Overblog
Seguir este blog Administration + Create my blog
19 junio 2016 7 19 /06 /junio /2016 23:00
Autora: Andrea Vitti

Autora: Andrea Vitti

No sorprenden tanto los ataques contra el marxismo como la ignorancia total que de éste manifiestan sus detractores

Alan Woods y Ted Grant

Y esa abundancia de la riqueza, obtenida a partir de la naturaleza "procesada", se alcanzará cuando procesemos mejor, cuando el desarrollo científico y tecnológico se corresponda con el desarrollo social, es decir, político y económico, en vez de oponerse a él, cuando tengamos una tecnología puesta al servicio de toda la sociedad (para ello la soberanía tecnológica es igualmente imprescindible), cuando seamos capaces, en suma, de organizarnos mejor. El desarrollo social realimentará al tecnológico, y viceversa, tal como nos dice la dialéctica. No por casualidad el socialismo científico surgió en plena época histórica de la llamada Revolución Industrial. El horizonte del comunismo se aclarará a medida que la tecnología se vaya desarrollando todavía más, una vez que dicho horizonte se despeje de espejismos, de falsas imágenes. El comunismo es el triunfo de la razón, el reino de la armonía y de la convivencia. El comunismo supondrá la abolición de los pilares de la sociedad capitalista, ya que al llegar más lejos que el socialismo, destruye la lógica mercantil del capitalismo. Supone el establecimiento de una nueva lógica en la economía, y por tanto, una reorganización y transformación radical de toda la sociedad. Una lógica más coherente y más racional, más humana, más solidaria y más justa. 

 

Según Anton Pannekoek, el capitalismo es producción para la acumulación de valor, mientras que el comunismo es producción para el valor de uso, para la satisfacción de las necesidades sociales. Sobre su consecución, retomamos las palabras de José López al respecto: "Ese sueño se alcanzará, si es que se alcanza, en no poco tiempo. Probablemente en siglos. Todo sistema necesita siglos para desarrollarse. El capitalismo ha necesido también unos cuantos. Ese sueño no se alcanzará al primer intento. Todo experimento necesita varios intentos. La verdad no se alcanza sin numerosos errores en el camino. Sólo podremos saber si ese sueño del comunismo es realizable si lo intentamos realizar, si la sociedad es capaz, toda ella, en conjunto, de tomar las riendas de su propio destino (...). ¡El marxismo es el verdadero humanismo! ¡El marxismo le devuelve la esperanza a la humanidad, pero sin perder de vista la realidad, precisamente por eso se la devuelve! El marxismo hace posible el Cielo en la Tierra, pero nos dice que el Cielo está también en la misma Tierra, que podemos construirlo desde la propia Tierra. El paraíso soñado por la humanidad durante milenios, por fin, se nos aparece en el horizonte, ¡pero de la propia Tierra! Lo tenemos ante nuestras narices. Nuestro destino ya no depende de la Providencia, sino de la Ciencia. No depende de los Dioses, sino de nosotros mismos: los humanos". 

 

Este es el último artículo de esta serie. Han sido nada más y nada menos que ciento treinta artículos, la serie más larga que he publicado en este Blog desde su nacimiento, a finales de 2010. También es quizá la serie de la que estoy más orgulloso. Poco a poco se va conociendo por más lectores, que a su vez la republican en muchos otros medios, para que su difusión llegue al mayor número de personas. Quise hacer desde el principio un retrato actual del capitalismo en nuestro siglo, para exponer su crudeza, sus barbaridades, sus injusticias, sus aberraciones, sus peligros, y la necesidad de evitar social y políticamente su expansión, la necesidad de ir abandonando los postulados de nuestra sociedad capitalista. La necesidad de ir migrando a otros modelos de sociedad, que funcionaran bajo otras arquitecturas más sólidas, más justas y más humanas. Esa tarea nos ocupó durante aproximadamente los 50 primeros artículos. Y entonces, comenzamos a relatar la alternativa. La alternativa socialista en primer lugar, y en último lugar, la alternativa comunista. No por capricho, sino por ser estadíos que han suceder necesariamente en un orden cronológico, a través del tiempo, porque además necesitan no sólo de una revolución política y económica, sino también de una revolución social y cultural, es decir, una aceptación de sus valores. 

 

Una vez que estaba claro que no podíamos continuar por la senda suicida del capitalismo, comenzamos a plantear las radicales diferencias con el socialismo. Y hemos venido relatando todos los pilares donde se asientan los modelos socialistas del siglo XXI, y bajo qué mimbres, qué bases y qué garantías podemos construir la auténtica alternativa al capitalismo: abandono de los objetivos económicos neoliberales, nacionalización de las grandes empresas de los sectores estratégicos de la economía, migración a un nuevo modelo productivo, recuperación del empleo público, auditoría de la deuda y repudio de la parte de la misma que sea ilegítima, odiosa o insostenible, implantación de una renta básica universal, incondicional e individual, pleno desarrollo de los servicios públicos ligados a la garantía de cumplimiento y respeto a todos los derechos humanos, respeto a los equilibrios y ecosistemas naturales, respeto y reconocimiento a los derechos colectivos de los pueblos, revolución cultural asociada a una nueva escala de valores, potenciación del comercio justo y del consumo responsable, oposición a todos los tratados o acuerdos encaminados al libre comercio transnacional, o recuperación de todos los niveles de soberanía, entre otros muchos aspectos. Hemos ido intercalando durante la exposición una serie de artículos concretos que exponían los pensamientos y opiniones de los grandes autores socialistas y marxistas, para escucharlos directamente, y comprender mejor sus planteamientos. Por último, hemos relatado la alternativa o el estadío comunista, como estación final, de término, como el alcance de la auténtica comunidad humana. 

 

Quiero agradecer expresamente a todos los autores en cuya información y opinión he basado toda esta larga serie de artículos, y que me han servido de inspiración, de motivación para ir construyendo y dando cuerpo a toda esta exposición sobre el sistema económico capitalista, socialista y comunista. Ellos y ellas, con sus trabajos, con su experiencia, con su inteligencia, con sus artículos, con sus libros, con sus reportajes, con sus publicaciones, me han ayudado de forma imprescindible para que yo pudiera presentar a mis lectores una nueva entrega cada semana. Gracias infinitas a todos ellos y ellas, ya que sin su referencia y ayuda no hubiera sido posible. Y por supuesto, gracias también a todos mis lectores y lectoras, que han ido siguiendo con mayor o menor frecuencia todas las entregas o parte de ellas, para al final tener una foto completa, una película que nos ilustre en secuencia lo que tenemos, hasta donde hemos llegado, y la imperiosa necesidad de revertirlo. Y lógicamente, si hemos concluido que sin los autores de referencia no hubiera sido posible realizar este trabajo, sin mis lectores y lectoras, simplemente este trabajo habría resultado inútil. Todo trabajo de investigación, de opinión y de publicación ha de dirigirse a unos lectores, en caso contrario no tendría ningún sentido. A todos ellos y ellas va dedicado. Muchas gracias. 

 

En próximas fechas, como ya hemos ido avanzando en algunos artículos, iremos comenzando la publicación de nuevas series de artículos que son complementos a la actual, bien porque tocan temas o asuntos muy en relación con todo lo que aquí hemos expuesto, o bien porque suponen temas que hemos querido dejar, por su extensión, para abordarlo en bloques separados. Así, por ejemplo, están en estudio la publicación de nuevas series de artículos sobre el liberalismo y el neoliberalismo, sobre los conceptos de Nación y Estado desde una perspectiva marxista, o sobre los fundamentos políticos y filosóficos de la corriente que se ha denominado como el "Buen Vivir", entre otros muchos. Espero que todos ellos cuenten con la innumerable concurrencia de los lectores y lectoras, tal como ha pasado con la serie de artículos que aquí finaliza. Y como colofón, queremos dejan bien sentado que enfrentar con éxito la crisis civilizatoria y multifacética que padecemos requiere la construcción de alternativas sociales y políticas (lógicamente revolucionarias) que comprendan que la verdadera esencia del problema está en un sistema de clases sociales llamado capitalismo, y que la única salida es caminar hacia una sociedad sin explotadores, donde el bienestar de todos los seres humanos sea el objetivo, y no el enriquecimiento de unos pocos, de una élilte social. Vencer al capitalismo no será obra de una fuerza política, de un grupo social o movimiento determinado, sino de la acción consciente de millones de personas que actúen removiendo los cimientos de nuestra sociedad, y lo hagan debatiendo democráticamente en grandes asambleas que preludien esa democracia socialista, esa plena democracia social, política y económica que venga a poner fin a tanta barbarie. Ya lo dejó dicho de forma maravillosa Salvador Allende: "Más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor".

Compartir este post
Repost0
16 junio 2016 4 16 /06 /junio /2016 23:00
Panorama actual de los Movimientos Sociales en España (XXV)

Continuando con el tema de los Centros de Internamiento de Extranjeros, y de los MMSS que se dedican a solicitar su cierre, y a que se respeten los derechos humanos de los migrantes, hay que recalcar que el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas pidió en noviembre de 2014 explicaciones al Gobierno español "ante los casos de malos tratos en los CIE y el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades migratorias". Como siempre, el Gobierno hizo caso omiso de estas recomendaciones y no varió un ápice su política migratoria, ni las condiciones inhumanas y vejatorias de reclusión que padecen estos migrantes. Incluso el Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, negó en una entrevista concedida al programa "Salvados" en febrero de 2015 que se practicaran torturas en los CIE. No cabe mayor cinismo ni mayor desvergüenza. Pero la oscura realidad no solo nos revela que existen torturas, sino que existe una clara connivencia por parte de las autoridades para esconder estas terribles prácticas, ya que existen pruebas de que se obstaculizan las investigaciones, llegando incluso a desaparecer grabaciones registradas por cámaras de seguridad, que probarían los graves atentados que se cometen contra estas personas. 

