Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
El Capitalismo es el responsable de esta tragedia: los que se lucran del sudor ajeno y del saqueo del planeta. Las transnacionales inflan sus fortunas en base a la tortura de los pueblos: viabilizan el saqueo mediante guerras imperialistas y paramilitarismo. 85 multimillonarios poseen una riqueza igual a la riqueza compartida por la mitad de la población del planeta; 3.570 millones de personas que sobreviven explotadas en socavones, teniendo que comer de los basurales, teniendo que vender sus órganos o su sangre, teniendo que prostituirse desde la infancia, o teniendo que empeñarse en éxodos terribles, cuya culminación no será otra que la muerte por ahogamiento o el ahogamiento en vida, teniendo que padecer explotación extrema en la Europa-Fortaleza, en caso de sobrevivir al viaje
Estamos finalizando esta serie de artículos. Creemos que hemos presentado el asunto de los refugiados, de lo que ocurrió en el pasado, de lo que está ocurriendo, y de las causas de todo ello. Hemos presentado cómo abordan las crisis de refugiados tanto en la Unión Europea como en Estados Unidos, y la hemos comparado con los comportamientos de los países pobres. Hemos analizado la relación de los imperialismos europeo y norteamericano en el origen de todas estas crisis, y también hemos analizado la gestión de la seguridad de las fronteras planteada como un negocio, tal como hemos llegado hoy día. El panorama tiende a empeorar. El Mediterráneo en nuestra Europa, y las fronteras centroamericanas para Estados Unidos, son periplos de muerte y horror para los migrantes. Con el Tratado de Lisboa de 2005 (que dice que la UE no tiene como objetivo la protección de los refugiados), con el Tratado de Gobernanza europea de 2012, se organizaba la expulsión de todos los contingentes de personas que el mercado no precise. Cuando nuestros dirigentes políticos hablan de "migración ordenada" se refieren a esto, es decir, ordenada por el mercado, no por los derechos humanos. El magistrado portavoz de Jueces para la Democracia, Joaquim Bosch, afirmaba: "Tengo la impresión de que de la UE de hoy no hubiera firmado las declaraciones de 1948 ni de 1951", refiriéndose a la Declaración Universal de los Derechos Humanos y a la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados. La situación actual es patética, horrorosa. El sistema de asilo no funciona, las organizaciones humanitarias y sus barcos que salvan vidas son hostigados, y las políticas imperialistas continúan. Al otro lado del charco, también empeoran las cosas: la Administración Trump continúa su particular guerra contra los migrantes centroamericanos, endureciendo cada vez más las leyes y las circunstancias de estas personas. No existen derechos, únicamente existen fronteras, y malvados políticos que están dispuestos a todo por cerrarlas a cal y canto. Y empresas, por supuesto: muchas empresas de seguridad que llevan varios años "haciendo su agosto" con el negocio de la militarización de las mismas.
Y así, cuando algunos Estados fascistas de esta UE castigan a los refugiados sin protección, las autoridades comunitarias miran hacia otro lado, argumentando que no pueden obligarles a nada. En cambio, si su insurrección se debe al control del déficit público, o a un presupuesto no deseado por ellas, enseguida se prestan a publicar sanciones y chantajes. Los flujos de capitales cada vez con menos fronteras, menos barreras, menos inconvenientes, menos leyes...los refugiados cada vez con más leyes y decretos contra ellos. En 2015 se creó en la UE un nuevo cuerpo: la Guardia Europea de Fronteras y Costas, toda una "agencia de deportación", en palabras de la ex eurodiputada de IU Marina Albiol. Un cuerpo sin mandato humanitario. En marzo de 2016, en un alarde de crueldad y patetismo para un gobernante, Donald Tusk, el entonces aún Presidente del Consejo Europeo, lanzaba este indecente mensaje: "Seas de donde seas, no vengas a Europa". Indigno e inmoral. Y mientras, los discursos xenófobos y racistas continúan. Sin acomplejarse, sino todo lo contrario. Cada vez más a pecho descubierto. Se enfrentan los discursos del miedo y de la seguridad contra los discursos sobre la libertad y los derechos humanos. Solidaridad, derechos, justicia, son palabras cada vez más vaciadas de contenido. Hasta los países nórdicos, los más avanzados para estas cuestiones, han optado por ponerse de perfil, y sumarse a la ola reaccionaria contra los refugiados. A día de hoy continúan las concertinas, las devoluciones en caliente, y el racismo social e institucional. El fantasma de la intolerancia recorre Europa, y se normalizan los discursos de ultraderecha, que condenan a las personas a no tener derechos. En el discurso de los refugiados, se hace claramente apología del delito y de la violencia más descarnada.
