a porcentaje de PIB, nos remitimos a artículos anteriores, donde ya hemos realizado estas estimaciones, así como al artículo de Eduardo Garzón citado más arriba, donde realiza amplios cálculos y estimaciones al respecto, proponiendo diversas fuentes de financiación. Sería además una medida perfecta desde el punto de vista del control de los precios y de la inflación, ya que por el lado de los salarios no hay tensión inflacionista, ya que los mismos están fijados en el programa de TG, y funcionan como un ancla de precios. Por tanto, no se generarían tensiones inflacionistas, ya que se trata de un pleno empleo flexible en el cual el poder de los trabajadores no aumenta lo suficiente como para desestabilizar los precios. De esta forma, el propio diseño del TG funciona como una especie de estabilizar automático de la economía, del siguiente modo: cuando la actividad económica se dinamiza, los empresarios del sector privado contratarán a trabajadores de los diversos programas de TG (si éstos lo desean), disminuyendo por tanto su volumen y provocando un efecto amortiguador de la inflación. Y al contrario, cuando la actividad económica se ralentice, los empresarios del sector privado despedirán a sus trabajadores, pasando éstos a engrosar las filas de los programas de TG, aumentando su volumen y provocando un efecto amortiguador de la deflación.

En consecuencia, el TG es una medida contracíclica que ayuda a evitar la inflación en los booms económicos al mismo tiempo que evita la deflación en épocas de recesión. Para finalizar con la exposición de esta medida, retomamos las palabras de Héctor Illueca, que nos dice lo siguiente sobre esta medida: "Avalada por abundante literatura científica, la idea ha obtenido el respaldo explícito de la OIT a través del Pacto Mundial para el Empleo (2009) y de la Recomendación 202 relativa a los pisos nacionales de protección social (2012), evidenciando la convicción de la comunidad internacional acerca de su eficacia para combatir y erradicar el desempleo. Algunos países han puesto en marcha experiencias dignas de ser tenidas en cuenta, como es el caso de Argentina o la India. Otros, como Grecia, estudian seriamente la posibilidad de establecer un sistema de trabajo garantizado para hacer frente a la grave crisis económica y social provocada por el neoliberalismo. En general, la propuesta empieza a percibirse como un instrumento útil para erradicar el paro y poner al día el compromiso político con el pleno empleo plasmado en el constitucionalismo democrático-social de posguerra". Continuaremos en siguientes entregas.

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16 abril 2015 4 16 /04 /abril /2015 23:00

Ningún país puede considerarse avanzado y democrático si no tiene en cuenta las necesidades de la mitad de su población que cumple la tarea más importante: reproducir a todos los seres humanos

Lidia Falcón

Esencia de un Programa Feminista (III)

Desde el ámbito institucional de los Ayuntamientos y demás Corporaciones Locales, también se puede luchar en muchos otros frentes, tales como la vivienda. Aunque el Poder Judicial no desglosa por sexos la cifra de cerca de 235.000 personas que fueron deshauciadas entre los años 2011 y 2014, la percepción es que las mujeres mayores y las nacionales o inmigrantes solas con hijos/as se han llevado la peor parte. Por ello es imprescindible convertir el parque de viviendas hipotecadas de primera residencia en parque público de alquiler social, y fomentar una oferta plural de vivienda, con modelos variados que se adecúen a necesidades diferentes y cambiantes, con atención especial a las familias monoparentales y a la emancipación de los jóvenes. Por su parte, los modelos de urbanismo y de gestión de lo público también han de adaptarse. Ya es hora de ordenar y reconvertir las ciudades para los peatones, en su mayoría mujeres, mezclar los usos urbanos, apoyando la diversificación de actividad en todo el territorio y evitando la existencia de áreas segregadas por sexos, edades y clases, fomentar los espacios públicos como foros de relación grupales e interpersonales, recuperando las plazas públicas en su clásica función de reunión, compartición y discusión ciudadana.

Hemos de reforzar el sentimiento de vecindad, contribuyendo también a potenciar los comercios locales, los productos de proximidad, potenciando y revitalizando la interacción social más cercana. Hay que mejorar el sentimiento de seguridad manteniendo los espacios públicos transitados y cuidados, accesibles, iluminados y abiertos. Debemos recuperar el poder de lo público para la gente, expropiando a las empresas el uso mercantilista y propagandístico que actualmente poseen muchos espacios públicos. Y si realmente se pretende la conciliación de la vida laboral y familiar de las mujeres, es imprescindible crear servicios públicos de proximidad y centros polivalentes. Aquí podemos referirnos a la creación y mantenimiento de jardines de infancia públicos para niños y niñas de 0 a 3 años, que puedan dar servicio tanto a las madres que trabajen fuera de casa como las que se dediquen al trabajo doméstico. También podemos referirnos a residencias de personas mayores, geriátricos y centros de día distribuidos por las diferentes barriadas de las ciudades.

