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Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.

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Por una Reforma Educativa para todos (32)

Está claro que la escuela no importa. En absoluto. Como sociedad no la hemos dotado de los recursos que necesita. No nos creemos que el docente sea una de las figuras principales de la sociedad. No se encuentra en los rankings de trabajos de más prestigio social. Es más, cuando tenemos un hijo o una hija en edad de decidir qué carrera hará, si resulta que es bueno en matemáticas o en ciencias no le aconsejaremos que se dedique a la docencia, le decimos que haga una ingeniería. ¡Lo hacemos así! No nos hemos acabado de creer eso de la escuela

Enric Prats (Profesor de la UB)

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En la última entrega nos quedamos exponiendo la equivocada visión que sobre el ecologismo presentan los libros de texto que llegan a nuestros escolares. El ecologismo se presenta en los libros de texto con diferentes caras. En algunos casos aparece como movimiento simpático y acrítico. Ser ecologista consiste básicamene en reciclar o tomar una postura en defensa de algún animal emblemático en peligro de extinción. Se concibe al ecologismo como un movimiento puramente naturalista y conservacionista, sin relación con problemas políticos o sociales. En ese sentido, los libros de texto, cuando se refieren a alguna actividad ecologista, lo hacen en plan divertido, como por ejemplo organizar grupos para limpiar el monte o la playa, o dar ideas para reutilizar lúdicamente los desperdicios. También pueden referirse a las personas voluntarias que trabajan para alguna asociación protectora de animales. Se obvia hasta qué punto las organizaciones ecologistas contribuyen al asesoramiento de políticas activas en nuestra sociedad y en nuestro mundo, y hasta qué punto dichas políticas han tenido que contar con la perspectiva ecológica para ser funcionales a una cierta sostenibilidad. En otras ocasiones se muestra su posición crítica ante la intervención humana en el deterioro del medio ambiente. En estos casos se tilda a los ecologistas de alarmistas y catastrofistas, aludiendo a que ofrecen una visión sesgada no científica y que se oponen al progreso. Algunos libros de texto califican a los ecologistas como ingenuos o cínicos por algunas de sus propuestas. Muchas veces incluso se ridiculizan sus posturas. Otras veces se presenta al ecologismo como un artículo de lujo, al alcance del mundo rico sensibilizado, que puede acceder a consumos limpios, etc. Se omiten las luchas ecologistas populares y de los países del Sur, el llamado "ecologismo de los pobres". Por ejemplo, seguro que no se debate en clase la causa que motiva a los indios Cherokee del norte de Estados Unidos a oponerse a un nuevo gaseoducto que romperá definitivamente su hábitat natural, y el de muchas especies de plantas y animales. Por tanto, no se pone de manifiesto la visión sistémica del ecologismo, que relaciona efectos y causas y analiza globalmente los problemas ambientales y sociales. Si el ecologismo más naturalista está presente de forma escasa y sesgada en los libros de texto, el ecologismo social y sus implicaciones en nuestro modo de organización política y económica, está totalmente ausente. 

 

31.- LA CONFUSIÓN ENTRE DIFUSIÓN Y COMUNICACIÓN. Los medios de difusión apenas aparecen en los libros de texto. A pesar de rivalizar (o complementarse) con éstos en la formación de categorías mentales con las que se mira el mundo, apenas son mencionados. Se llaman medios de comunicación a lo que son medios de difusión masiva, manteniendo la confusión habitual a pesar de la trascendencia que esta distinción tiene. No se encuentra problematizado el concepto de interacción, imprescindible en un proceso de comunicación, ni la relación jerárquica que se esconde detrás de un modelo "comunicacional" en el que muy pocos seleccionan y deciden la información que va a llegar a muchos de modo unidireccional. No aparecen apenas críticas al carácter de entretenimiento y espectáculo que han adquirido los llamados "medios de comunicación". En general, se vincula la comunicación a los aparatos tecnológicos, proclamando cómo las nuevas tecnologías de la comunicación permiten que mejoren las relaciones y el flujo de información. Se asume que la simple evolución de los elementos tecnológicos facilita la comunicación, pero esto no siempre es así. Se trata como excepción lo que es norma y en buena medida esencia de los medios de difusión masiva. No hemos encontrado referencias sobre quiénes son los dueños de los medios de difusión masiva ni explicaciones a cerca de a qué intereses suelen servir y a cuales no. Tampoco del grado de poder que llegan a poseer, y de la influencia misma que proyectan en las sociedades. Aunque existen muchos trabajos publicados que caracterizan los medios de "comunicación" como un cuarto poder y se han dado múltiples hechos históricos que demuestran cómo la propaganda de los medios es capaz de crear una realidad a la medida de los deseos de quienes ostentan el poder, los libros de texto no permiten atisbar ninguno de estos problemas. 

 

Tampoco aparece el movimiento de contestación a los "medios de comunicación" ni sus alternativas (contrainformación a través de diferentes canales). Nada se dice de la transmisión oral de la información y la comunicación, y la relación que esta fórmula ha tenido con la mayor sostenibilidad de algunas culturas y sociedades. Se plantea explícitamente que los medios de difusión permiten mantener la unidad lingüística, y no que condicionan fuertemente la diversidad lingüística. Sí es cierto que algunos textos han presentado algunas referencias críticas a estos medios. Se hace necesaria por tanto una exposición más justa y profunda sobre el alcance de estos medios en el aula, en los libros de texto y en los debates en clase entre docentes y estudiantes. Puesto que los textos ocultan el entramado de los medios de difusión, sería preciso incluir elementos que permitan a alumnos y alumnas interrogarse sobre: ¿Qué es lo que necesitamos conocer?, ¿Dónde está el conocimiento del territorio?, ¿Qué son hoy en día los medios de comunicación? (empresas, parte de grandes corporaciones eléctricas, del motor, bancos, editoriales, industrias culturales, etc.) ¿Quiénes “fabrican” las noticias para todo el planeta?, ¿Hasta qué puntos están estas noticias manipuladas en función de la satisfacción de ciertos intereses? ¿Qué son agencias de noticias?, ¿Cuántas hay y de qué países son?, ¿Cómo se selecciona la información?, ¿Para qué necesitamos los medios de difusión?, ¿Qué papel juegan los medios de difusión masivos en la supresión de la diversidad cultural? 