 

El hecho es que la impunidad preside los abusos de los policías en los CIE. De forma general, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no han recibido la formación adecuada para enfrentarse a este problema, todo lo cual, unido a los sentimientos racistas y xenófobos que afloran en muchas personas, provoca el desolador panorama que estamos exponiendo. Y a pesar de que existe un Reglamento desde marzo de 2014 que fija el funcionamiento y el régimen interior de estos centros, los torturadores siguen gozando de total impunidad en sus abusos a estas personas, aprovechándose de su situación de especial vulnerabilidad, inmigrantes sin papeles, aislados de sus familiares y amigos, sin recursos económicos para pagar un abogado, y sin conocimiento de los marcos legales nacional ni internacional. Según datos del Informe Nacional para la Prevención de la Tortura, publicado en 2014 por la institución del Defensor del Pueblo, y en cifras redondas, unas 50.000 personas migrantes fueron detenidas en 2013 por infringir la Ley de Extranjería, de los cuales casi 10.000 fueron internados en los diversos CIE (8 en total) repartidos por toda la geografía española, y de éstos, casi 5.000 fueron finalmente expulsados. 

 

Y según este artículo de Eduardo Romero para Diagonal, entre los años 2008 y 2012 la media anual de expulsiones fue de más de 11.000 personas. Y como ya avanzábamos en el artículo anterior, los vuelos organizados para estas masivas deportaciones representan otro gran negocio entre el Estado y algunas corporaciones, lo cual representa otra batalla que están librando los MMSS y ONG's dedicadas al tema, para conseguir parar esta indecencia. Y para nuestra frívola e insensible sociedad, las cifras de las deportaciones anuales (ofrecidas por el Ministro de turno en rueda de prensa) representan todo un éxito. No sólo generan indiferencia, sino que a veces provocan el aplauso, como si estuviéramos venciendo a una terrible plaga que viene a destruirnos. En cada vuelo de deportación masiva, cientos de migrantes son trasladados a los aeropuertos, muchos de ellos esposados y apaleados por la policía a los propios pies del avión. Porque dichos vuelos representan para ellos la vuelta al terrible mundo del que quisieron escapar, que quisieron olvidar, y del que huyeron buscando un futuro mejor para ellos y los suyos. La expulsión a su país de origen (a veces incluso a terceros países) cierra definitivamente esa posibilidad, destruye y aniquila los sueños de bienestar que les han mantenido despiertos, que les han aliviado los terribles sufrimientos que han experimentado, que les han arrojado un halo de esperanza. 

 

Los vuelos de deportación masiva son auténticas operaciones organizadas que acaban con las esperanzas de muchos migrantes, muchos de ellos incluso con una vida de arraigo en nuestro país. Los/as migrantes son conducidos a la fuerza a Barajas desde los CIE o desde los calabozos de las respectivas Comisarías. Como ya adelantábamos en el artículo anterior, y relatan los diversos MMSS implicados y la Campaña Estatal contra los CIE, la caza de migrantes mediante redadas por nacionalidad durante las semanas, días e incluso horas previas al vuelo programado tiene lugar para rellenar las plazas que hagan falta. La violencia policial ejercida contra las personas migrantes, que sobrepasa lo autorizado por el protocolo de repatriaciones, la complicidad de los Gobiernos de los países de origen (que dan el visto bueno a los vuelos de deportación), que permiten incluso recibir a sus nacionales esposados por la policía española, y la mafia que representa el actual oligopolio de unas pocas compañías aéreas, que hacen su agosto con el asunto de los vuelos de deportación, convierten este tema en uno de los más esperpénticos de la problemática de los migrantes en nuestro país. 

 

Concretamente, el negocio de los vuelos de deportación está asignado al Grupo Globalia, principalmente a su empresa Air Europa, que se expande indecentemente a costa de sustituir turistas por personas deportadas, y que tiene entre sus dueños al ex Ministro de José María Aznar, Abel Matutes, histórico empresario hotelero. Otras empresas del mismo grupo son Viajes Ecuador, Halcón Viajes, Be Live y Travelplan. Durante gran parte del vuelo mantienen a las personas inmovilizadas mediante bridas de plástico, después de haber sufrido cacheos e incluso, en algunos casos, desnudos integrales. Durante el viaje, solo pueden hacer sus necesidades delante de su escolta, que les conduce hasta el aseo y le impide cerrar la puerta del mismo. A algunos les sueltan en sus Aeropuertos de destino, sin dinero y sin una sola pertenencia. Debido a todas estas barbaridades, los MMSS que actúan en este ámbito (cuya exposición comenzaremos en el próximo artículo) pretenden, como una de sus prioridades, parar estos vuelos de la vergüenza. Muchos de estos vuelos se tuvieron que suspender debido a la resistencia pasiva de algunos migrantes, y la solidaridad del resto de personas del pasaje, que se niegan a que el vuelo despegue con personas traídas a la fuerza. Hay que presionar desde todos los planos y a nivel estatal a todas las empresas del Grupo Globalia, así como continuar denunciando al Gobierno español y a todos los Gobiernos cómplices de los países de origen de los migrantes que participan de este patético esperpento. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post
Repost0
15 junio 2016 3 15 /06 /junio /2016 23:00

Nos hacemos eco a continuación de la carta que recientemente han publicado las diferentes Asociaciones de Síndromes de Sensibilización Central  para el conjunto de la sociedad, pero especialmente para los partidos políticos, solicitando que sus reivindicaciones se tengan en cuenta durante la presente campaña electoral, y en las medidas que el futuro Gobierno que salga de las urnas haya de dictar. Dichas asociaciones superan la treintena, repartidas por todas las Comunidades Autónomas, e intentan que el sistema sociosanitario atienda y ofrezca soluciones, tratamientos y oportunidades a las enfermas (el 80% de los pacientes son mujeres) de estos síndromes. Un número muy elevado de estas mujeres pierden su trabajo, incluso la propia capacidad para trabajar, a la vez que el sistema no les provee del acceso a recursos económicos que puedan paliar estas graves situaciones. Reproducimos a continuación el texto íntegro de la carta, que puede encontrarse en la página web referenciada anteriormente, a la vez que proclamamos nuestra solidaridad con las víctimas, y nuestro total apoyo a las reivindicaciones de este colectivo: 

 

Desde diferentes asociaciones de afectados por los Síndromes de Sensibilización Central  nos dirigimos a los distintos partidos políticos para plantear los compromisos concretos que pueden adquirir para mejorar la situación de las personas afectadas. 

Los principales Síndromes de Sensibilización Central (a partir de ahora SSC) son Fibromialgia, Síndrome de Fatiga crónica-Encefalomielitis Miálgica, Sensibilidad Química Múltiple y Electrohipersensibilidad. En conjunto estos síndromes afectan alrededor de 1.500.000 de personas en España. (Ver Nota al pie)

La mayoría de las personas que padecen estos síndromes tienen una situación vital muy difícil, además de por su estado de salud, por las consecuencias derivadas del mismo directamente relacionadas con una actuación institucional deficiente, que incluye: falta de tratamientos eficaces desde la seguridad social, tratamientos eficaces sólo accesibles desde la medicina privada, falta de baremos adecuados para la valoración de la discapacidad asociada a los SSC, falta de legislación para la adaptación de los puestos de trabajo (en los casos en los que sea posible), desatención sobre los factores ambientales implicados, ausencia de formación de los profesionales de los servicios sociales para una asistencia adecuada a las particulares necesidades de las personas afectadas, denegación sistemática de incapacidades, ausencia de formación médica actualizada y de investigación acerca de los mecanismos fisiológicos implicados, invisibilidad de los factores de género.

Un número elevado de estas personas pierde su trabajo y, en diferente grado, la capacidad de trabajar, a la vez que no puede acceder a recursos económicos que palíen esta situación de desventaja. Todo esto lleva a la mayoría de los afectados a una situación de atención sanitaria ineficaz, pobreza y exclusión social. Si tenemos en cuenta que la mayoría de las personas afectadas son mujeres (alrededor del 80%) la situación es altamente preocupante, ya que todo apunta a que esta parte de la población puede estar sufriendo discriminación debido a unas políticas inadecuadas e inoperantes posiblemente marcadas por prejuicios de género.

Nuestro objetivo con esta iniciativa es que este problema se introduzca en los programas y agendas de los diferentes partidos políticos con compromisos claros para avanzar en la mejora de la situación de las personas afectadas por estos síndromes.

