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15 julio 2016 5 15 /07 /julio /2016 23:00
Lebrijano: Cuando el cante mojaba el agua

Las grandes cosas se hacen de lo que hemos vivido, de lo que hemos mamado, de nuestras raíces. De donde no hay no sale nada

Juan Peña Fernández "El Lebrijano"

Ese genial piropo se lo había dedicado su admirado Gabriel García Márquez, y Juan Peña había manifestado su voluntad de que se lo pusieran como epitafio. A los 75 años, y tras una intensa vida artística, ha muerto Juan "El Lebrijano", uno de los mejores exponentes de la renovación del flamenco del último medio siglo. Juan Peña Fernández, para el mundo flamenco "El Lebrijano", había nacido en Lebrija en 1941, y era incuestionable que se dedicaría al arte flamenco, dada su pertenencia a una gran estirpe gitana local de rancio abolengo, así como a sus múltiples conexiones familiares con otras estirpes cercanas, sobre todo de Utrera, pueblo cercano y muy hermanado histórica y artísticamente con Lebrija. Juan, aquél niño rubio de ojos azules y cara acaramelada, era hijo de María Fernández "La Perrata", aquélla gitana de voz grave que se acompañaba con sus nudillos, hermano del guitarrista Pedro Peña, sobrino de Perrate de Utrera, primo de Gaspar de Utrera, y estaba emparentado con la casa de Fernanda y Bernarda de Utrera, con la familia Bacán, con Miguel Funi, y con un largo etcétera de grandes artistas gitanos. 

 

"Yo crecí bajo una parra,

y fue mi madre una copla,

y mi hermano una guitarra"

(Bulerías autobiográficas estrenadas en el Teatro Real, 1981)

 

Pero por si todo ello no fuera suficientemente determinante para el destino de Juan, fue apadrinado artísticamente nada menos que por Pastora Pavón, la inolvidable "Niña de los Peines", y por Antonio Mairena, que fueron sus primeros grandes referentes artísticos, además de su propio entorno familiar. Según propia confesión, Juan había pasado cinco años al lado de Pastora, escuchándola, aprendiendo de ella, pero sin atreverse aún a cantar. De hecho, y a lo largo de su carrera, Juan Peña versionó a su manera muchas de las "cosas" que había escuchado y aprendido de la Niña de los Peines. El Lebrijano fue una figura imprescindible dentro de la mítica serie documental "Rito y Geografía del Cante Flamenco", que emitió RTVE a comienzos de los años 70 del siglo pasado. Sus inicios fueron en la compañía de La Paquera de Jerez como guitarrista, para luego dedicarse al cante en solitario, después de ganar en 1964 el Concurso de Mairena del AlcorJuan "El Lebrijano" tuvo, como no podía ser de otra forma, una primera etapa más fiel a la ortodoxia flamenca, aunque ya ahí apuntaba maneras, formas y modos interpretativos distintos. De su primera época datan grabaciones estupendas, tales como "La palabra de Dios a un gitano", o "De Sevilla a Cádiz", donde rescata algunos cantes poco interpretados en los círculos comerciales. Pero muy pronto, la vena creativa, fresca y renovadora de Juan Peña comienza a manifestarse, aunque sin perder ni un ápice de su característica flamencura. 

 

Porque podríamos decir que Juan Peña "El Lebrijano", junto a Camarón y a Enrique Morente, es uno de los mejores exponentes de la renovación y actualización del flamenco de finales del siglo XX. De él podríamos decir que no se dió nunca un renovador más purista, o si se quiere, un purista más renovador. Porque en Juan todo sonaba a flamenco, absolutamente todo lo que hacía estaba impregnado de un halo flamenco induscutible. Pero como decimos, una personalidad inquieta y exigente como la suya, no se contentaba con moldear a su forma los cantes y estilos de siempre. Como fruto de su actividad creativa, se centró fundamentalmente en la publicación (y puesta en escena) de una serie de obras de contexto histórico, interpretadas de forma coral, y donde cada una representaba, a modo de película, una aventura determinada, con su planteamiento, nudo y desenlace. Tuvo la suerte de rodearse para tales hazañas de autores, poetas y músicos imprescindibles, tales como Félix Grande, José Manuel Caballero Bonald, Paco Cepero o Manolo Sanlúcar, entre otros muchos. Fruto de tales experiencias resultaron las fantásticas obras "Persecución" (1976, donde rememora todo el sufrimiento de los gitanos en nuestro país desde su llegada), "Ven y Sígueme" (1982, junto a Manolo Sanlúcar y Rocío Jurado, donde nos ofrece su particular visión flamenca de la vida de Cristo), o "¡Tierra!" (1992, en commeración del Quinto Centenario del Descubrimiento de América, donde relata la odisea de los marineros que acompañaron a Colón). 

 

Todas ellas son obras grandiosas, auténticas sinfonías flamencas, con la colaboración de innumerables artistas, y con un fondo argumental y narrativo de especial belleza. Pero otra gran aventura musical donde Juan "El Lebrijano" brilló con luz propia, fue la relativa a la fusión musical arábigo-andaluza, convencido y dispuesto a demostrarnos hasta qué punto la raíz árabe del flamenco se manifiesta de forma perfectamente clara. En este sentido, junto a Paco Cepero, la Orquesta Andalusí de Tánger o el violinista marroquí Faiçal, nos dejó auténticas obras maestras, tales como "Encuentros" (1985), "Casablanca" (1998), o "Puertas Abiertas" (2005), entre otras. En todas esas obras puso patas arriba el flamenco clásico, "rompió los platos" (como a él le gustaba expresar), y demostró que desde la flamencura y desde la honestidad, también se podían hacer otras cosas diferentes a las obras clásicas flamencas. En todas esas obras derrochó sabiduría flamenca, maestría en el compás, y capacidad para insertar otros sonidos, otras formas y modos musicales, sin que todo ello dejara de sonar a flamenco. Su permanente inquietud y capacidad creativa duró hasta su muerte. Pero Juan Peña también fue un incansable divulgador del flamenco, siempre presto a colaborar en cuantas actividades, charlas o ciclos se requiriera su presencia. Así, impartió diversos cursos en las Universidades de Salamanca, la Internacional Menéndez Pelayo de Santander y otras varias en Francia y Reino Unido. 

 

En 1997 el Ministerio de Cultura le otorgó la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, entre otros múltiples premios y distinciones con que fue galardonado a lo largo de su extensa carrera artística. También había sido pionero en abrir las puertas del Teatro Real al cante flamenco, en 1981, un escenario normalmente reservado a la música clásicaDurante los últimos años fue intervenido quirúrgicamente en varias ocasiones, la última varios días antes de su muerte, de una dolencia cardíaca, que Juan no pudo superar. La muerte le llegó cuando se encontraba preparando el próximo espectáculo, una nueva versión del clásico "De Sevilla a Cádiz", junto al cantaor José Valencia y la bailaora Pastora Galván, que hubiera estrenado en la Bienal de Flamenco de Sevilla, en septiembre. Con él se nos va uno de los grandes puntales del Flamenco que sostenían tanto la tradición como la renovación de nuestro universal arte gitano-andaluz. Su aspecto bonachón, su carácter afable, su eterna sonrisa y su inacabable inspiración creadora permanecerán como faro de guía que ilumine a los flamencos del futuro. ¡El agua, por siempre, seguirá mojándose con su cante!

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14 julio 2016 4 14 /07 /julio /2016 23:00
Autor: Ismael Muñoz

Autor: Ismael Muñoz

Continuando con el conjunto de MMSS que velan por el respeto a los Derechos Humanos, hemos de destacar también a la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura, problema que, aunque continuamente escondido, ignorado y silenciado por nuestros Gobiernos bipartidistas, continúa existiendo en nuestro país. Esta Coordinadora es una plataforma integrada por decenas de organizaciones de lucha contra la tortura y la defensa de los derechos humanos, agrupadas con el objetivo principal de velar por la aplicación y el seguimiento de los mecanismos internacionales de prevención de la tortura en el Estado Español, de manera especial el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanas o Degradantes de las Naciones Unidas. Y así, entidades como la Asociación Apoyo, Asociación EXIL, Asociación Libre de Abogados, Asociación para la Defensa de los Derechos de la Infancia, Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, Centro de Asesoría y Estudios Sociales, Centro de Documentación de la Tortura, Coordinadora de Barrios, Coordinadora Estatal de Solidaridad con las Personas Presas, Federación Enlace, Grupo 17 de Marzo, Justicia y Paz, entre otras muchas, están adheridas a esta Coordinadora Estatal. 

 

Igualmente, todas las organizaciones adheridas a la Coordinadora hacen suyas las conclusiones y recomendaciones surgidas como fruto del debate de las Jornadas celebradas a nivel nacional, y se comprometen a trabajar por su aplicación total como expresión máxima de la erradicación de la tortura en el Estado Español. La Coordinadora elabora también anualmente su Informe sobre la Tortura en el Estado Español (aquí podemos descargar el último relativo al año 2015), que presenta un análisis extenso y pormenorizado de las denuncias presentadas durante el año en cuestión, con distribución por territorios, por denunciantes y por denunciados, análisis estadístico de las sentencias dictadas al respecto, así como una selección de los artículos más interesantes publicados en torno a la tortura en nuestro país. Recomendamos también la lectura de nuestro artículo en torno a la publicación del Manifiesto Contra la Tortura de junio de 2013, que resume las recomendaciones que todos los foros internacionales realizaron a nuestros gobernantes en relación a todos los asuntos de tortura, malos tratos, internamiento ilegal, respeto a las personas detenidas o incomunicadas, y otros derechos que se vulneran continuamente en nuestro país. Porque frente a todo pronóstico lógico y sensato para un país democrático, en España no solamente se cometen torturas durante las manifestaciones, en los centros de internamiento y en las dependencias policiales, sino que además son protegidas y silenciadas sistemáticamente por nuestros Gobiernos

 

En efecto, como nos cuenta en el artículo de referencia Marta Borraz desde eldiario.es, todas las organizaciones de derechos humanos aseguran que las Instituciones españolas niegan sistemáticamente el problema de los malos tratos, y no asumen las recomendaciones que realizan los organismos internacionales con competencias en este ámbito. La tortura existe en España. Es un hecho lamentable pero cierto, en un país que presume de democrático y avanzado, pero donde nunca se desmontaron las estructuras de poder procedentes de la época franquista. Y tenemos muchas pruebas al respecto. El pasado abril, nuestro deplorable Ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, pidió al Poder Judicial que actuara contra un juez de la Audiencia Nacional porque admitió que "la tortura se ha producido de manera clara". Los hechos y los datos cantan por sí mismos: entre los años 2004 y 2014, la Coordinadora ha recogido y documentado 7.500 casos de personas que han denunciado ser víctimas de maltrato policial. La última reprimenda internacional la situamos a comienzos del pasado junio, cuando el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo condenó a España por no investigar suficientemente las denuncias de torturas interpuestas por un denunciante detenido por la Guardia Civil en 2011. 

