Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
Como ya hemos venido avanzando, vamos a relatar, comentar y reflexionar en esta serie de artículos sobre el Acuerdo Político-Programático que han suscrito el PSOE de Andalucía y nuestra formación de izquierdas, Izquierda Unida-Los Verdes-Convocatoria por Andalucía, para la gobernabilidad de nuestra Comunidad Autónoma, lo cual además se va a materializar en un Gobierno Conjunto entre los dos partidos, según refrendaron las bases de IU Andalucía en la consulta a la militancia que se realizó el pasado día 24 de Abril. Ya expresé en un artículo anterior ("Sobre la participación de IU en el Gobierno Andaluz") mi opinión al respecto de dicho proceso de Referéndum y mi postura al respecto del Gobierno de Coalición, así que no insistiré más en ello.
El documento de 75 páginas donde se refleja el Acuerdo Programático entre ambas fuerzas políticas ha sufrido también críticas entre algunos sectores dentro de IU, tales como el CUT-BAI, que lidera Sánchez Gordillo, y otros. Las críticas fundamentales que se le hacen es que se trata de un documento abstracto e inconcreto, que no plasma medidas en presupuestos ni en plazos, y por tanto que se queda en una declaración de buenas intenciones, pareciéndose más bien a un programa electoral que a un acuerdo de gobierno. Bien, partiendo de dichas críticas, teniéndolas en cuenta, pero dándole valor al documento en sí, a lo que recoge en el mismo, lo que nos interesa sobre todo es que efectivamente desde el Gobierno de Coalición sean capaces de implementar, concretar y desarrollar estas medidas en la práctica, pues nos estamos jugando mucho con todo esto, no sólo la propia gobernabilidad de Andalucía y por tanto la estabilidad de dicho Gobierno conjunto, sino también la propia credibilidad de IU como fuerza de izquierda solvente.
Vamos a presentar en este primer artículo de la serie el documento a vista de pájaro, es decir, sus puntos fundamentales, su estructura y divisiones, para poder entrar ya en materia desde el artículo siguiente de esta serie. El documento, además de una primera introducción general en torno al objetivo en sí del mismo, y su razón de ser, es decir, la puesta en escena y el contexto de su desarrollo, se estructura en 11 grandes bloques generales, que son los siguientes:
1.- El empleo, prioridad de la política andaluza. Este punto se subdivide en un Acuerdo Económico y Social por el Empleo, un Impulso a las Políticas Activas de Empleo, y una Apuesta por la Formación para el Empleo.
2.- Renovación de nuestra economía: hacia un modelo de desarrollo más sostenible y solidario. Aquí se dan las siguientes subdivisiones: Impulso de sectores estratégicos (Agroalimentario, Energías Renovables, Industria Aeroespacial, Biotecnología, Construcción sostenible, Turismo). Políticas para la mejora del Tejido Productivo (Innovación, Internacionalización, Cultura emprendedora). Creación de una Entidad Financiera Pública, Social y Ética que contribuya a mejorar la financiación de las PYMES. Un Sistema Fiscal Justo. Unas cuentas públicas responsables con la creación de empleo y el Estado del Bienestar.
3.- Avanzar en Democracia. A su vez, este punto aborda los temas de Transparencia, Participación Ciudadana y Ética en el ejercicio de lo público. Igualdad de género. Modernización de la Administración Pública para unos Servicios Públicos de calidad. Justicia, un Servicio Público ágil y de calidad. Ciudadanía Responsable. Tercer sector y voluntariado. Medios de comunicación.
4.- Sostenibilidad y Cohesión Territorial. Este cuarto punto se divide en: Medio Ambiente, Ordenación del Territorio, Desarrollo Rural e Infraestructuras.
5.- Educación Pública, Democrática y de Calidad. Este punto se desglosa en: Una educación para todas las personas: el cimiento del futuro. El alumnado, eje del sistema. El profesorado, base del éxito. Universidad.
6.- Defensa de nuestro Sistema Público de Salud. Dividimos aquí en: Profesionales Sanitarios. Orientación hacia la ciudadanía. Eficiencia y Sosteniblidad.
7.- Andalucía Diversa, Inclusiva e Integradora. Este punto se divide en los aspectos de Inclusión Social, Dependencia, Igualdad en la Diversidad y Cooperacion al Desarrollo.
8.- Andalucía para todas las personas en igualdad de oportunidades. Este punto trata los aspectos siguientes: Infancia. Juventud. Mayores. Personas con Discapacidad. Vivienda. Cultura. Consumo. Deporte. Seguridad.
9.- Andalucía: diálogo corresponsable, serio y activo con el Gobierno de España desde la defensa del Estatuto de Autonomía de Andalucía.
10.- Andalucía, una región fuerte en Europa.
11.- Compromisos Legislativos.
Pues bien, hasta aquí el sumario del documento, que iremos desgranando con más detalle en siguientes artículos de esta serie. Lo vamos a dejar aquí, no sin antes hacer algún comentario en relación a una especie de prólogo general de declaración de contexto y de buenas intenciones que guían el Acuerdo Programático entre ambas formaciones políticas. En efecto, hasta la página 12 del documento asistimos como digo a esta introducción general, pero ya hay algunos factores preocupantes en su exposición, por ejemplo cuando se dice que "las fuerzas políticas firmantes de este Acuerdo consideran imprescindible la participación de las Comunidades Autónomas en el objetivo de déficit público impuesto por el Gobierno de la Nación y por la UE, de una forma proporcional a su peso en el gasto público y que atienda a las particularidades de cada Comunidad Autónoma, con incentivos positivos, para que quien mejor gestionó en época de bonanza (menores déficits y deuda por habitante) pueda tener mayores márgenes de actuación en épocas de dificultad como las actuales".
No me resisto a hacer una crítica de entrada a dicho párrafo, situado como digo al inicio del documento, pero que ya comienza a moverse en un terreno peligroso, pues como literalmente dice, acata y acepta el cumplimiento del objetivo de reducción del déficit público de la Comunidad Andaluza impuesto por el Gobierno de España. Bien, pues niego la mayor. Si somos coherentes con nuestros planteamientos desde la izquierda, debemos declararnos en rebeldía en relación a este asunto, en insumisión, es decir, declarar abiertamente que Andalucía no va a cumplir con los objetivos de déficit público establecidos, mientras una gran parte de la población de esta Comunidad siga en desempleo, cuando no en riesgo de exclusión social, e incluso en los límites de la pobreza. Mal empezamos, si vamos a partir de la base de hacer concesiones de este tipo, que son precisamente las que nos han traído a la situación que tenemos.