Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
En una democracia sana es síntoma preocupante que viñetas, tuits, gags o artículos satíricos indignen con tanta facilidad al poder, resultando muy llamativo que se tome la broma tan en serio
Recientemente estamos asistiendo a una ola represiva sin precedentes en nuestro país, en cuanto a la libertad de expresión se refiere. Una serie interminable de actos, comportamientos, opiniones y conductas que antes se enmarcaban claramente en dicha faceta, y por tanto se podían llevar a cabo libremente bajo un Estado de Derecho como el nuestro, ahora (sobre todo desde la aprobación de la llamada Ley Mordaza) se encuentran en el punto de mira de la policía, de la justicia y de la propia administración, que sanciona por doquier ateniéndose a la ambigüedad de la ley, y a la deriva autoritaria y represiva instalada por el Gobierno del PP. Para denunciar todo ello, sobre todo referido a la órbita del humor gráfico, vamos a hacernos eco a continuación de un reciente Manifiesto titulado "Humor Amenazado", aparecido en las redes sociales, que ya ha sido firmado por un montón de profesionales de dicho ámbito (más de 100 al momento de escribir este artículo, entre dibujantes, viñetistas, humoristas gráficos, etc.), y que puede ser apoyado mediante un mensaje de correo electrónico a la dirección elmundodegila@gmail.com. El texto completo del Manifiesto, que apoyamos absolutamente, se reproduce a continuación:
Los Humoristas Gráficos y los abajo firmantes ponemos de manifiesto que en estos momentos el Humor está amenazado en España.
“Una ficción solo debe ser juzgada desde un punto de vista estético, cultural, moral, ideológico o incluso político pero nunca penal.”
Con el presente manifiesto hemos decidido dar un toque de atención a los demócratas y movilizarnos en redes sociales, bajo el hashtag #HumorAmenazado con el objeto de pedir la derogación de la Ley Mordaza y gritar a favor de la libertad de expresión, en todas sus formas artísticas.
A los medios y sus dueños, reclamamos respeto y reconocimiento a nuestra independencia y labor profesional como artistas del Humor Gráfico, cuya única pretensión es la de hacer reír y favorecer el pensamiento crítico de nuestros lectores.