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5 mayo 2014 1 05 /05 /mayo /2014 23:00

"La bestialidad del imperialismo, la bestialidad que no conoce límites, que no tiene fronteras, la bestialidad de los ejércitos de Hitler es como la bestialidad de América del Norte...porque es la esencia del imperialismo convertir a los hombres en animales salvajes, sedientos de sangre, decididos a masacrar, matar, asesinar y destruir el último vestigio de la imagen del revolucionario o partidario en cualquier régimen que aplasta bajo sus botas, ya que lucha por la libertad"

(Ernesto Che Guevara, Discurso en la Asamblea de la ONU, 1964)

 

 

 

 

usa_guerra_permanente51.jpgVamos a basarnos a continuación en datos aportados por los autores de la obra colectiva "Alternativas al capitalismo y al colonialismo del siglo XXI", en torno a la hegemonía militar de Estados Unidos, y su estado de guerra permanente. Como ya hemos expuesto, en el terreno militar, USA preserva una gran hegemonía. Cuando es posible, con la participación de sus aliados, pero con frecuencia, en forma unilateral. Es ésta su principal ventaja estratégica, en la búsqueda de preservar su hegemonía global. En los últimos años ha demostrado (independientemente del partido de gobierno) la disposición a utilizar este poderío militar cada vez con mayor frecuencia. Desde la desaparición del antiguo bloque soviético de la Guerra Fría, representado por el llamado Pacto de Varsovia, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha ido dejando, paso a paso, su carácter regional, para realizar operaciones militares en todas partes del planeta, extendiendo su hegemonía por todo el globo.

 

usa_guerra_permanente52.jpgEntre las evidencias de las ambiciones imperiales unilaterales, Estados Unidos mantiene aproximadamente 1.000 bases militares fuera de sus fronteras, que representan el 95% de las bases militares existentes, en la actualidad, en el extranjero. Como señala el historiador Chalmers Johnson, se trata de una nueva forma de colonialismo que no está caracterizado, como sucedió en el caso europeo, por la ocupación del territorio: "...la versión americana de la colonia es la base militar" (Johnson, 2004). Según el Instituto Internacional de Paz de Estocolmo (2010), uno de los centros más confiables de estudio de gasto militar, los Estados Unidos ejecutaron, en el 2010, el 43% del gasto militar total del planeta; porcentaje significativamente superior al de los siguientes nueve países con mayor gasto militar (32%). En el presupuesto federal global, el peso relativo del gasto militar varía según cómo se realiza el cálculo. Las estadísticas oficiales muestran un peso menor al real, pues excluyen una amplia gama de desembolsos directamente relacionados con el gasto militar que no están considerados en el presupuesto del Pentágono. De acuerdo con la organización antiguerra War Resisters League (2011), si al presupuesto oficial del Pentágono se le suma el gasto de los veteranos de guerra, la deuda pública atribuible al gasto militar y el costo de las guerras de Irak y Afganistán, el gasto militar total representa el 54% del gasto federal.

 

usa_guerra_permanente53.jpgY todo ello, en un país que ni siquiera posee un sistema público de salud, lo cual puede darnos una idea de la importancia que tiene para los norteamericanos el tema de la defensa. Un exhaustivo estudio realizado por el Watson Institute for International Studies, de la Universidad de Brown, muestra que el costo total de las guerras de los Estados Unidos, durante la última década, asciende aproximadamente a 3,2 y 4 billones de dólares (trillones, según la nomenclatura de los Estados Unidos). Los cálculos calificados como "conservadores" de este Instituto, indican que estas guerras, en diez años, han ocasionado la muerte de 236.000 personas; la mayoría, civiles de Irak, Afganistán y Paquistán. De éstos, entre 40.000 y 60.000 corresponden a Paquistán, donde se supone que no hay una guerra. El estudio señala que por cada uno de estos muertos directos habrían perdido la vida cuatro personas más, en forma indirecta (hambre, degradación del ambiente o de las infraestructuras). Con ello, la cifra total equivale a 1.180.000 muertos. También se estima que entre refugiados y personas desplazadas, aproximadamente 7.800.000 personas adicionales han quedado afectadas (Watson Institute por International Studies, 2011).

 

usa_guerra_permanente54.jpgPara que este sangriento y costoso estado de guerra permanente, o guerra sin fin, fuese políticamente sostenible en el tiempo, se incorporaron transformaciones fundamentales en las maneras de conducir la guerra. La experiencia de Vietnam demostró que no era posible sostener una guerra si ocupaba un espacio destacado y constante en la opinión pública, y si los sectores privilegiados de la sociedad sufrían en forma directa sus consecuencias. De ahí la búsqueda de cambios que permitiesen mayores niveles de opacidad en relación con la guerra, y el desplazamiento de los afectados hacia otros sectores de la población. Estas medidas se han ido concretando a través de la aplicación de tres transformaciones esenciales en las formas de conducción del personal y en el uso de la tecnología. La primera medida consistió en eliminar la recluta obligatoria y sustituirla por mecanismos de enlistamiento "voluntario", basado en incentivos económicos. En  la resistencia a la guerra de Vietnam, muchos soldados provenían de sectores privilegiados de la sociedad, incluso algunos eran estudiantes de las Universidades más elitistas del país. Por eso, cada estudiante reclutado en contra de su voluntad y cada muerto que regresaba de la guerra, generaba una creciente oposición de la población. Así, el enfrentamiento bélico se hizo políticamente insostenible. Pero a partir de la eliminación de la recluta obligatoria y la incorporación de nuevas modalidades de enlistamiento, basadas en incentivos económicos, la carne de cañón de las guerras de los Estados Unidos provino casi exclusivamente de los sectores más pobres de la población, lo que disminuyó el impacto en la opinión pública.

 

usa_guerra_permanente55.jpgLa subcontratación o privatización de la guerra fue otra modalidad de reducción de la recluta. En 2011, estos mercenarios, denominados "contratistas militares privados", llegaron a superar el número total de soldados uniformados activos en Irak y Afganistán (Shear, 2011). Con la privatización de la guerra, se amplió el ámbito de competencia del "complejo militar-industrial", y con ello, los sectores corporativos y laborales dependientes de la continuidad y la ampliación de las guerras. De esta forma, la guerra se convierte en un apéndice continuador del propio capitalismo, en un nuevo instrumento a su servicio. Las transformaciones tecnológicas del "arte de la guerra" implicaron cambios significativos. Las nuevas armas de alta tecnología, desarrolladas al costo de miles de millones de dólares, han permitido (en especial para EE.UU.) reemplazar la participación humana directa en los campos de batalla, por nuevos armamentos que, además de incrementar el poder letal, viabilizan operaciones a distancia que no ponen en peligro a los soldados. El uso de estos nuevos instrumentos bélicos posibilita llevar a cabo una guerra sin poner un pie en territorio "enemigo". De acuerdo con los voceros oficiales de la OTAN, la guerra en Libia, que condujo al derrocamiento del gobierno de Gadafi, no ocasionó ni una sola víctima mortal entre los "aliados". Otra cosa, por supuesto, fue lo vivido por la población libia. Continuaremos en siguientes entregas.

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4 mayo 2014 7 04 /05 /mayo /2014 23:00

"El consumo se ha convertido en una nueva forma de explotación; el sistema necesita para su supervivencia que la clase trabajadora consuma el excedente de la sobreproducción de todo tipo de productos con arreglo a su poder adquisitivo o a sus posibilidades de endeudamiento"

(Antonio José Gil Padilla)

 

 

 

 

En tanto que en el siglo XIX el ahorro era una virtud, en el siglo XX y en lo que transcurre del XXI incrementar el consumo mejora el estatus social y forma parte del ideal buscado por las personas, tener el dinero suficiente para adquirir las últimas novedades es un objetivo importante, si además podemos tener un poco más que nuestro vecino, mucho mejor. Acá debemos introducir una aclaración de importancia, en lo que se refiere a este impulso irrefrenable por incrementar el consumo, que se da fundamentalmente en los países líderes del capitalismo internacional, en particular Estados Unidos y Europa. Pero con la globalización de dicho sistema, los parámetros del consumismo también se internacionalizan, sucumbiendo incluso los países "socialistas", donde sus clases altas y medias buscan imitar los estándares de consumo de aquéllos países. Obviamente somos conscientes de que la gran mayoría de la población de los países del Tercer Mundo están excluídos de poder consumir lo indispensable para su subsistencia, precisamente lo que necesitan estos grupos sociales es poder consumir más, lo que le es sistemáticamente negado por sistemas políticos y relaciones económicas que son radicalmente injustos. Y nos estamos refiriendo al consumo de productos de primera necesidad, como alimentación o medicinas.

 

sociedad_consumo41.jpgEn los países de América Latina se produce un doloroso contraste entre la fiesta consumista de las clases altas y cierta parte de las clases medias, con la pobreza imperante en amplios sectores, y no deja de ser escandaloso el nivel de consumo y riqueza al que han llegado ciertas minorías que con total descaro exponen en revistas y en la televisión. En algunos casos las clases medias participan en las migajas del festín a cambio de su adhesión incondicional al sistema imperante, o simplemente porque se les compra su silencio. Creemos además que no ha sido investigado seriamente el impacto negativo que provoca la propaganda que nos dice que debemos tener tal o cual producto para triunfar en la vida, con la recepción de ese mensaje por parte de millones de personas que nunca podrán acceder a ese producto. Algunas personas que viven en países industrialmente atrasados creen que serían felices si tuvieran los bienes materiales con que cuentan, por ejemplo, los norteamericanos, pero a pesar de dicho supuesto "confort" no son más felices, y por lo general adoptan una actitud pasiva que los convierte en fácil presa de la manipulación política y económica.