Esencia de un Programa Feminista (III)

El siguiente ámbito donde nuestro Programa Feminista ha de manifestarse es el ámbito de las Comunidades Autónomas. Hemos de denunciar que los gobiernos autonómicos han recortado notablemente los presupuestos destinados a cubrir las necesidades de las mujeres, que son las más desatendidas, y las destinatarias mayoritarias de dichos recortes. Vamos a ir desglosando por diferentes apartados el conjunto de las políticas que se pueden ir aplicando de forma transversal en este programa feminista. Comenzaremos por lo relativo al derecho a la salud y a la sanidad pública. En primer lugar hay que evaluar, con la participación de las asociaciones de mujeres, el impacto en la sociedad de tener un gasto sanitario público inferior a la media europea (5,8% del PIB nacional frente al 7,2% europeo), y en consecuencia, proceder a aumentar el gasto destinado a esta partida. Hay que desarrollar programas de atención al impacto en la salud física y psíquica de las mujeres en lo relativo a la asignación del ciudado de dependientes y personas enfermas, la contaminación ambiental, la violencia machista, la especial vulnerabilidad de las mujeres discapacitadas, inmigrantes, rurales y ancianas, incluidas los comportamientos institucionalizados (por ejemplo, el incremento injustificado de la cirugía estética y la tiranía en la imposición de los patrones de moda y belleza).

Hay que desarrollar programas para la detección precoz del cáncer de mama y ginecológico con cobertura universal al 100% en el ámbito de la sanidad pública. Hay que proporcionar acceso, para todas las mujeres, incluidas las jóvenes e inmigrantes, a todos los métodos anticonceptivos: preservativos, diafragma, DIUS y anticonceptivos de última generación, así como la plena disposición de la píldora de emergencia en todos los centros de atención primaria y urgencias médicas. Hay que desarrollar programas de atención al embarazo, parto y puerperio conforme a los principios de la OMS (2001) y los derechos de la embarazada y el bebé recogidos en la Conferencia de Fortaleza (Brasil) de 1985. Garantizar el acceso igualitario de mujeres lesbianas y solas a los tratamientos de fertilidad e inseminación artificial en la sanidad pública. Reducir las cesáreas y los partos inducidos. Adecuar la preparación al parto a los horarios de las mujeres trabajadoras. Detectar, atender y denunciar la violencia contra la mujer durante el embarazo y el puerperio, así como universalizar el permiso (pagado) de maternidad de 16 semanas (Convenio 183 OIT).

Hay que garantizar igualmente la cobertura por la sanidad pública (hospitales, centros de especialidades, dispositivos de cirugía menor ambulatoria y aborto farmacológico) de la interrupción voluntaria del embarazo. Hay que evaluar los programas de atención a la menopausia, la terapia hormonal sustitutoria y los nuevos fármacos anti-osteoporosis con los criterios de la Agencia Nacional del Medicamento. Hay que proceder a una moratoria de la vacuna del papiloma virus humano. Atender, desde las necesidades de la mujer, el aumento del hipotiroidismo, las enfermedades autoinmunes, los trastornos musculoesqueléticos, la fatiga crónica, la fibromialgia, las anemias y la violencia sexual. Hay que poner en marcha medidas de prevención de la discapacidad asociada al envejecimiento, mediante la proliferación de centros de dia, centros deportivos y piscinas accesibles a la población con menores recursos económicos. Hay que potenciar el personal de enfermería y medicina de atención primaria con un ratio de 1.200-1.500 personas por profesional y al menos 10 minutos por usuario/a. Y en cuanto a la violencia machista, hay que reforzar la estructura orientada al distrito para coordinar el apoyo sanitario y social a las mujeres víctimas de esta lacra, así como el reforzamiento de los servicios de salud mental para mujeres. Continuaremos en siguientes entregas.

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15 abril 2015 3 15 /04 /abril /2015 23:00

Todo lo que se escribe sobre derechos humanos en su mundo [de EE.UU.], y en el de sus aliados que comparten el saqueo del planeta, es una colosal mentira. Miles de millones de seres humanos viven con hambre, sin alimentos suficientes, medicinas, ropa, zapatos, viviendas, en condiciones infrahumanas, sin los más mínimos conocimientos y suficiente información para comprender su tragedia y la del mundo en que viven

Fidel Castro

USA: Estado de guerra permanente (XXIV)

Y mientras tanto, los Estados Unidos de América continúan con el demencial negocio del complejo militar-industrial. Por ejemplo, sólo en 2011 (el año más reciente del que se tienen estadísticas completas), Estados Unidos vendió más de 66.000 millones de dólares en armas en todo el mundo, representando un 78% del mercado mundial de armas. En general, armas y entrenamiento de USA están siendo suministrados a más de 140 de los 195 Estados miembros de las Naciones Unidas. La pregunta por tanto, como muy bien indica William D. Hartung en su magnífico artículo, no es a quién vende armas USA, sino a quién no ha vendido todavía. En este negocio no se discrimina a ningún "cliente", aunque el cliente represente a un Estado fascista, autocrático o que no respete mínimamente los Derechos Humanos, que ellos tanto dicen defender. Como ya sabemos, el sistema capitalista no tiene amigos, sólo tiene socios, y atiende a sus socios por orden de prelación en función de lo que pueda contribuir al "negocio", en este caso de las armas.

