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14 enero 2014 2 14 /01 /enero /2014 00:00

"El poder es un cíclope. Tiene un sólo ojo: ve lo que le conviene, es ciego a todo lo demás. Contempla en éxtasis la globalización del dinero, pero no puede ni ver la globalización de los Derechos Humanos"

(Eduardo Galeano)

 

"Al más alto nivel, no hay separación entre las personas que dirigen nuestras grandes empresas, y quienes se encargan de gobernarnos"

(John Perkins)

 

   

 

ley_antiprotesta.jpgYa le dedicamos un artículo a la Ley de Seguridad Ciudadana en este mismo Blog, al que remito a los lectores que no lo hayan leído, porque el actual tiene que ver con aquél, en el sentido de que la ley que aquí nos ocupa, la de Seguridad Privada, tiene mucho que ver, en el fondo y en la forma, con aquélla. Y es que por si fuera poco el abuso de autoridad y la corrupción institucionalizada en el mundo de la seguridad pública, que hemos podido comprobar últimamente de forma fácil, el siguiente paso es la entrada del capital y de los intereses privados en el mundo de la seguridad. Una suerte de nueva Guardia Privada va a prestarse a defender más y mejor los intereses de la clase dominante. Con el tándem que supone junto con la Ley de Seguridad Ciudadana, no sólo se blinda al Estado por sus tropelías ante la plebe, sino que también se protegen mejor los intereses de sus esbirros. 

 

ley_antiprotesta2.jpgSupone una vuelta de tuerca más en la oleada privatizadora que nos invade, en lo que respecta a los servicios públicos. Se abre la puerta a proporcionar negocio a las empresas de seguridad, algunas muy famosas y lideradas por gentuza muy conocida por su ideología ultraderechista, como la organización valenciana España 2000. Los actuales Vigilantes de Seguridad que vigilan actualmente locales y empresas de todo tipo ya han declarado no sentirse preparados para equipararse a las funciones de la Policía y de la Guardia Civil. Pruebas físicas de menor intensidad que las de la policía, así como la superación de un test después de seis meses de formación teórica, en comparación con los tres años actuales de policías y guardias civiles, no parece suficiente como para delegarles las mismas responsabilidades. Junto a la Ley de Reforma del Código Penal Militar, del Código Penal Civil y de la Ley de Protección Ciudadana, forman las cuatro patas donde se sustenta el nuevo modelo de "orden público" propuesto por el Partido Popular.

 

ley_antiprotesta3.jpgSe crea indefensión, un espacio para la discrecionalidad y la impunidad, e incluso un vacío o limbo legal terrible, con el nuevo Proyecto de Ley, ya que se autorizará la utilización de los servicios de "seguridad privada" en espacios abiertos, sean de interés público (cárceles, CIE's) o privados (Conciertos o celebraciones realizadas en suelo público para una entidad privada), bajo la supuesta "supervisión" de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y en "idénticas condiciones" que las de éstas. Para ello, se les ofrece el poderosísimo blindaje (que respaldará cualquier atropello, e impedirá cualquier protesta) de su consideración como "Autoridad del Estado". Esto abre la puerta para que cualquier nimiedad pueda ser considerada como un delito de "resistencia, insulto o desobediencia a la Autoridad", y condenada con las gravísimas penas que se aplicarán tras las modificaciones del Código Penal previstas, así como las infracciones administrativas (que eliminan de un plumazo el derecho a la tutela judicial efectiva) de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana.  

 

ley_antiprotesta4.jpgTomando las palabras de Arturo Borra: "Lo público como negocio privado (favorecido por un sistema corrupto de prebendas y privilegios) instaura la competencia entre las élites y el saqueo a los subalternos. Hay que insistir: más allá de la "oportunidad de negocio" para las 1500 empresas de seguridad privada operativas en territorio español (con una facturación actual de más de 3000 millones de euros al año), ¿en qué sentido podría beneficiarnos el ser objeto de vigilancia permanente por su parte? No es sólo un problema de subcualificación evidente que debería alarmar a cualquier persona mínimamente precavida; implica ante todo que una de las partes asuma el rol de juez, esto es, que la burguesía sea erigida como guardián del bienestar colectivo, aunque más no sea mediante sus lacayos. Un elemental trabajo de indagación sobre las empresas de seguridad privada sería suficiente para persuadirnos del carácter radicalmente inadecuado de esta transferencia funcional; permitiría identificar lazos inocultables entre algunas de estas empresas y una ultraderecha racista, xenófoba y aporofóbica. ¿Qué ecuanimidad cabría esperar de esos sujetos en el ejercicio del poder de vigilancia, especialmente cuando se los autoriza a convertir a sus declarados enemigos en objeto?"

 

ley_antiprotesta5.jpgLas sospechas nos llevan a pensar que habrá una derivación del servicio público (plazas de Policía que no se cubren) hacia las fuerzas privadas de seguridad. De hecho, el Cuerpo de Policía Nacional dispone hoy de 12.000 efectivos menos de los que disponía hace tres años. Y además, sabemos que la preparación física y teórica de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que desarrollan su labor como un servicio público (aunque también sobre esto se podría discutir bastante), es mucho más completa que la de los Agentes de Seguridad Privada (6 meses de preparación teórico-práctica en el caso de los vigilantes, frente a una oposición en el caso de la Policía, después de casi tres años de preparación previa). Y con esta escasa preparación y obedeciendo a otros intereses, el caso es que podrán practicar detenciones, identificar, interrogar y cachear en la vía pública, todo lo cual, de entrada, es un tema que puede tender al abuso. Se trata en el fondo de otra privatización subliminal y encubierta, de otra "externalización" de las funciones de un servicio público, con el fin de generar beneficio privado. 

 

ley_antiprotesta6.jpgY hemos de denunciar que se trata de una aberración en toda regla, el hecho de que, desde el ámbito privado, una persona pueda intervenir con estas funciones y estos poderes en un espacio público. Se nos antoja imaginar, por ejemplo y sin ir más lejos, que al lado de barrios y polígonos pobres de las grandes ciudades, con poca seguridad, habrá barrios de élite y centros privados con muchos fondos, que estén muy bien vigilados, protegidos y custodiados. Decididamente, la Seguridad, así con mayúsculas, es un bien público, gratuito y universal, cuyas funciones no pueden ser extrapoladas a ningún cuerpo de seguridad privada. Y no nos valen los ejemplos que nos ponen sobre las instalaciones de Aeropuertos, Instituciones Penitenciarias, Andenes, etc., ya que los vigilantes privados, según esta futura Ley, podrán intervenir fuera de los locales donde estén vigilando. A estas alturas, creemos que la frontera entre lo público y lo privado está clara, pero con herramientas como la Ley que estamos comentando, estamos abriendo la puerta a que la política y los intereses de la empresa privada de la cual dependa el vigilante en cuestión, podrán imponerse a los intereses generales de la ciudadanía.

 

Como lo califica el Colectivo de Militares "Anemoi", estamos ante el intento de instauración de "cuerpos parapoliciales" al servicio de la oligarquía, y de su régimen autoritario y antidemocrático. Es previsible además que, con la reciente Reforma del Código Penal, bastante más dura en sus condenas, la población carcelaria española vaya a aumentar bastante, con lo cual el negocio está asegurado. Este Partido Popular, ultraneoliberal y parafascista, quiere un ejército privado a su total disposición, y a la de sus amigos. Una vez más, no podemos consentirlo. Realizamos un llamamiento a que la ciudadanía organizada, junto con las plataformas y organizaciones de la sociedad civil, de todos los sectores, manifestemos juntos nuestro más profundo rechazo a este Proyecto de Ley, y continuemos reivindicando que el monopolio de la Seguridad Pública lo deben seguir ejerciendo las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (Policía Nacional, Policía Autónoma donde la hubiere, Policía Local, Guardia Civil). Esto tiene que ver con las garantías de protección de los derechos y libertades civiles públicas, y no puede ser de ningún modo privatizado. Constituiría un flagrante atentado a los cimientos de un Estado Social y de Derecho, ese que declara la Constitución, y ese que llevamos mucho tiempo pretendiendo ser.

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13 enero 2014 1 13 /01 /enero /2014 00:00

"Aceptar la desigualdad como natural es convertirse en un ser fragmentado"

(John Berger)

  

 

 

Era la cita del magnífico escritor, sobre la que Olga Rodríguez añadía que "es no concebirse a uno mismo más que como la suma de un conjunto de posesiones, de circunstancias, de necesidades. Aceptar la desigualdad como natural es creer que podemos ser de forma aislada, individual, sin sentirnos apelados por lo colectivo. Rebelarse contra ella es defender que la dignidad de todos, el derecho a vivir disfrutando y no sufriendo, debe ser el más preciado de los valores". Porque continuamos, en esta entrega número 24 sobre la serie de artículos dedicados al capitalismo, al socialismo y al marxismo, hablando sobre desigualdades y sobre clases sociales. Y otro concepto que pivota también sobre la aceptación de las desigualdades es el de darwinismo social, que a su vez tiene también mucho que ver con otro que pudiéramos llamar "meritocracia". Porque una sociedad de clases, como la capitalista, implica que el poder económico, social, político, militar e ideológico está en las manos de la clase dominante.

