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9 febrero 2011 3 09 /02 /febrero /2011 00:00

En el segundo artículo de la serie nos habíamos quedado contando la etapa de la Coordinación General de Julio Anguita, para muchos el mejor Coordinador que ha tenido la coalición. Pues bien, a partir de la llegada al Gobierno del Partido Popular, con José María Aznar como Presidente, en 1996, aumentan las tensiones en el seno de IU. En 1997, la corriente Nueva Izquierda, de la que hemos hablado en el anterior artículo, se convierte en Partido Político independiente, el Partido Democrático de la Nueva Izquierda (PDNI), entrando en grave crisis con la dirección de IU, y abandonando la coalición, para integrarse poco después en el PSOE.

 

Desde 1995, se había incorporado también a IU la corriente Izquierda Alternativa, formada por militantes de la antigua Liga Comunista Revolucionaria. Y en 1998, continuaron las incorporaciones a Izquierda Unida: el Partido Obrero Revolucionario y el Partido Revolucionario de los Trabajadores, ambos de ideología trotskista, y también se une Nuevo Claridad, grupo trotskista adscrito a la Corriente Marxista Internacional, creador del Sindicato de Estudiantes, del que surge en 1994 el Sindicato de Estudiantes de Izquierdas (SEI), que desde 1989 edita la revista El Militante. A finales de 1999, Julio Anguita renunció a seguir encabezando la candidatura a las Elecciones Generales, debido a varias crisis de tipo cardiovascular, siendo sustituido por Francisco Frutos.

 

francisco_frutos.jpgFrutos ya era Secretario General del PCE, y había desempeñado diversos cargos en la dirección de IU, siendo el número dos en las Elecciones Generales de 1996. Aunque nunca llegó a ser Coordinador General, en enero de 2000 fue designado por la coalición para ocupar la candidatura a la Presidencia del Gobierno para las Elecciones Generales de 2000, debido a la enfermedad de Julio Anguita, que le había apartado de la política activa. Pues bien, en esta época Izquierda Unida cometió un error garrafal (que ya había comenzado a cometer a nivel de algunas regiones, como Cantabria y Cataluña), cambiando su política hacia un acercamiento al PSOE, firmando incluso un acuerdo pre-electoral de investidura con los socialistas para las Elecciones Generales de marzo de 2000. El resultado fue un espectacular fracaso de ambos partidos, y la victoria por mayoría absoluta del Partido Popular. Izquierda Unida vio reducido su apoyo a la mitad de su electorado, obteniendo únicamente 8 diputados, con el 5,45% de los votos. Decíamos antes error garrafal, del que creo que todavía no le han perdonado sus bases y simpatizantes, pues nunca más desde entonces se han vuelto a obtener resultados como los de años anteriores.

 

A finales de ese mismo año, Gaspar Llamazares fue elegido en la VI Asamblea Federal como nuevo Coordinador General de la coalición, por un muy estrecho margen frente a Francisco Frutos, aunando los votos de diversas corrientes de Izquierda Unida críticas con la dirección saliente. Y se inicia aquí la etapa de Gaspar Llamazares, que aunque hoy día ya no es Coordinador General, sigue siendo diputado de IU en el Congreso de los Diputados. Pero todo esto lo contaremos con más calma en el artículo siguiente.

 

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8 febrero 2011 2 08 /02 /febrero /2011 00:00

Bien, dejábamos el artículo anterior de esta serie con la intención de aportar algunos puntos de vista, algunas reflexiones para intentar que la política y los políticos en general estén mejor vistos, más entendidos y comprendidos, lo cual no significa que tengamos que estar de acuerdo con la política que defienden. El mensaje resumido podría ser que hay que valorar positivamente a la clase política, pero hay que ser tremendamente críticos con la política que se practica, que son dos cosas muy distintas. Pero vayamos por partes:

 

1.- ¿Qué es la política? Como en otras ocasiones, no acudiremos a la RAE, que a pesar de darnos en este caso un montón de acepciones, todas son muy ligeras e inconsistentes. Podríamos ponernos un poquito cursis, y decir que la Política (así, con mayúsculas) es la hermana menor de la Filosofía, incluso su brazo ejecutor. Pero no hace falta llegar a tanto. Digamos que es simplemente el conjunto de ciencias, artes, opiniones, doctrinas y corrientes de pensamiento encaminadas a transformar el mundo actual. Por tanto, una de las ocupaciones más honorables que nos podemos encontrar. De hecho, en algunas Universidades españolas (y en otras internacionales, claro) se estudia la Titulación Superior (y el Doctorado) en Ciencias Políticas. Por tanto, esas opiniones tan manidas de que "a mi no me interesa la política", "yo soy apolítico", etc., en realidad no se sostienen, puesto que como ya se dijo por algún filósofo, "El Hombre es un animal político por naturaleza". A todo el mundo le interesa la política. Nadie es ajeno a ella, puesto que en el fondo, la política afecta a todos los habitantes de los pueblos, países y estados del planeta.

