Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
Este tema es otro gran caballo de batalla del Gobierno de la derecha, pues el PP y todos los partidos afines (incluído UPyD, que también tiene un discurso muy rancio para este asunto) desean "reconvertir", "reestructurar" o "reformar" el sector, apelativos bajo los que se esconde, como siempre, la palabra "recorte". Ya hemos comentado muchas veces que para ellos el mismo Estado representa un problema, y cada vez tienen menos complejos en reconocerlo abiertamente. De ahí toda la estrategia para desmontar el Estado del Bienestar, para dar negocio al mundo privado, y para recortar las funciones o competencias de todas las Administraciones y Empresas Públicas.
Hace poco tiempo ya abordaron una primera fase, consistente en desmontar un gran número de empresas públicas que tenían variadas funciones (entre ellas la Empresa Pública de Alquiler), y que complementaban la acción directa o indirecta de algunas Administraciones. Pero mucho nos tememos desde la izquierda que esto no ha hecho más que empezar. Al poco tiempo, el Gobierno Balear del Popular José Ramón Bauzá anunciaba la eliminación de 92 empresas públicas de su Comunidad. Y así seguimos. Bajo el paraguas y el pretexto de la crisis económica, intentan justificar sus medidas como una "racionalización" del sector público, para que funcione mejor, se adecúe a sus objetivos, no se sobredimensione, y aumente los ratios de eficacia y eficiencia. Todo esto de cara a la galería. Pero en el fondo, como decimos, lo que subyace es una clara obsesión por adelgazar al sector público sea como sea, en detrimento de la mayoría social de los ciudadanos, y en beneficio del sector privado.
Tomemos como ejemplo la Comunidad de Madrid, verdadera punta de lanza de todas las prácticas más reaccionarias y conservadoras de la derecha española. Pues bien, sólo en esta pequeña Comunidad, se han suprimido hasta ahora 26 Organismos Públicos relacionados con la Salud, 19 Entidades Públicas, el Consejo de la Mujer, el Consejo de la Juventud, y así hasta 83 Órganos Consultivos de Participación. Quizá el ejemplo más sangrante y paradigmático de lo que quiere hacer la derecha con el sector público sean los Servicios Públicos de Empleo. De hecho, ya con la aplicación de la Reforma Laboral se les despoja de su función, pues ésta es asumida por las Agencias Privadas de Colocación (ETT's y similares). Y la pregunta fundamental que subyace en todo esto podría ser: ¿y qué pasa con los trabajadores/as?
Pues veamos: a partir de dichas "racionalizaciones" o "reestructuraciones" del sector público, los y las trabajadoras han comenzado a sufrir traslados funcionales y físicos (hay casos donde la misma persona se vio trasladada dos y tres veces en el mismo mes), sin ninguna planificación, de modo que un mismo trabajador/a podía depender al tiempo de dos Direcciones Generales distintas. Para la posterior privatización de las funciones, el personal técnico de formación de los antiguos Servicios Públicos de Empleo (dependientes ahora de la nueva Consejería de Educación y Empleo de la Comunidad de Madrid) sufrió un traslado forzoso funcional, con la argumentación de la "mejora en la calidad" y "para evitar clientelismos", sin que se clarificase su ubicación física, ni su horario. Hoy en día, cuatro meses después de haber eliminado la Formación Ocupacional de la gestión pública en las Oficinas de Empleo (una gestión de bastante calidad, dicho sea de paso), han vuelto a aplicar otra movilidad funcional sin ninguna consulta sindical, ni explicación al personal afectado a pesar de sus protestas.
Esto es lo que el PP entiende por "racionalización" del sector público, y que a mi me recuerda la última empresa privada donde trabajé, donde de un año para otro se creaban y desmontaban departamentos, las personas fluían de uno a otro sin ningún sentido, y hasta se dieron casos muy sonados, como hacer depender del Departamento de Formación al que hasta ese momento había sido Director de Recursos Humanos de la compañía. Todo un desatino llevado a sus últimas consecuencias. Señores y Señoras del Partido Popular: ¿esto es la tan ansiada reestructuración del sector público? Ustedes hacen un juego totalmente sucio y calculado, consistente en una premeditadamente caótica gestión del sector público que luego justifique ante la opinión pública su privatización, impidiendo su buen funcionamiento. Al empleado/a público, ustedes lo despiden, o le asignan tareas inferiores a su categoría profesional, o les rebajan el salario, o les aumentan el horario, o les reducen las vacaciones, o les suben los impuestos, o les roban sus derechos cuando se ponen enfermos/as, o les dificultan (cuando no prohíben) el derecho de asociación, o todo ello a la vez.
Y lo más grave de todo: pretenden erosionar la dignidad del empleado/a público calumniándolos/as permanentemente, acusándolos/as de sinvergüenzas, vagos/as, enchufados/as, ineficaces. Mientras todo esto ocurre, ustedes, los del Partido Popular, van dando paso a toda una estructura de poder y organizativa con pirámide invertida: más altos cargos con productividades vergonzantes, pagados para destruir los servicios públicos de calidad. Esto es un saqueo y un expolio en toda regla. Malgastan el dinero público en obras para ampliar despachos que tienen el doble de metros que una vivienda de VPO (aquélla que ya ni siquiera se puede permitir la mayoría de la ciudadanía), para sustituir moquetas por tarimas, y transmiten a la opinión pública que todo ello se hace por eficiencia, por racionalidad, por ahorro y por calidad. No tienen ustedes arreglo. Pero más pronto que tarde, llegará otra Administración que haga lo que acaba de hacer Argentina con YPF: nacionalizar, eso que a ustedes tanto les molesta.