 

¿Es un caso aislado? No. Se trata de la sexta condena de este tipo a nuestro país desde el año 2010, y la octava desde que suscribió el Convenio Europeo de Derechos Humanos. Y a pesar de todo, la respuesta sistemática de todos los Gobiernos de nuestra etapa "democrática" es negar rotundamente la práctica de la tortura en nuestro país. Absolutamente vergonzante y bochornoso. Sólo en 2015, 232 personas denunciaron haber sufrido torturas y malos tratos en nuestro país. Y lógicamente, ante esta falta de responsabilidad y de respuesta institucional, y ante este escandaloso silencio, son las organizaciones y movimientos de la sociedad civil los que tienen que ocuparse del asunto, y denunciar la existencia de tortura y malos tratos. Recientemente, el trabajo documental catalán "Ciutat Morta" (cuyos autores fueron premiados por las propias instituciones catalanas) puso sobre la mesa la realidad de los excesos policiales llevados a cabo contra personas detenidas, denunciando valientemente cómo varios de los detenidos en el Caso 4F interpusieron denuncias de tortura durante el interrogatorio en Comisaría contra algunos de los policías, que fueron archivadas por la jueza. Años más tarde, dos de esos mismos agentes fueron condenados por otro caso de torturas. En esta ocasión, la víctima era un ciudadano de Trinidad y Tobago al que, según el juez, los policías vejaron, golperon, humillaron, le apagaron un cigarrillo en el hombro, le restregaron una fregona por la cara y le amenazaron con una pistola. Contemplando estos casos, parece que no haya pasado mucho tiempo desde el famoso "Crimen de Cuenca" de comienzos del siglo pasado, que fue llevado al cine con gran éxito por Pilar Miró. 

 

El tupido velo lo pone la escandalosa falta de voluntad política para acabar con estos aberrantes casos en España, y en este sentido, Amnistía Internacional ha lamentado que "la falta de investigaciones adecuadas fomenta un clima de impunidad" en torno a este asunto, y lleva años mostrando su preocupación por innumerables casos de tortura infligidos por funcionarios en el cumplimiento de su deber. Los organismos de la Unión Europea, así como los de ámbito internacional, han recomendado a las autoridades españolas la adopción de una serie de medidas, tales como la abolición del régimen de incomunicación o la instalación de videocámaras para grabar en todas las dependencias policiales, medidas que han sido hasta ahora ignoradas por nuestros gobernantes. Igualmente, se echa en falta la implementación de todas las medidas instadas por el Protocolo de Estambul, un conjunto de reglas para documentar la tortura y sus consecuencias, adoptado por la ONU en el año 2000. Recientemente, el caso más mediático ha sido el de Esther Quintana, al que la policía catalana le reventó un ojo por el disparo de una pelota de goma. El juez terminó por absolver a los agentes implicados, ante la falta de pruebas definitivas que los inculparan. El Comité Contra la Tortura informa que, entre los años 2009 a 2012, se iniciaron procedimientos penales contra 4.200 funcionarios acusados de torturas, de los cuales sólo 29 acabaron condenados. La última mala noticia al respecto ha sido la luz verde a los Mossos d'Escuadra por parte del Parlament catalán para utilizar pistolas eléctricas (las famosas Pistolas Taser), a sabiendas de que son armas que pueden provocar graves riesgos contra las personas, y de las recomendaciones en contra del Comité contra la Tortura de la ONU y del Consejo de Europa. Vamos por un camino muy peligroso. Continuaremos en siguientes entregas.

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13 julio 2016 3 13 /07 /julio /2016 23:00
Autor: Josetxo Ezcurra

Autor: Josetxo Ezcurra

Ningún presidente ha hecho más que yo por los derechos humanos

George W. Bush, The New Yorker, 19 de enero de 2004

Nunca olviden por un segundo que Estados Unidos es el país más rico en la historia del mundo, pero casi todos los ingresos van al 1 por ciento de quienes están más arriba

Bernie Sanders (Candidato Demócrata Socialista a la Presidencia de EE.UU.)

Es curioso contemplar cómo el tan manido argumento de la "democracia" y de los "derechos humanos" es utilizado e instrumentalizado por Estados Unidos, al esgrimirlo como pretexto tanto en acciones individuales como en foros colectivos (léase la ONU) como coartada de sus múltiples fechorías. A ello contribuyen, como no podía ser de otra forma, ese cuarto poder en la sombra que son los medios de comunicación, y que nos presentan como una "democracia avanzada" al gigante norteamericano, así como si fuera un inocente país preocupado por la justicia global, cuando, sólo en el año 2015, ha enviado tropas de élite a 135 países, ha asesinado a miles de civiles inocentes mediante drones, y sigue manteniendo cientos de bases militares por prácticamente todo el mundo. Esta es la rápida fotografía de ese país "adalid de los derechos humanos", sin contar las hostilidades a terceros países que no siguen sus dictados (como los de su "patio trasero" latinoamericano), el criminal bloqueo económico hacia Cuba (que dura ya más de medio siglo), la práctica del espionaje global que realiza a dirigentes mundiales, o el permanente estado de guerra interior que despliega, con las matanzas indiscriminadas (gracias a su permisiva política en cuanto a la posesión privada de armas de fuego) o el asesinato sistemático de afromericanos  por parte de la policía. 

 

En realidad, lo que Estados Unidos practica es una actitud totalitaria con respecto a este asunto de los Derechos Humanos, porque no sólo es el principal violador de los mismos, sino que únicamente los utiliza como argumento ante los países que no se pliegan a sus designios, callando cuando se trata de países aliados. ¿Es ciertamente USA un ejemplo a imitar? ¿Puede presumir de algo en cuanto a derechos humanos se refiere? ¿Es en verdad una democracia avanzada? El cinismo de los gobernantes norteamericanos llega a extremos intolerables, cuando se permiten dar lecciones a terceros países en esta cuestión, cuanto tanto tienen aún que aprender en relación a este tema. Estados Unidos recrimina a Venezuela la existencia en su país de presos políticos, como si ellos no tuvieran una larga lista de personas encarceladas simplemente porque no piensan como su Gobierno. Los lectores interesados pueden consultarla en este artículo. Pero no acaban aquí las contradicciones y falacias estadounidenses con respecto a este tema. De entrada, Estados Unidos no ha firmado jamás los principales Convenios Internacionales de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), en relación a la presencia de sindicatos y a la legitimidad de la negociación colectiva, entre otros muchos asuntos laborales, lo cual explica que las grandes empresas transnacionales norteamericanas sean también las más explotadoras de sus trabajadores. 

 

Pero aún hay más. Tampoco ha suscrito los grandes Convenios Internaciones en relación con la tortura, y la prohibición de los tratos vejatorios, inhumanos o degradantes. ¿Es ése el modelo de país fuente y caudal para el respeto a los derechos humanos? ¿Es éste el "sancta sanctorum" de los derechos humanos en el mundo? ¿Cómo se puede tener tanta desfachatez a escala global, y sobre todo, cómo es posible que el resto de países no pongan a Estados Unidos en el lugar que de verdad le corresponde? La falacia es absoluta, total, y únicamente puede explicarse por la inmensa influencia del pensamiento dominante, que siempre ha considerado a USA como la meca de la civilización y de la democracia, cuando realmente, en lo único que son campeones es en la violación de los derechos humanos. Pero sigamos. Estados Unidos tampoco ha firmado los estándares bancarios internacionales, y además se ha convertido en la mejor opción para trasladar las cuentas bancarias de los más ricos, ya que Nevada, Wyoming y Dakota del Sur son buenos exponentes de los nuevos paraísos fiscales globales. Por su parte, la tasa de suicidios se ha disparado a su nivel más alto en tres décadas (ha subido un 24%). Las desigualdades son absolutamente sangrantes, y las guerras continúan sin cesar, instaladas y normalizadas en el imaginario colectivo estadounidense. 

 

Hispanos, negros y latinos (los más débiles y machacados por la propia sociedad norteamericana), migrantes en general, son tratados como conejillos de indias y como chivos expiatorios de casi todo (crimen, economía, terrorismo...), continúan negando el cambio climático en una gran parte de la élite política, y su sistema electoral se ha convertido en una fantochada donde no puedes llegar a ninguna candidatura si no eres avalado por unos cuantos multimillonarios o por algún "think tank" o centro de pensamiento. Producto de todo este engendro de sociedad, "líder mundial de los derechos humanos y de la democracia" (al decir de muchos ignorantes) son los propios candidatos presidenciales, la consumada guerrerista Hillary Clinton, y el despótico magnate, insolente y racista Donald Trump. El grado de escandalización de la sociedad del "sueño americano" ha caído bajo mínimos, ya que a la vez que están informando en los medios de comunicación sobre cómo ha aumentado el hambre entre los menores de edad, o cómo se ha envenenado a miles de niños pobres en varias ciudades del país con plomo en el agua potable, se publica también que dentro de hoteles, barcos, edificios u hospitales, existen secciones exclusivas y casi secretas, de super lujo, reservadas para los más ricos. Es el espejo de una sociedad putrefacta. 