 

2.- ¿Sigue existiendo la Derecha y la Izquierda en la política? Rotundamente SI. Mi consejo de entrada es que desconfiéis de quien sostenga la hipótesis de que la derecha y la izquierda no existen, que todos son iguales, que ya las cosas han cambiado, etc. No es cierto. No os dejéis engañar. El origen de esta denominación tan curiosa parece ser que viene del Parlamento Británico, donde se empezaron a sentar al lado derecho de la Sala los legisladores más conservadores, y al lado izquierdo aquéllos que pretendían cambios más radicales. Luego se extendió también a la Asamblea francesa posterior a la Revolución, con el mismo significado: del lado derecho los conservadores y reaccionarios, y del lado izquierdo los liberales y los revolucionarios. Y desde aquéllos tiempos dura la denominación, y llega hasta nuestros días. Luego el concepto de Izquierda política se refiere a un segmento del espectro político que aboga por el progresismo y la igualdad social por medio de los derechos colectivos. Por ende, se conoce como Derecha al segmento del espectro político asociado a posiciones conservadoras, liberales o religiosas. A su vez, dentro de ellas pueden existir muchas corrientes ideológicas, que aportan más o menos matices, tales como la Democracia Cristiana, la Socialdemocracia, el Liberalismo, el Nacionalismo, el Comunismo, etc. Las dejaremos para otro artículo, pero está clara la gran diferencia entre cómo ven el mundo unos y otros.  

 

cortes.jpg3.- ¿La política es una profesión? Categóricamente SI.  Los políticos DEBEN ser profesionales de la política. Hasta tal punto debemos creer esto que debemos, como representantes públicos que son, crear para ellos un sistema más exigente de incompatibilidades, para que se dediquen en cuerpo y alma a la función pública de representación del pueblo. Enlazo con la crítica que se hace de que los políticos "no han trabajado en su vida", que me parece totalmente un sinsentido, pues implica un descrédito de la política en sí misma como ocupación. Por supuesto que un político puede venir de una profesión anterior, pueden ser médicos, abogados, ingenieros, etc., y no pasa nada, pero también han podido dedicarse a la política exclusivamente desde jóvenes, y por tanto, no tener ninguna otra profesión. Y tampoco pasa nada. Pueden y deben ser políticos tan dignos como los otros.

 

4.- ¿Los políticos son corruptos? Pues ni más corruptos ni menos corruptos que los profesionales de cualquier otra actividad. Al lado de gente corrupta que se acerca a la política para servirse de ella, e intentar en poco tiempo un enriquecimiento personal, un incremento de su patrimonio o una mayor red de influencias, hay (la inmensa mayoría de ellos) políticos a los que les gusta su trabajo, intentan hacerlo lo mejor que pueden, y son gente de lo más decente y honorable que podamos encontrar. Lo que sí es cierto es que, como en todo, se debe cuidar el fondo, pero también las formas, y por tanto, deben crear un sistema de incompatibilidades más exigente, deben acabar con todos sus privilegios actuales (vacaciones, número de años de cotización para tener derecho a una pensión, etc.), y deben minimizar el despilfarro y la ostentación que rodea muchas veces a su actividad (coches oficiales, viajes, dietas, etc.), ya que los políticos no deben ser una clase de élite.

 

5.- ¿Qué debe hacer la ciudadanía frente a la clase política? Ser más responsable y consecuente. Tomarse la política muy en serio, igual que se la deben tomar los propios políticos. Es decir, justo el movimiento contrario a éste que estamos viviendo según las encuestas, que dicen que atravesamos una corriente de desapego, de desafección a la política y a los políticos en general. Debemos girar en sentido contrario, interesarnos por la política, manifestar puntos de vista críticos (a favor o en contra) del sistema, pero nunca huir, escapar o ignorar la política. Pero dicha actitud no debemos tomarla sólo en tertulias de café con los amigos, o en charlas de rellano con los vecinos, sino de forma activa, participando en las movilizaciones populares que se organicen por las diversas Asociaciones, ONG's, Partidos Políticos, Sindicatos, etc. Y sobre todo, en las urnas, manifestando nuestro descontento con el Gobierno actual (o nuestra aprobación, si es el caso).

 

Bien, pues hasta aquí con este repaso a la imagen de la política y de nuestros políticos en general. Si he conseguido que algún lector se lo tome un poquito más en serio, objetivo cumplido. Y si conseguimos eliminar con el tiempo el sentimiento de desapego de la política, fomentado actitudes más comprensivas y participativas, mucho mejor.

 

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7 febrero 2011 1 07 /02 /febrero /2011 00:00

Se viene hablando desde hace mucho tiempo del Sector Financiero español (Bancos y Cajas, pero sobre todo éstas últimas) en varios aspectos: declaraciones sobre la supuesta fortaleza de nuestro sistema, superación de unos Stress Test, que al parecer nuestras Entidades Financieras cumplieron con éxito, procesos de fusión de Cajas de Ahorros, creando alianzas (frías o calientes) entre diversas entidades, intervención en algunos casos (como nuestra cordobesa Cajasur), por la mala gestión de su equipo directivo, y un largo etcétera casuístico en el que al parecer tenemos un objetivo común: fortalecer y dotar de mayor solvencia a nuestro Sistema Financiero.

