Overblog
Seguir este blog Administration + Create my blog
21 agosto 2016 7 21 /08 /agosto /2016 23:00
Viñeta: Josetxo Ezcurra

Viñeta: Josetxo Ezcurra

El mal llamado fundamentalismo islámico, despojado de su farsa argumentación religiosa, posee la misma raíz ideológica del fascismo y trabajan para los mismos intereses geopolíticos. De hecho, son alimentados por los mismos poderes económicos que persiguen imponer eso que llaman "El nuevo orden mundial". El terrorismo alimenta al fascismo en Europa y viceversa. El terror justifica convertir al viejo continente en un "Estado Policial", con leyes represivas semejantes a las de Estados Unidos, mientras la sociedad europea se "nazifica". También el terror justifica incrementar los gastos militares de la OTAN, y su actuación extra-continental

Laila Tajeldine y Basem Tajeldine

Hemos analizado en los últimos artículos de la serie el fenómeno del fundamentalismo islámico, y hemos intentado exponer sus orígenes y motivaciones, y los diversos intereses en juego que se colocan detrás de él, y que justifican tanta barbarie. Hay que añadir también a todo ello un dato curioso, y es que, casualmente, este fenómeno fundamentalista se da, mire usted por dónde...¡en países donde hay petróleo y gas! ¿Quizás una asombrosa coincidencia? No lo creemos. Un nuevo punto de vista se añade a todos los anteriores, que es la motivación de la guerra y la destrucción en territorios que albergan gran cantidad de recursos naturales, justamente para que las guerras, el caos y el terrorismo sean canales que permitan, en el fondo, una continuación del negocio capitalista que les conducirá a apropiarse de dichos recursos, y a explotarlos en función de sus necesidades y las de sus empresas. Ciertamente, es una motivación nada desdeñable. Pero no abandonamos aún lo relativo al fundamentalismo islámico, del cual mucho por hablar todavía. Bien, hemos establecido la noción de fundamentalismo, la hemos aplicado al contexto que nos ocupa, y hemos intentado establecer las razones históricas (de tipo geopolítico, fundamentalmente) que lo hacen aparecer, y los diversos intereses implicados. 

 

Vamos a continuar basándonos en un magnífico artículo de Roberto Mérida, para exponer las diversas corrientes que van confluyendo en este fundamentalismo islámico, y las diversas influencias que se ejercen. Estas diversas corrientes surgen, posteriormente a la muerte de Mahoma, a lo largo del tiempo, como escuelas de jurisprudencia islámica, para interpretar algunas contradicciones que se registan en el Corán, y las principales, dentro del Islam sunní (el más ortodoxo, mayoritario en el mundo árabe y musulmán), son las siguientes:

 

1.- El Hanafismo, la corriente más abierta, considerada más "liberal", aunque tradicionalista, permite el consenso y el raciocinio, por este orden, después del Corán y los "dichos" del profeta. Entre otras cosas, no castiga la blasfemia, permite la consumición de alcohol en cantidades moderadas, permite rezar en idioma no árabe, permite a las mujeres ser jueces, etc. Es la mayor de las escuelas, y es seguida por el 45% de la población musulmana en el mundo, siendo conocidos sus seguidores como "hanafíes". Es la mayoritaria en Turquía, bajo Egipto, Líbano, Siria, Palestina, Jordania, Asia Central, el Cáucaso y el centro-oeste de Irak, entre otros lugares. 

 

2.- El Malikismo, más restrictiva al intentar seguir a rajatabla las consideradas práticas de los musulmanes de Medina, está por ello fuertemente basada en los clásicos "dichos" del profeta, algunos particularmente conservadores. Es la corriente mayoritaria en la mayor parte del Norte de África (excepto Egipto), y de África Occidental (Magreb y África negra musulmana), Kuwait y Dubay. 

 

3.- La Hanbalí, que se opone de manera radical a cualquier forma de intromisión de la razón humana en la interpretación del Corán y de los dichos del profeta. Es sin duda la más restrictiva y reaccionaria, y ha llegado a ser la corriente mayoritaria en Arabia Saudí, Qatar y parte de los Emiratos Árabes Unidos. 

 

4.- La Shafí, que está considerada la corriente más flexible, ya que admite el razonamiento analógico y el consenso como fuentes del Derecho, y se caracteriza por una metodología sistemática y una aproximación rigurosa al texto, bastante más racional dentro de los límites que impone la religión. La mayoría de los eruditos islámicos son firmes partidarios de esta escuela, la cual sólo es mayoritaria en algunas partes de Yemen, sureste de Egipto, el cuerno de África, Indonesia y el sur de Irak. 

 

Bien, a nosotros nos interesa fundamentalmente, en relación al integrismo y al fundamentalismo islámico, una variante muy concreta de la escuela hanbalí, que surge a finales del siglo XVIII, y que se ha denominado wahhabismo. Esta corriente supone la interpretación más extremista del Islam, es oficial en Arabia Saudí, y ha sido durante muchos años hasta hoy día financiado y difundido por los famosos jeques saudíes del petróleo (de la Casa Al-Saud) en los países vecinos y comunidades musulmanas de Europa. De esta corriente es de donde emana el integrismo yihadista. Arabia Saudí es el principal aliado en el Golfo Pérsico de Estados Unidos e Israel (los lectores ya estarán comenzando a colocar algunas piezas en el puzzle). Hasta hace poco financiaba al grupo integrista yihadista Frente al-Nusra, vinculado al Estado Islámico (ISIS). En la actualidad apoya públicamente, junto a Qatar, a diversos grupos de ideología integrista salafista, y a las facciones más reaccionarias del Ejército Libre Sirio. Como decimos, el wahhabismo surge históricamente como una corriente todavía más estricta que trata de interpretar el Corán y los dichos del profeta de forma absolutamente literal, al pie de la letra, fue introducido en Arabia Saudí por Abd al-Wahhab (de ahí su nombre) y adoptada como oficial por la Monarquía de los Saud, que es la que gobierna hoy en ese país, así como por el emirato de Qatar. 

 

Estos países, desde que tienen dinero gracias al petróleo y sobre todo desde la segunda mitad del siglo XX, se han dedicado a financiar y difundir esta doctrina radical por todo el mundo árabe, y en particular por los países vecinos, así como, posteriormente, en las comunidades musulmanas en el exilio. La consecuencia ha sido, lógicamente, un incremento paulatino de las interpretaciones rigoristas del Islam, que sirve de base social y teológica al integrismo. Se abre camino así el wahhabismo, como un corpus ideológico-político-religioso ultrarreaccionario, aumentando su base de apoyo en buena parte de los países musulmanes, a pesar de que no es aceptada por la mayoría de los mismos. Y así, por ejemplo, cuando se abre una mezquita en Europa con capital saudí, casi con total seguridad el imán que será enviado a predicar en ella pertenecerá a esta escuela wahhabí. Otro importante foco histórico de irradiación de las doctrinas integristas es el norte de Pakistán, feudo en la actualidad de los talibanes, que irrumpieran en Kabul y gobernaran con mano de hierro, bajo su brutal dictadura teocrática. E igualmente en Afganistán, sobre todo a raíz del desmantelamiento de la URSS y del bloque prosoviético a comienzos de los años 90. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post
Repost0
18 agosto 2016 4 18 /08 /agosto /2016 23:00
Panorama actual de los Movimientos Sociales en España (34)

La corrupción es la realidad inexorable de todos los países capitalistas

Jorge Moreira (Escritor y Sociólogo brasileño)

Estamos finalizando ya esta serie de artículos dedicada al estado actual de los Movimientos Sociales en nuestro país, y no queríamos hacerlo sin un repaso a los MMSS encuadrados en la defensa de la transparencia, y por la regeneración política y democrática. Estos MMSS han adquirido también gran relevancia de un tiempo acá, debido sobre todo a los innumerables casos de corrupción que han saltado a la palestra durante los últimos años, y que han puesto de manifiesto hasta qué punto los modelos sociales y económicos implantados desde la Transición están absolutamente caducos, y hasta qué punto la continua gobernanza del bipartidismo ha quebrado las más elementales reglas de buen gobierno. Pues bien, los principales movimientos que podemos destacar de este grupo serían Cuentas Claras, Democracia 4.0, la Fundación Civio, Openkratio, Foro +Democracia, el Foro Ético por la Regeneración Democrática, o ¿Quién Manda?, entre otras muchas. También recomendamos la web "El BOE nuestro de cada día", como proyecto particular de Civio, cuya autora es Eva Belmonte, y que recoge informaciones publicadas en el BOE de gran interés ciudadano y que las autoridades esconden deliberadamente, o bien no explican suficientemente. 

