Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
Desde un punto de vista material es evidente que ser joven continúa significando afrontar dificultades casi infranqueables para conseguir el derecho a la autonomía económica necesaria para su emancipación. Paro, temporalidad, rotación, bajos salarios y accidentes de trabajo dibujan un panorama laboral marcado por la precariedad, realidad que alcanza cotas alarmantes.
La juventud está en una situación de desventaja clara dentro del sistema social y el sistema laboral español. Los problemas específicos de la juventud no la aíslan de los problemas del resto. Así, vivienda, sanidad, trabajo y educación son problemas graves de la sociedad española en su conjunto, que los y las jóvenes padecen con más fuerza, de ahí la necesidad de un conjunto de propuestas específicas:
1.- Garantizar la aplicación de una renta básica a toda la población en general a partir de los 16 años, dependiendo siempre del nivel de renta de la unidad familiar.
2.- Eliminación de las Empresas de Trabajo Temporal (ETT) o cualesquiera otras agencias de empleo privadas o de gestión privada que obtienen mayoritariamente sus beneficios en la explotación de los y las jóvenes. Sustitución de dichas agencias por Servicios Regionales de Empleo, que han de funcionar como una verdadera agencia pública de empleo actuando de intermediaria entre las necesidades de los contratantes y los y las jóvenes, nunca como un actor más en busca de un beneficio.
3.- Elevar sustancialmente la dotación presupuestaria y la eficacia de las políticas de empleo adscritas a la generación de empleo de calidad, con especial atención a los y las jóvenes, y potenciando la colaboración interadministrativa entre las Comunidades Autónomas y los Municipios.
4.- Desaparición de la figura de los y las becarias, sean de investigación o de prácticas, considerándolos personal laboral que deben disfrutar de contrato de trabajo con los mismos derechos que cualquier trabajador o trabajadora.
5.- Instar al Gobierno Central a que elimine la no cotización de la modalidad contractual de los contratos de formación, siendo garantizada ésta por la Administración Pública.
6.- Eliminación del contrato en prácticas dada su utilización como mecanismo de contratación precaria de los y las jóvenes. O, en su defecto, limitación a un período nunca superior a 6 meses con la garantía del 80% del salario correspondiente.
7.- Refuerzo de la Inspección Laboral en las empresas que contratan a jóvenes a través de éstos y otros mecanismos, como las prácticas de empresa o los contratos de formación.
8.- Renuncia de las Administraciones a la utilización de subterfugios como becas, prácticas no remuneradas, etc., como mecanismo para contratar a jóvenes sin remunerarlos adecuadamente. Toda persona joven que realice un trabajo en igualdad de condiciones que cualquier otro trabajador o trabajadora ha de ser remunerado de manera similar, de acuerdo con los convenios colectivos existentes.
9.- Impulso autonómico de planes especiales de ayuda al autoempleo y al cooperativismo, así como a la oferta de trabajo a tiempo parcial compatible con actividades de formación.
10.- Potenciar desde la Administración la red de economía alternativa y solidaria, y las redes de comercio justo. Existe una gran bolsa potencial de empleo en muchos espacios ocupados por las personas jóvenes: cooperación, solidaridad, voluntariado técnico, asistencia… Espacios laborales que no han de ser precarios por el hecho de ser jóvenes, y que además muestran una clara tendencia de crecimiento en los últimos años, compensando los déficits de nuestro debilitado Estado de Bienestar.
11.- Garantizar mediante la acción pública una verdadera política de igualdad de género en el mundo laboral, prestando una especial atención a las mujeres que padecen la doble discriminación de ser también jóvenes.
12.- Hacer un estudio de las zonas rurales con bajo índice de población juvenil, para conocer las causas de esta despoblación, y elaborar Planes Integrales de Desarrollo del Medio Rural a través de proyectos de agricultura ecológica, para conseguir la repoblación de estas zonas. Por otra parte, fomentar también el cooperativismo rural en los y las jóvenes, potenciando los intercambios de experiencias intergeneracionales. Asímismo, potenciar la contratación de trabajadores de hasta 35 años en las empresas ubicadas en lugares rurales.
13.- Procurar que el crecimiento del tejido industrial sea similar en los diferentes municipios, con el fin de evitar éxodos de población juvenil, despoblación de zonas rurales y en definitiva, un progresivo empobrecimiento de las comarcas. Para ello se ha de asegurar que la inversión pública en crecimiento industrial tiene entre sus objetivos prioritarios compensar los desequilibrios socioeconómicos de aquellas zonas especialmente deprimidas.
14.- Gratuidad de los servicios públicos de transporte para todo joven en paro, apostando siempre por la total gratuidad futura de dichos servicios para el conjunto de la ciudadanía.
15.- Creación de servicios y programas de orientación vocacional dirigidos a los y las jóvenes en los centros educativos de cada municipio, garantizando un horario de atención amplio y asequible. Además, ello debe combinarse con el desarrollo de campañas de sensibilización sobre los derechos laborales y sindicales en Institutos y Escuelas de Formación Profesional. Efectivamente, nuestra experiencia en este sentido es que se necesita fomentar en los jóvenes la concienciación de clase, y la necesidad de la lucha del movimiento obrero por mantener y consolidar los derechos y las conquistas sociales.