 

¿Y la libertad de prensa y de información? ¿Existe de verdad en Estados Unidos? ¿O no es tampoco un derecho humano para ellos? Ahí tenemos los casos de la persecución a Julian Assange, o a Edward Snowden, dos brillantes ciudadanos, que han conseguido sacar a la luz una gran parte de la mierda que se cuece en el interior de las Instituciones norteamericanas. Assange lleva casi cinco años en la Embajada de Ecuador en Londres, y Snowden se sospecha que en Moscú. Repudiados por el propio gobierno estadounidense, sin haber cometido más "delito" que el mostrar al conjunto de la ciudadanía el juego sucio, las conspiraciones, o el espionaje de las Agencias norteamericanas. Y aunque se afirma a bombo y platillo que esta libertad de prensa es un derecho sagrado y garantizado por la Constitución, resulta que Estados Unidos ocupa el puesto número 41 en la lista elaborada anualmente por la ONG Reporteros Sin Fronteras, y ello es debido a las medidas y represalias que se toman contra los periodistas que escriben sobre los poderes y actividades secretas del Gobierno y sus Agencias. ¿A qué "Derechos Humanos" se refiere pues Estados Unidos cuando los proclama a los cuatro vientos, y acusa a terceros países de no cumplirlos? La gran falacia consiste en que ellos, haciendo gala de su supina ignorancia, y de su más triste arrogancia, engloban bajo el epígrafe "Derechos Humanos" únicamente lo que tiene que ver con la instalación de un sistema político y económico como el suyo. 

 

Es decir, para USA los Derechos Humanos consisten únicamente en implementar un salvaje capitalismo neoliberal como sistema económico, y un limitado sistema bipartidista que se turnan en alternancia (que no en alternativa) como sistema democrático. Y su mensaje está claro hacia los terceros países: "Si tienes esto, respetas los Derechos Humanos. Si no lo tienes, no los respetas". Así de claro. Después, da igual si vives en una cloaca, si eres explotado por una multinacional, si eres deportado por un cínico e injusto Gobierno, si no tienes derecho a una sanidad universal, pública y gratuita, si te mata un fanático policía porque eres negro, o si eres víctima de una matanza colectiva por parte de un perturbado al que le vendieron un rifle AR-15 en cualquier tienda de armas, como quien le vende una coca-cola o un chicle. No existe país más irracional, estúpido y arrogante que quien, desde su declarada incompetencia para respetar mínimamente los Derechos Humanos (los de verdad, los declarados en 1948), intenta además imponer su oscura, limitada y torpe visión a los demás. Y lo más grave de todo es que mientras no exista un auténtico sistema de gobernanza democrática mundial que oblique a todos los países a una visión garantista de todos los Derechos Humanos, y ponga a los norteamericanos en su sitio, continuaremos con toda esta absurda retórica. 

 

Tomemos el ya clásico ejemplo cubano, y enfrentémoslo con el también conocido caso israelí. Desde hace décadas, Washington está financiando y apoyando (incluso desde una postura fanática) la destrucción israelí de Palestina, desviando miles de millones de dólares para armamento de Israel, y justificando absolutamente todos sus crímenes contra la población palestina. ¿Es que el genocidio palestino es ahora un espejo donde mirarse para respetar los Derechos Humanos? ¿Por qué Estados Unidos no le hace también un llamamiento al respeto de tales derechos a su socio israelí? No cabe mayor hipocresía ni mayor cinismo. Por otra parte, Cuba considera, desde su grandiosa y magnífica Revolución, que los derechos económicos y sociales son tan importantes como los derechos civiles y políticos. Así, para el Gobierno cubano es imprescindible que todos los ciudadanos, cualquiera que sea su origen étnico, geográfico o social, tengan acceso universal a la educación, a la salud, a la cultura, al ocio y a la seguridad, sin ninguna discriminación. Evidentemente, la sociedad estadounidense está muy lejos de ofrecer todas estas garantías al conjunto de su ciudadanía, ya que cerca de 50 millones de personas no tienen acceso a una protección social digna de ese nombre. Las minorías de esa "gran potencia"  sufren desempleo, precariedad y desigualdad, y son las principales víctimas de la violencia que cometen las fuerzas del orden público. La redistribución de la riqueza es casi inexistente, algo absolutamente primordial para garantizar que todas las personas puedan vivir con dignidad. Bueno, pues a pesar de toda esta evidencia comparativa, aún los estadounidenses (y en especial sus dirigentes políticos) continúan creyendo que es Cuba quien viola los Derechos Humanos. ¡Dime de qué presumes y te diré de qué careces!

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12 julio 2016 2 12 /07 /julio /2016 23:00
Los fallos de UNIDOS PODEMOS

Estas elecciones creo que “Unidos Podemos” ha luchado más por no inquietar a los medios de comunicación y a los poderes económicos que por conectar con el sentir de sus posibles votantes. Ahora habría que preguntarse si esa lucha ha sido por convicción o por obtener apoyo mediático

Javier del Canto Mozas

Si como muchos analistas piensan, el "factor miedo" ha sido decisivo en los resultados de UNIDOS PODEMOS, la situación es efectivamente grave. Nuestra sociedad parece aún no haberse liberado después de 41 años de la muerte del dictador, ni de 35 años del último intento de golpe militar. Mucho "modernismo", mucha "europeización", mucho "liberalismo", pero si la sociedad, por poner un ejemplo, aún piensa mayoritariamente que la Tercera República volvería a traer otra guerra, o simplemente que esa no es una preocupación o necesidad del país, no parece que hayamos avanzado mucho. Vivimos en una sociedad tan alienante que predicar un aumento del gasto público se considera "radical y extremista", mientras que si piensas que los bancos deben seguir desahuciando a la gente de sus casas eres, simplemente, "moderado". No obstante, es justo resaltar también que todos nuestros gobernantes, desde la inmodélica Transición hasta nuestros días, se han ocupado y preocupado de que el pensamiento dominante hiciera bien su trabajo. La pérdida de más de un millón de posibles votantes de la coalición ha resultado en un fiasco de cara a las expectativas de poder formar un Gobierno progresista en nuestro país, después de la legislatura negra del PP. Bien, en mi humilde opinión, y tras leer y escuchar a otros muchos compañeros y compañeras que se han manifestado al respecto, pienso que los posibles fallos de UNIDOS PODEMOS en estas elecciones fueron los siguientes:

 

 

1.- No asegurar al máximo posible la fidelización del voto del electorado, tanto de PODEMOS (y sus confluencias) como de IU, intentando asegurarse el respaldo electoral en la medida de lo posible, y esto se refiere tanto a la necesidad de ir a votar (muchos analistas creen que esto es exactamente lo que ocurrió, pero no porque cambiaran de opinión, sino por desidia, porque creyeron que no hacía falta, porque íbamos sobrados) como al hecho de votar a la coalición. Hay que recordar en este sentido, que declaraciones como las de Cayo Lara afirmando: "En estas elecciones me va a costar mucho ir a votar...", o la continua campaña de desprestigio de Gaspar Llamazares, por citar los dos casos más mediáticos, no ayudaron en nada, más bien ayudaron a la desmovilización y a la abstención de cierta parte del electorado de izquierdas. 

 

2.- Combatir la "campaña del miedo" que el resto de las fuerzas políticas (y medios de comunicación) llevaron a cabo contra UNIDOS PODEMOS con argumentos, en vez de mítines con eslóganes, frases repetitivas, huecas y vacías. Nada de campañas de baja intensidad. Para eso ya tenemos a Rajoy, con su típico encefalograma plano. Nuestros mítines y charlas han de parecerse a los de Julio Anguita: pasión, razonamientos, explicación. Brillantez pedagógica. En este sentido, parece que no se me hizo mucho caso cuando clamaba por recuperar "la mirada de tigre de la izquierda". Hemos pecado de ingenuos, subestimando los esfuerzos de la derecha social, política y mediática por no perder sus privilegios. Hay que recuperar la agresividad, la frescura y la valentía, en vez de estar preocupados constantemente por aparecer como "buenos chicos". 

 

3.- Remarcar nuestras diferencias con el PSOE de forma clara. Nuestro discurso tiene que centrarse no en nuestra adscripción a la socialdemocracia, cuyo papel ha fracasado absolutamente, sino en nuestra adscripción al verdadero socialismo. No se puede ir diciendo que Zapatero ha sido el mejor presidente de la democracia. Esas declaraciones de Pablo Iglesias a la insistente Ana Pastor confesando "Yo fui un joven comunista..." no quedan nada bien, y rebelan con razón a una buena parte del electorado de la auténtica izquierda transformadora. Por otra parte, siendo conscientes de que aún necesitamos al PSOE para formalizar un Gobierno progresista en nuestro país, esas continuas llamadas a su "colaboración" tampoco quedan bien. Hemos de mostrarnos como la única, auténtica y verdadera alternativa socialista que los votantes puedan elegir. Punto. 

 

4.- En ese sentido, cierta parte del electorado ha podido encontrarse "huérfano" ante la falta de medidas concretas del programa de UNIDOS PODEMOS, que sólo obedecían a la constante deriva para "suavizar" el programa y aparecer más moderados ante los poderes económicos y mediáticos. Por ejemplo, medidas como la salida de la OTAN, la Renta Básica Universal, la nacionalización de los sectores económicos estratégicos, el Proceso Constituyente o la Tercera República son opciones que deben figurar en todo programa de la izquierda transformadora que se precie.

 

5.- Una gran laguna, mejor diríamos un gran océano, que faltaba en el programa de la coalición UNIDOS PODEMOS fueron las reivindicaciones feministas. Porque al igual que decíamos en el punto 4, este programa feminista (al igual que el ecologista y el animalista) deben figurar en todo programa de la izquierda que presuma de serlo. Lidia Falcón lo ha explicado muy bien en este artículo, las demandas de las mujeres (el 52% del censo electoral) no pueden ni deben ser ignoradas, si queremos presentarnos como una opción coherente. Nosotros publicamos recientemente las demandas del Movimiento Democrático de Mujeres, y la inmensa mayoría de ellas no estaban reflejadas. El Comité Electoral de UNIDOS PODEMOS no admitió representación del Partido Feminista ni del Área de la Mujer, y sus carencias en este ámbito han sido manifiestas. No hubo reivindicación de las necesidades de las mujeres, ni en las propuestas, ni en los mítines ni en los debates. Aborto, feminicidios, brecha salarial, prostitución, paternidad subrogada, feminización de la pobreza o división sexual del trabajo, estuvieron completamente ausentes. Así nos ha ido. 