 

Bien, de todas ellas, quizá las más interesantes sean la Fundación Civio, el Foro Ético y Quién Manda. Éste último es en realidad un proyecto particular y concreto de Civio, y se define en su web como "Un mapa del poder en España", que informa sobre todo el organigrama de personas y organizaciones que lo conforman. Por su parte, la Fundación Civio se define como una organización sin ánimo de lucro que lucha por lograr una mejor democracia. En su web lo expresan de esta forma: "Trabajamos para que exista una transparencia real y un libre acceso a los datos públicos por parte de cualquier ciudadano u organización. Creemos en una sociedad construida por una ciudadanía activa y participativa con una fuerte responsabilidad democrática". La Fundación trabaja a su vez mediante la creación de diversos proyectos independientes, tales como "El Indultómetro", "¿Dónde van mis impuestos?", o el ya referido "¿Quén Manda?". Por su parte, el Foro Ético por la Regeneración Democrática reune a un equipo de personas de diversa procedencia, que comparten gran preocupación por el desprestigio de la política y de los políticos, los alarmantes niveles de corrupción y la pérdida creciente de nuestra calidad democrática. Se definen como un foro ético para la reflexión, el debate y la proposición de ideas, medidas y actuaciones en diferentes ámbitos. 

 

Una iniciativa muy interesante surgida recientemente, y que también puede ser encuadrada en este grupo de movimientos sociales, es la denominada "Plataforma por la Honestidad", cuyos miembros fundadores han sido Ana Garrido (denunciante de la red Gürtel de corrupción del PP), y Luis Gonzalo Segura (Teniente expulsado del Ejército por denunciar casos de corrupción en dicha institución). En su web expresan directamente: "Ofrecemos apoyo a las personas que quieran desenmascarar a personas o entes corruptos al servicio del ciudadano". No se puede decir más claro. El origen de esta plataforma está muy claro, y puede comprobarse en la propia experiencia personal de sus fundadores. Después de sus denuncias, Ana Garrido ha sufrido toda clase de acosos y derribos para que no pudiera continuar con su trabajo, ha sido ignorada por los poderes públicos, y ha tenido que soportar (y aún tiene) un calvario personal indescriptible. Por su parte, Luis Gonzalo Segura, ex Teniente del Ejército de Tierra, miembro del Colectivo de militares Anemoi, fue expulsado de las Fuerzas Armadas al denunciar tremendos casos de corrupción de sus superiores jerárquicos, casos que están descritos en sus novelas "Un paso al frente" y "Código Rojo". Recomendamos el acceso a su web personal, donde reúne todos sus artículos publicados en diversos medios de comunicación alternativos. Esta plataforma nace con el objetivo de comprometer a todos los partidos políticos en la elaboración de una normativa de protección específica para el denunciante de casos de corrupción, y que no tengan que soportar el total abandono y desamparo por el que han pasado los citados denunciantes. 

 

Según la Plataforma por la Honestidad, la normativa propuesta debe perseguir la consecución para el o la denunciante de corrupción de las garantías de libertad de expresión, confidencialidad, protección de su identidad, continuidad de su carrera profesional, tranquilidad psicológica y personal, y garantías económicas, de tal forma que la lucha contra la corrupción no suponga despido, ruina ni menoscabo económico para estas personas que denuncian los casos ante los juzgados y la propia Administración. En su decálogo realizan una amplia definición de lo que debe considerarse como "denunciante de corrupción", y definen diez normas o reglas básicas y fundamentales que definen (1) la protección de la intimidad de dicho denunciante, (2) su integridad física, (3) su defensa jurídica, (4) sus derechos laborales, (5) su atención médica y psicológica, (6) la legislación específica aplicable, (7) la definición de unos canales de denuncia seguros, (8) la comunicación institucional precisa, (9) un código de buenas prácticas empresariales, y (10) el cumplimiento de los compromisos internacionales sobre corrupción ya suscritos por nuestro país. Todo ello conforma un corpus jurídico inexistente hoy día en nuestro país, que serviría para amparar y motivar a las personas a que denunciaran sin ningún tipo de problemas los casos de corrupción de los que tuvieran constancia en su trabajo diario. Y todo ello sin temores, ya que el objetivo final de este proyecto es instaurar un sistema de absoluta seguridad personal, jurídica y económica para estas personas. 

 

¿Y cuál ha sido la acogida de esta nueva Plataforma por parte de las fuerzas políticas? Pues la lógica y esperada: UNIDOS PODEMOS ha sido el primer partido en alcanzar un compromiso firme con los postulados de la plataforma, (también ERC y DiLi), y ha declarado que impulsará una Ley Integral para el Denunciante de Corrupción en la próxima legislatura, equiparable a la protección que reciben las víctimas de violencia de género, que lógicamente ha de ser completada. Lo cierto es que esta Ley se necesita imperiosamente, ya que actualmente, nuestros perversos y cómplices gobernantes no sólo readmiten a los denunciados por corrupción en sus puestos de trabajo, sino que hacen la vida imposible a los denunciantes, cuando debería ser justo lo contrario. Esto da buena medida de hasta qué punto padecemos una Administración Pública absolutamente corrupta. No son por tanto casos aislados, es toda una estructura piramidal y funcional puesta al servicio de la corrupción la que tenemos en nuestro país. Así de claro. En este artículo del medio Vozpopuli tenemos un perfecto ejemplo de ello, escrito por el magnífico periodista Óscar López Fonseca. Y a pesar de que según los últimos barómetros del CIS la corrupción es el segundo problema que preocupa a los españoles (después del paro), y de que España es uno de los cuatro países de la OCDE que no protege a los denunciantes, iniciativas como la de la Plataforma por la Honestidad son absolutamente ignoradas por fuerzas políticas como el PP, y en menor medida el PSOE o CIUDADANOS, que aunque han expresado su interés y han mantenido reuniones con sus representantes, no han manifestado su compromiso firme con sus reivindicaciones. Finalizaremos esta serie de artículos con la próxima y última entrega.

Compartir este post
Repost0
17 agosto 2016 3 17 /08 /agosto /2016 23:00

Comenzamos aquí una nueva y breve serie de artículos para la Sección de Educación, que como su título indica, tiene que ver con el (casi) eterno debate en torno a la presencia (y en qué grado) de la religión en el currículum escolar. Como ya advertimos en el propio título, nosotros partimos de la base, y vamos a intentar argumentarlo hasta la saciedad, desde diferentes puntos de vista, que el estudio de la Religión Católica como asignatura en el currículum escolar de la Escuela Pública es algo absolutamente incompatible. Pero queremos aclarar desde el principio que no estamos en contra del estudio de las Religiones (en sentido general), de su historia y de la influencia en la historia del pensamiento humano, aunque pensamos que un contenido como ese cuadra perfectamente dentro de los contenidos de otras asignaturas, quizá la mejor candidata es Historia de la Filosofía (asignatura que, por cierto, ha sido menospreciada por la LOMCE del Partido Popular), teniendo en cuenta que muchos grandes filósofos de la historia han partido para sus análisis de una perspectiva religiosa. Vamos a basarnos como siempre en varias fuentes, y en la ayuda de puntos de vista y análisis que han realizado otros diversos autores, que iremos citando a lo largo de la serie. 

 

Bien, aclarados estos puntos iniciales, vamos en primer lugar a revisar el concepto de "libertad", centrado en la supuesta "libertad educativa", que es la primera falacia que tenemos que combatir. Porque este valor tan supremo se nos vende también ideológicamente deformado desde el pensamiento dominante. Se nos inculca una idea de libertad basada igualmente en falacias, no en una auténtica libertad. La libertad ligada al capitalismo se asocia más bien al concepto de liberalización, es decir, al concepto del "libre" mercado, Dios supremo para el pensamiento dominante, aquél que lo justifica y lo explica todo. Pero la verdadera libertad no tiene nada que ver con esto. La libertad es una capacidad interior, más ligada a la liberación que supone no estar atado a ningún convencionalismo social. Aprender a ser libres nos costará sobre todo al principio. La libertad en la sociedad humana debe estar ligada a la posibilidad de participar democráticamente en todos los asuntos que nos conciernen, en vez de que lo dirijan otros por nosotros. Tal vez el primer paso para conquistar nuestra libertad sea rebelarnos contra el pensamiento dominante. Algunas de las famosas "libertades" a las que recurre falazmente el sistema son la "libertad de prensa", o la "libertad educativa", sobre la que nos vamos a centrar a continuación. 

 

Como decimos, en cuanto a esta "libertad educativa", manifestada sobre todo en lo que se suele denominar "libre elección de centro", se trata de otra falacia más del pensamiento dominante, ya que disfrazada de supuesta libertad de los padres para que puedan educar a sus hijos según sus propias elecciones personales y sus propias creencias, en realidad está encubriendo la existencia de una educación elitista y segregadora, de carácter privado, frente a una educación genérica, de baja calidad e infrafinanciada, de carácter público. Veamos por qué. Aparentemente, sería algo bueno y positivo que los padres tuvieran auténtica "libertad" para poder educar a sus hijos e hijas en cualquier colegio, eso salta a la legua...pero acercándose, nos damos cuenta de que en realidad, eso sería justo si todos los padres tuvieran igualdad de oportunidades para poder matricular a sus hijos/as en cualquier centro educativo, pero la realidad nos dice que esto no es así. Las posibilidades económicas de todas las familias no son iguales, por lo cual, es evidente que no todos los hijos e hijas podrán estudiar en cualquier colegio. Todavía sería mínimamente respetable si los colegios privados estuvieran financiados sólo por sus respectivas organizaciones responsables y por las cuotas de los padres, pero esto tampoco es así. ¿Cuál es, entonces, la realidad? Pues que los colegios privados, en su modalidad concertada (por concierto educativo público-privado), son financiados también desde las arcas públicas, es decir, con los impuestos de todos, en detrimento de la escuela totalmente pública. 