 

sociedad_consumo42.jpgLa actual sociedad capitalista necesita que sus integrantes estén predispuestos a consumir más y más, con gustos estandarizados y que pueden ser fácilmente influenciados. Deben aceptar ser mandados y estar dispuestos a hacer lo que está previsto, esta sociedad ha producido autómatas, es decir, hombres enajenados (estamos dedicando a ello, como saben los lectores, una serie de artículos bajo el título "Retrato de una sociedad alienante"). Durante el siglo XIX los principales problemas se focalizaban en la explotación de los trabajadores, el autoritarismo y la desigualdad, otra característica estaba dada por la mezquindad de la clase media, inclinada a la avaricia y a atesorar bienes. Cuando mencionamos el tema de la desigualdad no nos referimos exclusivamente a la cuestión de clases, razas y sexos, sino que también entre las naciones está clara la distinción entre quienes mandan y quienes deben obedecer o atenerse a las consecuencias.

 

sociedad_consumo43.jpgEl vicio por atesorar que era característico del siglo XIX dejó de serlo porque ahora la sociedad necesita que las personas consuman, que aquéllos que tienen dinero lo gasten, la publicidad tiene la finalidad de impulsarnos a gastar y no a guardar. De esta forma es como ciertas clases sociales dedican buena parte de su vida al consumo incesante. Por esto es que podemos hablar en la actualidad del capitalismo del "Homo Consumens" que es aquél cuyo objetivo es consumir cada vez más y ese es el camino elegido para tratar de ocultar su vacuidad y ansiedad. En una sociedad como la nuestra, con grandes empresas y enormes burocracias, el individuo carece de control sobre las circunstancias de su trabajo, y ésto le provoca un sentimiento de impotencia, aburrimiento y angustia. Por eso es que este "Homo Consumens" debe sumergirse en la ilusión de felicidad que le provoca el consumo en tanto inconscientemente padece del hastío y se empantana en la pasividad. La necesidad de las empresas de obtener rentabilidad las hacen recurrir a la publicidad para convertir al Hombre en un ser voraz, en un proceso donde se deben crear necesidades artificialmente y manipular los gustos y los deseos sociales.

 

sociedad_consumo44.jpgY es en los momentos de ocio donde somos presa fácil de esta manipulación que nos transforma en consumidores perfectos, que son aquéllos a los que les gusta lo que le dicen que le debe agradar, pero que mantienen la ilusión de que la elección responde a una decisión propia y libre, ahí está la habilidad de los publicistas, "nos dejan la pelota picando para que hagamos el gol sin esfuerzo" (E. Fromm). Este circuito se completa cuando somos adultos, pero comenzó cuando siendo pequeños se desalentaban las convicciones propias, el pensamiento crítico y se fomentaba el conformismo. La idea del consumo ilimitado contribuye a fomentar la pasividad, y en este sentido, Eric Fromm, gran filósofo y pensador, al que estamos citando mucho durante esta serie de artículos, nos decía que si se pretendía transformar la sociedad, necesariamente se debían cambiar las pautas de consumo y consecuentemente los patrones de producción para que no dependan de la voluntad de una burocracia o del deseo de lucro de las empresas, sino que debían surgir de investigaciones serias y rigurosas, y de las auténticas necesidades sociales de la población. Continuaremos en siguientes entregas.

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1 mayo 2014 4 01 /05 /mayo /2014 23:00

"La evidencia de que la primera "Transición" nos trajo el actual caciquismo democrático que ha hundido al país, coronado por los escándalos, pide a gritos una nueva "Transición" hacia una democracia más participativa"

(José Manuel Naredo)

 

 

 

 

 

republica80.jpgEn el artículo anterior de esta serie, ya comenzamos a hablar sobre lo que se ha dado en llamar como "el cuarto poder", esto es, los medios de comunicación, y la libertad de prensa. Insistiremos más en el tema, pues nos parece de capital importancia, dentro de los pilares de cualquier República que se precie. Queremos darle a nuestra Tercera República, ya lo hemos dicho, las garantías y los contenidos civiles, políticos, sociales y laborales que la actual Constitución del 78 nunca consagró realmente, y lo relativo a la estricta separación de poderes es un asunto vital en todo ello. A este respecto, nos dice José López lo siguiente: "En una democracia verdadera, la censura no existe o es algo esporádico, excepcional. En una democracia no existen tabúes. La censura sistemática que ejercen la mayor parte de los medios oficiales de nuestro país delata la pésima calidad de nuestra "democracia" actual (...). Y la libertad de prensa es un pilar esencial de la democracia. Por consiguiente, si falla dicho pilar, entonces la democracia se resiente enormemente. Pero es que además, hay que recordar que no es posible una prensa libre si no es independiente. Y no es posible una prensa independiente que dependa del Gobierno (nacional o autonómico) de turno, o que dependa del poder económico. Y por supuesto, la pluralidad se resiente enormemente también cuando los grandes medios se fusionan. En una democracia, los oligopolios mediáticos deberían ser combatidos en vez de consentidos o incluso fomentados. La falta de libertad de prensa en nuestra presunta democracia es consecuencia de otro defecto de mayor calado: la falta de separación de poderes. Tener unos poderes independientes es algo esencial en una democracia".

 

republica81.jpgY posteriormente añade: "Por consiguiente, la lucha por unos medios de información verdaderamente libres es doble: por que haya una competencia entre los mismos donde la igualdad de oportunidades sea sagrada (para lo cual es primordial evitar los oligopolios, las excesivas concentraciones empresariales, así como dar la posibilidad de promocionarse a los pequeños medios), pero también por que todos los medios (grandes o pequeños) cumplan con su gran responsabilidad de difundir todo tipo de ideas o acontecimientos por la sociedad, es decir, por que todos los medios tengan un mínimo de objetividad y fiabilidad, por que diferencien claramente la opinión de la información, por que permitan la libre expresión de los ciudadanos (tengan ideas coincidentes con la línea editorial del medio o no), por que informen verazmente de lo que acontece, por que no censuren. No es incompatible el hecho de que cierto grupo de ciudadanos pueda libremente fundar un diario con cierta ideología (que siempre podrá promocionar en su línea editorial dándole cierta preeminencia) con el hecho de que cualquier ciudadano pueda expresar sus ideas en cualquier medio. Lo primero no debe limitar lo segundo. La libertad de expresión (como cualquier otra libertad) debe distribuirse lo más equitativamente posible entre todos los ciudadanos".

 

republica82.jpgY el medio que el lector está leyendo en este momento (el presente Blog) es una prueba fehaciente de ello, así como otros miles de bitácoras y medios alternativos, que difunden otras ideas distintas a las del régimen dominante, y que nos vemos obligados a disponer de nuestros propios altavoces, o bien a difundir nuestros mensajes en la prensa alternativa, normalmente en Internet (Rebelion, Mundo Obrero, Tercera Información, Toma la Prensa, Diagonal, La Marea, etc.). Esto no debe pasar en la Tercera República. Debemos construir un entorno para el desarrollo y expansión de una libertad de prensa absoluta y universal, que no fomente los oligopolios, y que asegure que todas las ideas puedan ser expresadas. Sin ir más lejos, los artículos que el autor publica en este Blog no serían nunca publicados en la prensa que representa a la ideología dominante (El País, El Mundo, ABC, La Vanguardia, La Razón, etc.). Por tanto, la República ha de ser una expresión democrática de la plena coexistencia de unos poderes independientes, donde la libertad de expresión y la separación de los mismos sean ejes rectores de su manifestación.

 

republica83.jpgLa Tercera República, la República que viene, y que hemos de construir entre todos, debe ser una extensión, una forma democrática en sí misma, y los pilares de las democracias son: la independencia de poderes (Ejecutivo, Legislativo, Judicial, medios de comunicación, poder económico), las libertades civiles (entre las cuales tienen una especial importancia la libertad de expresión, de pensamiento, de reunión y de asociación, justamente las que van a ser recortadas en la próxima Ley de Seguridad Ciudadana del Gobierno del PP), la elección de todos los cargos públicos (incluido el Jefe del Estado) por sufragio universal, la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos (en una democracia verdadera nadie debe estar por encima de la ley, ni poseer privilegios ni exenciones legales, como se ve en nuestro actual régimen, por ejemplo mediante los indultos o los aforamientos), el control y la transparencia de la gestión pública (desde el último Concejal de un Ayuntamiento hasta el Jefe del Estado), una Ley Electoral justa donde se cumpla el principio "una persona, un voto", donde todos los votos valgan igual, tengan igual peso, y contribuyan a un escaño independientemente del partido votado, o sin importar la zona geográfica desde la que se vote, y la libertad de prensa (los temas tabúes son incompatibles con la auténtica democracia, en una democracia se debe poder hablar de todo con respeto y libertad).

 

republica84.jpgDe esta forma, la Tercera República, como marco democrático pleno y renovado, ha de garantizarnos mucho más que la posibilidad de depositar una papeleta en una urna cada X años. Porque es mucho más que eso. El estandarte que ha de presidirla debe ser el que representa a la igualdad de oportunidades, en el sentido más amplio del término, pues es quizá la máxima de un sistema democrático. La República debe ser la consecución de todos estos derechos, de todos estos fines, de todas estas garantías. En caso contrario, no merecerá la pena. No tendrá ningún sentido. Si luchamos para alcanzar la República, pero no somos capaces de estructurar un sistema de auténticos derechos y garantías para las personas, para la cosa pública, nuestra lucha no habrá tenido ningún sentido. La lucha republicana ha de conseguir sentar las bases de un nuevo sistema político, social y económico que actúe bajo un marco efectivo de consecución de todos estos derechos y garantías. Y que lo garantice plenamente, mediante un desarrollo normativo expreso que proporcione el marco legal adecuado para conseguirlo. Continuaremos en siguientes entregas.