Si bien la política de promoción de la exportación de armas por la Administración norteamericana puede ser buena para toda la industria militar y todas las empresas contratistas del Pentágono, tiene consecuencias tremendamente negativas para los Derechos Humanos y la seguridad global. Un informe de junio de 2012 del Centro para la Integridad en Washington D.C., ha documentado el hecho de que la mayoría de las transferencias de armas de Estados Unidos van a los países que su propio Departamento de Estado ha identificado como los principales países violadores de los Derechos Humanos, como Argelia, Bahrein, Egipto, Arabia Saudí, Honduras o Perú. No sólo estas armas se utilizan para alimentar las políticas represivas de sus respectivos gobiernos, sino que socavan la credibilidad de Estados Unidos para convencer a otras naciones de que detengan sus ventas a regímenes no democráticos, como las transferencias de armas rusas a Siria. Se torna más necesario que nunca que la ONU, dentro del proceso de refundación interna que necesita para convertirse en un organismo que realmente represente la voluntad democrática mundial, se arremangue y tome este asunto como prioritario, para poner orden, límite y alcance al comercio mundial de armas.

USA: Estado de guerra permanente (XXIV)

Pero no podemos olvidarnos del otro bastón de apoyo importantísimo, como es la guerra económica. Hoy día, las medidas de sanción y aislamiento económico actúan como complemento ideal a las propias guerras, frías o calientes, unas veces preparandoles el terreno, y otras veces actuando por sí mismas como elementos desestabilizadores de la economía interna de los adversarios de Washington. En el caso de Rusia, tan actual como paradigmático, el Congreso de Estados Unidos ha aprobado una serie de sanciones económicas en contra de ese país, Entre ellas, una Ley autorizando la aplicación de nuevas penalizaciones para impedir el acceso de los principales bancos rusos a los mercados de créditos de Estados Unidos, bloquear la transferencia de tecnologías para la exploración de recursos energéticos y congelar los fondos de algunos aliados de Vladimir Putin, prohibiendo su ingreso a Estados Unidos. Hemos de agregar también a esta nueva ronda de sanciones las políticas de la Casa Blanca que derrumbaron el precio del petróleo a la mitad de su valor con el inocultable propósito de debilitar el poderío de Rusia, Irán y Venezuela (tres países cuyos gobiernos son caracterizados por el régimen de Obama como enemigos irreconciliables de Estados Unidos).

Pero ahí no queda la cosa. Una de las leyes aprobadas recientemente en el Congreso norteamericano, promovida por el impresentable senador anticastrista Bob Menéndez, contempla un aporte de 350 millones de dólares destinados a la asistencia militar de Ucrania, 10 millones de dólares por año durante los siguientes tres años para "contrarrestar la propaganda rusa" en Ucrania, Moldavia y Georgia y otros 20 millones, también a desembolsar anualmente durante tres años, a los efectos de "promover la democracia, medios independientes, acceso sin censuras a Internet y para combatir la corrupción en Rusia". ¿Se puede llegar a más altura cínica que USA? ¿A quién se cree que puede engañar con sus maniqueos, absurdos y mentirosos argumentos? ¿Porqué no se aplican ellos mismos la promoción de la democracia, los derechos humanos, extendiéndolos también a los derechos laborales, sanitarios, de protección social, de protección medioambiental, y otros muchos? ¿Cómo pueden actuar de paladines de la libertad y los derechos humanos, cuando son el mayor contribuidor mundial a la desestabilización geopolítica del planeta?

Dejemos ya de confiar y alinearnos con un país egocéntrico, que bajo su mesiánica propuesta de llevar la antorcha de la libertad, la democracia, la justicia y los derechos humanos, no hacen otra cosa que tejer un minucioso plan de dominación mundial, más ambicioso aún que el de Hitler, cuyos ejecutores son criminales de guerra, comenzando por sus propios Presidentes. Plan que es ejecutado con la ayuda de todas las piezas a su servicio: la CIA y sus torturas científicas, la aplicación de bloqueos y brutales sanciones económicas, y la puesta en práctica de insolentes y chulescas declaraciones, como las emitidas por Obama en relación al peligro representado por Venezuela para la "seguridad nacional" de los Estados Unidos. Es absolutamente escandaloso e indecente que el país más poderoso de la Tierra sea el que más contribuye a este estado de guerra permanente, y una muestra insuperable de la putrefacción moral y degradante del imperio. Una irresistible pestilencia que prevalece en todo el orden mundial, y que contribuye cada día que pasa a su desintegración. Continuaremos en siguientes entregas.

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14 abril 2015 2 14 /04 /abril /2015 23:00

Hace pocos días se celebraron las Elecciones Autonómicas andaluzas, con una amplia victoria del PSOE-A, y a los pocos días de celebrarse, salió a la luz pública una denuncia de un caso ciertamente ilustrativo de las prácticas de clientelismo político que llevamos denunciando hace mucho tiempo en tierras andaluzas. Como sabemos, desde siempre se ha afirmado que el "socialismo" andaluz es quizá la plaza más fuerte del PSOE a nivel nacional, que Andalucía representa su más firme y sólida fortaleza, y que una victoria en Andalucía proyecta siempre una victoria a nivel nacional. Bien, de entrada, hemos de afirmar que la "amplia" victoria del PSOE-A se produce, una vez más, en el contexto de una Ley Electoral injusta, que no asigna los escaños proporcionalmente al número real de votos obtenidos. En efecto, bajo un cálculo simulado de lo que debería hacer un auténtico reparto proporcional, el PSOE hubiese obtenido 38 escaños en Andalucía, en vez de los 47 que ha obtenido.  

