Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
Continuando con las propuestas enmarcadas en la Revolución para la Paz, última que estamos revisando, vamos a abordar aquí los aspectos ligados a la Solidaridad y a la Cooperación, tan necesarios para contribuir a un mundo mejor, más equilibrado, solidario y justo. Desde la izquierda pensamos que uno de los baremos que miden la grandeza de los pueblos es el grado de compromiso y solidaridad que muestran con los demás.
Debemos por tanto incrementar nuestra solidaridad con todos los pueblos que sufren las calamidades del hambre, la enfermedad y la pobreza. Denunciamos que el retraso en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) es consecuencia lógica y directa del sistema capitalista, que requiere (entre otras muchas cosas) de la expoliación de los recursos naturales de los países empobrecidos. El caso de la actual hambruna en el cuerno de África es paradigmático al respecto. Mientras por ejemplo los somalíes se mueren de hambre, los pesqueros europeos faenan armados para garantizar el negocio.
El ahorro en el gasto armamentístico debe ser una de las fuentes básicas de financiación para cumplir los plazos de los ODM. La financiación para localizar el empleo, los servicios básicos, la educación y la cultura contribuirá a poner fin al drama de las migraciones masivas, que son tratadas por el sistema como una amenaza.Coincidimos en este sentido con Jean Ziegler en calificar cada muerte por hambre como un asesinato. Nos sumamos a su idea de crear un Tribunal Internacional para sentar en el banquillo tanto a los especuladores financieros, como a los del precio de los alimentos básicos. Por todo ello pedimos:
1.- Que en los acuerdos comerciales de la Unión Europea se exija de forma real el cumplimiento de los Derechos Humanos.
2.- Apoyar todos los programas de defensa de los Derechos Humanos, de atención a las víctimas y a los desplazados.
3.- Considerar la Cooperación al Desarrollo como una política pública, y denunciar el desmantelamiento de la cooperación a través de la desaparición de los fondos destinados a la misma.
4.- Que en tiempos de crisis se aumente la solidaridad (en vez de disminuirla), por lo que pedimos un aumento de los recursos destinados a Cooperación, siempre que ésta no se mercantilice ni se privatice en manos de grandes empresas.
5.- Que los fondos de desarrollo no sirvan para fortalecer las políticas de privatización en los países de destino (por ejemplo, el caso de la privatización del agua en algunos países de América Latina).
6.- Que con dinero público no se materialicen alianzas público-privadas (típicamente, entre ONG's internacionales).
7.- Acabar con el bipartidismo en el destino de las subvenciones de cooperación. La mayor parte de los fondos actuales se reparten entre organizaciones cercanas al PSOE, al PP y a la Iglesia Católica.
8.- Defender, promover, fomentar y apoyar el carácter plural de toda la ayuda a la Cooperación y al Desarrollo, así como fomentar desde la iniciativa pública todas las tendencias que tienen que ver con nuevos hábitos de consumo, tales como el Comercio Justo y el Consumo Responsable.