Overblog Todos los blogs Blogs principales Política
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.

Publicidad

Arquitectura de la Desigualdad (64)

Arquitectura de la Desigualdad (64)
Publicidad

¿A cuántos individuos es necesario condenar a la miseria, a la desmoralización, a la desgracia, para producir un rico?

Almeida Garret

Bien, una vez introducido el perverso concepto de la deuda y aclaradas algunas falacias previas (aún tendremos muchas más que desmontar), vamos a exponer una primera semblanza general e internacional con datos, tomando como referencia este estupendo artículo del economista Óscar Javier Forero, y publicados en su Blog personal. Forero nos cuenta que la deuda pública de los Estados Unidos, la segunda más grande e impagable del mundo, alcanzó un nuevo récord histórico de 20,16 billones de dólares, según confirmó recientemente el Departamento del Tesoro. De seguir este ritmo, se estima que para el año 2047 la deuda supere ya el 150% del PIB estadounidense, que para ese año rondará los 34,1 billones de dólares, es decir, se espera que los pasivos de EE.UU. lleguen a 51,5 billones de dólares. De confirmarse estos datos, el crecimiento de la deuda estadounidense durante los próximos 32 años sería de 2.683 millones de dólares al día, o si se quiere, 1,8 millones de dólares por minuto. Esto representa que a cada estadounidense, para dejar la deuda a cero, le correspondería pagar en promedio unos 62.000 dólares. La deuda por habitante subiría a 98.823 dólares si sólo tomamos en cuenta a la población económicamente activa (PEA), es decir, la población que se encuentra en edad de trabajar. Son cifras ejemplo de la mayor potencia del mundo, paladín además de las políticas neoliberales internacionales, para que pueda comprobarse la irracionalidad e insostenibilidad del sistema-deuda. Y es que todos los países "industrializados", "desarrollados" o como se les quiera llamar, han basado su sistema económico y social en la posibilidad de endeudarse de manera gigantesca con financiación ilimitada y cómodas cuotas de pago, diseñando de esta forma un perverso sistema que fomenta la dependencia económica y las crecientes desigualdades. 

 

Entre las 22 primeras potencias mundiales, esos países del grupo de los "industrializados" se concentra el 81% del total de la deuda mundial, de acuerdo a datos proporcionados por la Consultora Global McKinsey, y las 171 naciones restantes deben tan sólo el 19% de dicha deuda mundial. Los llamados "países subdesarrollados" poseen niveles de endeudamiento muy bajos, que rara vez superan el 50% de su PIB. No obstante, la gran banca privada mundial y los Organismos internacionales han hecho enormes ganancias a costa de otorgar préstamos con condiciones de pago, como ya introducíamos en la entrega anterior, que violan cualquier principio de soberanía económica. Esta dinámica les sitúa en una creciente deuda que no pueden asumir, y que además impide que se desarrollen políticas a favor de las mayorías más desfavorecidas de la población. El grueso de los préstamos a nivel mundial proviene de hecho de los recursos que los propios países "subdesarrollados" depositan en los bancos de los países "desarrollados". Es decir, los endeudados prestan nuestro dinero, depositado (en cuentas de ellos) a altísimas tasas de interés. Un verdadero y miserable negocio redondo. El sistema-deuda forma, pues, parte imprescindible para poder desarrollar una arquitectura mundial de la desigualdad, a base de intervenir los presupuestos de los países pobres en función de las necesidades de los países ricos, necesidades que se satisfacen a base de saquear y expoliar los recursos de los países pobres, para de esta forma perpetuar esa dependencia. Así, el sistema financiero internacional está diseñado para que los países más endeudados ("desarrollados") sean quienes impongan recetas a los demás. ¿Recetas para qué? Óscar Javier Forero nos recuerda que el propio Henry Ford sostenía que "Si la gente entendiese cómo funciona nuestro sistema financiero, creo que habría una revolución antes de mañana". Interesante y reveladora confesión. 

 

Pero es que aún llega a mayores niveles de perversión el sistema-deuda mundial. A su vez, son estos mismos países "desarrollados" los que de manera grosera deciden las tasas de interés y las condiciones de los préstamos a cada país. Por ejemplo, en la década de los años 70 por cada dólar que los países latinoamericanos pedían prestado tenía que devolver 11. Son muchos los países que devolvieron, con el paso de los años, varias veces el montante original de sus préstamos, y aún seguían debiendo dinero a los organismos e instituciones prestatarias. Bien, y las reglas que se les imponen a los países deudores...¿en qué consisten? Pues básicamente se les chantajea mediante la obligatoriedad de adoptar medidas que en esencia perpetúen el sistema capitalista neoliberal, es decir, perpetúen las desigualdades. De entrada, como decimos, su propio presupuesto queda intervenido, con lo cual dejan de disponer del conjunto de los recursos de las arcas públicas, pero además, con el resto, se les obliga a implementar medidas que han sido denominadas bajo varios eufemismos, tales como "Planes de Ajuste Estructurales", que consisten básicamente en planificar transferencias desde los fondos públicos a los privados, en empobrecer y precarizar a las clases populares y trabajadoras en beneficio de los más ricos y poderosos, en desmontar y privatizar los servicios públicos, y algunas otras que tienen que ver con una mayor complacencia política, las facilidades para instalar bases militares, la compra de armas, los jugosos negocios o la permisividad con la llegada de capitales extranjeros transnacionales, entre otras posibilidades y variantes. Desde los famosos Acuerdos de Breton-Woods en 1944, base de la creación del FMI y del BM, y más concretamente desde el Consenso de Washington, esta es la filosofía y la política que se practica para cualquier país que pretende acceder al sistema-deuda, es decir, a financiarse acudiendo a los mercados financieros internacionales. 

 

El sistema-deuda es, de facto, un robo legal implementado a los países que acuden a él. El sistema-deuda garantiza su perpetuidad, ya que aunque miles de millones de euros (o de dólares) sean cancelados de manera puntual (piénsese en Grecia para nuestro contexto europeo), sin embargo estos pagos corresponden en su inmensa mayoría sólo a intereses. La deuda como tal podríamos decir que continúa intacta. En los peores casos, los países son víctimas de todo un orquestado ataque financiero internacional, que busca quebrar sus economías, para pasar a un ulterior nivel de intervención, que suele ser la antesala para apoderarse de los recursos naturales (petróleo, gas, minerales, etc.) del país en cuestión. Las ganancias producto de las deudas impagables van a parar a los países del norte, lo cual contribuye a dinamizar su economía y a generar a los países endeudados relaciones de absoluta dependencia. El concepto de "Riesgo País", que los lectores y lectoras habrán escuchado alguna vez en boca de estos "expertos" de los organismos internacionales, se mide básicamente en base a la capacidad de pago de cada nación, y al montante y porcentaje sobre su riqueza de la deuda que posean. Pero en realidad, el "riesgo país" es de nuevo un concepto político que se utiliza para prestigiar o desprestigiar a una determinada nación, basándose en su adhesión a los compromisos con los organismos, naciones y entidades prestatarias, independientemente de su nivel real de deuda. Las cifras son realmente escalofriantes. Japón es el país  más endeudado del mundo si lo comparamos con su PIB, algunas estimaciones colocan su deuda alrededor del 400% del PIB japonés, y las más conservadoras en alrededor del 250%. Y aunque las cifras varían de unas fuentes a otras, naciones como Francia, Grecia, Portugal, Italia, Alemania, Gran Bretaña, China, España, Suiza o Canadá se encuentran por encima del 100% de sus respectivos PIB. 

 

Después de la lectura de todo lo anterior, suponemos que al menos dejarán de ser asumidas como tan tajantes las famosas frases ("Las deudas hay que pagarlas") donde se asienta este perverso, chantajista y manipulador sistema-deuda mundial. Muchos líderes mundiales han abogado por transformar el sistema-deuda internacional, así como los mecanismos del sistema financiero mundial, asentado también en otros muchos aberrantes principios prácticos, como el de los paraísos fiscales, a los cuales dedicaremos amplia exposición en nuestro siguiente bloque temático. Pero desgraciadamente, aún no se ha conseguido variar su funcionamiento, al menos en lo que se refiere a sus reglas y normas esenciales. En la actualidad, algunas economías emergentes, como las pertenecientes al grupo de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) trabajan en esta vía, pero lo único que han conseguido hasta ahora es crear una serie de organismos internacionales alternativos a los del mundo capitalista globalizado, cuyo adalid son los Estados Unidos. Está bien claro, a la luz de todo lo expuesto, que se deben crear mecanismos alternativos donde los países explotados puedan depositar sus reservas, y donde se ofrezcan créditos con tasas de interés justas que aporten dividendos en beneficio de todos. También es preciso que las instituciones públicas internacionales dejen de actuar como poderosos lobbies de la gran banca privada mundial, como ocurre por ejemplo en la Unión Europea con el Banco Central Europeo, que mientras financia de forma altruísta a bancos nacionales y grandes empresas, prohíbe a los Estados financiar su deuda pública a través de los mecanismos y el respaldo del BCE. Óscar Javier Forero finaliza su artículo mediante tajantes conclusiones: "La independencia de los países se logrará cuando se alcance la verdadera dependencia económica. Mientras que el sistema financiero mundial permanezca intacto, dominado por los países industrializados, las demás naciones sólo servirán para continuar siendo expoliadas por el capital". Continuaremos en siguientes entregas.

Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post