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21 diciembre 2016 3 21 /12 /diciembre /2016 00:00
Dos niños saludan brazo en alto ante un cartel de Franco en septiembre de 1939. Fuente: Agencia EFE

Dos niños saludan brazo en alto ante un cartel de Franco en septiembre de 1939. Fuente: Agencia EFE

Toda mi vida joven pensé que llegaría el momento en que este país se desperezaría y reconocería por fin la deuda que tiene con sus luchadores antifranquistas. Siempre creí que algún día el Estado rescataría por fin a los cientos de miles de muertos que inundan nuestras cunetas y los entregaría a sus familiares para que de una vez por todas pudieran llorarlos en paz. Solía creer que algún día llegaría la cordura a España. Que este país seguiría la inevitable senda de las demás naciones europeas y haría justicia con quienes dieron su vida luchando por la legalidad vigente, por la República. Ese día no ha llegado. En este país a quienes lucharon contra un golpe de Estado que se tornó en guerra civil se les ha premiado con una fosa común con vistas al olvido

Juan Diego Botto

Como ya afirmábamos en la entrega anterior, y basándonos en la fuente de referencia indicada (el Blog Tribuna Histórica de Héctor Braojos, que estamos siguiendo para este relato inicial), la represión franquista fue uno de los episodios más oscuros y tristes de nuestra historia contemporánea reciente. Fue además silenciada en los medios de la época, que de forma propagandística se alineaban y glorificaban la "victoria" mientras mantenían invisibles las cunetas, las cárceles, el exilio y la pobreza. De aquélla época podemos rescatar ya, en ese sentido, sin ir más lejos, las portadas del Diario ABC. El fascismo español empezó a respaldar su crueldad con leyes hechas a medida, que justificaban cualquier enseñamiento con los perdedores de la historia. Y mientras se repartían después de la Guerra las famosas "cartillas de racionamiento", la Ley de Vagos y Maleantes se encargaba de "limpiar" las calles de todo elemento sospechoso por parte del régimen. Pero no fue la única. Héctor Braojos cita la Ley de Responsabilidades Políticas de 1939, que convirtió "a los leales en rebeldes y a los rebeldes en leales", retorciendo los principios jurídicos de irretroactividad para juzgar desde 1934 a todos los militantes y simpatizantes de izquierdas o simplemente contrarios al alzamiento. Junto al delito de rebelión se construyeron los pilares de una dictadura que castigaba a cualquier desertor en un sistema de denuncias anónimas y venganzas personales. 

 

Se fomentaron los más bajos instintos, de tal forma que, de manera engañosa la inmensa mayoría de las veces, amigos, vecinos e incluso familiares se convertían en chivatos, y entregaban a las torturas y las cárceles del régimen a aquéllas personas críticas con la dictadura, o que simplemente habían defendido la República, o tenían otra visión de España. Después de la Guerra, la sociedad española, completamente destruida, desangrada, pobre y hambrienta, tuvo que soportar un abuso continuo de las autoridades del fascismo, que se erigían en los nuevos "guardianes" de la patria. Y así, grupos de jóvenes milicianos, arrogantes y altaneros, se paseaban por ciudades y pueblos, por calles y plazas, obligando a que el gentío gritara con ellos brazo en alto el "¡Arriba España!", porque en caso contrario eran apaleados en la misma vía pública. Todavía hay gente del PP a la que se le ha "escapado" esa expresión en nuestros días. Y es que aún, a más de 40 años de la muerte del dictador, se les sigue viendo el plumero. Un plumero fascista y totalitario, cuyo único afán es denigrar a las clases humildes y populares. Pero continuemos con nuestro retrato histórico. Este fascismo "a la española" se comenzó a mostrar de forma vil y canalla, vertebrado con un espíritu nacional-católico, que afloraba también su carácter machista. El nuevo régimen trajo consigo una realidad ficticia de victoria moral y paz, de monopolio de espacios públicos y de exaltación nacional que evidenciaba un triste contraste con el día a día de los supervivientes de aquélla terrible guerra. 

 

La misión de mantener alta la moral se acompañó con reordenar los sitios comunes, tales como las plazas, calles y avenidas para borrar todo rastro de vida anterior a la Guerra Civil, poniendo en todo caso la atención cultural en figuras históricas que eran utilizadas como guardianes de la tradición, como Don Pelayo, el Cid Campeador o los Reyes Católicos. Y a la vez, fue instalándose en dicho imaginario común una suerte de culto a los victoriosos y a los "caídos por Dios y por España", que aún hoy día continúan llenando placas y reconocimientos públicos de muchos Ayuntamientos. Por contra, para los vencidos (tanto militares como civiles) sólo hubo sangre, esclavitud, exilio y humillación. Todo un calvario que había comenzado ya durante la propia guerra, pero que acabada la cual se extendió durante cuarenta años más de perversa dictadura, y que incluso continuó durante los primeros años de la llamada "Transición". Y así, anticipando la victoria, antes del final de la guerra, en febrero de 1939 comienzan las depuraciones de todos los funcionarios públicos, para que dieran explicaciones de su procedencia, su ideología y su actividad durante el 18 de julio de 1936 así como en el resto de la contienda. Esta represión administrativa fue el primer paso para reorganizar el Estado franquista. Los interrogatorios entre profesores, jueces o diplomáticos fueron auspiciados desde todos los Ministerios para eliminar de sus filas cualquier posible disidente. Miles de docentes de ideas contrarias al régimen, que habían educado a sus alumnos durante la República en la idea de las libertades y los derechos humanos, fueron exiliados, torturados y asesinados. Y otros miles fueron expulsados de sus puestos de trabajo, y condenados a la pobreza y a la exclusión social. 

 

La Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo (1940), así como la Ley para la Seguridad del Estado (1941), acabaron por cerrar este dantesco círculo de vigilancia y represión estatal. Los fusilamientos se convirtieron en prácticas habituales, y en algunos pueblos, la amenaza del "paseo" a los que no fueran acérrimos defensores de la "causa nacional" estigmatizó a familias enteras, que vivían completamente aisladas y aterrorizadas. Y también bajo esta excusa, los caciques fascistas asesinaron vilmente a ciudadanos que no habían hecho daño a nadie, que eran buenas personas, y que incluso no se habían enfrentado al régimen. Por su parte, los tribunales militares se encargaban de eliminar opositores, pero también de atemorizar a las poblaciones locales dando ejemplo de lo que sucedía si alguien se atrevía a enfrentarse a aquélla España del gatillo fácil, del "¡Muera la inteligencia!" del General Millán-Astray. La lógica del miedo no sólo se aplicaba con asesinatos, sino que extraoficialmente se abusaba de familias enteras. Especialmente las mujeres de familiares republicanos fueron sometidas a todo tipo de abusos, maltratos y torturas, convirtiendo su vida diaria en un infierno con expropiación de sus bienes, ingesta de aceite de ricino, paseos al cuartelillo, palizas, violaciones, rapadas al cero para ser reconocidas como enemigas del Estado, y sobre todo sometidas a una exclusión social bajo una vida de silencio atronador, sin actividad laboral e invisibilizadas por el régimen. Había que extirparles el "gen rojo", en palabras del doctor Vallejo-Nájera, otro de los grandes ideólogos del franquismo. 

 

Esta brutal represión fue silenciada durante la dictadura, y absolutamente nadie acudió en ayuda de tantas familias destruidas y humilladas desde las instituciones, y generaciones enteras (cuyos descendientes hoy siguen en la lucha por la dignidad, la verdad, la justicia y la reparación) vivieron en el terror más absoluto y a muy duras penas fueron capaces de sobrevivir en aquéllos años de amargura y opresión. Hay que tener en cuenta, como nos recuerda Héctor Braojos, que hasta el 7 de abril de 1948 el Consejo de Ministros no levantó el estado de guerra, durante el cual todas las tropelías están permitidas. Pero lo cierto es que durante todo el franquismo, "la injusticia se adueñó de la ley al servicio de los más feroces instintos de lo peor del ser humano", usando las palabras de la fuente de referencia. Sus defensores y herederos, todavía hoy, pretenden darnos lecciones de democracia. A tal grado llega su desfachatez. Son los mismos que justifican las calles con nombres franquistas, los mismos que niegan la historia, los mismos que miran para otro lado cuando se producen exaltaciones fascistas cada 20-N, los mismos que defienden al fundador de la Legión, los mismos que ponen una vergonzosa equidistancia entre la República y la dictadura, los mismos que se niegan a extraditar y a juzgar a los altos mandos franquistas y torturadores todavía vivos, los mismos que se volvieron "demócratas de toda la vida", mientras llevan conduciendo al pueblo a la pobreza, y machacando a las clases populares y trabajadoras. Todo cuadra. El círculo se cierra. Todo se comprende. Cada cosa está en su lugar. Hasta que la inmensa mayoría social no lo asuma, seguiremos dando cobijo institucional a estas sabandijas que llevan 80 años chupándonos la sangre. Continuaremos en siguientes entregas.

