Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
Quiero salir al paso de tanta crítica malintencionada que se viene realizando en torno a la reciente constitución de nuestros Ayuntamientos, a raíz del resultado electoral del 22M. Como sabemos, el escenario político surgido a raíz de dichos comicios puso al PP en mayoría en un gran porcentaje de nuestros municipios y grandes ciudades, y en una minoría relativa al PSOE y a nuestra coalición Izquierda Unida. Las diversas posibilidades de pacto estaban servidas, sobre todo cuando los porcentajes de ediles de una y otra fuerza política estaban en relevancia para servir de llave a dichos pactos electorales, y poder así favorecer o impedir la alcaldía y los gobiernos en los diferentes Ayuntamientos.
Siendo fieles a nuestros principios, desde IU Federal se había enunciado la voluntad de que ni por acción ni por omisión se apoyarían ni facilitarían gobiernos del PP, y así ha sido en el 83% de los casos donde esta posibilidad estaba en manos de nuestra coalición. No obstante, ha habido un pequeño porcentaje donde esto no ha ocurrido, y no queremos justificarlo, pues sería una estafa a nuestros electores en dichos municipios. Sólo queremos explicarlo, intentar comprenderlo, al margen de que oficialmente se abran expedientes informativos en dichos lugares, para depurar responsabilidades y exigir las rectificaciones oportunas.
Como decimos, en los lugares en que esto no ha ocurrido el PSOE ha puesto el grito en el cielo (pero no dice que ellos también han impedido alcaldías y gobiernos de IU en otro gran porcentaje de lugares donde IU ha sido la lista más votada), como si hubiéramos traicionado nuestros más firmes acuerdos con la ciudadanía, y esto ha ocurrido sólo en los lugares donde el panorama político estaba profundamente intoxicado, porque el PSOE llevaba haciendo prácticas discriminatorias hacia nuestra organización desde hacía mucho tiempo, incluso mucho más que el PP, contribuyendo cada vez más a un mayor deterioro de la política y a un alejamiento y desapego del electorado. Es comprensible por tanto (aunque insisto en que desde IU Federal se desautoriza este comportamiento), que ante la situación de tener que elegir entre el apoyo expreso a un gobierno del PSOE o la abstención (permitiendo en ese caso un gobierno del PP), en algún municipio o CCAA se haya optado por lo segundo, pues al fin y al cabo (y esto es lo que queremos poner de manifiesto) en la práctica no va a haber diferencia entre la política de uno u otro, pues hace ya muchísimo tiempo que el PSOE se viene alineando con las políticas de ajuste duro y con el más despiadado neoliberalismo, en contra de los derechos de la clase trabajadora.
Salimos así por tanto al paso de tanta campaña de desprestigio hacia IU por parte del PSOE, que se ha convertido en nuestro rival electoral al mismo nivel que el PP, incluso más, pues sabe perfectamente que somos la auténtica alternativa de izquierdas, y además dicho panorama va a visualizarse completamente en cuanto se reforme la Ley Electoral, que dicho sea de paso estamos convencidos de que va a ser muy pronto, pues cada vez existe mayor presión por parte de la ciudadanía para que esta reforma se lleve a cabo, en el sentido de una mayor justicia en cuanto a la proporcionalidad y la representatividad del voto.