Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
El Diario de Marhuenda dice en la parte superior de su portada, justo en el cintillo de su título, además de la frase "Nos gusta España" (como si fueran los únicos, o esto tuviera que reivindicarse, ya puestos podrían añadirle "una, grande y libre"), al lado izquierdo, que es un "Diario Independiente de Información General". Yo creo que debieran sustituir esto por "Diario del Régimen de Información Manipulada", y así ya sus lectores, al menos, sabrían a lo que atenerse. En antigüedad en esto, sólo le gana ABC, pero a rancios y reaccionarios no les gana nadie. De hecho, no desvelo ningún secreto si digo que Francisco Marhuenda fue Director del Gabinete de Rajoy en los tiempos en que éste era Ministro. No es la primera vez que escribimos sobre este infame periodicucho, y esta vez viene a cuenta de la campaña contra algunas declaraciones que se hicieron en la 27 edición de la Gala de los Goya del pasado domingo 17 de Febrero.
Pues bien, la portada de La Razon del martes 19, que reproducimos al margen, no tenía desperdicio. Maribel Verdú, una de las actrices premiadas, aprovechó, al igual que otros muchos, el momento de la recogida del Goya para dedicar su premio a las personas que "han perdido su casa, sus ilusiones, sus proyectos, y hasta su vida", y arremeter contra el actual sistema y la política del Gobierno, diciendo cosas como que teníamos "un sistema injusto, quebrado, caduco y obsoleto, que robaba a los pobres para dárselo a los ricos". Estas verdades como puños parece ser que ofendieron mucho a los directivos del indecente medio, y en su portada, sobre un fotomontaje con la cara de Maribel Verdú, incluyeron una sere de vergonzantes titulares como los siguientes: "La doble cara de los actores de los Goya", "La Academia se divide: Eva Hache se sirvió del cine español y no al revés", o "El hospital responde a Candela Peña: Siempre hay agua y mantas para los pacientes". Esto último venía a cuento del relato de la actriz, que había declarado en la Gala que vio morir a su padre en un hospital público, "donde no había mantas para taparlo, ni agua para darle de beber, se la teníamos que llevar nosotros", entre otras cosas.
Sobre el fotomontaje de Maribel Verdú en su caracterización para el papel de la madrastra en la película "Blancanieves" de Pablo Berger, que obtuvo hasta 10 estatuillas, habían colocado los siguientes rótulos: "De multipropietaria, vendedora de hipotecas y accionista de una clínica privada...a heroína antideshaucios y abanderada de las críticas al Gobierno por los recortes". El Diario se supera a sí mismo con estas rastreras portadas, intentando desacreditar sea como sea a cualquiera que profiera críticas contra el Ejecutivo y su política. Paco Marhuenda y su equipo no tienen límites en su actitud de permanentes voceros del régimen, y en denunciar a cualquiera que se oponga con sus críticas a la actual política represora y obscena. Creo que ni siquiera el diario Gramma en Cuba es tan acérrimo y fanático defensor de su Gobierno como el Diario La Razon en nuestro país. Parece ser que la Verdú grabó en su momento un spot publicitario con una financiera inmobiliaria, es propietaria de cuatro viviendas y posee acciones de una clínica privada. Y por estos motivos, este escudero diario del régimen la inhabilita para alzarse contra los recortes o los deshaucios de viviendas.
Debe fastidiarles mucho que el mundo del cine, y por tanto uno de los gremios del mundo cultural tan importante, participe activamente y se implique en la defensa de unos derechos de la ciudadanía que están siendo usurpados continuamente por este indecente sistema, cuyo capataz es Rajoy y su Gobierno, y sus más aguerridos voceros Marhuenda y su equipo. Pero, mal que les pese, Maribel Verdú no fue la única voz crítica en la Gala. Pascual Serrano en su artículo en Cuarto Poder nos lo explica muy bien. Fue secundada desde el propio Presidente de la Academia, hasta la presentadora, Eva Hache. A ellos hay que unir los nombres de Javier Bardem, que recogió el premio a su documental de denuncia sobre la situación del pueblo saharaui, Candela Peña, José Corbacho, Loles León, Javier Cámara y un largo etcétera de gente del espectáculo que se siente moralmente obligada a denunciar una política, un Gobierno y un sistema que asfixia a las personas, mientras enriquece cada vez más a los poderosos, esos a los que tanto defienden Marhuenda y los suyos en La Razon.
Y como es natural, el mundo de la cultura, y el cine como parte de él, no puede permanecer ajeno al devenir de la sociedad de su tiempo, y la política es parte de dicha sociedad. Necesitamos por tanto, y desde la izquierda siempre lo hemos reivindicado, un mundo cultural inteligente, crítico y comprometido con la sociedad a la que pertenece. Y en los días siguientes a la Gala de los Goya, ha habido otras voces que se han manifestado en contra del "excesivo carácter reivindicativo" de los participantes en dicha Gala, e incluso en contra de las palabras pronunciadas en el discurso institucional de la Academia, donde su Director, Enrique González Macho, vertió también duras críticas al Gobierno por la subida del IVA cultural, entre otras cosas. Lo más gracioso tuvo lugar algunos días después, cuando el Ministro Montoro llegó a acusar a algunos actores y actrices españoles, sin dar nombres, de tributar fuera de España, asimilándolos al caso de Gerard Depardieu. Al día siguiente, la Unión de Actores criticó las palabras de Montoro, y le instó a que no "tirara la piedra y escondiera la mano". La nueva polémica está servida. Veremos cómo evoluciona.