 

capitalismo241.jpgY ya estamos comprobando cómo en nuestra sociedad, los poderes fácticos, como el económico y el ideológico (que incluye a los medios de comunicación, que son potentes herramientas al servicio de la divulgación de las ideas dominantes y el pensamiento único), no requieren de procesos democráticos de elección, sino el hecho de estar en posesión, de haber acumulado grandes riquezas, generalmente sin importar la manera en que se las obtuvo. El darwinismo social pretende trasladar los principios científicos de la evolución natural de los ecosistemas y sus especies al campo de la sociedad humana, difundiéndolo como un justificativo de la injusticia social y poniendo en los hombros de los oprimidos la responsabilidad de su situación. Los darwinistas sociales argumentarán que, al igual que en la selva, "el más apto sobrevive", y asumirán que "cada uno tiene lo que se merece", en una competencia descarnada entre ganadores y perdedores. Pero los ganadores son los que ocupaban ya estratos altos de la sociedad y que no necesariamente demuestran merecer su holgura económica y su posición de poder. Los integrados y los que están a gusto con el estado de cosas, creen que reciben lo justo, lo que corresponde a sus méritos, como una justa y natural gratificación. En consecuencia, los desposeídos reciben también lo que se merecen.

 

capitalismo242.jpgDe esta forma, la relación entre meritocracia, desigualdad y competitividad está presente continuamente. Aplicado al campo educativo, por ejemplo, se presenta una contradicción irresoluble entre el concepto de educar para la solidaridad, que prefiere esperar al compañero para llegar juntos a la cumbre, o educar para la competitividad, que supone, bajo el paradigma del mercado, que el pez grande se coma al chico. Una meritocracia que olvide los aspectos sociales, miente pretendiendo que hay una competencia en igualdad de condiciones, pues en realidad sólo impulsa la competitividad individual, dejando de lado la solidaridad como una actitud que impide ocupar un puesto entre los ganadores. Pero, ¿es democrática una sociedad compuesta de "ganadores" y "perdedores"? Absolutamente NO, y menos lo es cuando esta clasificación se presenta como condición vital y permanente. Tampoco cuando justifica las disparidades sociales, y bajo la presunción de que "cada cual tiene lo que se merece", oculta las auténticas raíces de la desigualdad y legitima la injusticia social. Por ello, los mecanismos instaurados por las actuales sociedades son opuestos a la democracia, y forman parte más bien de un cuerpo doctrinario que sólo obedece en el fondo a la pretensión de perpetuar el capitalismo.

 

capitalismo243.jpgLa tendencia a que la clase trabajadora se precarice cada vez más está muy clara, y se nota especialmente en tiempos como los actuales, cuando mediante la excusa de la crisis, las clases dominantes aprovechan para implantar mecanismos y normativas que siempre quisieron hacer, y no pudieron, por estar pasando la sociedad por una etapa de mayor o menor incertidumbre, como por ejemplo ocurrió aquí durante la Transición. Desde el fin de la Transición (principios de la década de los años 80 del siglo pasado) hasta la actualidad, tanto con Gobiernos del PSOE como del PP, el ataque a las clases trabajadores ha sido lento y tímido, pero continuo. Pero sin embargo, desde 2007 hacia acá, el ataque ha sido más cruento que nunca en la historia democrática, precisamente para aprovechar la coyuntura. Y así hemos llegado a la instalación social de la clase que pudiéramos denominar como el "Precariado". Se trata del último eslabón, del último escalón posible dentro de la clase trabajadora, aquél estadío donde hasta los derechos más básicos y elementales son arrebatados, despojando de esta forma la capacidad para desarrollar un mínimo proyecto digno de vida.

 

capitalismo244.jpgAsí que para finalizar esta entrega, y sobre el precariado, retomo textualmente las palabras de Nega, en su artículo de respuesta a Pablo Iglesias cuando dice: "La precariedad —aunque según algunos autores pudiera parecerlo— no es ninguna novedad ni el último grito en las relaciones laborales. La clase obrera la viene sufriendo desde que el que el capitalismo es capitalismo y el trabajo asalariado se convirtió en civilización y no es otra cosa que unas condiciones de trabajo lamentables y abusivas. Las jornadas de 14 horas en los telares, los mineros sin seguridad, los jornaleros que no cobraban si ese año la cosecha era mala, el servicio que vivía encerrado en la casa del señorito, el obrero subido en el andamio… ¿No es precariedad? Por supuesto que sí, no deja de ser curioso que Los santos inocentes se ubique cronológicamente en pleno auge fordista, benditas contradicciones postmodernas. Pero entonces llegó Negri (seguido por su coro de creyentes) y nos dijo que la precariedad era algo novedoso, tanto que acuñó un nuevo término: el precariado".

 

capitalismo245.jpgY continúa: "En realidad —y es bastante significativo— el término proviene de la Fundación Friederich Ebert, vinculada al partido socialdemócrata alemán (SPD). Un nuevo tipo de asalariado que sufría la precariedad, es decir, unas condiciones laborales precarias, en el marco del nuevo capitalismo post-industrial caracterizado por su inmediatez, su flexibilidad y su prevalencia de lo simbólico sobre lo material. ¿Y esto cómo se traduce? En que mi madre friega platos ajenos y es clase obrera. Pero si la que friega platos ajenos es una joven con carrera y un máster que habla tres idiomas y milita en Juventud Sin Futuro no es clase obrera (y vaya por delante que me parece que hacen una grandísima labor) es un nuevo sujeto emergente, es precariado, intelectual además. Se traduce en que una camarera es clase obrera siempre y cuando sea una choni que será camarera el resto de su vida, si está de camarera para pagarse los estudios de Ciencias Políticas no es clase obrera, es un nuevo sujeto emergente incapaz de identificarse con la clase obrera insertado que refuerza el intelecto colectivo...". Continuaremos en siguientes entregas.

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10 enero 2014 5 10 /01 /enero /2014 00:00

"Hay muchas formas de matar

Pueden meterte un cuchillo en el vientre

Quitarte el pan

No curarte de una enfermedad

Meterte en una mala vivienda

Empujarte hasta el suicidio

Torturarte hasta la muerte por medio del trabajo

Llevarte a la guerra, etc.

Solo pocas de estas cosas están prohibidas en nuestro Estado"

Bertolt Brecht, Me-Tí. El libro de los cambios (1937)

 

   

 

neoesclavismo1.jpgDel liberalismo al neoliberalismo, y del esclavismo al neoesclavismo. Así podríamos resumir la relación directamente proporcional de dichos conceptos, en la época que nos está tocando vivir. Los cimientos de la ilusión representada por la mal llamada "clase media" se esfuman, se evaporan, cuando esto se convierte en un salvaje "sálvese quien pueda". En el año que comienza, suben tarifas y precios públicos (Renfe, autobuses, luz, peajes de autopistas, copago farmacéutico...) mientras los salarios se congelan o disminuyen (cuarta congelación de sueldos para los funcionarios, SMI congelado en 645 euros, o vergonzante subida del 0,25% en las pensiones públicas). Mientras los despidos brutales y masivos están a la orden del día, nos enteramos cada vez de más casos donde los propios dirigentes de las empresas se subieron el sueldo de forma escandalosa una vez entrados o declarados en quiebra técnica, en bancarrota (no sólo bancos, sino también otro tipo de empresas, como Pescanova). Parece ser que se trata de que trabajemos en precario, para que ellos puedan vivir como reyes. Hemos llegado a la institucionalización del saqueo, a la aceptación social de unas prácticas delictivas de desposesión de la clase trabajadora, todo ello desde las más solemnes tribunas del neoliberalismo, y desde las más altas instancias supranacionales.

 

neoesclavismo2.jpgJorge Moruno, sociólogo y colaborador de la Fundación CEPS se expresa en los siguientes términos: "El neoesclavismo que se asoma inicia el camino de la historia a la inversa, arrastrando los cambios que han tenido lugar en los últimos 200 años. Hoy el capitalismo extrae la riqueza de otra manera, aunque también mantiene vivas las viejas formas. No existe ninguna compensación social al modelo precario de producción. El neoliberalismo no es capaz de otorgar un volumen de trabajo necesario para garantizar un mínimo de dignidad a la población. Lo que no es óbice para que la retórica oficial continúe apoyándose sobre el imaginario que lleva asociado el trabajo en nuestra sociedad. Aunque éste ya no cumpla su función como elemento de integración social".

 

neoesclavismo3.jpgNos imponen bajadas de salarios, recortes sociales, laborales, rescates a la banca, privatizaciones, eliminaciones de derechos conquistados o mayores cesiones de soberanía, mientras nos ablandan por otro lado con los sermones de que nuestro rescate ya quedó descartado, la prima de riesgo baja, las inversiones extranjeras comienzan a afluir lentamente, se recuperan las exportaciones, y mejora sustancialmente el cuadro macroeconómico. Pero hasta el Rey Juan Carlos, poco sospechoso de radical marxista, ha proclamado en su discurso navideño que para él, "la crisis no habrá terminado mientras queden españoles que no puedan trabajar". Afortunadamente, se les esfumó la oportunidad de establecer la peligrosa isla de EuroVegas, pero continúa en pie el proyecto BCN World, y si no migramos a otro modelo productivo, se sucederán más experiencias en esta línea. Desregulación laboral, bajadas de salarios, precariedad en el empleo, se alternan con monstruosos beneficios empresariales, y ERE en las empresas que justamente más beneficios declaran. Es la institucionalización de la pobreza. Vamos construyendo un imaginario colectivo donde al parado se le mira como a un parásito, y al empleado como a un privilegiado.