Los compromisos que consideramos pueden mejorar la situación de este colectivo son:

  • Elaborar un plan de acción de forma conjunta con las asociaciones de afectados/as, médicos/as y sociedades médicas expertas.
  • Actualización de los baremos de valoración de discapacidad que reflejen la realidad de la discapacidad asociada a estos síndromes.
  • Formación a los profesionales sanitarios sobre las enfermedades del SSC, y difusión de los avances en el conocimiento y prácticas de tratamiento.
  • Creación de unidades de referencia, áreas especializadas y zonas adaptadas para la atención de estos pacientes.
  • Promover la integración, participación, mejora de la calidad de vida y eliminación de barreras asociadas a la discapacidad, para evitar la discriminación y la exclusión social.
  •  Garantizar el derecho de acceder a una incapacidad laboral o a recursos básicos, a las personas que no puedan trabajar por sus problemas de salud.
  • Formación de los servicios de asistencia social sobre las necesidades diferenciales asociadas a estos síndromes.
  • Tratamientos eficaces para las personas afectadas a cargo de la Seguridad Social.
  • Partidas presupuestarias para investigación médica-científica sobre estos síndromes.
  • Información y control sobre los factores ambientales (químicos tóxicos y radiaciones no ionizantes) que pueden desencadenar o agravar estos síndromes.
  • Incluir en el CIAP   los Síndromes de Sensibilización Central que aún no están incluidos.
  • Impulsar un estudio que de cuenta de la situación de las personas afectadas por estos síndromes.
  • Información a la sociedad sobre estas patologías. Campañas de prevención.

Llevamos mucho tiempo esperando. Necesitamos acciones concretas ya. Por favor hágannos llegar las medidas recogidas en sus programas, documentos gráficos o de otro tipo en los que quede constancia de los compromisos adquiridos. Estaremos muy atentos a su campaña. Iremos colgando en esta web todas las novedades que nos vayan llegando. Y dándole publicidad en nuestras redes.

sscencampania@gmail.com

Sinceramente GRACIAS

 

Nota: Datos extraidos de la  Sociedad Española de Reumatología. Estudio EPISER. 

Compartir este post
Repost0
14 junio 2016 2 14 /06 /junio /2016 23:00
¿Qué podemos hacer con los bancos? (III)

Actualmente, en Europa el rey no es un Borbón o un Habsburgo sino el capital financiero, aliado a los grandes capitales industriales. Todos los gobiernos europeos actuales son funcionarios de ese monarca absolutista, intolerante y antidemocrático. Ya de derecha, “centro-extremo” o pseudoizquierda, ya conservadores, democristianos o socialdemócratas, todos sirven fanáticamente el derecho al veto de su majestad. La total y absoluta soberanía en la Europa actual supone por tanto el mercado financiero global. Los mercados financieros dictan a cada país los salarios y las pensiones, los recortes del gasto social, las privatizaciones, y el índice de desempleo. Hace algún tiempo, designaban de modo directo a los líderes de gobierno (Papademos en Grecia y Mario Monti en Italia), seleccionando supuestos “expertos”, fieles sirvientes suyos

Michael Löwy y Samuel González

II. REESTRUCTURACIÓN DEL SECTOR BANCARIO Y REFORMA DE SU OPERATIVA.

 

1.- Reducción radical del tamaño de los bancos, con el fin de suprimir el riesgo de que sean "demasiado grandes para quebrar", una máxima que se ha aplicado a los bancos sistémicos. Nosotros somos de la opinión de que si son demasiado grandes para caer, también son demasiado grandes para existir. Mediante los recientes procesos de "bancarización" de las antiguas Cajas de Ahorros, así como de sus fusiones (frías o calientes), además de perder la banca de proximidad y las actividades de su obra social y cultural, se ha contribuido también a que la gran banca privada adquiera un tamaño gigantesco, pues muchas de dichas entidades han sido absorbidas por bancos que ya eran más grandes que ellas. Si a ello unimos la expansión internacional del negocio bancario, y su participación en terceras empresas no financieras, resulta que algunos bancos privados poseen un tamaño increíblemente grande, lo cual resulta del todo incontrolable. 

 

2.- Separación entre los bancos de depósitos y los bancos de inversiones. Los bancos de depósitos serán las únicas instituciones financieras autorizadas a custodiar los depósitos de los ahorradores, y a beneficiarse de un respaldo público (garantía pública de los depósitos de ahorro y acceso a la liquidez del Banco Central). Esos bancos de depósitos solamente estarán autorizados a conceder préstamos a particulares, a familias, a empresas y a otros actores públicos locales y nacionales. Tendrán prohibido realizar actividades en los mercados de capitales. Eso significa que les estará prohibido hacer titulizaciones: los créditos no podrán ser transformados en títulos negociables, y los bancos comerciales deberán conservar en su contabilidad, hasta su reembolso definitivo, los créditos otorgados. El banco que haya concedido un crédito deberá ser responsable del riesgo que dicho crédito comporta. 

 

3.- Se establecerá un nuevo marco de regulación de productos bancarios y de la concesión de crédito. La banca privada es el principal actor creador de dinero mediante la operación de deuda, alterando de manera privilegiada el marco monetario y financiero. Para eso, los diferentes productos bancarios, sean de consumo, de ahorro o de inversión, habrán de contar con requisitos más exigentes de cara a justificar su concesión, a establecer márgenes de tipos apropiados (primando la inversión productiva y social frente al consumo), y acabar con las cláusulas abusivas. En concreto, se regulará con especial énfasis el marco hipotecario y otros préstamos/créditos que afecten a bienes de interés social, como la vivienda, con una supervisión especial, bajo una regulación que ligue periódicamente el valor del principal de la deuda a la evolución de la tasación de la vivienda, cuando ésta sea la vivienda principal. 

 

En caso de quiebra, las pérdidas de los bancos de inversiones serán totalmente asumidas por el sector privado, comenzando por los grandes accionistas (teniendo en cuenta el conjunto de su patrimonio), al mismo tiempo que habría que identificar y regular las responsabilidades del segmento de acreedores influyentes que toman ventaja de su posición y que, en la práctica, guardan un comportamiento equivalente al accionariado. 

 

4.- Prohibición de las relaciones de créditos entre bancos de depósito y bancos de inversión. De acuerdo con Frèderic Lordon, para imponer un verdadero "apartheid" entre estos dos tipos de bancos, un banco de depósitos no podrá en ningún caso estar implicado en una relación de crédito con un banco de inversiones. En caso contrario, se pervertiría su propia naturaleza, poniendo en peligro los ahorros de los depositantes. 

 

 

III. ERRADICACIÓN DEL COMPORTAMIENTO RENTISTA Y DE LAS OPERACIONES ESPECULATIVAS.

 

1.- Prohibir el empaquetamiento y titulización de activos para su especulación en los mercados financieros. Como propone al respecto Paul Jorion, es necesario prohibir la especulación. Lo citamos textualmente: "En Francia, la especulación fue autorizada en 1885, en Bélgica en 1867. La especulación estaba definida muy claramente por la ley que tenía por objetivo "prohibir las apuestas a la baja o al alza sobre títulos financieros. Con esa prohibición, la gente que la practicaba, estaría infringiendo esa ley; que se encuentren en un banco X o Y, no cambiaba en nada". Podemos agregar que los bancos que especulen por cuenta del cliente o por su propia cuenta habrían de ser condenados. La adquisición por parte de un banco u otra institución financiera de un bien material (materias primas, alimentos, tierras, inmuebles...) o de un título financiero (acciones, obligaciones o cualquier otra variante) con el fin de especular sobre su precio, quedará expresamente prohibido. 

 

2.- Prohibición de los productos derivados. Eso significa que los bancos y otras instituciones financieras que quieran protegerse contra los riesgos de diferentes tipos (riesgos de cambios, de tipos de interés, de cesación de pagos, etc.), deben volver a utilizar los clásicos contratos de seguros. 

 

3.- Obligación de los bancos de inversiones a pedir autorización previa a la emisión en el mercado de productos financieros. Cualquier producto financiero nuevo (sin tener en cuenta los productos derivados, ya que habrán sido prohibidos) deberá someterse a las autoridades de control de los bancos de inversiones con el fin de obtener una autorización antes de ponerlos en el mercado. 

 

4.- Separación de las actividades bancarias de asesoría de las de mercado. Estamos también, en este sentido, de acuerdo con el economista belga Éric de Keuleneer, que propone separar las actividades de asesoría de la banca de las actividades de mercado: "Efectivamente, es anormal que los bancos asuman riesgos en la colocación de títulos, y a la vez, aconsejen a sus clientes sobre la calidad de esos títulos, o que, actualmente, sean capaces de especular con oro, y aconsejen de manera "desinteresada" a sus clientes para que lo compren". Para ello propone recrear la función de correduría, que habría de estar regulada como carrera profesional independiente con plazas a obtener vía concurso-oposición, y cuyo trabajo debería estar sometido a auditoría pública de forma regular. 

 

5.- Prohibición del trading de alta frecuencia y de la banca en la sombra. Hay que limitar estrictamente las operaciones fuera de balance, así como prohibir expresamente las ventas en descubierto. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post
Repost0
13 junio 2016 1 13 /06 /junio /2016 23:00
La finca de Somonte y el SAT

No creemos ser sólo un sindicato, sino un movimiento social y entendemos que así debe ser. Hay que estar en las calles, desde abajo, en la izquierda, con los descamisados, con las sin voz, con las maltratadas por este sistema patriarcal y perverso, el sistema capitalista

Óscar Reina (Portavoz Nacional del SAT)

Cuando se ocupa de forma pública y anunciada un espacio vacío con la intención de permanecer en él, lo que se hace es denunciar y cuestionar una sociedad, una economía y un Estado que consideran los lugares y los bienes como mercancías

Yayo Herrero

La perversidad y alienación de nuestra sociedad capitalista llega hasta límites que rayan lo grotesco. Y a veces, la necesidad de tener que explicar y justificar lo que es lógico, necesario y justo, se convierte en toda una odisea. Las acciones de reivindicación más básicas se convierten en auténticas hazañas, y en vez de criminalizar la verdadera delincuencia, ésta se tolera socialmente, y se criminalizan las acciones de protesta ante la crueldad e inhumanidad del sistema. Todo esto viene a cuento de la criminalización que los jornaleros sindicalistas del SAT están sufriendo desde hace varios años por la simple razón de ocupar las tierras de la finca andaluza de Somonte, y reivindicar el derecho a la utilización de la misma, para sacarle partido, y generar riqueza y puestos de trabajo para la zona. Pero intentemos verlo desde una perspectiva histórica, y es posible que comprendamos al menos los orígenes del injusto fenómeno. 