 

32.- EL SILENCIO SOBRE LA TELEVISIÓN. La televisión ocupa un espacio mínimo en los libros de texto en comparación con la relevancia que este objeto tiene en la actividad, (más bien pasividad), diaria de las personas -3,5 horas de media al día-. Si las referencias a la televisión son pocas, las referencias a los problemas graves de la televisión en relación con la sostenibilidad son inexistentes. Es preciso tener en cuenta que la televisión se interpone como retroalimentación errónea entre la cultura y el territorio, entre la observación directa y la realidad. La televisión se presenta como un hecho incuestionable. En ningún caso es problematizada su esencia ni su papel en la concentración de poder o en la potenciación de la producción y el consumo. A la televisión se le atribuyen una serie de mitos: que gracias a ella podemos recibir información de todas partes, que enseña cómo es el mundo…Mitos éstos, cuando menos cuestionables. Por ejemplo, el libro de Ciencia Tecnología y Sociedad de 1º de Bachillerato Ed. Algaida asegura que "La televisión nos acerca a las culturas más distantes". Al llamar a la TV medio de comunicación se muestra el escaso interés por entrar a analizar la verdadera naturaleza de la televisión. Por ejemplo, el libro de Historia Contemporánea de 1º de Bachillerato Ed. Edebé comenta: “Las comunicaciones por cable y por satélite han interconectado el planeta y han permitido, por ejemplo, el desarrollo de la telefonía móvil, a la vez que han hecho que la televisión se convierta en un medio de comunicación inmediato capaz de retransmitir en directo una guerra, como quedo patente en la guerra del golfo Pérsico”. La televisión se asocia indirecta o directamente con el progreso, el desarrollo y la modernidad, ignorando que podría ser causa de deterioro. Los libros de texto ignoran el problema de la escapada virtual, que consiste en relacionarse, percibir, preocuparse, sentir emociones y ocuparse más de las pantallas y de la percepción de la realidad que ellas muestran que de la realidad misma. 

 

Existen algunas tímidas propuestas de ver menos la televisión o de ver programas más adecuados que se insertan más en la idea de lo políticamente correcto que en una crítica esencial al fenómeno televisivo. Tampoco se estudia en profundidad el fenómeno de la televisión basura. Hemos encontrado algunas críticas, como por ejemplo en el libro de Lengua y Literatura de 1º de Bachillerato Ed. SM, que cuenta: ".... la mitad de los españoles ni lee ni va al cine nunca, que el 75% jamás va al teatro, un 92% nunca fue a un concierto de música culta, y los periódicos... los lee sólo el 30% de la población, mientras que delante del televisor se pasan los españoles, por término medio, 210 minutos diarios...". Otro ejemplo es el libro de Educación Física de 1º de Bachillerato Ed. Bruño, que asegura: "No nos engañemos, los espectáculos deportivos tienen como principal objetivo vender productos... a partir de seleccionar aquellas imágenes que más mueven a la pasión...". O bien el libro de Historia Contemporánea de 1º de Bachillerato Ed. Edebé, que afirma: “La información se ha convertido, además, en un factor clave para la economía y ha generado la aparición de importantes grupos empresariales que tienden a concentrarse y a controlar medios diversos: prensa, televisión, etc.”. Son quizá las únicas referencias críticas reseñables que hemos encontrado. Sería de interés dar una visión completa del fenómeno televisivo. La TV no es un aparato sino un sistema que tiene muchos elementos. De quién es, cómo se seleccionan las noticias, quienes son los emisores y quienes los receptores, lo que no sale, las funciones, la financiación, etc. La esencia de la TV no deja de ser que unos pocos se dirigen a muchos con voz, sonido e imagen. También sería útil conocer las servidumbres que la TV como medio de difusión masivo tiene, como por ejemplo la servidumbre publicitaria y comercial, el hecho de legitimar al sistema que favorece a sus dueños, la obligación de mantener unos índices de audiencia y por lo tanto despertar atención. Puede resultar de interés conocer el fuerte deterioro que la TV provoca en la red de relaciones interpersonales al dificultar que esta red se desarrolle (la televisión ocupa 3,5 horas de media al día). Sería interesante problematizar características asociadas a la TV que se predican sin ser cuestionadas, como por ejemplo que la TV te integra en el mundo, que nos permite conocer todos los rincones del planeta, que facilita la conversación, etc. La mayor parte de las experiencias educativas de interés sobre la televisión están destinadas a aprender a verla mejor. Contemplar el no verla o prescindir de ella pudiera ser interesante desde el punto de vista de la sostenibilidad. La disminución de la relación con las pantallas aumenta de forma significativa la relación con las personas y con el territorio. Una relación mayor con el territorio posibilita una relación más responsable con él. Continuaremos en siguientes entregas.  

 

 

Fuente Principal de Referencia: Informe "El currículum oculto antiecológico de los libros de texto", de Ecologistas en Acción

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