Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
Continuando con las propuestas enmarcadas en la Revolución de los Servicios Públicos, donde ya en el anterior artículo hablamos sobre la Educación, vamos a referirnos ahora a la otra gran joya de la corona, como es nuestra Sanidad Pública. Me remito en primer lugar al artículo publicado en la serie sobre el Programa Marco Autonómico de Izquierda Unida, donde ya dimos amplia cuenta sobre el concepto que tenemos desde la izquierda de la Salud, y criticamos el enmarque actual y sus limitaciones, así como las posibles vías de privatización que se están abriendo desde varios frentes.
Nos pronunciamos en defensa del Sistema Nacional de Salud en todo su carácter conquistado: público, gratuito, universal, de calidad, integral, solidario y de equidad garantizada. Consideramos que su objetivo irrenunciable es el de dar la cobertura y servicios sanitarios adecuados para garantizar el derecho constitucional de la ciudadanía a la protección de la salud, sin discriminación de ningún tipo. Y no sólo en la vertiente reparadora o curativa, sino también en las acciones de prevención y promoción de la salud.
Entendemos que la salud es un derecho y no una mercancía, por lo que defendemos la universalización de la sanidad como prestación no contributiva y derecho subjetivo del ciudadano, y rechazamos cualesquiera formas de privatización explícita o encubierta del Sistema Público de Salud (inclusive las facturas informativas que se han implantado últimamente):
1.- Defendemos el carácter público del Sistema Nacional de Salud, sin “híbridos- mixtos” ni fórmulas parasitarias, siempre orientadas hacia el beneficio del mercado. Queremos acabar con el desequilibrio existente entre las CC.AA. en gasto per cápita en Sanidad.
2.- Exigimos la derogación de la Ley 15/97, para recuperar la Sanidad Publica y para acabar con la privatización, y reivindicamos una sanidad libre del co-pago.
3.- Planteamos acabar con el déficit de profesionales sanitarios y con la precariedad en sus condiciones de trabajo. Por otro lado, consideramos que es necesario revertir las mutuas privadas a la sanidad pública para garantizar los derechos sanitarios, sociales y laborales de los trabajadores.
4.- Defendemos incluir como parte de la sanidad pública, la atención a la salud sexual y reproductiva, la óptica, la ortopedia y la salud buco-dental, así como el reconocimiento de la psicología entre las especialidades de la salud.
5.- Proponemos la regulación de la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios, para que la interrupción voluntaria del embarazo se realice en centros públicos, y la creación de un Comité de Enfermedades Raras, para que nadie quede excluído de la cobertura sanitaria.
6.- Proponemos la necesidad de fomentar y avanzar en la autonomía del individuo y garantizar la muerte digna, así como mejorar en materia de salud mental, aumentando los recursos asistenciales para garantizar la atención a dichos enfermos.