 

Andalucía ha sido históricamente tierra de grandes caciques y señoritos, aristócratas, latifundistas y terratenientes, que poseían los grandes títulos, las grandes propiedades y las grandes fortunas, y que explotaban y masacraban al pueblo trabajando de sol a sol para mantener vivos sus múltiples intereses en todo tipo de empresas y explotaciones. Pues bien, parece que en pleno siglo XXI aún padecemos este panorama, ahora también desde el plano institucional, y hemos de continuar explicando la necesidad de democratizar las grandes explotaciones de terreno, de ocupar los territorios abandonados, de hacer tributar a las grandes fortunas, y de expropiar los grandes patrimonios que dichos personajes y familias atesoran. En nuestra tierra, históricas familias como los Alba, los Osborne o los Domecq, por citar sólo las más representativas, se han enriquecido a costa de la sangre, el sudor y las lágrimas del pueblo andaluz. Y aún hoy día continúa el mismo chiringuito montado, amparado como decimos desde el nivel institucional (hablamos de la Junta de Andalucía, del Gobierno del Estado Español y de la Comisión Europea concretamente), que mediante un perverso sistema de ayudas y subvenciones públicas, favorece injustamente que los grandes propietarios continúen percibiendo escandalosos fondos sólo por poseer la tierra, mientras existen millones de personas en situación de desempleo, pobreza y precariedad. Pues bien, el caso de Somonte ilustra perfectamente esta situación. 

 

En Andalucía el 50% de la tierra está en manos del 2% de los terratenientes, que perciben millonarias subvenciones por sus terrenos, mientras la inmensa mayoría de la población rural sufre pobreza y paro. Ante esta escandalosa situación, y aplicando un punto de vista justo y lógico, concluiríamos que es necesario entregar a los trabajadores y trabajadoras aquéllas fincas con potencial productivo que están sin cultivar, como es el caso de Somonte o de la finca de Las Turquillas, en la comarca de la sierra sur de Sevilla, donde extensos terrenos cultivables se usan únicamente para la cría de unos cuantos caballos. ¿Puede mantenerse esta situación por más tiempo en una de las Comunidades y provincias con mayor índice de desempleo de todo el Estado? Pensamos que es tremendamente injusto, cruel e irracional, a la vez que improductivo, mantener esta situación únicamente para beneficio de unas cuantas poderosas familias. Pues bien, el problema es que se han topado con el SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores, surgido del histórico SOC, Sindicato de Obreros del Campo de la década de los 70). Y el SAT no entiende de chiquitas. 

 

El SAT podría definirse como el paradigma del nuevo sindicalismo del siglo XXI, valiente, audaz y arriesgado, que rompe con los cánones del clásico sindicalismo de clase, ocupado únicamente de los trabajadores en activo, olvidando otros nichos de la población, y que además últimamente ha perdido su naturaleza rebelde y combativa, convirtiéndose en un triste aliado conciliador del sistema. La esencia del SAT nos la cuenta a las mil maravillas en una reciente entrevista Óscar Reina, portavoz nacional de este sindicato: "Creemos que el sindicalismo del siglo XXI tiene que dar un paso más y no se puede quedar sólo en los centros de trabajo. Tiene que actuar y apoyar a los desfavorecidos, en la calle, estar en los movimientos antidesahucios, okupas, en defensa de la sanidad, de la educación, con todos aquéllos que luchan contra el capitalismo, el cáncer de esta sociedad. Tampoco podemos olvidar a los movimientos ecologistas, hay que avanzar en el decrecimiento y la sostenibilidad, o damos ese paso o estamos condenados a la extinción. Luchar contra los transgénicos y por la soberanía alimentaria (una batalla muy presente en Andalucía). Son procesos que van de la mano del anticapitalismo". Y bajo esta clara y contundente filosofía, los jornaleros y sindicalistas del SAT han ocupado ya varias veces estas fincas, y por este motivo, las autoridades solicitan para ellos decenas de años de prisión y cientos de miles de euros en multas, convirtiéndose, como no podía ser de otra manera, en uno de los sindicatos más represaliados de la historia. 

 

Porque el SAT es un sindicato alternativo, asambleario y anticapitalista. Conserva las esencias de las históricas luchas obreras que alcanzaron las conquistas de las que hoy gozan muchos trabajadoras, pero que este fanático e indecente sistema neoliberal quiere arrebatarnos. El SAT no es por tanto un sindicato al uso. No sólo están presentes en los centros de trabajo, sino en las luchas contra la precariedad, contra las reformas laborales y en defensa de los derechos sociales, civiles y políticos, pero por encima de todo ello, valoran la acción directa, simbólica y representativa. Aquí es donde se diferencian del resto de los sindicatos. La acción reivindicativa y simbólica viene desde abajo, como una protesta popular que pasa a la acción directa, siempre pacífica pero valiente, para representar ante la ciudadanía la injusticia y los anacronismos de un sistema caduco y decadente. Esto se traduce por ejemplo en la ocupación de fincas, o en las expropiaciones de alimentos o de material escolar (como ocurrió en los famosos casos de Mercadona y Carrefour), que no son robos, sino justos actos de denuncia de las graves injusticias que sufren los de abajo, ante la pasividad y connivencia de los de arriba.

 

Pues bien, en el caso de Somonte, como nos contaba Damián López en este artículo de Diagonal, la Junta de Andalucía decidió sacar a subasta las tierras de dicha extensa finca, aproximadamente unas 22.000 hectáreas de titularidad del IARA (antiguo Instituto Andaluz de Reforma Agraria, extinguido a finales de 2010). Situada cerca de la localidad cordobesa de Palma del Río, la Junta tenía a estas tierras en un completo abandono. Apenas generaba un puesto de trabajo para el guarda, y algunas peonadas muy concretas para arar la tierra y cultivar cereal. La Junta de Andalucía sacó a subasta a finales de 2011 las tierras de la finca por un monto de casi cinco millones de euros, en vez de ponerla a disposición de los jornaleros, para que pudieran vivir y trabajar en ella. Es decir, el Gobierno "socialista" de la Junta decidió especular con estas tierras en vez de ponerla a disposición de las personas que realmente la necesitaban, a sabiendas de que ningún campesino ni asociación de ellos podría pagar dicho precio por la finca. Ya sabemos quiénes podrían pujar por ella. Los mismos de siempre. Para hacer lo mismo de siempre, en beneficio de los de siempre y en perjuicio de los de siempre. La gente del SAT ocupó la finca, y comenzaron un proceso de transformación del uso de la misma con la creación de huertos, gallineros, preparación del terreno para la siembra de cultivos, olivos, frutales, trigo, girasol ecológico...en definitiva, trabajar la tierra, para darle vida y para obtener de ella los frutos que podrían dar de comer dignamente a estos jornaleros andaluces...¿Se puede en justicia criminalizar este comportamiento? ¿No estaría cualquier persona de bien a favor de esta acción? 

 

Nosotros pensamos que la tierra no tiene dueño, por mucho que algunos agentes ostenten su titularidad. La tierra es para trabajarla, no para especular ni para hacer grandes negocios con ella. La tierra no es para abandonarla, para hacer que se deteriore, que se vuelva improductiva, mientras se desvían millonarios fondos para dichos titulares de la tierra. Los jornaleros del SAT no piden la titularidad de las tierras de Somonte, sino el derecho a trabajar en ellas. El derecho a valerse de la productividad de esta naturaleza viva, para poder trabajar y vivir dignamente, ellos y sus familias. Desde la primera ocupación en marzo de 2012, varias veces han sido desalojados por la Guardia Civil de manera pacífica, pero ellos han vuelto a ocuparla inmediatamente. Veremos qué ocurre al final. Pero indudablemente, este es el camino. Cuando el sistema no te deja otras alternativas, y la solución está tan cerca de los que sufren, es justo y humano hacerse con dicha solución. El SAT no piensa abandonar Somonte, ni ninguna de las otras fincas que se encuentran en situación parecida. Nosotros los apoyamos. Entienden que la ocupación de las mismas por parte de jornaleros sin tierra y sin empleo, que soportan situaciones extremas de pobreza y desesperanza, es mejor que la subasta de las tierras y su concesión a banqueros, terratenientes o especuladores, decididos a engrosar sus beneficios mediante subvenciones europeas, ayudas públicas, o como mucho, ganancias obtenidas por la explotación agrícola extensiva e industrializada (para biodiésel, transgénicos, etc.), sin generar prácticamente ningún puesto de trabajo. Muchos estamos de acuerdo con el SAT. Lo decepcionante es que aún existan muchas otras personas que no lo estén, y continúen justificando al injusto y depredador sistema que nos gobierna. 