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19 diciembre 2016 1 19 /12 /diciembre /2016 00:00
Viñeta: Anne Derenne

Viñeta: Anne Derenne

El wahabismo cohabita perfectamente con el anarco-capitalismo. El aparente puritanismo salafista pretende sustituir el islam tradicional y para ello es justificable la represión, la exclusión y el asesinato de todo aquel que no se someta integralmente a una misma e inexorable interpretación de la Sharia…exactamente igual que la democracia universal y supuestamente humanitaria que Estados Unidos pretende imponer por la fuerza de las armas en los cuatro puntos cardinales del planeta. La gran América ve su destino manifiesto como un derecho ilimitado a matar a todos los que se muestran reticentes a entrar por voluntad propia en la matriz democrático judeo-protestante made in América

Jean Michel Vernochet

Y un cuarto actor en discordia, al hablar de Arabia Saudí, Estados Unidos e Israel, es Irán. Pablo Jofré Leal lo ha explicado en los siguientes términos en este artículo para el medio Hispan TV: "Indudablemente, la entidad sionista tiene en Irán un adversario de temer, tanto como la Monarquía saudí, que considera a Irán su principal enemigo en la zona, desde el momento mismo del triunfo de la revolución iraní en el año 1979. Antagonismo que cuenta con el concurso de dos socios principales: Estados Unidos e Israel. Esto pues, la Casa al Saud ha creado a lo largo de los últimos años con la entidad sionista y Washington una estrecha alianza político-militar destinada a impedir el desarrollo de una política de influencias de Irán o cualquier otra potencia, que no vaya de acuerdo a los objetivos hegemónicos de la triada Washington-Tel Aviv-Riad, que es hablar de capitalismo-wahabismo y sionismo". Como tantas veces hemos explicado, desde la ignorancia como acervo político, la idiosincrasia estadounidense desprecia todas las culturas que no sean la suya, y contribuye únicamente a calentar más la animadversión hacia países y gobiernos que no siguen sus designios a pies juntillas. Desde sus atávicos temores, Washington intenta interponerse en todos los intentos (procedan o no del mundo musulmán) de instaurar gobiernos laicos y democráticos, al servicio de los pueblos. De ahí que Irán se convirtiera en acérrimo enemigo desde la revolución de los Ayatoláh. Y Arabia Saudí e Israel también juegan su partida en esta peligrosa triada. 

 

Arabia Saudí para apoyar el surgimiento, desarrollo y acción de los numerosos movimientos yihadistas (fundamentalistas), hecho importantísimo para mostrar ante el mundo una cara del Islam que no es el que profesan 1.600 millones de fieles, como es la doctrina wahabita. E Israel, en su cruzada para demonizar al mundo árabe en general, y a los palestinos en particular, con el tremendo e incondicional apoyo de Estados Unidos, y la complicidad de todo Occidente. El peligroso sionismo, en aras de dividir y fragmentar al Islam, genera turbias relaciones con la Casa al Saud y apoya toda causa que implique perjudicar a la Umma (comunidad de creyentes del Islam). La profunda y descarada hipocresía vuelve a relucir, puesto que la alianza Washintgton-Riad es tan estrecha, las deudas monetarias, políticas y los hechos de complicidad criminal tan profundos, que incluso el nuevo Presidente electo, Donald Trump, con todo el odio profesado y manifestado al mundo musulmán, no podrá intervenir en un eventual rompimiento de relaciones con el wahabismo. Se les ve el plumero por todas partes. Y es un plumero muy grande. De cara a la galería hablarán de no permitir la entrada de musulmanes, de expulsar a los indocumentados, de cerrar las mezquitas, pero en el fondo, cuando estén en juego sus intereses económicos y geopolíticos, les dará igual que sus interlocutores sean los defensores del Islam más brutal, cruel y criminal del planeta. ¿Podemos creerles pues cuando nos hablan de terrorismo internacional? ¿Pueden tener legitimidad las palabras de estos ignorantes e interesados dirigentes? ¿Podemos confiar en ellos para derivar hacia un mundo en paz? Saquen, como siempre, queridos lectores y lectoras, sus propias conclusiones. 

 

Por su parte, y dentro del contexto de una charla impartida hace justo un año en una mesa redonda bajo el tema "¿Libertades amenazadas?", el Profesor de la UCM Pedro López nos recuerda lo siguiente en un reciente artículo: "...el Grupo de Alto Nivel de Acciones de las Naciones Unidas Contra el Terrorismo dice: "El terrorismo florece en situaciones de desesperanza, humillación, pobreza, opresión política, extremismo y violaciones de los derechos humanos; también florece en el contexto de los conflictos regionales y la ocupación extranjera, y se aprovecha de la capacidad insuficiente de los Estados de mantener el orden público". Esto lo sabe cualquiera que analice a un nivel medio de profundidad el fenómeno del terrorismo. Y, naturalmente, lo saben perfectamente los grupos y Estados que deciden bombardear países. Pero esta es la política antiterrorista que se ha seguido desde el 11-S: Irak, Afganistán, Libia y ahora Siria han sido bombardeados, ocupados y destrozados conscientemente, por supuesto, sabiendo que estos actos iban a provocar más guerras internas y más terrorismo". Y más adelante, apostilla: "Algunos sectores pretenden que caigamos en la paranoia de la seguridad, aquélla seguridad que conciben los militares que tienen que ver con el mantenimiento de un orden establecido. Un orden que asegura una desigualdad en el mundo que no puede ya mantenerse. Si queremos seguridad lo que hay que atacar de raíz es la vulneración grave de los derechos humanos en la mayor parte del planeta. El hambre, la falta de medicamentos, la injusta distribución de los recursos...todo esto es lo que hace inseguro el planeta, el terrorismo no es más que un fenómeno superficial y sintomático, no es el problema más grave que tiene el planeta". 

 

Nosotros también lo hemos defendido muchas veces. Frente a las lecturas simplistas, frente a las falaces clasificaciones en bandos de buenos y de malos, frente a las interesadas interpretaciones de los conflictos, lo que hay que hacer es no mirar el dedo, sino la luna. Atender a sus verdaderas y profundas causas, investigar los auténticos detonantes, y enfrentarse a ellos de forma decidida, con todas sus consecuencias. Y continúa: "Cuando el hambre está como principal factor entre las causas de la muerte de más de dos millones de niños menores de cinco años al año en el mundo, cuando miles de mujeres son asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas, nos quieren hacer creer que el terrorismo es el problema más grave que tenemos que combatir. Sabemos que se destinan cantidades astronómicas a gastos militares, gran parte de los cuales se nos presentan como parte de la lucha contra el terrorismo. Por el contrario, las cantidades destinadas a la lucha contra el hambre son ridículas, igual que las destinadas a la lucha contra la violencia machista". Es decir, volvemos a lo mismo: los fondos, recursos y esfuerzos no se pueden destinar a resolver las consecuencias, sino las causas de los problemas. Si el hambre es la causa de muchos conflictos, ¿atajamos los conflictos por la fuerza y nos olvidamos de solucionar el hambre? Y también añade el Profesor de la Universidad Complutense: "Para combatir el fanatismo religioso es imprescindible la lucha por la laicidad del Estado, con un sistema educativo que excluya el adoctrinamiento religioso y que eduque a los niños y jóvenes en valores de ciudadanía, democracia, paz y derechos humanos". Pero no, de nuevo es más fácil seguir promoviendo las creencias religiosas en las escuelas, y después preocuparse de erradicar el fanatismo que despliegan mediante brutales bombardeos. Es justo lo que llevamos haciendo durante décadas, quizá durante siglos. 

 

Continuamos exponiendo las interesantes ideas vertidas en dicho seminario. Se hace evidente, según el Profesor de la UCM, la acelerada involución europea hacia regímenes cada vez más autoritarios. La propia Francia, otrora espacio de conquista de libertades y derechos, ha devenido en laboratorio de un nuevo modelo militarista y represivo. "¡Estamos en guerra!", declaró con total solemnidad el Presidente Hollande, cuando es una afirmación absolutamente falsa, deshonesta e indecente. Son ellos, los dirigentes políticos, los que nos conducen por estos derroteros. En respuesta a los atentados de Charlie Hebdó el primer despliegue del gobierno (¡socialdemócrata!) fue la activación del sistema Vigipirate, diseñado en 1978, cuyo último perfeccionamiento data de 2015. Los atentados del 13 de noviembre de 2015, en la Sala Bataclán, de los que se cumplieron un año recientemente, llevaron a Hollande a afirmar que se trataba de "un acto de guerra del Estado Islámico", aunque --como es público-- los terroristas hayan nacido en Bélgica y en París. La clasificación de amenaza por parte de un Estado exterior beligerante conlleva implícitamente una intencionalidad en la respuesta. Y así fue: en el plano exterior Francia actuó con violencia bombardeando Raqqa (Siria), donde el Estado Islámico tendría sus bases, escamoteando las críticas sobre haber causado bajas civiles. Y así, apagar el fuego con gasolina parece haber sido la consigna del gobierno Hollande, que se ha convertido en un presidente absolutamente desprestigiado. De hecho, es el presidente con más baja valoración popular. No sólo por estas decisiones a las que nos estamos refiriendo, sino también por su política fuerte de hostigamiento a los sectores obreros franceses, con una reforma laboral fuertemente contestada en las calles por sindicatos y movimientos sociales. En el plano interno, el gobierno francés respondió con el Estado de Emergencia, que se tradujo en cierre de escuelas, colegios y Universidades, la suspensión general de derechos y garantías constitucionales, el despliegue del Ejército en las calles y severos controles fronterizos. Toda esta situación acaba de ser prorrogada hasta julio de 2017. Continuaremos en siguientes entregas.

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16 diciembre 2016 5 16 /12 /diciembre /2016 00:00
Fuente Viñeta: http://www.ecorepublicano.es/

Fuente Viñeta: http://www.ecorepublicano.es/

Al igual que la esclavitud o el apartheid, la pobreza no es natural, está creada por el hombre y por tanto puede ser superada y erradicada por las acciones de los seres humanos

Nelson Mandela

BLOQUE II. ESTRUCTURA BÁSICA DE LA DESIGUALDAD

 

Como ya avanzamos en el último artículo, a partir de esta entrega número 16 vamos a abordar las características, manifestaciones y estructura básica de la desigualdad, tanto en nuestro país como a nivel global. Expondremos los datos más relevantes, los hecho más contradictorios, los desencadenantes fundamentales, los informes de las principales ONG's que estudian el tema, sus principales recomendaciones, y la relación de la desigualdad con otros factores sociales, entre otros asuntos relacionados. La estructura social básica que consagra la desigualdad en nuestro país queda patente y resumida de la forma más simple, pero también más descarnada: hoy día, exigir una vivienda digna, un trabajo digno, educación, energía, luz, sanidad, una renta básica o comida para todos los/as ciudadanos/as es considerado "extremista", "radical" y "antisistema". Reclamar los derechos humanos más fundamentales puede convertirse en práctica peligrosa. En cambio, potenciar las fugas de capitales, extender el trabajo esclavo o ignorar las peticiones de los refugiados por conflictos armados, no sólo son prácticas habituales, sino incluso reconocidas y premiadas. Con esto queda todo dicho. Este es el modelo de sociedad imperante. Pero vamos a contarlo con más profundidad y detalle. 