 

neoesclavismo4.jpgTodos los bienes colectivos, y toda la riqueza pública y común, se pone al servicio de los intereses privados, es carne de mercantilización. Desde la Universidad hasta los derechos más básicos y fundamentales se transforman en valor de cambio, en tendencia, en objeto para la descarnada competitividad. Todos somos libres para convertirnos en los nuevos siervos del siglo XXI, en los nuevos esclavos del capital. Al esclavo romano o feudal se le garantizaba un techo y una manutención, los esclavos de hoy no tienen garantías de nada. Retomo las palabras de Armando B. Ginés, cuando sostiene: "Ahora con la crisis, el neoliberalismo, la norma Wert, el ansiado retoño malformado y abortivo de Gallardón y la ley mordaza contra la disidencia pública de Fernández Díaz vuelven a agudizarse de manera descarnada las diferencias de clase. La Universidad trazará otra vez una barrera invisible prácticamente inexpugnable entre la clase alta y la clase trabajadora. A las hijas e hijos de éstos no les quedará más remedio que regresar al oficio, empleo u oposiciones de escalones inferiores para ser alguien en la vida, eso sí, dentro de una movilidad geográfica y temporal extrema, dando tumbos de contrato en contrato sin solución de continuidad alguna, compitiendo además con su pares de clase hasta la extenuación en una carrera de fondo sin metas concretas salvo las de sobrevivir a toda costa".

 

neoesclavismo5.jpgY más adelante continúa: "La crisis actual está poniendo las cosas en su sitio clásico. Los de arriba en la cúspide y los de abajo con los pies en la tierra, batiendo el suelo con las migajas de costumbre. El capitalismo ha surcado muchas etapas y de todas ha salido más o menos indemne, sabiendo adaptarse a las circunstancias históricas cambiantes e imprevisibles a las mil maravillas. Ahora, regresa triunfante a su origen, expropiando a la clase trabajadora de sus conquistas sociales y derechos civiles y políticos. El medievalismo vuelve por sus fueros. Hay que dejar al trabajador desnudo ante la competencia inexorable. De esta forma, tendrá que venderse al mejor postor por el mínimo imprescindible para sobrevivir. Adiós aborto y mujer trabajadora, adiós futuro razonable. Hola vuecencia esclavitud, hola mi señor y amo".

   

La situación es asqueante, vergonzante, indecente, obscena e inmoral, cada vez más proclive al estallido social. No ha finalizado de implantarse un ajuste, aún no ha habido tiempo de examinar los resultados de una cierta reforma, cuando ya nos decretan la siguiente. La hostilidad, el ataque de la clase dominante hacia los de abajo llega ya a límites inimaginables en una sociedad que se precie de serlo. Estamos llegando a la barbarie que nos anunciara Rosa Luxemburgo. Y por si todo ello fuera poco, se nos vierten las falacias constantes sobre las diferentes reformas que plantean. Por ejemplo, la reforma de las pensiones, sabiendo que sobre ellas, sobre las pensiones de nuestros mayores, pivotan hoy dia los recursos y la subsistencia de millones de familias. Y resulta un auténtico insulto a la inteligencia ocultar la paradoja fundamental, a saber: a partir de ahora, las pensiones públicas se van a ir reduciendo hasta convertirse en algo puramente de beneficencia. Así es que, siguiendo esta lógica, parece que quieren instarnos a contratar planes privados de pensiones. Pero un fondo de pensiones necesita un salario fijo, grande o pequeño, para que se pueda ir reservando una cierta cantidad de dinero mensualmente a sufragar dicho plan. Pero como resulta que el empleo no está garantizado, no hay garantías de que el fondo de pensiones sea abastecido lo suficiente, con lo cual, simplemente, tampoco por esa vía los pensionistas del mañana tendrán su pensión asegurada. ¿Es o no una falacia? ¿Creen que no nos damos cuenta? ¿Qué pretenden? ¿Que seamos esclavos de por vida y mendigos en nuestra vejez? Y la pregunta más importante: ¿seremos capaces de recuperar nuestra dignidad?

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9 enero 2014 4 09 /01 /enero /2014 00:00

Continuamos en esta sexta entrega con los temas relativos al SPP (Sistema Público de Pensiones), contextualizando en primer lugar el conocido como "Pacto de Toledo", que tantas veces se refiere al hablar de estos temas. Se suele remitir dicho pacto como el referente para el consenso político sobre los posibles cambios en el SPP, pero, ¿qué fue realmente el Pacto de Toledo? Firmado en la época del último Gobierno del PSOE de Felipe González, y suscrito por todos los grupos parlamentarios (incluida Izquierda Unida), con el apoyo de los dos sindicatos mayoritarios (CC.OO. y UGT), fue aprobado en el Parlamento en el año 1995. Formalmente, se trataba de un supuesto compromiso mayoritario para reforzar, consolidar y comprometer la viabilidad futura del SPP.

 

pensiones61.jpgEn el Pacto se establecían tres "modalidades de protección": una eran las pensiones contributivas, vinculadas a la cotización, que fueron definidas como el "núcleo esencial del sistema". La segunda eran las pensiones no contributivas, que iban "dirigidas a compensar la ausencia de rentas en los ciudadanos/as que se encuentren en situación de necesidad". Y la tercera eran las "prestaciones complementarias de naturaleza libre y gestión privada", que debían servir para "completar las pensiones del sistema público", es decir, los "fondos privados de pensiones". Por tanto, desde ese momento se daba importancia institucional a la posibilidad de que el SPP fuera "complementado" mediante los planes privados de pensiones, obsesión que llega hasta nuestros días. El Pacto de Toledo dio legitimidad a este modelo "mixto" que el capital financiero buscaba implantar desde hacía dos décadas: pensiones públicas escasas y "planes privados complementarios", junto a una cierta ayuda de beneficencia para los más pobres (las pensiones no contributivas) que limara las posibles tensiones sociales.

 

pensiones62.jpgAl mismo tiempo, desvincularon también el sistema de pensiones de los impuestos, y lo vincularon directamente a las cotizaciones sociales de empresarios y trabajadores, por lo cual siempre se argumenta (correctamente) que son los trabajadores de hoy los que sostienen a los actuales pensionistas, y que nuestras pensiones del mañana serán cubiertas por los futuros cotizantes. Estas bases de funcionamiento no se han tocado desde entonces, pero bien pudieran ser transformadas en algunos aspectos, por ejemplo, ligando también la financiación del SPP por la vía de los impuestos. Pero el Pacto de Toledo solo fue el principio. Después de tres Gobiernos del PSOE, la base de cálculo de las pensiones pasó de 2 a 25 años (el cómputo de años de la recta final de la vida laboral que sirven para calcular la cuantía de la pensión), el número de años de cotización mínimos (para poder cobrar la pensión completa) pasó de 35 a 38,5, y la edad legal de jubilación pasó de los 65 a los 67 años, independientemente de que existan otras edades, como la edad de jubilación real, los casos de prejubilaciones, jubilaciones anticipadas por enfermedad, por ERE empresariales, etc.

 

pensiones63.jpgY en la nueva reforma propuesta por la Ministra Báñez, a las órdenes de la Troika (que para eso el tándem PP-PSOE son muy diligentes), quiere redondear y culminar el proceso, convirtiendo las pensiones públicas en pensiones de supervivencia, el SPP en un sistema poco menos que de beneficencia, en un sistema subsidiado (el cálculo de los expertos nos dice que para el año 2050 podremos estar cobrando pensiones de 500 euros), y todo ello para hacer de los sistemas privados de pensiones el negocio del siglo para bancos y aseguradoras. Todo ello, eso sí, vestido a la más limpia y vieja usanza del engaño masivo y del más exacerbado cinismo, difundiendo el mensaje de que su reforma va a garantizar las pensiones futuras. Y es que como estamos pudiendo comprobar desde la primera entrega de esta serie de artículos, el montón de mentiras y falacias que nos cuentan sobre este tema es abrumador. Siguiente mentira: destacar, para ver el sinsentido global de la reforma, que el porcentaje que nuestro país dedica a las pensiones, en una situación de economía sufriendo una larga depresión, esto es, con un PIB muy por debajo de lo que podría ser, es del 10% del PIB, dos puntos por debajo de la media de la UE. Este es el nudo de la cuestión y el error fundamental de la política del gobierno: se planea y proyecta a largo plazo el futuro de las pensiones cuando lo que hay que resolver es el futuro del empleo, o lo que es lo mismo, como se sale de la crisis.   

 

pensiones64.jpgLo expresaron muy bien Juan Torres y Vicenç Navarro cuando argumentaron: "¿No están, pues, las pensiones públicas en peligro? Lo están desde luego, como lo están también muchos otros derechos sociales. Lo que ocurre es que la amenaza no se deriva de las razones a las que apuntan los neoliberales, sino que justamente existe porque se aplican las políticas que ellos proponen. Lo que hace peligrar el disfrute de los derechos sociales es la falta de empleo, el empleo precario, los salarios bajos, la desigualdad, la baja participación laboral de las mujeres, la especulación financiera, el reducido gasto social…, es decir, todo lo que han provocado las políticas que se vienen realizando en los últimos decenios”. Es decir, el problema existe, pero existe por la implantación de sus políticas, y de ello se deduce siguiendo la lógica más elemental, que no pueden ser ellos los que vengan a sugerirnos las posibles soluciones.