Compartir este post
Repost0
12 junio 2016 7 12 /06 /junio /2016 23:00
Autores: Iñaki y Frenchy

Autores: Iñaki y Frenchy

Una comunidad superior de hombres y mujeres libres, como expresión del único género humano, permeada de auténticos valores universales, será imposible mientras exista un sistema societario con propiedad privada de los medios de producción, clases sociales y lucha de clases, con Estado y con las más diversas formas de enajenación, que producen y reproducen la explotación y la dominación de los seres humanos

Camilo Valqui

Como ya introducíamos en el artículo anterior, la sociedad comunista es una sociedad más cohesionada, más armónica, más pacífica, más libre, más justa, más próspera, más segura, más estable (por tanto más duradera), porque es realmente la sociedad, el culmen de ella, porque supone el fin del camino del primitivismo a la civilización, es decir, a la vida en sociedad, a la vida en comunidad, en una sociedad inteligente, en grandes sociedades. Bajo el comunismo la lucha de clases desaparecerá, pero no la propia sociedad que, por fin, merecerá tal nombre. El Estado tal como lo conocemos hoy, es decir, como un instrumento burgués y clasista, al servicio de las élites dominantes, también desaparecerá, pero no el propio Estado (el cual, indudablemente, asumirá otras formas, evolucionará también con la propia sociedad), pues la sociedad necesitará seguir organizándose, y el Estado será fiel reflejo de ella. En esto discrepamos de otras visiones de otros pensadores que afirman que el Estado se extinguirá, tal y como proclamó Carlos Marx, pero no pensamos que ello ocurra ni deba ocurrir. Y así, la explotación dará paso a la verdadera organización. El dominio a la colaboración. La competencia, es decir, el egoísmo, a la solidaridad. El individualismo será reducido a la mínima expresión, pues ya no será necesaria la lucha individual por la supervivencia. El Hombre se verá liberado de su lucha individualista. La solidaridad y la cooperación supondrán el relevo del egoísmo. 

 

O dicho de otra manera, el exceso de egoísmo se transformará en solidaridad, por mor de la conversión de la cantidad en calidad. El exceso de egoísmo llevará a la humanidad a resolver el famoso dilema que planteara Rosa Luxemburgo: "¡Socialismo o barbarie!". El egoísmo, el motor de la supervivencia en la vida animal, y en su transición a la vida civilizada, dará paso a la solidaridad, el motor de la supervivencia en la vida civilizada, es decir, social. La guerra, sustentada en el egoísmo, dará paso a la paz, sustentada en la solidaridad. No es muy difícil imaginarnos que en tal sociedad los individuos podrán intercomunicarse a un nivel jamás realizado, pues la solidaridad aumentará la empatía. Ni tampoco es muy difícil imaginarnos que en tal sociedad el desarrollo de la inteligencia se disparará, causando en el tiempo un notable aumento de nuestras capacidades cerebrales. Puede que a algunos lectores este retrato que estamos haciendo de la sociedad comunista les parezca algo irreal, ilusorio o utópico, pero estamos firmemente convencidos de que será así, pues lo estamos explicando y fundamentando desde las bases del método científico. El Hombre pondrá fin a sus creencias sobrenaturales, que han sido la causa de gran parte de su alienación, dejando de lado las religiones y la superchería, y centrándose en las capacidades humanas para crear y sostener una sociedad realmente evolucionada y justa. 

 

Bajo el comunismo existe tal abundancia de bienes, que el concepto de propiedad privada pierde todo su sentido, pues la propiedad surge de la necesidad de acceder a lo que no es abundante, a lo que no es fácilmente accesible. No así el concepto de propiedad social, y de acceso compartido y colaborativo, que bajo los mimbres de la sociedad comunista se verán enriquecidos. De esta forma, nadie aspira a poseer lo que es abundante, lo que es accesible a todos. Por ejemplo, si viviéramos en una comunidad donde todos tuviéramos acceso a los árboles frutales durante todo el tiempo, y con el paso del mismo, seguro que a nadie se le ocurriría reivindicar la propiedad sobre "sus" plátanos o sus naranjas, porque simplemente, siempre estarían accesibles. O por ejemplo, a nadie se le pasa por la cabeza poseer el aire, reivindicar su propiedad, precisamente porque sabemos que está accesible para todos. Sin embargo, en el capitalismo, se aspira incluso a poseer lo que en principio es abundante, ya sea haciéndolo escaso, ya sea dificultando su acceso. En la actualidad, por ejemplo, ya tenemos gran cantidad de montes y playas privatizados, y nos parece una barbaridad, precisamente porque hemos entendido desde siempre que esos bienes debían ser comunes, debían pertenecer a todos, o si se quiere, no debían pertenecer a nadie en concreto. Cuando surgió el excedente de producción en la sociedad humana, apareció la propiedad privada. Dicho excedente, al no ser abundante, fue acaparado por ciertas minorías, que lo hicieron, además, inaccesible. 

 

En la sociedad primitiva, la única riqueza disponible era la propia naturaleza, y al ser esta riqueza abundante y fácilmente accesible, el ser humano no sentía la necesidad de poseer nada. De hecho, ese comunismo primitivo fue el sistema mediante el cual la humanidad vivió durante milenios. Cuando dicho excedente de la riqueza producida por la humanidad supere cierto umbral, cuando se alcance la abundancia, y cuando ésta sea accesible a toda la sociedad, para lo cual deberá ser controlada por toda ella (de ahí la importancia de una democracia plena), la propiedad privada se extinguirá. Pero siempre que la sociedad sobreviva y sea en conjunto dueña de sí misma. Actualmente estamos cada vez más cerca de cumplir la primera condición: somos ya capaces de generar mucha riqueza. Pero aún estamos lejos de la segunda condición: la gran riqueza generada es acaparada por unos pocos, no es puesta a disposición de toda la sociedad, no es accesible a toda ella. Al diluir el concepto de propiedad privada estamos diluyendo también el propio concepto de propiedad, porque sólo puede uno poseer cuando el otro no lo hace, cuando simultáneamente se posee a uno y se desposee a otro. Las comunidades primitivas no conocían lo que era la propiedad, más allá quizá de unos pocos bienes muy personales, por razones sentimentales, y quizá ni siquiera eso. Por consiguiente, dichas sociedades no conocían el dinero. El comunismo del futuro abolirá el dinero, en el sentido mercantilista que hoy posee. Las únicas monedas que podrán existir serán monedas sociales de intercambio, como especies de resguardos entre intercambios de actividades y garantías. De hecho, existen ya en el mundo cientos de monedas sociales que están vigentes en pequeños territorios, y que cumplen perfectamente esa función. 

 

Asímismo, el mercado desaparecerá. No tienen sentido los mercados, si estamos diciendo que el comunismo es el reino de la abundancia. Y quien dice abundancia no dice derroche. Quien dice abundancia dice libertad. Libertad material de existencia, para no tener que depender del permiso de otros para poder sobrevivir. Libertad de pensar, sentir y vivir como cada cual quiera. Libertad de realizarse en el pleno y absoluto sentido de la palabra. Porque cuando la riqueza es abundante y accesible a todos, entonces tenemos comunismo, entonces comienza el reino de la libertad. Y cuando se es más libre, también se es más feliz. Las tribus primitivas indígenas que han sobrevivido hasta nuestros días se han caracterizado (y esto es algo que ha sorprendido a los antropólogos) por ser más felices, precisamente porque se sentían libres, porque vivían en un verdadero régimen comunista (tan lejos del estalinismo, o del falso comunismo chino, que nos ponen continuamente como espejos los detractores del verdadero comunismo). El comunismo es el reino de lo común, donde todo lo necesario es accesible a todos. Y lo que es común no puede ser poseído. El comunismo es el fin de toda propiedad privada (pero insistimos, eso no quiere decir que un régimen comunista vaya a expropiar todos los bienes de empresas y familias), es decir, el fin del concepto de propiedad. El comunismo "civilizado" se diferenciará de ese comunismo de las tribus primitivas en cuanto a que será el resultado de la abundancia de excedente productivo, y no de su ausencia. O bien, dicho de otra manera, la abundancia en la que se sustentaba el comunismo primitivo provenía directamente de la naturaleza, la propia naturaleza virgen era la única fuente de abundante riqueza. La abundancia en la que se sustentará el comunismo del futuro será la obtenida indirectamente de la naturaleza, será la naturaleza manufacturada y no la propia naturaleza. Pero dicha manufactura, al no tener que responder a parámetros mercantilistas, al no tener que responder a los principios y valores capitalistas del máximo beneficio, no será expoliada ni saqueada, sino que será respetada y usada para el beneficio del hombre y del resto de los animales, respetando los equilibrios naturales. Finalizaremos la serie en la próxima y última entrega.

Compartir este post
Repost0
9 junio 2016 4 09 /06 /junio /2016 23:00
Autor: ENEKO

Autor: ENEKO

Después de haber introducido en el artículo anterior de la serie la problemática de los migrantes, y por tanto de los MMSS que se dedican a luchar por sus derechos, nos vamos a centrar aquí en uno de los instrumentos de represión y de vulneración de los derechos humanos que nuestro país utiliza, como son los Centros de Internamiento de Extranjeros, los llamados CIE. Existen en la red multitud de artículos, reportajes y fotomontajes que nos ilustran lo que son los CIE, el auténtico horror que los migrantes viven allí dentro, y las terribles experiencias que cuentan aquéllos que han pasado por dichos centros. Sin embargo, nuestra cruel sociedad sigue estando ciega y sorda ante dicho clamor de una serie de personas reprimidas, vilmente encarceladas, porque eso y no otra cosa son los CIE, bárbaras cárceles inhumanas al más puro estilo de los campos de concentración, con la única diferencia de que no se gasea a sus internos. Por ejemplo, este artículo de David Val Palao, cuya lectura recomendamos, describe perfectamente la vida en los CIE, de él extraemos parte de esta información. Según los datos que manejaba el autor a finales de 2013, unas 13.000 personas ingresaban anualmente en estas cárceles racistas, desconocidas para la mayor parte de la población. 

 

En efecto, se trata de centros donde se priva de libertad a las personas migrantes, aunque no hayan cometido ningún delito. Están encerrados simplemente por no tener sus papeles en regla, es decir, por faltas administrativas. La Directiva de Retorno de la Unión Europea establece que hay que regularizar a aquéllos migrantes que pasados los 60 días de rigor no hayan sido expulsados. Esto ocurre con la mitad aproximadamente de ellos, y el otro 50% son retornados a sus países de origen, en los vuelos masivos de deportación que se organizan cada cierto tiempo, y que suponen otro de los negocios donde algunas empresas se lucran a costa del maltrato a estas personas, y la vulneración de sus derechos fundamentales. La alienación de la sociedad capitalista nos ha llevado a considerar "ilegales" a las personas por el hecho de serlo, o mejor dicho, por el hecho de ser personas pobres, porque si los migrantes ilegales resulta que son ricos, ya no sólo dejan de ser ilegales, sino que se les recibe con alfombra roja, y existen para ellos toda una serie de normativas adecuadas a su "nivel adquisitivo". Algunos migrantes ni siquiera logran entrar en el infierno de los CIE, ya que son expulsados durante el período máximo de 72 horas en el que se puede estar detenido y puesto a disposición judicial. Suele ocurrir sobre todo cuando hay que llenar algunos vuelos de deportación, para que la operación salga rentable. 

 

La agresividad del sistema contra estas personas es tal que se han dado casos de detención inmediata por la calle y expulsión de personas que podían demostrar perfectamente su arraigo en nuestro país, por tener aquí familia, amigos, vecinos o trabajo. Pero a nuestras autoridades todas esas cosas le dan igual. Después de ver espectáculos aberrantes como los del salto de las vallas de Ceuta o Melilla, o los 15 migrantes asesinados en la Playa del Tarajal, podemos creerlo todo. Los contratos de vuelos de deportación con compañías como Air Europa o Swiss Air, que despegan de aeropuertos especiales para ser escondidos a ojos de los turistas, hace que estas empresas perciban al año en torno a unos 25 millones de euros por expulsar a gente, en unos vuelos donde se siguen violando los derechos humanos, y donde ni siquiera les garantizan que los vayan a devolver a su país de origen. Cosas del capitalismo. Y para los migrantes que ingresan en los CIE, la vida se vuelve muy dura. De entrada, ni siquiera saben si van a ser expulsados o no, ni cuándo los van a expulsar, pues no tienen porqué avisar a la persona de su expulsión hasta 12 horas antes. La incertidumbre y la indefensión es absoluta. 

 

El interior de los CIE es una auténtica selva. Todas las reglas internas dependen de la dirección de cada centro. No sólo se restringe el derecho a la movilidad, sino que el derecho a la salud o a los medicamentos, también está restringido. A los migrantes les hacen firmar el pago de su atención sanitaria en caso de necesitarla. Sólo disponen de tres horas de patio diarias, las visitas y llamadas telefónicas están restringidas, separadas por mamparas de cristal y totalmente controladas. Familiares y amigos han de hacer cola durante varias horas a la intemperie para poder visitar a los migrantes internos, como en las clásicas estampas de las cárceles de la dictadura. Sólo pueden entrar de diez en diez y estar no más de media hora. Y de nuevo, con la incertidumbre de no saber si será la última vez que podrán verlos. Los encierros son indiscriminados, revueltos y sin las más mínimas medidas de seguridad de cara a los internos. Y así, encierran conjuntamente a gente enferma que necesita tratamiento psicológico con personas que han sido derivadas de otras prisiones, o con migrantes con arraigo que acaban de ser detenidos. El caos y la desprotección son absolutos. La policía que controla estos centros no tiene ninguna consideración con estas personas, que son seres humanos, y que no han cometido ningún delito. Pero como sabemos, estamos inmersos en una deriva hacia un Estado represor, totalitario y policial, y como es lógico, quiénes más lo sufren son las personas más indefensas. 

 

Multitud de migrantes han denunciado torturas, malos tratos, vejaciones, actitudes humillantes, golpes, privación de su medicación, palizas, abusos, insultos y amenazas, bajo el estricto y despótico poder de la policía a cargo de estos centros. Incluso se llegaron a denunciar, en los casos más extremos, auténticas conductas depravadas y delicticas de los propios policías, acusados de ofrecer tratos de favor a algunas migrantes a cambio de sexo. Pero por supuesto, los casos más graves son aquéllos donde concurren negligencias médicas que han llegado a causar la muerte. Esta es la opaca, terrible y cruel situación de los migrantes pobres en España. En palabras de David Val Palao: "Cárceles camufladas en bonitos edificios que dan un toque moderno a las ciudades, pero que, a la vez, esconden un infierno inhumano, desconocido por gran parte de la sociedad". Pero podríamos preguntarnos...¿Cuál es realmente el sentido de que existan estas cárceles malvadas y racistas? No cabe otra respuesta que  aquélla que afirma que existen para aterrorizar a los migrantes, a modo de arma disuasoria. Y no sólo crean miedo en los propios internos, sino también en sus familiares, que harán lo que sea por no perder sus papeles. La Ley de Extranjería es extremadamente exigente en este sentido, y condiciona la renovación de los permisos de residencia o trabajo a una casi permanente cotización. Es lógico pensar que los migrantes aceptarán cualquier infierno laboral antes que perder su situación administrativa, y entrar en situación irregular. Al capitalismo también le interesa esa mano de obra precarizada y atemorizada. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post
Repost0
7 junio 2016 2 07 /06 /junio /2016 23:00
Autores: Iñaki y Frenchy

Autores: Iñaki y Frenchy

La democracia sólo existe si la política y la economía (dos aspectos de la misma realidad) son un ejercicio controlado por la participación de la mayoría

Fragmento del Manifiesto de IU “Un programa para transformar la sociedad”

Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE) prosigue en su huida hacia adelante con sus medidas de flexibilidad cuantitativa. Tipos de interés nominales a cero y negativos en términos reales cambian la operativa bancaria a formatos inéditos que seguirán beneficiando a la banca en ausencia del control de las comisiones. La banca privada seguirá gozando de beneficios extraordinarios, a pesar de que sus márgenes comerciales decaigan, mientras mantenga el privilegio exclusivo de seguir percibiendo diferenciales de tipos al prestar al sector público. Esta política no conducirá a impulso alguno al crédito a la inversión, pues esto sólo puede conseguirse o bien con un marco de beneficios y una dinámica de negocio superiores a las existentes, mientras no se establezca una pauta que guíe las decisiones económicas por criterios alternativos (priorizar la utilidad y necesidad social, tomar decisiones de crédito sostenibles financieramente, pero no necesariamente de máximo lucro, minimizar costes sociales y medioambientales, etc). Además, se impone una lógica de selección discriminatoria que le concede al BCE un poder discrecional enorme, pues al poder escoger a quién comprar activos (deuda) en mercados secundarios, seguirá decidiendo sobre la exclusión de sectores, regiones o países, como Grecia, pero también sobre administraciones locales gobernadas por la izquierda, como el Ayuntamiento de Madrid, dejándoles al margen de estas facilidades financieras. 

 

En vista de todo lo anteriormente expuesto (y en el primer artículo de la serie) y porque pensamos, y especialmente después de la experiencia griega, que los bancos son un reto esencial para cualquier proyecto de cambio social justo y progresista, proponemos una lista de medidas inmediatas para alcanzar los seis objetivos siguientes:

 

I.- REGULAR EL SECTOR FINANCIERO.

II.- REESTRUCTURACIÓN DEL SECTOR BANCARIO Y REFORMA DE SU OPERATIVA.

III.- ERRADICAR EL COMPORTAMIENTO RENTISTA Y LAS OPERACIONES ESPECULATIVAS.

IV.- PONER FIN AL SECRETO BANCARIO.

V.- FINANCIAR DE FORMAS ALTERNATIVAS EL GASTO PÚBLICO.

VI.- REFORZAR LA BANCA PÚBLICA.

 

Y después de haber implementado dichas medidas inmediatas, la estrategia a medio y largo plazo por la que apostamos es la socialización del sector bancario. Vamos a ir profundizando a continuación en cada una de las seis medidas expuestas, y posteriormente trataremos a fondo el tema de la socialización del sector. 

 

I.- REGULAR EL SECTOR FINANCIERO.

 

El establecimiento de una nueva regulación financiera es un paso previo para imponer democráticamente una nueva racionalidad de funcionamiento que termine con los oligopolios, el carácter rentista y especulativo del sector bancario, el poder privilegiado de creación de deuda y dinero de la banca, y que garantice la función social del crédito para promover inversiones socialmente productivas y ecológicamente sostenibles. Cualquier decisión de intervención ha de estar amparada en un marco legislativo nuevo que refiera a estos aspectos, y que venga acompañado de los instrumentos competentes necesarios para hacerlos cumplir, atribuyendo a la banca central un papel regulador y de inspección determinante, y desde luego, menos laxo y cómplice con el poder de la gran banca privada. Parece fundamental pues, contemplar que los criterios establecidos han de ser cumplidos por la banca privada que, de no cumplir su función social del crédito en los términos considerados, deberá responder ante las autoridades públicas con sanciones, cambios de titularidad de su accionariado, o inculpaciones penales a los actores involucrados: accionariado, gerencia y acreedores influyentes y beneficiados por la conducta privilegiada y abusiva de la banca. En este sentido, y entre algunas medidas que se deben ir desarrollando, podemos identificar las siguientes:

 

1.- La exigencia a los bancos de un aumento radical del volumen de sus fondos propios con respecto al total de su balance. Mientras que los fondos propios son, generalmente, inferiores al 5% del balance del banco, nosotros somos partidarios de llegar a un mínimo legal del 20%.

 

2.- Prohibición de la socialización de pérdidas de los bancos y de otras instituciones financieras privadas. Se trata de prohibir a los Gobiernos transferir las deudas privadas al sector público. Esto puede implicar que sea la banca la que aporte recursos para constituir un fondo de rescate bancario, bajo control público. Las crisis de balance bancario han de cargarse a beneficios, accionariado y acreedores principales, así como traducirse en actuaciones penales sobre la gerencia en casos de administración desleal. El erario público sólo decidirá aportar recursos con el objeto de reflotar activos, que engrosarían los de un nuevo polo bancario público, proteger a pequeños depositantes y accionistas, y ofrecer una transición digna a la plantilla del banco afectada. 

 

3.- Restauración de la responsabilidad ilimitada de los grandes accionistas en caso de quiebra. El coste de la quiebra debe poder ser recuperado sobre el conjunto del patrimonio de los grandes accionistas (personas físicas o empresas/personas jurídicas). En caso de quiebra, el beneficio de una garantía del Estado para los depósitos de los clientes del banco debe continuar. Según las directivas europeas, la cuantía garantizada es de 100.000 euros, aunque habría que decidir democráticamente una cuantía superior, por ejemplo 150.000 euros, cuando se trate de cuentas de familiares, garantizando al menos el valor del coste medio de una vivienda principal, en caso de posesión de cuentas de ahorro vivienda. 

 

4.- Imposición a la banca de un régimen fiscal más elevado. Los beneficios de los bancos deben estar sometidos en forma estricta a las disposiciones legales en materia de imposición a las sociedades, retirándose toda desgravación fiscal en su caso. Actualmente, el tipo efectivo pagado es muy inferior al tipo legal establecido, que es, a su vez, muy insuficiente. Pero la banca debe pagar impuestos también por las transacciones bancarias de divisas y de títulos financieros. Las deudas bancarias a corto plazo han de tener una imposición con el fin de favorecer la financiación a largo plazo. En el marco del Impuesto sobre la Renta (IRPF) habría que equiparar el trato fiscal de las rentas del ahorro y de las del trabajo. 

 

5.- Llevar ante la justicia, de forma sistemática, a los directivos y consejeros responsables de delitos y crímenes económicos y financieros, y retirar la licencia bancaria a las instituciones que no respeten las prohibiciones establecidas, y sean culpables de malversaciones, estafas y abusos. Para ello nos hace falta una mayor concienciación colectiva sobre el concepto y alcance del "crimen económico". Los lectores pueden consultar este artículo de nuestro Blog que intenta ayudar en dicha tarea. 

 

6.- Por último, establecer otro tipo de rescate bancario más gravoso para las entidades. Además de las disposiciones y normativas ya mencionadas, habría que establecer una responsabilidad ilimitada de los grandes accionistas (sobre su patrimonio global), garantía de los depósitos hasta 150.000 euros, y la creación de un mecanismo legal para una quiebra ordenada de los bancos con la creación de dos estructuras: un banco de liquidación privado (a cargo de accionistas privados y sin ningún coste para las arcas públicas) y un banco público hacia el que serían transferidos los depósitos de la entidad quebrada, así como los activos sanos. En este sentido, algunas experiencias recientes pueden servir de fuente de inspiración, especialmente la experiencia islandesa iniciada en 2008. Sin embargo, hay que alertar sobre operativas que empleen el uso de "bancos malos" para limpiar balances de bancos, como el caso del SAREB, que al final corren en buena parte a cuenta de los poderes públicos (que representan el 45% del accionariado de lo que ya es "la mayor inmobiliaria española"), y hasta el momento sólo benefician a fondos de inversión privados de carácter especulativo que compran activos a precios muy bajos. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post
Repost0
6 junio 2016 1 06 /06 /junio /2016 23:00
Por la senda del Pacifismo (III)

La gran mayoría de los “terroristas” que actúan en Europa son europeos y producto de nuestras sociedades europeas, de sus desigualdades, de sus discriminaciones, de su islamofobia y de sus humillaciones

Said Bouamama

Bien, a partir de esta tercera entrega de la serie (donde ya advertimos que íbamos a tratar muchos asuntos) vamos a comenzar a ocuparnos sobre el tema del terrorismo en general, comenzando por el tema del fundamentalismo yihadista en particular, por haber protagonizado sonoros episodios en el contexto europeo. Y en Oriente Medio, quizá la peor pesadilla que sufrimos es la del autodenominado "Estado Islámico" (EI, o ISIS, o Daesh, que de todas estas formas podemos referirnos a este monstruo). Comenzaremos tomando como referencia este artículo de Chris Edges, que lleva el enigmático título "Todos somos el Estado Islámico". Dice un famoso y sabio refrán popular que "Quien siembra vientos, recoge tempestades", lo cual ha sido expresado de mil formas distintas, y nosotros hemos usado ya algunas en artículos precedentes. Es obvio que la venganza es un motor psicológico de primer orden para las guerras. La guerra, entendida como al menos dos bandos supuestamente enfrentados, plantea la pena y el dolor únicamente para los nuestros, mientras que el enemigo no merece tal consideración, no merece nuestras lágrimas, ni empatía, ni justicia, ni posible negociación. Presentar al otro como el maligno, y a nosotros como los justos y los fuertes, es uno de los mensajes subliminales de la guerra, que a veces pasan de lo íntimo a la más pública declaración. 

 

Pero lo cierto, como decimos, es que el odio y la violencia sólo generan más de lo mismo. Lo podemos comprobar en ciertos enfrentamientos entre clanes o sagas milenarias, y cómo se han peleado entre ellos durante generaciones a lo largo de su historia, sin que medie razón lo suficientemente convincente para tal horror, ni miembros de ambos clanes lo suficientemente racionales y valientes como para declararse la paz, o al menos intentarlo. El odio y la violencia entran en una diabólica espiral, que se retroalimenta cada vez con más fuerza. Y tal es el convencimiento, el fundamentalismo o la filosofía de la guerra, que se entiende como una santa cruzada, en la que ofrecer nuestra propia vida con tal de causar dolor al enemigo, estando completamente justificado. Y así, cientos de "guerreros sagrados" (como ellos se consideran) colocan explosivos en maletas o en chalecos suicidas, y se inmolan en mercados, en terminales de aeropuertos, en estaciones de metro, en salas de conciertos, en plazas públicas o en restaurantes. El horror y el espanto están servidos. Quien lo haya vivido alguna vez en su vida seguro que no podrá olvidarlo jamás. Muerte y destrucción por todas partes. Es la dantesca imagen de la barbarie. Pero si este bando utiliza estas rudimentarias y suicidas técnicas para causar daño, el otro bando, más evolucionado tecnológicamente, utiliza fuego de mortero, aviones de combate, o lo último en tecnología aplicada a la guerra, como son los drones. 

 

Y de esta forma, con un certero disparo de estos "avanzados" artilugios tecnológicos, se eliminan familias enteras, barrios enteros, colegios, farmacias, dependencias públicas, hospitales, tiendas, mercados, y todo lo que encuentre a su paso. La pregunta es, por tanto: ¿acaso es alguna forma moralmente superior a la otra? ¿No representan ambas formas signos irracionales de la violencia más extrema, cruel y despiadada? ¿Es acaso nuestra violencia tecnológica mejor que la suya? ¿Nos hace más humanos? ¿Nos coloca moralmente en una escala superior al otro bando? ¿Es que acaso la llamada contradictoriamente "guerra santa" está más presente en el islamismo que en el cristianismo? ¿No han sido ambas religiones igual de fanáticas ante el adversario espiritual? Dejemos aclarado por tanto un concepto de partida: una vez que usamos la religión para justificar tanta muerte y asesinato, todos los bandos jugamos al mismo juego. Ninguno somos mejor o peor que los otros. Todos participamos de la misma barbarie. Porque la llamada "guerra santa", como todas las demás guerras, es una batalla irracional, entre la luz y la oscuridad, entre cualquier Dios y cualquier antiDios, entre cualquier bien y cualquier mal. A partir de ese momento, el discurso racional, por tanto humano, queda desterrado. 

 

Y así, utilizamos la religión, entendida como una manifestación espiritual de las masas, para reforzar la mentira de que las verdaderas víctimas somos nosotros, de que los nuestros representan el bien, la luz y la razón, la justicia, mientras que el otro bando representa la perversión, el mal, el diablo que hay que erradicar de la faz de la tierra. Se refuerza el alienante y peligroso mensaje de que nosotros somos los valientes y virtuosos, los que poseemos la verdad, mientras los otros representan la sinrazón, la mentira y la oscuridad. Por tanto, se difunde el mensaje de que sólo nosotros tenemos el derecho de vengarnos. Sólo nosotros podemos reivindicar nuestra cruzada. Y en esa ceguera inducida por el irracional patriotismo, agitamos las banderas de la guerra, y somos capaces de aniquilar hasta el último representante del bando contrario. Despertamos la bestia que llevamos dentro, y nuestra mente y nuestros actos se nublan hasta tal punto que lo justificamos todo en aras de destruir a nuestro enemigo. Esta es la lógica de la guerra. Y si lo pensamos, es exactamente la misma lógica que, por ejemplo, los Estados Unidos comenzaron a desarrollar desde los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York en 2001, bajo la denominación de "Guerra contra el Terror". Es algo absolutamente falaz, porque la guerra contra el terror es un oxímoron en sí misma, ya que no se puede combatir al terror con más terror, porque llega un momento en que ya no hay diferencia entre nosotros y los otros. 