 

cajas_ahorros.jpgDesde la izquierda, pensamos que todo ello no son más que maniobras (orquestales y en la oscuridad, como diría la famosa canción) de distracción para enmascarar el auténtico objetivo de todo el proceso: privatizar (lo que hemos llamado "bancarizar") a las Cajas de Ahorros, y hacer desaparecer del mapa a las entidades pequeñas, creando grandes monstruos financieros, sin darse cuenta de que son ellos los que pueden meternos en una nueva crisis en el futuro, como ya ocurrió hace dos años, si no conseguimos acabar con las grandes operaciones y prácticas especulativas a que dicho sector se somete.

 

Bien, nuestro Gobierno nos presenta un plan hace pocos días, explicado por la Vicepresidenta Salgado, cuyo proceso sería a grandes rasgos el siguiente:

 

1.- El sector financiero español tiene que decrecer, es decir, tienen que existir menos entidades, pero más grandes, de ahí las fusiones (calientes y frías) que se han llevado a cabo hasta la fecha, y las que están en marcha actualmente.

 

2.- Se impone una cantidad mínima (o porcentaje) de capitalización (en torno al 8-10%) para las Cajas de Ahorro, que han de conseguir recurriendo a Fondos de Inversión privados, o a Inversores internacionales.

 

3.- Para las que no consigan capitalizarse, el Gobierno pone a su disposición el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, que es dinero público) para que puedan solicitarlo, pero a cambio el Gobierno entra en el accionariado de dichas Cajas (esto es el supuesto proceso de nacionalización, que es en realidad una privatización encubierta).

 

Y todo esto nos lo quieren vender como un proceso que ayude a garantizar la solvencia de las entidades, y por tanto los ahorros de todos los ciudadanos, y que no está costando dinero al sector público. Cuando de sobra sabemos que se ha puesto mucho dinero público para acudir "al rescate" de algunas entidades, las mismas que no están concediendo el crédito a las familias y a las PYMES para que nuestra sociedad pueda ir saliendo de esta brutal crisis económica. Y además, diariamente nos seguimos enterando de las millonarias cifras de beneficios que obtiene la Banca, por lo cual llegamos a un auténtico panorama de incomprensión total.

 

Pero centrándonos de nuevo en las Cajas de Ahorros, debemos recordar que son entidades que nacieron para unos objetivos muy diferentes a los de la Banca tradicional, y que mantienen (cosa que irá mermando cada vez más en cuanto se privaticen en mayor o menor grado) un componente de Obra Social muy importante, financiando todo tipo de proyectos de carácter cultural y social, y además muy pegadas al territorio donde cada Caja radica. Panorama que, como digo, vamos a ver desaparecer con el tiempo, si todo este proceso de reformas va calando en la estructura y en el mapa de las actuales Cajas de Ahorros. La tendencia general es que cada vez se vayan creando Empresas Financieras (Bancos y Cajas) de mayor envergadura, auténticos monstruos en tamaño, poder y control, a los que si además la iniciativa pública renuncia, se convertirán en entes de gigantesco poder que puedan hacerle sombra al poder político soberano de los Estados. De hecho, es un panorama que no es de política-ficción, sino que está ocurriendo ya en algunos países y contextos.

 

¿Qué proponemos desde la izquierda? Pues la necesidad de crear una Banca Pública, pasando por un proceso previo de intervención de las Cajas por parte del Estado. Y siempre con el objetivo final de hacer fluir el crédito a las familias y a las empresas. Con todo ello además estaríamos impidiendo futuros escenarios que nos pudieran llevar a sufrir nuevas crisis financieras de tipo especulativo, como la actual. Básicamente se trataría de un proceso de saneamiento gestionado por la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), garantizando en todo caso los objetivos sociales de cada Caja y los puestos de trabajo de sus empleados. Se propone un proceso de saneamiento mediante la afloración de todo el patrimonio en vivienda residencial y su gestión a través de una empresa pública. Se propone también la creación de un Parque de Vivienda Pública en Alquiler, moderado con dicho patrimonio. Proponemos mantener una estructura federada del Sistema de Cajas de Ahorro, en el que exista un control del Estado y la participación en la gestión de las Comunidades Autónomas de las que ahora son dependientes. Por último, una nueva Ley de Cajas que garantice su propiedad y gestión pública y democrática, y la limitación de sus actividades a operaciones no especulativas vinculadas al desarrollo regional y la Obra Social.

  

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2 febrero 2011 3 02 /02 /febrero /2011 00:00

Me parece tremendamente preocupante observar cómo se está deteriorando la imagen de la clase política últimamente; no es que haya estado muy bien vista nunca, pero en los últimos tiempos la cantidad de comentarios, de noticias, de blogs, de reacciones agresivas o simplemente con manifestaciones en contra de la clase política se han disparado, y como digo, me parece una tendencia preocupante en un país supuestamente avanzado y democrático como el nuestro.

