Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
Retomamos, después de estos días de Semana Santa, nuestros artículos dedicados a exponer el Programa Electoral Local de Izquierda Unida para las próximas Elecciones Municipales del mes de mayo. Estamos intentando, y de ahí la frecuencia de estos artículos en el blog, que para la fecha de la cita electoral hayamos expuesto, si no todo, al menos la gran parte de dicho programa, y por tanto ayudar a darle difusión, y a que los lectores interesados, o con un cierto grado de inquietud, en torno a que pueden llevarse a cabo otras políticas, conozcan las propuestas de nuestra coalición. No obstante, incluso una vez celebradas las Elecciones, continuaremos explicando y dando a conocer nuestro programa, para que éste se conozca al completo. Hoy contamos lo relativo a la Solidaridad y Cooperación, desde el ámbito de las Instuticiones locales.
Vivimos en un mundo marcado profundamente por las desigualdades. Las políticas neoliberales practicadas por la mayoría de los gobiernos de Europa y del mundo han fomentado un modelo de globalización en el que unas comunidades son condenadas al ostracismo, mientras a otras se les fomenta una opulencia depredadora sin fin. Por otra parte, la crisis económica global que padecemos no ha hecho más que acentuar esta realidad, y las soluciones que proponen las grandes Instituciones del gobierno mundial apuntan a reincidir en las recetas que, a nuestro entender, son el origen de la crisis misma: privatizaciones, reducción de las prestaciones sociales y de los servicios públicos, recorte de la inversión pública, precarización del empleo y desregulación del mercado.
Ni las personas individuales ni las sociedades pueden vivir al margen de este diagnóstico. Todos/as los/as ciudadanos/as formamos parte de este engranaje de reparto desigual cuyos resultados trágicos son la mortalidad por hambre, la falta de acceso a agua potable, las guerras por los recursos naturales, las migraciones y éxodos forzosos, etc. Pues bien, esto también puede ser atacado desde la óptica municipal, y por tanto desde Izquierda Unida apostamos por una participación ciudadana y por una implicación corporativa desde los Entes Locales. Pensamos que los Ayuntamientos deben convertirse en un instrumento catalizador de la solidaridad de sus ciudadanos, y de las Instituciones con sede en la ciudad. Para ello es fundamental que desde los Ayuntamientos seamos capaces de generar los espacios y procesos de participación ciudadana que confieran el carácter colectivo y compartido de las políticas locales de solidaridad. La solidaridad como Proyecto de Ciudad debe alcanzar a todos los sectores de la misma: la ciudadanía en los barrios, la comunidad escolar, la comunidad universitaria, los colectivos ciudadanos, los agentes económicos, el mundo de la cultura...Todos estos sectores tienen conocimientos y capacidades que pueden intercambiar con los objetivos del beneficio y del aprendizaje mutuos.
Las ciudades, sus Instituciones y sus ciudadanos forman parte de un entramado global en el cual deben actuar y posicionarse. Por tanto, desde los Ayuntamientos se propiciará la incorporación de Instituciones y colectivos locales en redes internacionales temáticas que permitan el intercambio de conocimiento e información, y el aprendizaje mutuo para un desarrollo humano local y sostenible. Se dará prioridad a aquéllas redes cuyos objetivos sirvan para la mejora de la calidad de vida de las poblaciones implicadas.
Por su parte, creemos y seguimos defendiendo y apostando por que los Ayuntamientos incrementen el esfuerzo presupuestario que realizan en materia de ayuda pública al desarrollo de los países del Sur hasta alcanzar el 0,7% del presupuesto municipal. En paralelo a este crecimiento, la Concejalía de Solidaridad Internacional debe realizar una definición más clara, transparente y participada de las prioridades de cooperación municipales, definidas en un Plan Municipal de Solidaridad. Este plan debe contemplar los mecanismos de participación de la ciudadanía en las actividades de cooperación a través de las ONG's y otros colectivos. Igualmente, debe contemplar los mecanismos de relación y cooperación del Ayuntamiento con entidades locales o de otro tipo.