 

inocente_rajoy.jpgY vamos a finalizar de momento con las palabras de otro gran economista de izquierdas, como es Pedro Montes, que se refiere a este asunto en los siguientes términos: "Hay una lucha despiadada por el excedente económico, la plusvalía marxista, que abarca y recorre todos los entresijos sociales. Ningún derecho de los trabajadores está salvaguardado, y es así como vemos la caída de los salarios directos, los salarios indirectos, o sea los gastos en servicios sociales, y los salarios diferidos, es decir, las pensiones. Nada está a salvo en esta época de ofensiva salvaje de la burguesía en la lucha de clases. Y para obtener ventajas económicas sustanciales, hay que previa o simultáneamente reducir el poder político de los trabajadores y la inmensa mayoría de los ciudadanos. De ahí la reforma laboral, el acoso a los sindicatos, la reforma de las pensiones, la represión contra las protestas: cuanto más inseguridad y miedo sientan las personas mejor se les explota". Continuaremos en siguientes entregas.

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8 enero 2014 3 08 /01 /enero /2014 00:00

Periodismo es publicar algo que alguien no quiere que se publique. Todo lo demás son relaciones públicas” (George Orwell)

 

 

     

el_corte_ingles1.jpgEl Corte Inglés, por la poca información que nos llega, puede ser puesto como ejemplo de empresa donde impera el llamado “sindicalismo amarillo”, esto es, la presencia de una serie de organizaciones “independientes” de supuesta defensa de los intereses de los trabajadores, pero que en realidad son organizaciones muy pegadas a la dirección de la empresa, que se pliegan completamente a sus dictados, obrando con casi total servilismo hacia ellas. Las consecuencias son terribles para la clase trabajadora, como vamos a poder comprobar en este artículo, cuyos datos e información extraemos básicamente del publicado por Nacho Carretero en la revista online Jot Down, un muy interesante artículo cuya lectura recomiendo. Veamos en primer lugar la envergadura de este gigante del comercio español.

 

el_corte_ingles2.jpgEl Grupo Empresarial El Corte Ingles posee, además de su filial, las tiendas Hipercor, Supercor, Opencor, Viajes El Corte Inglés, Sfera, Informática El Corte Inglés, Óptica 2000, Bricor, entre algunas otras. Actualmente los grandes almacenes por excelencia suponen la tercera empresa de España del sector de distribución solo por detrás de Inditex y Mercadona y, aunque en línea descendente, cerró su ejercicio de 2011 con beneficios. Cuenta con 81 centros en España y dos en Portugal, además de 31 centros Hipercor, cinco Bricor, 88 Supercor, 187 Opencor, cuatro Supercor Express, 71 tiendas Sfera, y 108 Ópticas 2000. Además, posee o participa en 11 empresas de diferentes ámbitos, desde editoriales hasta cosméticos como Sephora. La empresa de Isidoro Álvarez está presente en la cultura, donde cada año organiza y financia 3000 actos, además de patrocinar distintos galardones literarios, como el Premio Primavera de Novela, el segundo de mayor dotación económica de España.

 

el_corte_ingles3.jpgTambién celebran concursos y talleres de arte y tienen convenios con decenas de universidades y escuelas. El Corte Inglés colabora con ONG, como Cáritas, Cruz Roja o Aldeas Infantiles y la Federación Nacional de Bancos de Alimentos. Su influencia no se limita a España, ya que la firma trabaja con organizaciones como Save the Children o Unicef. El deporte es otro ámbito al que llega el enorme triángulo verde. El Corte Inglés patrocina los programas ADO y ADOP y organiza decenas de carreras y actos deportivos cada año. Por supuesto, la moda es un terreno abonado. La empresa cuenta con más de 1000 marcas además de tener un acuerdo firmado con la Asociación Española de Creadores de Moda. Según datos de la propia empresa, facturó en 2011 15.778 millones de euros.

 

el_corte_ingles4.jpgSu influencia económica, además, va mucho más allá de sus beneficios. La empresa da empleo a unas 99.000 personas, el 93% de ellas con contrato fijo, lo que sitúa al grupo como el primer empleador privado de España. La onda expansiva no termina ahí: según explica la propia compañía, durante el año 2011, el impacto total de la actividad de El Corte Inglés en la economía española fue de unos 17.170 millones de euros, sumando tres factores: su propia aportación a la Renta Nacional, las inversiones directas que realizan y las compras a los proveedores. Con este baremo la empresa asegura haber inyectado en la economía española más de 93.000 millones de euros desde que comenzó la crisis en 2007.

 

Pero ante tan gigantesca fachada empresarial y social, El Corte Inglés es un imperio completamente obsesionado con su imagen, que no tiene problema en ocultar lo que verdaderamente ocurre en su interior. Y lo que sucede en su interior se puede resumir en una sola palabra: miedo. Lo que tienen los empleados de esta empresa hoy en día es auténtico terror. Nada puede alterar la imagen de la firma, todo se lleva en secreto, nada se puede contar. Y ellos se encargan de que así sea.

 

el_corte_ingles5.jpgEl Corte Inglés tiene dos sindicatos mayoritarios, Fasga y Fetico, a los que están afiliados casi el 74% de la plantilla. Los otros dos sindicatos son UGT y CCOO, con apenas un 4% de los trabajadores afiliados. “Hay libertad sindical, se celebran elecciones y la gente elige”. Es todo lo que apunta la empresa sobre este asunto. Ni una palabra más. Los trabajadores, en cambio, se explayan (omitiremos aquí sus datos personales, pero pueden consultarse en el referido artículo). “De libertad sindical, nada. Fasga y Fetico son dos sindicatos amarillos, que viven en connivencia con la empresa y que si tienen un 74% de afiliados es porque el contrato que firman los trabajadores que llegan a El Corte Inglés incluye la vinculación a estos sindicatos”, explican.

 

el_corte_ingles6.jpgAsí es, aunque cueste creerlo. Lo pone específicamente en el contrato y si te niegas a afiliarte, no firmas el contrato y te quedas sin el puesto. No nos queda más remedio”, declaran. Otro empleado añade: “A mí los sindicatos no me preocupan, pero lo que hay que decir muy claro es que la libertad sindical en El Corte Inglés no existe. Todo lo contrario. La empresa amenaza a los trabajadores que pretendan afiliarse a UGT y CCOO porque son los reales, los otros son una farsa. Firman lo que les diga la empresa y luego nos venden un cuento. Eso lo sabe todo el mundo ahí dentro”, apunta.  Las amenazas son habituales. Llegan al punto de que si un trabajador habla conmigo, los jefes le preguntan después qué hacía hablando conmigo. Me dicen que quiero destruir la empresa, que soy un rojo. Pero, ¿estamos tontos? ¿Destruir la empresa que me da de comer?”.

 

el_corte_ingles7.jpgOtros empleados van más allá y describen prácticas inauditas: “Cada vez que presentamos un candidato para el Comité de Empresa nos viene a decir que le han amenazado: “o te borras o te vas de la empresa”, le dijeron al último. La gente, claro, tiene miedo”. Dos trabajadoras de El Corte Inglés de Málaga fueron amenazadas tras presentarse candidatas por la lista de CCOO. A una de ellas su jefe la metió en su despacho para decirle que “o recapacitaba o su hija (también trabajadora de El Corte Inglés) sería despedida. A las dos hora apareció la chiquilla llorando, que la habían despedido y que no sabía por qué”.

 

El sindicato denunció el caso y ganó. “Son prácticas mafiosas”, concluye. Otro empleado añade: “Si tú le preguntas a algún trabajador de El Corte Inglés por los sindicatos se pone nervioso y se va. Literal. Es un tema del que no podemos hablar. Es como un tabú y la gente tiene mucho miedo. Y esto ocurre en pleno siglo XXI. ¡Trabajamos en una empresa en la que ni siquiera nos permiten decir la palabra sindicato, en la que la gente susurra cuando se habla de este asunto!”. Desde El Corte Inglés insisten en que no hacen comentarios al respecto. “La clave es la presión a la que nos someten. En mi centro es tremendo. Si no hay nadie en toda la tienda y estás hablando con un compañero, sin reír ni levantar la voz, solo hablando, inmediatamente se te acerca un jefe a decirte: “venga, hay que vender”. Otra empleada insiste: “Conozco compañeros a los que amenazaron directamente: o vendes esto y llegas al objetivo o ya sabes que te vas a la calle”. Y otros lo corroboran: “Lo he vivido en primera persona, un jefe que se acerca y te dice, como no cumplas objetivos te vamos a despedir. Es asfixiante, el clima es muy negativo. Estamos en tensión permanente. La gente no se puede hacer una idea del mal clima que hay ahora mismo en El Corte Inglés”.

 

el_corte_ingles8.jpgLa empresa sigue creciendo, sus beneficios siguen creciendo, pero lo que no se cuenta es lo que está pasando con la gente que trabaja ahí. El último Convenio de Comercio y Hostelería firmado en febrero de 2013 ha modificado la libertad de horario, de modo que ahora todos los empleados de El Corte Inglés tenemos que trabajar en domingo, sin excepción. Y por el mismo precio que cualquier otro día”, afirma. “Yo me he ido por eso, y como yo, muchísima gente. Creo que la modificación del horario es una forma de echar a gente, porque es que te quitan la vida. De 900 personas que trabajábamos en mi centro se han ido por los menos 200, y no contratan a nadie más”, concluye. “Ese convenio no es de El Corte Inglés, es de la Federación de Hostelería, Comercio y Turismo”, se limita a responder la empresa.

 

el_corte_ingles9.jpgNo existen cifras oficiales de cuántos trabajadores han dejado la empresa desde que se obliga a trabajar en domingo, pero las estimaciones oscilan desde 200 hasta casi 8000. “Y mientras tanto abren centros nuevos, con lo que el trabajo aumenta, pero no los trabajadores y mucho menos los salarios. Esto es un ERE encubierto. Pero El Corte Inglés vive obsesionado con su imagen y no puede permitirse decir que hace un ERE, porque se supone que cuida a sus empleados, pero les hace la vida imposible y se beneficia de sus salidas. Joder, hay gente que se está yendo por problemas de salud, porque no pueden más. Y esto lo llevamos denunciando muchísimo tiempo, pero no sale en ningún medio. Espero que esta vez por fin salga. Ya no me fío”, apostilla.

 

el_corte_ingles10.jpgLos medios de comunicación saben que si publican algo negativo de El Corte Inglés inmediatamente les retiran la publicidad. Es una auténtica censura”. Desde 1999 El Corte Inglés ha estado todos los años en el Top 5 de la inversión publicitaria en España. Los anuncios parecen sagrados: a pesar de que el beneficio bruto de la firma cayó entre 2006 y 2011 de los 700 millones de euros a los 200 millones, su gasto en campañas aumentó. Según datos de la empresa Infoadex, El Corte Inglés ha inyectado en los medios de comunicación españoles una dosis de publicidad de 1144 millones desde 1999. “Ningún medio nos da voz, nadie sabe lo que ocurre aquí dentro, solo la cara bonita y amable del imperio del triángulo verde”, se quejan los trabajadores. “Nos vemos obligados a repartir cuartillas por la calle para que la gente pueda saber nuestra situación real, y cuando se enteran, nos dicen “¿de verdad sucede esto en El Corte Inglés?”. No se lo pueden creer”.

 

el_corte_ingles11.jpgEs el clima horroroso que tenemos, una presión tremenda: las cuentas tienen que cuadrar, hay que vender caiga quien caiga. Llevo aquí más de 20 años y recuerdo que cuando empecé había ilusión y ganas. Hoy todo es amargura y mal ambiente. Los jefes llegan y te amenazan directamente con el despido si no vendes lo estipulado. Se han cargado al empleado. Ahora te dicen: esto es lo que hay”. Otra empleada cuenta: “La presión es muy grande, los jefes están encima, no se puede hacer ni una broma. Al menos donde yo trabajo la gente se siente angustiada de principio a fin. Los días de huelga general es cuando más se nota. No va nadie, es que ni te lo planteas porque te vas a la calle. Y los jefes te lo advierten claramente”.

 

Y en cada huelga, efectivamente, cientos de agentes de policía rodean los centros de El Corte Inglés cuyas puertas permanecen estoicamente abiertas convocatoria tras convocatoria, huelga tras huelga. No se trata de una tienda, no se trata del derecho al trabajo, no se trata de que los clientes puedan ir a comprar ese día. Es la confirmación definitiva de que estos grandes almacenes son algo más. Un símbolo protegido también por el Estado, a quien, además de aliviar su economía, proporciona todo tipo de servicios, desde vestimenta para las Fuerzas Armadas hasta uniformes para centros escolares o sanitarios. En fin, este es el auténtico rostro del imperio del triángulo verde, y así es como funcionan los sindicatos amarillos, unas engañosas y traicioneras organizaciones que permiten que estas prácticas puedan continuar ocurriendo en pleno siglo XXI.

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7 enero 2014 2 07 /01 /enero /2014 00:00

"El imperialismo es el capitalismo en la fase de desarrollo en que ha tomado cuerpo la dominación de los monopolios y del capital financiero, ha adquirido señalada importancia la exportación de capitales, ha empezado el reparto del mundo por los truts internacionales y ha terminado el reparto de toda la tierra entre los países capitalistas más importantes, en conclusión, el imperialismo es la fase monopolista del capitalismo"

(Lenin)

 

 

 

Aunque se le reconociera con uno de los últimos Premios Nobel de la Paz, , suceso harto  incomprensible, es evidente que necesitamos una Europa menos imperialista, menos colonialista, más pacifista, más internacionalista, más activista, en última instancia, más defensora de los Derechos Humanos, y que represente además en este ámbito el liderazgo mundial que siempre debió tener, como el "Viejo Continente" que es. Tomando como base el documento programático salido del reciente IV Congreso del PIE (Partido de la Izquierda Europea), sintetizamos a continuación los puntos fundamentales que tienen que ver con el concepto de una Europa internacionalista y pacifista. Desde la izquierda, defendemos la paz y el diálogo político en contra de la violencia y la coerción militar. Defendemos la paz entre las personas, pero también entre los pueblos y las sociedades.

 

Defendemos el internacionalismo, que es lo contrario al imperialismo, a la creación de divisiones entre los países y los pueblos de una manera artificial, sino que queremos que se unan contra el neoliberalismo y una crisis capitalista que victimiza a una gran cantidad de personas, de trabajadores y de toda la sociedad. Por tanto, desde estos principios generales, defendemos:

 

1.- Defensa y Fomento de los Valores de la Paz. Defender la cultura de la igualdad, la justicia y la solidaridad. Introducir la educación en los valores de la paz como un tema específico en los planes educativos de los estudiantes europeos. En 2014 se cumplen 100 años de la Primera Guerra Mundial, lo que puede suponer un gran motivo de reflexión. Apoyo y participación en los órganos internacionales de defensa de la paz, como el WPC (Consejo Mundial de la Paz), las organizaciones internacionales de mujeres, y sus movimientos de base. Reforma de la ONU para transformarla en un órgano democrático que garantice la paz mundial.

 

Asímismo, introducción de un Tribunal Internacional para la Justicia Climática. Todo delito ecológico constituye una grave infracción a ese bien común que es el medio ambiente. Los delitos y atentados contra él (contra todos) no pueden quedar impunes. La gravedad de dichos delitos se aprecia a la luz de la puesta en peligro de los ecosistemas y de sus consecuencias sobre los Derechos Humanos y la responsabilidad demostrada de los delincuentes. Estos crímenes deben entenderse como crímenes contra la Humanidad, y como tales deben ser castigados. Medidas preventivas (incluyendo lecciones e instrucciones a los soldados y oficiales) sobre la violencia contra la mujer, la violación y su trata, en los conflictos militares. Aplicar el castigo judicial de quienes cometen esos delitos, de acuerdo con el Derecho Internacional.

 

2.- En los Tratados Militares y sus consecuencias en la Unión Europea. Revisar los tratados militares, los tratados comerciales y estratégicos, y especialmente con los EE.UU. (sin ir más lejos, se está trabajando actualmente casi en secreto para adoptar el Acuerdo Comercial Transatlántico (TTIP), que empoderará a las empresas y será bastante lesivo y dañino para los intereses de la ciudadanía europea). Proponemos la salida inmediata de los Estados miembros de la UE que pertenezcan a la OTAN, fuera de dicha organización militar, el desmantelamiento de las bases militares de la OTAN en toda Europa, y sus dispositivos asociados (como nuestro Escudo Antimisiles). Disolución completa y definitiva de la OTAN, como organización armada y criminal, responsable de casi todos los conflictos bélicos que se organizan por el mundo. Europa no debe ser militarizada ni aliada de la OTAN en la gestión de las crisis y las fuerzas de reacción rápida. La UE no debe participar en guerras "preventivas", ni en las intervenciones "humanitarias", y mucho menos sin resolución de las NNUU.

 

3.- Sobre Política de Armamento. Actuar en favor de una reducción de los gastos de armamento en todos los países de la UE y en todo el mundo. Elaboración de un código de conducta vinculada a la venta de armas. Destrucción multilateral de todo tipo de arsenales de armas de destrucción masiva, de armas químicas y biológicas, incluidas las armas nucleares. Prohición de las minas explosivas, así como promoción de zonas libres de armas nucleares. Desde el PIE se propone reducir el gasto militar europeo, y actuar ante cualquier conflicto bajo una sola voz europea.

 

4.- Legislar sobre los conflictos en curso, con el fin de buscar la paz en el mundo. La UE debe participar en la unificación de Chipre, exigiendo a Turquía el respeto a la Legalidad Internacional. También debe actuar para el reconocimiento del pueblo kurdo en Turquía, y por el fin de la represión. Para nosotros, esto es una condición sine qua non para un eventual ingreso de Turquía en la UE. Asímismo, la UE ha de reconocer a Palestina y trabajar por el reconocimiento de sus derechos soberanos, y la revisión de los acuerdos con Israel. Estamos a favor de un Estado Palestino libre. Y en ese sentido, condenamos la colonización israelí de los territorios palestinos, y abogamos por un retorno a las fronteras de 1967.

 

Exigimos la destrucción de los aviones no tripulados (drones). Igualmente, exigimos la libre determinación del pueblo saharaui, y lo planteamos como un frente común de toda la UE. Queremos anular los tratados de favor entre Marruecos y la UE. Europa tiene que actuar para la descolonización en todo el mundo, donde las personas todavía sufren de esta criminal situación (Siria, Afganistán...).

 

5.- Colaboración con América Latina. El PIE colabora con la Plataforma por la Paz en Colombia, y llevará a cabo un esfuerzo para explicar que esta paz es fundamental para América Latina y El Caribe. Abandonar la Posición Común sobre Cuba, y seguir promoviendo políticas activas encaminadas a abolir el criminal bloqueo económico que los EE.UU. mantienen sobre la isla caribeña desde hace más de medio siglo. Promover las relaciones entre la UE y la Alianza Bolivariana (ALBA). La política de la UE hacia los países de América Latina es la extensión de la llevada a cabo en contra de los pueblos de Europa, basada en la falseada "libre competencia". En efecto, la UE propone a los países de América Latina "Acuerdos de Libre Comercio" o "Acuerdos de Asociación" en la búsqueda de nuevos mercados, fuentes de energía y mano de obra barata. Al final, lo que se manifiesta siempre es una relación de dominación que se ofrece a los pueblos de esta región.

 

Desde la izquierda, proponemos una nueva relación basada en la cooperación y la complementaridad entre los pueblos de la UE y de América Latina, que respete la elección de las estrategias de desarrollo de los países gobernados por fuerzas progresistas. El PIE rechaza los tratados bilaterales de inversión que castigan a los países que disputan la apropiación por medio de las empresas transnacionales de la riqueza y de los recursos naturales de América Latina. La UE tiene mucho que ofrecer a los pueblos de América Latina, con una verdadera cooperación política que desarrolle los servicios públicos y ofrezca transferencias de tecnología. Dicha cooperación política significa trabajar juntos para un diálogo y acción a favor de un nuevo orden internacional, con unas NNUU reformadas y democráticas, la desmilitarización de las relaciones internacionales, y la creación de mecanismos de diálogo y prevención de conflictos.

 

El desarrollo humano, el cambio climático, la promoción de la paz, el desarme mundial, la paulatina desaparición de los Ejércitos y de su presupuesto asociado, o bien su reconversión en otras tareas sociales, son también ejemplos de terrenos para la cooperación política. Las relaciones comerciales deben tener en cuenta las asimetrías entre las dos grandes regiones mundiales, y deben ser diseñadas como parte de los acuerdos de desarrollo. Con todo ello, tendremos una UE que contribuya a un mundo mejor, más pacífico, más solidario y más justo. Tenemos una oportunidad de oro para apostar por todas estas políticas en las próximas Elecciones al Parlamento Europeo de 2014, unas elecciones que por primera vez van a dar un protagonismo especial a la EuroCámara en toda su historia.

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3 enero 2014 5 03 /01 /enero /2014 00:00

"La salud es un asunto social, económico y político, y sobre todo es un derecho humano fundamental. La desigualdad, la pobreza, la explotación, la violencia y la injusticia están en la raíz de la mala salud y de las muertes de los pobres y marginados. La salud para todos significa que los intereses de los poderosos tienen que ser cuestionados/disputados, que la globalización ha de ser cuestionada, y que las prioridades políticas y económicas han de cambiarse drásticamente"

(Declaración para la Salud de los Pueblos, Bangladesh, 2000)

 

 

 

nueva_cultura_salud1.jpgEn Junio de 2011 tuvo lugar en Cataluña la Convención por una Nueva Cultura de la Salud, donde se dieron cita más de 30 organizaciones, bajo el criterio común de diseñar un marco de actuación ante los flagrantes y continuos ataques a los Sistemas Nacionales de Salud, de carácter público, pero privatizados en escala ascendente por multitud de personas y entidades, empresas y fundaciones de carácter privado. Obsérvese cómo se denunciaba ya en ese momento (últimos coletazos del gobierno de Zapatero) todas las manifestaciones en relación con los procesos de privatización y de recortes en el ámbito de la salud, que el gobierno de Rajoy ha disparado. Desde el más completo acuerdo con dicho Manifesto, presentamos a continuación un extracto del mismo:

 

nueva_cultura_salud2.jpg"Las organizaciones y personas reunidas hoy, 22 de junio de 2011, en la Convención por una Nueva Cultura de la Salud, declaramos nuestra voluntad de recuperar la concepción global de los antiguos médicos salubristas catalanes, que dieron una impronta social en el ejercicio de su profesión en Cataluña, que ayudaron a derribar murallas y a humanizar una industria naciente, que consideraron la salud pública, apenas entendida como tal, como una manera de vivir que tenía mucho que ver con el medio, las relaciones sociales y personales, y las necesidades humanas y colectivas de cada época. Nosotros entendemos ahora que no es de ninguna manera saludable vivir en una sociedad donde la economía manda sobre la política.

 

nueva_cultura_salud3.jpgNo es bueno para la salud que organismos supranacionales que nadie ha elegido (FMI, BM, OMC) e intereses privados de empresas multinacionales, de industrias químicas y farmacéuticas e instituciones financieras, que fomentan el paro recortando los créditos a las pequeñas y medianas empresas, se apropien de la financiación de los servicios públicos y dejen a tantos trabajadores sin casa -- si no lo impedimos --. Las privatizaciones, los recortes, el menoscabo de los derechos, tienen claramente sesgo de género y de clase, desestructuran nuestra sociedad y están preparando el camino hacia unas nuevas formas de explotación, marginación e infelicidad de las personas. Se está fomentando, así, una sociedad individualista, cruel, donde solo el sufrimiento es compartido, y de la que se quiere erradicar la solidaridad con un nuevo autoritarismo y menosprecio por el ser humano (especialmente en cuanto a los más débiles), que sólo pueden hacer germinar las semillas del fascismo.

 

nueva_cultura_salud4.jpgNo es bueno para la salud que las personas, el medio, la calidad de vida, las necesarias relaciones de apoyo, la participación social y la cultura, sean mercancía. Y con la misma fuerza queremos decir que la salud no puede ser moneda de cambio para las generaciones de unos pocos, y que nos merecemos una sociedad mejor. Por ello, hoy, desde aquí, las personas y organizaciones reunidas, nos comprometemos a trabajar para desarrollar estos 9 ejes fundamentales para la construcción de una nueva cultura de la salud, para devolver el poder a la política en el sentido más noble, y para evitar que sea el sector privado de salud y sin un transparente y efectivo control democrático, el que dicte los objetivos de salud tanto para las localidades como para Cataluña, el Estado y la Unión Europea.

 

Ejes de la Nueva Cultura de la Salud:

 

1.- Desmercantilizar la salud pública y la atención sanitaria del control privado y de la influencia del neoliberalismo y del complejo industrial biomédico-farmacéutico. En este sentido, se rechazan las propuestas de recortes de salarios tanto del personal como de plantilla, las propuestas de copago, etc., que en la práctica reducen las prestaciones que reciben los pacientes y que tienen como objetivo real potenciar un sistema público con doble lista de espera (una lenta y precaria para las clases populares, y otra acelerada y diligente para los que se paguen también un seguro privado).

 

nueva_cultura_salud5.jpg2.- Desbiomedicalizar la salud proponiendo avances en la educación, la prevención, la humanización y la atención de la salud a través de una integración entre lo biológico, lo psicológico y lo social, en una visión integral de la salud.

 

3.- Integrar la atención sanitaria dentro de la salud pública, con énfasis especial en la prevención primaria de la enfermedad y la promoción de la salud. Para ello, es imprescindible hacer pedagogía activa de los determinantes sociales de la salud y de la equidad en salud. Potenciar la equidad en salud es también potenciar una sociedad de personas más iguales, una sociedad más justa.

 

4.- Vigilar y proponer políticas para cambiar los principales determinantes de la salud y de la equidad, como recomienda la Comisión de Determinantes de Salud. Hoy está más claro que nunca que deben ser las políticas surgidas desde las personas, sus derechos y sus necesidades, las que marquen las políticas de salud. En este sentido, una sociedad excluyente, con una tasa media de paro del 20% (hoy 27%) de la población, que llega al 40% en la población menor de 25 años (hoy 50%), es un elemento de desigualdad y un atentado a la salud pública de primer orden.

 

nueva_cultura_salud6.jpg5.- Hay que conseguir que el lema de salud en todas las políticas sea más útil que nunca, y eso quiere decir hacer posibles las medidas que satisfagan los derechos y las necesidades, con su evaluación relativamente constante. Si la política planteada puede afectar negativamente a la salud o incrementar las desigualdades, debe desestimarse y deben impulsarse otras que favorezcan la mejora de la salud entendida de forma global.

 

6.- Hay que explicar qué es la equidad en salud, y porqué la equidad puede no corresponderse con lo que está escrito o lo que parezca más igualitario. No es justo ni permite llegar a la igualdad tratar de manera igual a los desiguales...

 

7.- Hay que enfatizar la figura del trabajador/a social, que junto con los médicos de atención primaria, constituyen una figura de proximidad estrechamente en contacto con los sectores más débiles de nuestra sociedad, en los que hay que invertir en más solidaridad y en toda la ayuda necesaria, especialmente para los colectivos más vulnerables.