 

Comenzaremos tomando las palabras de uno de los mejores referentes del intelectualismo vasco de izquierdas, como es Iñaki Gil de San Vicente, cuando nos explica: "En realidad, definir la pobreza es un problema de metodología sociopolítica y de crítica a la propiedad privada de las fuerzas productivas: hay que hablar de empobrecimiento más que de pobreza. Y el empobrecimiento hay que verlo tanto en su forma relativa como en su forma absoluta. La primera, la relativa, existe cuando la riqueza de la clase dominante aumenta más que los recursos de las clases explotadas, incrementándose la distancia que les separa. El empobrecimiento absoluto, la segunda, se produce cuando las clases explotadas tienen menos recursos hoy que ayer, es decir, empeora cuantitativa y cualitativamente en todos los sentidos si se compara su presente con su pasado. El empobrecimiento es absoluto cuando, por ejemplo, conlleva el desahucio, o la pobreza energética o alimentaria, o restricciones culturales y sanitarias por incapacidad de comprar medios de estudio, medicinas, etc. Las mujeres, la infancia y la tercera edad son los grupos sociales más afectados dentro del pueblo trabajador. El empobrecimiento va unido a la precarización e inseguridad vivencial. La precariedad vital es una constante capitalista que se multiplica con el neoliberalismo y, sobre todo, con la mundialización de la ley del valor y del mercado". Y en efecto, la actual arquitectura social proyectada para acrecentar las desigualdades, incide en ambos factores que destacaba Gil de San Vicente, como son el empobrecimiento relativo y el absoluto. 

 

Seguimos datos a continuación de un reciente artículo de Josefa Gil para el medio Diario 16 titulado "Pobreza en España: 15 datos para la vergüenza", muy ilustrativo al respecto. Los datos surgen del análisis del indicador AROPE, que ya comentamos en los artículos iniciales de esta serie. Allí comentamos que son tres los factores que se analizan para ofrecer los valores de este indicador: el desempleo, la pobreza y la privación material. El estudio combinado de estos tres factores nos da una visión de conjunto sobre el nivel real o más aproximado de pobreza y exclusión que sufren la población. Combina los factores de renta (empobrecimiento relativo), privación material severa (empobrecimiento absoluto) y baja intensidad del empleo (precariedad, manifestada hoy día de múltiples formas). El AROPE está armonizado a nivel europeo, por lo que permite comparar las cifras de los distintos países. En la mayoría de los valores clave sobre pobreza y exclusión social, nuestro país se lleva la palma, ya que se encuentra por debajo de la media europea. Pues bien, los 15 datos para la vergüenza española son los siguientes: 

 

1.- El AROPE español en 2015 alcanzó la cifra del 28,6% en cuanto a pobreza y exclusión social. Más de 13 millones de personas viven en dicha situación. En toda la Unión Europea son algo más de 122 millones de personas, pero la media de dicho indicador es del 24,4%.

 

2.- España es el tercer país con mayor desigualdad dentro de la UE, después de Rumanía y Serbia. En nuestro país, el 10% más rico obtiene una cuarta parte de los ingresos de toda la población. 

 

3.- Existe un 2,2% de la población que sufre a la vez los tres factores que integran el AROPE: desempleo, pobreza y privación material. De hecho, son más de un millón las personas que se encuentran en la peor situación económica y social posible. 

 

4.- La pobreza afecta a un 22,1% de la población. Esto se traduce en más de 10 millones de personas, más de 10 millones de seres humanos, con nombres y apellidos, más de 10 millones de vidas, con sus problemas, sus limitaciones y su precariedad. 

 

5.- Aproximadamente 3 millones y medio de personas viven en pobreza severa, es decir, que tienen ingresos por debajo de los 333,8 euros mensuales. 

 

6.- Unas 4.670.000 pensiones, la mitad del total, están bajo el umbral de la pobreza. Típicamente, se trata de pensiones no contributivas que no llegan a cubrir la más mínima dignidad humana. Simplemente, no se puede vivir así. 

 

7.- Un 44,8% de las personas en desempleo y el 21% de las "inactivas" constituyen los grupos más afectados por la pobreza. 

 

8.- La tasa de trabajadores/as pobres (que no superan el umbral de la pobreza, a pesar de tener un trabajo) ha pasado del 11,7% en 2013, al 14,2% en 2014, y al 14,8% en 2015. A pesar de ello, el Gobierno tiene la indecencia de afirmar que sus reformas "están funcionando". Es cierto, están funcionando, pero para cumplir sus objetivos: incrementar la pobreza y la desigualdad. 

 

9.- La tasa de privación material severa ha ascendido del 4,5% en 2009 al 6,4% en 2015, afectando ya a casi 3 millones de personas. 

 

10.- El grupo de menores de 16 años tiene la tasa más alta de privación material severa: 9,9%. Les sigue el grupo de adultos jóvenes entre 16 y 29 años, con un 8,4%. 

 

11.- El 11% de la población tiene retrasos en los pagos relacionados con la vivienda principal (hipotecas, alquileres, tasas, etc.), y el 10,6% no puede calentar adecuadamente sus viviendas (pobreza energética).

 

12.- El 13% de las familias monoparentales (más bien debieran llamarse "monomarentales", ya que se trata de mujeres con hijos a cargo) sufren privación material severa, más que el doble de los hogares con niños y dos adultos, y 3 veces más que los hogares sin niños/as.

 

13.- Otro año más, el riesgo de pobreza y exclusión social afecta a más de 3 niños y niñas de cada 10, en nuestro país. La pobreza infantil es un hecho cada vez más dramático. De ahí que le dedicaremos un bloque temático separado en su momento. 

 

14.- En la infancia (menores de 16 años), la tasa de pobreza descendió del 35,4% en 2014 al 33,4% en 2015.

 

15. En  el caso de las personas adultas y jóvenes (en el segmento entre 16 y 29 años), la tasa asciende del 36,4% al 38,2% en el último año analizado. 

 

Todo ello se refiere únicamente a nuestro país. En la próxima entrega, revisaremos la situación a nivel internacional.

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14 diciembre 2016 3 14 /12 /diciembre /2016 00:00
Hacia la superación del franquismo (I)

El pasado que no conocemos, que no cuestionamos, que no sometemos a debate ético, que no juzgamos, que queda impune, corremos el riesgo de que se naturalice en nuestro presente. No deberíamos aceptar que lo intolerable del ayer acabe siendo tolerado hoy porque no hemos pensando críticamente sobre lo que supuso ayer y lo que significa hoy

Jordi Mir

La paz no significa sólo la ausencia de guerras, sino que representa también un estado interior, un estado de tranquilidad emocional, de haber pasado página de cuantos hechos abominables hayan podido perturbarnos en nuestra reciente historia. Ello es aplicable a las personas, y también a los pueblos, a las colectividades humanas. De hecho, sólo se alcanza la paz cuando estamos también en paz con nosotros mismos. Y en ese sentido, la superación auténtica y completa del franquismo representa una deuda pendiente que como sociedad que se autodeclara democrática tenemos que saldar. Una página negra de nuestra historia que hay que superar. Pero para poder superarla, antes hay que haberse enfrentado a ella, hay que haberla conocido, y hay que haberla reparado en todas sus dimensiones. Y justamente aquí es donde nuestro país falla estrepitosamente. Por eso, esta breve serie de artículos, que ahora comenzamos, va dedicada precisamente a eso: a la superación del franquismo en nuestro país. La desvergüenza de nuestras instituciones, muchas de ellas procedentes del franquismo, han intentado que las nuevas generaciones no conozcan la perversidad de la dictadura que aquí se vivió durante casi cuarenta años, en las escuelas no se ha estudiado la historia reciente de nuestro país, o si se ha hecho, se ha hecho tapizándola con un barniz hipócrita para quitarle toda su crudeza. Así no podemos continuar.

 

Y por si todo ello fuera poco, incluso los dirigentes políticos de la derecha, herederos de la época franquista en su inmensa mayoría, lo han expresado con total descaro. Por ejemplo, el ex Ministro del Interior con la primera legislatura de Rajoy, el impresentable Jorge Fernández Díaz, aseguró recientemente, a preguntas de los periodistas, refiriéndose a quienes le criticaban: "Algunos quieren ganar ahora la guerra que perdieron hace 80 años". Lamentables palabras de todo un líder político que además ha representado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Este es el panorama que tenemos. Bien, queremos que esta serie de artículos contribuya, por lo menos, a intentar informar, divulgar, crear conciencia, crear responsabilidad colectiva del tremendo daño que nos hacemos mientras continuemos ignorando la barbarie de la Guerra Civil y de la posterior dictadura a la que estuvimos sometidos durante gran parte del pasado siglo XX. Por tanto, y en primer lugar, vamos a exponer qué fue de verdad el franquismo, ya que es un tema que ni siquiera nuestros escolares aprenden en sus centros docentes, pues muchas editoriales y autores siguen utilizando eufemismos para el régimen franquista tales como "régimen autoritario", y otros por el estilo (incluso Rajoy, en su discurso de investidura, se refirió al régimen franquista en esos términos). Bien, comencemos por explicar qué había anteriormente al levantamiento militar del General Franco, y las verdaderas razones de dicha sublevación. El 14 de abril de 1931 se proclamó la Segunda República en nuestro país. Fue una oportunidad histórica magnífica para todos los pueblos del Estado Español. Acabado el régimen monárquico de Alfonso XIII y la breve dictadura de Primo de Rivera, la II República Española encarnó la democracia y la modernidad, la libertad, la educación y el progreso, la igualdad y los derechos universales para todos los ciudadanos/as. 