 

¿Cómo podríamos definir una red clientelar, en este caso de tipo político? Pues aquélla que se dedica, en vez de a trabajar por sus ciudadanos/as, a construir toda una cadena de favoritismo, nepotismo y tráfico de influencias, para asegurarse permanentemente el poder. En el fondo, no es más que una red corrupta institucionalizada. Pues bien, en el caso en cuestión, donde existe un fichero de audio que lo demuestra, se oye cómo toda una Delegada de Empleo de la Junta en Jaén en aquél entonces (año 2012),  Irene Sabalete (hoy detenida por el caso del fraude en los cursos de formación, y de baja en el partido), arenga en tono amenazante a sus empleados (miembros de las Unidades Territoriales de Empleo, Desarrollo Local y Tecnológico), para que se dediquen en su jornada laboral a hacer campaña en favor del PSOE-A. Como puede comprobarse claramente en las pruebas aportadas, los Agentes Locales de Promoción de Empleo eran "instados" a olvidarse de su trabajo durante la campaña, y a ir empresa por empresa, para convencerlas de que votaran al PSOE, bajo amenaza de que si no ganaban las elecciones, no seguirían trabajando para la Junta. Toda una vergüenza institucional, de la que el PSOE-A debería dar explicaciones.

 

 

Pero más allá de ello, que no es más que un botón de muestra, es importante hacer notar la extensa red de clientelismo que el PSOE de Andalucía ha venido tejiendo minuciosamente, palmo a palmo, durante décadas en nuestra tierra, para garantizarse las sucesivas victorias electorales, con una serie de prácticas de intimidación de empleados y clientes, y mediante la presencia de una serie de empresas públicas de carácter "fantasma", en las que el PSOE-A mantiene a todo tipo de enchufados, suponiendo una insoportable sangría de fondos públicos destinados a empresas que poseen, por decirlo coloquialmente, más jefes que indios. Todo ello ha ido engordando la Administración Pública andaluza, construyendo una extensa red de clientelismo político, extendida en mayor o menor medida por todas las provincias andaluzas, que lógicamente, suponen una gran baza para la victoria del partido en Andalucía. 

 

De hecho, y según la Cámara de Cuentas andaluza, alrededor de unas 28.000 personas poseen una nómina adscrita al entorno de todas estas empresas, concebidos como entes instrumentales al servicio del PSOE-A, constituyendo toda una auténtica Administración paralela a la oficial. Pero es que en la Administración oficial, como nos mostraba el caso que poníamos de ejemplo, y que ha sido recientemente denunciado, también se daban dichas prácticas mafiosas y clientelares, por lo cual hoy día sería tremendamente complejo desenmarañar la extensión y capacidad de toda esta retícula, de toda esta malla clientelar, que despliega sus tentáculos por todos los rincones de Andalucía. El proceso está bien claro: durante décadas, esta gigantesca red clientelar de favores y contrafavores al servicio del partido ha ido ganándose la complicidad no sólo de los trabajadores públicos (incluso privados, de las terceras empresas a las que la Junta favorecía), sino también de la población situada en los grandes núcleos rurales andaluces, que tienen (casi) tanta representación y poder como las grandes ciudades andaluzas. 

 

Romper todo este tinglado construido lentamente, poco a poco, pero de tanta extensión y complejidad, resulta hoy día muy complicado, por la tremenda resistencia que ofrece, y ello constituye, sin lugar a dudas, la razón de las continuas victorias electorales del PSOE en Andalucía. Por su parte, la corrupción a gran escala ya sabemos por dónde va: el caso de los ERE fraudulentos, o el caso EDU del fraude en los cursos de formación ocupacional a desempleados/as no son más que la palpable demostración de una práctica consumada durante más de treinta años, que consistía en que la Junta estaba tratando de repartir dinero público a los sindicatos para evitar la contundencia de los conflictos sociales de gran envergadura, provocados por su gran alianza y complicidad con el poder y la hegemonía empresarial en nuestra tierra. Ni que decir tiene que los sindicatos mayoritarios han actuado como agentes necesarios y colaboradores en toda esta corrupta gestión, porque evidentemente, ellos también salían favorecidos, lo cual ha conducido también a la actual situación de descrédito de dichas organizaciones.

 

Esperemos que las nuevas fuerzas políticas que han irrumpido fuertemente en el Parlamento andaluz, sobre todo la de PODEMOS, sean capaces de ir minimizando el efecto del clientelismo, controlándolo y sacándolo a la luz pública, para que estos deplorables casos se conviertan en historia. Comisiones de control y de investigación, así como potentes leyes que controlen el funcionamiento de la propia Administración, y que combatan fuertemente la corrupción, serán las herramientas fundamentales para que poco a poco seamos capaces de desmontar todas estas redes corruptas y estas deleznables prácticas de clientelismo político que el PSOE-A ha protagonizado durante tantos años en la Junta de Andalucía. Necesitamos un cambio político, en las formas, en la distribución, en las prácticas y en las estructuras del poder, una auténtica renovación, una bocanada de aire fresco que acabe con la podredumbre institucional que nos gobierna. Sí se puede.

