Emilio Santiago Muiño en su libro Rutas sin Mapa – Horizontes de transición ecosocial, nos propone los siguientes tres ejes de acción donde confluyen gran parte de las medidas que necesitamos para migrar a sistemas que puedan estar en línea con las opciones del Buen Vivir:
Eje 1: Reconversión del metabolismo energético-material
- Descarbonización de la matriz energética: aprender a vivir otra vez del Sol, expansión de las energías renovables, reducir el consumo energético.
- Revisión y freno de los programas económicos en marcha: romper radicalmente con las inercias económicas de capitalismo neoliberal (fracking, mega infraestructuras...).
- Fuerte impulso a la ecoeficiencia: rediseño de técnicas y consumo. Limitación y autocontención.
- Estrategia ecológica de rediseño industrial: terminar con la obsolescencia programada, entre otras.
- Relocalización y desglobalización: reducir la escala física de la economía.
- Nuevo modelo de transporte: a combinar con una nueva estructura social del tiempo; reducción de jornadas laborales y de imperativos productivistas.
- Desarrollo de soberanía alimentaria mediante la agricultura ecológica: debe cambiar también el actual régimen de propiedad de la tierra o las reglas del comercio internacional.
- Replanteamiento de los usos del suelo, respeto de la biodiversidad y cambio de las relaciones ser humano-naturaleza: la reforestación y el valor de los ecosistemas por sí mismos.
- Reparación de heridas ecológicas: recuperación de antiguos cursos de agua, limpieza de una ría...
- Debate social sobre la técnica: transformación de hábitos de vida impuestos por la aceptación irreflexiva de nuevas tecnologías (redes sociales, comunicaciones); moratorias o aboliciones de determinados programas de investigación (energía nuclear, geoingeniería, militar)
Eje 2: Una transformación del sistema socieconómico y político-jurídico
- Abrir la cuestión del sistema: por un proceso constituyente, ecososocialista y libertario: más allá de un acto jurídico-institucional, una dinámica abierta de transformación social económica, cultural e ideológica...
- Socialización de sectores económicos estratégicos: banca, energía, transporte, vivienda, propiedad agrícola, educación, sanidad.
- Auditoría pública de la deuda económica, social y ecológica: más allá de pagar o no pagar, restablecer desequilibrios y dar cobertura a la transferencia de riqueza.
- Reforma fiscal y contable de signo ecológico: contemplar indicadores de tipo ecológico en los cálculos económicos
- Blindaje y rediseño de servicios públicos, gratuitos y universales: garantizar la seguridad fundamental a las grandes mayorías sociales.
- Fomento, conservación y gestión de bienes comunes: detener y revertir las privatizaciones; lo común como método de cobertura de necesidades.
- Impulso del cooperativismo económico: el cooperativismo como escuela de autogestión y democracia económica; una herramienta para el aseguramiento local y regional de ciertas producciones socialmente necesarias.
- Democratización radical de las instituciones públicas: "democratizar la democracia" (Boaventura de Sousa Santos); gobierno ciudadano, asamblea de abajo arriba, estructura federal.
- Experimentación de realidades sociales poscapitalistas: cooperativas integrales, monedas sociales, bancos de tiempo, socialización comunal (centros sociales, ecoaldeas, pueblos ocupados).
Eje 3: Un cambio del paradigma cultural
- Movimiento de autolimitación: asumir personal y colectivamente una experiencia de lo suficiente que sea justa y deje espacio a los demás.
- Expansión de los consumos colectivos y responsables: se va más allá de las lógicas de la oferta y de la demanda, se reducen impactos ecológicos y se abaratan costos; se cimenta la subjetividad que rompe con el narcisismo neoliberal.
- Redefinición de los objetivos del progreso social: se precisa de nuevos indicadores, abandonando los impuestos por la lógica de acumulación capitalista.
- Rescate cultural y recuperación de saberes tradicionales: en el ámbito de una contención material y energética, se deben recuperar unos conocimientos que nunca se debieron perder (agricultura, ganadería, textil, alimentación...).
- Organización del éxodo urbano y revalorización del mundo rural: en combinación con la conversión agroecológica, el rediseño de la infraestructura de transportes, la reforma agraria...
- Despliegue de procesos de mediación cultural: evitar la instrumentalización por los bloques de poder capitalistas de conflictos interculturales, cuestiones migratorias, refugio...
- Fomento de la sociedad libre y la articulación comunitaria: fomentar la cooperación, la participación política, los consumos comunes, la autocontención, la riqueza relacional desde el barrio y lo local.
- El reencantamiento del mundo: redescubrir nuevas formas de riqueza que implican algo así como un reencantamiento con el mundo, cultivando la verdadera austeridad y frugalidad con la vida y el entorno que nos rodea, entendiendo éste en sus visiones inter y ecodependientes.
Continuaremos en siguientes entregas.