 

"Ponerse de acuerdo en qué educación queremos para nuestros hijos es un lío. Mejor privatizamos y que cada cual se pague la educación que pueda". Esa es la idea que vendrían a defender los neoliberales, esos que creen y defienden a capa y espada la "libertad educativa", según explica el sociólogo César Rendueles. Ellos argumentan que la educación privada les garantiza que sus hijos e hijas reciben la educación que a los padres les interesa, lo que es una manera encubierta de negar la educación como un derecho humano básico (ya que aquél que no pueda pagarla simplemente no podrá acceder a ella), de configurar una élite social desde la base (pues se practica la segregación desde el propio modelo educativo), y de esconder bajo el falso eslogan de la "libertad educativa" que los preceptos religiosos se continúen transmitiendo. En el fondo, y como siempre, quienes piensan de esta forma no creen en la sociedad, sólo en los individuos que pululan en ella, destilando grandes dosis de egoísmo, individualismo y competencia, que son sus sagrados valores. No obstante, aclaremos desde ya, volviendo al título de nuestra serie de artículos, que lo que nos parece incompatible es la enseñanza de la religión en la escuela pública, no en la privada, donde es perfectamente admisible, siempre que fuera sufragada (que no lo es) por las cuotas de los padres que llevaran a sus hijos a dichos centros. 

 

Pero sigamos exponiendo el modelo de esas personas que abogan por la "libertad educativa". Evidentemente, la escuela concertada (sufragada con fondos públicos y privados), así como la escuela privada, va desarrollando su propia ideología (afín a la de los padres que llevan a sus hijos e hijas a estudiar en ellos, como no podía ser de otra forma), y va "seleccionando" a cierto tipo de alumnado (procedente de cierto tipo de familias, muy buenos alumnos a su vez del pensamiento dominante), y consiguiendo que desde el conjunto de la sociedad (es decir, desde el ámbito público) se legitime que un sector privilegiado posea más medios y más oportunidades que el resto de los estudiantes. Esto es justo lo que se esconde detrás de la supuesta "libertad" de los padres para educar a sus hijos. Frente a ello, hemos de apostar por un modelo 100% público, gratuito, universal y de calidad. Es decir, los impuestos de todos deben servir para mantener una escuela para todo el mundo, cada vez más exigente en medios, en instalaciones, en profesorado y en dedicación al alumnado. La Escuela Pública es para todos, para los que poseen más ingresos y para los que poseen menos, no existen segregaciones, existe inclusión, no existe competencia, existe cooperación, no existe elitismo, existe igualdad. La Escuela Pública es gratuita, que no significa que sea gratis (otra falacia del pensamiento dominante), ya que la inversión para el mantenimiento de la misma procede de los impuestos que paga el conjunto de la sociedad, a la que la Escuela Pública sirve. La Escuela Pública es universal, lo que significa que comprende todos los ciclos educativos, todas las especialidades, todos los itinerarios, y que no requiere más exigencias, criterios ni requerimientos que la propia voluntad de los estudiantes para aprender, para hacerse personas íntegras, cultas, críticas y libres. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post
Repost0
16 agosto 2016 2 16 /08 /agosto /2016 23:00

Si no nos defendemos contra el plan de estudios impuesto en las escuelas, los periódicos, la radio y la televisión, nuestros pensamientos seguirán siendo nuestros enemigos, por ser los pensamientos del enemigo

Vicente Romano (“La formación de la mentalidad sumisa”)

En el último número de esta serie ya estuvimos planteando toda la parafernalia en cuanto a lo que se refiere a la predominancia que el llamado "espíritu emprendedor" está tomando en nuestra sociedad actual, y los planteamientos que el pensamiento dominante nos hace al respecto. Como vimos, es muy fácil desmontar sus auténticas motivaciones. Y por otra parte, si siguiéramos ese paradigma dominante hasta sus últimas consecuencias...¿tendría que haber tantas empresas como personas habitamos el planeta? ¿Tendría sentido un mundo donde todos compiten contra todos? Evidentemente, no se llegaría nunca a dicha situación porque los grandes irían absorbiendo a los pequeños...pero entonces...¿qué les pasaría a éstos? ¿Quedarían abandonados a su suerte? En una sociedad donde imperaran únicamente los valores del individualismo, de la competencia, del egoísmo y de la insolidaridad, es decir, donde se destruyeran totalmente los valores de comunidad (altruísmo, cooperación, solidaridad, bien común, etc.)...¿qué nos depararía en el futuro? ¿Es ese el modelo de sociedad que queremos? ¿Cuál es la explicación política de fondo para la difusión de este perverso paradigma? ¿Qué fines persiguen los oscuros intereses que lo mueven?

 

Pues veamos: ante el progresivo desmontaje del empleo público (que según el paradigma "emprendedor" debería quedar relegado a un porcentaje residual), la deslegitimación de los sindicatos y las campañas de acoso y derribo destinadas a los funcionarios y a los empleados públicos en general, el mensaje final no puede ser otro que el famoso "¡Hágaselo usted mismo!", es decir, la terrible moraleja se podría expresar del siguiente modo: "Si tu sociedad no te ofrece un puesto de trabajo, créatelo tú mismo". La precariedad y la explotación se convertirían así en autoprecariedad y autoexplotación, y se difundirían aún más por esta vía los valores inherentes al capitalismo, tales como la competitividad, el egoísmo, la avaricia y el individualismo. El fin perseguido por los adalides de este pensamiento es una sociedad absolutamente salvaje, desregulada, donde el poder y la influencia fueran directamente proporcionales a las cantidades de los balances de sus empresas, y donde la desigualdad fuera el tótem característico. Es la sociedad donde se legitiman dichas desigualdades, un modelo de sociedad cruel y despiadado, en último término fascista, pues se adoran los valores que permiten que mientras existan personas nadando en piscinas de oro, una élite privilegiada, cada vez más minoritaria, la inmensa mayoría social no sólo quede abandonada a su suerte, sino cada vez con menos protección social, más desempleo, más precariedad, más exclusión, más pobreza, más miseria, más barbarie. El retrato final, que no dista mucho de la sociedad que tenemos hoy día, permite observar que mientras una élite social se ahoga en la abundancia, la inmensa mayoría se ahoga en la desesperación y en la miseria. 

 

Bien, continuando con los nocivos efectos de la influencia del pensamiento dominante, que como vemos rayan en la injusticia, la insolidaridad, la crueldad, el egoísmo, el beneficio insaciable...podemos también poner otros ejemplos que rayan, simplemente, en la idiotez social, en la alienación y en la imbecilidad colectiva. Bastantes ejemplos de ello fueron tratados en nuestra serie de artículos "Retrato de una sociedad alienante", que recomiendo a los lectores que aún no la hayan seguido. Aquí les voy a dejar a mis lectores sólo un ejemplo más del nivel de estupidez social al que el pensamiento dominante nos conduce, como es el que pudiéramos llamar "Ciudadanismo". Me voy a basar para explicarlo en los planteamientos de una carta que Jimmy Muelles envió recientemente al medio Rebelion.org (contando su experiencia personal), y que los lectores pueden buscar allí en su formato original. El autor tituló su fantástica carta: "El ciudadanismo como forma de sumisión". Muelles enfrenta el concepto de "civismo", lógicamente de una carga positiva como valor comunitario, en cuanto al conjunto de las normas que nos permiten convivir en una comunidad, frente al concepto de "ciudadanismo", que él define de la siguiente forma: "El ciudadanismo no es moral, es un revoltijo de ideas que mezcla los valores cívicos de la tradición republicana con cualquier ley, ya sea la ,Constitución o una ordenanza municipal". Y como tal revoltijo, el ciudadanismo impone una serie de normas que el pensamiento dominante contempla, y las lleva a típicas conductas ciudadanas, muchas de las cuales, llevadas al extremo, pueden rayar la más supina estupidez. 

 

 

Y así, por ejemplo, nos encontramos con ciudades que, en vez de convertirse en verdaderas ciudades animalistas, creando parques y jardines habilitados para ellos, plazas públicas y playas preparadas para la convivencia con los animales, lo que preparan son (bajo su obsesión de que las normas ciudadanas de limpieza tienen primacía sobre cualesquiera otras) sofisticados sistemas de identificación de excrementos de perro, para poder multar a los dueños que no recojan los excrementos de sus canes. Este ridículo "ciudadanismo", como explica Muelles, pretende crear la conciencia colectiva para fabricar un tipo de ciudadano/a que no conciba más libertad que la supervisada por el poder. Se confunden estas absurdas "normas de convivencia" con el respeto al prójimo, y con un más absurdo aún "respeto a las tradiciones", aunque las tradiciones consistan en auténticas salvajadas, como sacar toros y vacas a las calles del pueblo, por las fiestas populares veraniegas. "Su razón de ser se explica por la degeneración (inducida) del sentido de justicia de los individuos, y dicha degeneración provocada sirve a unos intereses determinados, en concreto, al status quo del sistema político que sustenta unas relaciones sociales que son injustas", asegura Jimmy Muelles. Pero el autor nos pone aún más ejemplos: "Que una persona migrante y pobre sea despojada de su dignidad y sus derechos más básicos por no tener papeles, es cívico. Que esa misma persona intente ganarse el pan vendiéndote baratijas mientras te emborrachas en un bar, no lo es, y será deportada por buscarse la vida". Podemos asimilar muchas más situaciones como éstas. 