 

nueva_cultura_salud7.jpg8.- Promover el reconocimiento del papel imprescindible que deben jugar los agentes educativos (escuela formal y no formal) en la promoción de la salud de la comunidad. Su acompañamiento en el desarrollo de conocimientos, habilidades y actitudes de las personas, así como la situación de cercanía cotidiana que les permite conocer los contextos socioeconómicos de niños, jóvenes y familias, sitúa a los agentes educativos como elementos clave en la promoción de modelos de vida y entornos físicos y psicosociales saludables.

 

9.- Democratizar la salud pública y la atención sanitaria con participación de la población. La participación ciudadana mejora la salud de la población de forma directa, por la misma acción e implicación de las personas, e indirecta, por el impulso de objetivos que de otra manera podrían no llegar nunca a estar en la agenda de las personas que hacen las políticas. La nueva cultura de la salud entiende que la participación debe ser libre e insurgente, con voz propia, debe crear un contrapoder fuerte, real, argumentado, con propuestas alternativas. Sólo así tiene sentido hablar de la participación de la sociedad civil.

 

nueva_cultura_salud8.jpgQueremos vivir en una sociedad sana, equitativa, plenamente democrática y saludable, en armonía, autonomía y solidaridad. Denunciamos la falacia de la colaboración del sistema mixto, la injusticia de las privatizaciones, los CO/RE pagos, cualquier intento de seguir haciendo el servicio público de salud subsidiario del sector privado. En Cataluña, exigimos la retirada de la ley ómnibus y la aprobación de unos presupuestos sin recortes de los servicios públicos. Exigimos, además, como un valor de salud fundamental, que nuestros chicos y chicas dispongan de un sistema de enseñanza presidido por contenidos y valores humanistas, y que se eduque en la solidaridad y la libertad, sin los peligros reductores y empobrecedores del pensamiento único.

 

Estamos de acuerdo con la Carta de Ottawa, que dice: "La salud debe formar parte del orden del día de las personas responsables de la elaboración de los programas políticos, en todos los sectores y a todos los niveles". Y asumimos como propia la afirmación siguiente: "La salud se crea y se vive en el marco de la vida cotidiana, en los centros de enseñanza, de trabajo y de ocio". Nosotros, reunidos hoy en Barcelona, consideramos imprescindible construir alianzas, trabajos y propuestas conjuntas entre ciudadanía, profesionales, organizaciones científicas y entidades sociales, por una Nueva Cultura de la Salud, para garantizar los derechos humanos y fortalecer los valores de autonomía y solidaridad. Por una vida más digna y un mundo mejor".

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2 enero 2014 4 02 /01 /enero /2014 00:00

No tenemos afán para ir a las raíces de nada, pero nos sobra para decorar las consecuencias

(Jorge Riechmann)

 

Acaban de cumplirse 40 años del asesinato del entonces Presidente del Gobierno, Almirante Carrero Blanco, en 1973, a manos de ETA. Desde entonces, la lucha armada en el País Vasco ha pasado por diferentes etapas, culminando en la última Declaración de Cese Definitivo de la violencia, poniendo fin a las muertes, las extorsiones y los secuestros perpetrados por la banda. En los últimos meses/años, la secuencia de declaraciones, actos, interpretaciones y actuaciones (éstas últimas del frente policial) se han dado cita de forma diversa, propiciando un clima más viciado de lo que sería deseable.

 

Mientras los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado continúan su ofensiva mediante la detención no sólo de etarras, sino también de todo tipo de establecimientos que consideran por parte del Estado como colaboradores necesarios (Herriko tabernas, Herrira, medios de comunicación, etc.), el guión del Gobierno del Partido Popular está bien claro: la única película posible (y en esta película coinciden todas o casi todas las Organizaciones de Víctimas) es que no ha existido ningún “conflicto vasco”. Lo único que ha habido ha sido terrorismo puro y duro, por medio de una banda criminal y asesina que ha instaurado el terror social en nuestro país mediante prácticas deleznables. Sin embargo, creemos que intentar desligar todo atisbo de motivación política a los asesinatos de ETA es cuando menos un arriesgado ejercicio.

 

Pero al margen de la opinión contraria al terrorismo que todos podamos compartir, lo cierto es que a ese guión inamovible del Gobierno y del PP se le notan muchas fisuras democráticas y en torno al respeto a los Derechos Humanos: desde la extensión generalizada del falaz argumento de que “TODO ES ETA”, pasando por el ataque a instituciones sociales fuertemente arraigadas en el País Vasco, y finalizando en la negativa a cambiar ni un ápice la política penitenciaria del Gobierno (mediante medidas de acercamiento de los presos etarras a cárceles del País Vasco), la postura del Gobierno no facilita en nada la consecución de un clima que permita contribuir al asentamiento definitivo de la paz social.

 

Por su parte, la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo ha dejado en evidencia y en ridículo internacional tanto a los recientes Gobiernos del PP como a los del PSOE, que además instan continuamente (para desviar la atención) a fortalecer el clima de rechazo social hacia los recientes procesos de excarcelamiento ordenados por la Audiencia Nacional. Pero en realidad es un clima social que se les vuelve en contra, ya que lo que fomentan son los sentimientos de rechazo, odio y venganza, cuando son justamente los sentimientos contrarios (los de reconciliación y concordia) los que se debieran fomentar. A todo esto, el PP pone además el foco de atención en los posibles delitos de exaltación y enaltecimiento del terrorismo, basándose únicamente en los recibimientos (que no homenajes) a los etarras excarcelados cuando regresan a sus pueblos, y con sus respectivas familias.

 

Desde  la izquierda pensamos que son actitudes, opiniones y medidas completamente equivocadas, máxime cuando el foco de atención debería ponerse en que disfrutamos por fin de un alto el fuego irreversible, después de todos los anteriores intentos frustrados de llegar al mismo fin. Sin embargo, el Gobierno, que debería liderar todos los procesos de avance para la consecución de una paz definitiva, se asienta en su trinchera del poder, y en su trono de la desconfianza, moviendo únicamente el mantra del “NO A LA NEGOCIACIÓN”. Líderes sociales como Arnaldo Otegui continúan encarcelados, sin haber cometido delito alguno, más que el de haber propiciado un clima social de entendimiento y de apuesta por la vía del diálogo político para la resolución del conflicto.

 

La consecuencia que podemos sacar de todo ello es que el Gobierno del PP no desea realmente la paz. Suena muy fuerte, pero creemos que es así. No tiene interés en la paz, no la desea, y lo que añora es el escenario anterior, donde la existencia de la lucha armada y de las acciones violentas le permitía continuar abrazado a la bandera del enemigo interno, un enemigo que le permitía conservar y reforzar su imagen de defensa a ultranza de una cierta visión de España, una visión excluyente que se está volviendo a poner en entredicho con la fuerza del proceso soberanista en Cataluña. Bajo estos disfraces y moviendo estos fantasmas, en realidad el PP ocultaba su profunda naturaleza antidemocrática, antisocial y autoritaria, acercándonos a la imagen uniformizada de una España constitucional construida sobre los escombros de la derruida dictadura.

 

Todavía se mueve dicho fantasma. Todavía colea, porque está unida como visión de España de muchos militantes y dirigentes del PP (incluso del PSOE), y bajo este punto de vista, el cese definitivo de la violencia y la desaparición de la lucha armada de la extinta ETA le genera un grave problema, en la medida en que ya deja de existir toda excusa para no abordar el amplio y real debate político en el País Vasco, que no es otro que el respeto al derecho a su autodeterminación. Un derecho de autodeterminación que se ha negado desde siempre al País Vasco, como ahora se le niega a Cataluña. La verdad es que nunca va a ser aceptado desde las trincheras del bipartidismo gestado durante la Transición, así que hemos de moverlo y reivindicarlo desde la movilización social, desde la base y la fuerza popular de los que de verdad creemos profundamente en la democracia.

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31 diciembre 2013 2 31 /12 /diciembre /2013 00:00

"Si no decrecemos voluntaria y racionalmente, tendremos que hacerlo obligados por las circunstancias de carestía de la energía y cambio climático que acompañan hoy al despliegue del capitalismo global"

(Carlos Taibo)

 

 

 

Continuando desde el artículo anterior, primero de la serie, y retomando la disyuntiva que planteábamos allí, tenemos dos caminos encontrados, pareciera que la garantía de todos los derechos laborales implicaría más consumo de bienes, situación que produndizaría la crisis ambiental. Por otro lado, encontramos que esa crisis ambiental pareciera solventarse con la privatización de bienes comunes y con la promoción de actividades ecológicas que generen ganancias para el capital...¿Hay alguna salida ante semejante panorama? Pues bien, desde la postura ecosocialista, pensamos que la anterior tensión puede resolverse si renunciamos al marco de sentido que la posibilita, pues la tensión se genera precisamente si se asume desde la lógica del capital.

 

ecosocialismo21.jpgNosotros no creemos ni en nuevos sacrificios de los trabajadores, ni en la privatización de bienes comunes, ni en la inevitabilidad del colapso ambiental. Hacerlo sería poco menos que asentarse en una posición fatalista y determinista, que nos abocaría a aceptar el sistema que tenemos. La solución estriba en ir más allá del capital para pensar en una posible transición que permita romper la tensión entre quienes ponen el acento en la distribución de la riqueza, y quienes lo ponen en la defensa del ambiente. La garantía de los derechos sociales para las personas que trabajan debe pensarse superando la sociedad salarial y la racionalidad capitalista, pues en caso contrario, esa garantía de derechos se convierte en una excusa para que, en lugar de generar transformaciones reales de la forma de vida, se alimente la sociedad de consumo.