 

Me llegaba un chiste hace unos días a mi dirección de correo electrónico, protagonizado por el humorista, dramaturgo y escritor brasileño Millor Fernandes, quien en su show personal lanzó al público la siguiente pregunta: "¿Cuál es la diferencia entre un político y un ladrón?" Ante tal desafío y después de algunos segundos, un espectador le contestó: "Estimado Millor, la diferencia entre un político y un ladrón es que al primero lo elijo yo, mientras que el segundo me elige a mi". Ante tan ocurrente respuesta, el showman le contestó al espectador: "Apreciado señor, es usted un genio. Es el único que logró encontrar una diferencia". En fin, chistes aparte, no hay más que constatar las últimas encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), para confirmar que efectivamente una de las preocupaciones principales de la ciudadanía lo representa la clase política. No sé cómo se lo habrán tomado nuestros actuales políticos, pero aplicaos el parche, queridos lectores, y pensad cómo os lo tomaríais vosotros si los ciudadanos opinaran que los profesionales de tal o cual profesión (la vuestra) son un problema para el país...cuando menos, algún sentimiento de perplejidad se os quedaría.

 

diputados.jpg¿Cuáles pueden ser los motivos de esta incomprensión, de esta hostilidad hacia la clase política? Pienso que se debe a varios factores, la corrupción quizá el más importante, y luego el desconocimiento que se tiene del trabajo de la clase política, de lo que hacen diputados, senadores (de todos los parlamentos), pero también alcaldes, concejales, presidentes de Comunidades Autónomas, Consejeros, Ministros, etc. Se tiene mala imagen del político en general. Pero evidentemente, también habría que atribuir dicha mala imagen a no comprender la política que se hace, a no estar de acuerdo con ella...ni qué decir tiene que cuando un político, cualquier gobernante en general, toma medidas impopulares, es decir, que despiertan cierto nivel de rechazo ante la ciudadanía, su popularidad desciende, y la imagen de los políticos en general se deteriora. Y todavía pienso que podríamos encontrar más factores, pero valgan con los que hemos enunciado.

 

A todo ello además contribuyen las declaraciones y comentarios de la clase intelectual, digamos periodistas y escritores sobre todo, que pueden también ayudar a crear un clima de animadversión general hacia la clase política. Un buen ejemplo de ello ha sido la publicación de un reciente artículo por el periodista, escritor y académico Arturo Pérez Reverte, donde usa expresiones bastante duras para referirse a la clase política. Los tilda, por ejemplo, de "oportunistas y advenedizos", "gente que no ha trabajado en su vida", "mediocres reyezuelos", "anafalbetos irresponsables" y otras lindezas por el estilo. Sinceramente me parecen muy injustas estas valoraciones, poco apropiadas para una persona de la talla de este gran intelectual, aunque hay que reconocer que en dicha carta también intenta disculpar su tono, reconociendo que no toda la clase política responde a ese perfil.

 

Pero el colmo de todo ello, lo que de verdad produce un cóctel explosivo, y ahí es donde creo que se contribuye más a deteriorar la imagen de la clase política, es cuando llega al poder gente tan impresentable como el Primer Ministro Italiano, Silvio Berlusconi, que tendría materia para otro artículo, donde se reúnen la falta de escrúpulos, la política entendida como hacer del país su finca personal, o la mafia de contactos y poder del que es máxima figura. PERO RESULTA QUE ESTE SEÑOR ES EMPRESARIO. Como lo era, por ejemplo, Jesús Gil y Gil durante todos los años que gobernó Marbella, y es el mayor escaparate de corrupción a nivel nacional.

 

Luego por tanto, como no estoy de acuerdo con la mala imagen de la política y de los políticos en general, vamos a ver si en el próximo artículo de esta serie puedo aportar mi grano de arena en torno a las principales críticas y objeciones que se hacen a los políticos, intentando hacer un poco de didáctica, que tengamos las cosas un poco más claras, y que intentemos ser más justos (sin dejar de ser críticos) en este tema.

 

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1 febrero 2011 2 01 /02 /febrero /2011 00:00

Continuamos con nuestra serie de artículos dedicados a exponer la historia y el planteamiento político de la coalición Izquierda Unida. En la primera entrega, habíamos analizado los fundamentos históricos que dieron lugar a su creación, para su presentación como coalición política a las Elecciones Generales de mayo de 1986. Rectifico un error que cometimos en la primera serie de estos artículos, al comentar que fue Julio Anguita el primer Coordinador General de la coalición, pues fue en realidad Gerardo Iglesias, concretamente en el período de los años 1986 a 1989.

 

Me remito a la página de la wikipedia, al sitio web de la propia Izquierda Unida, así como a otras muchas páginas que iremos citando, para la referencia histórica, social, cultural y política que rodea al movimiento de Izquierda Unida. Pues bien, de la lista de partidos y coaliciones que fundaron aquélla originaria Plataforma de la Izquierda Unida, se fueron desgajando con el tiempo algunos de ellos, como el Partido Humanista (que fue expulsado), la Federación Progresista, el Partido Carlista, el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE), el Partido de Acción Socialista (PASOC), o Izquierda Republicana, cada uno de ellos por razones diversas. Como ya hemos comentado, IU participó por primera vez en unas Elecciones Generales en 1986, obteniendo 7 escaños. En las Elecciones Municipales de 1987 sus resultados mejoraron, obteniendo el 7,18% de los votos. En 1989 se celebra la I Asamblea Federal, que aprueba la transformación de IU en "movimiento político y social", denominación que llega hasta nuestros días.