 

El "ciudadanismo" confunde la idea de justicia con el derecho, que no es sino el lenguaje con el que nos habla el Estado, lo cual es muy perjudicial para el pensamiento crítico. Asumir con total naturalidad que lo que los legisladores piensan y dictan es la verdad sin más es un absoluto y completo ejercicio de imbecilidad colectiva. De esta forma, la sustitución de la ética por la ley, venga ésta de donde venga, puede provocar situaciones realmente absurdas e intolerables como las que hemos descrito más arriba. El "ciudadanismo" crea individuos obedientes al orden dominante, fabrica "amigos" de la ley y el orden, pero perjudica al espíritu y al pensamiento crítico de las personas. Jimmy Muelles se interroga: "¿De qué sirve que el niño no tire las cáscaras de pipas al suelo, mientras  se obvian los procesos que hacen posible que ese mismo niño se pase horas frente a la pantalla de su consola, y sus consecuencias?". Nosotros podríamos añadir muchos ejemplos más: se obliga a los vehículos a circular a no más de 30 Km/h en el entorno urbano (lo ideal sería que los coches no circularan siquiera por los entornos urbanos), mientras se permite que los transeúntes vayan por la calle absortos escuchando música (los cual les inhibe de los posibles ruidos, incluso peligrosos, que puedan darse a su alrededor), o consultando los mensajes de sus teléfonos móviles, o la última moda juvenil: ¡cazando pokémons! Como vemos, muchos ejemplos podemos poner sobre la absurda y estúpida relación del "sentido común" con las normas de este ridículo "ciudadanismo". El pensamiento  dominante, como vemos, posee mil flecos, y todos ellos peligrosos. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post
Repost0
15 agosto 2016 1 15 /08 /agosto /2016 23:00
El conflicto Capital-Planeta

Creo que no lograremos derrotar al capital con nuestros propios medios. Quien derrotará al capital será la Tierra, negando los medios de producción, como el agua y los bienes de servicio, obligando a cerrar las fábricas, a terminar con ilusorios grandes proyectos de crecimiento

Leonardo Boff

Para el Marxismo clásico únicamente existía (y continúa existiendo) el conflicto capital-trabajo, expresado de varias formas, pero sobre todo, en la desigual correlación de fuerzas que representa el modelo de producción capitalista, en lo que se refiere al control y la propiedad de los medios de producción. El Socialismo del siglo XXI ha de luchar, como no podía ser de otra forma, contra este conflicto, pero a raíz de las aportaciones de las corrientes ecologistas, naturalistas y animalistas, hemos de contemplar también la resolución de otro gran conflicto, que pudiéramos denominar conflicto capital-planeta. Porque en efecto, la crisis del modelo de civilización occidental, expresado como la globalización del capitalismo en su fase neoliberal, arrastra no sólo los clásicos conflictos que ya definieran perfectamente Marx y sus colaboradores, sino que en su nueva fase de explotación global a escala planetaria, la crisis civilizatoria del capital se enfrenta a la destrucción de la naturaleza, de sus recursos básicos y vitales, de las materias primas fundamentales, y de la destrucción del equilibrio de todos los ecosistemas que permiten la vida en nuestro planeta. 

 

El conflicto capital-planeta ha de ser entendido como un conflicto derivado, consecuencia del propio conflicto originario capital-trabajo. En última instancia, otra derivación del capitalismo. Y ello porque en su afán de expansión sin límites, el capitalismo no tiene otra salida más que continuar depredando las únicas fuentes de riqueza que encuentra, siendo éstas en última instancia las que el propio entorno natural posee. Y así, el fenómeno que hemos dado en llamar "Cambio Climático", expresado evolutivamente de mil formas distintas y con consecuencias devastadoras para todas las especies y seres vivos que habitan el planeta, no es más que la consecuencia última, terminante y definitiva derivada de la funesta acción del capitalismo sobre la faz de la tierra. Y así, el extractivismo sin límites, el especismo despiadado, la paulatina descomposición de todos los elementos naturales básicos (el mar, el aire, los bosques, el agua...), el acaparamiento y la escasez de recursos naturales (fundamentalmente el agua y el petróleo), todo ello unido a la guinda del pastel que supone la instrumentalización de la guerra como continuación del negocio capitalista, nos dibujan un desolador panorama que conducirá más temprano que tarde a la autodestrucción de nuestro planeta por parte del ser humano. 

 

En realidad, el conflicto capital-planeta se ha agudizado como consecuencia directa de la mayor competencia internacional (derivada de la propia globalización y de la implantación de perversos tratados comerciales), y de la producción masiva de productos a partir de la transformación de materiales mediante el consumo de energías fósiles. Los modelos energéticos alternativos y renovables, cuya eficacia y eficiencia están sobradamente demostradas, están siendo ignorados expresamente por vasallos gobiernos al servicio de las grandes corporaciones transnacionales, que únicamente contemplan el aumento de sus cuentas de resultados. Esta competencia internacional se manifiesta en una carrera por el acaparamiento de los recursos naturales, en una demencial espiral diabólica que está destinada no sólo a su agotamiento, sino también, dada su creciente escasez, a la privatización de los derechos de acceso a dichos recursos. Y mientras los gobiernos de países "desarrollados" miran hacia otro lado, miles de millones de seres humanos y de otras especies mueren de hambre o de sed, o de enfermedades que podrían curarse si los medicamentos no fueran también una mercancía en manos de depravadas corporaciones internacionales. Hoy día ya la amenaza ecológica es de tal envergadura, que es imposible pensar ningún proyecto político mínimamente razonable que no integre de forma transversal la perspectiva ecológica, y que no diseñe un horizonte de sociedad que se nutra de fuentes energéticas sostenibles, limpias, naturales y renovables. 

 

Las alternativas son muchas y de muy diversa índole, pero el problema fundamental es de voluntad política para ponerlas en marcha, y de cortedad de miras bajo modelos sociales alienados por los valores capitalistas. Muchos modelos, más o menos integrados, más o menos directos, de mayor o menor envergadura, más o menos radicales, se perfilan como soluciones: desde el tímido "capitalismo verde", pasando por el llamado "ecosocialismo", los modelos y patrones del "decrecimiento", austeridad (bien entendida, no como el falso paradigma neoliberal), diversos patrones de responsabilidad ambiental (comercio justo, consumo responsable...), hasta quizá las soluciones más integrales, englobadas en los diversos paradigmas que se han englobado bajo la expresión del "Buen Vivir", que preconizan, desde el reconocimiento básico de los derechos de la Madre Tierra (esto es, el reconocimiento de la propia naturaleza como sujeto de derechos), pasando por una revolución en todos los modelos de producción, energéticos, de distribución, de consumo y de desecho. Ante el conflicto capital-planeta, nos encontramos en una paradógica pero peligrosa situación, en la cual están diseñadas las alternativas, pero no existe una generalización en torno a la concienciación global de la gravedad del mismo. 

 

A pesar de las continuas evidencias científicas que cada día se aportan, y de los innumerables foros donde se conciencia sobre el tema, y se publican solemnes declaraciones de intenciones (la COP21 de París ha sido la última), no existe como decimos una clara determinación en cuanto a la adopción generalizada de políticas sociales, económicas y energéticas que puedan reducir los efectos del conflicto, pero sobre todo, que puedan atajarlo desde su base, esto es, alterando la filosofía de las relaciones de producción capitalistas. Y es que desde hace mucho tiempo que las sociedades (sobre todo las más desarrolladas) profesamos un total desprecio hacia el medio ambiente y sus leyes naturales, y únicamente se expresa, a escala tanto local como global, una voracidad sin límites en busca del beneficio de una minoría (estimada ya en el 1% más rico del planeta), cueste lo que cueste. El poder de dicha minoría es tan absoluto, y sus intereses tan irracionales y miopes, que resulta extremadamente complicado revertir dicha tendencia. Ese desprecio hacia el medio ambiente se manifiesta bajo multitud de criterios, que se trasladan después a hechos políticos determinados: políticas de trasvases, destrucción de costas, construcciones faraónicas, proyectos insostenibles, incumplimiento de normativas ambientales, extractivismo descontrolado, y progresiva destrucción de los ecosistemas naturales. 

 

El expolio que la propia naturaleza viene sufriendo durante las últimas décadas de globalización capitalista no tiene límites, o mejor dicho, sí los tiene, y son los límites de un planeta y de unos recursos limitados y finitos. Por tanto, el conflicto capital-planeta está servido: el capitalismo ya sólo puede crecer a costa de destruir el medio natural, y no puede dejar de crecer porque es parte de su esencia, su razón de ser. Además, no es concebible una sociedad desregulada social y económicamente, y regulada ambientalmente, porque ambos parámetros entran en clara contradicción. De hecho, una de las primeras medidas que han ido aplicando los gobiernos conservadores y neoliberales en todo el mundo ha sido justamente destruir la legislación medioambiental, que había sido impulsada tiempo atrás por la presión social, los movimientos ecologistas y los gobiernos socialdemócratas. La nueva hornada de salvajes tratados comerciales (TPP, TTIP, TISA...) ponen también su foco en dicha legislación, que las grandes corporaciones entienden como una "barrera" para el comercio transnacional. Esta desregulación ambiental afectará profundamente a la calidad de vida de la población, porque provocará un encarecimiento de las materias primas, gravísimas hambrunas, migraciones masivas, éxodos de población y desarrollo de nuevas enfermedades, lo que limitará la supervivencia de la especie humana y la de otros muchos animales. 

 

¿Cómo podemos y debemos enfrentarnos al grave conflicto capital-planeta? Defendiendo a capa y espada al medio ambiente, tomando conciencia de la gravedad de dicho conflicto, cambiando profundamente los modelos de relaciones productivas y sociales, por lo que su defensa consecuente pasa necesariamente por el progresivo abandono del modelo actual, y la progresiva migración hacia modelos anticapitalistas, lo que implica también asumir que la revolución ecológica es también una revolución pendiente de primer orden que debemos poner en marcha. No basta con los formales apoyos a la defensa del medio ambiente y las tímidas y contradictorias leyes y medidas prácticas, que de vez en cuando se perfilan para parchear el grave conflicto, sino que será necesario asumir la lucha ecológica como otra cara, otra faceta imprescindible en la lucha contra el modelo capitalista, y avanzar consecuentemente en un modelo de producción y de desarrollo absolutamente distinto: bajo otros moldes, con otros objetivos, con otros valores, con otros medios. En palabras de Homar Garcés: "Se hace imprescindible, por consiguiente, el surgimiento inaplazable de nuevos paradigmas culturales y económicos que tengan como rasgos destacados la interculturalidad, una filosofía de vida alejada de la lógica del capitalismo y un nuevo patrón de relaciones entre los seres humanos y con la naturaleza que sirvan como muro de contención a las ambiciones hegemónicas de los grandes centros de poder político y económico existentes". 

 

En vez de en el beneficio monetarista, pongamos el foco en los otros parámetros donde debemos crecer, tales como la solidaridad, los derechos humanos, la paz, la justicia social, la igualdad. Existen otros parámetros para medir el progreso y las necesidades humanas que tenemos que poner en valor. Ya no es un simple deseo, una ilusión o una quimera idealista, sino una imperiosa necesidad, si no queremos destruir todo lo que nos rodea. La necesidad de alcanzar una sociedad basada en la colaboración y la solidaridad frente a la competencia, en el aprovechamiento frente al despilfarro, en el respeto y goce de la naturaleza frente a su explotación y destrucción. Pero esto también nos obligará a cambiar nuestro concepto de ser humano con una concepción de la felicidad contraria a la cultura impuesta por el capital. Con el derecho al tiempo, al ocio, al disfrute, a la libertad y a la diversidad. Nuevas escalas de valores y una nueva concepción del trabajo también deberán imponerse. En caso contrario, el conflicto capital-planeta nos estallará en nuestras propias narices, y no podremos hacer ya nada por evitar que nos arrastre por los derroteros de su destrucción. De hecho, quizá sea ya demasiado tarde. 

Compartir este post
Repost0
14 agosto 2016 7 14 /08 /agosto /2016 23:00
Viñeta: Josetxo Ezcurra

Viñeta: Josetxo Ezcurra

Y bastante a menudo pienso sobre nuestra respuesta [de EE.UU.] a todo esto, la que hemos practicado durante los últimos 15 años: más bombas, más misiles, más ataques con drones, más asesores, más irrupciones con unidades de operaciones especiales, más entregas de armamento y, pese a todo ello, ni un solo éxito ni victoria mesurable por cualquier estándar imaginable; solo más desestabilización de cada vez más regiones del mundo, más proliferación de grupos terroristas y la producción de todavía más seres humanos desarraigados, niños perdidos y refugiados... esto es, constantemente más y más gente aterrorizada y más terroristas

Tom Engelhardt

En el último artículo de esta serie estábamos exponiendo cómo la política exterior estadounidense dio prioridad a la organización y el fomento del fundamentalismo islámico como su respuesta contra las revoluciones sociales que se estaban llevando a cabo en muchos países africanos y de Oriente Medio. De hecho, gastaron ingentes sumas de dinero en operaciones especiales dirigidas por la CIA y el Pentágono. Les suministraron ayuda, estrategia y entrenamiento, alimentando ese fanatismo religioso. La principal fuente de financiación del fundamentalismo islámico procede del tráfico de drogas ilegales, sin contar la actual extensión de ISIS, que también se financia mediante el petróleo de los lugares que arrasan, y los bancos que actúan a su servicio. Y aunque todo este proceso, como decimos, fue iniciado por el imperialismo estadounidense, lo cierto es que ahora todo este monstruo se le está volviendo en contra, no sólo mediante la invasión de partes muy significativas de Oriente Medio, sino también por toda la oleada de terrorismo yihadista que se está perpetrando contra poblaciones occidentales.

 

Y además, en sociedades donde el Estado es incapaz de proporcionar los servicios básicos a su población (salud, educación, empleo...), bien por incapacidad o corrupción de sus gobernantes, o bien (caso más típico) porque el Estado se halle en completo proceso de descomposición, mediante el caótico gobierno de tribus rivales, de etnias enfrentadas o de sentimientos religiosos contrarios, el fundamentalismo islámico ha utilizado y utiliza estas privaciones para construir sus propias fuerzas. Con apoyo de algunas potencias, y aprovechándose del caos causado por sucesivas guerras, atentados y conflictos, la propuesta fundamentalista ha creado escuelas religiosas para entrenar y desarrollar todo un ejército de fanáticos desde muy temprana edad, y de cualquier procedencia, que después se convertirán en materia prima de los atentados terroristas que se perpetúan a lo largo y ancho del globo. Esta opinión de que este fundamentalismo no es casual, de que su aparición obedece a motivaciones geopolíticas, es también compartida por el economista egipcio Samir Amin. Retomemos sus palabras: "Imperialismo y fundamentalismo cultural marchan juntos. El fundamentalismo de mercado requiere del fundamentalismo religioso. El fundamentalismo de mercado dice: "subviertan el Estado y dejen que el mercado en la escala internacional maneje el sistema". Esto se hace cuando los Estados han sido desmantelados completamente. Sin Estados nacionales, las clases populares son minadas por la carencia de su identidad de clase. (...). El fundamentalismo étnico y el religioso son instrumentos perfectos para propiciar y dirigir el sistema político. Estados Unidos, como muestra el caso de Arabia Saudita y Pakistán, siempre ha apoyado el fundamentalismo islámico". 

 

Definitivamente, en ese clima de desesperación de grandes masas de musulmanes (y más aún de su juventud), la salida violenta puede aparecer siempre como una tentación. Los líderes religiosos insisten en sus mensajes del retorno a la pureza de la práctica del Islám, de forma torticera y manipulada, y al convertirse en pensamiento dominante, la perversa acción sobre las masas es inmensa. Y en ese complejo caldo de cultivo, hunden sus raíces los movimientos integristas, y la muerte no tarda en aparecer, creando el contexto terrorista, el campo de la acción armada y violenta. Pero nos hacíamos al principio estas preguntas: ¿A quién beneficia este fundamentalismo violento? ¿Representa realmente un camino de liberación para las desesperadas y empobrecidas masas de musulmanes? Durante una entrevista en 1998, Zbigniew Brzezinski, el que fuera Asesor de Seguridad Nacional durante la presidencia de Jimmy Carter, admitió claramente que Washington había fomentado deliberadamente el fundamentalismo islámico para tenderle una trampa a la Unión Soviética buscando que ésta entrara en guerra: "Llenarle su patio trasero de mierda", fueron sus palabras textuales. Cuando se le preguntó si lamentaba haber ayudado a crear un movimiento que cometía actos de terrorismo por todo el mundo, declaró: "¿Qué es lo más importante para la historia mundial, los talibanes o el colapso del imperio soviético? ¿Varios musulmanes fanáticos o la liberación de Europa Central y el fin de la Guerra Fría?". Esos "varios musulmanes fanáticos" están pasando ahora una factura descontrolada no sólo a USA, sino al resto del mundo, tanto oriental como occidental. 

 

Por tanto, es preciso desmentir falacias, y comenzar a colocar las cosas en su sitio. En realidad no estamos ante un "choque de civilizaciones" entre Islam y Occidente como cínicamente se ha presentado desde los medios de comunicación dominantes, ni desde los líderes políticos de las mayores potencias mundiales. Si hoy día este "terrorismo islámico" es el nuevo demonio, esto no responde más que a un maquiavélico e interesado montaje mediático. La relación entre el imperialismo estadounidense y el terrorismo del fundamentalismo islámico es simbiótica. La llamada "guerra contra el terror" (y de otras formas) no es más que una cubierta para la violencia militar que persigue lograr los objetivos geoestratégicos mundiales de los Estados Unidos. Esta reacción, como afirmábamos en los primeros artículos de la serie, sólo generará más reclutas para los ejércitos fundamentalistas islámicos, más odio, más terror y más barbarie. Se desencadenarán nuevos actos de terror contra objetivos occidentales, que serán a su vez la excusa para nuevas escaladas de agresión por parte de dichas potencias occidentales en todo el mundo. La paranoia ha invadido a Occidente, que ya declara "estar en guerra" contra el "terror islamista", y una población aterrada resulta ciertamente manejable. 