Se deben imponer medidas enérgicas, medidas de calado, y se deben respetar y hacer respetar por todos los agentes implicados. En esta recta final, vamos a enumerar una serie de medidas encaminadas a revertir toda esta aversión hacia los refugiados. Las medidas que vamos a presentar han sido tomadas de las propuestas de las principales organizaciones humanitarias que trabajan con el problema cada día, tales como, entre otras, Red Solidaria de Acogida, Foro Alternativo, CEAR, APDHA, Amnistía Internacional, CGT, 15M, Mesa de Entidades, Stop Mare Mortum, Bienvenidos Refugiados España, Caminando Fronteras...:
1.- Desarrollar una nueva política de asilo y migración europea en la que se priorice a las personas y los derechos humanos.
2.- Poner en marcha operaciones de rescate y salvamento eficaces que cuenten con los medios y alcance necesarios, cumpliendo con el deber de socorro, con el fin de evitar más muertes en el Mediterráneo.
3.- Habilitar vías legales y seguras que garanticen el acceso al derecho de asilo a las personas refugiadas, evitando que tengan que emprender travesías mortales para obtener protección en un país seguro. Y que proteja a las mujeres y niñas de la violencia sexual a la que se ven sometidas en el tránsito de sus trayectos migratorios. En este sentido, visados humanitarios, reasentamiento y acceso diplomático al asilo en terceros países deben ser mecanismos implementados.
4.- Desarrollar y habilitar protocolos especiales para los menores no acompañados (MENA) que llegan a Europa (casi 50 millones de niños y niñas en todo el mundo han tenido que desplazarse forzosamente. De éstos, 28 millones han escapado de la violencia).
5.- NO a FRONTEX y sus labores de vigilancia y represión en las fronteras. Nos oponemos a toda intervención militar frente a los flujos migratorios.
6.- Cumplir la política de cupos, a pesar de oponernos a ella, y exigir que se reubique a las personas refugiadas en los países que se comprometieron a acogerlas.
7.- Cumplir los plazos para la eliminación de fronteras entre países de la UE, el denominado espacio Schengen.
8.- Hacer realidad la Directiva Europea de Protección Temporal activando el mecanismo contemplado para hacer frente a emergencias humanitarias.
9.- Abordar desde la responsabilidad, la solidaridad y la humanidad las causas que provocan los desplazamientos forzosos. En este sentido, cobra importancia la suspensión de la firma y aplicación de acuerdos de retorno y readmisión con países que no respetan los Derechos Humanos.
10.- Desarrollar un papel activo por parte de los Gobiernos europeos en la resolución de conflictos de forma pacífica, así como en el control del comercio de armas a países en los que se violan los Derechos Humanos. Abandonar las políticas imperialistas y neocolonialistas respecto a otros países y continentes.
11.- Poner fin a los discursos, medidas y actitudes denigrantes, racistas y xenófobas contra las personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo, garantizándoles un trato digno y justo, y una plena integración en el país de acogida.
Y en relación a nuestro Gobierno estatal:
1.- En relación a las políticas europeas, la retirada del apoyo de España al acuerdo entre la UE y Turquía y la suspensión inmediata de su aplicación, así como el cumplimiento del programa de reubicación y reasentamiento adoptado por el Consejo Europeo.
2.- Para evitar las muertes en el Mediterráneo, se propone la puesta en marcha de vías legales y seguras para las personas que buscan refugio a través de la solicitud de asilo en embajadas y consulados españoles; la emisión de visados humanitarios, así como flexibilizar los requisitos de la reagrupación familiar.
3.- Incrementar las cerca de 4.000 plazas que existen actualmente en el sistema de asilo español, una cifra muy inferior a la de otros países europeos como las 50.000 en Suecia, 25.000 en Francia o 17.000 en Bélgica.
4.- Eliminar los obstáculos existentes en España para el acceso al derecho de asilo como son las devoluciones ilegales en las fronteras de Ceuta y Melilla y la exigencia de visado de tránsito aeroportuario impuesto en 2011 a las personas de nacionalidad siria. Igualmente, proceder a la retirada de concertinas y vallas en la frontera sur.
5.- La aprobación del Reglamento que desarrolle normativamente la Ley de Asilo, pendiente desde hace más de 9 años.
6.- Y por supuesto, el cierre inmediato de todos los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), así como la finalización de las redadas raciales y racistas, y la no devolución a países de origen o tránsito de ninguna persona (acabar con los vuelos de deportación masiva).
Todas estas medidas se pueden resumir en una sola: RESPETO A LOS DERECHOS HUMANOS. Finalizaremos la serie en el próximo y último artículo.