 

Bajo esa dinámica, los horrores de la guerra entran en una espiral incontrolada donde cada vez se hace más difícil parar, pues justificamos cada vez actos más atroces y aberrantes. Torturamos a prisioneros que han sido secuestrados, realizamos asesinatos selectivos de líderes de otros bandos, abolimos las libertades civiles, nos volvemos insensibles ante el dolor y la tragedia, provocamos éxodos masivos de poblaciones, que se ven obligadas a abandonar sus tierras, sus casas, sus familias y amistades, su cultura, en busca de otras zonas donde puedan vivir en paz, nos convertimos en seres despóticos y salvajes, dejamos de respetar los marcos internacionales de paz y de justicia, y nos hacemos hijos de las normas del "ojo por ojo", de la venganza, de la sangre y del horror. Con la excusa de que nuestro enemigo no merece ninguna consideración, somos nosotros los que nos volvemos tan monstruos como ellos. En el fondo, no nos damos cuenta, y aquí está el auténtico peligro, de que aquéllos a quiénes matamos son tan personas como nosotros. De hecho, todas las manifestaciones y crímenes basados en el odio tienen asegurado este trasfondo. Revelan esta patética verdad. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post
Repost0
5 junio 2016 7 05 /06 /junio /2016 23:00
Autor: ARTSENAL

Autor: ARTSENAL

El republicanismo democrático sostiene que la comunidad política debe asegurar que la existencia material de todos los ciudadanos esté políticamente garantizada. En consecuencia, debe proporcionar a todos los ciudadanos un determinado conjunto acordado de recursos materiales que les otorgarían las mismas condiciones de independencia material y cívica y de protección contra injerencias arbitrarias, como las que disfrutan los miembros pudientes de la sociedad

Julie Wark

Nos detendremos en explicar y aclarar el significado de la máxima socialista ya enunciada en el artículo anterior, que decía: "De cada cual según sus capacidades, a cada cual según su aportación". Esto significa básicamente que el socialismo busca que cada cual reciba el producto de su trabajo, pero además, de forma sensible a sus necesidades. Por ello el socialismo ha de preocuparse de redistribuir la riqueza de una forma más justa, para que haya riqueza para todos, y no como en el capitalismo, donde mientras unos nadan en la abundancia, otros están debajo de los umbrales de la pobreza. Es decir, el socialismo busca, entre otras cosas, una filosofía basada en el reparto, tanto del trabajo como de la riqueza. Al perseguir una sociedad donde todos tendrán más posibilidades de trabajar, cada uno trabajará menos, el trabajo podrá repartirse mejor, y la jornada laboral podrá disminuirse notablemente. El socialismo busca que cada cual reciba por lo que aporta, procurando que todos aporten igual, o lo más parecido posible. En el socialismo el derecho de los productores es proporcional al trabajo que han realizado. La igualdad aquí consiste en que se mide a todos por el mismo rasero, esto es, por su trabajo. Se aleja por tanto y de este modo el fantasma de las grandes desigualdades sociales. 

 

Pero es evidente que el socialismo tendrá aún ciertas rémoras del capitalismo. De ahí que muchos autores hayan inventado otros términos estaduales, para referirse a estas etapas, tales como postcapitalismo, o postneoliberalismo. Es decir, una etapa (que se supone intermedia, a no ser que involucione hacia etapas capitalistas, como de hecho está ocurriendo en algunos países, porque las correlaciones de fuerzas aún no están bien definidas, y la gran burguesía intercepta cada intento de migrar hacia modelos socialistas) que renuncia a los postulados puramente capitalistas, pero que aún conserva y sigue dependiendo de algunos de sus agentes. La lógica del capitalismo está tan implantada en nuestros días en nuestras sociedades, y además lo está de forma tan globalizada, que el abandono de los postulados capitalistas no es tan fácil, ni es cosa de un día para otro. Por tanto, llevará cierto tiempo desprenderse del lastre del capitalismo. Por otra parte, a un país individual, de forma aislada, le costará mucho más trabajo abandonar los dogmas capitalistas, y comenzar una nueva andadura socialista, que si lo hace de forma integrada con terceros países, mediante bloques, alianzas o tratados de colaboración mutua. Sobre todo porque los grandes agentes del capitalismo transnacional, fundamentalmente el imperialismo norteamericano y las grandes empresas multinacionales, estarán continuamente poniendo palos en las ruedas de dicho proceso. Véase como perfecto ejemplo los Golpes de Estado de todo tipo, y los intentos por cualquier forma de desestabilizar y derrocar a los gobiernos postneoliberales o socialistas de América Latina. En este artículo desarrollamos a fondo esta problemática

 

En el socialismo, el ciudadano/a, es decir, el trabajador o trabajadora, es reconocido en base a su capacidad, no en base a la suerte, a sus propiedades, a su herencia, a sus apellidos, o a las posesiones que tiene al nacer. Cada persona recoge el fruto de su propio trabajo, y no el de las generaciones pasadas, pero aún si no puede (desempleo, discapacidad, etc.) o no desea trabajar según los modelos y actividades considerados socialmente "rentables", o bien durante los períodos de tiempo donde abandone temporalmente su actividad laboral, el socialismo nunca dejará a esa persona en la estacada, sino que siempre estará protegida, ya que el sistema se asegura (mediante esa filosofía del reparto) de que todo el conjunto de la ciudadanía posee los recursos básicos para desarrollar una vida digna. En el socialismo, por tanto, no existen los pobres. No caben medidas de erradicación de la pobreza, simplemente porque no hay pobreza. Aún se mantendrán ciertos niveles de desigualdad, pero se erradicarán los desfases y desniveles aberrantes del capitalismo, donde como estamos viendo, al lado de auténticos ricos y poderosos, subsisten y malviven como pueden personas a las que el sistema abandona a su suerte, y no cubre ni sus más mínimas y elementales necesidades. Bajo el socialismo, los golpes de suerte (buscados tan ansiosamente mediante instrumentos diseñados socialmente para ello, como los juegos y las loterías), la herencia, o las posesiones o propiedades que las personas puedan llegar a tener, dejarán de protagonizar su destino. 

 

Explicadas las bases fundamentales del Socialimo del siglo XXI (al menos en lo que nosotros entendemos que debe ser), y salvo algunos temas puntuales en los que no hemos profundizado porque los dejaremos (dada su entidad) para series de artículos independientes, llegamos ya a la fase, etapa, ciclo o era (como la queramos llamar) comunista o Marxista. Esta fase constituye sin duda el escalón más evolucionado. De hecho, el Comunismo va mucho más allá. Busca y persigue liberar a los seres humanos de sus limitaciones en cuanto a sus capacidades. Busca dar al individuo en base a sus reales necesidades, y no en base a su capacidad. El Comunismo representa un paso más en la búsqueda de una sociedad más justa, es decir, más libre. Busca liberar al ser humano de sus defectos, de sus debilidades, de sus desigualdades naturales, de tal forma que una persona con menos capacidad pueda satisfacer igualmente sus necesidades que otra más capaz, de tal forma que todas las personas, con distintas capacidades y distintas necesidades, se vean completamente satisfechos en todos sus planos. El comunismo busca garantizar la supervivencia de todos los seres humanos. El comunismo llega todavía más lejos que el socialismo, buscando erradicar el propio concepto de propiedad, el cual es en verdad el verdadero origen del mal, esa manzana mordida y envenenada que hizo que la Humanidad haya sido expulsada del paraíso (hablamos en términos metafóricos, como es evidente). Pero el comunismo no busca quitarle a la gente lo que es suyo, lo que siente suyo, sino que busca que la gente no necesite poseer, que sienta que nada es de nadie, que comprenda que todo es de todos. 

 

El Comunismo busca llevar a la práctica este nuevo axioma: "De cada cual según su capacidad, a cada cual según sus necesidades". Como vemos, es ligeramente distinto del axioma socialista, porque su filosofía ha sido perfeccionada y refinada. Y es que en el Comunismo se aspira a tal grado de desarrollo, a tal estado material y espiritual, que los individuos satisfacen todas sus necesidades independientemente de su capacidad para hacerlo, incluso independientemente de cuáles sean sus necesidades. En palabras de José López: "El Comunismo es el paraíso perdido, el paraíso recuperado". Bajo el comunismo, por tanto, la sociedad humana será, por fin, realmente humana, abandonará la animalidad de la que proviene. Con el comunismo la sociedad humana será por fin realmente sociedad, la comunidad humana será por fin una auténtica comunidad, posibilitará la convivencia armónica entre los humanos. Con el comunismo el ser social, al fin, se realizará socialmente. La vertiente social de los humanos encontrará bajo el comunismo sus auténticos mimbres, y su más ansiada meta. El ser social realmente llegará a ser. El comunismo es la meta de toda sociedad humana. Es el mayor hito social que podemos alcanzar. Por supuesto, las poquísimas experiencias históricas que se han registrado de auténtico comunismo han sido abortadas por las armas (como la Comuna de París de 1871), y su alcance geográfico ha sido muy limitado, pero no dejemos que los detractores nos conculquen su engañosa idea de que tal estadío social, el comunismo, es una utopía inalcanzable. Continuaremos en siguientes entregas. 

Compartir este post
Repost0

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías