Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
Una persona es anciana cuando se cree que lo sabe todo, o cuando ya no quiere aprender más
28.- LA EDUCACIÓN ES SINÓNIMO DE ESCUELA. O si preferimos, los libros de texto no cuestionan la institución misma de la escuela, del colegio, del instituto. En general los libros de texto no hacen un análisis de la escuela y de su historia, de la relación de ésta con el poder, con las clases sociales y con el territorio. La escuela no es un contenido relevante en la escuela. Por lo común, el escaso discurso social sobre la educación se reduce a la reflexión sobre la escuela u otras instituciones académicas. Es la escuela quien educa a los menores. De este modo se ignoran o desprecian otras formas de transmisión de saberes, se eliminan otros espacios de aprendizaje como la familia, la comunidad, el trabajo o la naturaleza. No se tienen en cuenta las formas de educar de las culturas sostenibles. En los textos se presenta la educación escolar como un camino hacia el progreso, como un instrumento liberador, igualador, optimizador y aséptico. Educación es progreso, mientras que sostenibilidad es atraso. Pero curiosamente, los libros de texto omiten la distinción educación pública-privada y también la distinción educación confesional y aconfesional, ocultando que la organización y los conocimientos que se imparten están configurados desde grupos de poder. La educación está asociada a un espacio específico, las escuelas. Esta reclusión espacial impide conocer y valorar el territorio y aprender a sobrevivir y vivir bien en él, aprendizaje necesario para un comportamiento sostenible. Se encuentran casos –pocos- de algún libro que muestra una escuela tibiamente participativa y abierta, dentro del marco de la educación para la ciudadanía que las leyes educativas promueven. Como era de esperar no existen referencias a la educación para la contestación o para la transformación social. En el sistema escolar los esfuerzos y los logros educativos se conciben como un asunto individual, sin dar relevancia a los procesos de aprendizaje grupales o colectivos, como muestra el sistema de calificaciones o el mismo uso normalmente homogéneo e individual de los libros de texto. Para los alumnos y alumnas de cursos más avanzados, sería interesante discutir con ellos/as sobre los diferentes modelos de escuela que se han ido practicando durante los últimos siglos. La realidad que muestran los textos es fragmentaria. Cada disciplina (asignatura) enseña una supuesta parte de la realidad desvinculada del resto. Esta parcelación de los saberes no hace fácil reconocer las relaciones causa-efecto entre nuestras actuaciones y sus consecuencias. La ausencia de una mirada sistémica del mundo impide desarrollar una verdadera educación para la sostenibilidad.
29.- LA NATURALEZA RESIDUAL Y PARCELADA. Como venimos contando, los libros de texto no presentan al alumnado una visión holística del mundo y de la naturaleza (visión de conjunto), sino que exponen visiones parciales, recortadas e independientes. La presencia de la naturaleza en los libros de texto de diferentes materias se concentra en las asignaturas de conocimiento del medio o ciencias naturales. La visión que aparece en ellos es "científica", mecanicista y supuestamente aséptica. Sin embargo en las referencias a la naturaleza que se cuelan de modos más indirectos observamos otros significados sutiles y no tan sutiles que se desvían de esa mirada aparentemente neutral y científica. Cómo se percibe la naturaleza es un aprendizaje central para la sostenibilidad. Conviene tener en cuenta que una parte importante de la población mundial (ya más de la mitad) no vive en contacto directo con espacios naturales ni observa de forma directa los ecosistemas, pues vive en medios urbanos profundamente artificiales. Por lo tanto no existen imágenes ni conciencia clara del alcance de su deterioro. Los libros de texto son un reflejo de esta visión, que sitúa a los seres humanos como una especie que, a diferencia de todas las demás, puede manipular e incluso vivir por encima de los procesos de la naturaleza. Sin embargo, los humanos somos una parte más de la naturaleza y por cierto, profundamente dependientes de ésta, por lo que si queremos mantener viva nuestra especie es imprescindible volver a pensar en los procesos naturales y hacerlos visibles. Todo ello se plasma en diferentes manifestaciones. Por ejemplo, la mayoría de los libros de texto ignoran los procesos de impacto en la naturaleza que la historia de la humanidad ha tenido: "…El proceso de industrialización… tuvo grandes repercusiones sociales y culturales", nos dice el libro de Historia Contemporánea 1º de Bachillerato Ed. Oxford. Los estereotipos sobre la naturaleza que reflejan los libros de texto son variados y se corresponden a los que encontramos en la sociedad. El primero de ellos es el de la naturaleza como fuente de recursos y fábrica al servicio de los humanos. Las referencias no problematizadas a la sobreexplotación de tierras o subsuelos o a las producciones contaminantes son prueba de ello. Existen mínimas referencias a la biodiversidad y a su importancia intrínseca para la sostenibilidad, y cuando se cita siempre es en función de las necesidades humanas.