 

La Constitución Republicana de 1931 significó una Carta Magna abierta al progreso y a los avances sociales, evolucionada y pionera en muchos aspectos, siendo quizá la más avanzada de su tiempo. . Seguimos a continuación parte de la exposición de Víctor Arrogante en su reciente artículo "Por una Constitución Republicana", publicado originalmente en Diario 16. La Constitución diseñaba una República social, democrática y reformista. En su artículo 1, declaraba que "España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de libertad y justicia. Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo. La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía de las regiones y de los municipios". Declaraba la Constitución que todos los españoles son iguales ante la ley, el Estado Español no tiene religión oficial, y estará integrado por municipios mancomunados en provincias y por las regiones que se constituyan en régimen de autonomía. También declaraba que "España renuncia a la guerra como instrumento de política nacional", declarando un Estado expresamente pacifista. Una de las novedades que le confieren su rasgo más democrático, en la época, fue el reconocimiento del sufragio universal, incluyendo a las mujeres. La Constitución reconocía también la libertad religiosa, de expresión, reunión, asociación y petición; el derecho de libre residencia, de circulación y elección de profesión; inviolabilidad del domicilio y correspondencia; protección a la familia, derecho al divorcio, al trabajo, a la cultura y a la enseñanza. Se suprimían los privilegios de clase social y de riqueza, y se abría la posibilidad de socialización de la propiedad y de los principales servicios públicos. 

 

La Constitución Republicana de 1931 también rompía con la tradición bicameral, eliminando el Senado. El Congreso salió reforzado con la facultad de destituir al Jefe del Estado (con mandato de siete años). La República se declaraba laica, garantizaba la libertad de culto, prohibiendo a las órdenes religiosas ejercer la enseñanza, y desvinculaba al Estado de la financiación de la Iglesia. Lógicamente, esta situación, que prometía consolidarse y avanzar, molestaba mucho a los sectores de la oligarquía (empresarios, militares, terratenientes, aristócratas, la Iglesia Católica, etc.), que veían con muy malos ojos la evolución social que España estaba protagonizando. Y así, un grupo de militares fascistas (hemos de insistir en que fue un determinado grupo, pues muchos otros militares siguieron siendo fieles a la República), capitaneados por el General Franco, se levantó en armas contra el régimen democrático y legítimo de la República, provocando en primer lugar una cruenta Guerra Civil que duró tres largos años (1936-1939), y luego una dictadura represora, genocida, sangrienta y vengativa que duró durante los cuarenta años siguientes, hasta la muerte del dictador a finales de 1975. Del Blog de Héctor Braojos, "Tribuna Histórica", vamos a basarnos en su artículo "La paz de Franco: venganza y castigo", para describir los terribles horrores de la Guerra Civil y de la posterior dictadura. No queremos caer en lo macabro ni lo escabroso más allá de describir fielmente el modelo de sociedad al que nos llevó el franquismo. Por tanto, en las siguientes líneas, y en las sucesivas entregas de artículos de esta serie, los lectores y lectoras no encontrarán nada de exageración ni de inventiva. Sólo la cruda realidad. Una realidad a la que nuestro país sigue dando la espalda, e ignorando, a pesar de los múltiples llamamientos internacionales a recuperar la Memoria Histórica, y a reconocer la verdad, la justicia y la reparación a las víctimas. 

 

Después de casi tres años de acoso y derribo, en 1939, la Segunda República española agonizaba a la espera de la estocada final del fascismo. La legalidad democrática del Estado se desmoronaba de manera forzada con la guerra, dando paso a una dictadura cruel que basaría su nuevo ordenamiento jurídico en el abuso sistemático de los vencidos, de forma abyecta, despiadada y criminal, manifestado de múltiples formas, desde la esclavitud hasta la humillación o el asesinato, amparándose en juicios sumarísimos sin garantías. Después de casi tres años de guerra civil, donde se enfrentaron (usando la terminología de la época) el "bando republicano" (el defensor de la legalidad democrática y legítima de la República) y el "bando nacional" (seguidor de los golpistas), la sanguinaria actuación del golpismo no detendría su siniestra actividad tras conseguir la victoria. Franco se opuso a cualquier negociación con los leales a la democracia republicana, por lo que los deseos de paz, piedad y perdón del Presidente Azaña, pronunciados en 1938, se vieron defraudados, rompiéndose en mil pedazos. La inseguridad de lo que podía venir, las precarias posibilidades de escapatoria, las noticias de los asesinatos masivos del fascismo y la responsabilidades de mantener familiares con vida, convirtieron el futuro inmediato en un sentimiento de tremenda angustia para todos los españoles, que veían cada día más cerca la victoria reaccionaria, apoyada por el fascismo italiano de Mussolini y el nacionalsocialismo alemán de Hitler. Continuaremos en siguientes entregas.

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13 diciembre 2016 2 13 /12 /diciembre /2016 00:00
Fidel o Trump: Socialismo o barbarieFidel o Trump: Socialismo o barbarie

Después de las elecciones en los Estados Unidos el mundo se ha convertido en un lugar peligroso, ya que las chispas comenzaron a volar en todas direcciones encendiendo el odio y el miedo. Lo hemos visto en la última década en Europa con nuevos inmigrantes y ahora vemos en los EE.UU. que los supremacistas blancos comienzan a catalogar la victoria de Trump como una victoria de la "raza blanca" mientras pintan esvásticas en las paredes

Samah Salaime

Revolucionario hasta la médula, [Fidel] liberó a su pueblo de la opresión y de la cultura gringa que lo asfixiaba, expropió y nacionalizó todo lo que antes era de cuatro magnates subordinados a la mafia norteamericana, y ejerció el internacionalismo con la misma potencia que antes había desarrollado para derrotar al tirano

Carlos Aznárez

Creo que nunca la famosa dicotomía que expresara tan magistralmente Rosa Luxemburgo ha tenido plasmación práctica y real de forma tan clara y contundente. Hace pocos días, se nos iba el gran artífice de la Revolución Cubana, el Comandante Fidel Castro, justo pocas semanas después de que los estadounidenses eligieran a su nuevo inquilino para la Casa Blanca, Donald Trump. Pensamos que ambos representan con absoluta fidelidad los dos extremos que la célebre pensadora marxista invocara en su famosa expresión. Fidel fue un símbolo, un referente mundial contra la injusticia y la explotación, mientras que Trump es sólo un subproducto de la perversa sociedad capitalista fría, criminal y calculadora que arrasa pueblos, sociedades y culturas. Mientras Fidel es parte de la memoria colectiva de Cuba, de América Latina y de todos los pueblos del mundo que han tenido que luchar contra un sistema opresor, Donald Trump representa justamente a ese sistema. Y así, mientras Fidel condujo a su pueblo por la senda de la justicia social y se entregó en la lucha por la ayuda y la cooperación con otros pueblos hermanos, la isla y su líder se convirtieron en objetivo enfermizo de Washington, que proyectó toda una campaña de chantajes, sabotajes y bloqueos para asfixiar la economía de la isla, y revertir las conquistas sociales de la revolución.

 

Mientras Fidel es Humanidad, y un referente ético y moral para muchas generaciones, Donald Trump es sólo un ególatra ignorante metido a político, al que le tendrán que enmendar constantemente la plana, y sacar las castañas del fuego después de sus constantes meteduras de pata. Mientras a Donald Trump se lo dieron todo hecho, sólo ha tenido que administrarlo, Fidel no sólo conquistó para su pueblo la libertad y la dignidad, sin renunciar a sus principios, sino que además obligó al más poderoso imperio del planeta a reconocer el fracaso de su política de hostigamiento hacia Cuba, y a reconducir las relaciones diplomáticas, ante la presión de la comunidad internacional. Y mientras Fidel sirve de referencia y modelo para todos los líderes revolucionarios del mundo, y para todos los procesos de emancipación y de soberanía, Donald Trump es únicamente modelo para las organizaciones racistas, supremacistas, xenófobas y fascistas en general, a tenor de los apoyos que ha suscitado su elección como Presidente tanto dentro como fuera de su país. Porque mientras Fidel conseguía todas estas cosas para su pueblo, ¿qué hacía Donald Trump? Pues administrar la fortuna de su padre, llevar una vida lujosa y excéntrica, expandir su holding inmobiliario, pasearse por diversas series televisivas, y protagonizar un reallity show donde lo que más le gustaba era decirle a los concursantes: "¡Despedido!". Ese es todo su currículum.

 

Mientras Fidel ofrecía su colaboración y la de su pueblo incluso al enemigo opresor, Washington ensayaba y erraba en diversas formas de asesinar al líder cubano. Donald Trump acaba de manifestar que volverá a dicha política de hostigamiento hacia la Revolución Cubana. La barbarie del imperialismo no puede permitir que a poco más de 100 km. de sus costas exista un pequeño pueblo que haya demostrado al mundo que se pueden hacer otras políticas, y mientras Trump aumentaba su fortuna personal, Fidel se encargaba de erradicar el hambre y el analfabetismo entre su pueblo, y mientras el Gobierno del que ahora Trump es titular se esforzaba en intentar invadir, sabotear y bloquear la economía cubana, y en desatar toda su ira mediante campañas mediáticas de ámbito mundial empeñadas en desprestigiar la revolución cubana, Fidel consagraba su modelo político y social en eliminar las desigualdades, y en universalizar los servicios públicos ligados a los derechos humanos más básicos. Mientras los médicos cubanos son ejemplo mundial de solidaridad y de cooperación, Trump manifestó durante su campaña electoral que eliminará el incipiente sistema sanitario que Obama creó durante su mandato. Socialismo o barbarie. 