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29 abril 2014 2 29 /04 /abril /2014 23:00

La  Humanidad ha caído en manos de una élite delincuencial, compuesta por unos diez mil banqueros, industriales y políticos profesionales que usan los recursos del planeta y los frutos de nuestro trabajo, para sí. Monopolizan los beneficios de la energía, de la tecnología, de la ciencia, de los alimentos, de la educación y de la salud, dejando a las mayorías en la miseria y el desamparo

(Heinz Dieterich Steffan)

 

 

 

En todos los debates políticos y tertulias que se celebran a lo largo y ancho de nuestro arsenal televisivo, donde por cierto siempre aparecen las mismas caras y las mismas opiniones, se vierte a menudo un cierto discurso, equivocado a mi entender, sobre el supuesto “buenismo” de las personas, independientemente de las ideas y opiniones que puedan expresar. En este sentido, se “supone” la buena intención de nuestros gobernantes a la hora de tomar las decisiones que toman, de aplicar la política que aplican, y de implementar las medidas que ellos “creen correctas”. No se ponen en duda, creo que porque estará mal visto hacerlo en público, las “buenas intenciones” de los políticos y dirigentes sociales a la hora de enfocar su diagnóstico, o sus opiniones con respecto a algunos temas. Rompamos una lanza para denunciar esta torticera estrategia, y denunciemos que la teoría de ese supuesto “buenismo” no existe.

 

Traigo a colación este tema, a raíz sobre todo de las últimas declaraciones de la Presidenta del Círculo de Empresarios, la señora Mónica Oriol, que ha manifestado algunas “joyas” interesantes de la ideología de la clase empresarial española. Mi educación no me permite excederme (ya me gustaría) en el uso de adjetivos para calificar las impresentables declaraciones de esta señora, así que intentaré ser, como ella, lo más comedido posible. Básicamente, esta mujer expresó su opinión (que entendemos es la de la cúpula empresarial española que ella representa) en torno a las posibles medidas que se podrían implementar para, digamos, terminar de salir de la crisis (digo terminar porque, según ellos, ya estamos empezando a salir, pues se atisban signos de recuperación en nuestra maltrecha economía, básicamente ligados a que los grandes banqueros y empresarios ganan más que antes).

 

Y planteó sus reaccionarias y vergonzantes medidas de una forma, además, bastante despectiva hacia la clase trabajadora, sobre todo hacia los más jóvenes. Básicamente, que había que dejar de aplicar un SMI (Sueldo Mínimo Interprofesional) a los jóvenes menos cualificados, porque “no valían para nada”, y había que “pagarles un dinero que no producían”. Asímismo, expresó en torno a los subsidios por desempleo que “eran los más generosos del mundo mundial”, y que generaban “situaciones de rentas de trabajo y de parasitismo”, porque no estaban en función de la “búsqueda activa de empleo”. Quizá la señora Oriol desconozca que España es el país de la UE que peores condiciones laborales posee para sus trabajadores, e igual ni siquiera le interesa conocerlo, es mayor su obstinación en empeorarlas aún más. Y parece que a la Presidenta del Círculo de Empresarios le preocupa el posible parasitismo social de una persona que cobre del Estado un mísero subsidio de 400 euros, pero no el parasitismo de los grandes dirigentes empresariales, que cobran millones de euros.

 

Se mostró en contra de la actual indemnización por despido, y animó al Gobierno a que diera otra vuelta de tuerca a la Reforma Laboral, rebajando la misma, porque “chico, ya que te pones, ponte a la cabeza”, refiriéndose en tono irónico a bajar la indemnización a 18 días por año trabajado. Se refirió a otros varios temas, pero creo que con esto es suficiente para ver claramente el calado humano de esta señora. Si alguien piensa que es un garbanzo negro o una excepción dentro de la clase dirigente empresarial española creo que se llama a engaño, pues estamos acostumbrados a sus salidas de tono continuas, desde el Presidente de la CEOE, Juan Rosell, pasando por sus diversos dirigentes, hasta los Presidentes de las patronales locales, pues uno de ellos declaró también recientemente que “¿Por qué los trabajadores que se marchaban de las empresas no indemnizaban a éstas?”. Bien, lo primero que quiero recriminarles a esta gentuza es su insistencia en no hablar claro de una puñetera vez, llamando a las cosas por su nombre. Y me explico: si lo que quieren es tener esclavos en vez de trabajadores, ¿Por qué al menos no tienen la valentía de declararlo abiertamente?

 

Bien, partamos por tanto de dicha convicción. Quieren esclavos, no trabajadores. ¿Cuál es la diferencia? Básicamente que un esclavo es una consideración indigna hacia un ser humano, una categoría que parte de la premisa de que no tiene derecho a nada, y que se puede jugar con él/ella como si no fuera una persona. En cambio, los/as trabajadores/as son personas, y por tanto, tienen derechos que hay que atender. Ellos parece ser que se han quedado en la época de la esclavitud. ¿Porqué no lo reconocen abiertamente? Si los empresarios no quieren hablar claro, hablemos nosotros entonces, desde la izquierda. Y digamos claramente, que nosotros no somos esclavos, pero que ellos sí son la escoria social de este país, que ellos sí son la más baja ralea, la calaña más sucia y perversa que tenemos de entre toda la estructura social de nuestro país.

 

Digamos claramente que la clase empresarial es la auténtica clase parásita del sistema, que ellos son el cáncer que nos ha llevado a la situación de crisis que padecemos, y que no vamos a salir de la misma hasta que no consigamos reducir el poder y la influencia que estos personajes tienen en la vida pública. Seamos claros por una vez, entrémosles al trapo, y enfrentémonos con todas las letras a su insultante maldad. A ellos les trae sin cuidado el paro, la pobreza y la precariedad de la gente, les da lo mismo, seguramente incluso se alegran, ya que creen que la gente tiene lo que se merece. Que la vida recompensa a quien se lo merece y le da a cada uno lo suyo, así que si hay gente que cobra 400 euros, que no tienen para vivir, o que los echan de su casa, pues que les jodan (usando una típica expresión de una conocida Diputada del PP). No tienen la más mínima vergüenza ni dignidad, son gente completamente obscena, y representan los más bajos instintos de la especie humana.

 

Así que terminemos con la teoría del buenismo, porque, queridos lectores, esto es una lucha de clases, y quieren exterminarnos. Sólo nos queda pelear con todas nuestras fuerzas, pero pelear de verdad, poniendo en juego todas las sucias armas que ellos emplean contra nosotros. En su magnífico artículo “¿Porqué soy de extrema izquierda?”, cuya lectura recomiendo encarecidamente, el escritor Rafael Narbona, entre otras muchas cosas, nos dice: “Soy de extrema izquierda porque opino que los bancos deben ser expropiados y la CEOE enviada a Groenlandia para coexistir con los pingüinos, aprendiendo de estas nobles aves el arte de la supervivencia en un medio hostil. Las SICAV y el IBEX-35 no son las siglas de prósperas empresas o turbios paraísos fiscales, sino el terrorífico anagrama de un nuevo Imperio galáctico, cuyo propósito es dominar el mundo, sometiendo a la clase trabajadora y aniquilando a los alborotadores".

 

Basta ya de paños calientes y de corrección en las formas. Hemos de atacarlos, hemos de descalificarlos, hemos de golpearles donde más les duele, y hemos de lanzar campañas de desprestigio hasta conseguir hundir a esta indigna clase empresarial española, que nos quiere chupar la sangre cada vez más, a costa de engordar sus cuentas de resultados. Y no hemos de parar hasta conseguirlo. Esto es una guerra social con todas sus consecuencias, y como tal hemos de comportarnos. Sin piedad hacia una gentuza que quiere destruirnos, y a la que no le importa que no podamos vivir dignamente, que no podamos disfrutar de una vivienda, de una educación para nuestros hijos, de una sanidad universal y gratuita, o de unos servicios sociales. Nos quieren en la pobreza, en la indigencia, en la exclusión social, sometidos a su continuo vasallaje. No podemos permitirlo. Ya nos lo han dejado claro. Somos para ellos unos viles parásitos, que cobramos (quien lo cobra) un subsidio demasiado alto, seguramente porque nos permite seguir viviendo, aún a costa de mendigar al Estado. Lo grotesco e intolerable de sus declaraciones ha de servir para eliminar la concesión que les hacemos hacia sus buenas intenciones para con nosotros.

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28 abril 2014 1 28 /04 /abril /2014 23:00

"Los conceptos fundamentales de la civilización occidental se hallan próximos a su desintegración"

(Max Horkheimer)

 

 

 

 

sociedad_alienante21.jpgEn nuestra alienada y alienante sociedad, por ejemplo, la ideología se disfraza de fe, o de tecnicismos. La ideología es algo humano, loable, los ideales nos marcan el camino que la Humanidad debe seguir para alcanzar determinados fines. Pero cuando los ideales se prostituyen, los individuos que los protegen se encargan de disfrazarlos de otra cosa para que su proyección y difusión no sea rechazada. En palabras de José López: "No es necesario saber cómo funciona por dentro un coche para opinar sobre las prestaciones del mismo desde el punto de vista de un usuario. No es imprescindible ser un técnico en mecánica para saber si un coche funciona bien o no. Precisamente, los que desean que no veamos el bosque, que nos perdamos en los detalles para no ver lo general, siempre intentan hacernos creer que es imprescindible adquirir ciertos conocimientos técnicos, que sólo pueden opinar los "expertos", que es imprescindible leer muchos libros (y cuantos más mejor, y cuanto más complejos, también mejor). Saben que el trabajador medio no tiene tiempo de leer muchos libros. Saben que después de largas y agotadoras jornadas laborales, a la gente le apetece sobre todo evadirse más que leer libros de política o economía. Saben que no podemos ser todos especialistas en todo".