Otro de los estereotipos concibe la naturaleza como aquello que no está civilizado, que no está culturizado. Naturaleza es un concepto contrario y jerárquicamente inferior a cultura. Y entonces, como inferior, podrá ser sometida. Por ejemplo, el libro de Biología y Geología de 1º de Bachillerato Ed. Editex afirma que “Un índice del grado de civilización alcanzado por un grupo humano nos lo da la comprensión que tiene de la naturaleza, del lugar que ocupa en ella y de su posibilidad de modificarla”. Se coloca la categoría naturaleza junto con la de instinto, o la de romanticismo y en oposición a realismo y progreso. Un tercer estereotipo es el de “naturaleza indómita”, fuerza amenazante y molesta a la que hay que vencer o someter. Las referencias más frecuentes a la naturaleza hablan de ella como fuente de sufrimiento y de catástrofes, aunque inevitables, dado que responde a unas leyes. También encontramos representaciones cercanas al estereotipo de la naturaleza como espacio verde o reducto idílico que ha de protegerse y aislarse del impacto humano. Esta interpretación reduce la naturaleza al territorio que comprende los espacios protegidos. Esta consideración excluye al resto de espacios, también naturales, pero profundamente deteriorados, ignorando el porcentaje que representan unos y otros sobre el territorio total. Por ejemplo, hablando sobre los parques nacionales: “Estos lugares están poco transformados por la acción humana y los gobiernos los preservan porque sus especies animales o vegetales, o bien sus formas del relieve, tienen un interés científico, educativo o recreativo” (Obsérvese que en esta cita, además, se centra el valor de los espacios protegidos en función de su utilidad para los seres humanos) p.124 Conocimiento del Medio 6º de Primaria Edelvives. Tampoco se pone de manifiesto el papel que la especie humana tiene como parte del sistema, ni el intercambio con el medio ambiente, como necesidad de los seres vivos. Asimismo, no se entra a considerar que el intercambio, en muchas ocasiones, se convierte en explotación por parte de los humanos.
Por otra parte, la vida como sistema pierde peso frente a los artefactos mecánicos. Los ciclos de materiales ocupan un papel poco preponderante o inexistente. Cuando aparecen lo hacen de manera fragmentada y como procesos aislados, de manera que no se pone de manifiesto que para la sostenibilidad es clave el seguimiento y la resolución del ciclo completo. La naturaleza se trata por un lado como un todo homogéneo y simplificado, sin atender a su enorme diversidad y por otro como una realidad fragmentaria, enlazada mecánicamente por algunos ciclos que la ciencia explica. En todo caso la naturaleza es “lo otro”, lo no humano, ya sea un recurso para la producción, un espacio verde y estético a veces e incontrolado e incómodo otras, o lo que existe –aún- al margen de la cultura. En los libros de texto el paradigma sistémico apenas existe para abordar la naturaleza y la vida. Aparece una escasa mención a la interrelación de los distintos aspectos de la vida como sistema, de modo que no se pone de manifiesto la complejidad de los sistemas vivos. Los problemas ambientales y la sostenibilidad sólo pueden ser abordados reconociendo la complejidad y la densa red de interdependencias y relaciones que constituyen la esencia del mundo vivo. Si no entendemos que la naturaleza es una inmensa red de la que formamos parte, un destino y probablemente una maestra, difícilmente escaparemos al desastre ecológico. Esto es precisamente lo que deberían enseñar los libros de texto y el profesorado a los estudiantes.
30.- EL ECOLOGISMO. El deterioro medioambiental y la preocupación por su protección es un tema en cierta medida presente en los medios de comunicación y en la cultura cotidiana. En su versión políticamente correcta ha saltado a algunos libros de texto. Pero de forma mayoritaria se trata de una forma infantil y reduccionista. Por ejemplo, el libro de Matemáticas de 6º de Primaria Ed. SM plantea: “Begoña y Andrés observan las tareas de un grupo de voluntarios para liberar a la ballena que ha quedado atrapada en la playa” (¿?). “La acción contaminante del hombre ha ido creciendo de modo arrollador…” Cita la lluvia ácida, los incendios forestales, la desaparición de los bosques tropicales, la contaminación fluvial, la contaminación urbana, producción de basuras, residuos nucleares, el efecto invernadero, desertificación, agujero de la capa de ozono. “Todas estas circunstancias han supuesto el aumento de la sensibilidad ecológica”. “El problema afecta a todo el planeta”. Cita la distintas cumbres de Río de Janeiro y Nueva York. p.304 Historia Contemporánea 1º de Bachillerato Edelvives. Sin embargo las alusiones a este tipo de problemas suelen quedarse en meras citas aisladas, acríticas y desconectadas de sus causas profundas. No existe un análisis lo suficientemente profundo y responsable como para sembrar en la mente de nuestros estudiantes la importancia del destrozo ecosistémico que provocamos, y sus terribles consecuencias. “Los vertidos de petróleo son malos para el medioambiente porque matan a las aves y a los peces”. p.36 Inglés 1º de Bachillerato MacMillan (No se comenta nada más en el libro del tema). “El clima mundial cambiará en los próximos 50 años”. p.27 Inglés 1º de Bachillerato MacMillan. Sin más comentarios. La misma simplicidad con la que se abordan –en caso de hacerse- los problemas ecológicos, se usa para presentar soluciones, normalmente individuales, de escaso alcance o proyección política o económica y con nulo planteamiento sistémico. “El colegio de Ramón ha participado en la campaña de recogida de pilas usadas que organizó el Ayuntamiento. La campaña fue un éxito”. p.8 Matemáticas 6º de Primaria SM. “Ayudaría al medio ambiente si recicláramos”. p.34 Inglés 1º de Bachillerato MacMillan. Continuaremos en siguientes entregas.
Fuente Principal de Referencia: Informe "El currículum oculto antiecológico de los libros de texto", de Ecologistas en Acción