 

ecosocialismo22.jpgVeamos las alternativas. En primer lugar, es crucial cuestionar las reivindicaciones propias de la sociedad salarial, ello implica redefinir y resignificar las necesidades, así como pensar en otras formas de acceder a los bienes que sostienen las sociedades humanas. No tiene sentido garantizar derechos laborales si los trabajadores encuentran su redención en la estética del consumo, por eso nuestra primera tarea es redefinir las necesidades sociales. En segundo lugar, es necesario ensayar múltiples y creativas formas de producción, distribución y consumo, superando las actuales matrices de sostenimiento planetario: insistir en otras formas de acceder a la energía, de producir los alimentos, de gestionar los materiales para la construcción en las ciudades, etc. Apuntar a la transformación de la sociedad, o a salir del extractivismo sin pensar en estas salidas, sería soslayar la base misma del problema de la crisis ambiental de nuestro tiempo.

 

ecosocialismo23.jpgEn tercer lugar, ante la extensión de la relación social capitalista que convierte en valores de cambio los bienes de la Naturaleza, es imperativo construir perspectivas desde los valores de uso. Aquí los planes de vida y de desarrollo alternativo, los procesos de justicia ambiental, los nuevos mercados solidarios y justos, la defensa colectiva de los bienes comunes y una economía, reparto y racionalización del trabajo tienen mucho que decir y aportar. Todo ello, claro está, apoyado por un cambio en el conjunto normativo, esto es, de leyes y reglamentos sociales, para que ciertas prácticas no sólo dejen de estar penalizadas, sino que se constituyan en prototitpo de buenas prácticas sociales. Sólo tenemos que ver las multas que recientemente han impuesto a los jornaleros y activistas del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), por la ocupación de fincas y tierras abandonadas.

 

ecosocialismo24.jpgEn cuarto lugar, debemos abandonar la famosa tentación ecologista que sostiene que "lo pequeño es hermoso". Las apuestas por los pequeños proyectos y las microconstrucciones económicas resuelven los problemas a muy pequeña escala, pero no plantean alternativas para los grandes conglomerados de personas que hoy viven en las grandes ciudades. Las transiciones que impliquen otras gobernabilidades tienen que enfrentar duras realidades, como por ejemplo cómo proveer alimento, energía, agua o materiales a millones de personas. Los avances en el cooperativismo social y en la configuración socialista de las empresas, así como la nacionalización de los grandes sectores estratégicos de la economía (banca, energía, telecomunicaciones, transportes, etc.) pueden ayudar mucho en este sentido. Necesitamos por tanto entrar en la civilización ecosocialista.

 

Y todo ello porque consideramos que en nuestra época es preciso ganar otro sentido de la vida y la sociedad, apostar por otros modos y modelos de fabricar, producir, distribuir, disfrutar, consumir y desechar. Y es ahí cuando una concepción nueva, renovada, ecológica y democrática del socialismo recobra toda su potencialidad transformadora. A nuestro juicio, el ecosocialismo es un referente de sentido para construir otra manera de habitar con la naturaleza, retomando el debate y la crítica al modelo civilizatorio actual, y sus modelos de desarrollo, puestos en crisis en todas sus facetas. Retomando otro horizonte como sentido de vida y sociedad, y construyendo otras lógicas, otras interacciones y otras sinergias en la organización de la economía, la política y las relaciones ambientales. Todos estos planteamientos son perfectamente reales y posibles, sólo hace falta la voluntad política para ir caminando en esta dirección. Continuaremos en siguientes entregas.

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30 diciembre 2013 1 30 /12 /diciembre /2013 00:00

Continuando con nuestra visión desde la izquierda sobre la Tercera República, vamos a insistir, siguiendo al líder del Frente Cívico "Somos Mayoría", Julio Anguita, en la importancia de dotar de contenidos reales y concretos a la República, es decir, no dejar que se convierta en un mantra ilusionante sólo por su nombre, pero que cuando se instaure, pueda volver a reproducir situaciones y políticas que no deseamos. En este sentido, el advenimiento de la Tercera República ha de ser controlado por sus propios contenidos, y esos contenidos han de ser ampliamente consensuados por la propia ciudadanía (en realidad, forma parte de un proceso más amplio, que venimos llamando Proceso Constituyente).

 

republica_queremos21.jpgTenemos que partir de la idea que marca la diferencia entre lo que pudiéramos llamar la "Constitución Formal" y la "Constitución Material". O si se quiere, entre la Constitución teórica y la Constitución práctica. Porque una cosa es lo que esté redactado en el papel de forma solemne, y otra cosa es la política que de verdad se practica, y esto podemos constatarlo muy claramente en nuestra actual Constitución, que, a efectos prácticos, es papel mojado. No en vano afirmaba Julio Anguita en una de sus últimas entrevistas: "el día que se cumpla la Constitución se forma la revolución en España". Pero no es un hecho aislado. A lo largo de la Historia de España, determinados textos, como las famosas Leyes de Indias, se aprobaron pero nunca se hicieron efectivos. La Constitución "Material", por tanto, la constituirían el conjunto de fuerzas económicas, políticas, mediáticas, sociales e ideológicas que permiten que la Carta Magna pueda cumplirse, pueda ser una realidad. Y como hemos contado otras veces al hablar del proceso histórico de la Transición, la correlación de fuerzas y el poder fáctico y real de entonces produjeron no sólo una Constitución muy ambigua y descafeinada, sino una imposibilidad real de llevarla a la práctica, como de hecho ha ocurrido.

 

republica_queremos22.jpgLo importante, por tanto, es conocer dicha correlación de fuerzas, y disponer de un pueblo consciente, organizado y con fuerza para que la Constitución Republicana se cumpla. De ahí que sea tan importante la movilización popular, la pedagogía, la revolución cívica, la resistencia y la desobediencia civil, porque sólo una sociedad civil potente y bien organizada podrá realmente garantizar procesos políticos de cambio y envergadura. De lo contrario, podríamos perfectamente traer una República "de derechas", como existe en muchos países. Es decir, el sistema republicano por sí mismo no garantiza los avances sociales y las políticas de progreso. A esto nos referimos cuando afirmamos que la Tercera República ha de dotarse de contenidos concretos, que no sólo se plasmen en un nuevo texto constitucional, sino que dispongan de la mayoría social suficiente para ser apoyados y extendidos.

 

republica_queremos23.jpgEl movimiento republicano surge históricamente con la Revolución Francesa y, singularmente, con la Constitución jacobina de 1793, que a los tres principios señeros de “Libertad, Igualdad y Fraternidad” agrega los derechos económicos y sociales, y la abolición de la esclavitud. En el republicanismo el ser humano constituye el centro, y la economía ha de someterse a las personas, no a los mercados; esta idea es, realmente, la que medirá nuestra voluntad de cambio; si la política organizada no le da órdenes a la economía, seguiremos teniendo un sistema perverso. Podría resumirse en la siguiente pregunta: ¿podemos pedirle a los capitalistas que nos construyan el socialismo? Parece que no, por tanto, debemos ser nosotros, la sociedad civil organizada, y las fuerzas políticas que pivotan sobre la izquierda, los que hagamos el esfuerzo de construirlo.

 

Si cuaja el tercer intento, la III República Federal española, ha de tener como elemento esencial la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948), que establece el derecho a la seguridad social (Art. 22), al trabajo y a una remuneración equitativa y satisfactoria (Art. 23), al descanso y vacaciones periódicas pagadas (Art. 24), o a la alimentación, vestido, vivienda y asistencia médica (Art. 25). La Constitución de 1978 incorpora la Declaración de Naciones Unidas y, en consecuencia, estos principios. Y para terminar esta segunda entrega de artículos dedicada a la República, vamos a intentar poner un poco de orden y de claridad sobre un concepto muy manido últimamente: austeridad.

 

republica_queremos24.jpgEn efecto, desde que comenzó la crisis, y se comenzaron a difundir los manipuladores mensajes de la derecha, se nos está vendiendo un concepto de austeridad que para nada corresponde a la realidad. La austeridad, su verdadera idea, ha sido prostituida para convertirla en sinónimo de recortes, y en aras a esa equívoca austeridad, se ha llevado a la población a una vida indigna, que no permite siquiera disfrutar de los servicios públicos fundamentales. Esto no es austeridad. La austeridad no implica acabar con la sanidad, la educación pública ni reducir las pensiones. La austeridad no equivale a miseria.

 

republica_queremos25.jpgAsí pues, ¿en qué consiste la austeridad republicana? Administrar los recursos naturales, poseer cosas (no que las cosas te posean), abandonar el consumismo feroz, austeridad implica tiempo libre para pensar, reflexionar, disfrutar, y regresar a la convivencia simple, en los espacios públicos. Se trata simplemente de vivir decentemente y con decoro para que todos podamos vivir bien, y administrar los recursos públicos sin faraonísmo, despilfarro ni corrupción. Hemos de recordar, además, que en la izquierda, antes que crecer, se trata de repartir, y desde este punto de vista, la austeridad se enfrenta a los valores capitalistas de la ambición, el consumismo, la competitividad, el egoísmo, etc. Continuaremos en siguientes entregas.

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