 

Los intereses para mantener toda esta histeria colectiva están claros. El papel que siguen jugando es absolutamente funcional a la nueva estrategia del complejo militar-industrial estadounidense, así como las grandes corporaciones transnacionales, que son las beneficiadas últimas de toda esta escalada. La situación está clara: un monstruo despiadado, feroz y ávido de sangre amenaza a Occidente, a cada nación, en cada rincón. Hoy día todos estos grupos o facciones fundamentalistas (ISIS como la principal de ellas) amenazan a toda la civilización humana, poniendo bombas, inmolándose o empujando camiones contra grupos de personas. Da igual la estrategia, el fin último es sembrar el terror. Ahí están esos fanáticos fundamentalistas musulmanes constituyéndose en enemigos de Occidente, del mundo libre, de nuestros valores, de nuestra cultura, y de nuestras libertades. Y ahí están las Fuerzas Armadas de ese gran país que es Estados Unidos, teniendo la legitimidad y la justificación universal para ejercer su proyecto de defensa planetaria. El miedo está instalado. Ahora hay que perpetuarlo. Bien, este es el relato oficial. Este es el relato dominante, el que nos cuentan la inmensa mayoría de medios de comunicación, pero....¿es el relato correcto? Dejo la reflexión a los lectores, a tenor del material que hemos puesto sobre el tapete. Continuaremos en siguientes entregas.

 

Compartir este post
Repost0
11 agosto 2016 4 11 /08 /agosto /2016 23:00
Panorama actual de los Movimientos Sociales en España (33)

En esta entrega número 33 de la serie le vamos a dedicar nuestra atención a un movimiento social muy concreto y especial, como es la Red de Organizaciones Sociales del Entorno Penitenciario (ROSEP), un MMSS dedicado al estudio y apoyo de la realidad penitenciaria en nuestro país, proporcionando una visión desde las entidades sociales. Según su propio sitio web, ROSEP es una red que engloba a todas las organizaciones sociales que de una forma u otra intervienen en el entorno penal y penitenciario. ROSEP es una organización reciente, nace en 2013 con la idea de lograr entre el máximo número de entidades posibles que actúan en este ámbito, una unión y un discurso común sobre determinados temas que la actualidad penal y penitenciaria está poniendo sobre la mesa, y que necesitan una respuesta o una reflexión conjunta. Actualmente forman ROSEP 55 asociaciones, organizaciones y plataformas, de diversa procedencia, a las que les unen sus puntos de contacto con el mundo penal y penitenciario, tales como Proyecto Hombre, asociaciones para la reinserción social, diversas fundaciones de carácter social y religioso, entidades de atención y ayuda a los drogodependientes, etc. 

 

ROSEP es una red de ámbito estatal, formada por diversas organizaciones del Tercer Sector que intervienen en las prisiones y en su contexto más cercano. Está avalada, según nos cuentan en su propia página, por la extensa experiencia de un número importante de organizaciones que comparten sus fines, objetivos y actuaciones encaminadas a la transformación del contexto penal y penitenciario, pero ROSEP es también una red con vocación de trabajar con otras plataformas estatales e internacionales, Administraciones Públicas, entidades, medios de comunicación, etc. Esta red surge en base a la detección de necesidades que las entidades que trabajan en este ámbito han venido detectando, y que han motivado la unión de las mismas con el objetivo de ofrecer mejores y más coordinadas respuestas a los problemas y disfunciones que se producen en relación con las personas afectadas por la Justicia Penal, las que están privadas de libertad o se hallan sujetas a penas o medidas alternativas a la prisión o medidas de seguridad, y a los problemas que surgen en el día a día de las entidades que trabajan con estos colectivos. Así, algunos de estos aspectos son los siguientes:

 

1.- La defensa de los Derechos Humanos y de la Justicia Social como pilares básicos del Estado y valores fundamentales de la labor de las propias entidades sociales. 

 

2.- La necesidad de establecer canales de comunicación más eficientes y representativos con la Administración penitenciaria.

 

3.- La necesidad de intervenir y participar en las decisiones que sobre Política Penitenciaria se adopten para mejorar el funcionamiento de dicho entorno. 

 

4.- La necesidad de crear un espacio común para compartir experiencias y recursos de atención a las personas privadas de libertad en sus procesos de tratamiento y reinserción.

 

5.- La necesidad de revisar y reflexionar acerca del alcance que tiene la aportación e implicación de las entidades colaboradoras con la Administración penitenciaria en el devenir de las personas con las que se interviene y participan en sus programas. 

 

6.- La necesidad de reflexionar sobre cuál es la importancia y valor real del trabajo que desarrollan las distintas entidades en los centros penitenciarios donde se interviene.

 

7.- Profundizar en los modos de hacer efectivo el ejercicio real de los derechos de las mujeres y hombres que se encuentran privados de libertad, de visibilizar sus realidades, y de ofrecer mejores respuestas a sus necesidades. 

 

8.- La necesidad de visibilizar la realidad de las mujeres reclusas, y las discriminaciones que sufren por razón de género, buscando una respuesta adecuada a sus verdaderas necesidades. 

 

9.- La necesidad de complementar las actuaciones que se llevan a cabo dentro de las prisiones para dar respuesta a otros condicionantes extra-penitenciarios que configuran la realidad de las personas privadas de libertad. 

 

Y así, la realidad social española en cuanto al mundo penal y penitenciario es muy singular. Sin ser un país catalogado como especialmente peligroso o inseguro, nuestro país tiene el doble de presos de los que debería, según su tasa de criminalidad. Nos lo cuenta Daniel Cabezas en el medio "La Marea", donde destaca que, según un estudio de ROSEP, aproximadamente un 50% de nuestros reclusos deberían estar en libertad. No obstante nuestro perfil penal como nación, todas las últimas reformas que se han venido realizando en el Código Penal han ido en la línea de endurecer las penas, e incluso de crear nuevas figuras penales, como la prisión permanente revisable, denunciada ya por numerosas asociaciones de jueces y magistrados, así como por diversos movimientos sociales que actúan en este ámbito. Según el referido Informe, en España se encarcela a demasiadas personas, durante demasiado tiempo y por delitos considerados no especialmente graves. Los datos ofrecidos, correspondientes al año 2014 y basados en cifras oficiales, ponen de manifiesto que nuestro país posee una tasa de criminalidad (número de delitos por cada mil habitantes) de las más bajas de la Eurozona: 44,7, lo cual representa un 27% menos sobre la tasa de criminalidad media europea. Sin embargo, la tasa de personas privadas de libertad es de las más altas: 133 por cada 10 mil habitantes, frente a las 101 de la tasa media europea, o lo que es lo mismo, un 32% superior. Este exceso de población penitenciaria se debe, según los autores del Informe, a un déficit en nuestro Estado del Bienestar y al hecho de que España sea uno de los países con más desigualdad de Europa. 

 

Aún así, en los últimos 13 años se ha venido produciendo un descenso constante en el número de delitos cometidos. De seguir esa tendencia, y siempre según los autores, posiblemente en 2019 estaríamos en una tasa por debajo de 40. Esto nos colocaría en unos niveles de criminalidad parangonables a los de 1987, cuando la población penitenciaria era menos de la mitad de la actual. Los datos hablan, pues, por sí mismos. Tenemos también, como decíamos, unas penas que se sitúan entre las más altas de toda Europa, ya que el promedio de las condenas en nuestro país es de 18 meses, mientras que la media europea es de 7,1. El estudio citado arroja también otros datos muy ilustrativos sobre la naturaleza de los delitos que llevan a engrosar el número de presos en nuestras cárceles. Un 76% son delitos contra el patrimonio (robos y hurtos), un 16% contra las personas o la libertad, un 5% otras infracciones penales, y un 3% corresponden a delitos contra la seguridad colectiva. Las cifras ponen en evidencia que el número de delitos que comportan violencia representan una clara minoría. Por otra parte, un número importante de presos lo están por delitos derivados de trastornos adictivos, poniendo de relieve que la cárcel es muchas veces utilizada como medio alternativo para problemas de carácter socio-sanitario. Esto refuerza la idea de que potenciando las capacidades de nuestro Estado del Bienestar, y estableciendo una mejor red de organizaciones dedicadas a la educación y a la prevención, estos reclusos no existirían. 

