Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
Realmente las propuestas de la señora De Cospedal no tienen desperdicio. A vueltas con su machacona idea de cargarse la democracia representativa (pues los demás tipos de democracia simplemente no existen en nuestro país), vuelve a la carga y realiza hace pocos días un par de propuestas en el pleno del Parlamento de Castilla-La Mancha. Siempre bajo la bandera manipulada del supuesto ahorro de recursos públicos, propone reducir a la mitad el número de parlamentarios autonómicos, y además que éstos no cobren ningún sueldo, para (esto es muy gracioso) "poder dedicarse a sus respectivas profesiones".
Realmente, como decimos, la osadía y el descaro de esta mujer no conocen límites. Creo que le está ganando el puesto en el ránking de personajes rancios incluso a la mismísima presidenta madrileña, Esperanza Aguirre (y mira que hay que correr para esto). Pero entrando en el contenido y el significado político de las propuestas, no hay duda de que estamos ante medidas de corte totalitario, pues los auténticos objetivos de dichas medidas no son el supuesto ahorro en el gasto de las Instituciones públicas (en este caso el Parlamento castellano-manchego), sino la abolición de la propia democracia poco a poco, mediante cortos pasitos.
La reducción a la mitad del número de diputados autonómicos (Rajoy ya lo propuso para los concejales de las entidades locales) supone un hachazo de tal dimensión a la representatividad popular que podemos decir que la política autonómica dejaría de tener gestión, administración y capacidad legislativa propias, para pasar a ser un protectorado o delegación del Gobierno Central. Efectivamente, creo que la tendencia es esa, y que una vez conseguido, podrían continuar proponiendo que las funciones de la política autonómica sean llevadas a cabo por la Delegación del Gobierno en la Comunidad de que se trate (Castilla-La Mancha, en este caso). Incluso podrían proponer la recuperación de los antiguos Gobernadores Civiles, esas figuras plenipotenciarias de los tiempos del franquismo.
No caigamos por tanto en las trampas de la derecha más reaccionaria que tan bien representa la señora De Cospedal. Pero sigamos con el razonamiento, porque como decimos, no tiene desperdicio. Con la segunda parte de la propuesta, esto es, que los diputados autonómicos no cobren retribución alguna por su cargo, entrevemos dos trasfondos muy interesantes: en primer lugar, el desprestigio de la propia acción política y de la dedicación a lo público, porque si se dedican a sus profesiones, ¿la política se convierte en un hobby? ¿En una actividad secundaria, a la cual se le dedica el tiempo que les sobra a algunos profesionales aficionados a ella?
Pero tenemos una segunda vertiente, que es que sólo los grandes empresarios, los representantes de las empresas transnacionales, la Banca, los señoritos, las grandes fortunas, la aristocracia, los terratenientes, etc., sean los únicos que puedan dedicarse a la política con dedicación plena, ya que la ciudadanía en general lo tendría muy difícil, porque entonces para ejercer determinados cargos públicos se tendría que disponer de un respaldo económico muy importante, para poder dedicarse a la gestión pública de forma completa y con total disponibilidad. Precisamente este es el escenario que se busca. Este es el destino final de las propuestas "made in Cospedal". Estas propuestas representan, por tanto, la liquidación directa de la soberanía popular, la abolición de la democracia representativa tal y como la conocemos, representan un atentado directo a la Constitución, y por tanto, son el germen fascista y populista del sector más conservador del Partido Popular.
Señora De Cospedal, a ver cuándo se entera usted de que la política es un profesión en sí misma, tan respetable como cualquier otra, y que los únicos que llevan muchos años ensuciando la política son ustedes y sus aliados bipartidistas (el PSOE), con sus prácticas, su corrupción y sus abusos de poder. Lo que hace falta para ahorrar en recursos es hacer políticas efectivas, eficientes, dignas y justas para toda la población, y no sólo para la camarilla que usted y su partido representan. Deje usted ya de secuestrar y recortar la democracia, y ya puestos, aplíquese esa medida de no cobrar ningún sueldo a usted misma, que es una de las políticas mejor pagadas (por no decir la mejor pagada) de España. Y deje que se dediquen a la política las personas honradas y decentes, tengan o no tengan cualquier otra profesión.