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13 abril 2015 1 13 /04 /abril /2015 23:00

La mayor amenaza es la austeridad sin fin, el bienestar convertido en lujo de pocos, la indignidad y la precariedad impuestas a mayorías cada vez más grandes, la corrupción como modo normal de hacer política, la financiarización de la vida, la democracia transformada en un espantajo vacío agitado por las cotizaciones de la Bolsa para intimidar a los ciudadanos que todavía no se resignaron

Boaventura de Sousa Santos

Después de las Marchas de la Dignidad: Huelga Integral

La dictadura de la Troika ha de ser derrocada por la fuerza de la ciudadanía. Ningún otro camino nos conducirá a la liberación que necesitamos en torno a las políticas salvajes de austeridad. Las descaradas mentiras del Gobierno ya no se sostienen. Sólo desde una respuesta clara, tajante y contundente de la inmensa mayoría social se podrá desalojar de las Instituciones a toda esta indecente ralea. Hay tantas cosas que rechazar que la lista es interminable: las leyes mordaza y represoras, el TTIP, los recortes sociales, las privatizaciones de servicios públicos, y una asqueante degradación de la política con cientos de casos de corrupción, que son el pan diario de este capitalismo salvaje. Hace pocos días tuvo lugar la segunda edición de las llamadas "Marchas de la Dignidad", con cientos de miles de personas manifestándose en el corazón de la capital de España, llegadas de todos los puntos de nuestra geografía. El lema de tales marchas da idea, por sí mismo, de la tremenda precariedad que sufrimos en nuestras vidas: "Pan, techo, trabajo y dignidad".

Está muy claro que el Gobierno nos vende humo, un humo denso para que no seamos capaces de ver la cruda realidad, para que se nublen nuestros ojos, y no podamos ver que se profundizan diariamente los perversos efectos de todas las contrarreformas antisociales que este indecente Gobierno lleva planteando desde su llegada al poder. Con un descarado servilismo hacia los poderes económicos y hacia las antidemocráticas instituciones europeas, que profesan todas ellas el mismo ideario neoliberal, las cartas están echadas, y se consuma el ataque a todas las líneas de flotación del Estado del Bienestar, hundiendo prácticamente todos los colchones que podían proporcionar una vida mínimamente digna. Se reducen las prestaciones por desempleo, se desmantelan progresivamente la sanidad y la educación públicas a base de sucesivas oleadas de recortes, y se inhabilitan presupuestariamente sistemas como la dependencia, dejando en la estacada a miles de familias con personas dependientes a su cargo. La tasa de paro se vuelve insoportable, cerca de 3 millones de personas carecen totalmente de ingresos, los "empleos" que se crean son precarios, se fomenta la pobreza laboral, social y energética, se carga sobre las espaldas de los abuelos el mantenimiento de familias completas, con sus famélicas pensiones, y el paro juvenil continúa empujando al exilio laboral a miles de personas.

Después de las Marchas de la Dignidad: Huelga Integral

Por su parte, la corrupción y las "irregularidades" fiscales roban de nuestro erario público el equivalente a un 5% del PIB, pero se ha alcanzado ya tal nivel de descaro y desvergüenza que los argumentos para justificar la corrupción son cada vez más lamentables. Aumentan los millonarios, el beneficio de los bancos y de las empresas del IBEX-35, el número de grandes fortunas, y por el otro extremo, el rostro de la pobreza se vuelve cada vez más hondo y amargo. El hedor de los restos de este régimen abyecto surgido de la Constitución de 1978, que tanto se empeñan en defender, crece cada día, inundándolo todo. Esto es lo que denuncian las marchas, apostando por el impago de la deuda, por la defensa de los servicios públicos, por el trabajo digno, por el derecho a la vivienda, por la renta básica, por el derecho a decidir de los pueblos, por la derogación de todas las contrarreformas neoliberales, contra la represión ciudadana a la que instan la ley mordaza y el nuevo código penal, contra el Tratado de Libre Comercio entre Europa y Estados Unidos (TTIP), que traerá más paro, pobreza, precariedad y tiranía empresarial, y en contra de la OTAN y de las guerras.

Bien, y después de estas Marchas de la Dignidad, celebradas con gran éxito, de forma pacífica y mayoritaria, y donde la ciudadanía está dejando muy claros sus mensajes, ¿qué hemos de hacer? Pues la propia organización ya ha previsto algunos actos más para este mismo año, pero el más destacable, en mi opinión, y al que le vamos a prestar atención en el presente artículo, es una Huelga Integral, programada para finales del mes de octubre, algún tiempo antes de las previsibles Elecciones Generales, que se celebrarán antes de finales de año. Pensamos que el panorama está ya lo suficientemente caldeado como para plantear una iniciativa de este tipo, habida cuenta del convencimiento en torno a la fuerza de la ciudadanía, que como afirmábamos al principio, es la mejor baza para derrotar un sistema como el que desgraciadamente padecemos. Pero, ¿en qué consiste esta Huelga Integral que se plantea? Pues en un paro general, masivo y transversal, manifestado en los siguientes cuatro ejes:

Después de las Marchas de la Dignidad: Huelga Integral

1.- Huelga Laboral. Se trata de la huelga al estilo clásico que conocemos, es decir, la huelga típica de los trabajadores/as de las empresas, pero emplazamos esta vez a que sea llevada a cabo de forma masiva, valiente, total, de todos los sectores laborales, precarios o estables, con o sin convenio, escapando de los indecentes chantajes que los empresarios realizan a los trabajadores/as que deciden apoyar la huelga, y no ir a trabajar. No caigamos en las trampas del famoso "derecho al trabajo", porque los que defienden este derecho en un día de huelga suelen alinearse con las directrices y objetivos de los patronos el resto de los días del año.

2.- Huelga Social. El resto de las manifestaciones de la huelga integral que proponemos escapa al mundo interno de los centros de trabajo, para manifestarse también en todos los aspectos diarios, típicos y convencionales de nuestra vida cotidiana. Esta vertiente tiene que ver con la cancelación de todas nuestras actividades y compromisos sociales que tuviéramos para ese día, así como en la inhibición de las normales y rutinarias actividades diarias. Por ejemplo, no llevar a nuestros hijos/as al colegio, no comprar lo que teníamos previsto en los centros comerciales, no acudir a nuestros centros de recreo o actividades, a nuestros clubs o peñas, a nuestros gimnasios o centros culturales, es decir, no acudir a ninguna actividad social.

3.- Huelga Ciudadana. La huelga ciudadana complementa a la social, en el sentido de renunciar, en el día de la convocatoria, a todas nuestras posibles obligaciones de participación ciudadana que tuviésemos planteadas. Desde no comprar el periódico, pasando por no reciclar nuestros residuos, no participar en ningún Consejo directivo, ciudadano, vecinal, político o asociativo que tuviésemos convocado, cancelar reuniones de comunidades de vecinos, participación en procesos electorales, en reuniones cívicas o políticas, en consejos empresariales, en participaciones en juicios o jurados, etc. De este modo, la paralización de todas nuestras obligaciones ciudadanas debe ser completa y total.

Después de las Marchas de la Dignidad: Huelga Integral

4.- Huelga de Consumo. Por último, la huelga de consumo completará el círculo sobre la inhibición de todas nuestras actividades, que en este caso, supondrán la renuncia a cualquier actividad que suponga un consumo de energía. Electricidad, agua y gas serían los ejes fundamentales, pero también lo extrapolamos al consumo comercial en tiendas, centros comerciales, comercios mayoristas y minoristas, completando una jornada que de verdad suponga pérdidas multimillonarias para el sistema, y por tanto, que pueda dar auténtico miedo a las élites políticas, mediáticas, sociales y económicas que nos gobiernan. No usar los transportes públicos ni privados, no encender la radio ni la televisión, no comprar periódicos, no navegar por Internet, no comunicarnos por las redes sociales, no adquirir ningún bien o producto ni contratar ningún servicio, redundarán en un auténtico caos de comportamiento cívico y social, que es justo el efecto que persigue esta faceta de huelga de consumo.

La Huelga Integral, por tanto, nace como una necesidad lógica, encadenada y motivada, razonada y entendida como el resultado de un proceso de acumulación de fuerzas de toda la ciudadanía que está sufriendo las consecuencias de esta crisis-estafa. Por tanto, rompemos el esquema clásico donde una huelga sectorial o general es convocada sólo por determinadas organizaciones sindicales, sino que ahora el planteamiento se plasma y resulta en una convocatoria integral, donde también convocan a la Huelga todas las organizaciones políticas y todas las plataformas, asociaciones y movimientos sociales que quieran acabar con la presente realidad social. Se trata por tanto de provocar la radiografía de un país completa y absolutamente paralizado. Y lo queremos hacer para octubre. Ánimo. Sí se puede. Hacemos un llamamiento al fomento de esta Huelga Integral, y ojalá que la ciudadanía contribuya en masa a crear este nuevo hito social, que reivindicará de forma potente el nuevo cambio político y social que necesitamos.

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12 abril 2015 7 12 /04 /abril /2015 23:00

El paso al socialismo requiere la conciencia generalizada de que la expropiación del capitalismo es indispensable. La expropiación del capital es el comienzo de la transformación de la revolución democrática en revolución democrática socialista. Solamente sobre la base de la revolución democrática es posible expropiar al capitalismo

Carlos A. Larriera

Marxismo, Socialismo y Capitalismo en el Siglo XXI (68)

Continuando con las propuestas sobre Renta Básica (RB) y Trabajo Garantizado (TG), y como estamos pudiendo comprobar, las variantes y modalidades son múltiples, aunque la mayoría de los pensadores y analistas de izquierdas reconocen la utilidad de ambas. Por ejemplo, en palabras de Javier Aguado: "La renta básica no es por sí misma, o de manera inmediata, una propuesta anticapitalista, ya que aspira a rectificar, corregir o paliar, determinadas injusticias que una buena sociedad no produciría". Nosotros entendemos que es una herramienta fundamental para facilitar la superación de las estructuras sociales que permiten y legitiman la explotación y el dominio, y desde ese punto de vista, sí la consideramos una medida de carácter anticapitalista. La RB ha de constituir al menos una prestación suficiente para satisfacer las necesidades más elementales que garanticen la dignidad de las personas, y como decíamos, sin que pueda verse coartada, limitada o restringida por criterios como la edad, o la forma de convivencia.

