Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
19 diciembre 2013 4 19 /12 /diciembre /2013 00:00

"A diferencia de la solidaridad, que es horizontal y se ejerce de igual a igual, la caridad se practica de arriba-abajo, humilla a quien la recibe, y jamás altera ni un poquito las relaciones de poder"

(Eduardo Galeano)

 

 

 

Comencemos por los datos de la pobreza en nuestro país. Según la agencia europea de estadísticas (Eurostat), y contabilizando al menos una de las tres formas de exclusión social (ingresos inferiores al umbral de pobreza, situación de privación material severa o personas que viven en hogares con muy baja intensidad laboral), en España, el riesgo de pobreza pasó de amenazar al 24,5% de los españoles en 2008, al 28,2% en 2012, es decir, se incrementó en 13,1 millones de personas. Para atajar este desolador panorama, se vienen incrementando los mecanismos extraoficiales de caridad y solidaridad social, pues las ayudas y prestaciones sociales se van depauperando progresivamente. En realidad podríamos hablar de hasta cuatro categorías en el mundo del trabajo (o del empleo, como se ha puesto de moda en llamarlo): Empleo (de calidad, con toda su protección, estabilidad y derechos), subempleo (cuando comienzan a faltar estos ingredientes), infraempleo (empleos en la economía sumergida, donde aún existen más abusos, pues son los únicos recursos con los que se cuenta para poder sobrevivir), y precariado (empleos que no respetan ni las más mínimas garantías, y que no permiten desarrollar un proyecto de vida mínimamente digno). Y además, podemos hablar de pobreza cultural, social, alimentaria, energética, etc., dependiendo del ámbito que abordemos.

 

solidaridad4.jpgDe esta forma, el Estado va abandonando su función primordial de garante de la cohesión social, y va dejando esta tarea en manos de la que pudiéramos llamar "caridad oficialista" (Cáritas, Cruz Roja) y no oficialista, que se va desarrollando cada vez más (Bancos de Alimentos, Comedores Sociales), y resto de iniciativas y movimientos solidarios, de los cuales tenemos ya muchos ejemplos en nuestro país, algunos de ámbito general, y otros de ámbito más local: dese iniciativas como los Ángeles Malagueños de la Noche, hasta la Red de Solidaridad Popular, muchos otros movimientos se configuran bajo el objetivo de proporcionar una red de ayuda y protección social, ante la desidia de los poderes públicos para ocuparse de ello. Y no podemos dejar de mencionar a todas las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) implicadas en dichas tareas, que desarrollan su labor a nivel nacional o internacional desde hace bastante tiempo (Acción contra el Hambre, Intermon Oxfam, UNICEF, etc.).

 

solidaridad5.jpgPero este sistema tiene trampas. Incluso los Bancos de Alimentos están constituidos de manera opaca, funcionando en realidad como meros gestores de los excedentes alimentarios, destinados también a producir beneficios de forma indirecta. Mientras miles de personas realizan su labor voluntaria con la máxima solidaridad, en el Patronato de las Fundaciones de Bancos de Alimentos hay una comunión entre las grandes empresas, la Iglesia Católica y la Administración Pública. De esta forma, la misma élite que hace donaciones de alimentos, se extiende justificantes de deducción del Impuesto de Sociedades. Parece que ser bueno y rico también desgrava en este país. Por otra parte, los Bancos de Alimentos constituyen hoy día un arma de destrucción competitiva de las grandes distribuidoras, contra el pequeño comercio. El trueque parece que está bastante claro: las grandes empresas ofrecen un poquito de beneficencia, a cambio de más beneficios corporativos. A la gente pobre se la va acostumbrando a la beneficencia, como si el hecho de que existan ricos y pobres fuese una ley divina. Si los Bancos de Alimentos, sus ejércitos de voluntarios, tantas entidades patrocinadoras y colaboradoras, se plantaran delante del Gobierno y les exigieran el fin de esta situación de miseria social, otro gallo nos cantara.