 

Y con respecto al gravísimo problema del cambio climático, Fidel se interesó en grado sumo por dicho fenómeno, estudiando y contribuyendo en lo que pudo en concienciar sobre la gravedad del mismo y la necesidad de actuar. Trump, sin embargo, con su estilo necio y arrogante, argumenta que el cambio climático es un cuento chino, y que está dispuesto a deshacer todo lo andado. Sólo el socialismo que germinó en Cuba será capaz de trazar otro camino de producción y de consumo que nos aleje de la barbarie capitalista responsable de aniquilar el planeta, y todos sus seres vivos, incluyendo a la propia especie humana. Por el contrario, actitudes temerarias como las de Trump serán las responsables de conducirnos al abismo y al precipicio climático. Cuando pasen cientos de años, los libros de historia hablarán de Fidel, de sus hazañas, de su valentía, de su tenacidad y de su inteligencia, mientras que posiblemente, el nombre de Trump ni se mencione. Normal: Fidel fue un gigante, y Trump es un fantoche. Fidel es Socialismo, Trump es barbarie. En resumen, mientras Fidel sembró en su pueblo las semillas de la dignidad, de la rebelión, de la valentía, de la tenacidad, de la soberanía, de la humanidad, de la cooperación, del internacionalismo y del socialismo, todas estas palabras ni siquiera tendrán significado para Trump, que desde su tremenda pequeñez se atreve a criticar la inconmensurable y gigantesca obra de Fidel. 

 

A Fidel lo aclamaban por las calles en su paseo triunfal después de derrocar a la dictadura de Batista, mientras que a Trump le han abucheado, y nada más conocerse su pírrica victoria electoral, una marea humana se echó a las calles bajo el eslogan "Not My President!". Y de cara al futuro, lo más probable es que Cuba siga siendo una isla revolucionaria, socialista y antiimperialista, que marque el rumbo y el camino a todos los pueblos que quieran emanciparse del yugo colonial, mientras que los Estados Unidos de Trump seguirán representando el nefasto imperio lleno de indecencia y de agresividad política, responsable del declive espiritual, social, económico y ecológico que representa el capitalismo a escala planetaria. Las diferencias, pues, son abismales, Fidel creó lo más cercano al paraíso en la tierra, Trump contribuirá a crear aún un infierno capitalista más brutal. Socialismo o barbarie: Fidel o Trump. Ustedes...¿eligen?

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12 diciembre 2016 1 12 /12 /diciembre /2016 00:00
Por la senda del Pacifismo (28)

El Estado Islámico tiene una madre en la invasión de Irak y un padre en Arabia Saudí . Si la intervención militar occidental ha facilitado razones a los desesperados del mundo árabe, el reino saudí les ha dado creencias y convicciones. Si no se entiende esto, es imposible ganar la batalla. Se matarán yihadistas, pero volverán a surgir en las próximas generaciones, alimentados con los mismos libros

Kamal Daud, escritor argelino

El actor saudí es fundamental en todo este despliegue, así como para el buen entendimiento de los conflictos en todo el Oriente Medio. Seguramente además es un actor que a Washington se le ha ido de las manos, por lo cual creemos que tarde o temprano será objeto de una involución. Pero la crueldad saudí se manifiesta, como hemos dicho, en diferentes frentes hoy día. Ya hemos comentado en artículos anteriores de pasada la guerra en Yemen, y vamos a dedicarle a continuación un poco más de atención. El medio de comunicación Middle East Eye Staff publicó el pasado verano un artículo, que fue traducido para el portal español Rebelion.org por Sinfo Fernández, y en el cual nos basamos para los siguientes datos, análisis y comentarios. En agosto pasado se cumplían 500 días de combate en Yemen, y ya entonces las cifras eran escalofriantes, en un país además ya devastado, pobre y abandonado: 6.500 muertos (más de la mitad de los mismos eran civiles), 32.000 heridos, 3 millones de personas internamente desplazadas, casi 20 millones de yemeníes no tienen acceso al agua potable (sobre una población total de 26 millones), más de 14 millones de personas no disponen de ninguna atención sanitaria, y 8 de cada 10 habitantes yemeníes se encuentra bajo necesidad de ayuda humanitaria, una ayuda que además no llega lo suficiente, pues estamos hablando de una guerra silenciada mediáticamente. Yemen se encuentra en la más absoluta desesperación. 

 

En septiembre pasado la cifra de muertos aumentaba ya a 10.000, según Naciones Unidas. Su situación humanitaria es absolutamente insostenible, según el Consejo Noruego para los Refugiados. Esta guerra comenzó en marzo de 2015, cuando Riad lanzó su campaña de bombardeos aéreos indiscriminados para hacer retroceder a los rebeldes huzíes, de quienes los saudíes afirman que cuentan con el apoyo de su enemigo regional, Irán. Los huzíes se hicieron con el control de la capital, Sanaa, en septiembre de 2014, obligando a Hadi a exiliarse en Riad. El desplazamiento de personas sólo puede ser interno, ya que Yemen sólo hace frontera con Arabia Saudí, justo el país que les ataca, y con el mar. Más de 7 millones de yemeníes sufren inseguridad alimentaria grave, y la economía del país se encuentra absolutamente paralizada. Y vergonzosamente, como decimos, el mundo occidental mira para otro lado ante esta inhumana e insostenible situación. Nuestro "civilizado" Occidente, una vez más, es cómplice de este horror. Desde que se inició la guerra, Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos han apoyado a la coalición saudí y sus ataques contra diversos objetivos de Yemen. Continúan vendiéndoles armas por un lado, mientras por otro lado, con una evidente hipocresía, intentan persuadir a los saudíes para que permitan que entre la ayuda humanitaria a Yemen. Pero no queda aquí la hipocresía de estas grandes potencias. El año pasado, Gran Bretaña y Estados Unidos ayudaron a bloquear una iniciativa holandesa en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para que se llevara a cabo una investigación internacional independiente sobre las violaciones del derecho humanitario internacional, de forma absolutamente vergonzosa. 

 

Pero cuando sus representantes diplomáticos acuden a las ruedas de prensa, sólo se escuchan bellas palabras y muy buenas declaraciones de intenciones. Siempre es lo mismo. Incluso son capaces de negar la más absoluta evidencia, como cuando han afirmado que en la guerra de Yemen no se ha violado el derecho humanitario internacional, cuando hay infinidad de pruebas que demuestran lo contrario. La conclusión es evidente: la coalición internacional ha estado protegiendo a Arabia Saudí y a sus aliados mientras libra en Yemen una guerra homicida e ilegal. Una absoluta barbarie, que jamás debería producirse según el derecho internacional. Pero ya sabemos: los saudíes son aliados de los británicos y estadounidenses desde hace mucho tiempo, un importante comprador de armas británicas y un productor clave de petróleo. Así pues, haciendo gala una vez más de la enorme hipocresía que existe en torno a los conflictos bélicos y al terrorismo internacional, hay muchas razones para suponer que el Reino Unido posee firmes motivos para ignorar, disfrazar o subestimar las pruebas de que la coalición liderada por los saudíes ha violado el derecho humanitario internacional, que estipula protecciones muy firmes para los civiles atrapados en combate, y prohíbe el ataque contra instituciones civiles, como escuelas u hospitales. Y mientras todo ello ocurre, miles de niños son masacrados diariamente, sin que dichas matanzas tengan ningún eco mediático. Y por su parte, los refugiados de esta guerra lo tienen aún más complicado. Veamos por qué. 

 

En efecto, el silencio sobre los refugiados yemeníes se debe sobre todo a la práctica imposibilidad de abandonar el país y llegar a un país europeo para contar las atrocidades que allí se viven. Y no tienen esperanza alguna de poder lograrlo, porque para poder escapar por tierra, los refugiados tendrían que atravesar cientos de kilómetros de desierto controlado por Arabia Saudí, el país que les bombardea. Y para escapar por mar, tienen que evadir el bloqueo naval saudí, dirigiéndose por tierra a una costa tan hostil como la de Eritrea. El panorama es, pues, absolutamente desolador. Una inmensa ratonera donde no existen posibilidades de salir, ni de recibir ayuda humanitaria del exterior, bajo un absoluto silencio del mundo occidental. Todo ello explica que, a pesar de que su situación es casi tan desesperada como las víctimas de la guerra siria, los yemeníes son invisibles para Europa. Una guerra terrible se cuece día a día, un desastre instigado y secundado por Occidente y sus potencias del "mundo libre", para el cual no se levantan banderas, no se proponen minutos de silencio, no aparecen imágenes en los informativos...en una palabra, simplemente no importa para nuestro mundo occidental. ¿Puede una sociedad honesta y mínimamente sensible ignorar estos aberrantes hechos? ¿Puede el mundo occidental, "libre" y "democrático" esconder sus efectos, ignorar lo que allí ocurre, mirar para otro lado? ¿Con qué autoridad moral elevamos nuestros sentimientos cuando ocurren matanzas en suelo local, mientras condenados a estos habitantes a la destrucción más horrenda y desesperante? 

 

Veamos lo que opina sobre esta guerra una experta internacional como Nazanín Armanian, politóloga e investigadora, en una reciente entrevista de Enric Llopis para el medio Rebelion.org: "La guerra de Yemen es una de las más silenciadas. Desde marzo de 2015 hasta hoy no han parado los bombardeos. De esto no se habla porque a ver quién menciona en la prensa española los crímenes de Arabia Saudí, cuando su monarca y nuestro rey son "hermanos". O en el AVE de La Meca a Medina hemos realizado grandes inversiones. También Repsol trabaja en Arabia Saudí. Este país, con el apoyo de Estados Unidos, ha bombardeado en Yemen depósitos de agua y de alimentos, así como campos de refugiados. Pero no hay refugiados yemeníes. Primero, porque no tienen por dónde huir: una de las fronteras es con Arabia Saudí y la otra con el mar, donde Estados Unidos tiene una base militar (en el Golfo de Adén). Mucha gente, sobre todo niños, han muerto de hambre y de sed. Incluso  han regresado enfermedades que habían desaparecido, como el cólera. Sin embargo, como se trata de una guerra silenciada, no hay ONG's que vayan a ayudarles. Y no se trata de un conflicto entre un gobierno sunita y una milicia chiíta pro-iraní --los huzíes--, que tal vez sean 20.000 personas en un país de 26 millones de habitantes. Arabia Saudí busca en Yemen una salida al mar para exportar su petróleo, y Estados Unidos neutralizar la influencia de China. Si controla el Puerto de Adén, los norteamericanos pueden cerrar el Estrecho de Bab-el-Mandeb, por el que pasa la mayor parte del comercio de China a los países del Mar Rojo". Pues ahí tenemos las causas. Como siempre, razones y objetivos de tipo geopolítico, para la consecución de los cuales no importa que mueran cientos de miles, incluso millones de personas, aunque se despierten los más grandes monstruos del ser humano. Continuaremos en siguientes entregas.