 

julio_anguita.jpgEn las Elecciones Generales de 1989, Izquierda Unida se convierte en la tercera fuerza política más votada, llegando a alcanzar 17 diputados. En 1989 se produce el relevo en la Coordinación General, que recae en Julio Anguita, alcalde de Córdoba entre 1979 y 1986. A finales de 1990 se celebra la II Asamblea Federal de IU, que confirma a Julio Anguita como coordinador, y que supone la transferencia de soberanía desde el PCE y los demás partidos integrantes de la coalición, hacia los órganos de IU, inscribiéndose como tal en el Registro de Partidos Políticos en 1992.

 

Anguita fue reelegido en las III, IV y V Asambleas Federales (1992, 1994 y 1997), si bien a partir de 1992 tuvo que comenzar a enfrentarse a una corriente crítica organizada, denominada Nueva Izquierda, de ideología socialdemócrata y partidaria de un mayor grado de acercamiento al PSOE. De hecho, algunos de sus miembros, como Diego López Garrido, abandonaron la coalición algunos años más tarde para unirse al proyecto representado por el PSOE. Izquierda Unida consiguió llegar en 1993 y 1996 al techo electoral que el PCE había obtenido en los años 70, superando el 10% de los votos, y consiguiendo grupo parlamentario propio de 21 diputados en 1996. También consiguió éxitos en las elecciones municipales, con el 11,68% del voto en 1995, lo que permitió a la coalición alcanzar pactos de gobierno con el PSOE en numerosos ayuntamientos. La época de la Coordinación General de Julio Anguita, por tanto, fue la más fructífera electoralmente hablando de toda la historia de IU, pero también la más convulsa internamente, con la ruptura de algunos partidos integrantes, y la incorporación de otros nuevos. Lo contaremos con más detalle en el próximo artículo de esta serie.

 

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31 enero 2011 1 31 /01 /enero /2011 00:00

Si tuviera que expresarlo con sólo una palabra, ésta podría ser: INDIGNANTE. Efectivamente, nuestro Gobierno "socialista y obrero", como reza en sus siglas, después de marear la perdiz durante algunas semanas, desde que propuso eliminar a partir de Febrero de 2011 la ayuda de 426 euros a las personas desempleadas que hayan agotado todas las prestaciones, y adelantar  que "sólo en los casos más graves habría ayuda económica", al final se ha decantado por proponer que dichas personas cobren una prestación económica de ¡¡atención!! 350 euros.

 

Es completamente indignante la poca sensibilidad que nuestro Gobierno y el partido que le sustenta tienen hacia los más débiles de nuestra sociedad, y lo han manifestado en infinidad de ocasiones. Como se ha dicho ya por algún político, "son débiles con los fuertes, y fuertes con los débiles". Pues aquí tenemos otro botón de muestra, en la misma línea, en la misma dirección, pero apretando todavía más (si cabe) la soga. Resulta a todas luces una prestación ridícula, que ni siquiera cubre los pagos de las hipotecas (a propósito, la estadística de deshaucios está creciendo alarmantemente), la que este Gobierno de tanta "sensibilidad social" nos quiere colocar, y quedarse tan pancho, y seguir manteniendo la pancarta de solidario, obrero, y socialista. Ni siquiera los 426 euros anteriores eran suficientes, seguían siendo ridículos, pues no se equiparaba siquiera con el salario mínimo interprofesional, situado hoy en los 624 euros. Cuánto más con esta nueva rebaja, que hace definitivamente que esta prestación se convierta en una limosna, y lleve a auténticas situaciones de exclusión social a muchos ciudadanos.

 

En palabras de Gaspar Llamarares, Coordinador General de Izquierda Unida, se trata de una "vergüenza sin paliativos", calificativo que asumimos completamente, máxime cuando nos llegan todos los días noticias de los "polos opuestos" a lo que estamos tratando, es decir, de las pensiones millonarias de los ex-presidentes del Gobierno, de los Consejeros Delegados de las grandes entidades financieras, de las altísimas comisiones que los Bancos siguen pagando a sus altos ejecutivos (mientras siguen cerrando el grifo del crédito a las familias y a las PYMES), de la unión de varios sueldos (públicos y/o privados) de muchos políticos, con lo que algunos de ellos llegan a cobrar auténticas fortunas, de los despilfarros y derroches de algunas Administraciones Públicas, del ránking y estadística de las grandes fortunas en España, del miedo que tiene este Gobierno a realizar una política fiscal justa y equitativa, para que paguen más quienes más tienen...Suma y sigue.

 

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28 enero 2011 5 28 /01 /enero /2011 00:00

Retomo de nuevo este tema, porque últimamente se han producido determinadas declaraciones, y hemos asistido a determinados debates completamente sacados de contexto, aunque hay que reconocer que cierto trasfondo han dejado relucir, en el sentido de un debilitamiento del Estado actual de las Autonomías.