 

6.- Olvidar manifestamente las limitaciones del contexto europeo donde nos encontramos. Porque en efecto, el debate sobre el Euro y la Unión Europea no puede ni debe esconderse, si es que queremos ofrecer una campaña honesta. Pensamos a este respecto que el Brexit y los medios de comunicación (justo en la jornada de reflexión centrándose en las peligrosas y devastadoras consecuencias que éste iba a provocar) hicieron mucho daño al respecto, sobre todo en una ciudadanía a la que no se le han mostrado otras alternativas. Hemos de ofrecer sin tapujos la visión realista de una Unión Europea chantajista, capaz de vender a todo un país (como está ocurriendo en Grecia), y que alberga los grandes monstruos que ya creíamos erradicados, como el neofascismo y la xenofobia. Pero claro, nos han bendecido tanto el mito de la Unión Europea que todos lo asumimos sin discusión. Sin embargo, la verdad es que esta UE nunca fue la de una Europa de los Pueblos, sino la Europa de los grandes intereses de los mercaderes, aquéllos que nos están haciendo la vida imposible. 

 

No obstante, con una bancada de 71 escaños no podemos hablar ciertamente de "fracaso", por mucho que el PP haya recuperado una gran cantidad de votos. ¿Qué necesitamos para el futuro, en mi opinión? Unidad estratégica, acción pedagógica (para contrarrestar la influencia del pensamiento dominante) y desarrollo de una amplia estructura territorial, que nos permita estar presentes y tener representanción en cada rincón del Estado Español. Hemos de valorar un hecho que parece que todavía no hemos valorado, o al menos lo suficiente: a partir de ahora, UNIDOS PODEMOS va a ser una organización política con 71 escaños en el Congreso de los Diputados, y eso también concede mucho poder y mucha proyección. Despleguemos ese poder, aprovechemos ese poder para contrarrestar con todas las fuerzas posibles las tremendas redes de influencia y de acción que las élites dominantes y el bipartidismo poseen. El mejor cómplice de la derecha y de los poderes económicos es la ignorancia, y por eso la formación, la divulgación, el estudio, el conocimiento, el debate y el pensamiento crítico deben ser nuestras mejores armas para lograr conciencia colectiva y movilización popular, para poder así acabar con esta "cultura del miedo". 

 

Pero todo eso se ha de poner en práctica conjugándolo con la frescura perdida del Movimiento 15-M, con la participación codo con codo en los movimientos sociales, sindicalistas, feministas, ecologistas, animalistas, por la recuperación de los derechos y las libertades, etc. Apoyando a las mareas, en las marchas por la dignidad, en las manifestaciones, en los conflictos laborales y en las huelgas, porque en caso contrario, UNIDOS PODEMOS corre el riesgo, como le ha ocurrido al bipartidismo, de acomodarse, de involucionar, y de convertirse en un instrumento de la política, en vez de en un instrumento para la política. Hemos de impedir dicha involución, y todo ello sin perder el norte ideológico, porque si no somos capaces de todo ello, UNIDOS PODEMOS podrá convertirse en un burdo sucedáneo del PSOE. De todos modos, las últimas declaraciones, tanto de Iglesias como de Errejón, no parecen ayudar en este sentido. ¿Resulta que el nuevo reto con 71 diputados/as en el Congreso "acojona" a Pablo Iglesias? Extrapolando el comentario, ¿cómo de "acojonado" estaría si tuviera que gobernar nuestro país? ¿O cómo de "acojonado" estaría entonces si tuviera que lidiar en unas supuestas "negociaciones" con la Troika? La izquierda no necesita líderes acojonados, sino valientes y decididos. Empezamos con mal pie.

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11 julio 2016 1 11 /07 /julio /2016 23:00
Manifiesto "Lexit"

Si quiere dejar atrás la inanidad, la izquierda tendrá que sanar de este mal de la época que es la inconsecuencia, es decir, tendrá que aprender a querer las consecuencias de lo que quiere. ¿Quiere realmente la democracia? Entonces no puede querer quedarse en el euro

Frédéric Lordón

Nos hacemos eco a continuación del Manifiesto "Por la democracia y la soberanía popular, contra la integración neoliberal y el fallido Sistema Euro", que muchos economistas e intelectuales de izquierda de toda Europa y el resto del mundo han firmado. Entre ellos, Diosdado Toledano (Plataforma por la Salida del Euro), José Sánchez (Campaña AntiTTIP y ATTAC), Pedro Montes (Socialismo 21), Bill Mitchell (University of Newcastle, Australia), Frèdèric Lordon (CNRS, Francia), Costas Lapavitsas (SOAS University of London, UK), o Tariq Ali, entre otros muchos, que se pueden consultar en el artículo de referencia: 

 

El presente documento es fruto del trabajo colectivo de los participantes en la Red Lexit. Fue redactado y aprobado antes del referendum sobre el brexit y sin intención alguna de influir en el voto popular en uno u otro sentido.

 

Con el Mercado Único Europeo y el Tratado de Maastrich, la integración europea quedó configurada como un proyecto neoliberal a largo plazo: el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, las ‘libertades’ del Mercado Único y la Unión monetaria, entre otros elementos, han establecido un marco que ha promovido las políticas de austeridad y el desmantelamiento de los derechos de los trabajadores y de la protección social y ha impuesto la privatización en todos los Estados miembros. 

Contrariamente a la tesis que ve la UE como un terreno de juego neutral, lo sucedido tras la Gran Recesión de 2007-2009 muestra que el actual proyecto de integración europea ha quedado definido por la naturaleza regresiva de sus tratados y por una radicalización sin precedentes de su carácter neoliberal. Las relaciones de poder desiguales y jerárquicas (centro-periferia) caracterizan desde hace tiempo la integración europea, pero han culminado finalmente en la dominación alemana sobre la política económica de la UE tras la Gran Recesión. Los procesos reguladores que acompañaron el establecimiento de la Eurozona y las medidas adoptadas en respuesta a la crisis del euro, con la imposición de normas y estructuras de gobernanza cada vez más estrictas y menos legitimadas (Pacto EuroPlus, Fiscal Compact, etc.), han profundizado el carácter autoritario y neoliberal de la integración europea. Es preciso, por tanto, darse cuenta de que el actual proyecto de integración europea se ha convertido en una amenaza para la democracia y la soberanía popular.

 

El Euro – Una moneda en la raíz de la crisis

 

La crisis del euro es producto de un diseño y arquitectura de la Unión Monetaria Europea mal concebidos desde el inicio, centrado en la austeridad y la desinflación como objetivos prioritarios. En lugar de conducir a un proceso de convergencia económica y social entre los Estados miembros de la Eurozona, las diferencias en términos de desarrollo económico real (salarios, productividad, etc.) se agrandaron cada vez más. Finalmente, la Unión Monetaria Europea condujo a enormes ‘desajustes macroeconómicos’ (es decir, déficits por cuenta corriente cada vez mayores, no sólo en los países del Sur europeo, sino también en Francia e Italia junto a enormes superávits por cuenta corriente en Alemania y otros países) y, en una primera fase, generó flujos de capital desde el centro de la UE a la periferia. Este flujo de dinero barato fomentó burbujas especulativas basadas en el sector inmobiliario y financiero, entre otros, y aumentó fuertemente la deuda privada y, en ciertos casos, también la deuda pública.

Un factor relevante en estos desajustes fueron las medidas tomadas por Alemania para reducir sus costes labores unitarios, reorganizando las cadenas de creación de valor de la industria exportadora alemana con mano de obra barata procedente del Este de Europa y mediante el dumping salarial y fiscal y los recortes sociales.

El resultado de todo esto fue una presión enorme sobre las economías más débiles para aumentar la competitividad internacional de ‘sus’ industrias y servicios. Dado que, en el marco de la Unión monetaria, ya no podían hacerlo mediante política monetaria, recurrieron a la llamada ‘devaluación interna’. En la práctica, esto quiere decir: desmantelamiento del Estado del bienestar, amplias privatizaciones de los servicios y estructuras públicas, dumping salarial y social, competición a la baja en materia de impuestos, ataques a la negociación colectiva, intentos de desmantelar a los sindicatos y demonización o, en ciertos casos, despido masivo de trabajadores del sector público.

 

El Euro – Un instrumento en beneficio del Capital financiero

 

Es importante subrayar que nada de esto ocurre a causa de supuestos fallos de construcción de la Zona Euro. El euro funciona perfectamente al servicio de los objetivos neoliberales de quienes lo crearon: No hacia el equilibrio económico entre los Estados miembros, el crecimiento económico y el pleno empleo, sino hacia la destrucción de los derechos laborales, los sistemas de seguridad social, los servicios públicos y los impuestos sobre los beneficios y hacia la imposición de rescates a la banca financiados con dinero público.

Así es como funciona el euro desde el punto de vista político: empuja a los Estados miembros a una competencia a la baja cada vez mayor, en la que la posición económica de cada Estado sólo puede mejorarse imponiendo políticas en beneficio del capital internacional y en contra de la mayoría de la población. Crea una espiral a la baja en salarios, pensiones, gasto social, empleo público, etc.

Como muestra claramente lo sucedido en Grecia en 2015 , la estructura de gobierno de la Eurozona está cerrada herméticamente a políticas que expresen la voluntad democrática de la mayoría de la población si estas políticas son contrarias a la agenda neoliberal. Cuando el gobierno de Syriza trató de llevar a la práctica su programa, el Banco Central Europeo puso en juego su artillería financiera para obligarlo a capitular y firmar el memorandum. 

 

El Euro – Una pésima idea que ya no puede enderezarse

 

Tal y como han demostrado de forma concluyente un sinnúmero de autores, la Zona Euro no cumple los requisitos imprescindibles para que una zona monetaria funcione mínimamente y resulta imposible imaginar que los cumpla en el futuro. Este tipo de zona monetaria, con niveles de productividad y estructuras económicas enormemente dispares, necesitaría, para reducir sus desequilibrios internos, transferencias económicas masivas desde las economías más fuertes, transferencias que estudios fiables cifran en cerca de un 10% del PIB de la Eurozona; una magnitud que resulta no sólo irrealizable en términos políticos, sino también indeseable: como demuestran todos los precedentes en la Zona Euro, los gobiernos de los países ‘financiadores’ utilizarían esa posición para condicionar las políticas internas de los países receptores, pisoteando la democracia. Estos últimos años demuestran cómo ese tipo de sistema destruye la soberanía popular, divide a los pueblos de Europa y alimenta la xenofobia.

En última instancia, la posibilidad de un Estado federal europeo democrático que no refleje las relaciones de dominación entre los actuales Estados miembros exigiría una auténtica sociedad civil europea que no existe de momento ni puede imponerse desde arriba.

