Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
Recientemente nos hemos enterado de las nuevas propuestas en materia laboral de las patronales CEOE y CEPYME, sus reivindicaciones para los políticos ante la próxima cita electoral del 20-N, según ellos para salir de la crisis, pero deben referirse más bien a salir de "su crisis", es decir, de la crisis de los empresarios, para poder seguir ganando cuanto más dinero mejor, y continuar explotando al máximo a los trabajadores.
Efectivamente, es muy gracioso contemplar cómo todas sus propuestas miran siempre en la misma dirección, son completamente previsibles, y se centran en que les bajen los impuestos, y en el abaratamiento del despido. Parece ser además que están previendo un caldo de cultivo estupendo con el próximo advenimiento de un Gobierno del Partido Popular, que siempre será más proclive a atender sus demandas.
Pues bien, las propuestas, entre otras muchas, tienen que ver con una nueva Ley de Huelga, reducir impuestos y cotizaciones sociales, mayores rebajas en el Impuesto de Sociedades, evitar algunos puentes (para no frenar la producción de las empresas), trasladando los festivos al lunes o al viernes, la creación de un contrato indefinido único, con 20 días de indemnización por año trabajado en caso de despido, y dentro del marco de la negociación colectiva, la CEOE aboga por desvincular las subidas salariales a la inflación (para ligarlas con la productividad), una mayor flexibilidad interna para las empresas, y potenciar las cláusulas de descuelgue, es decir, la posibilidad de que una compañía no cumpla con el régimen salarial previsto.
Lo del contrato indefinido único tiene mucha gracia, porque lejos de estar abogando por la contratación indefinida, lo que desean es el despido libre, ya que 20 días de indemnización (en despidos improcedentes) o 12 días (en procedentes) les sale tan barato, que pueden decidirse a contratar tranquilamente, sin ningún "temor", como ellos reclaman. Pero no se enteran, señores empresarios, que lo que un trabajador desea es una cierta seguridad a la hora de ser contratado, mayormente para poder hacer un proyecto de vida, aunque sea a medio plazo, y ustedes, señores empresarios, lo ponen así muy difícil, pues cada vez prima más la inseguridad y la precariedad laboral, por muy "indefinido" que sea el contrato. Esta es la auténtica trampa de su propuesta.
Entre las medidas fiscales, los empresarios también abogan históricamente por la rebaja del Impuesto de Sociedades, así como las coutas empresariales a la Seguridad Social. Además, reclaman un IVA super reducido para el sector del turismo (que no supere el 5%), y una mayor participación privada en sectores como la Sanidad o la Educación. Deben estar muy contentos con políticas como la que está llevando a cabo la Generalitat catalana, que va a trocear el sector sanitario, y a abrirlo al capital privado. Y la Patronal Madrileña todavía pide más, solicitando menor representación de los trabajadores en las empresas, reducir el número de liberados sindicales, etc.
En definitiva, están viendo en la crisis la oportunidad perfecta para desmantelar el actual modelo de relaciones laborales, para sustituirlo por otro más precario, y de camino desmantelar también el Estado del Bienestar para sustituirlo por otro del Medioestar, donde además sean implantados sistemas de copago para los Servicios Públicos, porque argumentan que no hay dinero para el "todo gratis" actual. Sencillamente, lamentable. A los lectores interesados, les remito a mis otros artículos publicados en este Blog que abundan en el tema, como por ejemplo "La imagen de la clase empresarial", "Giro a la derecha y presión empresarial", "Sobre la reforma empresarial" y "Nuevas declaraciones de la Patronal".