Overblog Todos los blogs Blogs principales Política
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.

Publicidad

El Federalismo como Modelo Territorial y de Estado (I)

Como ya habíamos anunciado en artículos previos (¿Es el Federalismo la solución?), el último a tenor de la crítica que hacemos a una Constitución de 1978 ya muerta y obsoleta (¿Cómo creernos esta Constitución?), así como en las diversas referencias a nuestros Programas Electorales, vamos a comenzar aquí una nueva serie de artículos donde expongamos a fondo nuestra visión del Modelo Territorial y de Estado que entendemos desde la izquierda, esto es, el Modelo Federal. Voy a remitir a mis lectores a dos documentos principales de referencia, además de a otros muchos artículos y estudios publicados por Izquierda Unida y otras formaciones políticas afines. Los dos documentos en cuestión son los titulados "Un Estado Federal, Plurinacional, Democrático y Solidario", más antiguo y extenso (publicado en 1998), y "Por un Estado Federal Republicano, Participativo y Solidario", bastante más breve, de varios autores, y algo más moderno, ya que data de 2005. A ellos me remito para una información más documentada sobre todo lo que vamos a contar y a proponer aquí.

 

Partimos de la base, como es lógico y natural, de que el actual Modelo de Estado que tenemos en el Reino de España, surgido de nuestra Constitución de 1978 y del período que se llamó Transición Democrática, después de la muerte del dictador, se ha declarado a todas luces insuficiente. En efecto, lo primero que deberíamos hacer sin ni siquiera tener la pretensión de cambiarlo sería recogerlo en la propia Constitución, cosa que aún no se ha hecho (nos referimos a las propias Comunidades Autónomas). Y ya puestos, si nuestras fuerzas políticas protagonistas del bipartidismo (PP y PSOE) se hubieran puesto a cambiar la Carta Magna, también podrían haber hecho otros cambios que llevan mucho tiempo esperando, tales como los relativos a la sucesión en la Corona, la reforma del Senado, la Ley Electoral, etc. Es decir, la reforma de la Constitución, por sí sola, ya tendría mucho jugo, si es que de verdad hubiese habido voluntad política de actualizarla.

 

No se ha hecho, y además a esta necesidad se han unido otros dos frentes problemáticos: por un lado, la actual crisis económica ha dejado al descubierto las auténticas pretensiones de las fuerzas de la derecha (bajo la complicidad del PSOE) de desmontar todos los derechos civiles, sociales, laborales y políticos que la Constitución consagraba, lo que ha acabado desmontando el Estado Social y de Derecho que proclamaba la propia Constitución. Y a todo ello se han unido las pretensiones soberanistas (independentistas) de la Comunidad Autónoma de Cataluña, representando un desafío para el Estado y el Gobierno Central. Desde la izquierda no sólo ya sabíamos por dónde iban los tiros, sino que desde hace mucho tiempo que estamos convencidos de que otro Modelo Territorial y de Estado es el que necesitamos en España, bajo unos parámetros de auténtica democracia real, participativa y ejecutiva. Y esto es lo que planteamos en las propuestas que defendemos de derogación de la actual Constitución, para crear otra de corte Republicano y Federal.

 

En todo caso, el nuevo Modelo ha de tener como norte los valores de solidaridad y de justicia social, que pensamos han de respetarse a toda costa, en cualquier modelo organizativo que se proponga. Desterrar por tanto el neoliberalismo es cuestión principal, pues es el auténtico responsable de los valores que hoy cultivamos como sociedad, donde lo competitivo prima sobre lo solidario, y lo individual sobre lo colectivo. De hecho, desde la izquierda culpamos a esta sociedad neoliberal que tenemos de la búsqueda de argumentos e identidades no a partir de lo que tenemos en común, sino de lo que tenemos de diferentes con el resto de pueblos, naciones y culturas. Quizá represente un mecanismo de defensa de la población, que se introvierte, se interioriza buscando aquéllos valores que puedan protegerla. Craso error, pues si algo nos ha enseñado el neoliberalismo como fase actual del capitalismo más cruel y globalizado, es que justamente tenemos el problema más compartido, y de forma conjunta y globalizada tenemos que acabar con él.

 

Y así, de esta forma manipulada, estamos cayendo también en otra de las trampas que dicha globalización capitalista nos impone, que no es otra que renunciar a las identidades y culturas de los pueblos, para mirar a un horizonte común. La trampa está en que nos hacen renunciar sin darnos cuenta a la lucha de clases, que sí que es la misma en todos los lugares del mundo, porque ésta es tan vieja como los mismos pueblos. Nuestra identificación como clase trabajadora, ha de ser con la clase trabajadora mundial, de todos los pueblos y naciones del mundo, porque a este nivel de clase sí que podemos compartir nuestros problemas y nuestra lucha. Pero la propia identidad de los pueblos no puede perderse, pues representa el origen y el fondo remoto de nuestra cultura. No podemos renunciar a ella, y desde la izquierda pensamos que el Modelo Federal es el que respeta y representa más fielmente la libre identidad de los pueblos, y su armonía en convivencia con otros pueblos de otros orígenes y de otras culturas.

 

También quiero aquí denunciar otro ejemplo tramposo que se nos pone cuando se habla de la identidad de una nación, y se pone como referencia a los Estados Unidos de América. Cualquier persona con un poquito de cultura sabe perfectamente que la historia de los EE.UU., comparada con la historia europea, incluso comparada con la historia de la Península Ibérica, tiene tres días mal contados. Cuando ellos comienzan a ser una nación unida a raíz de su Guerra de la Independencia, Europa y la Península (que no España, que tiene únicamente cinco siglos) ya tenían muchísimos siglos de historia pasada, de pueblos y culturas que nos habían habitado. Aclaro esto porque parece ser que algunos se extrañan de que España, con una extensión mucho menor de la de algunos Estados de los EE.UU., pueda albergar tantas Comunidades Autónomas, incluso con ansias y aspiraciones soberanistas. Ésta es la explicación, e ignorarlo es presumir de no conocer ni respetar nuestra historia. Continuaremos en siguientes entregas.

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post