Overblog Todos los blogs Blogs principales Política
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.

Publicidad

Una política para las personas (IV)

Bien, básicamente y hasta ahora, según lo que llevamos expuesto en toda esta serie de artículos, parece que tenemos claro que para hacer política de verdad, política con mayúsculas, es decir, política para las personas, hace falta dar un giro copernicano a la situación actual, cambiar muchos enfoques, desviar muchas prioridades, cambiar el chip mental para muchos asuntos, y basar nuestra sociedad en otro modo de producir y de consumir, así como educarla en otros valores distintos a los actuales.

 

politica_personas41.jpgLas políticas neoliberales aplicadas en los últimos treinta años están basadas en la hegemonía de las finanzas internacionales sobre los demás ámbitos en los que se desarrolla la acción humana. El principio que mueve al mundo es “Obtener el máximo beneficio financiero y en el plazo más corto posible”. Todo está supeditado a esto. Este sistema ha intentado convertir el planeta en una mercancía y es responsable de la crisis sistémica actual, que no es producto de una casualidad sino el resultado de una lógica que, basada en el máximo beneficio para unos pocos, ha agrandado la brecha entre pobres y ricos y entre países pobres y países ricos; está acabando con los recursos naturales, objeto de la codicia de unos pocos, ha precarizado el trabajo y los salarios, y ha recortado los derechos sociales conseguidos con tanto esfuerzo por los trabajadores y trabajadoras del mundo.

 

La Unión Europea basada en el Tratado de Maastrich y reforzada con el Tratado de Lisboa forma parte, y destacada, de este orden de cosas. Cada vez es mayor y más rápida su deriva hacia un sistema antisocial en los países que la integran y neocolonial con los países pobres. A pesar de que los dueños del mundo quieren hacer ver que el sistema neoliberal es el único viable, es necesario y posible cambiar este orden de cosas, construir un mundo nuevo y justo. No estamos condenados a sufrir a perpetuidad los desmanes de este sistema.

 

politica_personas42.jpgEn efecto, la crisis que vivimos es el resultado de un fenómeno viejo (pero que se ha exagerado en los últimos tiempos) de la economía capitalista, consistente en el desarrollo de la producción y el consumo como si se dispusiera de recursos inagotables. Lo que hoy en día llamamos economía comenzó siendo en Grecia algo que tenía que ver con la administración de las cosas cercanas a las personas, con lo doméstico, pero a partir de la Edad Media comenzó a vincularse sólo a las actividades humanas que tuvieran expresión monetaria (dimensión dineraria, es decir, aspectos retribuibles).

 

Y así se ha desarrollado hasta hoy. El trabajo doméstico que principalmente realizan las mujeres porque no hay suficiente corresponsabilidad en su reparto por parte de los hombres, no se considera económico, y por tanto ni siquiera se contabiliza. Las personas que se dedican a ello se consideran económicamente "inactivas", aunque dediquen horas y horas a llevarlo a cabo, y les pueda suponer un mayor esfuerzo que cualquier otro trabajo remunerado.

 

politica_personas43.jpgAl no poseer dimensión monetaria, resulta que no se visualiza económicamente, simplemente no existe a efectos económicos, lo que quiere decir que la economía registrada se desenvuelve sin preocupación respecto de él, o lo que es lo mismo, como si pudiera explotarse sin límite, algo que es evidentemente insostenible. Así por ejemplo, se pueden recortar gastos en escuelas infantiles o en cuidados, porque en cada hogar habrá (casi siempre) una o varias mujeres que asumirán la sobrecarga de trabajo y esfuerzo que eso supone, gracias a que la sociedad (y también ellas mismas, posiblemente, pues habrán asumido esos mismos valores) impone o justifica que esa sea la división del trabajo imperante.

 

Lo que no ocurriría en el mercado laboral, en donde eso conllevaría un sobrecoste (monetario) que regularía el uso del recurso en cuestión. Y la economía tampoco tiene en cuenta, por ejemplo, el gasto de energía que lleva consigo producir un bien o un servicio, y consumirlo. Sólo computa su valor monetario, lo que llamamos su "valor de mercado". Continuaremos en próximas entregas, discutiendo los problemas que nos traen estos enfoques y consideraciones.

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post