 

sociedad_alienante30.jpgY concluye: "En realidad, pretenden que nos sintamos incapaces de opinar, que no veamos lo evidente. Son los nuevos "brujos" de la sociedad moderna, pretenden poseer la verdad de las cosas. Intentan que sus verdades no puedan ser cuestionadas por el común de los mortales haciéndonos creer que sólo son accesibles para una élite "sabia". Pretenden dominar ideológicamente a las masas impidiendo que éstas piensen y opinen por sí mismas. Pretenden camuflar ciertas ideas sencillas con un disfraz de complejidad técnica sólo accesible a una élite. Es una característica de nuestra sociedad moderna, la utilización de la complejidad en las formas para camuflar la sencillez malintencionada en el fondo. Un ejemplo típico lo encontramos en las letras pequeñas de los contratos que un ciudadano adquiere con los bancos". Nosotros añadimos los recientes "Informes de Expertos" que sobre el tema de las pensiones o de la reforma fiscal ha encargado el Gobierno a ciertos grupos de "expertos". En el fondo, se trata de disfrazar la imposición de unas medidas ideológicas bajo el manto de la necesidad técnica.

 

sociedad_alienante23.jpgY lo vemos como algo natural. El problema es que estamos domesticados hasta tal punto que todo lo vemos como algo natural. En las actuales sociedades globalizadas a escala planetaria, el capitalismo de nuestros días ha establecido un sistema de producción industrial de pensamiento único y totalitario, cuyo objetivo es la fabricación en serie de personas dóciles, apocadas, modelizadas, colonizadas, sin identidad ni memoria; hombres y mujeres obedientes, individualistas, conformistas, competitivos, "exitosos" (véase nuestra reciente serie de artículos "Filosofía del Éxito bajo el Capitalismo"). Junto a una occidentalización del pensamiento (merced al control monopólico de unos medios de difusión masiva que operan como reproductores de la ideología dominante y legitimadores de la razón del Estado), las mercantilizadas instituciones de educación cumplen su tarea, llevando a cabo una violenta aculturación de millones de jóvenes en el orbe. Como afirma Camilo Valqui, el resultado palpable es la institucionalización del darwinismo social, la colonización epistémica y el servilismo sistémico, en Estados en descomposición donde la cleptocracia aparece como el mecanismo único de la corrupción entre la economía y la política (G. Sapelli).

 

sociedad_alienante24.jpgVivimos hoy día, por tanto, en una sociedad que, bajo los efectos descritos, se encuentra alienada, enajenada, y además, pensamos que toca fondo. Es el fruto o resultado de la unión de una serie de componentes fallidos de un sistema errático y demencial: organización productiva, organización social, modelo político, práctica educativa y actividad cultural. Se puede decir que vivimos en la cultura de la mediocridad y del borreguismo social. La permanente explotación de las masas, la generación y mantenimiento de clases sociales, la creación de núcleos de poder y control, la desigualdad, la guerra, la inmadurez intelectual y emocional, de una manera o de otra, generan sufrimiento, injusticia, crueldad, pobreza o hambre, y hacen de la existencia y de la vida algo insoportable para muchos habitantes de este planeta. La constancia de estos factores hace de la crisis del sistema todo un "continuum", desvirtuando, de esta manera, el carácter coyuntural del término.

 

sociedad_alienante25.jpgA este respecto, José López afirma: "En "Un mundo feliz", de Aldous Huxley, la población toma masivamente la droga proporcionada por las autoridades llamada soma, para combatir la melancolía, la tristeza, la monotonía de una existencia alienada, para crear una falsa sensación de felicidad. ¿No estamos, paso a paso, tendiendo hacia un mundo feliz? ¿El soma de nuestros días no es el fútbol? ¿Realmente estamos sólo en crisis económica? ¿No podemos afirmar que el capitalismo es en sí mismo una crisis de la Humanidad? ¿No podemos decir que la crisis es también moral, social, humana? ¿El capitalismo no condena a la Humanidad a estar en permanente crisis?". Pero habrá que diseccionar mejor todos los factores y elementos que contribuyen al grado de alienación alcanzado por la sociedad actual. Continuaremos en siguientes entregas.

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27 abril 2014 7 27 /04 /abril /2014 23:00

"Hay cinco millones de personas que se levantan sin trabajo. Hay dos millones que no tienen absolutamente nada y que no saben dónde enviar a sus hijos. Hay siete u ocho millones de jubilados perdiendo poder adquisitivo. Hay millones de científicos que no tienen qué investigar porque no se invierte en I+D+i y cientos de miles de jóvenes sin trabajo tratados como mercancía. La corrupción se ha incrustado en los aparatos del Estado: ayuntamientos, diputaciones, autonomías, gobierno central y la casa del rey. Este país atraviesa un diluvio universal, pero de mierda"

(Armando López Salinas)

 

 

 

Retomo las palabras del brillante intelectual de izquierdas, recientemente fallecido, para continuar con la exposición que estamos haciendo de las clases trabajadoras en nuestro país, centrándonos en esta entrega en los/as trabajadores/as jóvenes, y sus diferencias por edad. Las diferencias por grupo de edad dentro de nuestra clase trabajadora son también muy importantes, sobre todo entre la juventud trabajadora y el resto de la clase. Es fundamental, con respecto al conjunto de la clase obrera, analizar la fractura producida por la ruptura generacional. Derechos garantizados tras largos años de lucha para la clase obrera de la generación anterior no existen hoy en día para nuestra juventud. El derecho de sindicación y la participación en la demanda colectiva, pueden desaparecer bajo la actual dictadura del empleo precario y la amenza del despido. Esta fractura que está en aumento, va a suponer que los y las jóvenes vivan peores condiciones de vida que sus padres y madres, no sólo en materia laboral, sino también en derechos sociales, accesibilidad a la vivienda, acceso a la educación pública, etc.

 

capitalismo291.jpgLos jóvenes de hoy en día, en el intervalo de edad entre los 18 y los 30 años, disponen de escasas capacidades de emancipación de su familia, de muy pocas posibilidades laborales (el paro juvenil sobrepasa el 50%, en algunas Comunidades Autónomas es aún superior), de muchas posibilidades de adquirir un trabajo precario (mal pagado, a tiempo parcial, de carácter temporal, sin derechos), disponen de muy poca conciencia de clase, y de grandes mensajes publicitarios que les hacen plantearse la posibilidad de emigrar a otros países, fundamentalmente de la Unión Europea. Eso que el PP denomina con gran desvergüenza como la "movilidad laboral", es de hecho la única salida que a muchos jóvenes se les ofrece dentro de una sociedad desestructurada, que no es capaz de ofrecer a los jóvenes las mínimas garantías para que puedan realizar un proyecto de vida digno. Ausencia de futuro, necesidad de emigración, dependencia de sus familias, precariedad laboral, minijobs, son algunos de los componentes de esta vida juvenil al que este injusto sistema les ha relegado.

 

capitalismo292.jpgA la desarticulación de la organización de los trabajadores y las trabajadoras dentro de la empresa, hoy hay que añadirle un nuevo factor decisivo a la hora de alejar a la juventud de la lucha obrera: la falsa creencia de que se pertenece a la artificial "clase media" y la gran capacidad de consumo, cuestión ésta que afecta cada vez en mayor medida, ya que la juventud no dispone de capacidad de endeudamiento, como consecuencia de la precariedad, que sí han tenido las anteriores generaciones. Esta concepción errónea de pertenencia a un estrato superior, desvincula a la juventud de las reivindicaciones de clase, condición sine qua non de la supervivencia del neoliberalismo. Así, la juventud trabajadora, despojada de su condición de clase, se aboca a un consumismo desenfrenado (sobre todo de las nuevas tecnologías) y a una búsqueda de salidas cada vez más ausentes. La precaria situación generada provocada por esa actitud les deja temerosos de afrontar luchas cuyo desenlace, en caso de ser negativo, haría imposible mantener su falso estatus.

 

capitalismo293.jpgLa situación de la juventud trabajadora en el Estado Español se encuentra en unos límites que suponen la mayor situación de riesgo de la Historia para una generación sin expectativas. En el Estado, como hemos indicado, las tasas de paro juvenil se encuentran desde hace ya algo más de un año en torno al 50%, y la tasa de temporalidad en torno a un 70%. Tras ser aprobada la última Reforma Laboral del PP, el paro y la precariedad siguen aumentando, y sin vistas a plantear un plan de empleo juvenil integral y estratégico que pueda dar solución a estas dramáticas cifras. Desde la Unión Europea, se aprobó recientemente dedicar un conjunto de recursos económicos completamente ridículos (en torno a los 8.000 millones de euros) para el paro juvenil, receta a todas luces insuficiente para conseguir paliar el problema. El recorte de becas imposibilita además que los alumnos universitarios puedan continuar haciendo frente a sus estudios, lo que, unido a la dramática situación de sus respectivas familias (paro de larga duración, ausencia o recorte de prestaciones, etc.) lleva a un panorama desolador.

