Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
La inmigración es un fenómeno de gran importancia en la actualidad, y por ello, desde Izquierda Unida no podemos ser ajenos a esta realidad, a la cual tenemos que saber dar también una respuesta política, especialmente desde el ámbito municipal, el más cercano a la ciudadanía. Precisamente, esa ha de ser también la premisa básica de nuestras propuestas, la reivindicación de la ciudadanía de hecho y de derecho para los inmigrantes que viven, trabajan, estudian, pasean, comen, disfrutan, celebran con nosotros cada día. De cualquier modo se trata, en primer lugar, de entender la inmigración como un fenómeno con sus inconvenientes, pero también con sus innumerables ventajas, y alejar esta cuestión del continuo enfoque monotemático de los medios de comunicación y muchos de nuestros políticos, que no alcanzan más que a hablar de los "problemas de la inmigración", pero ignorando toda la riqueza cultural que también supone este fenómeno.
Desde IU pensamos que también la población en situación administrativa irregular trabaja, consume, paga impuestos indirectos y aporta mucha riqueza a las ciudades, de modo que no podemos ser ajenos a ella, y mucho menos poner desde la Administración Local ninguna traba administrativa para su plena integración en la comunidad, teniendo que ser reconocidos como ciudadanos/as de pleno derecho. A tenor de todo ello, planteamos las siguientes líneas de actuación política:
1.- Reconocimiento integral del Estatuto de Ciudadanía a toda la población inmigrante.
2.- Promover desde los Ayuntamientos las reformas legislativas necesarias que garanticen el derecho al sufragio activo y pasivo en las elecciones municipales de los inmigrantes residentes.
3.- Garantizar en todos los casos el derecho a la prestación de servicios sociales.
4.- Reconocer la ciudadanía de pleno derecho a todos estos inmigrantes.
5.- Poner en marcha un Plan Integral Municipal de atención a la población inmigrante, con una programación a corto y medio plazo que incluya tanto medidas urgentes para las familias en riesgo inminente de exclusión social, como actuaciones de acuerdo con los planes regionales.
6.- Reconocer el empadronamiento a este grupo de población, sea cual sea su situación administrativa.
7.- Promover una respuesta social integradora para este conflicto.
8.- Promover un refuerzo de las infraestructuras sociales para dar respuesta a las carencias detectadas.
9.- Rechazo a los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE).
10.- Promover elementos correctivos del acceso desigual a los servicios municipales para este grupo poblacional.
Por otra parte, la Globalización ha diversificado extraordinariamente los flujos migratorios mundiales, creando sociedades cada vez más multiculturales. En los últimos años, España ha pasado de ser un país de emigrantes a convertirse en un país receptor de inmigración. Es una situación estructural que tiene una motivación económica producida por las crisis en los países de origen, y el auge socioeconómico en los países de acogida.
Por tanto, el fenómeno de la inmigración plantea desafíos a las más diversas políticas sectoriales (laboral, vivienda, educación, salud, servicios sociales...), y a los más diversos niveles de gobierno (Organismos Internacionales, autoridades europeas, gobiernos estatales, autonómicos y Corporaciones Locales). Modifica la estructura de las sociedades e influye de manera bidireccional tanto en la sociedad de acogida como en la población inmigrante, conllevando oportunidades de enriquecimiento cultural, de conocer y compartir valores, creencias, costumbres, etc. Aumenta el crecimiento económico, aportando nueva mano de obra en sectores que carecen de la misma, incrementando la población activa y la población ocupada; así como el rejuvenecimiento de la población de acogida y su enriquecimiento político; permitiendo construir una sociedad abierta e intercultural, donde se respeten los derechos humanos por encima de cualquier diferencia de procedencia, religión o cultura.
Al mismo tiempo, es lógico que también surjan dificultades a superar en torno a la llegada de población de origen extranjero, como el ejercicio de sus derechos y las actitudes de rechazo por una parte de la sociedad de acogida. Esta circunstancia se agrava si nos centramos en la inmigración que llega a nuestras ciudades sin cumplir los requisitos administrativos exigidos, por lo que se ven abocados a situaciones de vulnerabilidad y exclusión social. Por ello, desde Izquierda Unida apostamos por que sea desde los Ayuntamientos desde donde se intervenga positivamente en la integración efectiva de los inmigrantes, mediante la Concejalía de Igualdad, para alcanzar los siguientes objetivos:
1.- Persecución de toda forma de explotación a los inmigrantes, y medidas de apoyo y cooperación con sus países de origen.
2.- Solidaridad con los movimientos populares de los países empobrecidos, y apoyo a las organizaciones que los inmigrantes creen en los diferentes municipios donde se instalen.
3.- Apostar por modelos de integración, sobre la base del reconocimiento del derecho de ciudadanía a todos los residentes en el municipio.
4.- Creación de programas y planes integrales que garanticen la atención al inmigrante, y su incorporación a la vida social.
5.- Fomentar la participación de los inmigrantes en la sociedad.
6.- Poder declarar a los municipios libres de Centros de Internamiento de Extranjeros.
De igual modo, todas las propuestas que se concreten deben girar en los siguientes sentidos:
1.- Desarrollo de los foros territoriales para la inmigración, asegurando una participación amplia y sin restricciones de todas las organizaciones implicadas, con especial atención a las asociaciones de inmigrantes, que deben reforzar su presencia.
2.- Creación de fondos económicos a nivel comunitario para favorecer la integración social, con especial atención a los menores, mujeres y aquéllos inmigrantes en situación de especial vulnerabilidad.
3.- Campañas permanentes para el empadronamiento de la población inmigrante, simplificando al máximo los trámites.
4.- Establecimiento de un Plan para la Inmigración, en el que se recoja la información de la población inmigrante, se definan sus necesidades y se analice si el acceso de los servicios municipales es bueno. Asímismo, realizar un plan de recepción e información de sus derechos y deberes.
5.- Desarrollar una labor continuada que fomente la participación de los inmigrantes en la vida municipal.
6.- Desarrollar programas de acogida para los menores en situación de desamparo, dotando de medios suficientes para asegurar su formación e integración.
7.- Todo vecino y vecina empadronada ha de tener voz y voto en su municipio.
8.- Establecer directrices para que en los centros sanitarios correspondientes donde se lleven a cabo las pruebas de determinación de la edad, se empleen los métodos más modernos, apostando en caso de duda por la minoría de edad.
9.- En los casos de menores no acompañados en los que la Comunidad Autónoma ejerza la tutela, se asegurará un correcto ejercicio de la misma con los medios adecuados; la CCAA respectiva actuará de forma activa para que los menores en los que concurran circunstancias merecedoras de protección internacional (refugio, desplazamiento forzado y razones humanitarias), sean amparados de la forma más completa posible.
10.- Se creará el Observatorio de la Inmigración, en el que tendrán voz y voto las asociaciones de inmigrantes, y en el que se evaluarán las políticas municipales dirigidas a la población inmigrante.
11.- Por último, se trabajará para que las ciudades y municipios gobernados por Izquieda Unida declaren su oposición a la apertura de Centros de Internamiento para Extranjeros.