Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
El permitir que el poder económico pueda determinar la calidad de la enseñanza o, lo que es más sarcástico, que el Estado subvencione con dinero público ciertos intereses ideológicos de un buen puñado de colegios más o menos elitistas parece, en principio, no solo una aberración pedagógica sino una clamorosa injusticia (…) El principio esencial del sueño igualitario es la educación. Su más equitativo y generoso instrumento es la educación pública, con la pedagogía de la justicia y la solidaridad. El mal más terrible que puede instalarse en la consciencia democrática es, por el contrario, el cultivo solapado e hipócrita de la diferencia y la desigualdad
En el último artículo de la serie nos quedamos exponiendo el tratamiento que los libros de texto realizan del trabajo humano, y el evidente reduccionismo que practican desde el trabajo hasta el empleo. La visión capitalista del trabajo es lo imperante, ya que por ejemplo, el libro de Historia Contemporánea de 1º de Bachillerato Ed. Akal se refiere al fenómeno de la "incorporación de las mujeres al trabajo", cuando evidentemente se refiere a la incorporación de las mismas al trabajo fuera de casa y remunerado. No obstante, en algunos libros encontramos críticas a las condiciones laborales de las mujeres, como en el libro de Francés de 1º de Bachillerato Ed. Anaya, que comenta (en francés) que "ellas acumulan las cargas de la actividad profesional y de la vida familiar. Son relegadas a un papel secundario en las grandes empresas y en la política". En el libro de Historia Contemporánea de 1º de Bachillerato Ed. Edelvives, sobre las condiciones laborales durante la revolución industrial se dice “…y las mujeres cobraban menos que los hombres”, y se adjunta un texto en el que una trabajadora se queja ante la Cámara de Representantes de Massachussets (1845) sobre sus condiciones laborales. O por ejemplo, el referido libro de la Editorial Akal comenta que "En los países avanzados el trabajo de la mujer fuera del hogar con frecuencia sirvió para duplicar su jornada”. En otro orden de cosas, se desprecian los modos de trabajo más cercanos a la naturaleza y a la subsistencia. Se valoran los trabajos industriales y tecnológicos. Así lo atestigua el libro de Conocimiento del Medio de 6º de Primaria Ed. Edelvives: "Los países más desarrollados cuentan con mayores recursos para su industria: tecnología avanzada, capital para costearla y una mano de obra preparada. En cambio, los países subdesarrollados, cuentan con una tecnología menos avanzada, carecen de capital para invertir en industria y su mano de obra está menos preparada”. Sería interesante que los libros de texto, así como los docentes en el aula reflexionaran sobre los tipos de ocupaciones, oficios, trabajos, dedicaciones y habilidades a los que la evolución humana ha prestado atención, así como la memoria biocultural que todo ello ha dejado en los pueblos del mundo que aún la conservan.
Los modos de esclavitud se presentan lejanos en el tiempo y en el espacio (explotación infantil). Aún así las alusiones son escasas. Así lo explica el libro de Conocimiento del Medio de 6º de Primaria Ed. Anaya: "En los países más pobres del mundo, gran parte de la población infantil se ve obligada a trabajar. Por una parte las familias, no pueden dar sustento a todos sus miembros. (...) A las empresas les beneficia la mano de obra infantil porque son capaces de realizar casi las mismas labores que un adulto por un salario mucho menor". Quizá quien mejor lo retrate sea el libro de Historia Contemporánea de 1º de Bachillerato Ed. Edelvives: “Obreros sin derechos sociales, que trabajan para las grandes multinacionales del Tercer Mundo, en pésimas condiciones: trabajo infantil, jornadas agotadoras… precarios… y los salarios descienden”. En los libros de texto, el paro aparece como responsabilidad individual. Se habla de yacimientos de empleo en un símil engañoso que lleva a pensar que el trabajo está ahí, escondido y se trata de tener habilidad para encontrarlo. Se habla de empleabilidad como una habilidad del sujeto, como la agilidad o la amabilidad. No se establece relación entre el paro y el mercado, la desregulación laboral, la deslocalización. En todo caso se puede responsabilizar a las mujeres con su pretensión de incorporarse al mundo del empleo. Se señala “la generación baby boom y el deseo de las mujeres de trabajar fuera del hogar” como uno de los motivos del aumento del paro. p.268 Historia Contemporánea 1º de Bachillerato Vicens Vives (el empleo parece capricho de las mujeres y propiedad de los hombres). No aparece una visión crítica de las actuales condiciones de empleo (salarios, horarios, derechos laborales...) El trabajo es una mercancía y en consecuencia costará más o menos en la medida en que la mano de obra sea abundante. En conclusión, los libros de texto que llegan a nuestros escolares legitiman el modelo laboral del neoliberalismo. Encontramos escasas referencias al movimiento sindical actual. Sí las hay al movimiento obrero del siglo XIX como resultado de la industrialización. El consumo se relaciona con el empleo. Indirectamente se sugiere que para que aumente el empleo habrá que consumir más.
Por ejemplo: "Son los consumidores los que ofrecen trabajo" p.42 Economía 1º de Bachillerato Edebé. Los libros de texto ofrecen al alumnado una visión complaciente del mundo como un gran hipermercado en el que cada territorio se dedica a un trabajo determinado, sin ninguna reflexión sobre el impacto que este modo de organización económica tiene en los transportes y en las posibilidades de autosuficiencia local. No se analiza el problema de la deslocalización de las empresas. La relación del trabajo con el territorio será una de las condiciones de la sostenibilidad. Por ejemplo: “Las industrias dejan de mantener las grandes fábricas de antes y se convierten en promotoras de fabricación de muchos países… si bien se traduce en la pérdida de puestos de trabajo en los países industrializados”. p.305 Historia Contemporánea 1º de Bachillerato Edelvives (No se explica por qué y en qué condiciones desplazan estas empresas su producción a terceros países.). Los libros de texto deberían enseñar a nuestros escolares que la actividad de los seres humanos sobre la tierra, el trabajo humano, está siendo capaz de deteriorar nuestro hábitat hasta hacerlo inhabitable. Por eso es urgente revisar la concepción del trabajo como enfrentamiento y explotación de recursos naturales y de personas y recuperar o construir unos modos de supervivencia respetuosos con la tierra y con las necesidades humanas, en los que mujeres y hombres compartan las cargas y los beneficios de aquellas actividades que nos permiten vivir. Debemos reflexionar con los alumnos y alumnas sobre los tipos de trabajo no considerados por el capitalismo, sobre los trabajos productivos y reproductivos, sobre la incidencia del patriarcado en la división sexual del trabajo, sobre el futuro del trabajo en el contexto de la aparición y evolución de las nuevas tecnologías, y sobre la necesidad de no focalizar en el trabajo la propia subsistencia de los seres humanos, entre otros asuntos interesantes que los libros de texto ignoran, o presentan indebidamente.
27.- EL ENFOQUE DE LA SALUD. La salud en su más amplio sentido, y todo lo que con ella se relaciona, es otro gran aspecto que pensamos que los libros de texto no presentan adecuadamente. En este sentido, los libros de texto esconden realidades esenciales de la vida como son la enfermedad, la discapacidad, la vejez o la muerte. Esta ocultación de los procesos de vida en todas sus manifestaciones, propia de nuestra cultura, ofrece una cara deformada de la realidad y abre paso a muchos comportamientos ecológica y socialmente insostenibles. De hecho, las menciones a la enfermedad, la discapacidad o a la vejez en textos o imágenes son mínimas en proporción a su presencia en nuestra realidad cotidiana. Se presenta así un mundo de gente casi siempre saludable, autónoma y en su mayoría joven, en el que los problemas de salud están lejos o se miran con optimismo infantil gracias a la pretendida omnipotencia de la medicina. Las referencias a la salud y a las enfermedades más frecuentes aparecen en relación con adelantos científicos. Igual que en otros temas, la ciencia y sus aplicaciones técnicas, en este caso la medicina, se presentan como instrumento que nos rescata de una “naturaleza hostil”. Por ejemplo, el libro de Biología y Geología de 1º de Bachillerato Ed. Anaya comenta: “En los últimos años del siglo XX, la investigación biológica ha logrado abrir el camino a la manipulación de la reproducción de los organismos y de las características genéticas de los descendientes, proporcionando importantes aplicaciones en la producción agrícola o ganadera y en el diagnóstico, tratamiento o curación de enfermedades”. La salud de los seres humanos (de algunos humanos) justifica prácticas científicas discutibles. La medicina y la salud son el argumento central para eliminar el “principio de precaución”, que recomienda no aplicar “avances” mientras haya alguna duda sobre su inocuidad. Esta precaución se trata en algún texto como “prejuicio”. Por otra parte, la salud aparece en los libros de texto como preocupación y tarea individual y fragmentaria, a veces principalmente estética, sin relación alguna con el bienestar colectivo, con la seguridad alimentaria o con la salud ambiental. Se ignora por tanto el concepto más holístico de la salud, es decir, la consideración en todas sus dimensiones, como un todo.
Ni qué decir tiene que se oculta la relación entre la enfermedad y los efectos del actual modelo de desarrollo (contaminación de aire, agua, alimentos, ritmo de vida, precariedad, soledad...) Tampoco se habla de los gastos farmacéuticos y su distribución o de los efectos secundarios de la práctica de la medicina científica. Por ejemplo en p.51 Lengua de 6º de Primaria SM se mencionan los usos médicos de los rayos X, pero no los riesgos de la radioactividad ni de las centrales nucleares. No obstante, en algunos pocos- casos se llega a relacionar la salud con nuestro modo de vida, aunque sin hacer referencia al modelo de desarrollo socioeconómico. Por ejemplo, se plantea que si en occidente hay más suicidios, depresiones y muertes por enfermedades relacionadas con la sobrealimentación, "¿Es posible que el estilo de vida oriental donde se da mucha importancia al cultivo de cualidades espirituales como la meditación, la concentración y la relajación sea más saludable...?" p.128 Educación Física 1º de Bachillerato Bruño. Por otra parte, además de ocultar los diferentes tipos de discapacidad, la vejez y la enfermedad, tampoco los libros de texto hacen visible el cuidado de las personas dependientes, exigencia básica de la sostenibilidad social, y que desarrollan principalmente las mujeres. Y al omitir o despreciar las culturas tradicionales, se desprecian u omiten sus modos de gestionar la salud, que han demostrado su validez y su adaptación durante siglos. Frente a ellos la medicina occidental científica aparece como la única medicina valiosa. Por ejemplo, se atribuye a los descubrimientos de Pasteur el "descubrir que la higiene y la asepsia eran la base para evitar la propagación de la enfermedad” p.156 Historia Contemporánea de 1º de Bachillerato Akal, como si en otras culturas u otros momentos históricos no existieran prácticas de higiene. Unos textos escolares interesados en la sostenibilidad social deberían visibilizar la vida en todo su recorrido, desde el nacimiento a la muerte, pasando por la enfermedad y la vejez, y visibilizar asimismo el trabajo humano que sustenta la vida y acompaña en la enfermedad, como condición imprescindible para el mantenimiento de nuestra especie. En ese sentido, también deberían procurar que el alumnado valorara más y mejor los trabajos de cuidados. Sería clave desenmascarar los efectos nocivos que nuestro modelo de desarrollo tiene en la salud humana y ambiental y a ser posible colaborar en la recuperación de conocimientos tradicionales de medicinas holísticas, que han mostrado ser más integrales, comunitarias y sostenibles. Cabría por último ensanchar el concepto de salud, tratada normalmente desde un punto de vista exclusivamente humano, individual y fragmentario, de modo que incluya la salud de todos los seres vivos, no sólo humanos, y la de los sistemas ecológicos y sociales, en definitiva la salud para la vida. Continuaremos en siguientes entregas.
Fuente Principal de Referencia: Informe "El currículum oculto antiecológico de los libros de texto", de Ecologistas en Acción