Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
No pasa un día sin que este Gobierno de la derecha más papista que el Papa nos dé una nueva noticia, es decir, un nuevo recorte, aplicado a cada faceta de lo público, a cada sector, a cada Ministerio. La "senda reformista" de Rajoy ya nos da cierto vértigo, cierto temor, porque no sabemos qué nueva idea le estará rondando en la cabeza cada vez que habla de nuevas reformas. A este paso, no sé qué sector podrá salir indemne de los recortes, de los hachazos, de los Decretos, a los que este Gobierno nos tiene acostumbrados.
¿Lo último? Pues nuevas fórmulas disfrazadas de co-pago (re-pago, mejor dicho) aplicadas a la Sanidad Pública, que van a provocar que los pensionistas tengan que abonar el 10% del precio público de los medicamentos (dice la Ministra Mato que es que "hay que darle a los medicamentos el valor que tienen"), y los trabajadores tengan que abonar, según su nivel de renta, hasta el 60% de los mismos. Y en lo tocante a la Educación Pública, aplicada al sector universitario, una subida de las tasas de matriculación de un 33% de media, pudiendo llegar hasta el 66% (incluso al 100%) según los casos, además de una sugerencia de no contratar nuevo profesorado, y de reordenar y eliminar algunas titulaciones. Más de lo mismo. Esto ha sido lo último, pero suma y sigue...
Pero además tienen la desfachatez y la poca vergüenza de decir las cosas con una frivolidad tal que te dan ganas, cuando menos, de mandarlos al carajo. El señor Echániz, del PP, dijo que lo de los medicamentos era para los pensionistas "como cuatro cafés al mes", cuando sabe perfectamente que, tal y como está el país, y con la cantidad de familias completas que hay sin ningún tipo de recurso económico, el puntal que proporciona la familia, y concretamente los abuelos, es decir, los pensionistas, es fundamental. Pero lo más sangrante fueron las declaraciones de Mariano Rajoy desde Colombia, en rueda de prensa conjunta con el Presidente Juan Manuel Santos, donde dijo que le pedía un pequeño sacrificio a los españoles, "unos pocos euros", según palabras textuales, porque "no hay dinero...hemos estado viviendo mucho tiempo por encima de nuestras posibilidades...". Despreciables declaraciones de todo un Presidente del Gobierno.
¿De verdad que no hay dinero, señor Rajoy? Yo le voy a decir el dinero que hay, y dónde está, señor Rajoy, por si usted no se ha enterado todavía, y tiene a bien redistribuirlo entre toda la población más necesitada, en vez de ir recortando cada día los servicios públicos de su país: Caja España-Duero recibirá 475 millones de euros más del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) para sanear todos los activos inmobiliarios "tóxicos" que ha ido acumulando mediante especulación y operaciones de alto riesgo por las que esperaban obtener grandes beneficios para sus accionistas. Esta inyección de más ayudas públicas es lo que ha posibilitado la fusión de dicha entidad con la andaluza Unicaja, y lo que facilita que se externalicen a un "banco malo" todos esos activos inmobiliarios "tóxicos" que sanearemos con el dinero público de todos.
Estos 475 millones de euros se unirán a los 575 millones de euros que ya había concedido el FROB, sumando la escandalosa cifra de 1.000 millones de euros del dinero de todos los contribuyentes, es decir, 166.000 millones de las antiguas pesetas. Esta orgía de rescate bancario se une a los 30.000 millones de euros con que fue rescatada la banca privada española en el año 2008, hasta 90.000 millones de euros con la creación del FROB, y a los 1,6 billones de euros que toda la banca privada europea recibió entre 2008 y 2010, y que Joaquín Almunia, Comisario Europeo de Competencia, aprobó prorrogar en diciembre de 2011.
A todo ello se une el negocio que su Gobierno le ha proporcionado también a la banca española con el pago de las deudas de los Ayuntamientos a sus proveedores, que en vez de hacerse a través de Organismos Públicos, lo que hubiera asegurado que dichos avales a las entidades locales se hubieran reinvertido en servicios a toda la población, se realizará a través de bancos privados, que recibirán los intereses correspondientes por parte de todos los ciudadanos a través de los presupuestos locales. Se calcula que la Banca moverá con esta operación unos 6.000 millones de euros, con los que obtendrá un beneficio neto de unos 4.000 millones.
Pues así y todo, nos quieren convencer de que somos todos unos manirrotos que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, cuando lo que quieren es engordar y pagarle la fiesta al sector privado, a costa del sufrimiento de las clases trabajadoras. ¿Todavía nos dice usted que no hay dinero, señor Rajoy? Si tuviera usted la mínima dignidad que se le exige a un gobernante, dimitiría usted inmediatamente, porque sus declaraciones son totalmente engañosas, manipuladoras, obscenas, insolentes, inmorales, perversas, retorcidas, intolerables, irresponsables, injustas e impropias de un Presidente al que de verdad le interesa no sólo el nombre de "España", sino las personas que lo formamos, eso que tanto usted nombra, "los españoles". Así que, como español se lo digo, deje ya de tocarnos el bolsillo y las narices, señor Rajoy.