Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
"Creación de una Entidad Financiera Pública, Social y Ética que contribuya a mejorar la financiación de las PYMES.
Lamentablemente, emprendedores y personas con proyectos de desarrollo empresarial están viendo constreñidas sus posibilidades pese a disponer de reputación, cartera de clientes, posición tecnológica y personal suficientemente formado. En estas circunstancias, es necesario desde las Instituciones Públicas contribuir a aliviar este evidente problema de financiación de la actividad productiva. Para ello:
Crearemos el Instituto Público de Crédito Andaluz que promueva el crédito y que coordinará la intervención en la actividad productiva de Andalucía en materia de:
1.- Fondos reembolsables con que se dote a la actividad financiera de la Junta de Andalucía a fin de articular diferentes instrumentos de financiación empresarial, tales como préstamos, préstamos participativos, entradas en capital y avales.
2.- Dichos fondos reembolsables estarán dotados con 1.500 millones de euros, y atenderán diferentes sectores y ámbitos estratégicos y prioritarios para la economía andaluza.
3.- Contribuir a la minoración de las necesidades de liquidez mediante un sistema de compensación de deudas entre PYMES, que permita asociar empresas para que compensen entre sí pagos y cobros recíprocos, y a la vez, puedan hacer frente a obligaciones impositivas con la Junta de Andalucía.
4.- Prestación de avales entre PYMES, mediante un sistema reforzado de garantías recíprocas, para facilitar el acceso a determinada financiación, para lo que se centralizará el conjunto de la intervención de la Junta de Andalucía en este mecanismo, y se coordinará con las anteriores líneas".
Bien, se me ocurren también varios comentarios con respecto a este punto. Efectivamente, necesitamos (llevamos diciéndolo desde hace mucho tiempo) un polo de Banca Pública imprescindiblemente, pero no estoy tan seguro de que este mix que se propone en el Acuerdo sea lo más adecuado. Sí a la Banca Pública, Ética y Social en Andalucía, pero no a una especie de ICO autonómico andaluz, que es lo que parece que se propone. Entiendo que es algo negociado a mitad de camino entre lo que estaba dispuesto a llevar a cabo el PSOE-A, y las propuestas de nuestro Programa Electoral de IU-LV-CA.
Pero como digo, no estoy tan seguro de que este invento del ICO Andaluz vaya a ser una herramienta que realmente sirva para los pequeños emprendedores, las familias y la economía social (de la que, por cierto, hablaremos en el siguiente artículo de esta serie). Desde IU siempre hemos hablado de que el sistema de Banca Pública debía provenir fundamentalmente de un proceso de nacionalización de las Cajas de Ahorros, controlando sus prácticas financieras, devolviéndoles su adscripción al territorio y recuperando sus funciones de Obra Social.
En cualquier caso, tenemos que hacerlo, y tenemos que hacerlo ya. Insisto y recalco este punto, porque nos han dado la primera en la frente con el tema de los recortes, así que hay que demostrar que realmente damos un empujón a las formas viejas y caducas de hacer política, y renovamos las fracasadas fórmulas del PSOE y del PP. Tenemos que sentar las bases que se enfrenten al modelo neoliberal, fracasado e injusto, para dar paso, y que se vea desde todos los frentes, a una nueva oleada de medidas que impacten en la gente, que den lugar a que Andalucía represente, como hemos dicho otras veces, un irreductible bastión en contra de la política dominante.