 

capitalismo294.jpgLas y los jóvenes menores de 30 años en edad de trabajar son, en España, casi 7,5 millones, casi el 20% de la población, de los que más de 4,6 millones "trabajan". La característica básica de su situación laboral es la precariedad, casi la mitad (48%) tiene un trabajo temporal, y casi uno de cada cuatro (23,5%) un trabajo a tiempo parcial. Pero por supuesto, existen más peculiaridades de los y las jóvenes dentro de la clase trabajadora que surgen al descender más al detalle. Todo ello refuerza la afirmación de que la precariedad laboral es ante todo juvenil, manteniéndose unas diferencias de género en detrimento de las mujeres, si bien más atenuadas que en el resto de los grupos de edad, es decir, hay un cierto acercamiento entre géneros, dentro de su pésima situación laboral. Sobre la posición de clase, la salarización es del 92%, casi 10 puntos superior a la total. Descendiendo al desglose por ramas, las feminizadas y las masculinizadas coinciden con las vistas para el conjunto de la clase. Surge, de nuevo, su mayor precarización, y también la de las mujeres y jóvenes en comparación con los varones de su edad, así como el mantenimiento de la división patriarcal del trabajo.

 

capitalismo295.jpgLa mayoría de trabajadores y trabajadoras jóvenes, en torno al 80%, se encuentran empleados/as en el sector servicios, soportando las mayores tasas de estacionalidad, temporalidad, rotación y contratos encadenados, a través de subcontratas y ETT's, jornadas parciales y bajos salarios. En general, el conjunto de la juventud trabajadora en España, independientemente de su nivel de estudios, encarna el paradigma de trabajador/a forjado/a por el post-fordismo y por la economía de servicios. Este patrón es aplicable tanto a quienes realizan trabajos intelectuales como a quienes lo hacen en el sector servicios en grandes cadenas comerciales. Si su situación sociolaboral a mediados de 2007, en el umbral de la crisis, era ya de una clara precariedad, durante estos años de crisis económica, de la cual ni se ha salido ni nadie es capaz de pronosticar la salida (se escuchan sandeces y previsiones de todo tipo), hace ya algún tiempo que ha llegado al borde de lo insostenible, la actividad supera a la media, es decir, poseen una mayor propensión al trabajo, la ocupación está 15 puntos por debajo de la media, la salarización 10 por encima, la temporalidad es el doble de la media, y en cuanto al paro, uno de cada tres jóvenes no tiene empleo.

 

Cuestiones en las cuales se ha ahondado tras la última reforma laboral y que afectan directamente a la juventud son el contrato de formación, que ya fue modificado por el PSOE, y ahora el PP le ha dado otra vuelta de tuerca al permitir que los/as jóvenes, desde los 16 a los 30 años, puedan tener varios contratos de este tipo para la misma o distinta empresa. La entrada de las ETT (Empresas de Trabajo Temporal) con capacidad de contratación en sectores públicos, y la posibilidad de compatibilizar parte del salario con la prestación por desempleo, unido a que no existe ningún tipo de control sobre los ERE por parte de las Administraciones Públicas, y a la ampliación de las causas objetivas por despido, suponen otra nueva vuelta de tuerca que va a seguir aumentando la precariedad y desprotección de los/as jóvenes en nuestro país. Para darse cuenta de su precariedad laboral, tenemos un dato demoledor: el 82% del total están inactivos/as, en paro, temporales, a tiempo parcial o en la economía sumergida. A ello hay que añadir sus dificultades de acceso a una vivienda, el retraso en la emancipación del núcleo familiar, los bajos salarios y el permanente encadenamiento de contratos temporales que sufren. Como ocurre en todos los tramos de edad y en todos los grupos laborales en función del género, siempre en detrimento de las mujeres, en función de la procedencia étnica, y siempre en detrimento de las personas inmigrantes por razones económicas. Continuaremos en siguientes entregas.

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24 abril 2014 4 24 /04 /abril /2014 23:00

"Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos  para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron"

(Thomas Jefferson)

 

 

 

nacionalizar_banca1.jpgY la cita de Jefferson se hizo realidad. En muchos artículos hemos tratado el tema de la nacionalización de la banca, normalmente inserto en el gran tema de la necesidad de nacionalización de los grandes sectores estratégicos de la economía, para que dichos sectores y empresas pasen a formar parte del erario y del control públicos, pero no sólo ello, sino además, se ejerza sobre estos sectores una planificación democrática. Esto es, no sólo hay que pasarlos a propiedad pública, sino además, conseguir que estén gobernados y controlados por la propia clase trabajadora. Pero de entre todos ellos, quizá el sector bancario y financiero sea el más urgente, porque los desmanes de la banca privada en nuestro país han sido especialmente sangrantes. Todavía colean la estafa de las participaciones preferentes, y los continuos deshaucios a personas que no pueden continuar pagando sus hipotecas, debido a las condiciones sobrevenidas de pérdida de empleo o de todo tipo de prestaciones. Como decimos, el panorama es desolador, y especialmente sensible, máxime cuando estamos hablando de una serie de entidades que han sido rescatadas en su mayoría con dinero público, mediante fondos de la Unión Europea, del Banco Central Europeo y del propio Estado Español, a través del FROB. 

 

nacionalizar_banca2.jpgPrecisamente, el Banco Central Europeo ha facilitado ingentes cantidades de dinero a las entidades bancarias europeas para proveer de liquidez a las mismas mediante operaciones de préstamo (LTRO) ya que eran incapaces de obtener financiación por sus propios medios, desde la crisis de confianza global que estalló en 2007. En el momento más crítico para el sistema bancario europeo, julio de 2012, el BCE llegó a prestar la friolera cifra de 1,23 billones de euros a las entidades europeas (402.000 millones de euros a las entidades españolas). De hecho, en diciembre de 2013 todavía el sistema bancario europeo adeudaba más de 718.000 millones de euros al BCE (las entidades españolas debían más de 200.000 millones de euros). Y como decimos, es un sector tremendamente poderoso, en esta etapa de total financiarización de la economía, la última etapa del decrépito sistema capitalista. Los activos de los bancos superan el 350% del PIB de toda la Unión Europea. Y está comprobado que únicamente la quiebra de una de las 30 entidades de mayor tamaño causaría el colapso del conjunto del sistema financiero. Hasta septiembre de 2011 (últimos datos publicados por la Comisión Europea) los distintos gobiernos de los Estados miembros de la UE habían aprobado ayudas públicas para el sistema bancario por un importe de 4,5 billones de euros entre inyecciones de capital, garantías, remodelación de activos, y medidas varias de liquidez. A esto hay que añadir los préstamos del Banco Central Europeo, lo que situaría el montante de ayudas aprobadas en más del 45% del PIB de la Unión Europea.

 

nacionalizar_banca3.jpgLo que se impone pues es la nacionalización completa de todas las entidades, resaltando las palabras "completa" y "todas". Completa en el sentido de que no podemos nacionalizar temporalmente, como se está haciendo hasta ahora en el Gobierno de Rajoy (que además presume de ello), sino definitivamente. No tiene sentido pasar a propiedad del Estado una entidad que ha de asumir pérdidas, para que dichas pérdidas las asuma el Estado, sea saneada, y a continuación vuelva a ser privatizada. Dicha práctica representa una clara estafa y un insulto a la ciudadanía. Hemos querido resaltar también la palabra "todas", en el sentido de que no pueden ser únicamente nacionalizadas las Cajas, o las entidades pequeñas, sino el conjunto, la totalidad de Cajas y Bancos privados españoles, es decir, absolutamente todo el sector financiero español. En caso contrario, dentro de unos años nos encontraremos en la misma situación. Precisamente, una de las principales lecciones de esta crisis es que la gestión de los ahorros de la sociedad no puede quedar en manos privadas. Su montante, su poder económico es tan inmenso, que si esto sucede, como ha ocurrido en el pasado, y continúa ocurriendo ahora, desarrollan un grado de influencia y de poder sobre los Estados y sus políticas totalmente indeseable.

 

nacionalizar_banca4.jpgSi no desarrollamos e implementamos controles sobre su propia actividad, sus procedimientos y sus intereses, su propia filosofía, que es la competencia por el máximo beneficio, nos conducirá a nuevas crisis, que a su vez nos traerán nuevos desastres sociales. Para los lectores aún no convencidos de este hecho, piénsese por ejemplo en figuras como la de Miguel Blesa, como prototipo y modelo de banquero corrupto y despiadado, capaz de vivir rodeado de un lujo descomunal, mientras sus clientes son vilmente estafados mediante productos financieros tóxicos. Por todo ello, es totalmente necesaria, imprescindible, la nacionalización de las entidades bancarias, y convertirlas en un Sistema de Banca Pública, regido por parámetros éticos de funcionamiento e intereses. Eso permitiría tanto la reducción ordenada de un sistema financiero ya de por sí hipertrofiado, así como convertirlo en un pilar fundamental para una planificación democrática de nuestra economía. Lo deseable es que también pudiéramos extrapolarlo al Banco Central Europeo, conviertiéndolo también en una entidad sometida a control democrático y cuya actuación esté dirigida al interés general, pero esto ya es otra historia.

 

nacionalizar_banca5.jpgDe todos modos, parece que se abren nuevos horizontes para la aceptación social de estas ideas, debido a la concienciación que los nuevos movimientos sociales están promoviendo (PAH, Stop Deshaucios, Plataforma para la Nacionalización de la Banca, etc.). Quizá nunca antes habíamos contado con un ambiente social más favorable a estas ideas. En palabras de Alberto Arregui: "La expresión en el sector financiero de la grave crisis de sobreproducción capitalista, ha puesto al descubierto ante millones de personas el verdadero carácter de la clase dominante, una pandilla de parásitos inútiles que roban a manos llenas el fruto del esfuerzo de las familias trabajadoras. Quizá el concepto de plusvalía queda fuera del alcance de las masas del pueblo, pero todo el mundo entiende que los banqueros son sanguijuelas que viven de la sangre del pueblo trabajador". Estamos totalmente de acuerdo con el dirigente de IU, y en ejemplos concretos como el que hemos puesto algunas líneas más arriba, se puede comprobar fehacientemente.

 

Se vuelve por tanto un imperativo social y económico la nacionalización del sector financiero español. Se convierte en una urgencia social, debido precisamente al drama humano generado por las malas prácticas ejecutadas por sus dirigentes. El sector financiero tiene que dejar de estar en manos privadas, hemos de arrebatarle su poder y su dominio, ya que la solución de nuestros problemas es incompatible con la existencia de un sector bancario privado. El sector financiero ha de ser público, controlado por el conjunto de la sociedad, puesto al servicio de sus intereses, y de sus necesidades. Es la única garantía de evitar las desastrosas y devastadoras consecuencias de su tremendo poder, de su órbita de influencia, que sus innumerables lobbies ejercen, controlando el gigantismo al que tiende el sector, y el proceso de canibalización que el mismo realiza sobre la economía real. Acabar con la especulación, dotar al sector bancario público de unas prácticas fundadas sobre la ética y los criterios de necesidad social, y llevar a todos los dirigentes de las entidades financieras privadas ante la Justicia. Esto es lo que hemos de hacer.

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23 abril 2014 3 23 /04 /abril /2014 23:00

"Un fantasma recorre Europa..."

(C. Marx y F. Engels, "El Manifiesto Comunista")

 

 

 

El próximo 25 de mayo se celebran Elecciones al Parlamento Europeo. Y en el presente artículo, vamos a cuestionarnos si, a la luz de la actual arquitectura europea, bajo los palios del presente proyecto europeo, merece la pena hacer "campaña" por alguna fuerza política, o bien promover la abstención y difundir un discurso "antieuropeo", en el sentido de la salida de nuestro país del euro y de la UE. La situación hacia la que nos dirigimos en todo el continente, con las políticas de austeridad, y de hegemonía del gran capital, es evidente: una total precarización del mercado de trabajo, y un empobrecimiento masivo de la población, con el desmontaje paultino de los servicios públicos, y una masiva privatización de todas las empresas públicas. La disciplina fiscal, la deuda pública y el paro masivo están haciendo estragos en la población europea, y todo ello controlado, supranacionalmente, por estructuras de poder nada democráticas (como la Comisión Europea, o el Banco Central Europeo), que imponen unos Tratados que a su vez no dejan resquicio a una mayor apertura democrática hacia la ciudadanía europea.

 

elecciones_europeas_20141.jpgY en este contexto, nos preguntamos: ¿tiene sentido votar el próximo 25 de mayo? ¿Tiene sentido dar nuestro apoyo electoral a alguna fuerza política, aún a sabiendas de que lo único sensato que puede proponerse es nuestra salida de dicho "club europeo"? ¿Puede ayudarnos en algo Europa a reducir los niveles de desempleo, a conseguir unos niveles de vida dignos, a proporcionar una mayor cobertura social a la población, a reducir los índices de pobreza y precariedad? Parece que no. Más bien, lo que parece es que las intenciones de la oligarquía europea que nos gobierna pretenden ahondar en las mismas políticas que nos han traído hasta aquí, profundizando por tanto las consecuencias de las mismas. Y como nos indica Joan Tafalla: "Europa no es el problema. Cierto, el problema es el capitalismo. Pero el mecanismo concreto mediante el cual el capitalismo ha creado en nuestro país unos escandalosos niveles de paro estructural, de desarrollo desigual y de dependencia económica y social se llama Unión Europea".

 

Por tanto, afrontemos la cruda realidad y no nos engañemos: la dramática situación social española, es producto de nuestra entrada en la Unión Europea, del Tratado de Maastricht y de todos los subsiguientes tratados, de la Unión Monetaria, del Euro y del Pacto de Estabilidad. ¿Tiene sentido seguir apoyando toda esta estructura? ¿Merece la pena continuar dando nuestro apoyo a un proyecto europeo agotado, injusto y antisocial? Nuestra soberanía ha sido secuestrada, nuestros presupuestos intervenidos, nuestra capacidad de implementar políticas de redistribución de la riqueza ha sido cooptada. No se trata por tanto de ser antieuropeísta, sino de concluir que las bases del actual proyecto europeo no son las correctas, y que, por tanto, dicho proyecto no nos interesa, no es el nuestro. Y quien piense que dichas normas y tratados pueden cambiarse desde dentro, en mi opinión está mostrando una ingenuidad tan supina que no merece mayor comentario. Ello sólo sería posible si de verdad la UE dispusiera de mecanismos democráticos de participación, que evidentemente brillan por su ausencia.

 

elecciones_europeas_20142.jpgY mientras tanto, mucho se alardea de las políticas de "crecimiento económico" y de "creación de empleo". Más allá de nuestra negación hacia la propaganda sobre la supuesta "recuperación económica" que desde el Gobierno actual se nos difunde, lo que tenemos que denunciar es que esta forma de presentar las cosas contribuye a alimentar la esperanza de que, una vez superada la crisis (mensaje que algunos grandes empresarios se han apresurado ya a lanzar), volverán los buenos viejos tiempos en que florecerá el crecimiento económico y con él el empleo. Y todo ello, además, sin haber cambiado un ápice ninguna de las bases de nuestro caduco y depredador modelo productivo. Pero lo cierto es que esta visión es falsa. Es un burdo engaño, una mentira masiva difundida para sembrar confianza sobre una población masacrada socialmente, y que necesita de buenas dosis de optimismo social para volver a creer que podrá recuperarse del pozo donde está metida.

 

Y como decimos, la reversión de esta situación no se producirá. A las pruebas nos remitimos. Incluso si el tímido crecimiento vuelve y se crea algo de empleo, éste será (ya lo está siendo) de una ínfima calidad, de una precariedad constante, de unas indignas condiciones. Y ello porque toda la tanda de reformas laborales (en realidad contrarreformas) impuestas por el FMI, por la CE y por el BCE, bajo la connivencia y complicidad de nuestros serviles Gobiernos bipartidistas, habrán impedido la instalación de condiciones de vida dignas para la clase trabajadora europea, y por ende, española. Habrán hundido las esperanzas de futuro de la población. No permitirán que la mayoría social se recupere de esta situación. Más bien al contrario, consolidarán los estados de pobreza, precariedad y exclusión social de forma permanente. Los viejos y buenos tiempos no volverán. Los cimientos europeos construidos lo hacen imposible. Habrá por tanto que construir un nuevo proyecto europeo sobre nuevas bases, previa renuncia expresa al actual, dominado por las élites económicas europeas.

 

elecciones_europeas_20143.jpgNacho Álvarez Peralta se expresa en los siguientes términos: "A pesar de las graves consecuencias que tendría la salida del euro (fuerte devaluación de la moneda nacional, con el consiguiente incremento de la deuda externa, depreciación de los ahorros de las familias, salidas de capitales del país, probables ataques de los mercados financieros, etc.), la situación actual es aún peor, dado que se condena a las economías más débiles a un largo período de estancamiento, austeridad, recortes sociales y retrocesos salariales". En esta misma línea coinciden también otros economistas críticos, como Pedro Montes o Alberto Montero Soler, sin mencionar los cinco Premios Nobel que en los últimos años han recomendado también la salida del euro: James Mireless (1996), Joseph Stiglitz (2001), Paul Krugman (2008), Christopher Pissandas (2010) y Thomas Sargente (2011).  El euro por tanto no es reformable, y la pertenencia a la Unión Económica y Monetaria (UEM) sólo permite, en la práctica, el blindaje de todo el programa neoliberal, llevado hasta sus últimos extremos, mediante la permanente dictadura de los mercados. Ningún avance en protección social será tolerado, ninguna garantía de bienestar colectivo será permitida bajo estos mimbres.

 

La presión permanente de la Troika en el sentido de continuar por la mal llamada "senda reformista" tiene como único objetivo una salida de la crisis por el camino de la pérdida de poder adquisitivo de la clase trabajadora, a base de privatizar las ganancias de las grandes joyas del Estado (como los servicios públicos básicos) y de socializar las pérdidas generadas por las instituciones financieras, bajo un modelo que tiene como único objetivo la devaluación laboral permanente, cuyos fundamentos son la precarización, el despido libre y gratuito, la disminución de los salarios, el aumento del paro, y la rebaja del conjunto de los costes laborales. Tanto el PP como el PSOE son simples instrumentos, meros ejecutores, cada uno con sus matices, de la política económica que interesa al gran capital español y europeo (dos facciones del mismo interés de clase), así que las sucesivas reformas laborales impulsadas por ambos partidos, la reacción ante el estallido de la burbuja inmobiliaria, o la sumisión constante a los dictados de la patronal y de la banca española, y sobre todo alemana, ponen de manifiesto las coincidencias en torno a las mismas políticas, que obedecen en el fondo al desarrollo del dogma neoliberal. Políticas en las cuales se insta a profundizar desde todas las instancias europeas, cada vez con menos margen de maniobra desde las políticas locales de cada Estado miembro de la Unión.

 

elecciones_europeas_20144.jpgEsas mismas políticas que dejan sin futuro a cada uno de los ámbitos de la economía productiva del país: la industria, la ciencia, la cultura, se ven recortadas en su capacidad para actuar como motores del crecimiento económico. El empleo público se deteriora, el Estado pierde su papel como garante del bienestar colectivo, se va degenerando la cohesión social, y los colectivos más desfavorecidos aumentan su precariedad y su exclusión: jóvenes que se ven forzados a emigrar, pensionistas que ven mermado su poder adquisitivo, parados de larga duración que ven recortadas o anuladas sus prestaciones, personas dependientes que ven cómo no llegan los recursos destinados a sus cuidados, y la órbita de actuación de los servicios públicos decrece a marchas forzadas: la sanidad deja de ser universal, la educación deja de ser pública y gratuita, los servicios sociales se ven circunscritos al cumplimiento de un galimatías de requisitos que dejan excluídos a sus posibles beneficiarios. Y es que bajo este proyecto europeo, todos los parámetros del Estado Social se anulan, todas las garantías de protección social se resquebrajan, y todos los ámbitos de cobertura pública se privatizan. El resultado final es una sociedad deprimida e insolidaria, donde al lado de una minoría social pudiente, cuyas riquezas aumentan progresivamente, intenta sobrevivir una mayoría social empobrecida y deshauciada. Éste es el dantesco panorama al que nos ha conducido la Unión Europea y el euro.

 

Rescato de nuevo las palabras de Joan Tafalla, cuando afirma: "Hoy, la realidad es que tanto el euro como la propia Unión Europea son instrumentos para la dominación imperialista del gran capital, básicamente alemán, sobre el conjunto del espacio europeo. España es irremisiblemente un país periférico, dependiente, una suerte de neo-colonia. Crear empleo en España es imposible sin salir de esta dependencia y de esta dominación imperial. Es imposible sin recuperar la soberanía, es decir, la democracia". Por tanto, nuestro país no puede salir de la crisis en el marco del euro. Sin recuperar la soberanía monetaria es imposible hacer frente al drama social, humano y económico, tanto más cuanto que la política fiscal también ha quedado intervenida con el Pacto de Estabilidad. Y esto, como primera condición inexcusable para poder desarrollar una política avanzada de control público de los sectores estratégicos de la economía, entre ellos la nacionalización de la banca, la reconstrucción del tejido industrial, y la defensa de unos servicios públicos fundamentales sufragados mediante un auténtico sistema fiscal progresivo, para conseguir una redistribución de la riqueza que pueda paliar los efectos que todos estos años de crisis han generado.

 

elecciones_europeas_20145.jpgPor otra parte, el montante de la deuda pública (otro de nuestros grandes lastres, cercana ya al 100% del PIB) es realmente impagable. Su mayor parte es deuda generada por el sector privado, incluido el sector financiero, el más comprometido de todos ellos. Consideramos que esta es una deuda de carácter ilegítimo, pues no ha sido generada mediante parámetros de mínima inversión social. Por ello, el Estado debe llevar a cabo una produnda auditoría de la deuda y reestructuración de la misma (quita, moratoria, conversión en moneda nacional) que alivie la presión presupuestaria que la deuda representa. En consecuencia, no es posible seguir compartiendo el proyecto europeo, sobre sus mismas bases, sin llegar a alcanzar niveles de gigantesca hecatombe social. La involución y degradación de las condiciones de vida de la mayoría social no pueden ser atajadas sin una renuncia expresa a la complicidad con un proyecto europeo injusto y antisocial.

 

En definitiva, y desde un sector crítico de la izquierda, creemos que el voto a cualquier fuerza "europeísta", entendiendo por tal toda coalición política que no plantee abiertamente la ruptura con el actual marco europeo y con el euro, no es la mejor opción. Incluso aquéllas que plantean (como la SYRIZA griega o la Izquierda Unida española) la remodelación del actual proyecto europeo, no caen en darse cuenta de la imposibilidad manifiesta de llevar a cabo tales propósitos, debido al grado de encorsetamiento político que los actuales Tratados definen. Se podría entonces argumentar que lo que deberíamos hacer es cambiar dichos Tratados, y esto estaría muy bien, pero nos topamos entonces para ello con dos nuevos problemas: la poca fuerza del Parlamento Europeo a la hora de implementar proyectos legislativos, y el mandato antidemocrático de las actuales Instituciones europeas, dirigidas por una serie de burócratas que sólo obedecen a las instituciones financieras y al gran capital europeo. La ausencia de caminos, de vías para profundizar en un cambio radical de las estructuras de poder europeas es manifiesta. Y por tanto, nuestro apoyo, aún con toda la buena voluntad del mismo, a dichas formaciones u opciones políticas, es complemente inútil. La única opción sensata, coherente e íntegra frente a los próximos comicios europeos es, por tanto, la abstención, y la apuesta por la movilización popular que consiga poner fin a nuestra pertenencia a la actual Unión Europea y a su moneda única.

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22 abril 2014 2 22 /04 /abril /2014 23:00

Con el fracking tenemos otro problema añadido. Todavía podemos recordar la sucesión de pequeños terremotos causados por la plataforma instalada cerca de las costas valencianas, por lo que tuvo que suspenderse el proyecto. Como siempre, aquí estamos ante otro conjunto de falacias que quieren vendernos sobre el gas pizarra, que no se corresponden para nada con la realidad. Se nos dice que las reservas por explotar son muy cuantiosas, que es más limpio que el carbón (al que presumiblemente expulsará del mercado), que reduce la emisión de CO2 (contribuyendo a combatir el cambio climático), que permitirá nuestra independencia energética, que será una fuente de riqueza local y comarcal, y que contribuirá a la creación de empleo. También se nos dice que su extracción y uso son limpios, que no comportan efectos ambientales negativos, ni riesgos para las personas (por lo cual no necesita de estudios previos de impacto ambiental), y un largo etcétera de bondades.

 

otra_cultura_energetica41.jpgPero la realidad es bien distinta. Se trata de un nuevo pelotazo extractivista, que tiene a sus mayores defensores (de nuevo) en una serie de grandes compañías constructoras en búsqueda de negocio promovido por la complicidad de algunas Administraciones Públicas, subyugadas por este nuevo descubrimiento. Mientras se nos vende la técnica del fracking como la panacea para acabar con muchos problemas, hay que descubrir la verdad a la ciudadanía: el gas que se obtiene mediante la fractura hidráulica tiene una tasa de retorno energética (cociente entre la energía empleada en su obtención y la energía obtenida) sumamente bajo. La técnica del fracking resulta pues un proceso sumamente ineficiente en términos energéticos y por tanto de costes, cosa que silencian sus defensores, si lo comparamos con las tasas de retorno energética de la energía fotovoltaica o eólica, incluso del gas o petróleo convencionales. Y por otra parte, el fracking supone una técnica sumamente agresiva contra la naturaleza, por el empleo de innumerables sustancias químicas nocivas que de forma masiva se depositan incontroladamente en acuíferos, en el subsuelo, y en los diferentes cauces. Asímismo, constituye una técnica muy despilfarradora de agua, y como hemos comenzando recordando, muy proclive a inducir movimientos sísmicos, por lo cual, altamente peligrosa.

 

otra_cultura_energetica42.jpgY quizá el tema más importante de cara a los usuarios finales, y que viene coleando hace varios meses, sea el sistema de tarificación, o de facturación, que contribuye en buena medida al precio de la factura final que los consumidores hemos de abonar a las compañías eléctricas por nuestra energía. El recibo de la luz se ha convertido en un arcano indescifrable, un galimatías incomprensible para el ciudadano/a de a pie, y un insulto a la inteligencia de la población. Pero el oscurantismo del sistema de fijación de precios no es algo nuevo, y vino a complicarse muchísimo desde la época de su liberalización, allá por el año 1997, bajo el Gobierno de Aznar. Básicamente, el precio de la electricidad se calcula mediante la adición de tres sumandos. El primero, compuesto por el precio más caro de entre los oferentes que hayan sido invitados a participar por ser los más baratos en ese momento para atender la demanda. El segundo, los costes de acceso que contemplan diversos elementos, como los costes de transporte y distribución, las primas del régimen especial, la deuda tarifaria, los costes extrapeninsulares y los costes de funcionamiento de la Comisión Nacional de la Energía (hoy integrada en la Comisión Nacional de Mercados y Competencia) y del Operador del Mercado Eléctrico. Y el tercero, los costes de capacidad que se pagan por estar disponibles al carbón y al gas.

 

otra_cultura_energetica43.jpgY ni qué decir tiene que todo este incomprensible entramado favorece a los grandes consumidores industriales, y su peso gravita sobre las pequeñas empresas y los consumidores particulares. La última ocurrencia del Ministro Soria y su equipo ha sido la de crear varios sistemas de facturación dependiendo de la "inteligencia" de los contadores, basados o no en sistemas que puedan ponderar lecturas inmediatas del precio de la luz en cada momento, o bien medias mensuales o anuales, para los contadores que no posean dichas capacidades. Según todos los expertos (incluida la propia UNESA), el sistema no ha hecho más que dificultar los procesos de tarificación y facturación, y necesitarán meses, incluso años, para que pueda funcionar de modo generalizado. Ante tanto despropósito del mundo energético en este país, están surgiendo un montón de terceras empresas destinadas a difundir entre la ciudadanía nuevos modelos energéticos, nueva conciencia empresarial, nueva cultura energética, que sea capaz de demostrar las falacias que el oligopolio energético dominante está empeñado en difundir.