Estamos convencidos, por tanto, de que la RB ha de conquistarse como un auténtico Derecho Humano, destinado a garantizar un mínimo vital completamente imprescindible, independientemente de que se adopten muchas otras medidas para garantizar trabajo a todo aquél que lo necesite, lo requiera o esté capacitado para ello. Junto a los derechos sobre vivienda, salud, educación y servicios sociales, integrarían los derechos fuertes, esto es, aquéllos que el sistema ha de garantizar de una manera completa e incondicional, de forma universal y suficiente, con carácter no contributivo, en una palabra, derechos que han de arrancarse al capitalismo para que pueda abrirse camino la dignidad humana, tan pisoteada cuando se alcanzan niveles de neoliberalismo tan despiadado y salvaje como los que vivimos. Pero aún tenemos que ahondar más en estas propuestas, debatiendo no sólo su carácter social, sino los problemas derivados de su posible financiación, que es el torpedo que normalmente lanzan los detractores de todas estas medidas.

Marxismo, Socialismo y Capitalismo en el Siglo XXI (68)

Pero volvamos de momento a revisitar la propuesta de Trabajo Garantizado (TG). Esta medida fue propuesta originalmente por el economista norteamericano Himan Minsky en los años 80, pero desde entonces acá, ha sido retomada y desarrollada por otros muchos economistas australianos, franceses, italianos y estadounidenses. Según la esencia de la propuesta, el Estado tiene la obligación de garantizar un puesto de trabajo remunerado (con condiciones laborales dignas, por eso lo situamos en el ámbito público) a cualquier persona que no haya podido encontrar empleo en el sector privado o en el sector público tradicional, y que esté preparada, capacitada y dispuesta a trabajar, sin importar su experiencia profesional, cualificación, sexo, renta o edad. Se parte de la premisa, como apuntábamos en el artículo anterior, de que si bien es cierto que hoy día en nuestras sociedades hay muchísimas personas que no están ocupando ningún puesto de trabajo, también es cierto que hay mucho trabajo por hacer en nuestras comunidades, y mucho trabajo que ya se realiza, pero de forma no remunerada.

Por tanto, es profundamente absurdo y contraproducente en términos económicos y sociales, que mantengamos inactivas a personas que pueden y desean trabajar, mientras las necesidades de nuestros conciudadanos y de nuestro medio ambiente no estén cubiertas. ¿Y porqué no se cubren? Pues ésta es la madre del cordero. No se cubren porque no le son rentables al capitalismo. Es decir, no se cubren porque al sector privado no le son rentables, y/o porque el Estado (desde un punto de vista neoliberal) ha decidido que es mejor no realizarlas. Las perspectivas de rentabilidad económica en términos de crecimiento y "riqueza" nacional (traducida en aumento del PIB) son las únicas que le interesan al capitalismo, luego cualquier otra actividad que no pueda justificarse desde estos puntos de vista, será simplemente desechada. Y esto es lo que propone recuperar la medida del TG. Hay necesidades sociales por cubrir, y donde hay necesidades, hay economía, hay puestos de trabajo, y existe generación de renta. Pero hay que entender la economía no en el sentido capitalista, sino como una herramienta que nos permite vivir mejor, ser más felices. Pongamos algunos ejemplos de nichos de actividad donde el TG podría tener sentido.

La lista de posibilidades sería inmensa: en la actualidad, necesitamos que cuiden de nuestros mayores, de nuestros adultos dependientes, de nuestros hijos y de nuestros enfermos, que exista más apoyo psicológico y educativo, que la educación cubra segmentos que no cubre en la actualidad, que se fomente más la investigación científica y técnica, que se apoye la formación práctica a las personas que finalizan sus estudios, que se apoye más a la cultura, que se cuide la fauna y la flora, que se cuiden y reforesten bosques y otros espacios verdes, que se retiren residuos, que se habiliten edificios para que sean más eficientes energéticamente, que se realicen servicios de reparación, reutilización y reciclaje, que aumenten los servicios de ocio, que se fomente la actividad física y el deporte no competitivo, que se cuiden las infraestructuras urbanas de muchos barrios de nuestras localidades, que aumenten y mejoren los servicios sanitarios, que se defienda a los grupos más discriminados y vulnerables, que se fomente un turismo sostenible, que se construyan y mantengan centros de producción de energía renovable, y un larguísimo etcétera. Continuaremos en siguientes entregas desgranando todas las facetas de estas medidas.