 

Lexit – La solución más eficaz para combatir el neoliberalismo y restaurar la democracia

 

En el actual contexto alarmante de pérdida de derechos democráticos, desmantelamiento de los estados de bienestar y privatización de los servicios y bienes comunes, las fuerzas emancipadoras de Europa deben proponer alternativas factibles, creíbles, basadas en el principio fundamental de la soberanía popular, contra el actual proyecto de integración neoliberal autoritaria. Por eso, el Lexit (Left Exit, salida por la izquierda) debe ser nuestra herramienta para restaurar la democracia.

El alarmante crecimiento de la extrema derecha en la mayoría de los países de Europa se nutre, entre otros elementos, de su posición contraria a la UE, el Euro y sus sistemas de gobernanza. Sus propuestas económicas son engañosas: La derecha anti-euro reclama, por ejemplo, mayores controles a la inmigración, mientras olvida deliberadamente proponer medida alguna contra la movilidad indiscriminada de capital hacia y desde los países que aplican políticas de dumpingsalarial y social. Para estos grupos, bastaría con impedir la libre circulación de personas en Europa y abandonar la zona Euro dejando a las monedas al albur de las fuerzas del libre mercado y de la especulación financiera: síntesis horrenda que podríamos llamar “neoliberalismo xenófobo”.

Si queremos impedir este escenario, necesitamos una salida por la izquierda (Left Exit o Lexit): una alternativa internacionalista basada en la soberanía popular, la fraternidad, los derechos sociales y la defensa de los bienes comunes y las condiciones de vida de las clases populares.

El carácter insostenible de la Eurozona es ya un hecho objetivo. Antes o después, impondrá la elección entre vías alternativas para abandonar el euro: por la izquierda o por la derecha, cada una con efectos muy distintos sobre las clases sociales afectadas.Nosotros manifestamos claramente que Lexit (salida por la izquierda) es la opción de las estrategias emancipadoras para salir del euro y superar la actual integración neoliberal

El debate ya ha comenzado y hay varias propuestas sobre la mesa: Invitamos a quienes compartan la necesidad de una salida por la izquierda (Lexit) a unirse a nuestras discusiones y campañas.

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10 julio 2016 7 10 /07 /julio /2016 23:00
Por la senda del Pacifismo (VI)

Hay tres tipos de violencia. La primera, madre de todas las demás, es la violencia institucional, la que legaliza y perpetúa las dominaciones, las opresiones y las explotaciones, la que aplasta y cercena a millones de hombres en sus engranajes silenciosos y bien engrasados. La segunda es la violencia revolucionaria, que nace de la voluntad de abolir la primera. La tercera es la violencia represiva que tiene por objetivo asfixiar a la segunda haciéndose cómplice y auxiliar de la primera violencia, la que engendra todas las demás. No hay peor hipocresía que llamar violencia solo a la segunda fingiendo olvidar la primera, que la hace nacer, y la tercera que la mata

Helder Cámara (“Espiral de Violencia”)

Algunos datos rápidos y significativos sobre el estado actual de los conflictos bélicos mundiales nos ponen la piel de gallina. Con motivo del reciente encuentro de mayo pasado en Turquía, la ONU reunió algunos datos impactantes: el mundo es testigo de necesidades humanitarias como no se veían desde la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y experimenta una catástrofe humana "de proporciones titánicas", como afirmó al medio IPS el portavoz de la cumbre Hervé Verhoosel. Existen 125 millones de personas con una necesidad extrema de asistencia, más de 60 millones de desplazados forzosos, y 218 millones afectados cada año por desastres durante las últimas dos décadas. La ONU también cuantificó la necesidad de recursos urgentes, que ubicó en 20.000 millones de dólares, para poder asistir a los 37 países afectados actualmente por desastres y conflictos. Además, subrayó que a menos que se tomen medidas inmediatas, el 62% de la población mundial, casi dos de cada tres personas, vivirán en condiciones consideradas frágiles para el año 2030. El panorama por tanto es ciertamente preocupante. Los que vivimos en zonas de "aparente" paz no somos capaces de darnos cuenta de la tremenda interrelación que tienen todos estos conflictos, de la fragilidad de nuestro sistema institucional global, de lo enconados que están ciertos conflictos, y de la imperiosa necesidad de ponerles fin. 

 

Vamos a denunciar otra falacia que comúnmente se vierte desde el pensamiento dominante, que consiste en creer que la guerra garantiza nuestra seguridad, o si se quiere, que la seguridad se garantiza mediante nuestra adhesión a los conflictos armados. Nada más lejos de la realidad. Las guerras y quienes las financian son la causa principal de la escalada de atentados, y del drama humano de los exiliados, refugiados y desplazados. En nuestro acomodado mundo practicamos el silencio cómplice hacia estos conflictos, callamos mientras por nuestros medios de comunicación nos "informan" sobre las guerras de Oriente Próximo, de África, de Ucrania, sobre los conflictos de Siria, Irak, Yemen, Palestina, o sobre la constante violación de derechos humanos básicos y terrorismo de Estado que se practica en México, en Honduras o en el Sáhara Occidental (éste último por parte de Marruecos). Nuestro silencio, nuestra indiferencia, nuestra aparente "neutralidad" en los mismos, delata nuestra terrible complicidad. ¿Quiénes están detrás de todos estos atentados? Los actores son múltiples, pero están perfectamente identificados: las empresas fabricantes de armas, las grandes multinacionales que desean seguir destruyendo y arrasando los hábitats naturales, los Gobiernos indecentes que sólo proyectan el control y la dominación frente a los que no se someten a sus intereses, y por supuesto, la complicidad de los países "aliados" en todos estos conflictos. 

 

Matanzas y barbaries como las ocurridas recientemente en París o Bruselas las viven diariamente en Irak, en Siria, en Pakistán, en Nigeria, en Somalia o en Turquía, y de eso es de lo que huyen las personas refugiadas. Pero mientras cuando ocurre en alguno de estos países nuestros programas informativos y la prensa dominante le dedican un par de minutos de información, cuando ocurren en grandes ciudades europeas le dedican todo el informativo al completo. Pareciera que sólo importan nuestras víctimas más cercanas, más afines, más directas. Pareciera que el dolor por la muerte de seres queridos sólo pudiera concernirnos a nosotros, los "occidentales". Pareciera que tuviésemos el patrimonio sobre el dolor, la tragedia, el luto y la desesperación. ¿Dónde están las muestras de solidaridad mundiales que hubo por ejemplo para las víctimas del semanario satírico Charlie Hebdó? Cuando normalizamos la situación de conflicto, parece como que esas víctimas, esas familias y esos países se nos volvieran insensibles a nuestro dolor. Los misiles occidentales y las bombas de ISIS matan a más inocentes en una semana que los que mueren en atentados en suelo europeo en todo un año. Pero nuestra insensibilidad hacia ellos está normalizada. Como dijera Simon Jenkins, periodista de The Guardian: "Un musulmán muerto es un perro con mala suerte en el lugar equivocado y en el momento equivocado, mientras que un europeo muerto es una noticia de portada". Esa es la diferencia. 

 

Y frente a la pasividad, normalidad, indiferencia y neutralidad con que acogemos las devastadoras noticias que nos llegan diariamente desde los lugares en conflicto, cuando dichas matanzas ocurren en suelo "occidental", "europeo", es decir, en el mundo "libre", en el mundo de "nuestros valores", nuestros indecentes líderes políticos organizan toda una serie de ridículos homenajes, incluyendo llamadas al patriotismo, a la "unidad contra el terrorismo", y a la "defensa de nuestro sistema democrático", que, afirman, no sucumbirán ante el terror...¿Ante qué terror? ¿Sólo ante el terror que a nosotros nos conmueve? ¿Sólo ante el terror que afecta a nuestras víctimas más cercanas? Se instrumentalizan los atentados y masacres de forma política, para que nuestros gobernantes recuperen sus "índices de popularidad" ante nuestras alienadas y alienantes sociedades, instaurando un clima de animadversión hacia "los otros". Se identifican esos "otros", se les acusa y se les instiga, se anima a la sospecha permanente, y se va derivando hacia un clima de hostilidad social que sólo consigue enconar aún más las diferencias, los rencores y las venganzas. Se crea de esta forma un estado de inseguridad permanente, de reclusión continua, de limitación de derechos y libertades, de sacrificios en pro de "nuestra seguridad", y va calando un clima de histeria colectiva y de sumisión hacia lo que nuestros gobernantes ordenan de cara a nuestra "protección y seguridad". 

 

Y nuestros "aguerridos" y "honorables" gobernantes anuncian "nobles propósitos", declarando que bombardearán aún más inocentes de los países implicados, como si eso les sirviera de "lección" para que no se les volviera a ocurrir "jamás" atentar contra nuestros vecinos, contra nuestro "sistema de vida occidental", contra nuestra "democracia" y contra nuestros "valores europeos". Absolutamente bochornoso y deplorable. Totalmente indecente. Estrategia equivocada. Decisión errónea. Además que esas decisiones y actitudes sólo sirven para continuar fomentando los conflictos, se ampara así el terrorismo de Estado, la supresión de derechos y libertades básicas y fundamentales, los estados de excepción, la histérica adopción de medidas de seguridad, los exhaustivos controles en todas nuestras actividades cotidianas. La población aprende así a socializar el terror, incrementando las sensaciones nacionalistas, el "derecho a defenderse" de un enemigo común (con el que los gobernantes dicen que no se puede dialogar ni negociar), un sentimiento de pertenencia a un grupo frente a una amenaza externa, una reacción psicológica de defensa y de aceptación del mensaje final y totalizador: "Estamos en guerra". Pero no es cierto. No estamos en guerra. Nos han metido en las guerras, que es muy diferente. El imaginario colectivo legitima así la necesidad de invertir en armamento, de aliarse con otros países y bloques militares, y de participar en los conflictos armados al lado de nuestros vecinos. Continuaremos en siguientes entregas.