 

otra_cultura_energetica44.jpgNi nuestros Gobiernos ni nuestro mundo empresarial son realmente conscientes del grave problema que representa un modelo energético caduco como el que poseemos. Tampoco son conscientes de que la energía en nuestro país (incluso a nivel mundial) afronta enormes desafíos en el corto plazo. Desde el agotamiento de las materias fósiles hasta el cambio climático. Recientes informes sitúan al año próximo (2015) como el tope para poder llevar a cabo una implementación energética distinta, que sea respetuosa con los ecosistemas, pues de lo contrario, entraremos en una cuenta atrás irreversible. En buena medida, porque existen millones de personas que están saliendo de la pobreza extrema en economías emergentes y que impulsan la demanda de energía. Los precios y la contaminación no van a dejar de aumentar, mientras continuemos funcionando bajo los mismos parámetros extractivistas, oligopolistas y consumistas. Y aún no hemos hecho lo suficiente como para reducir el porcentaje de nuestra dependencia sobre los combustibles fósiles, que se sitúa en el 75%. Y todo ello, en un país como el nuestro, capaz tecnológicamente hablando de situarse en la vanguardia de la revolución energética. Tan sólo hace falta voluntad política para llevarlo a cabo, pero es justo lo que no tenemos.

 

otra_cultura_energetica45.jpgEstá demostrado que podemos, que es posible un nuevo sistema energético basado en la eficiencia y el ahorro, las renovables y la soberanía ciudadana en la producción de energía. Pero necesitamos otra cultura energética, otra visión, otro modo de enteder las fuentes de energía, otros parámetros consumistas, y así podremos dejar atrás de forma rápida el sistema actual (basado en la explotación del medioambiente, de los pueblos y de los consumidores), mediante miles de pequeñas instalaciones de energía renovable en manos de la ciudadanía y de las pequeñas comunidades. Se imponen nuevos modelos de producción y consumo locales, compartidos, autogestionados, que vayan sustituyendo a las grandes empresas transnacionales de la energía, interesadas únicamente en los modelos extractivistas, depredadores de la naturaleza, y generadores de grandes beneficios para sus cuentas de resultados. No podemos continuar por esa senda. La energía se volverá no sólo más eficiente, sino también más barata hoy, e infinitamente más barata en el futuro. Y la cuestión principal: habremos revertido el actual proceso de destrucción de reservas naturales, y la contribución al cambio climático. Continuaremos en siguientes entregas.

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Published by Rafael Silva - en Política
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21 abril 2014 1 21 /04 /abril /2014 23:00

"El presente trabajo no es apto para personalidades sumergidas dentro de las burbujas existenciales de la estupidez. Recomendamos a dichas personas alejarse de buena fe. No nos hacemos responsables de posibles roturas que puedan haber en su esquema de pensamiento. Sólo es apto para personalidades fuertes, con poder de opinión, que no tragan todo lo que les cuentan; que saben bien dónde están paradas, y con la fuerte convicción de que el actual sistema de dominación debe ser echado abajo o por las buenas o por las malas"

(Nikolas Stolpkin, CEPRID, 2012) 

 

 

 

 

Me he atrevido a comenzar esta nueva serie de artículos con la cita de Stolpkin para resaltar de antemano su carácter, su misión y su filosofía. La razón de su publicación en la Sección de Psicología de este Blog da idea de que, aun cuando mucho de su material posee cierto carácter político, su contenido posee una imbricación general con (casi) todos los comportamientos de una sociedad enferma, como la actual. Digámoslo sin reparos. En estos momentos, nos encontramos con un sistema agónico e irracional, que da tumbos, que no sabe qué hacer para mantenerse, que se ahoga en sus propias contradicciones. Contamos con una sociedad enajenada en grado sumo, con una absoluta pérdida de conciencia personal y colectiva. Nunca en la Historia reciente la sociedad ha estado tan enferma como ahora, nunca se ha hecho más real el enunciado que reza como la "Patología de la Normalidad", formulado por Eric Fromm.

 

sociedad_alienante11.jpgNunca ha sido mayor el desasosiego y la inseguridad entre las clases menos favorecidas en los últimos 500 años. ¿Qué puede hacer una persona con un alto grado de conciencia social enfangada en este maremagno? ¿Cuánta falsedad nos queda por aguantar, protagonizada por agentes de esa pseudoizquierda? ¿A quién creen que engañan? A nadie, lo que pasa es que las personas son más prudentes de lo que debieran. ¿Cuántos reniegan y huyen de su actividad laboral para refugiarse en grupos, sindicatos o instituciones, bajo una falsa apariencia de abnegado defensor de la cosa pública? Somos parte de una población hoy por hoy dormida, de una sociedad desorientada, temerosa, anestesiada, maleable, subyugada, manipulada y controlada hasta extremos insospechados.

 

sociedad_alienante14.jpgTracemos, antes de continuar, una breve descripción con la ayuda de un artículo de Mariano Procopio, que nos presenta a modo de relato una historia muy sugerente. El epicentro de la historia se sitúa en la reflexión de generaciones futuras, intentando ofrecer una explicación a tanto desastre natural y ecológico como las pasadas generaciones crearon. Relata una sociedad (la nuestra) obsesionada por el consumo, y del control que los grandes capitales poseen. Retrata perfectamente los delirios del capitalismo consumista, la cadena alimentaria y residual, los desastres ecológicos que causaban, y contrasta la ineptitud del ser humano de nuestro tiempo, que avanza imparable en los terrenos técnico y científico, pero es incapaz de instaurar un sistema social y económico más justo y equitativo. Destaca también la estupidez y la alienación sociales de nuestra época, la falta de madurez intelectual de nuestro tiempo. Y por supuesto, destaca la gran labor de los medios de comunicación y de la publicidad para construir toda esta alienada sociedad. Se resalta también el uso indiscriminado de las nuevas tecnologías, pero no en su vertiente racional, sino en su vertiente más idiotizadora. Justo la que tenemos hoy en día en el campo de las redes sociales.

 

sociedad_alienante12.jpgEn fin, un artículo altamente recomendable, que nos describe a la perfección un retrato de nuestra sociedad actual, donde todos los aspectos antes descritos están relacionados entre sí y puestos al servicio de la misma alienación de la sociedad. Muchas preguntas nos podemos hacer, que serían fieles testidos de la situación que describimos. Tomemos por ejemplo un tema de actualidad. En  el artículo "Independentistas en la niebla", escrito por varios autores en la web de Sin Permiso, se preguntan cosas como las siguientes: "¿Cómo es posible que en la corrupta Cataluña de Millet y compañía, gobernada por Mas, Boi Ruiz, Mas-Colell, y otros neoliberales encallecidos que están llevando a cabo unas políticas privatizadoras y antisociales que poco o nada tienen que envidiar a las de Rajoy, Montoro y De Guindos, haya centenares de miles, millones tal vez, de idiotas que se movilizan por razones "nacionalistas" e "identitarias", en vez de movilizarse y protestar por lo que verdaderamente importa?". Pero podemos añadir muchas preguntas más de rabiosa actualidad. Valgan como ejemplos las siguientes: ¿Cómo es posible que cuando condenan a un impresentable como José María del Nido, ex Presidente del Sevilla C.F., se aúnen una docena de clubs en solicitar su indulto, o que se le dé más eco mediático a la muerte de un seleccionador de fútbol (Luis Aragonés) que a la de un gran escritor (Félix Grande)? ¿Cómo es posible que se concentren más de 20.000 jóvenes en un macrobotellón (para celebrar, por ejemplo, el comienzo de la primavera) cuando para una manifestación sobre temas educativos no se consigue reunir ni a la cuarta parte?

 

sociedad_alienante13.jpgPero aún podemos poner muchos más ejemplos: ¿Cómo es posible que la mayoría del pueblo gaditano de Rota esté celebrando la llegada de los casi tres mil norteamericanos (entre militares y sus respectivas familias) que van a arribar a su puerto en los buques portadores del Escudo Antimisiles de la OTAN? ¿O cómo es posible que una empresa utilice como prueba de selección para sus aspirantes a un puesto de trabajo (de comercial) el tirar un billete de 50 euros al aire y decirles que el que recoja el billete se queda con el puesto? ¿Cómo es posible que hayamos llegado a una sociedad que contempla impasible cómo mueren cientos de personas, en un goteo constante, al intentar atravesar una valla fronteriza entre dos continentes (África y Europa, a través de las vallas de Ceuta y Melilla)? Pero sobre todo, ¿cómo es posible que con la agresión a nuestros derechos sociales y laborales en constante ataque por las fuerzas políticas que nos gobiernan, permanezcamos anestesiados y no exista un estallido social?

 

Podríamos hacernos miles de preguntas más en esa línea, pero creo que está claro el mensaje: estamos bajo los efectos de una sociedad alienada y alienente, y de ella vamos a hablar en la presente serie de artículos, que aquí comienza. En esta egoísta, absurda, autista y agónica sociedad, caminamos hacia la dictadura de la indiferencia y de la mediocridad, como ya se ha mencionado por algún autor. Nuestra intención no es hacer un relato ni una descripción determinista ni fatalista, sino atenernos a las características de la sociedad en la que estamos inmersos, describir su funcionamiento, sus estímulos y reacciones, sus intereses, llamando sobre todo la atención sobre la peligrosa deriva de la misma. Si he despertado mínimamente la curiosidad de los lectores, os espero en siguientes entregas.

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