Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
una de las dos Españas
ha de helarte el corazón
Con todo lo que se sabe, muchos volverán a ser votados, y habrá que admitir que somos un país de mierda
El resultado de las últimas Elecciones Generales ha sido absolutamente decepcionante. Sorprendentemente, tras cuatro años de nefasto, cruel e indigno Gobierno del PP, y más seis meses de prórroga en funciones, el pueblo ha rechazado el cambio político, ha rechazado el progresismo, y se ha abrazado al conservadurismo más tradicionalista, a los recortes sociales, al paro y a la corrupción. Si ya fue inexplicable en las elecciones de 2011, mucho más inexplicable resulta ahora, después de una legislatura de tremendos recortes sociales, laborales, desmantelamiento de la protección social, del Estado del Bienestar, y contrarreformas antisociales de profundo calado. Así podríamos resumir unos resultados electorales donde no sólo no se ha penalizado al partido de gobierno (el PP) por parte de la mayoría social, sino que incluso su apoyo se ha visto incrementado desde las últimas elecciones de diciembre de 2015. Incluso en los territorios donde la corrupción ha azotado más salvajemente a las Instituciones gobernadas por él, las listas del PP han recibido un mayor aluvión de votos. Absolutamente increíble desde un punto de vista de madurez democrática, y sólo explicable desde la sinrazón, el miedo y la terrible influencia del pensamiento dominante.
Desgraciadamente, vivimos en un ridículo país de pandereta, en una cochambrosa pocilga disfrazada de democracia, en un chiringuito retrógrado, corrupto y apestoso gobernado por una organización criminal consagrada a la gran banca, a la Iglesia y a los poderosos empresarios. ¿Qué se puede esperar de un candidato, el señor Rajoy, cuyos argumentos expuestos en el único debate en el que participó se limitaban a decir que "España es un gran país", o que "Gobernar es muy difícil"? Un candidato absurdo y patético, que sólo sabe decir perogrulladas y sandeces, perteneciente a un partido político que resultó ser el peor valorado (por segunda vez consecutiva) por las más de 500 ONG's que integran Polétika, pero que curiosamente, y después de hacer de las suyas durante cuatro eternos años, no sólo vuelve a ser la fuerza política más votada, sino que incluso incrementa sus resultados desde los últimos comicios de hace seis meses. Absolutamente bochornoso. Y aún más bochornoso resulta cuando todo ello ocurre en un país donde esos mismos que acaban de resultar la lista más votada, han saqueado vilmente al país durante los últimos cuatro años, han denigrado a la juventud (que se ha visto obligada al exilio laboral, al paro o a la precariedad), han profanado las históricas conquistas obreras, han provocado ERE's salvajes de las grandes empresas, han desahuciado a mansalva a inocentes familias cuyo único delito era haberse quedado sin empleo (y no poder hacer frente a los pagos de sus hipotecas), han subido ¡¡UN EURO!! a los pensionistas mientras saqueaban el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, han rescatado los toros, las misas y han manipulado la televisión pública hasta volverla nauseabunda, y han visto registrada por la Policía la sede principal de su partido.
Pero no acaban aquí los desmanes, las tropelías, las salvajadas y las indecencias de este indigno Gobierno perteneciente al partido más votado el pasado domingo. Ha privatizado la justicia, ha incrementado de forma opaca los presupuestos de Defensa, ha implantado una reforma fiscal regresiva, ha practicado una amnistía fiscal, ha puesto en marcha leyes represoras de las protestas populares, ha criminalizado la pobreza y la indigencia, ha denigrado la educación pública, ha hundido la cultura, ha provocado las más obscenas desigualdades, ha excluido de la sanidad pública a cientos de miles de personas, ha ignorado la igualdad y la violencia de género, así como la memoria histórica, haciendo caso omiso sobre todas las advertencias y condenas que varios Organismos Internacionales le sentenciaban. Han provocado suicidios y muerte de personas dependientes, han fomentado vergonzantes co-pagos para los servicios públicos, han impedido el derecho al estudio de miles de jóvenes, han privatizado playas y montes, y han socavado los derechos más básicos y fundamentales de cientos de miles de personas, migrantes y refugiados que intentaban alcanzar nuestro país para conseguir una mejor vida. La violencia y extrema insensibilidad de este Gobierno ha sido absolutamente palmaria. Pero no importa, como tenemos un pueblo masoquista, seguro que si durante la próxima legislatura bajan las pensiones un 20%, y a Rajoy se le descubre una cuenta en Suiza con 20 millones de euros, en las próximas elecciones el PP consigue alcanzar los 190 diputados.
Así que con todo ese panorama, y a la vista de los resultados electorales, nos volvemos a hacer la pregunta que da título a este artículo: ¿Qué más tiene que hacer el PP para que dejen de votarlo? ¿Cuántas barbaridades más ha de cometer? ¿Cuántos crímenes sociales hemos aún de contemplar? Cuando nos comportamos como pueblo con esta desidia y masoquismo electoral, siendo presos del Síndrome de Estocolmo en su versión política, eligiendo nosotros mismos a nuestros propios verdugos, los culpables dejan de ser ellos, y pasamos a ser nosotros, el pueblo. Porque ya no podremos quejarnos, ya que no podremos alegar ignorancia ni traición, ya no podremos ignorar inexperiencia ni ingenuidad. Seremos culpables de todas las fechorías que este indecente partido quiera seguir practicando contra nosotros, las clases populares. Seguiremos participando de esta indecente farsa. Ya sabemos lo que hacen. Ya sabemos cuál es su filosofía. Ya sabemos cuáles son sus objetivos. Ya sabemos lo que les importa y lo que no les importa. Ya conocemos sus valores. Ya hemos comprobado de lo que son capaces...¿Por qué seguimos votándoles? Desde el 20D, al menos cinco nuevos casos de corrupción (en seis meses) han sido descubiertos (Acuamed, Taula, Papeles Panamá, Grabaciones Fernández Díaz y nuevas entregas de Púnica), y el resultado ha sido 14 diputados más...¿Cuántos casos nos quedan por descubrir? ¿Cuántos más necesitamos para reaccionar, para decir ¡¡BASTA!!?