 

solidaridad6.jpgY es que los derechos sociales se reclaman, pero la caridad se concede. Hay, pues, un gran abismo entre uno y otro concepto. Si unimos esta realidad social a la de los empleos que citábamos más arriba, el resultado es que vamos configurando a pasos agigantados una sociedad destinada a la precariedad en todos sus ámbitos. Empleos basura, minijobs, sin derechos, sin prestaciones de compensación, empleos para migrantes, etc., dan lugar a una patética situación en donde ni siquiera el poseer un "puesto de trabajo" (concepto que hoy en día se aplica a cualquier ocupación) te garantiza el dejar de ser pobre. Los salarios apenas alcanzan para cubrir las necesidades básicas, y para llegar a fin de mes, hay que sacrificar algo. Tienen que decidir si compran un medicamento o pagan la matrícula escolar, si compran alimentos o pagan la cuenta de electricidad. Y al igual que la cultura del emprendimiento llega también a la televisión (programas como "Tu Oportunidad", o "Código Emprende" en la televisión pública), la cultura de la caridad y la solidaridad popular llega hasta la televisión, con programas como "Entre Todos".

 

solidaridad7.jpgNos hemos habituado a escuchar con frecuencia, en el discurso oficial, una frase que se repite a modo de justificación: "Bastante tenemos con la pobreza de aquí como para preocuparnos de la de otros sitios". Es evidente que los últimos gobiernos españoles, tanto el actual como el anterior, han incumplido una y otra vez sus compromisos sobre la cooperación internacional y la lucha contra la pobreza a nivel mundial. Y a la vez, no es verdad que, a cambio, se estén destinando más fondos para afrontar la extensión de la pobreza en nuestro país. Aquí y ahora, esa labor se está dejando en manos de algunas ONG y de las grandes empresas, recuperando la obra social, la caridad y la filantropía como forma de paliar las crecientes desigualdades. Mientras crece la desigualdad a marchas forzadas –desde 2007, la diferencia entre el 20% más rico y el 20% más pobre en España ha subido un 30%–, resurge con fuerza la filosofía del “neoliberalismo compasivo”, basada en la idea de que pueden paliarse la pobreza y el hambre aportando “lo que nos sobra”.

 

solidaridad8.jpgEn su magnífico artículo "La globalización de la pobreza", Miguel Romero y Pedro Ramiro argumentan lo siguiente: "Cada vez más gente de la que imaginas necesita ayuda en nuestro país", decía Cruz Roja en sus anuncios para el último "Día de la Banderita", poniendo el foco en la pobreza “local”. "Cuenta conmigo contra la pobreza infantil", ese era el lema de la pasada campaña navideña de La Caixa y Save the Children, añadiendo lo de “infantil” para darle un toque adicional de sentimentalismo. Y tenemos muchos más ejemplos de cómo las grandes corporaciones están intentando reapropiarse de las buenas intenciones y de la solidaridad de una ciudadanía cada vez más preocupada por el incremento de la pobreza y el hambre: desde la filantropía de Amancio Ortega, patrón de Inditex y tercer hombre más rico del planeta, que ha donado 20 millones de euros a Cáritas (el 0,05% de su fortuna), hasta los spots tipo "siente a un pobre a su mesa" que han publicitado diferentes ONGD, pasando por el auge de los bancos de alimentos, a los que han anunciado donaciones grandes empresas como Mercadona o Repsol. Hace años, la “solidaridad de mercado” se medía en base al dinero recaudado en los telemaratones, hoy parece computarse a partir de la cantidad de bolsas de comida que pueden donarse a las organizaciones asistencialistas".  