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9 diciembre 2016 5 09 /12 /diciembre /2016 00:00
Fuente Viñeta: http://www.ecorepublicano.es/

Fuente Viñeta: http://www.ecorepublicano.es/

Las 3 personas más ricas del mundo son tan ricas como los 48 países más pobres

Fuente: ONU-PNUD 1998

Finalizaremos en la presente entrega número 15 el primer gran bloque temático de esta serie de artículos, dedicado a los ricos, a su mundo y a su poder. Un poder tremendo, como hemos puesto de manifiesto en infinidad de ejemplos, así como la necesidad de reducirlo, si no queremos que las desigualdades sociales en todo el mundo continúen generando una mayor brecha. Los ricos han configurado una nueva clase mundial, un nuevo poder social, un poder fáctico que es capaz de enfrentarse internacionalmente a gobiernos e instituciones. El escritor y analista Raúl Zibechi lo expone de forma magistral en este artículo para el medio La Jornada. Según Zibechi, las clases dominantes del mundo decidieron, hace relativamente poco tiempo, desatar una guerra contra los pueblos para mantenerse en el poder, en esta época de cambios agudos y graves crisis mundiales. Y concluyeron que, para desatar esa guerra, y someter a las clases más vulnerables, las democracias eran un obstáculo en su camino, y por tanto, necesitaban neutralizarlas, ponerlas a su servicio, convertirlas en democracias de baja intensidad, y hacer que sus dirigentes y gobernantes se conviertan en sus fieles vasallos. Y así, la inmensa mayoría de gobiernos del planeta, de corte neoliberal, comenzaron una tremenda ofensiva contra las clases populares, contra los más humildes, contra los más desfavorecidos, contra los de abajo. 

 

Noam Chomsky también sigue esta línea argumental en la descripción de estos gobiernos neoliberales al servicio de los ricos: "Son gobiernos para los que la democracia real es sólo una declamación hueca, puesto que los nuevos ricos del mundo detestan la democracia, y en su íntima naturaleza está el combate a toda forma de participación popular en las grandes decisiones políticas", ha manifestado. La democracia representativa se vuelve papel mojado, pues en realidad la representación que hacen los gobernantes se reduce a la de las clases más poderosas. Y a partir de ahí, toda una estrategia política calculada y proyectada minuciosamente, se lanza al ataque para conseguir su objetivo. La primera respuesta, como relata Raúl Zibechi, es que hay demasiada gente en el mundo y que el planeta no admite tanta población, si es que todos pretendieran vivir, no ya como vive ese 1% más rico, sino, por ejemplo, al nivel del 20-30% de la población que obtiene mayores ingresos. El mundo diseñado para el dominio de ese 1% apenas tolera la mitad de la población actual del planeta. Por supuesto, los grandes objetivos de desarrollo (tales como la erradicación del hambre y de la pobreza, de los conflictos bélicos, de la universalización educativa, etc.) quedan ridiculizados y descartados, pues no están obviamente entre los objetivos de esta élite social superpoderosa. Generan para disculparse una serie de bulos de todo tipo (como el que dice que el planeta no genera alimentos para todos, cuando es una solemne falsedad, pues está demostrado que los recursos actuales podrían dar de comer a más de 12.000 millones de personas, un número superior al de habitantes actuales del planeta). 

 

Para ellos, por tanto, todo ese ingente capital humano sobra, y ya no cuentan ni siquiera como generador de plusvalor, ya que el sistema capitalista, en su actual fase neoliberal y financiarizadora, genera los recursos simplemente robando y especulando. El segundo punto de la ofensiva es convencernos de la insostenibilidad del llamado Estado del Bienestar (aguantado en los grandes pilares de los servicios públicos dedicados a la educación, la sanidad, la dependencia, las pensiones, los servicios sociales, etc.), y bajo este falso pretexto, desarrollar políticas para derribarlo. Con ayudas de grandes ejércitos de "pensadores" a su servicio (abogados, economistas, periodistas, etc.) generan toda una propaganda basada en miles de informes y estudios, que únicamente se dedican a generar estos bulos, estos falsos dogmas del pensamiento dominante. Y así, van generando toda una conciencia social contraria al sostenimiento de estos servicios públicos y universales, propagando su insostenibilidad gracias a estos indecentes voceros. Su misión es legitimar poco a poco una visión social proclive al desmantelamiento de los mismos, y por ende, la legitimación de que las democracias que conocimos ya no son necesarias ni útiles para el tipo de sistemas políticos funcionales a la acumulación por desposesión/despojo/robo que estamos padeciendo. Los ricos están detrás de las políticas de acoso y derribo a las clases populares, así como a las políticas que favorecen al gran capital, a las grandes empresas y a la acción expansiva y colonizadora de las mismas, llegando a desplazar a pueblos enteros, expoliando y aniquilando sus recursos naturales. 

 

El tercer gran objetivo de ese poderoso 1% es neutralizar todo movimiento de resistencia en su contra, tanto a escala local de los diversos países, como a escala global, bajo los parámetros del sistema-mundo capitalista. Y así, desde los partidos de izquierda hasta los movimientos sociales antisistémicos, cualquier intento de cuestionar los grandes pilares de este perverso sistema-mundo es acosado, derribado y aniquilado. Los ejemplos se cuentan por cientos: el chantaje a Grecia, el acoso a Venezuela, el impeachment en Brasil, o la aniquilación del ex Secretario General del PSOE obedecen en el fondo a las mismas estrategias y a los mismos objetivos, y están planeados por los mismos agentes, que no son otros que la gran oligarquía nacional e internacional, que no tolera disidencias ni rebeliones, aunque sean conatos de las mismas. Aunque en períodos anteriores predominaba la negociación con los sindicatos y se toleraba que las izquierdas socialdemócratas ocuparan los gobiernos, en la nueva etapa, con la excusa de la crisis, les parece necesario cerrar filas y evitar desviaciones en sus planes de mantener a raya a los de abajo. Pero todo ello, lógicamente, lo hacen no por las bravas, sino mediante tácticas y eslóganes muy bien diseñados. Por supuesto, el 1% manifiesta fidelidad y respeto por la democracia, porque necesita ilusionar y empatizar con los de abajo, haciendo alegatos al voto popular, al sistema de partidos, a la convivencia y a la concordia, a los valores de estabilidad, paz social, crecimiento económico, creación de empleo, y muchos otros por el estilo. De esta forma, disfrazan sus auténticos objetivos bajo buenas palabras y declaraciones de intenciones, mientras su verdadero plan no es otro que aniquilar las conquistas sociales y democráticas. 

 

Domestican a los escalones superiores del aparato estatal mediante sus lobbies, por lo cual los políticos y altos cargos se convierten en sus representantes para gestionar el modelo actual de acumulación de riqueza. El corrupto sistema al servicio del 1% se empeña en cooptar y comprar a quienes puedan oponer algún tipo de resistencia. Y si algún gobernante o dirigente político comienza a hacer pinitos de implantación de un sistema más justo y social, se desencadena toda una serie de mecanismos para neutralizarlo, para destituirlo, para cercarlo, para limitarlo, para hostigarlo, o para que dimitan, sin necesidad de acudir a los clásicos Golpes de Estado de carácter militar, sino a otros procedimientos menos ruidosos, más modernos, más "legales", aunque igualmente injustos y antidemocráticos. Véanse como ejemplo los casos de derrocamientos del poder de algunos dirigentes latinoamericanos durante los ultimos años, el hostigamiento mediático a Podemos en nuestro país, o el acoso y derribo a Grecia en sus negociaciones con la Unión Europea, instalando un aberrante memorándum que pone prácticamente todos sus recursos públicos en manos de la gran banca privada europea. Zibechi finaliza con un estupendo símil: "Si de verdad estamos ante una guerra, gestionar algunos aspectos del campo de concentración no es el mejor camino, porque debe ser destruido, ya que no es reformable". Detengamos a los ricos. Aún estamos a tiempo, antes de que sea demasiado tarde. Nos va la vida y la supervivencia en ello, y no es ninguna exageración. Comenzaremos el siguiente gran bloque temático, dedicado a las bases estructurales de la desigualdad, a partir de la próxima entrega.

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7 diciembre 2016 3 07 /12 /diciembre /2016 00:00
¿Qué es el Proyecto "Salto"?

Nos dicen: es inevitable financiarse con publicidad de grandes empresas; si no la información no es sostenible. Respondemos: hagamos un medio de propiedad colectiva. La verdadera independencia se consigue cuando no dependes de grandes anunciantes, sobre todo si son multinacionales que vulneran derechos humanos, económicos y sociales. Más temprano que tarde terminan condicionando tus contenidos

Fragmento del Manifiesto de apoyo a un periodismo diferente

Está claro que el sector de los medios de comunicación dominantes hace bastante daño a la democracia, pues los poderes económicos que se sitúan detrás de los mismos ejercen su implacable influencia en la orientación de sus contenidos. Para contrarrestar dichas tendencias manipuladoras de la información, que únicamente muestran unánimemente las directrices del pensamiento dominante, el periodismo alternativo, los medios de comunicación que intentan mostrar los otros puntos de vista, las otras informaciones, desde una óptica más objetiva, plural, justa y democrática, acaban de lanzar el denominado como "Proyecto Salto", cuya web de promoción y organización es http://saltamos.net/, donde puede consultarse toda la información relativa al proyecto, y a la cual remitimos a nuestros lectores y lectoras. Uno de los medios organizadores, el periódico Diagonal, lanzaba hace pocos días la noticia, y explicaba resumidamente los objetivos y la organización del proyecto. En efecto, la previsión es que en 2017 tengamos un nuevo y gran medio de comunicación, resultado de la colaboración de más de 20 medios alternativos, pensado como una herramienta financiada de forma colectiva, y reunida en torno al gran objetivo de la comunicación independiente. 