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7 julio 2016 4 07 /07 /julio /2016 23:00
Panorama actual de los Movimientos Sociales en España (XXVIII)

Continuando con el Informe anual de CEAR sobre los refugiados que ya habíamos comenzado a exponer en el artículo anterior, hemos de destacar un dato escalofriante, como es que el 86% de las personas refugiadas son acogidas por los países más pobres del mundo. El mundo rico y "desarrollado", "occidental" y "libre", por tanto, principal responsable de que existan los refugiados, no quiere saber nada de ellos. La cifra de desplazados de manera forzosa en el mundo superó los 60 millones de personas durante 2015, según ACNUR, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados. De ellos, 19,5 millones eran refugiados, 38,2 millones desplazados internos, y 1,8 millones solicitantes de asilo. Otro detalle muy interesante de la estadística publicada es que se trata de población muy joven: el 51% de los refugiados es menor de 18 años. Por territorios, Oriente Próximo es la región del planeta que genera mayor número de desplazamientos forzosos. Sólo las devastadoras consecuencias de la guerra de Siria, que ya va para seis años, se traducen en 100.000 civiles muertos, 4,9 millones de refugiados, 7,6 millones de desplazados internos, y alrededor de 650.000 personas intentando sobrevivir en ciudades bajo cerco militar, sin agua y sin comida. El panorama es dantesco y desolador. 

 

La inmensa mayoría de esos refugiados han sido acogidos por los propios países vecinos de Oriente Próximo, tales como Turquía, Pakistán, Líbano o Irán. Entre estos cuatro países, acogieron al 36% del total de refugiados en el mundo. Y en el continente africano, Etiopía y Kenia son los países que más acogida de refugiados practican. En el lado opuesto, como sabemos, tenemos las ridículas cifras de acogida de refugiados de los países miembro de la Unión Europea, y nuestro país, España, que se lleva la palma, con un Ministerio del Interior gestionado por un personaje tan fascista y retrógrado como Jorge Fernández Díaz. Bien, otra ONG o movimiento social cuyo trabajo tiene mucho que ver con todo lo que estamos contando durante los últimos artículos es S.O.S. Racismo, conjunto de Asociaciones Federadas repartidas por el Estado Español, que se constituyó en 1995, entre las distintas Asociaciones de SOS Racismo existentes en el territorio español. Se trata de un movimiento social en defensa de los derechos humanos, que centra su actuación contra el racismo y la xenofobia, y ataca y denuncia sus diversas manifestaciones en nuestra sociedad. Y muy en relación con este movimiento, se viene desarrollando desde marzo de 2015 la Plataforma Ciudadana Contra la Islamofobia, configurada como una asociación ciudadana, independiente y plural, sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es combatir la islamofobia en todos sus ámbitos de manifestación. Su sitio web es bastante completo, ya que posee enlaces para actividades, educación, informes, un apartado sobre legislación muy completo, noticias, protocolos, publicaciones y reivindicaciones, entre otros. 

 

Pues bien, en su último Informe anual de mayo pasado esta Plataforma recoge y documenta hasta 278 casos de discriminación y odio durante 2015, tal como nos cuenta Enric Llopis para el medio Rebelión en este artículo. Incluso la propia propaganda electoral de partidos como el PP, Plataforma per Catalunya, España 2000 o "Democracia Nacional" (curioso nombre para un partido neofascista) fue denunciada por esta plataforma, por el relato de sus medidas claramente discriminatorias (el PP local de L'Hospitalet hacía referencia a "limitar la proliferación de locutorios, bazares y kébabs", y Democracia Nacional publicó carteles donde figuraba una mezquita inscrita en una señal de prohibición, junto a la leyenda "Stop islamización Europa"). La Comunidad Islámica de Soria denunció que fue objeto de amenazas tras estas denuncias. Curiosamente, los partidos de extrema derecha (los más intolerantes históricamente), como VOX, son los que argumentaban que la izquierda iba a propiciar la "islamización" de España y de Europa. Como se puede observar, es el colmo de la desfachatez. La Plataforma Contra la Islamofobia, que forma parte del Consejo de Víctimas de Delitos de Odio y Discriminación, realiza desde 2011 un seguimiento (incluso antes de su constitución formal) de estas expresiones de discriminación, además del pertinente acompañamiento a las víctimas para que interpongan las denuncias corrrespondientes ante las autoridades. 

 

Este Informe de 2015, hecho público en febrero de 2016, destaca que la mayor parte de los incidentes fueron por "Ciberodio" (21,8%), acciones contra mujeres por vestir la indumentaria o yihab (19,4%), agresiones contra personas (5,3%), vandalismo contra mezquitas (5,3%), incidentes durante la construcción o apertura de las mismas (4%), por odio o discriminación contra personas refugiadas (3,4%) y por islamofobia durante las campañas electorales (3,4%). El Informe también revela que las provincias de Barcelona, Madrid, Valencia y Castellón, por ese orden, concentran más de la mitad de los casos registrados de islamofobia. Pero el Informe no recoge muchas otras manifestaciones de este racista fenómeno, tales como las que se vierten a través de las redes sociales. Y en este sentido, la Plataforma recuerda que el 40% de los musulmanes que residen en el Estado Español son españoles. Y como decíamos más arriba, en marzo de 2015, el Presidente de VOX, exparlamentario del PP y uno de los impulsores de la Fundación para la Defensa de la Nación Española, Santiago Abascal, defendió públicamente la "identidad católica de España", y acusó a PODEMOS de proponer la "islamización de España". Abascal recalcó que su partido "no quiere una España con burkas, ni una España en la que las mujeres no puedan conducir, y en la que los hombres tengan que arrodillarse no por voluntad propia sino obligatoriamente cinco veces al día mirando a la La Meca". Parece que en cambio no le importan los hipócritas golpes de pecho que se dan muchos políticos de la derecha delante de curas y obispos, para al terminar la misa, continuar saqueando a los pobres y a las arcas públicas del país. 

 

Por último, la Plataforma Contra la Islamofobia también da cuenta de los numerosos carteles y pintadas aparecidas recientemente en diversas ciudades españolas (Madrid, Zaragoza, Elche, Salamanca...), en puertas, muros o comercios regentados por musulmanes, del estilo "Moros No", "Hitler tenía razón", "Stop Islam", "Defiende tu identidad", "No al terror islámico", "Hoy Francia, mañana España; fuera Islam de Europa", y muchas variantes más. Si la población española pusiera tanto ahínco en las campañas para que se impartiera justicia, verdad y reparación a las víctimas del franquismo como pone en estas campañas de islamofobia, otro gallo nos cantara. Pero no. Parece que, una vez más, ganan la batalla la irracionalidad, el fanatismo y el pensamiento dominante. Y cómo no, la Iglesia Católica y sus vergonzosos jerarcas también meten el dedo en la llaga, tal y como contamos en nuestro artículo "La Iglesia y el trigo".  A todo ello hay que unir también las diversas campañas islamófobas de algunos medios de comunicación autonómicos y locales, el ataque con piedras a diversas mezquitas mientras estaban dentro los fieles en oración, o el desmantelamiento de algunos centros de la comunidad islámica en nuestro país. Estos MMSS han de luchar contra tanta intolerancia, contra tanto fanatismo y contra tanta intoxicación mediática, en una palabra, contra tanto odio hacia la comunidad musulmana. Y lo decimos no porque seamos partidarios de la religión musulmana (nada más lejos que fomentarla, cuando desde siempre en este Blog hemos fomentado la necesidad de un Estado Laico). Continuaremos en siguientes entregas.

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6 julio 2016 3 06 /07 /julio /2016 23:00
Autor: Malagón, publicado para el medio digital Yahoo!

Autor: Malagón, publicado para el medio digital Yahoo!

¿Cómo cada individuo puede combatir por su cuenta al capitalismo, a cualquier sistema alienante en general? Con su fuerza de voluntad. Aprendiendo a pensar de forma más libre y como consecuencia de esto a actuar de forma más libre

José López

En el último artículo de la serie comenzamos ya a exponer el verdadero concepto de austeridad al que deberíamos tender. Austeridad, en definitiva, se opone a capitalismo. Y se opone también a despilfarro, a lujo, a derroche. Pero observemos cómo un concepto tan noble y solemne, es utilizado por la clase dominante, es pervertido y desvirtuado para, de nuevo, alienar a la población y conseguir satisfacer sus oscuros intereses. Se trata, en suma, de volver a poner todo en su sitio lógico. Se trata de combatir el mundo al revés que representa el estado actual del sistema capitalista mundial. Se trata de abolir el propio capitalismo que, por su inherente lógica de funcionamiento, nos ha llevado al estado actual de cosas. Más que de abolirlo (como si pudiera hacerse por Real-Decreto-Ley), se trata de ir sustituyéndolo progresivamente por otro sistema. Para lo cual, lo primero de todo, es concierciarnos de que puede y debe ser superado y contribuir a ello personalmente. Porque como ya hemos dicho, toda revolución social y cultural debe comenzar por una revolución interior, por una revolución personal. La suma de las rebeliones individuales, de las conciencias rebeladas de cada persona, de todas las personas, serán las únicas capaces de proyectarse a nivel general para cambiar un sistema que es el causante de tanta obscenidad, de tanta desigualdad y de tanta injusticia. 

 

Con la redistribución de la riqueza, de la política fiscal e impositiva, y de las cargas que deben soportar los diferentes agentes sociales, pasa lo mismo. El Estado neoliberal también redistribuye la riqueza y la renta mediante reformas del código tributario que conceden un trato de favor a los beneficios generados por las inversiones frente a los que proceden de los salarios y de otro tipo de ingresos, la promoción de elementos regresivos en la legislación fiscal (como los impuestos sobre los beneficios), la imposición de tasas a los usuarios de los servicios, y la introducción de un amplio elenco de subvenciones y de exenciones fiscales destinadas a las corporaciones. Todo ello legitima socialmente y encumbra la figura de los empresarios frente a los trabajadores. Más adelante en esta misma serie de artículos hablaremos a fondo sobre la mentalidad asociada al emprendedurismo, pero ahora lo hemos mencionado en relación al trato de favor fiscal que el Estado le concede. Frente a ello, una auténtica y justa política de redistribución de la riqueza debería apostar por renivelar las cargas impositivas que provienen de las rentas y las que provienen de los salarios, implantar una fiscalidad progresiva para que contribuyan más los que más tienen (patrimonio) y los que más ganan (rentas y salarios), hacer contribuir más a las empresas, mediante los Impuestos de Sociedades, eliminar las tasas y precios públicos, y destinar recursos suficientes para la lucha contra el fraude y la evasión fiscal. 

 

De esta forma, se obtendrían los recursos suficientes como para poder financiar y recuperar todos los servicios públicos que se están privatizando, para, con la excusa de la crisis (algo que ya hemos explicado en anteriores entregas), proceder a su desmantelamiento. Junto a dichos recursos, junto a los recursos destinados al rescate de la banca privada (en vez de nacionalizar definitivamente las entidades, para crear un sistema de banca pública), y junto a los recursos destinados a pagar los intereses de nuestra gigantesca deuda pública, en su mayoría ilegítima (por proceder de prácticas financieras especulativas), podríamos financiar planes y programas de empleo público de las diferentes Administraciones, engordando nuestro raquítico Estado del Bienestar, y casi erradicando el paro galopante, insoportable y demencial que sufrimos. Y entonces es cuando la riqueza del país crecería, no sólo desde el punto de vista macroeconómico, sino también desde el punto de vista de la integración de las personas, de su garantía de cumplimiento de sus derechos básicos y fundamentales, contribuyendo a la cohesión y a la justicia social. Pero claro, el pensamiento dominante cree aberrantes estos planteamientos, porque contribuirían a eliminar las desigualdades (desde un punto de vista intervencionista, sostienen ellos), y a restar poder a las élites económicas. 

 

Bien, otro elemento fundamental que hoy día dirige el pensamiento dominante, y que proyecta toda su fuerza sobre los partidos políticos, organismos y asociaciones, son lo que los norteamericanos llaman los "think tanks", y que traducido podríamos denominar como los "tanques pensantes", pero que preferimos llamar, simplemente, centros de pensamiento, o laboratorios de ideas, que a su vez se concretan, sobre todo, en determinadas Fundaciones, porque la figura legal de la Fundación la liga al típico "sin ánimo de lucro", lo cual queda muy neutro y bien visto socialmente, pero que esconde, como vamos a comentar, un tremendo grado de influencia. Y así, en esta disputa por el dominio global de las ideas, del pensamiento y de las proyecciones a medidas concretas en las diferentes formaciones políticas y discursos asociados, los centros de pensamiento desempeñan un papel fundamental. Suelen ser instituciones públicas, académicas o de estudios, integradas por personalidades plenamente identificadas con el sistema dominante, que elaboran jornadas, congresos y estudios de carácter polìtico e ideológico destinados a suministrar a los Gobiernos interesados y a los partidos políticos afines las armas para su enfrentamiento con el mundo que pretenden seguir dominando. Los centros de pensamiento suponen esa correa de transmisión entre las tesis teóricas que justifican lo que hay que hacer y cómo hay que hacerlo, y las tesis prácticas que los partidos y Gobiernos concretos implementan. 

 

Los centros de pensamiento son las partes del sistema encargadas de elaborar los contenidos ideológicos destinados a la defensa de los intereses que subyacen a la difusión del pensamiento dominante. Su misión y valores consisten en la propagación de ideas concernientes a los principios del sistema capitalista globalizado, y su difusión generalizada por todos los medios posibles. El trasiego entre personas destacadas de los centros de pensamiento y los gobernantes de turno se produce con toda normalidad, al igual que esas "puertas giratorias" a las que hemos hecho referencia en otros muchos artículos. Para la difusión de sus dogmas y doctrinas, tanto económicas como políticas y sociales, utilizan determinados medios masivos, como la publicación de artículos, informes, revistas y libros, y para todo ello cuentan con presupuestos millonarios. Los tanques de pensamiento son la vanguardia del sistema capitalista, representan la avanzadilla del pensamiento dominante. Economistas, ex políticos, empresarios, sociólogos, educadores, y un montón de profesionales de todo ámbito forman la nómina de estos tanques de pensamiento, que están avalados por los grandes centros económicos y de poder, por otras grandes fundaciones, y por algunas grandes fortunas. Algunos ejemplos en España son el Real Instituto Elcano, la Fundación FAES, la Fundación IDEAS, incluso otras de carácter progresista, como la Fundación Alternativas o la Fundación CEPS (ligada a PODEMOS). En Estados Unidos, tenemos los ejemplos más agresivos, tales como las Agencias USAID, NED o IRI. Continuaremos en siguientes entregas. 

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5 julio 2016 2 05 /07 /julio /2016 23:00
Brexit: un halo de esperanza

No se puede cambiar a la UE, es como pensar que con comprar acciones puedes cambiar a la banca

Miguel Ángel Montes

El voto británico nos lleva a la convicción que hay que implementar otro proyecto europeo. La lógica y el sentido común nos dicen que tomemos nota; es necesario el retorno a formas más respetuosas de la soberanía y de la democracia en las naciones que conforman Europa

Jacques Sapir

El referéndum sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea fue todo un acto de democracia, plena y por derecho. Lo que ocurre es que estamos tan poco acostumbrados a ella, que nos parece algo ridículo, estrambótico o peligroso. Al igual que en la campaña por el referéndum griego (cuyo resultado fue traicionado enseguida por Alexis Tsipras, hoy día uno de los mejores vasallos de los burócratas europeos), la campaña por el referéndum del Brexit estuvo llena de juego sucio, de apelaciones al miedo y de amagos de chantaje. A la mañana siguiente, y a la vista del resultado, desde todas las instancias institucionales europeas y medios de comunicación de los establishments europeos, se proclamaba el cataclismo británico, el desprecio a la democracia y al conjunto de la ciudadanía, incluso la posibilidad de dictar ciertas normas de regulación futura de los referéndums, que establecieran mínimos de porcentaje de participación, así como mínimos de diferencial de voto afirmativo y negativo. En los corrillos europeos se argumentaba que "esas decisiones tan importantes no pueden dejarse a la elección ciudadana", porque claro, "el pueblo se puede equivocar". Los programas informativos cargaban contra las nefastas consecuencias que tendría el Brexit, aumentando la crispación e histeria popular alrededor del tema. 

 

Enseguida se habló de la brecha generacional (los jóvenes votaban permanecer, los mayores abandonar) y de la brecha territorial (Gales, Irlanda y Escocia votaban permanecer, Inglaterra abandonar), intentando explicar los diversos factores que podrían haber concurrido en el inesperado resultado. Algunos británicos comenzaron a declarar abiertamente que se arrepentían de su votación, se abrió una petición popular para repetir el referéndum, y la Primera Ministra de Escocia salía anunciando que su país se sentía defraudado por los resultados, y que exigía la celebración de un nuevo referéndum de independencia, habida cuenta de que uno de los argumentos principales de los que votaron permanecer en el Reino Unido era precisamente continuar perteneciendo a la Unión Europea. Pero lo cierto es que sobre todo ese ruido, el pueblo había dicho Brexit. Las bolsas comenzaron a caer, ante la incertidumbre de los mercados, la libra y el euro a depreciarse, y los gibraltareños (muy británicos, ellos) a preocuparse sobre su futuro. Es una crisis en toda regla en esta desalmada Unión Europea, que contempla con estupor cómo uno de sus buques insignia abandona el club, y teme el efecto contagio sobre otros países, con la consiguiente pérdida de poder del chiringuito que controla las decisiones europeas. Justo por todo ello, el Brexit representa un halo de esperanza. 

 

La prensa pro-europea y los partidos socialdemócratas, liberales y conservadores explican el resultado achacándolo al criterio racista, es decir, como resultado de la creciente xenofobia que viven los pueblos europeos. Es muy posible que este factor también haya influido, pero creemos que no es el principal. Porque el Brexit profundiza esta crisis de la Europa del gran capital, de la Europa de la austeridad, de la Europa del desprecio a los trabajadores, de la Europa al servicio de las grandes empresas transnacionales y del TTIP. Es un palo en la rueda de todo ello, y por eso el Brexit es un halo de esperanza. La clase obrera, presente sobre todo en las zonas profundas de Inglaterra, se ha opuesto con su voto a quiénes durante años llevan haciéndoles la vida imposible. Y ellos lo saben. Los partidos conservadores, liberales y socialdemócratas, la burocracia europea, la Troika, el poder financiero, y los representantes de todos ellos, han visto enfrentado el voto popular de las clases trabajadoras. Puede argumentarse que los jóvenes han votado mayoritariamente por quedarse, pero pensamos que esa decisión procede de un voto del miedo, mientras que las personas más mayores, y los pensionistas, se ven más libres de esas ataduras, y han votado con mejor criterio. Es cierto igualmente que otro gran argumento para la decisión del Brexit fueron los relativos al control de las fronteras y de la inmigración, pero este voto procede de un caldo de cultivo que riega la extrema derecha, precisamente porque la izquierda europea (y británica) no ha sabido identificar bien el enemigo, y hacérselo ver así a las clases trabajadoras. 

 

Y desgraciadamente, una parte de la izquierda transformadora europea aún no ve claro, o se opone, a esta desintegración de la Unión Europea. Pensamos que se equivocan. Y no porque apliquen el argumento del internacionalismo (enfrentado al nacionalismo), con el cual por supuesto estamos de acuerdo, sino porque pensamos que no acaban de comprender, como decíamos en la cita de entradilla, que esta Unión Europea es irreformable. Ellos buscan el sueño de una Europa Social y de los Pueblos intentando reformar lo que hay, desde dentro, pero esa tarea es imposible. Hay cosas que no se arreglan si antes no se desarreglan del todo. Por tanto, los que abogamos por una salida del euro y de la UE no lo hacemos bajo criterios nacionalistas, sino bajo criterios de recuperación de la soberanía, para a partir de la misma, poder plantear los cambios necesarios a nivel local que recuperen las conquistas obreras, y el camino de la igualdad y la justicia social. Se podrá rebatir esto diciendo que la recuperación de la soberanía no nos garantiza dicho escenario, pero será mucho más fácil conseguirlo sin la constante presión de instituciones supranacionales que nos obligan a tomar determinadas medidas. Se podrá también argumentar que el euro es sólo una moneda, pero es mucho más que eso, ya que una moneda es la expresión de la soberanía económica de un pueblo, su instrumento para proyectar determinadas politicas. 

 

Aún sin pertenecer a la Eurozona, el Reino Unido, bajo el mandato de David Cameron, ha llevado a cabo las más salvajes politicas de austericidio, fomentando, como en el resto de países, que exista una mayoría social pobre y endeudada, gobernada por una clase empresarial cada vez más exigente en sus "reformas estructurales". La Unión Europea "realmente existente" es el artificio creado por las clases dominantes para la consolidación de unas políticas opresoras para las clases trabajadoras, es un instrumento al servicio del capital financiero, y para imponer enormes retrocesos permanentes en los sistemas de protección social, y en las condiciones de vida y de trabajo de las poblaciones europeas. No podemos pertenecer a un engendro así. La UE socava los derechos democráticos, fomenta la ultraderecha, y avanza hacia la constitución de Estados miembro de carácter policial. Y todo ello no es reformable, porque los Tratados están pensados para ser extremadamente exigentes a la hora de su reforma, llegando incluso a plantear la unanimidad de todos los Estados miembro. Nuestra vocación internacionalista no puede llevarnos a la ilusión de una reforma de esta UE, sino a una lucha incansable de los pueblos de Europa, por la unidad de sus clases trabajadoras, impulsando movilizaciones por romper con el principal instrumento supranacional del capital, como es actualmente la UE. Nuestro internacionalismo no puede ser contradictorio con el derecho de autodeterminación de los pueblos, ni dejar de ofrecer salidas cuando un corsé hecho a la medida de los poderes financieros nos oprime hasta asfixiarnos.