 

Aunque es un debate que venía suscitándose desde hace algún tiempo, sobre todo desde el recrudecimiento de la crisis económica, la caja de los truenos la destapó el ex-presidente Aznar (al que parece ser que no le basta su actual cargo en Endesa, que debe dejarle mucho tiempo libre, y decide seguir ilustrándonos con sus escatológicos mítines) cuando llegó a afirmar textualmente que el actual Estado de las Autonomías era "políticamente no viable, y económicamente, rotundamente inviable". Pues bien, todavía hay quien ha querido que no viéramos detrás de dichas palabras ningún cuestionamiento del estado autonómico, que ya son ganas de hacer comulgar con ruedas de molino. Según el señor Aznar, las 17 Autonomías son "17 Instituciones que hacen lo mismo, que sirven para lo mismo, y que por tanto, no tiene sentido mantenerlas". Menos mal que algunos dirigentes de su partido vinieron algunos días después a enmendarle la plana, a suavizar dichos comentarios, y a dejarnos claro que no tenían ninguna intención de recentralizar el Estado, de devolver competencias ya transferidas, o de disminuir el grado de autogobierno de algunas autonomías. Pero el daño ya estaba hecho, y como decíamos, surgió el debate en todos los medios de comunicación, dejando una estela de comentarios por parte de dirigentes de todas las fuerzas políticas, con opiniones y matices para todos los gustos.

 

Ha coincidido también con la fecha a partir de la cual se ha puesto en marcha la posibilidad de emplear, sólo en los debates plenarios del Senado, todas las demás lenguas españolas reconocidas como co-oficiales, tales el Catalán (también con su variante valenciana), el Euskera y el Gallego. La polémica estaba de nuevo servida, con partidarios a favor y en contra de la medida, y como digo, ambos debates han propiciado algunos puntos de contacto, llegándose en algún momento a afirmar por alguna periodista en algún medio de comunicación que "¿para qué queremos el Senado? Es una cámara que no sirve para nada". Así las cosas, creo conveniente aclarar algunos puntos, para que dejemos sentadas definitivamente una serie de premisas, y a ver si es posible que no volvamos a tocarlas, pues parece ser que con el tan manido tema de la crisis económica, ésta se utiliza como pretexto y bandera para arremeter contra algunas bases de la propia Organización del Estado, reconocida y declarada en la Constitución, lo cual me parece muy grave, pues a este paso terminaremos por cuestionar todas las bases de nuestra convivencia democrática:

 

autonomias-copia-1.jpg1.- Hay que reforzar el actual Estado de las Automías. Es decir, lejos de debilitarlo, de adelgazarlo o de torpedearlo, la Administración Central del Estado debe seguir potenciando el Estado Autonómico, dotando cada vez de mayores competencias a las autonomías, propiciando mayor coordinación entre ellas y limando todas las asperezas que pudieran existir actualmente. Desde la izquierda llegamos todavía a más, pues defendemos la idea de que hay que caminar hacia un Estado Federal, con todo lo que ello implica, de reconocimiento de la pluralidad de los pueblos que integran el Estado Español, de respeto a sus diferencias y de alcanzar mayores cotas de autogobierno. Eso no significa que no estemos de acuerdo en que hay que ejercer un mayor control sobre el gasto público, ser más austeros, y eliminar algunos aspectos que pudieran resultar incongruentes, inconsistentes o contradictorios.

 

2.- Hay que convertir al Senado en la auténtica Cámara de Representación Territorial del Estado, tal y como lo prevé la Constitución. Esto es, el Senado tiene que ser fiel reflejo de todos los pueblos, regiones y autonomías del Estado Español, según su grado de población. Y además, al ser la Cámara Territorial, debe desplegar todos los mecanismos que visualicen la realidad territorial del Estado, y nuestra pluralidad lingüística es uno de dichos aspectos. Por tanto, no valen aquí tretas ni argumentos fáciles apoyados en supuestas necesidades nacionales, ni tampoco vale ridiculizar la implementación y puesta en práctica de estas realidades.

 

El problema se reduce a creer verdaderamente en la realidad del Estado Autonómico, en lo que significa, en lo que implica para los ciudadanos y para las Instituciones, o no creérselo, que es lo que parece que pasa con algunos, cuando salen a la palestra comentarios de esta índole. No caigamos por tanto en torpes opiniones populistas, o en trampas de la derecha más conservadora de este país, a remolque siempre de la realidad social del mismo.

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26 enero 2011 3 26 /01 /enero /2011 00:00

Vamos a comenzar aquí una serie de artículos para presentar a los lectores la coalición Izquierda Unida, su historia, su compromiso, su organización y su programa político, con el fin de difundir lo que entendemos que representa la alternativa real a la política que se está practicando en nuestro país, casi desde los inicios de nuestra democracia.

 

Hay dos hechos destacados, a mi modo de ver, en la prehistoria de la Organización, que son interesantes para comprender las motivaciones que permitieron que un grupo de intelectuales y políticos de nuestro país fundaran la Plataforma de la Izquierda Unida, en abril de 1986. El primero puede ser la legalización del Partido Comunista de España (PCE), en abril de 1977, que disipó todas las barreras que había mantenido la lucha clandestina de todos los partidos que desde la izquierda lucharon contra el régimen franquista. Poco tiempo después comenzarían a desaparecer otros partidos que fueron imprencisdibles en aquélla época oscura, como el PTE o sus juventudes, la Joven Guardia Roja. El segundo hecho es más bien simbólico, pero con un gran trasfondo, y se refiere a la famosa frase de Felipe González, durante el Congreso del PSOE en Suresnes, de que había que ser "socialistas antes que marxistas". Este Congreso era el número 13 de los celebrados por el Partido Socialista Obrero Español durante el exilio, en el año 1974, y se le recuerda por ser el que cambió la orientación política e ideológica del PSOE poco antes de la transición democrática en España.

 

iu.jpgBien, pues ya tenemos al PSOE gobernando el país desde 1982, después de los gobiernos de Suárez y Calvo Sotelo, y comienzan a producirse una serie de acontecimientos, de declaraciones, de hechos políticos que van demostrando la auténtica naturaleza neoliberal del Gobierno, que lo van alejando cada vez más de sus planteamientos socialdemócratas originarios (ingreso en la OTAN, por ejemplo, que fue bastante sonado), y que provocaron el detonante de la reunión que finalmente aprobaría el lanzamiento de dicha Plataforma de la Izquierda Unida. La gente que de verdad se sentía de izquierdas no reconocía a este PSOE que se había instalado en el Gobierno, y que, pese a incorporar algunas transformaciones interesantes para nuestra sociedad (ligadas sobre todo a la universalización de algunos servicios, como la Sanidad o la Eduación), seguía dejando mucho que desear en otros campos de la actividad política. Las organizaciones políticas que se reunieron para aunar esfuerzos en esta campaña común fueron PCE, PASOC, PSUC, Izquierda Republicana, Federación Progresista, Partido Humanista, Partido Carlista, PST y Unificación Comunista. Y entre sus dirigentes de aquél entonces, asistieron, entre otros, Enrique Curiel, Gerardo Iglesias, Nicolás Sartorius, Ramón Tamames, Gregorio López Raimundo, Alonso Puerta, Isabelo Herreros, Cristina Almeida, Enrique Cordero, o Rafael de la Rubia, eligiéndose posteriormente como Coordinador General de la nueva Organización a Julio Anguita.

 

Argumentaron como motivación principal para la fundación de la nueva plataforma, el desvanecimiento del proyecto de cambio, lanzado a bombo y platillo por el PSOE, pero que después de su primera legislatura, se había quedado en agua de borrajas, provocando el descontento general de un sector importante de la izquierda. Su objetivo era lanzar una plataforma electoral conjunta, que concurriera a las Elecciones Generales de junio de 1986. Las bases ideológicas comunes de todos los partidos firmantes fueron las tradiciones renovadas del movimiento obrero, los planteamientos emergentes de carácter ecologista, el progresismo económico, y la necesidad de rescatar una visión moderna del socialismo democrático y participativo. El documento fundacional lo podemos encontrar Aquí. Sus pilares programáticos eran la Paz y Neutralidad en cuanto a la política de Defensa, el desarrollo de las Autonomías y el Federalismo en cuanto a la organización territorial del Estado, un plan básico de medidas económicas y de obras públicas, con la garantía del mantenimiento de las pensiones, una política de conservación y mejora medioambiental, y una mayor consecución de las libertades públicas y de participación ciudadana, así como máxima atención a los aspectos educativos y culturales. Lo dejamos aquí de momento, pero en próximos artículos continuaremos con la historia de esta Organización, e iremos entrando en todo su ideario político.

 

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24 enero 2011 1 24 /01 /enero /2011 00:00

La semana pasada comenzaba (salvo en el Aeropuerto de Tenerife, donde ya se ha culminado el proceso) el recorrido por la liberalización de la Asociación Española de Navegación Aérea (AENA). Comencemos por recordar que AENA es hoy, y lo ha sido durante muchos años, una de las empresas públicas de mayor envergadura (tiene en nómina a unos 12.000 empleados), pues controla todo lo que tiene que ver con el tráfico aéreo en nuestro país, es decir, es responsable de todo el personal de las Torres de Control de los aeropuertos españoles, así como de un montón de servicios añadidos. Pues bien, en el último paquete de medidas del señor Zapatero (además del 30% de Loterías y Apuestas del Estado), se incluía la propuesta de liberalización (privatización) de hasta un 49% de la gestión de AENA, cuyo concurso público es lo que comentamos que ha comenzado la pasada semana, concretamente abriendo concurso para 13 aeropuertos en tres lotes.

 

torre-de-control.jpgBien, una nueva vuelta de tuerca a la política neoliberal de nuestro Gobierno, que nada tiene que ver con el conflicto actual de los Controladores Aéreos, que es un conflicto de tipo exclusivamente laboral, que motivó la decisión de declarar el Estado de Alarma durante el período navideño, y que ahora está sujeto a la posible intervención de un mediador consensuado por ambas partes. No, esta decisión no tiene nada que ver con eso, esta es una decisión de tipo político, económico y estratégico del Gobierno, al que como decíamos, se le vuelve a ver el plumero, pues le sigue el juego cada vez que puede a los poderes económicos, aunque sea a costa, como pasó con los famosos recortes en los sueldos de los funcionarios, de dar la espalda a su programa y a su electorado.