 

solidaridad3.jpgY al respecto de las ONG's, nos dice Armando Ginés: "El universo de las oenegés ha crecido de modo desorbitado, creándose un campo laboral paralelo con ejecutivos y expertos en la materia de alto standing remunerados a niveles comparables con la empresa civil al uso, que se valen de jóvenes cualificados en su inmensa mayoría para trabajar in situ situaciones sociales desesperadas o de riesgo. La juventud se entrega de buen grado y sin límites a una labor encomiable para enriquecer sus currículos y obtener una satisfacción o recompensa personal intangible de ayuda o asistencia a los necesitados, mientras los Estados se lavan las manos o escurren el bulto de sus competencias mediante artificios administrativos bajo el rubro ficticio de la cooperación internacional". Y más adelante prosigue: "Los jóvenes voluntarios y no tanto se ofrecen en cuerpo y alma, sin dobleces ni contraprestación salarial alguna, a una actividad en apariencia inocua, muchas veces ante la imposibilidad real de alcanzar a través de la política objetivos más ambiciosos, esto es, entran en la solidaridad no gubernamental al estar clausurado en los bipartidismos de toma y daca instalados principalmente en Occidente medidas de mayor calado y recorrido. Los Estados capitalistas se nutren de esta impotencia inducida para canalizar las inquietudes sociales por caminos que no pongan en cuestión los presupuestos básicos de sus regímenes de explotación. Un movimiento estratégico genial, incluso muchas multinacionales tienen su propia oenegé, también el Vaticano a través de su caridad tradicional, para desgravar obligaciones y cargas fiscales y embellecer así su imagen pública benefactora".

 

solidaridad2Es la imagen de la solidaridad institucionalizada en el ámbito privado, que preconiza la existencia de un "carácter solidario", de personalidades socialmente amables que se entregan a los demás, ante el abuso de Gobiernos y Estados, en una completa sumisión a los crueles desmanes del mundo capitalista. La solidaridad apadrinada por los Estados tiene una condición previa tácita: no tocar las estructuras sociales y económicas de dominación, buscando excelentes samaritanos que no se hagan preguntas radicales en alto ante lo que tocan con sus propios dedos y huelen en vivo y en riguroso directo. Seguramente, al acabar sus iniciativas y campañas solidarias, aún a veces sin quererlo, sin darse cuenta siquiera, continuarán en sus ámbitos de actuación sosteniendo los parámetros de ese despiadado capitalismo que contribuye a que se necesiten personas de este tipo. Pero hay que ser más valientes. Es imprescindible la política para transformar el mundo y revertir los marcos económicos diseñados por las corporaciones. La ética por sí sola únicamente sirve para ir detrás de los desastres provocados por el capitalismo en su versión neoliberal. Los mismos agentes que causan el hambre y las guerras, envían después a sus voluntarios para que limpien toda la sangre derramada, toda la mierda vertida.

 

¿Quién sabe los motivos para este comportamiento a escala personal? Quizá sea más reconciliador consigo mismo, o más tranquilizador éticamente hablando, el hecho de participar en el voluntariado social, antes que o en vez de participar en los movimientos que intentan derrocar al sistema que provoca dichas situaciones. Pero es evidente que sin política transformadora de raíz colectiva y de clase y luces largas ideológicas, la solidaridad del voluntariado emanada de los poderes estatales es de índole muy similar a la caridad cristiana o religiosa en general. Debiera importarnos más evitar las causas de toda esta barbarie y hecatombe social, que paliar sus posteriores consecuencias. Las ONG's y sus voluntarios son la cara amable del neoliberalismo desalmado y perverso. Todo obedece a una clara estrategia, donde se persigue desvincular la ética de la acción política crítica y rebelde. El movimiento llega a los famosos: actores, actrices, deportistas, que se vinculan a estas organizaciones sociales, y ponen su "granito de arena" para un mundo mejor, apadrinando niños del Tercer Mundo o viajando a las zonas pobres y en conflicto. Debiéramos enfocar toda esa fuerza solidaria en apoyar a los movimientos políticos y sociales que están intentanto destituir el régimen político, económico y social vigente, para construir otras alternativas. Con una mayor justicia social, la caridad y la solidaridad, al menos, no harían tanta falta.

Compartir este post

Repost 0
Published by Rafael Silva - en Política
Comenta este artículo

Comentarios

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías