Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
Abordaremos aquí nuestras propuestas en política energética ligándolo con el ámbito municipal, y entendiendo por tanto a la ciudad en su doble vertiente: como consumidora de energía, y como potencial productora de ésta. En cualquier caso, y dada nuestra vocación ecologista, realizaremos siempre una propuesta energética limpia, como alternativa a la instalación de Centrales Térmicas o de otro tipo, más contaminantes y peligrosas.
Y es que cuando se aborda el tema de la Política Energética, se tiene la falsa imagen de ésta ha de estar vinculada con decisiones dependientes del Gobierno central, o de coyunturas o acuerdos internacionales; sin embargo, nosotros pensamos que los Ayuntamientos tienen mucho que decir y hacer en esta materia, haciendo honor a la máxima que dice "piensa globalmente, y actúa localmente". La situación del agotamiento de los recursos energéticos, junto con el incremento de la concentración de CO2, cuya consecuencia fundamental es el cambio climático, hace que no nos podamos quedar cruzados de brazos, sea cual sea el nivel de decisión política que nos toque abordar. Estos problemas no sólo afectan al nivel planetario, sino que también inciden en el normal desenvolvimiento y calidad de vida de la ciudadanía. El calentamiento global está afectando sobre todo a la zona mediterránea de España, generando mayores olas de calor y sequías crónicas. Tanto el calor extremo como la falta de agua pueden hacer que nuestras ciudades dejen de ser un destino turístico de preferencia, afectando a una de nuestras principales fuentes de riqueza.
Por otra parte, el aumento del nivel del mar, aunque casi imperceptible, puede comerse las zonas de playas de nuestras costas, haciendo inútiles las cada vez más frecuentes y costosas regeneraciones artificiales de nuestras playas. Lejos de ir acercándonos a los niveles de emisiones de CO2 que nos corresponden por el Protocolo de Kyoto, se sigue fomentando el transporte privado de forma ineficiente, donde la mayor parte de la gasolina quemada se consume en los atascos y en la búsqueda de aparcamientos, con una política de estacionamientos de rotación en el centro de las ciudades no disuasoria del uso del vehículo privado. El consumo de energía eléctrica en el alumbrado cuadruplica el gasto de las ciudades europeas, y sin embargo este exceso de alumbrado no beneficia a los vecinos, deslumbra al tráfico y obliga a dormir en verano con las persianas cerradas para que no entre la luz de las farolas.
Por si todo ello fuera poco, se fomenta la construcción de Centrales Térmicas de dos plantas de ciclo combinado de 400 Mw de potencia cada una. Estas centrales, además de consumir una gran cantidad de agua en su refrigeración (agua que no nos sobra), funcionan con energía fósil (no renovable) proveniente de países extracomunitarios, nos hacen dependientes de los vaivenes del mercado internacional de combustibles, y nos hacen depender de la estabilidad política de terceros países. Al consumir energía fósil, se producen emisiones de CO2, lo que nos aleja del cumplimiento del Tratado de Kyoto. Frente a esta forma de hacer y entender la política energética, IU impulsará nuevos enfoques, pensando a escala local y global. Esta política puede ser enunciada bajo las siguientes medidas:
1.- Plan de Ahorro Energético Municipal, previa auditoría energética de todas las dependencias de los Ayuntamientos. Cambiar paulatinamente la iluminación actual, sustituyéndola por lámparas de más bajo consumo. Reajuste de la iluminación urbana a las necesidades reales, con el objetivo de disminuir la contaminación luminosa, reduciéndola a la mitad a partir de la media noche en algunas zonas, lo que reduciría en un 20% su consumo eléctrico. Reducción drástica en el consumo de iluminación en festejos y gastos suntuarios.
2.- Promoción del uso de energías alternativas no contaminantes. Inclusión de las mismas en todas las promociones y proyectos municipales. Hay que tener en cuenta que el Real Decreto 2818/1998 de 23 de Diciembre permite que cualquier interesado pueda convertirse en productor de electricidad a partir de la energía solar. La compañía eléctrica tiene que comprar el 100% de la energía producida. Teniendo esto en cuenta, el fomento de las energías limpias no debe ser gravoso para el ciudadano. Por ello proponemos que en los equipamientos, colegios y edificios municipales se instalen captadores solares para cubrir las necesidades de agua caliente y electricidad. Igualmente, se estudiará la viabilidad de instalar aerogeneradores de baja potencia. Estas instalaciones estarán conectadas a la red eléctrica, de tal forma que los excedentes puedan ser vendidos a las compañías eléctricas, tendiendo como mínimo a consumir la misma energía que la que se produce. La obligatoriedad en las nuevas edificaciones (públicas y privadas) de la instalación de paneles solares térmicos, se ampliará a producción eléctrica solar.
3.- Creación de una Oficina de asesoramiento al ciudadano para el ahorro energético y la instalación de energías renovables. Esta oficina dará información al ciudadano sobre cómo hacer cambios en viviendas o pequeños negocios para aumentar la eficiencia energética, y asesorará sobre la viabilidad técnica, ambiental y económica de la instalación de captadores de energías renovables en edificios y terrenos particulares, con una política de ayudas públicas para las instalaciones comunitarias que instalen paneles solares para la prevención del cambio climático.
4.- Promover la arquitectura bioclimática que tenga en cuenta el ahorro energético, con la instalación de aislantes térmicos, y el diseño de los edificios pensando en aprovechar el máximo de luz con captadores solares, etc. Los edificios municipales se regirán según este tipo de arquitectura.
5.- En las ciudades costeras, cooperación con la autoridad portuaria en cuestión para la instalación de aerogeneradores en los diques de levante y poniente del puerto, pudiéndose instalar incluso un pequeño parque eólico.
6.- Según los casos, se estudiará la posibilidad de creación de al menos un gran parque solar o eólico con participación mayoritaria del Ayuntamiento.
7.- Igualmente, se promoverá la creación de una industria pública de producción de pastillas de silicio, componente fundamental para la creación de paneles solares fotovoltaicos, que actualmente representa el cuello de botella en su producción, ya que no se fabrican suficientes pastillas de silicio para abastecer la fuerte demanda de paneles solares.
8.- La necesidad de ofrecer alternativas energéticas al vehículo privado, nos lleva a la propuesta de una planta de producción de biodiesel a partir de los aceites usados en la hostelería, con capacidad suficiente para el consumo en las Empresas Municipales de Transporte. Esta forma de entender la política energética de IU hace innecesaria la instalación de Centrales Térmicas, dejando patente nuestra oposición a una fuente de energía tan antigua y fósil.