 

Y también reivindicamos desde aquí que no nos llamen de forma peyorativa "populistas", por perseguir políticas de mejora de redistribución de la riqueza y de justicia social, y que no nos llamen tampoco "euroescépticos", porque nosotros tenemos también un sueño europeo, y un sueño mundial, que es el Socialismo. No nos enfrentamos a Europa, nos enfrentamos a "esta" Europa, configurada mediante los tratados y las herramientas de esta Unión Europea. En palabras de Jacques Sapir: "Continuar hoy pretendiendo cambiar la UE desde el interior para mantener un discurso sobre la "Europa Social" es una mentira como un callejón sin salida". Estamos muy de acuerdo con él. Es lógico que la lista de desencuentros entre la ciudadanía europea y el proyecto de integración de la UE sea innumerable, y el referéndum británico con resultado de Brexit ha sido otra prueba más. Cada vez que los europeos han sido llamados a las urnas para opinar sobre cuestiones de la UE, han dado la espalda a los proyectos de integración, por ser abiertamente contrarios a los valores de libertad, igualdad, democracia y justicia social, y abrazar el neoliberalismo más puro y duro. Estamos convencidos de que "esta" versión concreta de Unión Europea, ahora tocada, paralizada y desgarrada, no podrá sobrevivir por mucho tiempo, y es algo que todas las fuerzas políticas de la izquierda transformadora deberían tener muy claro. 

 

Más tarde o más pronto, esta Europa del capital agonizará e involucionará hasta su desintegración, crisis tras crisis, con continuas turbulencias y cada vez más exigentes restricciones a sus Estados miembro. Las amenazas de descomposición no acabarán, y ello sólo tiene una salida posible: el abandono unilateral de cada país, y la desintegración del propio proyecto europeo tal como está concebido. Por todo ello el Brexit es un halo de esperanza, es el comienzo del desmoronamiento. En lugar de atacarlo y desprestigiarlo, el Brexit ha de ser tomado como un ejemplo, como una demostración de que no podemos eludir ese debate, concluyendo que las mejoras económicas y sociales que necesitamos, no podrán existir dentro de los límites de esta UE. Hay quienes avisan de que la desintegración europea hace resurgir los peores fantasmas (fascismo, xenofobia, etc.), pero la verdad es que dentro del actual proyecto europeo también estamos viendo todos estos monstruos. Debemos abandonar la UE, pero no por nacionalismo, ni por patrioterismo, ni por racismo, sino por todo lo contrario. La debemos abandonar para sentirnos libres de sus ataduras, y poder comenzar a migrar hacia una sociedad solidaria, cooperativa, justa, igualitaria y equitativa. Estos son los valores del progresismo, y son incompatibles con las Instituciones europeas. Como sostuvimos en este otro artículo relativo al denominado "Plan B" para Europa, perseguir quimeras como la transformación de la UE es, simplemente, un placebo ideológico. Definitivamente, el Brexit es un halo de esperanza. Por ese mismo camino debiéramos seguir Grecia, Francia, España...Al Reino Unido, ahora más desunido que nunca, sólo le falta salir también de la OTAN...aunque eso ya es harina de otro costal.

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4 julio 2016 1 04 /07 /julio /2016 23:00
Autor: Álex Falcó

Autor: Álex Falcó

Si General Motors se afinca en México, obtiene inmediatamente todos los derechos que corresponden a una persona nacida en México; los [mexicanos] que construyen edificios y cortan el césped en los Estados Unidos, ni siquiera llegan a la categoría de persona

Noam Chomsky

Como habíamos afirmado en los últimos artículos de esta serie, la actualidad manda sobre los temas que tratamos, y antes de poder continuar exponiendo las consecuencias y el alcance del TTIP, hemos de seguir refiriéndonos a diversos acontecimientos que han sucedido durante las últimas semanas. Bien, en el último artículo ya habíamos avanzado la estupenda filtración que Greenpeace Holanda había realizado sobre las negociaciones "secretas" del tratado, y como reseñó el diario Tercera Información en este artículo, esta ONG y la Campaña "NO al TTIP" han publicado en castellano esta información filtrada, y la han expuesto en 25 ciudades de nuestro país. Han habilitado para ello determinadas "salas de lectura" para informar a la ciudadanía, y que por fin ésta disponga de la información suficiente como para que, al menos, el asunto no sea secreto. Además de ello, puede accederse a dichos papeles en la web oficial de Greenpeace (TTIP Leaks). También se está aportando en estos puntos de información datos sobre el CETA, el Tratado de Libre Comercio entre Canadá y la Unión Europea, que ya ha sido rubricado y se encuentra pendiente de la correspondiente aprobación por el Parlamento Europeo. 

 

Como venimos comentando, el objetivo de todas estas iniciativas es hacer llegar al conjunto de la ciudadanía la auténtica dimensión de estos "tratados", donde como sabemos, el "libre comercio" sólo es una excusa para liberalizar las normativas y regulaciones de todo tipo que "estorban" y "limitan" el poder empresarial. Se pretende que, al contrario de lo sucedido hasta ahora, los ciudadanos y sus organizaciones sociales, sindicales y políticas puedan consultar todos estos documentos con total transparencia, en contraste con el secretismo de que han hecho gala hasta ahora las negociaciones por parte de la Comisión Europea. En este sentido, y como prueba del carácter antidemocrático de estas Instituciones, tenemos anécdotas muy curiosas, como la que nos cuenta que cuando los periodistas en rueda de prensa preguntaron a la Comisaria de Comercio de la Unión, Cecilia Mälstrom, por qué insistía en las negociaciones del TTIP, después del amplio rechazo que estaba suscitando en los diversos países, ella espetó lo siguiente: "Es que a mi no me han elegido los europeos". La claridad y sinceridad de la Comisaria es digna de elogio, pero desvela hasta qué punto los dirigentes de esta Unión Europea no representan al pueblo, sino a los intereses financieros y empresariales. 

 

En todas las ciudades con "salas de lectura" habilitadas al efecto, Greenpeace estará presente a través de sus grupos de acción locales (acompañados de los compañeros de "NO al TTIP" y otras organizaciones sociales) con diversos actos de divulgación de la peligrosidad de estos acuerdos, para que la ciudadanía pueda obtener una visión alternativa a la que ofrecen los medios de comunicación dominantes, que como veremos más adelante en esta misma serie, en cuanto han tenido conocimiento de estos actos, han publicado una campaña de "lavado de cara" del TTIP, ofreciéndonos sus bondades y sus ventajas. Según concreta el diario Tercera Información, los documentos filtrados y publicados por Greenpeace Holanda (ya hoy traducidos al castellano) están formados por 13 capítulos (de los 17 existentes) repartidos en 248 páginas. Estos capítulos abarcan aproximadamente la mitad del borrador de los textos existentes hasta abril de 2016, antes del inicio de la decimotercera (13ª) ronda de negociaciones. Por lo que se sabe, el documento del acuerdo final constará de entre 25 a 30 capítulos, de los cuales 17 ya han sido totalmente cerrados y consolidados (los textos consolidados son aquéllos en los que aparecen, unas al lado de otras, las posiciones de ambas delegaciones (la UE y EE.UU.) sobre los diferentes temas abordados). 

 

Y por supuesto, como hemos venido exponiendo desde los primeros artículos de esta serie, esta filtración pone de manifiesto que la Unión Europea se dirige a un escenario de mayor precariedad laboral, atacando los servicios públicos, y poniendo en peligro además la salud pública y el medio ambiente. Hasta aquí todo bien, pero aún quedaba otra maniobra de la Comisión Europea para impedir que dichos puntos de lectura y dichas filtraciones ofrecieran la auténtica imagen del TTIP. Y una semana prácticamente después de ello (a finales del pasado mes de mayo) la CE aseguraba que cerraría los puntos de información ministeriales del TTIP como "medida preventiva ante posibles filtraciones". Como se ve, a la UE no le interesa que la ciudadanía conozca las perversidades del tratado, y por ello actúa de esta forma. El acceso (ya de por sí muy limitado) a los informes periódicos sobre la marcha de las negociaciones será cortado. Esta decisión se tomó, para más inri, a instancias del representante norteamericano de política comercial. Y por supuesto, como buenos vasallos que son, la UE obedeció sin rechistar. No obstante, la llamada de atención ha surtido su efecto, y al menos, la ciudadanía parece estar un poco más concienciada sobre los efectos del tratado.

 

En este sentido, Miguel Ángel Soto, portavoz de Greenpeace España, declaraba sobre la filtración: "Estos documentos reflejan la magnitud y el alcance del intento de los Estados Unidos y la Unión Europea de anteponer los beneficios empresariales a los intereses de la ciudadanía. Ya es hora de que las negociaciones se detengan y de que comience el debate. ¿Debemos actuar cuando tenemos la certeza de que nuestra salud y bienestar están en riesgo o debemos esperar a que el daño esté hecho? ¿Nuestros Gobiernos eran sinceros en la Cumbre del Clima de París cuando dijeron que harían lo necesario para proteger el planeta y mantener el ascenso de temperatura por debajo de 1,5 grados? La protección ambiental no debe verse como una barrera al comercio, sino como un salvavidas para nuestra salud y la salud de las generaciones futuras. Desde Greenpeace hacemos una llamada a la ciudadanía, políticos y empresarios para que se involucren en el debate del TTIP de manera abierta y sin miedo. Hacemos una llamada a los negociadores políticos para que hagan públicos los textos completos y faciliten la discusión. Y les pedimos que mientras no respondan a cuestiones pendientes detengan las negociaciones". En el próximo artículo de esta serie expondremos las principales conclusiones que las filtraciones han puesto de manifiesto. 

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