 

En conclusión, demasiada población reclusa y existencia de penas de prisión elevadas son quizá las dos características fundamentales de nuestro sistema penitenciario, que hay que corregir y atajar, desde el punto de vista político y social. No obstante, se han instalado en el imaginario colectivo desde hace tiempo otras impresiones distintas, tales como que en nuestro país se cometen muchos delitos, que aquí nadie va a la cárcel, etc. Lo que ocurre es que los niveles de impunidad no están equilibrados, y nuestro Código Penal es tremendamente injusto, pensado además para el "robagallinas", como afirmara el Presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ, Carlos Lesmes. ROSEP nos demuestra con este Informe que estos prejuicios no se corresponden con la realidad. Hay que luchar por hacer efectivo el Principio de Reinserción Social que avala la Constitución. Nuestra población penitenciaria se ha multiplicado por ocho durante los últimos 40 años, pero no por un aumento de la criminalidad, sino por una mayor extensión de las penas. Un 8% de los reclusos lo están por problemas graves de salud mental, lo cual pone también de manifiesto la existencia de un Estado del Bienestar débil e incapaz. Nuestro país, sobre todo desde la última legislatura del Partido Popular, criminaliza la pobreza, así como la protesta popular, signos evidentes de nuestra clara deriva hacia un Estado fascista, ineficiente, antisocial, represor, policial y autoritario. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post
Repost0
10 agosto 2016 3 10 /08 /agosto /2016 23:00
Contra los Tratados de Libre Comercio (32)

Como se comprende, los productos estadounidenses entrarán sin restricciones en todos los países firmantes e inundarán sus mercados, a la par que limitarán las posibilidades de desarrollo industrial y agrícola de las naciones menos desarrolladas

Hedelberto López Blanch

Continuando con la exposición de los principales asuntos que pudieron ser filtrados recientemente por Greenpeace Holanda sobre las negociaciones del TTIP, tema ya iniciado en el último artículo de la serie, tenemos que decir, siguiendo esta página del medio Tercera Información donde fueron publicados, que desde el punto de vista de la protección del medio ambiente y de los consumidores, dichas filtraciones revelan cuatro aspectos fundamentales que son motivo de preocupación:

 

1.-  Las políticas de protección ambiental parecen haber sido eliminadas

 

En efecto, ninguno de los capítulos filtrados y examinados hacen referencia a la regla de Excepciones Generales. Esta regla, consagrada en el acuerdo del GATT de la Organización Mundial del Comercio (OMC) hace casi 70 años, permite a los Estados regular las reglas del comercio "para proteger a los seres humanos, la vida animal y vegetal y la salud", o para "la conservación de los recursos naturales no renovables". Por tanto, la omisión de esta regla sugiere que ambas partes (UE y EE.UU.) están creando un acuerdo que sitúe los beneficios económicos por encima de la vida, la salud y el medio ambiente. Tal es la aberración del mismo. 

 

2.- La protección del clima será más difícil bajo el TTIP

 

Ya hemos venido denunciando en otros muchos artículos de este Blog la tremenda hipocresía de nuestros gobernantes, que mientras se reúnen para acordar solemnes declaraciones de intenciones sobre la necesidad urgente de controlar el cambio climático, negocian catastróficos tratados comerciales como los que nos ocupan, que abren la puerta al negocio sin límites de las grandes corporaciones. Ambos objetivos no pueden cubrirse simultáneamente. O renunciamos a uno o renunciamos al otro. En este sentido, el reciente Acuerdo sobre el Clima de París (COP21) debaja claro un punto: debemos mantener el incremento de la temperatura mundial por debajo de los 1,5ºC, para evitar una crisis climática de efectos desastrosos para miles de millones de personas por todo el mundo. Y evidentemente, el comercio no debe ser excluido de esta acción en defensa del clima. Pero resulta que los documentos filtrados no dicen nada sobre la protección del clima. Peor aún, el alcance de las medidas de mitigación está fuertemente limitado por las disposiciones de los capítulos sobre la Cooperación Regulatoria o Acceso a los Mercados para los productos industriales. Como ejemplo de estas propuestas, se descarta la regulación de la importación de combustibles altamente contaminantes, como el petróleo procedente de las arenas bituminosas.

 

3.- El fin del Principio de Precaución.

 

Referido también en anteriores artículos de esta serie, el Principio de Precaución, consagrado en el Tratado de la Unión Europea, no se menciona en el capítulo filtrado sobre la Cooperación Regulatoria, ni en ninguno de los otros 12 capítulos obtenidos. Sin embargo, sí se cita en varios capítulos la demanda de la delegación negociadora estadounidense de trabajar en un enfoque "basado en el riesgo", que tiene como objetivo la gestión de sustancias peligrosas, en lugar de evitarlas. Este enfoque socava la capacidad de los reguladores de tomar medidas preventivas, por ejemplo en relación con la toxicidad de ciertas sustancias químicas, como los disruptores endocrinos. En general, el Principio de Precaución, actualmente vigente en la UE, establece que ha de ser probada la ausencia de peligrosos efectos adversos en las determinadas sustancias, antes de poder usarlas como componentes para la fabricación de cualquier producto comercial. Si el TTIP rompiera con este principio, nos veríamos abocados a la utilización de productos potencialmente peligrosos, que incidirían negativamente sobre la salud humana, animal o medioambiental. 

 

4.- Se abre la puerta a un mayor poder de las Corporaciones

 

Al mismo tiempo que las propuestas filtradas amenazan al medio ambiente y la protección de los consumidores, las grandes empresas han conseguido lo que querían. El sector empresarial tendrá bajo el TTIP, si no lo impedimos, enormes oportunidades para participar en la toma de decisiones que intervengan en las primeras fases del proceso de control comercial. El poder de las corporaciones transnacionales, que ya de por sí es inmenso actualmente, se volverá aún más imposible de controlar. Con legislaciones internacionales a su favor, tribunales de arbitraje a su servicio, y herramientas pensadas para eliminar todos los posibles inconvenientes, barreras y obstáculos a su expansión y a sus posibilidades de negocio, el TTIP supondrá una nueva era en el imparable aumento del poder de las grandes corporaciones transnacionales, que podrán imponer su voluntad sobre la ciudadanía, los gobiernos, los países y los Estados. Podrá ser el principio del fin de la democracia, y otro hito hacia la gobernanza global corporativa. 

 

Y finalmente, otro aspecto que muestran estas recientes filtraciones de determinados aspectos del TTIP por parte de la filial holandesa de Greenpeace, como siempre hemos denunciado, es que mientras la sociedad civil ha tenido un escaso acceso a las negociaciones (incluso restringido para los representantes políticos de la ciudadanía europea), los documentos muestran muchos casos en los que la industria ha sido consultada, y ha tenido un papel privilegiado en el proceso de toma de decisiones. Los documentos filtrados indican que la opacidad de la Unión Europea ante el TTIP es debida a la tremenda influencia de los intereses de los poderes y lobbies industriales. En un informe recientemente publicado, se menciona una sola vez las aportaciones de los sectores industriales, mientras que los documentos filtrados hablan en repetidas ocasiones sobre la necesidad de nuevas consultas con la industria y sus representantes, y mencionan explícitamente que se han recogido en los textos finales las aportaciones de estos sectores. Todo ello pone de manifiesto, una vez más, y ya van muchas, la cantidad de mentiras, ocultaciones y manipulaciones de la información que esta Comisión Europea practica hacia la ciudadanía. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post
Repost0
9 agosto 2016 2 09 /08 /agosto /2016 23:00
Autor: Kalvellido

Autor: Kalvellido

Lo más grave de la dominación neoliberal es el control que ha logrado de nuestras mentes. El neoliberalismo nos ha hecho que pensemos nuestra vida como si fuera una empresa

Alberto Betancourt

Otra manifestación tremendamente típica de la perversa acción e influencia que el pensamiento dominante ejecuta sobre nuestras mentes, es la relativa a la creciente aceptación social del "emprendedurismo", o lo que es lo mismo, de hacerse empresario. Al estar la polìtica muy influida por las directrices que los mismos quieren implantar, el imparable ascenso de la ideología de los llamados "emprendedores" nos envuelve hoy día con una fuerza arrolladora. Evelyn Patricia Martínez nos lo explica muy bien en este artículo, al que remito a los lectores para mayor información. Tenemos, en primer lugar, la ideología "emprendedurista", que ha de conseguir fundamentalmente que los oprimidos asuman como propios las ideas y discursos de sus opresores. Básicamente, esto significa que, según ella, si tengo un jefe que me explota, la solución no es reeducar al jefe para que respete los derechos de sus trabajadores, sino abandonar a ese jefe y ser mi propio jefe, explotándome a mí mismo, lo cual, al menos, estará más justificado, porque dicha explotación revertirá no en beneficios para mi jefe, sino para mi. Paulo Freire, en su obra "Pedagogía del oprimido", afirma que los síntomas más directos son que los oprimidos "hablan como ellos, actúan como ellos, piensan como ellos, desean lo mismo que sus opresores".

 

El discurso económico dominante busca que existan cuantas más empresas mejor, para que el paradigma ideológico del "emprendedurismo" se extienda lo máximo posible. De esta forma, la ideología del emprendedor se legitima socialmente, ya que todo el mundo se hace cómplice de ella. El capitalismo neoliberal insiste mucho en esta idea sobre todo para el grueso de los desempleados, que son perfectos candidatos a embarcarse en nuevas "aventuras empresariales". Bajo este discurso, se les incita a que monten su propio negocio, a que se hagan empresarios (pequeños empresarios en principio, o simplemente "autónomos" de sus jefes), negocio que poco a poco podrán ir aumentando, hasta llegar a convertirse en grandes empresarios. Hacen de esta meta la ilusión de muchas personas. Consagran muchos esfuerzos en su consecución, sobre todo implantando medidas socio-laborales que apoyen a estos colectivos de "pequeños empresarios", a la vez que se demoniza a los trabajadores asalariados, y aún mucho más a los empleados públicos y a los funcionarios, que constituyen el modelo a abatir, porque el dogma neoliberal persigue que haya cuantos menos, mejor, como estrategia para debilitar al Estado y a sus empresas y organismos públicos. Se van imponiendo de esta forma los valores del individualismo, de la competencia y del egoísmo personal como los únicos válidos para alcanzar esa meta, y por tanto, llegar a triunfar, a ser poderosos, a ser felices, y a constituir un referente social, un espejo donde mirarse.