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9 abril 2015 4 09 /04 /abril /2015 23:00

Las mujeres tienen derecho a no ser objeto de ningún tipo de violencia sólo por el hecho de ser mujeres. La violencia sexista es una de las bases en las que se sustenta el sistema heteropatriarcal. Hacerle frente implica detectar, visibilizar, desmantelar y penalizar las múltiples formas de violencia (sexual, física, política, reproductiva, psicológica, económica, laboral, simbólica...) que se ejercen sobre ellas en lo cotidiano, y acabar con dichas formas de violencia es responsabilidad individual y colectiva

Propuesta de Carta de Derechos Sociales para Heuskal Herría

Esencia de un Programa Feminista (II)

En el primer artículo de esta serie ya iniciamos recalcando la importancia de un programa político que refleje el feminismo como valor troncal al mismo, y nos basamos en algunos datos reales sobre la situación de la mujer en nuestra sociedad, para apoyar nuestra afirmación. Como sentenciamos allí, el feminismo no sólo es uno de los grandes valores de la izquierda política y social, sino que se ha convertido, por su propia importancia, en eje rector del nuevo socialismo del siglo XXI. De esta forma, cabe afirmar, sin temor a exagerar, que ningún programa político puede ser realmente revolucionario, puede ser radicalmente socialista, si no incorpora el feminismo como un eje transversal al mismo. Porque como allí argumentábamos, recaen sobre la mujer gran parte de los avances y manifestaciones que el neoliberalismo salvaje impone hoy día en nuestra sociedad, por lo cual, para llegar a una sociedad donde podamos hablar de auténtica justicia social, la mujer, que representa la mitad de la población en general, ha de ser tratada de forma justa.

De nuevo, los datos cantan por sí mismos. Las políticas dedicadas a la igualdad entre hombres y mujeres representan el 0,005% de los PGE (Presupuestos Generales del Estado), el 0,09% de los presupuestos autonómicos, y el 0,24% de los presupuestos locales. Y sin embargo, el Gobierno del PP, en vez de potenciarlas, lo que ha propuesto es hacer desaparecer las ayudas y atenciones que los municipios prestaban a las mujeres, niños y ancianos. Y en este año plagado de citas electorales, las 38 organizaciones feministas que han suscrito el Pacto Feminista por las Mujeres han elaborado el programa del que nos hacemos eco en esta serie de artículos, donde se recogen las imprescindibles reformas y servicios que los partidos que se presentan a los diferentes comicios debieran incluir en sus respectivos programas, si es que quieren, de verdad, contemplar un escenario de igualdad entre sexos en los mismos de forma mínimamente creíble. Son todas ellas medidas imprescindibles para garantizar la participación social de las mujeres en condiciones semejantes a los hombres, en cumplimiento de los Planes y Leyes de Igualdad aprobados en el Parlamento.

Esencia de un Programa Feminista (II)

Comenzaremos por las propuestas relativas al ámbito local, es decir, los Ayuntamientos y demás Corporaciones Locales. Al ser la Administración más cercana a la ciudadanía, los Ayuntamientos deben recoger ya una serie de políticas de forma imprescindible. El ámbito local tiene que incorporar políticas de formación y de fomento de la contratación y la iniciativa económica de las mujeres, servicios de educación infantil de 0 a 3 años, comedores escolares y compatibilidad de horarios y calendario escolar con el laboral de las madres y padres, así como medidas de accesibilidad para las madres que se dedican al trabajo doméstico. En el ámbito de la Atención a la Dependencia, se necesitan servicios profesionales de ayuda a domicilio, centros de día y residencias asistidas, y medidas para la reconversión profesional de cuidadoras familiares y empleadas de hogar hacia empleadas con derechos laborales plenos.

Se necesita seleccionar a las respectivas candidatas y candidatos atendiendo a sistemas que valoren la capacidad y el mérito en igualdad de condiciones, sin estereotipos de sexo, como la eterna juventud y la belleza de las mujeres, o la experiencia e inteligencia de los hombres. Dichos estereotipos sexistas han de ser abolidos. Hay que conseguir el equilibrio de mujeres y hombres en las candidaturas, incluyendo las de municipios con menos de 3.000 habitantes, con listas cremallera (una mujer y un hombre alternativamente), encabezadas al 50% por mujeres. Debemos implantar un Consejo de Participación de las Mujeres representativo, plural, autónomo y reivindicativo. En el ámbito local, igualmente, hay que consagrar las experiencias de participación ciudadana en los presupuestos participativos, pero además contemplando una perspectiva de género. Hay que habilitar la Concejalía de Igualdad de la Mujer, los Agentes de Igualdad y un Plan Local de Igualdad aprobado por Pleno, previa consulta ciudadana y a las ONG's de mujeres, con calendario y recursos políticos, humanos y materiales apropiados, con difusión y evaluación regular y pública de su aplicación.

Asímismo, hay que promocionar a las mujeres en las políticas de urbanismo de los entes locales, así como en vivienda, educación, servicios sociales, seguridad, transportes públicos, empleo, sanidad y cultura, pero al igual que mencionamos anteriormente, sin hacer uso de los clásicos estereotipos sexuales, y fomentar también el deporte no competitivo y la actividad física en mujeres, tanto en chicas como en mujeres adultas y mayores. Es imprescindible también que los Ayuntamientos y demás entes locales tomen medidas para prevenir y paliar la violencia machista, con suficiencia, continuidad y transparencia en el reparto autonómico y local de la financiación estatal destinada a la atención jurídica, psicológica, social, económica, laboral y de vivienda a las víctimas de violencia de género. Y que se lleven a cabo campañas de denuncia de la extrema violencia que sufren las prostitutas por parte de proxenetas, chulos y clientes, para abogar por la abolición de la prostitución. Continuaremos en siguientes entregas.

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