Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
Me váis a permitir, queridos lectores, que en el presente artículo eleve aún más si cabe el tono de mis críticas, pero es que hay cosas que lo sacan a uno de sus casillas. Tales han sido las declaraciones de hace pocos días del señor Presidente del Banco de Santander, Emilio Botín, declarando lo siguiente: "...aquí la culpa la han tenido los políticos...claro, que son los que no han gestionado bien los temas...igual que un banco, si no va bien, los responsables son los que lo llevan, pues aquí igual, son los políticos quienes no han estado a la altura...". Simplemente intolerable, viniendo de quien viene.
Me asombra la poca vergüenza de la que puede llegar a hacer gala este señor, que no solamente lleva contribuyendo desde su sitio a que la crisis se agudice, se propague, se alargue, se extienda a todos los sectores, sino que además se atreve públicamente a realizar estas declaraciones, escurriendo el bulto, eximiéndose de toda responsabilidad, y echando balones fuera con esta cara tan dura, a la clase política de este país.
Hay que recordarle al señor Botín, por si no lo sabe, que las Entidades Bancarias y Financieras, como la que él mismo preside (y por mucho que haya superado los Stress Test impuestos por la Unión Europea), han estado en la punta de lanza del estallido de la crisis actual, por sus malas prácticas, por sus timos, estafas y engaños a sus clientes, y por contribuir a que dichas actividades especulativas se propagaran y centraran la actividad económica, desviando los fondos que tendrían que haber ido a financiar a las familias y a las empresas, es decir, al consumo y a la economía productiva.
Es usted uno de los mayores estafadores de este país, señor Botín, y además usted, y la entidad que usted preside, han hecho gala de las más crueles, indecentes e insensibles prácticas con sus clientes, al protagonizar miles de deshaucios de viviendas de gente digna, de trabajadores/as honrados, que sólo porque se habían quedado en desempleo (situación a la que su entidad, como otras muchas, ha contribuido también indirectamente) y no podían hacer frente a su hipoteca, les ha usurpado usted su vivienda, relegándolos a la pobreza y la exclusión social, señor Botín. Pero es que además de todo esto, nos ofrece el chulesco espectáculo de echarle la culpa a otros, en un puro ejercicio de irresponsabilidad, de cinismo, de cara dura y de provocación. No se puede pedir más, señor Botín, ha superado usted todos los límites.
¿Pero sabe qué le digo, señor Botín? Pues que una parte de razón sí que tiene usted, cuando echa la culpa a los políticos, una razón muy irónica, pero una parte de razón al fin y al cabo, porque precisamente han sido los políticos los que le han seguido a usted el juego, han sido ellos, con su cobardía, con su falta de voluntad política y con su poca determinación, los que han permitido que personajes como usted y entidades como la que usted preside, se hayan apoderado de la actividad económica, sean dueños de la deuda soberana de los Estados, hayan tenido que ser rescatados con dinero público, y se esté preparando (o se haya aprobado ya) una reforma financiera no para cortarle alas, lo cual sería deseable, sino todo lo contrario, para volver a colocarlos en su sitio, con el saneamiento y la liquidez suficiente, para que continúen efectuando las mismas prácticas financieras, esas prácticas que llevan a la gente a la precariedad, y a la sociedad al desmantelamiento de sus derechos.