 

Esta ideología "emprendedurista" es absolutamente necesaria para poder seguir reproduciendo el sistema, favoreciendo sus motores y alimentando sus necesidades, tanto material como culturalmente. Todo ello se complementa con estrategias de ataque a los sindicatos, a la negociación colectiva, al refuerzo del poder y de la hegemonía empresarial, y a la asunción social del éxito de los grandes patronos como un cénit demostrativo del éxito personal y social. Y todo ello se adereza y complementa también con los patrocinios o mecenazgos que se conceden a los empresarios en todas las iniciativas de carácter social, para ofrecer un mensaje de refuerzo de su necesidad social. Los grandes empresarios son imitados, son tenidos como referentes, sus empresas patrocinan todos los grandes eventos laborales, sociales, culturales, científicos o deportivos, y la continua evolución de sus ganancias es ofrecida como "buenas noticias" en los informativos y diarios económicos. Las revistas y publicaciones de moda se inspiran en ellos, y se convierten en auténticos héroes del modelo. Mientras, los empleados públicos o simplemente asalariados de la empresa privada son atacados, recortados, desmantelados, infravalorados, despedidos, y se convierten en un referente para la mediocridad social. 

 

En el fondo, lo que le interesa a la ideología neoliberal, lo que verdaderamente subyace debajo de toda esta estrategia, es que se vaya perdiendo el sentido de lo colectivo, de lo común, de la organización, de la cooperación, de la reciprocidad y de la solidaridad. Quieren destruir todos esos valores, resumidos en la máxima que ya enunciara Margaret Thatcher ("No existe la sociedad, sólo existen los individuos"), y para ello, el paradigma emprendedor es un perfecto modelo, un proyecto de la individualización de todo. En palabras de Santos Ortega: "Una economía hecha de trabajadores que se comportan como unidades-empresa, y no como grupos de asalariados, conlleva la generalización de la forma-empresa (...) Una sociedad integrada bajo el principio rector de la forma-empresa, que se infiltra en todas las relaciones sociales. También en la familia o en el Estado". La colonización mental de todos estos valores nos conduce a la idea de que el pobre es pobre porque no quiere emprender, porque no tiene iniciativa, porque es un parásito social, porque es un derrotado. El modelo emprendedor incita a la competencia permanente, para poder ser un "triunfador". Y bajo los falaces valores del talento, la innovación, el mérito, la iniciativa, el carisma, etc., se van inculcando una serie de actitudes y de comportamientos sociales, en función a dichas metas, que convierten la sociedad en una auténtica selva. Pero estos valores, como decimos, son una completa y absoluta falacia. 

 

Lo son porque, en realidad, el modelo esconde expresamente las auténticas razones que lo rigen: en realidad quien "fracasa" es el resultado directo de las relaciones de expoliación del capitalismo monopólico. Y se ocultan los procesos sociales que han posibilitado ese "talento" del emprendedor. Los datos están ahí, y se pueden hacer miles de cuestionarios para demostrarlo: el rico no es rico por sus cualidades de "talento", carisma o iniciativa, sino que su riqueza ha sido creada por las relaciones de explotación de las fuerzas del trabajo, que crean continuamente plusvalores que no son reconocidos por el sistema. Influye también la invisibilización del aporte del trabajo no remunerado y del cuidado que realizan, en su mayoría, las mujeres, para reproducir la fuerza de trabajo y mantener la vida. De esta forma, el gran empresario posee riqueza porque hereda, niega, oprime y explota. Esa es su única racionalidad. Su único credo. Sus únicos valores. Sus permanentes objetivos. No existe tal talento, lo que hay es explotación, lo único que existe es dominio en las relaciones de producción. Pero estamos ignorando, no obstante, otro de los motivos, y no menor (quizá el fundamental de los grandes empresarios), por el que son ricos y poderosos, y sus empresas tienen éxito: la influencia. El modelo emprendedor justifica que cuando se llega a un cierto grado de poder, ese poder, transformado falazmente en valores de "experiencia, sabiduría, influencia y prestigio", consagra aún la consecución de más poder. Y así, el gran empresario no es normalmente el principal accionista de su empresa, sino que se sienta en los Consejos de Administración de muchas empresas más, con lo cual sus beneficios y su poder se multiplican. Continuaremos en siguientes entregas.

Compartir este post
Repost0
8 agosto 2016 1 08 /08 /agosto /2016 23:00

En nuestro afán por contar a nuestros lectores noticias, datos e informaciones que no se ofrecen en los medios de comunicación convencionales, que están atados únicamente a la difusión del pensamiento dominante, y que silencian deliberadamente las noticias que no les interesa que se sepan, vamos a hacernos eco en el presente artículo de algo que nuestros lectores no verán en ningún periódico de tirada nacional ni en ninguna cadena de radio o televisión, pública o privada. Reproducimos, por tanto (en traducción hecha para el medio Rebelion.org por María Julia Giménez), esta interesante y muy ilustrativa noticia, publicada originalmente por Mariana Pitasse para el medio local Brasil de Fato:

 

 

Nueve jurados de diferentes países declaran que el país sufre violación al proceso democrático y al orden constitucional

 

Después de dos días en actividad, el Tribunal Internacional por la Democracia sentenció que Brasil está, de hecho, viviendo un golpe de Estado. Los nueve jurados, procedentes de otros países, analizaron el proceso de impeachment instaurado contra la presidenta Dilma Rousseff y declararon que el país sufre una grave violación al proceso democrático y al orden constitucional.

 

Además, los jurados dejaron en claro que el impeachment hiere la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. La sentencia fue entregada a la presidenta Dilma Rousseff, el jueves 21, en el Palacio de la Alvorada, en Brasília (DF). También será encaminada al Senado Federal y al Supremo Tribunal Federal (STF).

 

Con inspiración en el Tribunal Russel, que en los años 1960 juzgó crímenes de los Estados Unidos en la Guerra de Vietnam, el juicio brasileño tuvo como objetivo debatir y juzgar, simbólicamente, el proceso de impeachment que está en fase de decisión en el Senado Federal. El evento tuvo una duración de dos días, 19 y 20 de julio, en el Teatro Oi Casa Grande, de Rio de Janeiro.

 

Desarrolladas en tres etapas, en primer lugar el Tribunal oyó los testimonios y alegaciones orales de la acusación y defensa del impeachment. El jurista Geraldo Prado fue el responsable por la acusación, y fue Margarida Lacombe quien argumentó en defensa del impeachment. Durante el segundo día, cada uno de los jurados, venidos de México, Francia, Argentina, España, Colombia, Costa Rica y Estados Unidos, expresó sus pareceres. En seguida, la sentencia final fue emitida.

 

“Más de 54 millones votaron por Dilma, por lo tanto, Temer es un insulto a Brasil y su gobierno no es legítimo. Además, su gobierno está compuesto por hombres blancos y ricos que no tienen nada que ver con el pueblo brasileño", afirmó la senadora francesa Luarence Cohen, durante su discurso.

 

Por otro lado, María José Farinas Dulce, profesora de Derecho de la Universidad de Madrid, en España, declaró que el golpe brasileño hace parte de una contra revolución neoliberal que también está siendo vivida en Europa. "Nosotros, trabajadores, estamos perdiendo derechos en todos los lugares del mundo. Están sacándonos nuestros mecanismos de integración con la sociedad. Lo que ellos quieren es atacar lo social e impedir que el discurso de lucha contra la desigualdad avance aún más”, explicó.

 

“Como norteamericana, condeno la postura de los Estados Unidos al no reconocer el golpe brasileño. Mi país no quiere política social que no lo privilegie. La lucha del pueblo brasileño no pude debilitarse. Como dice un proverbio de los Estados Unidos, ´intentarán enterrarnos, pero no saben que somos semillas´”, finalizó la abogada, especialista en derechos humanos Azadeh N. Shahshahani.

 

Durante los dos días de actividad, el teatro Oi Casa Grande, que tiene capacidad para 900 personas, permaneció lleno. Para los que no pudieron asistir, el juicio también fue transmitido por las redes sociales. Las visualizaciones online llegaron a 10 mil personas. Además, con el objetivo de hacer un registro del evento, los cineastas Silvio Tendler y Pola Ribeiro realizaron la cobertura en video para distribuir por internet no sólo en Brasil, sino también internacionalmente.

Compartir este post
Repost0

Presentación

  • : Actualidad Política y Cultural - Blog de Rafael Silva
  • : Blog de Rafael Silva. Presenta artículos de opinión basados en la actualidad política, cultural y social.
  • Contacto

Búsqueda

Categorías