 

Entre muchos otros, los medios interesados en la propuesta han sido  Diagonal (que ha actuado como anfitrión y alma mater del proyecto), Pikara Magazine, El Salmón Contracorriente, Arainfo (Aragón), Directa (Catalunya), Praza Pública (Galiza), Último Cero (Valladolid), El Salto Andalucía, Galiza Ano Cero, Wiriko, Nodo50, SiberiaTV, La Marea, Pamplonauta (Nafarroa), La Entrevista del Mes, Revista Ecologista, Revista Pueblos, Viento Sur, Colectivo Burbuja, Ágora Alcorcón, Revista Bostezo, y diversos medios locales como Voces de Pradillo (Móstoles), Periódico de Hortaleza, El Despertador, Periódico 15M, así como diferentes radios libres comunitarias. Como estamos viendo, un proyecto que aglutinará de momento a gran parte de los medios alternativos actuales, y abierto a futuras incorporaciones, así como a la colaboración de terceros actores independientes, como periodistas freelance, activistas de comunicación, blogueros, portavoces de diversas organizaciones de la sociedad civil, o líderes de movimientos sociales. Todo ello va a desembocar en la gestación para el próximo año, dentro del panorama español, de un gran medio hecho, pensado y financiado por la gente, que funcione bajo reglas y parámetros diferentes a los medios tradicionales. 

 

La campaña durará aproximadamente unos seis meses, durante los cuales se pretenden conseguir los recursos necesarios para poder construir y mantener un gran medio de comunicación, en diversos formatos, bajo un modelo de propiedad social, es decir, propiedad colectiva. Se han propuesto como primera meta el poder llegar a la cifra de 10.000 socios/as. Pretende ser un medio donde participen proyectos comunicativos ligados a diferentes territorios, que puedan tratar temáticas diversas, y que puedan trabajar en diferentes formatos, tales como la web, la radio, el papel, el vídeo o la fotografía. Pretenden apuntalar el proyecto en cuatro pilares básicos:

 

1.- Independencia económica. Porque se trata de un proyecto enfocado bajo las premisas de la economía social y solidaria, y por tanto enfrentado a los valores clásicos de los proyectos de competencia, financiados directamente por las empresas y conglomerados mediáticos, cuyos intereses lógicamente priman en la difusión de sus contenidos. El nuevo medio no albergará publicidad de las grandes empresas, ni contenidos patrocinados, y se financiará sólo bajo un modelo de "accionariado popular", que sea suficiente para dotar de los recursos económicos necesarios para mantener esta nueva y apasionante aventura periodística.

 

2.- Funcionamiento democrático. Se pretende gestar un gran medio de propiedad social (colectiva), descentralizado, y bajo funcionamiento democrático y horizontal. Un medio que también cuente con el apoyo y asesoramiento de las organizaciones de la sociedad civil dedicadas a la transparencia, la protección de los derechos de los consumidores, la libertad de información y la protección de la privacidad. Todo ello encaminado a cambiar las formas clásicas de producción de información del periodismo social a gran escala, revolucionando el panorama mediático en nuestro país, y suponiendo una alternativa a las grandes corporaciones de la desinformación. 

 

3.- Calidad y rigor periodísticos. Un medio incisivo, con nuevos formatos, con valentía en la exposición de los hechos y de los análisis, y abriendo las puertas a repensar de forma colectiva las claves de la comunicación crítica, el periodismo libre y la soberanía informativa. La información debe ser entendida como una herramienta al servicio de la transformación social, concepto enfrentado al de la dependencia de los medios frente a los grandes grupos empresariales, los cuales, tarde o temprano, harán valer la protección de sus intereses frente al derecho humano a la información. 

 

4.- Filosofía de cooperación. Porque en efecto, la filosofía del nuevo medio debe ser cooperar, no competir. Periodistas, investigadores, abogados, informáticos y otros profesionales cooperarán en diferentes niveles de integración, diversas facetas profesionales y diversos territorios, y confluirán desde la coordinación de coberturas y trabajos de investigación conjuntos, hasta la compartición de una plataforma digital de hospedaje. La cooperación también se dará entre los propios medios, todos ellos afines, y teniendo algunos precedentes de éxito ya abordados en el pasado, tales como el buzón filtrala.org, bajo la colaboración de La Marea, Diagonal, eldiario.es y Mongolia, proyecto gracias al cual han visto la luz pública los famosos "Papeles de la Castellana", entre otras muchas informaciones relevantes.

 

En fin, desde la izquierda transformadora de este país damos la bienvenida al Proyecto Salto, y saludamos con todo entusiasmo la generación próxima de un gran medio de comunicación financiado por la gente, pensado por y para ella, en su conjunto, y le deseamos larga vida al proyecto colaborativo que representa. Esperamos que muchos más proyectos de este tipo se vayan vislumbrando en España, y que se vayan forjando como un verdadero contrapoder, para intentar fomentar un análisis de los hechos, y unas informaciones de calidad, y sin la intoxicación a la que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación dominantes. La prensa alternativa, los medios de comunicación que no dependen de los poderes fácticos, están llamados a ser los principales actores que puedan ir desintoxicando las mentalidades, tanto individuales como globales, e ir instalando todo un nuevo imaginario colectivo, contribuyendo a resignificar de forma adecuada los conceptos, el lenguaje, la exposición, los procesos, los análisis y la disección de la información. Los medios alternativos son instrumentos absolutamente necesarios en una democracia madura y avanzada como la que pretendemos ser, lejos de la constante manipulación, sesgo y parcialidad de los medios convencionales. Necesitamos como agua de mayo medios limpios, honestos, sinceros, independientes, capaces de hacer llegar a la ciudadanía la información tal cual, sin manipulaciones, y donde prime la rigurosa observancia de un código deontológico de la profesión periodística, en vez de unos medios que únicamente sean correa de transmisión de los grandes objetivos del poder. 

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6 diciembre 2016 2 06 /12 /diciembre /2016 00:00
Manifiesto "No más cortes de luz"

7 millones de personas tienen dificultades para pagar la factura de la luz y más de 5 millones se quedarán sin calefacción durante este invierno. Aunque cada año mueren en España más personas por falta de suministros en sus hogares que por accidentes de tráfico, los afectados por la pobreza energética siguen siendo invisibles

Fragmento del Manifiesto

El Manifiesto "No más cortes de luz", que vamos a reproducir a continuación, ha sido lanzado por 22 organizaciones de la sociedad civil, entre las que se encuentra Ecologistas en Acción, con seis reivindicaciones para acabar con los cortes de luz a familias sin recursos y las elevadas tarifas que sufren los usuarios.

 

El manifiesto, que puede suscribirse en la web nomascortesdeluz.org, recoge seis reividicaciones para acabar con los cortes de luz a familias sin recursos y las elevadas tarifas que sufren los usuarios domésticos en España. El documento ha sido remitido a los partidos políticos y cuenta ya con el apoyo de todas las formaciones del grupo parlamentario Unidos Podemos, ERC y Coalición Canaria.

 

 

Las organizaciones impulsoras de la iniciativa son Alianza contra la Pobreza Energética, Amigos de la Tierra, Asgeco, Attac, CCOO, CGT, Confederación Intersindical, Democracia real YA!, Ecologistas en Acción, FACUA-Consumidores en Acción, Frente Cívico Somos Mayoría, Fundación Internacional de Derechos Humanos, Greenpeace, InspirAction, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), Plataforma por un Nuevo Modelo Energético, Red de Solidaridad Popular, Somos, UGT, Unccue, USO y WWF.

 
TEXTO DEL MANIFIESTO

 

Desde el estallido de la crisis en 2007 la pobreza energética se ha convertido en uno de los principales problemas sociales y económicos en España, al haberse sumado al desempleo y a la reducción de salarios una escandalosa subida de la tarifa eléctrica.

 

7 millones de personas tienen dificultades para pagar la factura de la luz y más de 5 millones se quedarán sin calefacción durante este invierno. Aunque cada año mueren en España más personas por falta de suministros en sus hogares que por accidentes de tráfico, los afectados por la pobreza energética siguen siendo invisibles.

 

Causa importante de esta grave situación se encuentra en los aumentos indiscriminados de las tarifas de la luz. Tan sólo en los últimos seis meses, el recibo se encareció en un 25%. Las grandes compañías se niegan sistemáticamente a realizar una auditoría que permita determinar los costes reales de la producción eléctrica y promueven un sistema que favorece la especulación. Es imprescindible que haya mayor transparencia para poder acabar con los abusos en la factura eléctrica.

 

Las tres mayores eléctricas se han embolsado más de 56.000 millones de euros en beneficios desde el inicio de la crisis, mientras sostienen una deuda millonaria con la ciudadanía. Entre 1998 y 2006, las grandes eléctricas cobraron ilegalmente más de 3.500 millones de dinero público en concepto de Costes de Transición a la Competencia (CTCs).

 

Las dos sentencias dictadas el pasado octubre por el Tribunal Supremo por las que se anula el sistema de financiación del bono social evidencian el fracaso del actual modelo energético, obligando a los usuarios a indemnizar a las eléctricas con más de 500 millones.

 

Además, el actual bono social no soluciona el problema de la pobreza energética, ya que sigue suponiendo una tarifa muy elevada y ni siquiera se aplica por criterios de renta. Se trata de una medida meramente cosmética que ha dejado fuera a dos terceras partes de las personas afectadas, a la vez que subvenciona a hogares con rentas altas.

 

Por su parte el oligopolio eléctrico ha abusado de su situación de privilegio vulnerando los derechos de los consumidores. Necesitamos acabar con la dramática situación de pobreza energética que viven millones de personas en nuestro país.

 

Resulta urgente que España respete los compromisos adquiridos en el marco internacional y garantice el cumplimiento del artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Observación general Número 4 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, según las cuales un nivel de vida digno requiere de una vivienda adecuada con acceso a suministros básicos como luz, agua y calefacción.