  

Incluso los grandes aeropuertos, como Barajas o El Prat tendrán gestión privada, y el Estado, según declaraciones del Presidente del Gobierno, espera recaudar con todo ello unos 8.000 millones de euros. Todo este proceso se llevará a cabo por medio de una filial intermedia denominada Egaesa (Empresa de Gestión de los Aeropuertos Españoles). Y es que, siempre según el Gobierno, de la actual red aeroportuaria española, compuesta por 47 aeropuertos, el 90% de ellos son deficitarios, y pretenden solucionarlo con esta medida. Alega como justificación que este proceso desembocará en una mayor calidad en la gestión aeroportuaria, y un mayor ahorro de costes. Y tal y como ya han declarado los controladores, si según el Gobierno la mayoría de los aeropuertos de la red son deficitarios, ya veremos cuáles de ellos podrán mantenerse, y cómo todo ello afectará al personal de AENA, ya que una operación de este tipo casi siempre conduce a ajustes en las plantillas. Y lo que hay que resaltar (tal y como ha indicado USCA, el sindicato de los controladores) es que el servicio que se ofrecerá tras la privatización será de menor calidad, ya que primará la obtención de beneficios sobre otros aspectos, algunos de ellos tan importantes como la seguridad.

 

Resumiendo: NO a la premisa de obtener con este proceso mayor calidad en la gestión aeroportuaria, sino todo lo contrario; y con respecto al supuesto ahorro de costes, el cual dice el Gobierno que ayudará a reducir deuda, tener más margen de maniobra presupuestaria y poder dedicar más recursos a políticas sociales, las preguntas que se me ocurren son muchas: ¿seguimos por ese camino con todas las empresas públicas? ¿las privatizamos todas para rebajar la deuda del Estado? ¿No se dan cuenta de que por arreglar un problema ocasionan otros de mayor envergadura a largo plazo? En una palabra, con la privatización perderemos este bien de dominio público, y ganaremos en precariedad e inseguridad laboral.

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20 enero 2011 4 20 /01 /enero /2011 00:00

A vueltas con este tema, a ver si conseguimos explicarlo definitivamente y que se entienda bien, con el objetivo de que cale el mensaje en la ciudadanía, y podamos presionar para conseguir la reforma en el sentido indicado. Bien, tenemos que comenzar diciendo que últimamente los dos partidos mayoritarios han aprobado reformas parciales de la Ley Electoral, pero no en el sentido en que nos interesa, que es el de modificar el sistema de cálculo y reparto de escaños, para lo cual llevan poniéndose de acuerdo desde siempre para votar en contra, y seguir perjudicando a los partidos minoritarios, especialmente a la coalición Izquierda Unida.

 

urna.jpgComencemos por el principio. En España (y otros países) se utiliza para el cómputo de votos y la obtención correspondiente de escaños en cualquier cámara el Sistema D´hont, que es una fórmula electoral, creada por Víctor D'hont, utilizada para repartir los escaños de una cámara, de modo "aproximadamente proporcional" a los votos obtenidos por las candidaturas. Para conocer el algoritmo al completo y con detalle, véase por ejemplo la página de la wikipedia. Pues bien, lo que resulta básicamente es que aplicando dicho algoritmo y según el tamaño de las circunscripciones electorales, ese reparto total de escaños no se ajusta a la proporcionalidad de los votos realmente conseguidos, pero lo peor es que esta "injusticia electoral" va aumentando a medida que se obtienen menos votos. Es decir, que el sistema es injusto, pues aplica la idea de que a mayor número de votos obtenidos, más "barato" te sale un escaño, esto es, más fácil resulta conseguirlo. Y esta tendencia va además creciendo exponencialmente, y se recalcula durante todo el escrutinio en tiempo real, con lo cual los resultados son realmente injustos, y nada proporcionales.

 

Sin ir más lejos, la coalición Izquierda Unida, atendiendo al número real de votos que obtuvo en las últimas Elecciones Generales, debería estar representada en el Congreso por 14 diputados, en vez de 2 como actualmente posee. Para comprenderlo mejor, vamos a comentar los datos de número de votos y de obtención de escaños en las últimas elecciones en nuestro país, para algunos de los partidos minoritarios:

  • Con casi 970.000 votos, la coalición Izquierda Unida obtiene 2 escaños
  • Con más de 306.000 votos, Unión Progreso y Democracia (UPyD, el partido de Rosa Díez), obtiene 1 escaño
  • Con más de 306.000 votos (casi lo mismo que UPyD), Partido Nacionalista Vasco (PNV) obtiene 6 escaños
  • Por último, con algo más de 770.000 votos, Convergencia i Unió (CIU), obtiene (atención) la friolera de 10 escaños

Pues bien, espero que estos datos sean lo suficientemente ilustrativos para comprender lo que pasa con la Ley Electoral en su estado actual. Los casos de PNV y CIU se explican por el tamaño de su circunscripción electoral, es decir, se entiende que aunque el ámbito de las elecciones sea general, sus votos se circunscriben a Cataluña y al País Vasco, y esa es la razón de que posean tan alto número de escaños, en relación a partidos de ámbito nacional, como Izquierda Unida o UPyD. En fin, como decíamos, toda una injusticia electoral, y espero que este artículo sirva a los lectores para tomar conciencia del problema, y presionar para que se modifique de una vez por todas, y podamos tener un sistema de reparto de escaños justo, proporcional y equitativo para todas las fuerzas políticas.

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