 

Del mismo modo necesitamos que se cumpla la legislación europea sobre suministro eléctrico, que obliga a los Estados miembros a proteger a los usuarios vulnerables y a prohibir los cortes de luz en periodos críticos (artículo 3 de la Directiva 2009/72/CE, de 13 de julio de 2009).

 

Por lo expuesto reclamamos:

 

  1. Prohibición legal de todos los cortes de luz a familias con problemas económicos. Las eléctricas deberán dirigirse a la administración para comprobar la situación de las familias que no abonen sus recibos. Si sufren vulnerabilidad económica, no podrán cortarles el suministro y el coste será asumido por las compañías.
  2. Fin a los abusos tarifarios. Aprobación de una tarifa asequible, regulada por el Gobierno, a la que podrán acogerse todos los consumidores domésticos en su primera residencia.
  3. Creación de una auténtica tarifa social. Sustitución del actual bono social por una tarifa de reducida cuantía dirigida a las familias con bajos niveles de renta, sufragada por las eléctricas.
  4. Reconocimiento y devolución por parte de las grandes eléctricas de los 3.500 millones de euros que cobraron indebidamente en conceptos de Costes de Transición a la Competencia (CTCs).
  5. Auditoría al sistema eléctrico. Realización de un análisis de los costes del sistema desde que se puso en marcha la liberalización del sector, con el objetivo de determinar el precio real de las tarifas eléctricas.
  6. Aplicación del tipo de IVA superreducido a la electricidad, pasando del 21% actual al 4% por ser considerado un servicio esencial para la ciudadanía.
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5 diciembre 2016 1 05 /12 /diciembre /2016 00:00
Por la senda del Pacifismo (27)

Y justamente eso pretende la ideología wahabita: subvertir el Islam y convertirlo en un instrumento de predominio y opresión, sobre todo regional en concomitancia con poderes hegemónicos como el estadounidense, Francia e Inglaterra fundamentalmente, contando incluso con la alianza del sionismo, que en aras de dividir y fragmentar al Islam genera relaciones con la Casa al Saud y apoya toda causa que signifique perjudicar a la Umma – la comunidad de creyentes del Islam-

Pablo Jofré Leal

Así que como estamos contando, el régimen saudí es un actor peligrosísimo en todo este escenario bélico. Y también lo es en el conflicto armado en Yemen, que generó una resolución del Parlamento Europeo donde se denunció de manera mayoritaria que la intervención saudí en Yemen ha incluido el uso de las prohibidas bombas de racimo, causando más de 6.000 muertes, la mitad de ellas de civiles. Los bombardeos de la aviación saudí sobre el ya devastado país no cesan, y Occidente, con su silencio y su implícito apoyo, también es responsable de las diarias matanzas que allí ocurren, que sin embargo, no llenan portadas de periódicos ni de noticieros. Oriente Medio es una de las regiones mundiales con cotas más altas de inseguridad, armamentismo e inestabilidad, donde la paz se ve continuamente puesta en riesgo, y la responsabilidad de nuestros "civilizados" países occidentales no puede eludirse. Comenzando por nuestro propio país, pues como veremos en el bloque temático correspondiente con más detalle, cada año España autoriza la venta de armas a un buen número de países que incumplen radicalmente la legislación sobre derechos humanos, y no respetan las convenciones internacionales. ¿Por qué se deciden estas operaciones? Lógicamente atendiendo únicamente a criterios económicos, geoestratégicos y energéticos, es decir, a un conjunto de intereses concretos de grandes empresas españolas con millonarios contratos en juego en suelo saudí. 

 

Y sumergidos en esa indecente y miope política comercial, no quieren darse cuenta de que contribuimos así a la demencial escalada de violencia que dicha región experimenta día a día. Pablo Jofré Leal, gran experto en estos asuntos, lo explica en un reciente artículo bajo los siguientes términos: "Convertida en una caricatura del Islam como es el takfirismo, que suele ser el mejor apoyo a la intolerancia y al pensamiento de aquéllos sectores en Europa y Estados Unidos, que hablan irracionalmente que el mundo se enfrenta a un choque de civilizaciones. Teoría surgida en el seno ideológico estadounidense, interesada y proclive a justificar la política de hegemonía y agresión que Occidente suele llevar contra los pueblos del mundo. En ese marco, la casa real saudí y sobre todo el círculo de hierro que tiene el poder --el denominado Clan Sudairí-- justifican y se justifican en función de esas ideas erradas, devenidas en un simple pero peligroso pretexto, para justificar el dominio de unos sobre otros y que ha servido para que la Monarquía wahabita incremente sus acciones de represión interna y agresiones externas, con el aval de Occidente". Y es que, al igual que Israel a su modo, desde su nacimiento Arabia Saudita es la dictadura oriental protegida de Estados Unidos. Muchos autores opinan incluso que sin la labor y el respaldo de Occidente, ni siquiera hubiese llegado a existir esta perversa dinastía. La historia se remonta a 1945, cuando el Presidente Roosevelt y el Rey Abdelaziz ibn Saud, firmaron un acuerdo mediante el cual Estados Unidos garantizaba la defensa y protección del nuevo reino surgido de las tribus, de la conquista de La Meca y Medina, a cambio del petróleo, como nos cuenta Tomás Alcoverro en este artículo para el medio La Vanguardia

 

Y desde entonces, han pasado décadas de tremendos conflictos bélicos, revoluciones y golpes militares en Arabia Saudí y en general en todo Oriente Medio, pero, pese a sus violaciones flagrantes a los derechos humanos más elementales (mientras tenían la desfachatez de criticar a Cuba bajo el mismo pretexto), al fomento del fundamentalismo islámico más atroz y a sus múltiples actividades terroristas, sigue siendo su aliado más consentido. Ahí volvemos a tener otra prueba palpable de la naturaleza bélica y demencial del gigante norteamericano. Por tanto, al igual que Israel (socio inquebrantable de USA), Arabia Saudita es un cómplice de primer orden de la nefasta política norteamericana en la región. Arabia Saudí, al igual que Israel, siempre estarán disculpados por Estados Unidos, cometan todas las aberrantes tropelías que cometan. Siempre tendrán el respaldo hipócrita norteamericano, tanto si el inquilino de la Casa Blanca es demócrata o republicano, que se inclinará ante los sagrados intereses geoestratéticos, políticos y económicos para con estos dos "socios" y "aliados". Y recientemente, como no podía ser de otra manera, la aproximación entre Estados Unidos e Irán (con la firma del acuerdo múltiple para controlar la política nuclear iraní) indignó a los gobernantes de Riad. Pero no llegará la sangre al río. Las relaciones diplomáticas no se romperán por ello, pues es mayor la alianza estratégica para que el régimen saudí se convierta en el mejor representante de los intereses estadounidenses en todo Oriente Medio. 

 

Tomás Alcoverro lo ha explicado de la siguiente forma: "Desde 1980, la doctrina wahabita de la Casa de los Saud, reaccionaria y oscurantista, se esparce no sólo en los pueblos del Oriente Medio sino en el océano del Islam, desde países africanos o asiáticos hasta colonias musulmanas establecidas en Occidente gracias a los petrodólares. Antes de Al Qaeda, y de la guerra de Afganistán, había comenzado su proselitismo en mezquitas, asociaciones benéficas, centros escolares, programas de televisión, periódicos, aplastando como muy bien ha descrito en sus libros Georges Corm, una sociedad árabe que no anulaba la libertad de expresión, destruyendo las tradiciones tolerantes de la religión musulmana". De ahí que cada vez que ocurre un atentado, y ante las continuas olas de islamofobia despertadas en nuestras sociedades occidentales, muchas asociaciones de musulmanes se esfuercen en enviar el mensaje de que el Islam no es eso, de que ellos no tienen nada que ver con esos actos horrendos. Y lo más vergonzoso de todo, es que nuestra Unión Europea, un simple títere de la agresiva y arrogante política exterior norteamericana, tampoco sea capaz de poner un poco de orden en este caos, y de acabar con la impunidad de Arabia Saudí. Y como dato absolutamente surrealista, a la luz de todo lo que estamos contando, como una terrible y aberrante paradoja, una noticia además que no ha tenido apenas eco en los medios de comunicación dominantes, resulta que el Gobierno británico presionó a la ONU para que Arabia Saudí formase parte de la Comisión de Derechos Humanos de dicha organización. Y lo consiguió. Sin comentarios. 

 

En este artículo, el estudioso Nabil Mouline se ha expresado sobre el tema saudí bajo estos términos, que recogemos literalmente: "Arabia Saudí no es sin duda la creadora del yihadismo --fenómeno multidimensional--. Pero ha participado fuertemente en su expansión. Además de ser el primer proveedor de fondos y el padrino de numerosos grupos fundamentalistas y radicales a lo largo y ancho del mundo, el reino de los Saud es el principal propagador que justifica con la religión las atrocidades de Al Qaeda y del Daesh: el wahabismo. El régimen de Riad recurre ampliamente, desde su aparición, a métodos similares (castigos corporales, parcelación del espacio público, opresión de las minorías) para asentar su dominio sobre los territorios y las poblaciones que controla. No puede considerarse ninguna solución duradera para la plaga yihadista, y más generalmente para el neotradicionalismo que gangrena al mundo musulmán, sin interesarse por el caso saudí. Parece que todos los caminos de la yihad, desde Mosul hasta Raqqa pasando por Sirte, llevan a Riad". El Gobierno saudí financia directa o indirectamente a los individuos, movimientos y partidos que sirven a los propósitos espirituales y temporales de Arabia Saudí. Y así, miles de millones de dólares se ponen a disposición de numerosos grupos de combatientes en Afganistán, en Pakistán, en Bosnia, en Chechenia, en Irak, en Siria, y en otros muchos lugares. Y todo ello, como subrayamos una vez más, con la cómplice e indulgente mirada de Estados Unidos y el resto de potencias occidentales. Y después se rasgarán las vestiduras. Simplemente vergonzoso. Continuaremos en siguientes entregas.

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